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Archive for the ‘Teoría crítica acumulada’ Category

“Capital, fuerza de trabajo y relaciones de género”: Susan Ferguson, David McNally

16/01/2017 Deja un comentario

9781608463404-f_medium-3e2457e2af211ce9a47d2c3ad6d15b75Introducción a la edición de Historical Materialism de “El marxismo y la opresión de las mujeres. Hacia una teoría unificada”. Marxism and the Oppression of Women. Toward a Unitary Theory. Lise Vogel (2013). Chicago: Haymarket Books.

Agradecemos a los amigos de Historical Materialism la amable autorización para la publicación íntegra de la presente traducción.

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La vida de los libros es curiosa. Mientras algunos se elevan a las cumbres del éxito sobre una ola de aclamación pública, otros rápidamente se sumergen en la oscuridad. También están aquéllos que desarrollan una larga existencia subterránea, sobreviviendo gracias a los esfuerzos de pequeños grupos de devotos seguidores que divulgan la palabra desafiando el muro del silencio. Ésta última es la historia del libro de Lise Vogel “El marxismo y la opresión de las mujeres. Hacia una teoría unificada”. Publicado por primera vez en 1983, el trabajo de Vogel apareció en un momento de agudo desconcierto en el movimiento feminista socialista, precisamente las coordenadas en las que el libro se había gestado. Tambaleándose bajo los golpes de martillo del neoliberalismo en el ámbito político y la teoría posmoderna en el plano intelectual, y profundamente desorientado por el repliegue de la clase trabajadora, el socialismo y el movimiento de mujeres, el feminismo socialista se aferró desesperadamente a una existencia marginal en los bordes de la vida política e intelectual. Una década antes, un libro como el de Vogel habría sido un pararrayos atractor de enérgicas discusiones y debates. A mediados los años ochenta, sin embargo, apenas fue detectado por el radar cultural. Leer más…

“Ordoliberalismo y muerte de la democracia liberal”: Una entrevista con Werner Bonefeld.

16/01/2017 Deja un comentario

werner_bonefeld_400rtv01Entrevista a cargo de George Souvlis.

George Souvlis: ¿Puedes explicarnos brevemente tu formación intelectual y política?

Werner Bonefeld: Una de las experiencias formativas más importantes que he tenido fue trabajar en una fábrica. Estudiar era fácil, en comparación, cosa que hice en las universidades de Marburgo, Berlín y Edimburgo. El marxismo que se impartía en Marburgo era demasiado dogmático, no nos alentaba a pensar por nosotros mismos. Al cabo de dos años me mudé a Berlín para continuar mis estudios en la Universidad Libre, y ahí se colocaron varias piezas de golpe. Mi profesor favorito era Agnoli, que era uno de los marxistas más reconocidos de su generación. Él sí permitía y valoraba positivamente que los estudiantes pensaran por sí mismos y además era un gran orador. Una parte del programa de estudios consistía en hacer trabajo de campo. En mi caso, primero trabajé como mozo de mudanzas y después como asistente de investigación en el sindicato de profesores de Alemania occidental, por lo cual cobraba. Jamás antes había ganado dinero por leer y escribir (la investigación que desarrollaba estaba relacionada con la escolarización alternativa, en oposición a la provista públicamente). Rápidamente entendí el significado del aquello que decía Marx en relación a los trabajadores productivos: no se trata de una suerte sino de una gran desgracia, a lo que podría añadírsele que tampoco es un privilegio ontológico, tal y como lo consideró toda una tradición del materialismo histórico. Cuando estudiaba en Berlín a principios de los ochenta se vivía una gran inquietud en las calles, desde el movimiento pacifista al okupa. Conocí a Kosmas Psychopedis en Edinburgo poco después, quien visitaba a menudo a John Holloway, que terminó siendo mi director de tesis doctoral junto con Richard Gunn. Kosmas era todo un personaje y un buen amigo. Leer más…

“Ideal socialista y socialismo real”: Adolfo Sánchez Vázquez

16/01/2017 Deja un comentario

marx-streetart-1200-proNota introductoria de la Revista Nexos

Adolfo Sánchez Vázquez. Entre otras obras ha publicado Las ideas estéticas de Marx (Editorial ERA. 1965, con varias reediciones), una antología en dos volúmenes: Estética y marxismo (ERA), y Política y praxis (Ed. Grijalbo).

