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Posts Tagged ‘Ideología’

Prólogo e Introducción de “La Dictadura del Videoclip. Industria musical y sueños prefabricados”: Jon E. Illescas

27/01/2016 Deja un comentario

Dedicado a todos los músicos que aun ganándose la vida en este mundo
imperfecto, saben que tanto la música, como la melodía de la dignidad
humana, no tienen precio.

Prólogo

¿Por qué realizar un libro sobre los videoclips y su influencia ideológica? ¿Qué tienen de particular estas desenfadadas producciones audiovisuales? ¿Acaso no son simplemente eso, alegres anuncios para la promoción de los artistas y sus canciones? ¿Qué tienen que ver con la ideología y la política? ¿Nos hemos vuelto locos realizando un imposible ejercicio de literatura conspiranoica? Hagamos dos flashbacks para contextualizar la respuesta.

15 de julio de 2012. Una fecha histórica. Ese día tuvo lugar un acontecimiento que marcaría un antes y un después en la historia de la cultura popular. Ciertamente lo que sucedió esa mañana de verano no apareció en los periódicos ni en los avances informativos de la televisión, no tuvo eco en el New York Times ni El País, tampoco en la CNN, la BBC o Al-Jazeera. Nadie lo esperaba, pero pasado un tiempo todos esos poderosos medios dedicarían amplios reportajes al fenómeno de masas que acababa de nacer. Ese domingo de julio fue el día en que la discográfica surcoreana YG subió a su canal oficial de YouTube el que pronto se convertiría en el vídeo más visto de todos los tiempos. Superando por goleada antiguos hitos de Justin Bieber, Madonna o Michael Jackson. Por su -puesto, se trata de Gangnam Style del artista PSY, conocido popularmente como “el del baile del caballito”. Aquel interpretado por un peculiar cantante oriental que ocultaba su mirada tras unas gafas de sol negras marfil. Aquel que embutido en un estrafalario traje azul recorría los barrios pijos de Seúl mientras pegando saltos a modo de jinete (sin caballo) perseguía a mujeres ligeras de ropa. Ya saben, la “alta cultura” a la que nos tienen acostumbrados los grandes medios. Leer más…

“Introducción a Raymond Williams. Complejidad, inmanencia y la larga revolución en Raimond Williams”: Daniel Hartley

08/01/2016 1 comentario

Raymond Williams es de sobra conocido como precursor de los estudios culturales, es decir, como un marxista preocupado por las cuestiones culturales cuyos trabajos parecen haber (mal) envejecido. Si el conocimiento de este autor se queda tan a menudo aquí, Daniel Hartley propone, al contrario, redescubrir a Williams como un marxista particularmente innovador, cuyas penetraciones teóricas siguen siendo de actualidad. En este texto, Hartley esclarece tres conceptos de Williams que hacen de él un autor decisivo para hoy: la complejidad, la inmanencia y la larga revolución. Al confrontar a Williams con la crítica althuseriana de su tiempo (Terry Eagleton), Hartley lo presenta como un pensador de las densidades materiales, culturales y económicas que dan a la tradición socialista una dimensión trágica, es decir, en puridad, estratégica.

Con algunas excepciones más o menos1, la obra de Raymond Williams no ha sido siempre abordada con el rigor sistemático que merece2. El presente artículo trata, modestamente, de contrarrestar esta tendencia pensando en la unidad que las diversas lecturas parciales de Williams han perdido de vista. Si este intento corre el riesgo de parcialidad “sincrónica” o – por retomar la expresión de Williams – “epocal”3, es sin embargo necesario si queremos asegurar la visión de conjunto del trabajo de toda su vida. Hacerlo así es importante tanto para nuestra comprensión del proyecto político global de Williams, como para nuestra capacidad de pensar e intervenir en la compleja totalidad de nuestro propio presente histórico. En otras palabras, la actualidad de Williams tiene hoy como condición, en mi opinión, la reconstitución de la totalidad de su obra. Esta totalidad puede expresarse en dos máximas, en apariencia banales, pero que creo son determinantes en todos los niveles de su obra:

