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Archive for the ‘A la Calle que ya es hora’ Category

“Los Chalecos Amarillos, la economía moral y el poder”: Samuel Hayat

14/12/2018 Deja un comentario

   En las últimas semanas, tras la sorprendente aparición del movimiento de los chalecos amarillos en Francia, un movimiento centrado en la carestía de la vida y el cuestionamiento de las instituciones políticas de la República personificado en la figura de Emmanuel Macron, se han publicado algunos artículos intentando dar pistas sobre su composición de clase, las causas de su surgimiento y el recorrido político que puede alcanzar. Rafael Poch ha escrito sobre la crisis de régimen que atraviesa el país para Contexto, la Revista Sin Permiso ha traducido un artículo de Alain Birh sobre la configuración del movimiento: Francia: Los “chalecos amarillos”: ¿porqué y cómo comenzaron? Análisis y propuestas y Viento Sur, más recientemente, ha entrevistado a Olivier Besancenot del NPA. Para aportar más elementos al debate e intentar contrarrestar el déficit de análisis aparecidos en castellano os ofrecemos aquí una traducción del artículo del politólogo Samuel Hayat, donde partiendo del concepto de economía moral popularizado por el historiador E.P.Thompson traza un paralelismo con el movimiento actual. MC

Los Chalecos Amarillos, la economía moral y el poder

Es difícil no haberse visto sorprendido por la aparición del movimiento de los Chalecos Amarillos. Todo es desconcertante, incluso para los profesionales de la investigación y la enseñanza de la ciencia política: sus actores y actrices, sus formas de acción, sus reivindicaciones. Algunas de las creencias más ampliamente aceptadas son puestas en cuestión, sobre todo las relacionadas con las condiciones de posibilidad y de felicidad de los movimientos sociales. De aquí la necesidad, o al menos la voluntad, de poner en claro algunas reflexiones nacidas de la libre comparación entre lo que podemos observar del movimiento y nuestros conocimientos sobre otros sujetos. A parte de las investigaciones sobre el movimiento en curso, esperamos que el punto de vista indirecto que nos proporciona la comparación con otros terrenos podrá aportar algo diferente sobre lo que está sucediendo. Leer más…

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“Volver Desde la Cuba revolucionaria Feminismo y marxismo en la obra de Isabel Larguía y John Dumoulin”: Mabel Bellucci. Emmanuel Theumer. [Autores]

26/11/2018 Deja un comentario

Aunque de momento resulte tan poco conocido como enormemente olvidado fue desde la Cuba Revolucionaria que tuvo lugar el desarrollo prístino de una teorización marxista-feminista del trabajo doméstico. Desde La Habana, a inicios de 1969 los intelectuales Isabel Larguía y John Dumoulin comenzaron a difundir su primer manuscrito titulado «Por un feminismo científico» el cual será editado hacia 1971 por Casa de Las Américas. El esfuerzo intelectual que pergeñaron estuvo dirigido a comprender las modalidades de explotación que atañen a las mujeres, así como las posibles alternativas emancipatorias. Su objetivo no era tanto el de agregar una nota al pie a los consagrados escritos de Karl Marx y Friedrich Engels sino poner en tensión los límites del marxismo y el feminismo a la hora de interceptar la opresión de las mujeres. Anidada en el seno de un país socialista, la contribución de Larguía-Dumoulin constituye un modo de adentrarnos a los complejos y no siempre armoniosos vínculos entre feminismo y marxismo, así como un modo de introducirnos histórica y políticamente a las tensiones y acercamientos que se produjeron entre feministas y otras organizaciones de izquierda en los principales centros de América Latina y El Caribe. Quizás por ello este ensayo es decididamente polifónico. Está hecho de retazos de memorias, de escritura feminista que actualmente goza el estatuto de archivo, discursos historiográficos, análisis teóricos, declaraciones oficiales y renovados estudios cubanos sobre las mujeres.   EDITAR EXTRACTO DEL CORREO

Mabel Bellucci y Emmanuel Theume Leer más…

“La prístina cultura del capitalismo”: Ellen Meiksins Wood

26/11/2018 Deja un comentario

La burguesía es también y sobre todo la hegemonía de su relato histórico. Según términos bien conocidos, se asegura que derrotó al absolutismo y trajo las libertades económicas y políticas que acabarían en las democracias actuales. La reconocida historiadora marxista Ellen Meiksins Wood vuelve a los orígenes históricos del primer capitalismo, esto es, a la Inglaterra en tránsito de la Edad Media a la llamada Modernidad para revisar este «paradigma burgués».