Ponencia presentada en el simpósium Internacional “Del socialismo existente al nuevo socialismo” organizado por el Movimiento al Socialismo (MAS) de Venezuela en Caracas del 27 al 31 de mayo de 1981. Las ideas fundamentales del presente texto fueron expuestas en el Seminario sobre “Los nuevos procesos sociales y la teoría política contemporánea” organizado por el Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM en Oaxaca del 30 de marzo al 5 de abril de 1981.

El socialismo como ideal y como necesidad histórica

Cualesquiera que sean las formas que haya revestido históricamente el socialismo, siempre ha significado un modelo alternativo de sociedad y, por tanto, una meta a alcanzar o una aspiración a cumplir. Con ello queremos decir también que es un ideal y al decirlo no pasamos por alto lo que Marx y Engels declaran en La ideología alemana: “Para nosotros el comunismo no es un estado que debe implantarse, un ideal al que haya de sujetarse la realidad. Nosotros llamamos comunismo al movimiento real que anula y supera el estado de cosas actual”.[2] Este ideal que Marx y Engels rechazan es el que pretende sustentarse a sí mismo, independientemente de las condiciones necesarias para su realización: un ideal por ende que no requiere apoyarse en un conocimiento de la realidad que ha de ser anulada y superada ni del sujeto que ha de llevar a cabo esa transformación ni de los medios adecuados para llevarla a cabo. Como simple blanco de una aspiración, ese ideal es una utopía: no en el sentido platónico que hace superflua su realización, dadas su perfección y autosuficiencia, sino en el socialista utópico de una aspiración a realizar condenada a su irrealización. Ahora bien, para que el socialismo fuera una fuerza ideológica movilizadora “como meta del movimiento social” -meta que los socialistas utópicos “al criticar a la sociedad actual, describían claramente”,[3] se requería precisamente una crítica de su utopismo. Y tal es el paso que dieron Marx y Engels al contraponer al “ideal al que haya de ajustarse la realidad” el que surge de lo real mismo como posibilidad no realizada todavía pero realizable. Al socialismo ideal, utópico, no al ideal socialista, sucedió así el socialismo científico. Leer más…

“Lo universal”: Evald Iliénkov

16/01/2017 Deja un comentario
ilienkov202En la historia de la filosofía el término de “lo universal” sirvió para la expresión de dos conceptos distintos en dependencia de cómo se concebía el problema de la relación de lo universal (de logeneral) con lo singular y lo particular.

1) Lo universal como parecido, como lo separado abstractamente de todos los fenómenos singulares y particulares, como la identidad abstracta de todas o de muchas cosas y fenómenos en una u otra relación unos con otros, como rasgo propio a todos ellos, sobre cuya base se unifican mentalmente en una u otra clase, conjunto, tipo o género. En la expresión, por ejemplo, “todas las personas son mortales”, la “mortalidad” aparece en calidad de rasgo general para todas las personas.

2) Lo universal como ley de la existencia, cambio y desarrollo de los fenómenos particulares y singulares en su ligazón, interacción y unidad. En esta acepción, lo universal actúa como sinónimo de la “unidad en la diversidad” y se cristaliza en la realidad en forma de ley que enlaza la diversidad de fenómenos en un todo único, en un sistema. Este significado del término “universal” se apoya en el matiz etimológico de la palabra “común” [1], contenido en las expresiones: “nuestro conocido común”, “el terreno común” (esdecir, el terreno labrado de común acuerdo, conjuntamente, colectivamente), “el Sol constituye el centro común para todos los planetas”, etc.