  • El mundo es más complejo de lo que pensamos (la máxima de complejidad)

  • Estamos dentro de él (máxima de inmanencia)

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“Dialéctica de lo ideal (Iliénkov)”: Rubén Zardoza

21/10/2015 Deja un comentario
En el programa más reciente de Escuela de Cuadros se aborda un texto tardío de Évald Iliénkov (1924-1979) en el que el filósofo soviético trata el tema de lo ideal: las propiedades no materiales del mundo material. Con frecuencia la categoría de lo ideal –que abarca las normas de la lógica, del lenguaje y de la moralidad– ha sido tratada de forma burda por la filosofía materialista.
Iliénkov, crítico de la filosofía oficial soviética del DIAMAT (materialismo dialéctico), argumenta que lo ideal es algo objetivo, producto de la actividad humana. Su punto de partida es la teoría del valor en Marx: el valor es una forma ideal pero objetiva, resultado del trabajo abstracto humano, el trabajo que se encarna en las mercancías. A diferencia de los fisiologistas, que buscan lo ideal en la cabeza del individuo, Iliénkov plantea que lo ideal es esencialmente un hecho cultural y social, producido por la actividad dinámica del ser humano.

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“La teoría crítica hoy. Memoria del futuro. Introducción al marxismo en formato audiovisual”: Néstor Kohan

10/04/2015 1 comentario

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ÍNDICE

VIDEOS-CLASES:

(1) Cultura, ideología, hegemonía y comunicación (Néstor Kohan)

(2) Alienación y malestar en la cultura (Néstor Kohan)

(3) Liberalismo y políticas de la diferencia (Néstor Kohan)

(4) Estrategia, revolución y hegemonía (Néstor Kohan)

(5) «El Capital», cine y representación (imagen, sociedad y “giro lingüístico”) (Néstor Kohan)

(6) Fetichismo de la mercancía en «El Capital» (Néstor Kohan en Escuela de Cuadros, VIVE TV, Caracas, Venezuela bolivariana)

ENTREVISTAS:

(7) Estudiando «El Capital» con el Che Guevara (Entrevista a Orlando Borrego)

(8) Tras las pistas de Louis Althusser (Entrevista a Marta Harnecker)

(9) Marxismo, historia y autodeterminación (Entrevista a Iñaki Gil de San Vicente)

(10) Marx en su (Tercer) Mundo (Entrevista de Julio César Guanche a Néstor Kohan, Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográfica [ICAIC], La Habana, Cuba)

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MATERIALES DE ESTUDIO, LIBROS Y DEBATES

(11) Marx y las ciencias sociales (Atilio Borón, Miguel Vedda y Néstor Kohan)

(12) Ciencias sociales y marxismo latinoamericano: Homenaje a los sociólogos argentinos desaparecidos Silvio Frondizi y Daniel Hopen (Vicente Zito Lema, Valeria Ianni, Maximiliano Riesnik, Lisandro Silva y Néstor Kohan)

(13) Marx y Simón Bolívar. Historia de Argentina y de toda América Latina desde el marxismo latinoamericano (Claudio Katz, Marisabel Grau y Néstor Kohan)

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“En el vigésimo aniversario de la muerte de Wolfgang Harich”: Àngel Ferrero

20/03/2015 Deja un comentario

Wolfgang Harich in seiner WohnungSobre grandes intelectuales pesan en ocasiones grandes e injustos silencios. Mientras las modas intelectuales vienen y van, las reflexiones de éstos soportan mucho mejor el paso del tiempo y siempre terminan de un modo u otro regresando para iluminar los problemas político-filosóficos de nuestros tiempos. Wolfgang Harich (Königsberg, 1923 – Berlín, 1995) pertenece sin duda a esa categoría de intelectuales. Hasta hace sólo unas décadas la situación era, sin embargo, muy diferente. La traducción al castellano de sus libros Crítica a la impaciencia revolucionaria y Comunismo sin crecimiento tuvieron una considerable difusión en España entre la izquierda y varios escritos suyos fueron traducidos por revistas como Materiales, mientras tanto, El Viejo Topo y La Calle. ¿Quién era Wolfgang Harich? ¿Y por qué importa su obra? Leer más…

