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Archive for the ‘Lucha de clases’ Category

“El neoliberalismo: un poder global de clase”: Jacques Bidet

22/03/2017 Deja un comentario

5084103A continuación presentamos el fragmento de una entrevista sostenida con el filósofo galo Jacques Bidet el 22 de marzo de este año en su casa, en Nanterre, Francia, respecto al libro más reciente del autor: Le néolibéralisme. Une autre grande récit, publicado el 23 de marzo de este año. Entrevista a cargo de Érika Paz y Ricardo Bernal para Memoria.

Muchos economistas y políticos dicen que el neoliberalismo no existe; sin embargo, usted señala que éste constituye un régimen. ¿Qué es el neoliberalismo y cuál su diferencia respecto a otras formas políticas?

Hablo efectivamente de régimen, pero no en el sentido de uno político sino en el sentido clásico, en el sentido que se habla de Antiguo Régimen o del comunista. Éstos no son regímenes políticos sino sociales. En mi libro hay una teoría del régimen de hegemonía. Lo que llamo “régimen de hegemonía” – tiene por supuesto alguna relación con Gramsci– es la articulación de la estructura de clase. Desde mi punto de vista, hay dos: la clase dominante y la fundamental. Sin embargo, en la primera hay dos polos: uno se sirve de la propiedad capitalista y el otro reviste un poder de competencia, de competencia-dirigencia. Si bien hay dos clases, en total hay tres fuerzas. Así que, para mí, un régimen es la articulación, a la vez, de dos clases y tres fuerzas. Tomo el neoliberalismo como un régimen particular entre otros. En la historia de la sociedad moderna se han sucedido más regímenes. En mi libro hay una periodización de la historia moderna conforme a los regímenes de hegemonía.

De entrada, no pienso que el mundo moderno pueda ser denominado simplemente capitalista; en primer lugar, porque la modernidad comienza antes de la emergencia del capitalismo, incluso en Inglaterra, pero también porque –y en esto me encuentro muy influido por mi lectura de Michel Foucault– en el Antiguo Régimen, donde el capitalismo es todavía muy débil, se desarrolla una modernidad muy importante alrededor de grandes instituciones estatales, culturales, productivas, administrativas, como la escuela, el ejército o la prisión. Esto ocurre en casi todos los países de Europa, pero en particular ocurre en Francia, de manera característica. Leer más…

“El movimiento social como desafío al estatismo autoritario en Francia”: Benjamin Birnbau

22/03/2017 Deja un comentario

paris-scudi5La actual crisis política del gobierno francés resulta del radical giro provocado en mayo por el movimiento contra la ley del trabajo, pese al creciente autoritarismo gubernamental. Sustentado en las fructíferas alianzas entre el tradicional movimiento obrero y los desempleados y precarizados, generalmente desprovistos de una forma de representación, un nuevo espíritu colectivo de participación se ha desarrollado más allá de la protesta contra un proyecto de ley antisocial.

Desde el marco teórico del “estatismo autoritario” de Nicos Poulantzas, en este documento se analiza el contexto político de Francia. Así, se destacan los elementos que han favorecido la radicalización del movimiento y desencadenado así una crisis gubernamental.

Estatismo autoritario en Francia

En la década de 1970, Poulantzas desarrolló el término estatismo autoritario para dar cuenta de las respuestas del Estado de bienestar frente a su crisis. La tendencia general de esta transformación yace en un “intensificado control estatal de cada esfera de la vida socioeconómica, combinado con el agudo declive de las instituciones políticas democráticas y una restricción multiforme de las llamadas libertades formales”.1 El estatismo autoritario se caracteriza por la ruptura del equilibrio de la separación de poderes propia de la democracia burguesa. Concretamente, el Poder Ejecutivo se refuerza en detrimento del Legislativo. Tal transformación va acompañada del desplazamiento de las esferas de decisión política. Así, se instaura una red de poder paralelo que no pasa por los vectores formales de representación en el Estado. Las herramientas de configuración de la política, como el parlamento y los partidos, pierden influencia, mientras que la administración se impone como el centro de las decisiones políticas que rigen el antagonismo social. Esta burocratización de la política implica también el endurecimiento de la línea represiva. Leer más…

