Archivo

Archive for the ‘Filosofía marxista’ Category

“Sobre arte, educación y psicología”: Entrevista a Pablo del Río.

15/07/2019 Deja un comentario

Foto: Edu Bayer

Para la cabecera de nuestra última actualización hemos escogido, sin lugar a dudas, esta entrevista a Pablo del Río sobre arte, educación y psicología que han realizado nuestros amigos de Versembrant. Este proyecto de escuela popular itinerante realiza talleres de RAP en institutos para construir conciéncia crítica en los jóvenes a través de la literatura, el arte urbano y el Hip Hop. Esta entrevista está orientada especialmente hacia el profesorado, dentro de un Dossier que Versembrant está elaborando para la asociación Rosa Sensat.

Quienes vienen siguiendo nuestro proyecto desde hace tiempo ya saben que una de nuestras especiales referencias teóricas en el campo de la psicología, la teoría de la conciencia y los estudios culturales es, lo que hoy se conoce como la escuela Histórico-Cultural, inspirada por la tríada de Luria, Leontiev y Vigotsky.

Pues bien, nuestro proyecto ha podido participar, con un granito de arena, a que esta joya de entrevista tuviera lugar y queremos mostrar nuestro especial agradecimiento colectivo a la gentileza que ha tenido Pablo del Río con nuestros amigos de la cooperativa Versembrant. El resultado es una entrevista excepcionalmente profunda para quienes estén interesados en el desarrollo humano y de una gran trascendencia humanística para las ciencias sociales emancipatorias y el activismo transformador. Si una de las propiedades de las obras de arte es su capacidad de transformarnos y que “uno sea, o quiera ser mejor persona“, os aseguramos que esta entrevista va a tener el mismo efecto sobre vosotros.

¡¡ Leed a Vigostky malditos ¡¡ Leer más…

“Sobre la naturaleza de las capacidades”: Évald V. Iliénkov

15/07/2019 Deja un comentario

Es comprensible que la naturaleza de la capacidad, en su forma general, llame nuestra atención. Este es quizás el problema central de la pedagogía social en nuestro tiempo. En este sentido, la polémica que ha surgido entre S.L. Rubinshtein y A.N. Leontiev es de enorme interés.

En una primera lectura no es tan fácil descubrir el verdadero meollo de la disputa. Ambos autores reconocen las mismas premisas iniciales y los mismos hechos decisivos; y ninguno niega la importancia de los hechos enfatizados por su oponente. Aparentemente la disputa es meramente por una cierta diferencia en dónde poner énfasis.

Ambos autores se basan en el siguiente relato de la situación: la habilidad humana desarrollada es un producto del desarrollo del individuo dentro del mundo humanamente organizado, un producto del ejercicio de sus órganos sobre objetos creados por y para el ser humano. En ningún caso se hereda biológicamente junto a la organización anatómica y fisiológica del individuo; sólo se hereda a través del dominio de los modos de actividad humana objetivamente encarnados (“depositados”) en la estructura del mundo humanamente transformado, a través de la anatomía y fisiología del “cuerpo inorgánico del ser humano”. Al mismo tiempo, por supuesto, ningún autor niega el papel desempeñado por las precondiciones naturales del desarrollo específicamente humano y, directamente, por la organización anatómica y fisiológica del cuerpo del individuo. Esto último es indiscutible: es imposible entrenar ninguna habilidad específicamente humana en perros o monos, por mucho que se ejerciten sus órganos con objetos humanos.

Por otra parte, es igualmente evidente que la “capacidad” en su forma plenamente desarrollada es tan poco inherente a la estructura de los órganos del individuo humano como lo es la forma de una estatua a una losa de mármol o un trozo de arcilla. Leer más…

“Marx y Hegel. Contribuciones a una relectura”: Roberto Fineschi

15/07/2019 Deja un comentario

Reproducimos la traducción de la Introducción del libro de Roberto Fineschi “Marx e Hegel: Contributi a una rilettura” editado por Carocci.