Doctrinas distintas, que de un modo diferente solucionan el problema de la naturaleza de lo “general” y su relación con las cosas y fenómenos singulares, se inclinan a una u otra de estas acepciones de lo universal.

Ya los representantes más tempranos de la antigua filosofía griega que partían de una visión espontáneamente dialéctica sobre el mundo de los fenómenos por ellos conocidos, se afanaron en presentar toda la variedad de fenómenos percibidos sensorialmente como producto del desarrollo de uno y el mismo principio, común a todos ellos; lo universal en este sentido –como sinónimo de la unidad en la infinita variedad de los fenómenos de la naturaleza– ellos lo buscaron en algo definidamente corpóreo [2]. Tales consideraba el agua como ese principio universal de todo lo existente; para Anaximandro, el apeyron, la materia amorfa por su cualidad e indeterminada por la cantidad, mientras que Heráclito veía lo universal en el fuego, como ese elemento del que todo surge y al cual todo regresa. Con el fuego, como con lo universal, Heráclito relacionó también la representación sobre la ley según la cual tiene lugar esta circulación universal. El “Logos Universal” él lo veía concretamente en la transformación y lucha de contrarios, y no en la marchita identidad abstracta de los fenómenos unos con otros. En esto consistía la dialéctica espontánea en la concepción de lo universal. En la antigua filosofía china lo universal era concebido de manera similar y se le denominaba Tао.
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“Luchas de clases y fracturas del sujeto en el actual drama latinoamericano”: David Pavón-Cuéllar

16/01/2017 Deja un comentario

Lucha de clases en Latinoamérica

Los primeros años del tercer milenio despertaron grandes esperanzas en quienes creemos que la izquierda ofrece el único futuro viable y digno para Latinoamérica. En apenas una década, entre 2000 y 2010, varios mandatarios tomaron sus distancias respecto al neoliberalismo y reorientaron el rumbo del continente hacia diversas formas de populismo de izquierda: primero Chávez en Venezuela; después Lula en Brasil, los Kirchner en Argentina y Tabaré Vázquez en Uruguay; enseguida Evo en Bolivia, Correa en Ecuador, Bachelet en Chile y Manuel Zelaya en Honduras; finalmente Ortega en Nicaragua, Lugo en Paraguay, Funes en El Salvador, Mújica en Uruguay y –en cierta medida– Humala en Perú.

Aún ascendíamos hacia la cresta de la ola progresista cuando ya sentimos el jaloneo de una resaca reaccionaria caracterizada por una estrategia golpista de nuevo tipo centrada en ataques mediáticos, presiones económicas, movilizaciones colectivas, conspiraciones gubernamentales, maniobras legales, juicios políticos expeditivos y un uso dosificado y puntual del ejército y la policía. Tras la fallida intentona golpista contra Chávez en Venezuela (2002), vinieron los golpes exitosos contra Zelaya en Honduras (2009), Lugo en Paraguay (2012) y Dilma en Brasil (2016). Algunos aspectos de la misma estrategia fueron observados en el desafuero y la campaña de los medios contra López Obrador en México (2005-2012), en la crisis política del 30S en Ecuador (2010) y en distintas acciones contra Cristina Fernández de Kirchner, entre ellas el paro agropecuario patronal (2008) y la movilización conocida como 8N (2012). La reacción también regresó al poder por la vía electoral, como con Macri en Argentina (2015); o bien, se mantuvo en el gobierno, como en Colombia, o revistió formas añejas que se creían superadas, como en México (2012), donde el movimiento regresivo llevó a reinstaurar lo que se conoció alguna vez como dictadura perfecta, en una versión actualizada, particularmente sórdida y ominosa. Leer más…

“En torno a la obra de Adolfo Sánchez Vázquez (Filosofía, Ética, Estética y Política)”: Gabriel Vargas Lozano