Categorías:Lucha de clases

“Género, clase y lucha armada por el socialismo”: Lorena Peña (Comandanta Rebeca) – Néstor Kohan

22/03/2017 Deja un comentario

Entrevista de Néstor Kohan a Lorena Peña (Comandanta Rebeca, del Frente Farabundo Martí de Liberación Nacional – FMLN)

Néstor Kohan: ¿De todas las organizaciones que originariamente constituyeron el FMLN a cuál pertenecías vos y cómo te integraste a la lucha revolucionaria en El Salvador?
Comandante Rebeca: Yo llegué a formar parte de las Fuerzas Populares de Liberación (FPL), en el año 1973. Tenía entonces 17 años. Ingresé en la FPL porque originariamente estuve organizada en un movimiento católico que estaba orientado en los principios de la teología de la liberación. Entonces, a partir de una práctica más política, desde el compromiso religioso, pasé a la comprensión de la necesidad de la lucha armada y a un planteamiento político más integral, marxista leninista, que lo encontré en las FPL. Así entré yo a las FPL.

N.K.: ¿Fue fácil conjugar el cristianismo revolucionario y el marxismo?

Cmnte Rebeca: Bueno, hoy en día yo reflexiono sobre ello, pero en aquel tiempo, cuando yo ingresé a las FPL, no me cuestionaron que yo fuera católica. Pero teníamos un plan de formación muy estricto. Y entonces parte de nuestra formación consistía en estudiar un librito titulado ¿Qué es filosofía?. Y entonces a partir de allí nos introdujeron en el materialismo histórico y dialéctico, en la crítica de la religión, el porqué no había que ser idealista sino materialista, y bueno… me pareció lógico, y entonces le puse “borrador” a las ideas religiosas porque el peso del compromiso político y la convicción de que para el pueblo era necesario todo lo que estábamos haciendo y tener una explicación más científica me fue suficiente. Con el paso del tiempo yo he reflexionado más y creo que hay muchos valores dentro de la teología de la liberación, dentro del cristianismo, que si se aplican a la realidad social necesariamente necesitan del marxismo leninismo con toda su filosofía y entonces hoy yo digo que soy cristiana, no me hago problema si existe o no existe dios, pero creo que esos valores son válidos y que deben ser aplicados con un análisis correcto de la realidad y con una posición de clase, de género, muy definida, que nos permita avanzar hacia una sociedad justa. Entonces, como estaba jovencita, tenía entonces 17 años, pues no hacía entonces un gran conflicto… el conflicto me lo hice más de grande [risas].

N.K.: ¿En qué instancias religiosas participabas en esa época?

Cmnte Rebeca: Pues yo participaba de las juventudes estudiantiles católicas. Era un movimiento laico que había en toda América Latina que trabajaba por promover dentro de los estudiantes de secundaria una conciencia social y un sentido del compromiso. Además, estábamos bastante impactados por todo el planteamiento de la conferencia episcopal de Medellín del CELAM de 1968… Leer más…

“Intersección, articulación: el álgebra feminista”: Jonathan Martineau

17/02/2017 Deja un comentario

2-mother-earth-aIntroducción de la Revue Période:

Dos importantes innovaciones teóricas han marcado recientemente el feminismo marxista a escala internacional. Por una parte, la renovación del feminismo de la reproducción social. Por la otra, el redescubrimiento por parte de las feministas antirracistas de la metodología socio-histórica de E. P. Thompson, según la cual la experiencia colectiva es la unidad de todos los momentos de la vida social. Jonathan Martineau toma estos conceptos para profundizar en la idea de una teoría feminista unitaria. Contra toda tentativa de cosificar las opresiones, de separar patriarcado y capitalismo en sistemas distintos o de subestimar la importancia de la cuestión racial, Martineau muestra que es posible pensar una teoría feminista donde el capitalismo produce diferenciaciones tanto de género como de raza.

Agradecemos a Jonathan Martineau y a los amigos de Période por su amabilidad y la autorización para la publicación íntegra de la presente traducción.