“Arte y Libertad”: José Revueltas

12/03/2015 Deja un comentario

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El arte, como superestructura ideológica, refleja los intereses, la situación y las contradicciones de la situación y las contradicciones de la sociedad en que se produce y de la etapa en que vive. Al mismo tiempo, por sí y en sí, en tanto que la actividad del pensamiento histórico crítico el arte trasciende tal reflejo y se emancipa de sus condicionantes inmediatos: sociedad, lucha de clases, política, etcétera. El arte pues, como tal arte, sólo puede aparecer y perdurar a través de una determinación humana superior a las realidades inmediatas de la realidad social y política en la que se desenvuelve. Esta determinación humana no es otra que la libertad.

II

La libertad, como conocimiento y superación de la necesidad, se expresa y se realiza en la crítica de su objeto, o sea, en su inconformidad con éste: no se con-forma con su objeto, no se somete a la forma y al contenido de su objeto, sino que propone darle su propio contenido (imprimirle su propio movimiento como negación de la negación), y por ende, transformarlo, sustituir su forma por una forma más avanzada y superior.

III

El objeto de la libertad y del arte es uno solo para ambos: el ser del hombre, el hombre mismo. La libertad y el arte (de igual modo que la filosofía y la ciencia) no son de ninguna otra manera que como puramente humanos, inenajenables e inmediatizables. De aquí que la crítica de su objeto (la razón misma se su existencia) no pueda aparecer sino siempre y en todos los casos, como la inconformidad constante respecto al hombre concreto y a su inmediatez específica (su realidad sensorial, sensible), sea cual fuere el contexto histórico y social en que tan hombre esté situado. El arte deviene, así, en la negación dialéctica de toda sociedad y toda historia enajenadas, incluso la sociedad y la historia socialistas que preceden al establecimiento universal del comunismo, considerado éste como el inicio de la enajenación de la historia natural humana. Leer más…

“Racionalidad, hegemonía y fetichismo en la teoría crítica”: Néstor Kohan

30/01/2015 Deja un comentario

Karl Marx ✆ Tanveer Sajib © Ñángara Marx«Marx ha muerto» repiten con insistencia la Academia, las ONG y la literatura de última moda que se vende en las librerías de shopping. Autoritario, violento, estatista, verticalista, jacobino, determinista, eurocéntrico, patriarcal, brutalmente moderno, desconocedor de los pliegues más profundos de la subjetividad, ciego ante los nuevos movimientos sociales, ignorante ante la diferencia, despectivo frente al medio ambiente. Sí, tiene prestigio, pero no nos sirve para pensar el presente. El facebook lo apuñaló. «¡Doctor! Firme de una buena vez el acta de defunción. No hay remedio. Está muerto».

Curioso cadáver al que hay que comprarle un féretro nuevo cada mes, cada año, cada década. Qué teoría tan rara… necesita ser enterrada periódicamente. ¿No nos estarán engañando las funerarias posmodernas, posestructuralistas, autonomistas y posmarxistas para hacer un buen dinerillo?

En la Argentina de 1976 —fecha emblemática de nuestra cultura política que marca a fuego cualquier debate teórico en nuestro país— se clasifica al revolucionario marxista como «terrorista», «extremista», «delincuente subversivo». Una marca de época.

Más tarde, desde 1983 en adelante, al militante marxista y al simple manifestante se lo rotula como «activista». En los «90, al piquetero o fogonero se lo marca como «infiltrado», al huelguista se lo estigmatiza como «antidemocrático», al que exige lo que le corresponde se lo rechaza por su supuesta «irracionalidad». En las rebeliones del 2001 el marxista es el extremo opuesto de «la gente» y «el vecino». Desde el 2003 hasta la fecha, con ademanes y retórica progresistas, la lucha por el significado está sujeta al conflicto y la disputa, pero el marxismo continúa incomodando. Ni el más progre se lo traga. Marx continúa siendo indigerible para cualquier puesta en escena de la política criolla, ya sea que defienda un modelo extractivo-exportador, ya sea que vaya a remolque de la patria sojera. Situarse en la sociedad argentina a partir de una concepción marxista e intentar vivir cotidianamente a partir de una ética y una escala de valores inspirada en el pensamiento de Marx sigue siendo anormal. Incómodo, maloliente, disparatado. Leer más…