Su objetivo son también las diversas corrientes historiográficas que, al calor de la crisis de los años setenta en Gran Bretaña, buscaban explicaciones a su aparente declive económico. La razón se debatía en torno a la «prístina / originaria cultura del capitalismo» inglesa y la pervivencia de instituciones (monarquía, religión, aristocratismo) demasiado caducas como para servir a un nuevo proyecto de modernización.

En este análisis histórico, comparativo, agudo y erudito, Wood pretende revisar la relación entre democracia y capitalismo, tan ambigua que para la autora presenta incompatibilidades estructurales. En su estudio, el único fundamento radical del capitalismo es el paso de formas de propiedad y renta políticamente constituidas (propias del feudalismo y también del absolutismo) a un régimen de propiedad y medios de extorsión fundamentalmente económicos. Su conclusión es radical: el único medio para la emancipación no reside en la confianza en el «progreso» asociado al empuje capitalista sino en la lucha política y social.

Ellen Meiksins Wood (1942-2016), historiadora marxista estadounidense. Su trabajo es seguramente una de las mejores expresiones de la continuidad de la historia social británica al otro lado del Atlántico. Junto a Robert Brenner se le suele considerar como la principal teórica del marxismo político, enfrentado al estructuralismo marxista por la relevancia otorgada al análisis histórico y a la dimensión política (la lucha de clases). Wood fue editora, junto a Harry Magdoff y Paul Sweezy, de la Monthly Review y participó en el comité editorial de la New Left Review de 1984 a 1993. Obras suyas traducidas al castellano son: Democracia contra capitalismo (México, Siglo XXI, 2001), El imperio del capital (Barcelona, El Viejo Topo, 2004) y De ciudadanos a señores feudales. Historia social del pensamiento político desde la Antigüedad a la Edad Media (Barcelona, Paidós, 2012). Leer más…

Categorías:¿Qué leer?

“Neobonapartismo, neofascismo y el imposible retorno a un capitalismo nacional”: Àngel Ferrero

18/09/2018 Deja un comentario

¿Qué une a políticos tan dispares como Trump, Macron, Putin o Duterte? A todos ellos —y a la lista podrían añadirse Viktor Orban, Recep Tayyip Erdoğan o Narendra Modi, entre otros— los medios se refieren como “líderes fuertes”. El alcance geográfico de este fenómeno se extiende, literalmente, de un extremo al otro del mapamundi, recorriendo países con trayectorias históricas y culturas muy diferentes, obligando a adoptar una mirada más tranquila y atenta, algo que no siempre es fácil en tiempos de comunicación instantánea e ininterrumpida.

Eso es justamente lo que se ha propuesto la editorial alemana Dietz —responsable de la edición de las obras completas de Marx y Engels, entre otros clásicos de la literatura socialista— con un volumen titulado Die neuen Bonapartisten. Mit Marx den Aufstieg von Trump & Co. verstehen (“Los nuevos bonapartistas. Entender con Marx el ascenso de Trump y compañía”).

“Diez años después de la crisis financiera global, todas las esperanzas en un fin del neoliberalismo vinculado a aquella y una ruptura que lleve a tiempos mejores han quedado frustradas”, escriben en su introducción los editores del libro, Martin Beck e Ingo Stützle.   Leer más…

Categorías:Lucha de clases

“La relevancia contemporánea de Marx”: Claudio Katz

18/09/2018 Deja un comentario
La conmemoración del 150° aniversario de El capital ha renovado el debate sobre las contribuciones legadas por Marx a la comprensión de la sociedad actual. El texto continúa suscitando apasionadas adhesiones y fanáticos rechazos, pero ya no ejerce la enorme influencia que tuvo en los años 60 y 70. Tampoco padece el olvido que acompañó al desplome de la Unión Soviética. Ningún investigador de peso ignora actualmente el significado del libro y las relecturas traspasan la academia e influyen sobre numerosos pensadores.