Este artículo pretende presentar algunas innovaciones y reflexiones teóricas aparecidas en lengua inglesa que han intentado repensar las categorías marxistas respecto a la cuestión de la raza y la problemática de las relaciones de género. Los trabajos de autoras anglófonas asociadas a las teorías de la interseccionalidad han sido ampliamente debatidos en el mundo francófono. En cambio, no han recibido la misma atención ciertas autoras que han abordado las cuestiones de la opresión de género y el racismo en continuidad con la teoría marxista al margen de las teorías de la interseccionalidad. La mayoría de ellas no han sido traducidas al francés. Parece pertinente trazar los contornos de dichas contribuciones, con el objetivo de promover el diálogo con las corrientes feministas materialistas francófonas, que si bien han continuado innovando notablemente en el plano teórico, lo han hecho en menor medida en relación con la herencia teórica marxista. Más concretamente, este texto tiene por objetivo presentar las contribuciones de las sociólogas Lise Vogel y Himani Bannerji, así como los elementos del contexto intelectual en el que han intervenido. Estas autoras han preparado el terreno para una apertura del marxismo a las problemáticas de género y de raza. La escuela de la teoría de la reproducción social, que a su vez goza de un impulso importante en los últimos 10 a 15 años especialmente en Canadá, se ha hecho eco de estos trabajos. Para precisar sus propuestas y sus puntos de apoyo teóricos, se propone un breve repaso sobre la articulación de la cuestión de la opresión de género en la teoría marxista. Leer más…

“La izquierda es una historia de derrotas”: Enzo Traverso

17/02/2017 Deja un comentario

5052765_7_68f4_enzo-traverso-2016_17c947a87ce33cc2af6908c008291b9fLa renovación no vendrá del Partido Socialista, según el historiador de las ideas Enzo Traverso. Para reinventarse, la izquierda debe sacar fuerzas de una de sus dimensiones fundamentales: la energía de la melancolía. Las nuevas derechas que, ellas sí, saben ganar, evolucionan hacia un movimiento “post-fascista”. ¿Como Trump?

Uno tras otro, Enzo Traverso, publica dos libros que él mismo considera partes de un díptico. En Les nouveaux visages du fascisme (de próxima aparición, Ed. Textuel), el historiador de las ideas define el concepto de “post-fascismo” para revelar la naturaleza cambiante de las nuevas corrientes populistas y xenófobas, de Trump a Le Pen. En Mélancolie de gauche, la force d’une tradition cachée (publicado en noviembre, Ed. La Découverte), Traverso explica porqué la izquierda debería sacar fuerzas de su melancolía inherente, una fuerza para reinventarse. Nacido en Italia, ex-universitario francés, antiguo militante de extrema izquierda, hoy profesor en la Universidad de Cornell en los Estados Unidos, Enzo Traverso sitúa las pasiones políticas francesas -de la reconstrucción de la izquierda a la tentación populista- en el corazón del debate internacional. Leer más…

“Resistencias frente a la ‘nueva’ barbarie”: Entrevista con Nestor Kohan

17/02/2017 Deja un comentario

nestorkohan3Marcela Paolucci: ¿Qué época vivimos?

Néstor Kohan: ¡Excelente pregunta! No podemos comprender nuestra pequeña cotidianeidad haciendo abstracción del mundo histórico global que habitamos. Vivimos una transición incierta del capitalismo imperialista, en crisis aguda, a una forma social aún más bestial, feroz, cruel y despiadada del mismo sistema mundial capitalista, en la cual se han fracturado las barreras sociales que encarrilaban e institucionalizaban los poderes destructores del capital. El muro grotesco y patético que pretende construir hoy Estados Unidos en la frontera con América Latina, para domesticar y encorsetar el flujo de fuerza de trabajo es, parafraseando a un viejo rebelde de Asia, un muro de papel.

El capitalismo genera caos y desintegra las sociedades para reordenarlas bajo su mando despótico. Destruye y construye al mismo tiempo. Separa vínculos comunitarios para volver a reunir, ahora bajo su dominación y control. Esto ya lo estudió Rosa Luxemburgo. La violencia genocida de la acumulación originaria del capital se reproduce y recicla periódicamente a escala ampliada. Hoy David Harvey lo retoma y actualiza.