“Friedrich Engels y la teoría marxista de la política”: Atilio Borón

23/12/2014 Deja un comentario

Engwels-in-later-lifeLa ortodoxia “anti-engelsiana”

El centenario de la muerte de Friedrich Engels ofrece una oportunidad inmejorable para re-examinar y reivindicar la figura y los legados teóricos de quien fuera el alter ego intelectual y político de Karl Marx durante cuarenta años. Reexamen y reivindicación que no pueden hacerse en términos puramente conceptuales, como si se tratara de la obra de un geómetra como Euclides a un siglo de su muerte, sino que deben ser hechos a la luz de lo efectivamente acontecido en el siglo que concluye, es decir, teniendo como telón de fondo el marco ofrecido por el desenvolvimiento histórico de las sociedades capitalistas en sus transformaciones y en sus luchas sociales. Un siglo especial, cuya “densidad” se proyecta en el doloroso tránsito que va desde las iniciales revoluciones mexicana y rusa, la revolución china al promediar el siglo, la descolonización de la India y de Asia y África, la revolución cubana, la derrota norteamericana en Vietnam y el ignominioso “cierre” que le pone la contrarrevolución neoliberal de los años ochenta y noventa en cualquiera de sus variantes, desde los originales forjados por Ronald Reagan y Margaret Thatcher hasta la vergonzante copia representada por la “tercera vía” de Tony Blair y Gerhardt Schröeder y la gaseosa y anodina “centroizquierda” latinoamericana. La ventajosa perspectiva que ofrece la culminación de un siglo tan “marxista” como el actual, según viéramos en el capítulo anterior, crea el ámbito propicio para intentar una evaluación objetiva del legado teórico de Friedrich Engels.

Claro está que de partida es fundamental es tablecer algunos deslindes y precisiones sustantivas. Engels fue un intelectual cuya amplitud de conocimientos e intereses abarcaba desde la filosofía y la historia hasta la antropología y la sociología, pasando por la política y la economía (Mayer, 1978). Va de suyo que en estas páginas ni se nos ocurriría emprender una tarea de semejantes dimensiones, que intentara extraer un balance de las aportaciones de Engels en cada uno de esos campos. El eje de nuestra preocupación, por eso mismo, se encuentra en el terreno de la teoría política. Las contribuciones efectuadas por Engels en otros campos, muchas de ellas polémicas, no serán tema de indagación en nuestro trabajo. Leer más…

“La tercera cultura en la obra de Francisco Fernández Buey. Para los (y las) que aman por igual la ciencia, el arte y las humanidades”: Salvador López Arnal

05/12/2014 Deja un comentario

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Para Charo Fernández Buey, para Nieves Fernández Buey

Hay que notar que junto a la más superficial infautación por la ciencia existe en realidad la mayor de las ignorancias respecto de los hechos y de los método científicos… lo que conviene es que el trabajo de divulgación de la ciencia lo hagan los propios científicos y estudiosos serios. Antonio Gramsci (1932), Cuadernos de la cárcel.