El interés por Marx se verifica entre los economistas que resaltan su anticipación de la mundialización. Otros descubren una precoz interpretación de la degradación del medio ambiente y vinculan la ausencia de soluciones al desastre ecológico, con la crisis civilizatoria que previó el teórico germano.

Su obra es retomada con mayor frecuencia para caracterizar la etapa neoliberal. Varios autores indagan las semejanzas de ese esquema con el “capitalismo puro” y desregulado que prevalecía en la época de Marx.

En un período de privatizaciones, apertura comercial y flexibilización laboral se transparentan rasgos del sistema que permanecieron ocultos durante la fase keynesiana. Los diagnósticos del pensador alemán recuperan nitidez en el siglo XXI.

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“Trabajo, valor y capital. De la crítica marxiana de la economía política al capitalismo contemporáneo”: Guido Starosta, Gastón Caligaris

26/06/2018 Deja un comentario

Starosta, Guido & Caligaris, GastónTrabajo, valor y capital. De la crítica marxiana de la economía política al capitalismo contemporáneo

Universidad Nacional de Quilmes, Buenos Aires, 2017.

ISBN: 978-987-558-445-7

ÍNDICE

– Introducción

– Capítulo 1. De la reproducción ideal de un proceso ideal a la reproducción ideal de un proceso real. La crítica marxiana de la dialéctica hegeliana

– Capítulo 2. Explicación sistemática y análisis histórico en la crítica de la economía política. Un aporte metodológico a la controversia sobre la naturaleza mercantil del dinero

– Capítulo 3. Trabajo complejo y producción potenciada de valor

– Capítulo 4. La determinación del “elemento histórico y moral” del valor de la fuerza de trabajo

– Capítulo 5. Lucha de clases y Estado en la crítica de la economía política

– Capítulo 6. Los límites del capitalismo en los Grundrisse y en El capital

– Capítulo 7. Producción de plusvalor relativo y nueva división internacional del trabajo

– Capítulo 8. Competencia capitalista y cadenas globales de valor

– Capítulo 9. Mercancías cognitivas y forma de valor

– Capítulo 10. Dos debates en torno a la renta de la tierra y sus implicancias para el análisis de la acumulación de capital en la Argentina Leer más…

“Los momentos de flaqueza, o de la necesidad de una nueva lectura de Marx”: Reseña de “Fetiche y mistificación capitalistas. La crítica de la economía política de Marx” de Clara Ramas

26/06/2018 Deja un comentario

portada-fetiche-mistificacion-capitalista¿Y si todo este tiempo hubiéramos estado errando el tiro? ¿Y si, en el fondo, desconociéramos la realidad del capitalismo feroz y la sociedad en que vivimos? Imaginemos que el capitalismo no fuera meramente un sistema de explotación por parte de aquellos que poseen los medios de producción sobre aquellos que solo tienen sus manos y pies, sus cuerpos y mentes, su capacidad de trabajo. Supongamos, por un momento, que el capitalismo es algo muy distinto y que el marxismo hubiera resultado yermo.

Desengañados por el tiempo perdido y el derroche de fuerzas, veríamos en el marxismo un brindis al sol; en la lucha de clases, algo que se movería entre la batallita senil y la pataleta pueril; y en las herramientas de clase para combatir el capital, juguetes con los que habríamos pasado el tiempo entretenidos mientras todo seguía igual. Estas dudas, de que el monstruo del capitalismo es imbatible y la utopía, inalcanzable, serían certezas: un golpe muy difícil de encajar.

Con un puño al aire que, de revolucionario, habría pasado a ser incriminador, culparíamos a Marx por no habernos explicado qué se esconde, en realidad, detrás del capitalismo. Pero al inculparlo de tal delito, nuevamente habríamos fallado el tiro: en la obra de Marx, aunque no lo supiéramos, la respuesta a qué es el capitalismo no se reduce al entorno económico. Es preciso realizar (no solo en el sentido de llevar a cabo, sino también en el de hacer real, en el de dotar de realidad) una nueva lectura de Marx, tal como hace Clara Ramas en su Fetiche y mistificación capitalistas. La crítica de la economía política de Marx. En el libro, la autora consigue dos objetivos: por un lado, denuncia la reducción economicista a la que se ha sometido el pensamiento del autor de El capital (el capitalismo no es solo un sistema económico); y, por el otro, sitúa el foco sobre la tergiversación y ocultación de la realidad como condición de posibilidad del capitalismo, dándole el carácter de fundamento del edificio teórico de Marx. Leer más…