El capitalismo no es sólo caos y desorden. También es orden. Un orden cada día más opresivo y totalitario. Nos encaminamos hacia la destrucción del planeta, de la especie humana, de los diversos ecosistemas y de la vida misma como tal. En esa transición estamos. Pero aun con su devastador y criminal poder destructivo, el capitalismo no se terminará por sí mismo, como se muere un anciano de “muerte natural” por el simple hecho de estar viejo. Solo las resistencias contra el capitalismo y las alternativas de nuevas revoluciones socialistas pueden cambiar el rumbo suicida de la humanidad e inaugurar una nueva época histórica, radicalmente diferente. Leer más…

Categorías:Lucha de clases

“Capital, fuerza de trabajo y relaciones de género”: Susan Ferguson, David McNally

16/01/2017 Deja un comentario

9781608463404-f_medium-3e2457e2af211ce9a47d2c3ad6d15b75Introducción a la edición de Historical Materialism de “El marxismo y la opresión de las mujeres. Hacia una teoría unificada”. Marxism and the Oppression of Women. Toward a Unitary Theory. Lise Vogel (2013). Chicago: Haymarket Books.

Agradecemos a los amigos de Historical Materialism la amable autorización para la publicación íntegra de la presente traducción.

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La vida de los libros es curiosa. Mientras algunos se elevan a las cumbres del éxito sobre una ola de aclamación pública, otros rápidamente se sumergen en la oscuridad. También están aquéllos que desarrollan una larga existencia subterránea, sobreviviendo gracias a los esfuerzos de pequeños grupos de devotos seguidores que divulgan la palabra desafiando el muro del silencio. Ésta última es la historia del libro de Lise Vogel “El marxismo y la opresión de las mujeres. Hacia una teoría unificada”. Publicado por primera vez en 1983, el trabajo de Vogel apareció en un momento de agudo desconcierto en el movimiento feminista socialista, precisamente las coordenadas en las que el libro se había gestado. Tambaleándose bajo los golpes de martillo del neoliberalismo en el ámbito político y la teoría posmoderna en el plano intelectual, y profundamente desorientado por el repliegue de la clase trabajadora, el socialismo y el movimiento de mujeres, el feminismo socialista se aferró desesperadamente a una existencia marginal en los bordes de la vida política e intelectual. Una década antes, un libro como el de Vogel habría sido un pararrayos atractor de enérgicas discusiones y debates. A mediados los años ochenta, sin embargo, apenas fue detectado por el radar cultural. Leer más…

“Ordoliberalismo y muerte de la democracia liberal”: Una entrevista con Werner Bonefeld.

16/01/2017 Deja un comentario

werner_bonefeld_400rtv01Entrevista a cargo de George Souvlis.

George Souvlis: ¿Puedes explicarnos brevemente tu formación intelectual y política?

Werner Bonefeld: Una de las experiencias formativas más importantes que he tenido fue trabajar en una fábrica. Estudiar era fácil, en comparación, cosa que hice en las universidades de Marburgo, Berlín y Edimburgo. El marxismo que se impartía en Marburgo era demasiado dogmático, no nos alentaba a pensar por nosotros mismos. Al cabo de dos años me mudé a Berlín para continuar mis estudios en la Universidad Libre, y ahí se colocaron varias piezas de golpe. Mi profesor favorito era Agnoli, que era uno de los marxistas más reconocidos de su generación. Él sí permitía y valoraba positivamente que los estudiantes pensaran por sí mismos y además era un gran orador. Una parte del programa de estudios consistía en hacer trabajo de campo. En mi caso, primero trabajé como mozo de mudanzas y después como asistente de investigación en el sindicato de profesores de Alemania occidental, por lo cual cobraba. Jamás antes había ganado dinero por leer y escribir (la investigación que desarrollaba estaba relacionada con la escolarización alternativa, en oposición a la provista públicamente). Rápidamente entendí el significado del aquello que decía Marx en relación a los trabajadores productivos: no se trata de una suerte sino de una gran desgracia, a lo que podría añadírsele que tampoco es un privilegio ontológico, tal y como lo consideró toda una tradición del materialismo histórico. Cuando estudiaba en Berlín a principios de los ochenta se vivía una gran inquietud en las calles, desde el movimiento pacifista al okupa. Conocí a Kosmas Psychopedis en Edinburgo poco después, quien visitaba a menudo a John Holloway, que terminó siendo mi director de tesis doctoral junto con Richard Gunn. Kosmas era todo un personaje y un buen amigo. Leer más…