  1. Un joven palentino enamorado del saber

Francisco Fernández Buey [FFB] fue un estudiante de bachillerato apasionado por la literatura, la filosofía y el arte. Los grandes clásicos rusos, a los que tantas veces volvió, estaban entre sus lecturas preferidas con apenas 17 o 18 años. Tras finalizar sus estudios preuniversitarios en Palencia llegó a Barcelona a principios de los años sesenta para cursar Filosofía y Letras. Su activa (arriesgada y castigada) militancia antifranquista, su pasión política nunca interrumpida, sus atentas lecturas marxistas (y no marxistas), su permanente compromiso con los más desfavorecidos, sus iniciales trabajos de editor y colaborador editorial, su consistente lucha por una Universidad democrática, sus primeros escritos sobre Fourier, Gramsci, Lenin, los consejos obreros y las luchas de la clase obrera en Cataluña, su Marx sin ismos y sin ceguera ni fervor religioso, su aproximación crítica a Della Volpe y al marxismo cientificista, su ecosocialismo transformador, su sólido interés por Brecht y John Berger, su fructífera aproximación al pacifismo antimilitarista de Gandhi y a las corrientes cristianas de base, sus reconocidas aportaciones en temáticas afines, pueden hacer pensar en un filósofo marxista y de la praxis, original sin duda, nada talmúdico, muy centrado en la propia cultura política (sin olvido de las tradiciones libertarias próximas) en sus aristas más heterodoxas (Korsch y Rubel por ejemplo), con interesantes y reconocidos trabajos en el ámbito más general de la filosofía política, pero sin apenas incursiones en territorios alejados de este eje filosófico-político vertebrador como serían, por ejemplo, los de la metodología, la filosofía o la historia de la ciencia. Leer más…

“Deciphering Capital”: Alex Callinicos, Michael Roberts y Christopher Arthur

21/11/2014 Deja un comentario
9781909026681Marx’s Capital is back where it belongs, at the centre of debate about Marxism and its purchase on the contemporary world. In recent years there has been an explosion of much wider interest in Capital, after the debate on Capital largely fell silent in the late-1970s. In Deciphering Capital, Alex Callinicos offers his own substantial contribution to the debate. He tackles the question of Marx’s method, his relation to Hegel, value theory and labour. He engages with Marxist thinkers past and present, from Gramsci and Althusser to Harvey and Jameson.
“Marx’s Capital is back!”, Callinicos asserts in his Introduction. And Callinicos’s excellent book is itself a significant contribution to the revival of Marxian political economy for 21st century struggles against capitalism, with important insights into Capital and the nature of revolutionary subjects in late capitalism – Fred Moseley, Professor of Economics, Mount Holyoke College. Author, Money and Totality: Marx’s Logical Method and the End of the ‘Transformation Problem’ (forthcoming).

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“La producción espiriritual en el sistema de la producción social”: Rubén Zardoya

10/11/2014 1 comentario

La producción social

Podemos distinguir los hombres de los animales por la conciencia, por la religión o por lo que se quiera. Pero los hombres mismos comienzan a ver la diferencia entre ellos y los animales tan pronto como comienzan a producir sus medios de vida (…) Lo que son coincide, por consiguiente, con su producción, tanto con lo que producen como con el modo de cómo producen.1

La concepción materialista de la historia comienza allí donde la vida social, en toda la diversidad de sus formas de existencia, se identifica con la producción, con el proceso por el cual los sujetos sociales producen y reproducen sus condiciones de vida, las formas históricas de organización de la actividad y la cultura, su propia humanidad. No se trata simplemente de reconocer en “el hombre” (como solía decirse) a un ser activo y, ni siquiera, a un ser práctico, determinado por su actividad material sensorial. En efecto, la reelaboración crítica de las categorías de actividad y práctica, configuradas por el pensamiento filosófico precedente y, en particular, por la filosofía clásica alemana, constituyó un momento de extraordinaria importancia en el proceso de formación del marxismo. Sin embargo, es precisamente la comprensión de la naturaleza productiva de la actividad práctica humana el punto de apoyo sobre el que se hicieron girar todas las conquistas históricas del pensamiento social con la finalidad de asentarlas sobre una base auténticamente científica.

La categoría de producción social se instala, así, en el centro de la concepción marxista de la vida social. Leer más…

“Historia del arte y lucha de clases”: Entrevista con José María Durán Medraño

10/11/2014 Deja un comentario

Se exploran las posibilidades de la crítica del arte desde la perspectiva marxista, poniendo énfasis en las lógicas de reproducción ideológica, se exploran también de manera crítica algunas nociones dentro del campo marxista a propósito del arte.