“Genealogía del marxismo mexicano”: Gerardo Antonio Martínez

26/06/2018 Deja un comentario

En la historia del marxismo el único lugar común es el disenso. Pero no se trata de un disenso movido por el capricho o por la subversión en sí misma, sino de una exploración permanente de los conceptos que Karl Marx expuso en su obra. Sobre ésta, generaciones de marxistas mexicanos han mantenido un diálogo permanente con lecturas surgidas en otras latitudes y con otras tradiciones políticas y filosóficas como el liberalismo, el historicismo, el empirismo y el cristianismo, entre otras.

El marxismo en México. Una historia intelectual (Taurus, 2018), de Carlos Illades, es una genealogía de esta corriente intelectual, una de las más influyentes en el mundo y que en México encontró terreno fértil entre los filósofos, dirigentes políticos y científicos sociales más destacados del siglo XX. Sus nueve capítulos abarcan desde Vicente Lombardo Toledano —quien se sirvió del marxismo para su interpretación de la Revolución mexicana—, el marxismo humanista de José Revueltas y Adolfo Sánchez Vázquez —quienes rompieron con el paradigma soviético—, hasta las discusiones que a inicios de los años 80 se dieron en el Partido Comunista Mexicano. Éstas, asegura, son los antecedentes más próximos del abanico que hoy entendemos como izquierda: marxismo crítico, postmarxismo, eurocomunismo y neozapatismo.

El estudio de Carlos Illades (Ciudad de México, 1952), en la colonia Chapultepec Morales de la capital, es también vestíbulo y sala de recepción para las visitas. Ahí se exhibe parte de los proyectos a los que ha dedicado su trabajo como historiador durante los últimos 30 años. Entre las obras que anteceden su libro más reciente están Rhodakanaty y la formación del pensamiento socialista en México (Anthropos-UAM, 2002), La inteligencia rebelde. La izquierda en el debate público en México (Océano, 2012) y De La Social a Morena. Breve historia de la izquierda en México (Jus, 2014), entre otros. En uno de los libreros, entre grabados y figurillas de parachicos, asoman lo mismo retratos de León Trotsky, Bertolt Brecht y Víctor Hugo, que las obras completas de Marx, Lenin e Isaiah Berlin, este último un liberal de referencia.

Los dos últimos capítulos de El marxismo en México los dedica a las polémicas posteriores a la caída del muro de Berlín, en especial el encuentro El Siglo XX: la Experiencia de la Libertad (1990) y el Coloquio de invierno (1992), donde las discusiones sobre la vigencia del socialismo, enfrentaron las posturas de Mario Vargas Llosa, Enrique Krauze y Octavio Paz con las de marxistas como Adolfo Sánchez Vázquez, Cornelius Castoriadis y el británico Eric Hobsbawm, en un segundo momento.

Casi tres décadas después de estos debates, quizá los últimos en los que el marxismo tuvo amplia cobertura en la prensa mexicana, persiste la duda de si hoy existen representantes de la tradición —la crítica más fuerte a la civilización capitalista— en posibilidades de mantener debates de este tipo con posicionamientos liberales y neoliberales. Illades menciona a dos jóvenes académicos: Rafael Mondragón y Jaime Ortega, pues “el marxismo todavía tiene algo que decir con respecto a la sociedad contemporánea”.  Leer más…

Categorías:¿Qué leer?

“The uses and abuses of Civil Society”: Ellen Meiksins Wood

26/06/2018 Deja un comentario

We live in curious times. Just when intellectuals of the Left in the West have a rare opportunity to do something useful, if not actually world-historic, they -or large sections of them- are in full retreat. Just when reformers in the Soviet Union and Eastern Europe are looking to Western capitalism for paradigms of economic and political success, many of us appear to be abdicating the traditional role of the Western left as critic of capitalism. Just when more than ever we need a Karl Marx to reveal the inner workings of the capitalist system, or a Friedrich Engels to expose its ugly realities ‘on the ground’, what we are getting is an army of ‘post-Marxists’ one of whose principal functions is apparently to conceptualize away the problem of capitalism.