28/11/2016 Deja un comentario

c890814838b0c1982470f6bf466347c6Gabriel Vargas Lozano, Editor. En torno a la obra de Adolfo Sánchez Vázquez (Filosofía, Ética, Estética y Política). México: Facultad de Filosofía y Letras. UNAM, 1995

El 17 de septiembre, el maestro Adolfo Sánchez Vázquez cumplirá ochenta años de fructífera e intensa existencia. Con ese motivo, la Facultad de Filosofía y Letras de nuestra Universidad, ha decidido publicar este volumen destinado a reflexionar acerca de su obra filosófica, en el cual a la par  dar cuenta, no sólo de las múltiples expresiones de estimación intelectual y  afecto a la obra y a la persona del maestro, sino también se recogen algunas de las principales intervenciones críticas que han suscitado sus proposiciones teóricas.

Este volumen está dividido en seis secciones. En la primera, importantes filósofos de España y América Latina ofrecen un testimonio de la vida, del magisterio y de la obra del filósofo. En la segunda sección, se aborda un tema fundamental para la obra del filósofo: la interpretación de los Manuscritos económico-filosóficos de 1844 de Marx. En la tercera sección se analiza el significado de la obra Filosofía de la praxis (1967).  Esta obra formó parte del conjunto de interpretaciones filosóficas del marxismo (ontológicas, humanistas, epistemológicas, politicistas o praxeológicas) pero a la vez, se distingue radicalmente de ellas. La cuarta sección está integrada por importantes reflexiones en torno a la estética que van desde Justino Fernández a Juan Acha, dos de los más grandes críticos de arte latinoamericanos, infortunadamente ya fallecidos. La quinta sección está integrada a su vez por tres temáticas relacionadas con la filosofía política. La primera de ellas se refiere a la fuerte polémica que se presenta en nuestro país, en torno a la obra de Louis Althusser. Como se sabe, de 1965 a 1975, la obra de Althusser y del estructuralismo dividió, en gran medida, a los filósofos marxistas mexicanos, debido al carácter novedoso y a la vez conflictivo con que se presentaba. Finalmente, la sexta parte la conforma una polémica ejemplar para la filosofía latinoamericana: la que sostienen durante algunos años Luis Villoro y Adolfo Sánchez Vázquez en torno a las relaciones entre filosofía e ideología. Leer más…

“Soy mujer y soy humana: Una crítica marxista-feminista de la teoría de la interseccionalidad”: Eve Mitchell

28/11/2016 1 comentario

Introducción.

En los Estados Unidos, al final del siglo XX y principios del XXI, domina un conjunto específico de políticas entre la izquierda. Hoy en día, podrías entrar a cualquier universidad, a cualquiera de los numerosos blogs progresistas-izquierdistas o a cualquiera web de noticias y los conceptos de “la identidad” y “la interseccionalidad” encontrarás como la teoría hegemónica. Pero, como toda teoría, ésta corresponde a la actividad de la clase obrera contestando a la composición del capital actual. La teoría no es ninguna nube flotando sobre la clase, lloviendo reflexiones e ideas, sino, como escribe Raya Dunayevskaya, “las acciones del proletariado crean la posibilidad para que el intelectual resuelva la teoría.” (Marxismo y libertad, 114)[1]. Por lo tanto, para entender las teorías dominantes de nuestra época, hay que entender el movimiento verdadero de la clase. En este texto, voy a repasar la historia de las políticas de la identidad y la teoría de la interseccionalidad con el fin de construir una crítica de la teoría de la interseccionalidad y ofrecer una concepción marxista positiva del feminismo.

El contexto de “la identidad” y “la teoría de la interseccionalidad.”