“Les violències contra les dones estan connectades, tenen les seves arrels en la desestructuració del treball del neoliberalisme”: Silvia Federici

16/01/2017 Deja un comentario

141007_silviafederici_019L’anàlisi feminista de l’etapa de la transició del feudalisme al capitalisme i del treball reproductiu no assalariat com a suport del sistema capitalista han convertit a Silvia Federici, escriptora, activista i professora de la Universitat de Hofstra de Nova York, en un referent per comprendre la interconnexió entre la crisi sistèmica del capital i l’increment de les diferents formes de violències cap a les dones. El seu pas per Equador per participar en diferents trobades amb l’acadèmia i moviments feministes durant el passat mes de maig, va permetre una conversa en la qual de manera crítica analitza l’actualització directa i indirecta de la caça de bruixes i les conseqüències de les polítiques extractivistes sobre les vides i els cossos de les dones a Amèrica Llatina.

La crisi del sistema ha tingut un greu impacte per a les dones en diversos aspectes, però també de manera diferenciada segons territoris. Quines són les conseqüències que es poden identificar a nivell global tant en l’àmbit del treball com en el reproductiu?

La crisi capitalista ha significat coses molt diferents per a les dones, segons els llocs del món, però igualment hi ha elements comuns. Les dones avui s’enfronten d’una manera molt diferent, però contundent, amb una crisi molt forta de la reproducció a tots els nivells com a conseqüència del fracàs de l’estat de benestar, el fracàs del salari masculí, el de la política de la plena ocupació, que ha obligat a moltes dones a sortir de la casa, prendre un segon treball que s’ha afegit al treball domèstic no pagat, així que ara la jornada laboral de les dones és una jornada sense fi. Les dones avui han de treballar fora i dins de la casa per recuperar tots els talls dels serveis socials que l’estat ja no realitza. Als Estats Units, les dones es troben en una crisi existencial, personal i col·lectiva, molt forta, i s’han convertit en les majors consumidores d’antidepressius. El nombre de suïcidis de dones s’ha elevat i es calcula que l’esperança de vida d’una dona proletària sense recursos és cinc anys més jove que la de la seva mare. A nivell més internacional, les dones de les àrees rurals d’Amèrica Llatina i d’Àfrica es troben amb un atac molt greu al territori, la qual cosa implica un impacte específic cap a elles. Es tracta d’una agressió a les formes de cultiu de subsistència, que per a moltes dones són una manera de tenir autonomia del mercat i sustentar la seva família en un context social on la comunitats han estat desmonetaritzades com a conseqüència de l’ajust estructural, amb la desocupació, i moltes vegades amb la despulla de la terra que posseïen. Leer más…

“Luchas de clases y fracturas del sujeto en el actual drama latinoamericano”: David Pavón-Cuéllar

16/01/2017 Deja un comentario

Lucha de clases en Latinoamérica

Los primeros años del tercer milenio despertaron grandes esperanzas en quienes creemos que la izquierda ofrece el único futuro viable y digno para Latinoamérica. En apenas una década, entre 2000 y 2010, varios mandatarios tomaron sus distancias respecto al neoliberalismo y reorientaron el rumbo del continente hacia diversas formas de populismo de izquierda: primero Chávez en Venezuela; después Lula en Brasil, los Kirchner en Argentina y Tabaré Vázquez en Uruguay; enseguida Evo en Bolivia, Correa en Ecuador, Bachelet en Chile y Manuel Zelaya en Honduras; finalmente Ortega en Nicaragua, Lugo en Paraguay, Funes en El Salvador, Mújica en Uruguay y –en cierta medida– Humala en Perú.

Aún ascendíamos hacia la cresta de la ola progresista cuando ya sentimos el jaloneo de una resaca reaccionaria caracterizada por una estrategia golpista de nuevo tipo centrada en ataques mediáticos, presiones económicas, movilizaciones colectivas, conspiraciones gubernamentales, maniobras legales, juicios políticos expeditivos y un uso dosificado y puntual del ejército y la policía. Tras la fallida intentona golpista contra Chávez en Venezuela (2002), vinieron los golpes exitosos contra Zelaya en Honduras (2009), Lugo en Paraguay (2012) y Dilma en Brasil (2016). Algunos aspectos de la misma estrategia fueron observados en el desafuero y la campaña de los medios contra López Obrador en México (2005-2012), en la crisis política del 30S en Ecuador (2010) y en distintas acciones contra Cristina Fernández de Kirchner, entre ellas el paro agropecuario patronal (2008) y la movilización conocida como 8N (2012). La reacción también regresó al poder por la vía electoral, como con Macri en Argentina (2015); o bien, se mantuvo en el gobierno, como en Colombia, o revistió formas añejas que se creían superadas, como en México (2012), donde el movimiento regresivo llevó a reinstaurar lo que se conoció alguna vez como dictadura perfecta, en una versión actualizada, particularmente sórdida y ominosa. Leer más…