The ‘post-modem’ world, we are told, is a pastiche of fragments and ‘difference’. The systemic unity of capitalism, its ‘objective structures’ and totalizing imperatives, have given way (if they ever existed) to a bricolage of multiple social realities, a pluralistic structure so diverse and flexible that it can be rearranged by discursive construction. The traditional capitalist economy has been replaced by a ‘post-Fordist’ fragmentation, where every fragment opens up a space for emancipatory struggles. The constitutive class relations of capitalism represent only one personal ‘identity’ among many others, no longer ‘privileged’ by its historic centrality. And so on. Leer más…

“La nueva ultraderecha latinoamericana (1992-2018)”: David Pavón-Cuéllar

26/06/2018 Deja un comentario

La extrema derecha marginal

Dos artículos anteriores nos mostraron cómo la extrema derecha de América Latina surgió en el primer cuarto del siglo XX, luego cobró fuerza bajo el impulso de los fascismos europeos en la etapa de entreguerras y finalmente coincidió con los intereses de Estados Unidos en la región durante los años de la guerra fría. De hecho, como vimos, la injerencia estadounidense contribuyó a que la ultraderecha latinoamericana pudiera llegar al poder en algunas dictaduras sudamericanas.

Poco después de la democratización de los países con regímenes dictatoriales, entre los años ochenta y noventa del siglo XX, hubo rebrotes marginales de organizaciones de extrema derecha que aprovecharon la apertura democrática y el relativo relajamiento del control social para hacerse un pequeño lugar en el espacio público. Paraguay contó durante un breve período, entre 1989 y 1993, con el Partido Nacional Socialista Paraguayo (PNSP), cuyo ideario abiertamente nazi no le impidió participar en dos procesos electorales. En Argentina, entre 1990 y 2009, existió el Partido Nuevo Triunfo (PNT), que adoptó posiciones anti-chilenas y supo disimular su nazismo y su antisemitismo con las etiquetas de nacionalismo y anti-sionismo. El Movimiento Patria Nueva Sociedad (PNS) de Chile, existente entre 1999 y 2010, también utilizó la posición anti-sionista para disimular su antisemitismo, pero prefirió hablar de socialismo nacional que de nacionalismo y se caracterizó por su insistencia perfectamente ultraderechista en que no era un partido ni de izquierda ni de derecha.

Un caso paradigmático es el de Brasil, en donde vemos aparecer muy pronto, ya desde finales de los ochenta, una plétora de organizaciones ultraderechistas en las que podemos distinguir tres grupos: los tradicionales nazi-fascistas, como el Partido Nacionalista Revolucionario Brasileño (PNRB), surgido en 1988 y con un ideario ultranacionalista, xenófobo y antisemita; los neo-integralistas o continuadores del integralismo, tradicionalistas, nacionalistas, anticomunistas y antiliberales, como la nueva Acción Integralista Brasileña (AIB), aparecida a mediados de los noventa, y el Frente Integralista Brasileño (FIB), fundado en 2004; y las bandas furiosas de neonazis y cabezas rapadas, generalmente surgidas por escisiones de los Carecas do suburbio, como es el caso de los Carecas do Brasil, homófobos, antisemitas y represores de toxicómanos, y especialmente White Power, nacido en 1989, centrado en la convicción de la superioridad racial de los blancos y extremadamente violento hacia negros, mulatos, homosexuales, judíos y nordestinos –originarios del norte brasileño.   Leer más…

“Del feminismo de la reproducción social a la huelga de mujeres”: Cinzia Arruzza

07/03/2018 Deja un comentario

En otoño de 2016, las activistas polacas convocaron una huelga de mujeres masiva con el objetivo de frenar una ley parlamentaria que hubiera prohibido el aborto. Estaban inspiradas en la histórica huelga de mujeres contra la desigualdad salarial en Islandia. En octubre de 2016, las activistas argentinas de “Ni una menos” adoptaron también esta táctica para protestar contra la violencia machista. Siguiendo la participación masiva en estas huelgas, las organizaciones feministas de base empezaron a coordinarse internacionalmente para promover una jornada de movilización global en noviembre de 2016, con motivo del día internacional para la eliminación de la violencia contra las mujeres. El 26 de noviembre, 300.000 mujeres tomaron las calles en Italia. La convocatoria de una huelga de mujeres el 8 de marzo creció orgánicamente en el seno de estas luchas: iniciada por las activistas polacas que habían organizado la huelga de mujeres de septiembre, en unos meses consiguieron extenderla a cerca de 50 países.