Para entender “la identidad” y “la teoría de la interseccionalidad”, hay que entender la circulación del capital (es decir, la totalidad de las relaciones sociales de la producción en el modo actual de producción) que precedió el desarrollo de tales conceptos en los años 1960 y 1970 en los EEUU. Más específico aún, ya que “la teoría de la interseccionalidad” se desarrollaba principalmente como reacción al feminismo de la segunda ola, hay que estudiar cómo se desarrollaban las relaciones de género bajo el capitalismo. Leer más…

“El experimento bolchevique, la democracia y los críticos marxistas de su tiempo”: Antoni Domènech

28/11/2016 Deja un comentario

c890814838b0c1982470f6bf466347c6“Como hilo en la mar es la palabra /

Hondo sendero la acción labra”

(Henrik Ibsen, Casa de Muñecas, 1879)

El texto que se reproduce a continuación es la base escrita ampliada de la conferencia que Antoni Domènech pronunció en la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) el pasado 26 de octubre en el marco de unas jornadas conmemorativas organizadas por la Comissió del Centenari de la Revolució Russa y por el grupo de investigación GREF-CEFID de la UAB. La conferencia fue seguida de un largo y animado debate, que ha tratado de incorporarse ahora al cuerpo del texto final y, sobre todo, a las notas a pie de página. Por los intercambios críticos habidos en ese debate, el autor se manifiesta particularmente agradecido a los historiadores Borja de Riquer y Enric Prat, a los sociólogos Joaquim Sempere, Edgar Manjarín y Jordi Borja, al politólogo Joan Botella y al economista Daniel Raventós, así como al doctorando Julio Martínez Cava. (SinPermiso publicó el pasado 26 de octubre el texto de la conferencia dictada por el historiador Josep Fontana en el marco de esas mismas jornadas conmemorativas: La revolución rusa y nosotros.)

En muchos sentidos, la Revolución Rusa de Octubre de 1917 fue el acontecimiento más determinante del siglo XX. Lo menos que puede decirse de su estallido es que fue inopinado. No menos sorprendente resultó para sus coetáneos el afianzamiento y la  posterior consolidación del poder bolchevique en medio de todas las calamidades imaginables, incluida una espantosa Guerra Civil contrarrevolucionaria fomentada, primero, por el Estado Mayor de una  Alemania Guillermina agonizante y, luego, por las potencias vencedoras de la Entente (Francia, Inglaterra y los EEUU), que se saldó con no menos de 8 millones de muertos entre bajas en combate y víctimas de hambrunas. A pesar de que hoy asociamos invariablemente el nombre de la Revolución Rusa al “marxismo”, lo cierto es que no resultó menos inopinada ni menos sorprendente para el grueso de los sedicentes marxistas de carne y hueso. Tanto para los marxistas partidarios de ella, como para los marxistas que se manifestaron críticos o aun abiertamente hostiles desde el primer momento. Leer más…

“Lenin, lector de Hegel”: Stathis Kouvélakis

28/11/2016 Deja un comentario

leninLa Primera Guerra Mundial no fue simplemente una erupción de masacres a escala masiva en el corazón de los países imperialistas. Tras un siglo de relativa paz interna supuso, al mismo tiempo, el colapso de su oponente histórico, el movimiento obrero europeo organizado esencialmente en torno a la Segunda Internacional. El término «desastre» resulta adecuado, aunque Alain Badiou lo utiliza para referirse a la refutación final de una cierta forma de política emancipatoria, resultado del reciente colapso de los así llamados regímenes comunistas del Este europeo^ Si consideramos que este segundo desastre golpeó precisamente la verdad política que bajo el nombre de «Octubre de 1917», o igualmente de «Lenin», nació en respuesta al primero, entonces el mismo se convierte en el rizo final del «corto siglo XX», que se cerró con esta repetición del desastre. Paradójicamente, por lo tanto, no es un mal momento para volver al principio, el momento en que en medio del barro y la sangre que anegó Europa el verano de 1914, surgió este siglo. Leer más…

“Lenin: ¡saltos! ¡saltos! ¡saltos!”: Daniel Bensaïd

28/11/2016 1 comentario

daniel-bensac3afdUna política sin partidos termina, en la mayoría de los casos, en una política sin política: ya sea en un seguidismo sin objetivos a la espontaneidad de los movimientos sociales, o en la peor forma de vanguardismo individualista elitista, o finalmente en una represión de lo político en favor de lo estético o de lo ético.