“Todos los feminismos son de clase”: Isabel Benítez

16/01/2017 Deja un comentario

screen-shot-2015-01-07-at-12-42-20-pmEn numerosas charlas y textos tuyos hablas de feminismo de clase. ¿Cuál sería su opuesto? El feminismo de, por ejemplo, Cristina Cifuentes, Inés Arrimadas o Andrea Levy también es un feminismo de clase.

Todos los feminismos son de clase, otra cosa es que seamos conscientes o no. Es decir, se traducen en políticas, reivindicaciones y programas de lucha concretos en los que se refleja cuáles son nuestras prioridades, si todas las mujeres o sólo algunas, por decirlo en términos sencillos. Cifuentes, Arrimadas y Levy tienen muy claro que su única meta es conquistar la igualdad de oportunidades para que selectas mujeres puedan explotar en las mismas condiciones a otras mujeres y hombres. Para el feminismo burgués, en el mejor de los casos, el derecho al aborto es una mera libertad formal. Para nosotras, es un derecho que si no lo garantizas materialmente (en la sanidad pública y gratuito) es papel mojado. Para el feminismo liberal burgués, la libertad de mercado y la libertad individual formal son la unidad de medida de la emancipación femenina. Que los salarios sean miserables, la amenaza de un desahucio o una sanidad pública colapsada no son problemáticos ni para la crianza, ni la educación ni la familia.

¿Hay que insistir, entonces, con el feminismo de clase?

Si muchas compañeras estamos hablando de “feminismo de clase” es porque nos piden con ese título las charlas, pero también en otro sentido. La pugna político-ideológica en este campo es respecto a los feminismos de los años 1990 y 2000, que pusieron las identidades (sexual, racial, orientación sexual) en el centro, desplazando temas clave como el reparto de la riqueza, y que a menudo son reactivos a incorporar en la lucha de clases en su análisis, que en el mejor de los casos hacen una trinchera decididamente feminista pero que es anticapitalista en sentido abstracto. Es un feminismo interclasista que ha tenido muchísimo predicamento en la academia y que a nivel político es muy impotente y en según qué momento, incluso se desliza a la manida “guerra de sexos” en lugar de una política de clase anti-patriarcal. Es obligado reconocer que las “organizaciones de clase” han dado una respuesta aberrante a las reivindicaciones feministas desde hace décadas, ya no digamos respecto a la homosexualidad, pero es sintomático que evoquemos la lucha de las sufragistas (que pelearon por el sufragio censitario de las mujeres blancas, jamás lo olvidemos) y nadie quiera saber que las bolcheviques fueron las primeras mujeres del mundo que conquistaron el derecho al aborto público, gratuito y seguro, y el derecho al voto a principios del siglo XX, cuando hasta los años 70 las francesas no podían conducir un coche sin permiso del marido. Leer más…

“La revolución rusa y nosotros”: Josep Fontana

16/01/2017 Deja un comentario

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Hacia 1890 los partidos socialistas europeos, agrupados en la Segunda Internacional, habían abandonado la ilusión revolucionaria y defendían una vía reformista que les tenía que llevar a integrarse en los parlamentos burgueses, confiando en que un día podrían acceder al poder en través de las elecciones y que desde allí procederían a transformar la sociedad. De esta manera los partidos socialistas alemán, italiano, español, francés, que mantenía todavía el nombre de sección francesa de la Internacional Obrera, o el laborismo británico optaron por una política reformista, aunque conservaran la retórica revolucionaria del marxismo para no desconcertar a sus seguidores obreros, que debían seguir creyendo que sus partidos luchaban por una transformación total de la sociedad.