En Estados Unidos, la idea de organizar una huelga de mujeres generó una serie de consideraciones específicas.

La naturaleza masiva de la marcha de mujeres del 21 de junio de 2017 mostró que quizá se daban las condiciones para un renacimiento de la lucha feminista. Al mismo tiempo, la manifestación también reveló las limitaciones estructurales de un tipo de feminismo liberal que había devenido hegemónico desde décadas previas. Esta corriente feminista mostró su verdadera cara en las elecciones primarias del Partido Demócrata, cuando la campaña de Bernie Sanders fue objeto de constantes ataques por parte de las feministas liberales que apoyaban a Hillary Clinton, que argumentaban que votar por Sanders era antifeminista y que las mujeres debían unirse bajo el lema de la “revolución de las mujeres” encarnado por Clinton.  En las elecciones presidenciales, sin embargo, la mayoría de mujeres blancas que votaron optaron por un candidato abiertamente misógino antes que por la mencionada campeona de los derechos de las mujeres. El racismo puede explicar en parte ese voto, pero no explica toda la verdad, yerra a la hora de explicar que el alegato feminista de Clinton no interpelaba a estas mujeres. Puede abordarse esta cuestión mediante una pregunta muy sencilla: ¿Quienes, concretamente, se habían beneficiado del tipo de feminismo liberal que representa Hillary Clinton? Leer más…

“The global woman’s strike”: Tariq Ali talks to Cinzia Arruzza

07/03/2018 Deja un comentario

Tariq Ali talks to Cinzia Arruzza, Assistant Professor at the New School and organiser of the International Women’s Strike US, about the background and demands of the international women’s strike planned for March 8, on International Women’s Day. They further discuss social and political movements in the US and Italy and their influence on the respective political systems.
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“Reproducción social del trabajo y clase obrera global”: Tithi Bhattacharya

05/03/2018 Deja un comentario

La fuerza de trabajo es una mercancía que su poseedor, el trabajador asalariado, vende al capitalista. ¿Por qué la vende? Lo hace para vivir 1/

Karl Marx, Trabajo asalariado y capital

Desde su formación, pero particularmente desde fines del siglo XX, la clase obrera global ha enfrentado un desafío tremendo: cómo superar todas sus divisiones para aparecer adecuadamente en forma para combatir y derribar al capitalismo 2/. Después de que las luchas globales de la clase trabajadora fracasaran en superar este desafío, la propia clase trabajadora se convirtió en objeto de un amplio número de condenas teóricas y prácticas. Con mayor frecuencia, estas condenas toman la forma de declaraciones o predicciones sobre la caída de la clase obrera, o simplemente argumentan que esta clase ya no es un agente válido de cambio. Otras/os candidatas –las mujeres, las minorías raciales o étnicas, los nuevos movimientos sociales, un “pueblo” amorfo pero insurgente, la comunidad, por nombrar sólo unos pocos– son levantadas como posibles alternativas a esta categoría presumida como moribunda/reformista, o masculinista y economicista, la clase trabajadora.

Lo que muchas de estas condenas tienen en común es una incomprensión compartida sobre qué es realmente la clase trabajadora. En lugar de la compleja comprensión de la clase propuesta históricamente por la teoría marxista, que revela una visión del poder insurgente de la clase trabajadora capaz de trascender las categorías seccionales, las/os críticos de hoy se basan en una visión altamente estrecha de una “clase obrera” en la cual una trabajadora es simplemente una persona que tiene un tipo específico de trabajo.

En este ensayo voy a refutar esta espuria concepción de la clase reactivando intuiciones marxistas fundamentales acerca de la formación de la clase que han sido oscurecidas por cuatro décadas de neoliberalismo y por las múltiples derrotas de la clase trabajadora global. La clave para desarrollar una comprensión suficientemente dinámica de la clase trabajadora, voy a sostener, es el marco de la reproducción social. Cuando pensamos acerca de la clase obrera es esencial reconocer que los trabajadores tienen una existencia más allá del lugar de trabajo. El desafío teórico reside por lo tanto en comprender las relaciones entre esta existencia y la de sus vidas productivas bajo la dominación directa del capitalista. La relación entre estas esferas va, a su turno, a ayudarnos a considerar las direcciones estratégicas para la lucha de clases.