 

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“José Aricó, «Pasado y Presente» y los gramscianos argentinos”: Nestor Kohan

10/11/2014 Deja un comentario
Layout 1Apuntes sobre Antonio Gramsci en América Latina
José Aricó, «Pasado y Presente» y los gramscianos argentinos

Antonio Gramsci [1891-1937], uno de los principales pensadores políticos a nivel mundial, marcó a fuego a importantes sectores de la cultura del sur de América. Sus libros se conocieron antes en Argentina que en Inglaterra, Francia, Alemania o EEUU. Un número no pequeño de debates, polémicas y emprendimientos editoriales estuvo impregnado por su reflexión teórica. Sus enseñanzas continúan hoy en día inspirando a nuevas generaciones.

Abordando esa persistente influencia, el investigador argentino (radicado en Brasil) Raúl Burgos acaba de publicar su tesis doctoral Los gramscianos argentinos. Cultura y política en la experiencia de Pasado y Presente [Buenos Aires, Siglo XXI, noviembre de 2004]. Mientras analiza algunos avatares de la cultura socialista y las disputas por la herencia de Gramsci en Argentina, el libro se centra en la figura de José María “Pancho” Aricó [1931-1991] y su grupo intelectual, del que también forma parte Juan Carlos Portantiero. Burgos rastrea el itinerario de los (auto)denominados “gramscianos argentinos”, tal el nombre con que el grupo de Pasado y Presente su bautizó en la pluma de Aricó.

Dificultades historiográficas

La investigación de Raúl Burgos constituye un proyecto demasiado amplio y ambicioso para un solo libro. No obstante, aporta abundantes datos, entrevistas e información valiosa sobre dicha experiencia. Su hipótesis de fondo —una de las más discutibles— presupone una continuidad ininterrumpida de Pasado y Presente a lo largo de cuatro décadas. La homogeneidad en el grupo estaría dada por el vínculo entre cultura y política, pero las opciones ideológicas que separan el nacimiento y el final son demasiado disímiles.

Para poder defender esa hipótesis, la reconstrucción de Burgos termina excesivamente apegada a la historiografía oficial que los protagonistas construyeron a posteriori sobre sí mismos. Adoptando ese punto de vista como criterio casi excluyente, Burgos toma abierto partido por las justificaciones tardías de Aricó y Portantiero. Por ejemplo, en la segunda mitad del texto, cada vez que se hace referencia a las posiciones radicalizadas aparecen invariablemente comillas: izquierda “revolucionaria”. Pero la ironía y las comillas desaparecen cuando se escribe: izquierda democrática.

Aricó, un intelectual militante, autodidacta y sin título

A diferencia de los que se aferran a los títulos y membretes académicos y no pueden balbucear ni siquiera dos ideas propias, Aricó, máximo inspirador del grupo en cuestión, nunca terminó una carrera universitaria. Fue un apasionado militante. Un autodidacta brillante. Un lector voraz. Un cerebro en acción. Quizás por esa forma juvenil de vincular la teoría con la pasión política contrariando las normas que regían el campo intelectual es que logró ir construyendo un pensamiento propio. Incluso de viejo, habiendo cambiado totalmente sus opciones políticas radicales, seguía entusiasmándose cuando los jóvenes militantes se le acercaban para consultarlo por temas del socialismo. Nos consta.

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“Ser social y producción de conciencia: Economistas para qué”: Juan Iñigo Carrera