La contradicción entre retórica y praxis estalló con motivo de la proximidad de la Gran Guerra de 1914. En el congreso que la Internacional socialista celebró en Basilea en noviembre de 1912 se proclamó que “era el deber de las clases obreras y de sus representantes parlamentarios (…) realizar todos los esfuerzos posibles para prevenir el inicio de la guerra” y que, si ésta finalmente empezaba, debían intervenir para que terminara rápidamente y “utilizar la crisis económica y política causada por la guerra para sublevar el pueblo y acelerar la caída del gobierno de la clase capitalista “. El congreso proclamaba, además, su satisfacción ante “la completa unanimidad de los partidos socialistas y los sindicatos de todos los países en la guerra contra la guerra”, y llamaba  “a los trabajadores de todos los países a oponer el poder de la solidaridad internacional del proletariado al imperialismo capitalista”.

Pero en la tarde del 4 de agosto de 1914 tanto los socialistas alemanes, que habían organizado actos contra la guerra hasta unas semanas antes, como los franceses aprobaron de manera entusiasta en sus respectivos parlamentos la declaración de la guerra y votaron los créditos necesarios para iniciarla. El Partido Socialdemócrata alemán, además, aceptó una política de tregua social que comportaba los compromisos de no criticar al gobierno y de pedir a los obreros que no hicieran huelgas mientras durase la guerra. En cuanto a los laboristas británicos, no sólo aprobaron la guerra, sino que acabaron integrándose en un gobierno de coalición.

En Rusia las cosas fueron de otra manera, ya que su partido socialdemócrata, dividido en las dos ramas de mencheviques y bolcheviques, no solamente no tenía representación en el parlamento, sino que era perseguido por la policía. A comienzos de 1917 los bolcheviques tenían algunos de sus dirigentes desterrados a Siberia, como Stalin y Kamenev, mientras otros vivían en el exilio, como Lenin, que se había instalado en Suiza, en la ciudad de Zúrich, mientras Trotsky se encontraba entonces en Nueva York. Leer más…

Categorías:Lucha de clases

“Qui pot comprar el cel?”: Ivan Gordillo

16/01/2017 Deja un comentario

qui-pot-comprar_web-182x300Comentari del llibre Qui pot comprar o vendre el cel, la força de treball o l’escalfor de la terra? Antologia sobre la propietat privada i el treball assalariat. Diversos autors, Pròleg de Josep Manel Busqueta, Ed. Tigre de Paper, 2016.

Són molt pesants aquestes moles d’or i de plata. Quant pesarien, calculades en sang? Guaicaipuro Cuatémoc

Qui pot comprar el cel… és un recull de textos, com el seu subtítol indica, sobre la propietat privada i el treball assalariat que ens permet abordar debats de gran importància a l’hora d’analitzar críticament el capitalisme i pensar un horitzó emancipador. El llibre editat amb molta cura per Tigre de Paper no és però una antologia de textos acadèmics sinó un recull amb una clara voluntat política tant pel tipus d’articles que han seleccionat com pel format del llibre. Qui pot comprar el cel… és un d’aquells llibres que caben a la butxaca de la jaqueta, que es porten a sobre, per ensenyar als amics, per discutir, que es llegeix a cara de gos robant-li uns minuts a la pausa per dinar o abans d’entrar a la feina, al transport públic… els articles breus així ho permeten. És un d’aquells llibres que hauria de canviar de mans sense parar.

La propietat privada i el treball assalariat són tant antics com el capitalisme. El llibre que ens ocupa, però, aconsegueix actualitzar el debat sobre la lluita de classes: incorpora la qüestió ecològica, l’opressió de les dones i el racisme, dimensions que no es poden deslligar de la construcció d’una societat que pretengui superar la preeminència del capital i les seves relacions socials.