Pero, antes de que lleguemos allí, tenemos que empezar desde el comienzo, esto es, desde la crítica de la economía política de Karl Marx, en cuanto las raíces de la concepción de la clase trabajadora que encontramos hoy surgen en parte de una comprensión igualmente limitada de la economía misma.    Leer más…

“Estamos viviendo en el mundo de la esclavitud de la deuda”: David Harvey

05/03/2018 Deja un comentario

El geógrafo David Harvey analiza en la primera entrega de esta entrevista la situación actual de Estados Unidos y la relación económica de su país con el resto del mundo a través del crédito y la financiarización de la economía.

Durante el año pasado, todos experimentamos una especie de intenso vértigo político. Parte de esto se debe, claro, al hecho de que Donald Trump es presidente y de que constantemente encadena su último escándalo con uno nuevo, justo cuando empezamos a discutir el anterior.

Cuando estamos huyendo constantemente, es muy difícil hacer balance de dónde estamos y dónde hemos estado. Poder tener una buena visión de conjunto se convierte en un lujo, que nadie parece poderse permitir. Y eso tendrá serias consecuencias. Nuestros cerebros están siendo alterados, la forma en que procesamos noticias e información, nuestras ideas sobre lo que constituye resistencia y tiranía.

Ya vivimos en una sociedad que no estudia su propia historia —su historia pura y dura —y a menudo los acontecimientos actuales se analizan en un vacío, que casi nunca incluye el contexto o la historia necesaria para comprender lo que es nuevo, lo que es viejo y cómo llegamos a donde estamos.

Nos distanciamos de nuestra propia realidad y de nuestro propio trabajo.

Mientras Trump celebra su primer año en el cargo y las manifestaciones se enfrentan a un año de su mandato, el destacado académico marxista David Harvey fue entrevistado en Intercepted.

Harvey es uno de los principales pensadores marxistas del mundo y una de las principales autoridades en El Capital de Marx, que cumplió 150 años a finales del año pasado. Harvey es un distinguido profesor de Antropología y Geografía en la City University of New York y es pionero en la disciplina de geografía moderna. Harvey acaba de publicar un nuevo libro llamado Marx, el capital y la locura de la razón económica.  Leer más…

Categorías:Lucha de clases

“Las dimensiones financieras del impasse del capitalismo”: François Chesnais

05/03/2018 Deja un comentario

En febrero publiqué en la web de A L’Encontre un artículo 1/ en el que avanzaba la hipótesis de un modo de producción que se encuentra en una situación histórica en la que ya no consigue superar sus límites «inmanentes», tal como fueron explícitamente definidos por Marx 2/, ni los correspondientes a las relaciones del capitalismo con el entorno, de los que se ha tenido conciencia sólo mucho más tarde. En el artículo de febrero no se abordaban las dimensiones financieras del impasse del capitalismo. El objeto de este artículo es llenar esta laguna y continuar un trabajo que es también de clarificación personal. Sólo se abordan las dimensiones económicas de la financiarización y no las de carácter social que son al menos igual de importantes.

Los economistas marxistas y heterodoxos coinciden hoy en decir que el lugar central de las finanzas es un rasgo fundamental del capitalismo contemporáneo. Pero no hay acuerdo en la definición de lo que se suele denominar la «financiarización». Los enfoques difieren de un autor a otro, a veces de forma sensible, más al tratarse de un fenómeno con muchas facetas en la producción y la gestión industriales y que ha invadido toda la vida social. Mi enfoque se apoya en la sección Quinta del libro III de El Capital y se centra en el dominio económico y político del capital en préstamo o capital a interés 3/. Éste se valoriza sin abandonar la esfera de los mercados financieros, por medio de títulos que representan derechos de cobro sobre la plusvalía actual y venidera. Los grandes bancos, las grandes compañías de seguros, los fondos de inversión y las tesorerías de los grandes grupos industriales, son sus formas organizativas. Utilizando la importante distinción hecha por Marx, en el actual grado de concentración de los poseedores de acciones y de obligaciones, el «capital como propiedad» llena los poros del «capital como función».    Leer más…