24/10/2014 Deja un comentario

EconomistaResumen: Se han desencadenado numerosos debates acerca de la formación de los economistas. Estos debates se centran sobre los planes de estudio. Parecería que la cuestión se reduce a su mayor o menor pluralidad teórica. Pero ha quedado marginada la cuestión de la determinación del ser social de los estudiantes de economía, que los hace portadores de la necesidad de formar su conciencia científica con un contenido u otro. A esta cuestión apunta el presente trabajo. Ante todo, los estudiantes de economía se presentan como sujetos abstractamente libres que se proponen organizar su futura acción con la libertad que da el conocimiento objetivo más pleno de causa. Pero trascendiendo esa apariencia, son individuos que, en general, están desarrollando su fuerza de trabajo como mercancía para vender. Son miembros de la clase obrera que están desarrollando una fuerza de trabajo cuyo objeto concreto es la gestión directa del capital total de la sociedad. Su ámbito de trabajo es, entonces, el de las relaciones políticas, de la lucha de clases. La formación de los economistas es en sí misma una producción de subjetividades políticas; consecuentemente, los docentes actuantes en ella lo hacen como sujetos políticos. Sólo si ambas subjetividades políticas parten de reconocerse como tales, el proceso de producción de la primera puede tener un carácter objetivo, o sea, científico. Caso contrario, el contenido de dicho proceso tiene un carácter puramente ideológico, por muy científica que aparente ser su forma. La pluralidad de enfoques en la formación de los economistas no responde a una necesidad de abstracta universalidad, sino que es la forma concreta necesaria en que los estudiantes de economía pueden llegar a reconocerse a sí mismos en su propio ser social.

Palabras clave: economistas, subjetividad, política, ciencia, clase obrera

Ser social y producción de conciencia: Economistas para qué

La crisis de superproducción general que arrastra la acumulación mundial de capital presenta una expresión peculiar respecto de la producción del conocimiento de las relaciones económicas: la evidencia de la superproducción de economistas con formación neoclásica, carentes de utilidad para dar cuenta de los procesos sociales reales. La crisis ha estallado así en intensos debates acerca de la formación de los economistas, del proceso de producción de su conciencia específica como sujetos sociales. Estos debates se centran sobre la cuestión de la estructura académica de dicha formación, o sea, sobre el contenido de los planes de estudio. Puede parecer, entonces, que la cuestión se reduce al logro de una mayor o menor pluralidad de los planes de estudio, en respuesta al ansia de los estudiantes de economía por definir su propia conciencia teórica. Ahora bien, esta misma cuestión nos pone frente a una pregunta que la subyace y que, notablemente, parece haber quedado por competo relegada en el debate: ¿cómo se encuentra determinado el ser social de los estudiantes de economía, el cual los hace portadores de la necesidad de formar su conciencia científica con un contenido u otro? Tal es el objeto específico del presente artículo.

De más está decir que, con las particularidades de cada caso, los desarrollos que siguen se refieren igualmente al ser social y a los procesos de formación de los estudiantes de las otras ramas en que se fragmenta actualmente la unidad de la ciencia social. Lo hacen en cuanto el objeto concreto de trabajo de estos otros científicos sociales es el mismo que el de los economistas, por mucho que dicha fragmentación tenga por objeto producir la apariencia ideológica de que el terreno de los segundos se recorta por la base económica y el de los primeros, por la superestructura jurídica y política. Sin embargo, he centrado el desarrollo sobre los estudiantes de economía, en primer lugar, por la presencia del debate sobre su formación señalada más arriba y, en segundo lugar, porque los economistas presentan como rasgo específico frente a otros científicos sociales, la idea de que, por el solo hecho de concebir “planes de desarrollo”, se puede ser un sujeto de la transformación social con indiferencia absoluta respecto de toda determinación de la propia subjetividad concreta. Leer más…

“Lenguaje y sociedad”: Henri Lefevbre

24/10/2014 Deja un comentario

henri-lefebvre-lenguaje-y-sociedad-16255-MLA20117129073_062014-FPublicada en 1967 (Gallimard, Paris), esta obra sintetiza una orientación original en los estudios actuales del lenguaje.

La lingüística moderna ha progresado en forma notable desde Ferdinand de Saussure con los métodos y las técnicas del estructuralismo. ¿Puede tomarse como modelo para las ciencias de la realidad humana y hasta para el conjunto de las ciencias?

Henri Lefevbre parte de una hipótesis: que preguntas y respuestas no pueden plenamente formularse desde el interior del lenguaje. Es conveniente ubicarse en un sitio de encuentro de la lingüistica con la sociología, y la investigación desemboca entonces en los problemas de la sociedad contemporánea. Leer más…