A Hannah Arendt le angustiaba que la política pudiera desaparecer completamente del mundo. El siglo había atestiguado tales desastres que la pregunta de si acaso «la política todavía tiene significado alguno» se había vuelto inevitable. Los problemas que se debatían en estos miedos eran sumamente prácticos: «La falta de significado en el que el conjunto de la política ha terminado está confirmada por la vía muerta en la que se acumulan las cuestiones políticas específicas».[1]

Para ella, la forma que tomaba esta temida desaparición de la política era el totalitarismo. Hoy nos enfrentamos a una forma diferente de peligro: la tiranía del mercado. Aquí la política se encuentra aplastada entre el orden de los mercados financieros –que presentan como natural– y las prescripciones   moralizantes del capitalismo ventrílocuo. Leer más…

“Lenin en l’era postmoderna”: Terry Eagleton

28/11/2016 Deja un comentario

leninAllò que admira l’era postmoderna no és el leninisme. El que valora és una veritat que sigui corregible, provisional, inestable, en comptes de la possessió inalienable d’una avantguarda encimbellada autoritàriament per sobre del poble. No s’entusiasma amb la idea que els intel·lectuals de la classe mitjana estiguin aquí per dir a les masses treballadores el que han de fer, o per la perspectiva que el coneixement és una qüestió de veritats científiques eternes, en comptes del fruit de la pràctica històrica. S’alarma amb la perspectiva d’una cultura obedientment enganxada al carro de les finalitats del partit. Es mostra recelosa de les teleologies, de les èpoques històriques disposades de principi a fi com a fitxes de dòmino, i en comptes d’això es torna cap a un temps en circulació i intercalat, fracturat i de múltiples capes. És al·lèrgica a la puresa política i a les ruptures metafísiques, preferint l’híbrid i l’ambigu per sobre de la resplendor de la certesa absoluta. Es resisteix a les crues reduccions de l’economicisme. El seu model de poder preferit no està centralitzat sinó que és múltiple, escampat i omnipresent. Es mostra escèptica de polítiques específiques de classe, anhelant en comptes d’això una política oberta a les diferències ètniques i als condemnats de la terra.

En resum el que admira l’era postmoderna és… el leninisme. Perquè tot això també és autèntic leninisme.

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“Harvey contra Marx sobre las crisis del capitalismo, primera parte: malinterpretando a Marx”: Andrew Kliman

31/10/2016 Deja un comentario

El siguiente texto es una crítica de Andrew Kliman, profesor emérito de Economía, a un borrador preparado por David Harvey para un congreso en Turquía y que según tengo entendido era la base para un capítulo que posteriormente este autor ha contribuido al libro The Great Financial Meltdown: Systemic, Conjuntural or Policy Created?, editado por Turan Subasat.

Si Harvey es conocido entre la izquierda (tanto activista como académica) por su empeño en divulgar y dar a conocer El Capital de Marx gracias a su curso online sobre el mismo, Kliman se ha centrado más en, refutar interpretaciones erróneas de Marx que se han hecho, no sólo desde el ámbito neoclásico de la economía, sino también desde posiciones keynesianas, sraffianas e incluso dentro de la propia economía marxiana. Así, Kliman es defensor, junto a Alan Freeman y otros autores, de una interpretación concreta de la teoría del valor de Marx, la TSSI (por Temporal Single System Interpretation, o Interpretación de Sistema Único y Temporal), que aplicada a la obra del alemán, serviría según ellos para que la supuestas incoherencias internas de la misma se evaporasen. Así, las críticas de Piero Sraffa, Ladislaus Bortkiewicz, o Nobuo Okishio, simplemente carecerían de fundamento al dirigirse contra una malinterpretación de lo que Marx decía. Leer más…

“Conocimiento y Cambio”: Discusión con Zak Cope sobre la estratificación del trabajo bajo el capitalismo global