El llibre el podríem dividir en tres grans apartats: 1) la propietat dels recursos naturals, 2) el treball assalariat i la seva explotació a escala internacional i 3) l’emancipació de la classe treballadora i les lluites en defensa dels recursos naturals. La diversitat dels relats és la potència d’aquest llibre que ens mostra una humanitat colonitzada pel capitalisme i el seu universal enfrontament de classe en la defensa i reconstrucció del comú. Des del Gran Cabdill amerindi Seatlle fins els i les treballadores del tèxtil bengalís, passant pels activistes contra l’extracció privada i contaminant de potassa al Bages, el ventall de personatges d’aquesta història sobre l’expropiació capitalista és diversa, multicultural i travessada de moments històrics i contextos geogràfics diferents. L’explotació, i els mecanismes que l’acompanyen com l’opressió de gènere, l’espoli del medi ambient o la financiarització i establiment de la deutecràcia, és el fil que connecta la lluita de Chico Mendes per la defensa de la selva amazònica amb les reivindicacions de les dones treballadores per la igualtat de gènere, passant per la denúncia de l’espoli colonial que fa el cacic indígena de les tribus del Carib Guaicaipuro Cuatémoc. Leer más…

“Karl Marx y la interseccionalidad”: Kevin B. Anderson

16/01/2017 Deja un comentario

2bd1ad8adb0319e149550c1e00d89d09A finales del siglo XX, un discurso teórico de la interseccionalidad se hizo casi hegemónico en muchos sectores de la vida intelectual radical. En este discurso, que se refería a las cuestiones sociales y los movimientos alrededor de la raza, el género, la clase, la sexualidad y otras formas de opresión, se decía a menudo que debemos evitar cualquier tipo de reduccionismo de clase o esencialismo en que el género y la raza son subsumidos bajo la categoría de clase.

A lo sumo, se dijo, los movimientos alrededor de la raza, el género, la sexualidad o la clase social pueden cruzarse entre sí, pero no puede unirse fácilmente en un solo movimiento en contra de la estructura de poder y el sistema capitalista que, según los marxistas, está detrás de él. Por lo tanto, la interseccionalidad real de estos movimientos sociales -en contraposición a su separación- por lo general se ve como bastante limitada, tanto como realidad como posibilidad. Decir lo contrario corría el peligro de caer en el abismo de reduccionismo o esencialismo.

Tomemos el ejemplo de la opresión racial y su potencial interseccionalidad con la opresión de clase. Lemas populares en períodos anteriores, como “Negro y blanco, unirse y luchar” [“Black and white, unite and fight,”], retrocedieron en cierto modo a raíz de la interseccionalidad. Hasta cierto punto, esto era un hecho positivo, ya que reconoce la singularidad de la opresión y la creatividad de las luchas de los afroamericanos para la auto-liberación, y el fracaso concomitante en muchos casos del trabajo blanco para unirse con la mano de obra negra debido al profundo racismo de la sociedad estadounidense, un racismo al que los trabajadores blancos no eran inmunes. En otro nivel, sin embargo, la nueva postura era problemático, ya que algunas variedades de teoría de la interseccionalidad tendían a negar cualquier posibilidad seria de la unidad de clase contra el capital a través de líneas raciales.

¿Dónde deja esto la discusión de Karl Marx, el pensador más grande en términos de capitalismo y la posibilidad de superarlo? Leer más…

“Trump no es el fin de la globalización”: Claudio Katz

16/01/2017 Deja un comentario

ar-claudio-katz-600x358Entrevista a Claudio Katz de Economistas de Izquierda (EDI) a cargo de Mario Hernandez (Rebelión).

M.H.: Ha comenzado un nuevo año, en el que estamos conmemorando el 58º aniversario de la Revolución cubana, en un momento muy especial para la isla debido, entre otras cosas, al fallecimiento de Fidel Castro, el restablecimiento de relaciones con EE.UU., no así el levantamiento del bloqueo y un nuevo gobierno en los EE.UU. que no parece ser muy amigable con Cuba. ¿Qué reflexiones te merece todo esto?

C.K.: La coyuntura de Cuba ha quedado momentáneamente suspendida en cuanto a su análisis por el impacto del fallecimiento de Fidel, que fue la gran figura revolucionaria de América Latina del último siglo. Todos los medios cubrieron detalladamente el hecho, aunque en un modo más bien descriptivo, señalando que Fidel estuvo presente en los principales acontecimientos de los últimos 50 años. A nadie se le escapa el apabullante peso histórico que tuvo Fidel, sobre todo, porque ningún otro país de esa dimensión le infringió tantas derrotas al Imperio, yo creo que es un David que obligó a un Goliat a establecer relaciones diplomáticas como un hecho bastante poco común.

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Categorías:Lucha de clases