31/10/2016 Deja un comentario

Zak Cope es el autor de Divided World, Divided Class: Global Political Economy and the Stratification of Labour Under Capitalism (Mundo dividido, clase dividida: Economía política global y estratificación del trabajo bajo el capitalismo), obra publicada el pasado Agosto por Kersplebedeb Press como parte de su reciente lanzamiento de las series Kalikot. El libro “traza la historia de la “aristocracia obrera” en el sistema capitalista mundial, desde sus raíces en el colonialismo hasta su nacimiento y finalmente maduración en una clase media de pleno derecho en la era del imperialismo. Argumenta que el chauvinismo nacional, racial y cultural en los países capitalistas centrales no es principalmente atribuible a la “falsa conciencia de la clase”, adoctrinamiento ideológico o la ignorancia tanto como la izquierda o el pensamiento liberal asume. Más bien, estas y otras formas relacionadas de fanatismo son expresiones concentradas de los principales estratos sociales del interés económico que comparten las naciones capitalistas principales en la explotación y la represión de las naciones dependientes. Leer más…

“Learning from Late Marx”: Kohei Saito

31/10/2016 Deja un comentario
Kevin B. Anderson, Marx at the Margins: On Nationalism, Ethnicity and Non-Western Societies, expanded edition (Chicago: University of Chicago Press, 2016), 344 pages, $25, paperback.

Recent years have seen the development of a fresh area of research into Marx’s critique of political economy, based on his previously unpublished economic manuscripts and notebooks, which have been made newly available in the updated edition of the complete works of Marx and Engels, the Marx-Engels-Gesamtausgabe (MEGA).1 Lucia Pradella published the first detailed analysis in English of Marx’s London Notebooks, and Brill’s Historical Materialism book series recently celebrated its hundredth volume with a translation of Marx’s original manuscript for volume 3 of Capital, based on the new MEGA edition. The same series also published Heather Brown’s Marx on Gender, which drew extensively on his late notebooks.2 And earlier this year, the second, expanded edition of Kevin Anderson’s Marx at the Margins: On Nationalism, Ethnicity and Non-Western Societies appeared. The first edition of Anderson’s book, published in 2010, inaugurated this new trend in Marxist studies, and it remains among the most important achievements in the field. Leer más…

“¿Por qué Praxis?”: Gajo Petrovic

31/10/2016 1 comentario

prxgrp Hay muchas revistas hoy, pero que muy poca gente lee, entonces, ¿por qué otra revista?

A pesar de la abundancia de revistas, es notorio para nosotros que no tenemos aquella que queremos: una revista filosófica que no sea exclusivamente para “expertos”, una revista filosófica que no sea solo filosófica, sino que discuta también, los problemas actuales del socialismo yugoslavo, el mundo y el hombre contemporáneo. No queremos una revista filosófica en el sentido tradicional, ni queremos algo así como una revista teórica general sin un pensamiento medular y sin fisionomía.

La idea de comenzar como una revista no emergió desde el puro deseo de realizar solo otra, teóricamente posible, fisionomía de una revista; la idea ha emergido a través de la convicción que una revista de este tipo es una necesidad viva de nuestro tiempo.

El socialismo es el único camino humano fuera de las dificultades en las cuales la humanidad se engendró a sí, y el pensamiento de Marx, la más adecuada base teórica e inspiradora para la actividad revolucionaria. Uno de las fuentes básicas de los errores y deformaciones de la teoría y práctica socialista durante las últimas décadas debe buscarse en vista a la “dimensión filosófica” del pensamiento de Marx, en su negación abierta o encubierta de su esencia humanista. El desarrollo de un auténtico socialismo humanista no es posible sin la renovación y desarrollo del pensamiento filosófico de Marx, sin el estudio profundo de trabajos de todos los marxistas importantes y sin una realmente marxista, no dogmática y revolucionaria aproximación a las cuestiones abiertas por nuestra época. Leer más…