Introducción

  1. Premisa

El estudio que presento es la continuación orgánica de una investigación iniciada hace algunos años que ha dado sus primeros frutos en el volumen aparecido bajo el título Ripartire da Marx. Processo storico de economia politica nella teoria del “capitale”. Teniendo en cuenta este vínculo explícito, nos valdremos aquí de las mismas tres premisas de carácter general introducidas entonces.

En la entrada Karl Marx para el diccionario enciclopédico Granat, Lenin escribía: “El Marxismo es el sistema de las concepciones y de la doctrina de Marx” [Lenin (1914): 9], prosiguiendo con una exposición de los principios generales y concluyendo con un capítulo sobre la táctica del proletariado. Ciertamente, no pretendo pronunciarme aquí sobre Lenin como personaje histórico, político o como pensador; limitándonos a esta afirmación, creo que se puede sostener que él opera una interpretación que después se hizo propia de toda una tradición, a la que incluso pertenecían los opositores de Lenin. Definiré el marxismo más propiamente como “una praxis política inspirada en la concepción y la doctrina de Marx”. Pero la teoría del modo de producción capitalista elaborada por Marx no es – ni pudo ser – inmediatamente una teoría política; se trata más bien de la reconstrucción, a un altísimo nivel de abstracción, del funcionamiento de la sociedad burguesa de la época, que implica líneas de tendencia, formas de movimiento, pero no una política inmediata. Esto no niega la explícita toma de partido de Marx, ni que se pueda utilizar su teoría con finalidades políticas, pero es necesario establecer: (i) que la política, colocándose a un nivel de abstracción muy bajo, para ser alcanzable necesita de una serie de teorías que el Moro no desarrolló, (ii) que, por tanto, la política no tiene que ver tan solo con las formas – que representan el objeto esencial de las teorizaciones de Marx – sino con las “figuras”, que son aquellos sujetos que en las subperiodizaciones de cada época encarnan las formas del movimiento. De este modo, por poner un ejemplo, el “obrero masa” fue legítimamente considerado una figura de movimiento de la sociedad capitalista, pero la forma de tal movimiento funciona en otras fases con otras figuras, precisamente porque no hay identidad entre forma y figura. Así, aunque en política Marx se dirigiese a los obreros de las fábricas, esto no agota el espectro de aplicabilidad de su teoría. Si, por una parte, se gana en amplitud, por otra se pierde en precisión. [1] Más en general, si sostenemos que a nivel político se actúa inevitablemente con las figuras, una cosa es la táctica y otra la teoría del modo de producción como fase de época. Leer más…

“Marx lector de Hegel y…Hegel lector de Marx. Consideraciones sobre el idealismo, el materialismo y la dialéctica”: Costanzo Preve

15/07/2019 Deja un comentario

El idealismo alemán es generalmente considerado en los manuales de historia de la filosofía como la escuela filosófica de tres personajes: Fichte, Schelling y Hegel. Aquellos que lo encuadran dentro de una sucesión histórica tienden a situar “corriente arriba” el criticismo de Kant, y “corriente abajo” el materialismo de Marx, o la vía filosófica pesimista e individualista de Schopenhauer y la crítica proto-existencialista a Hegel de Kierkegaard. La substancial disolución del sistema hegeliano es vista favorablemente por algunos estudiosos (cfr. Karl Löwith, De Hegel a Nietzsche) pero también es vista de modo negativo por otros, mayormente filo-hegelianos (cfr. Herbert Marcuse, Razón y Revolución, o Georg Lukács, El asalto a la Razón).

Personalmente, prefiero una calificación distinta, la de la “filosofía clásica alemana”. De aceptarla, hecho que comporta inmediatamente una verdadera “reorientación gestáltica” y una distinta periodización, la filosofía clásica alemana se inicia con Lessing y Herder, incluye a Kant y el debate sobre kantismo que dio lugar al verdadero idealismo filosófico posterior, comprende obviamente Fichte, Schelling y Hegel, y termina históricamente con las dos figuras de Feuerbach y de Marx, que son todavía una parte integrante. Leer más…

Categorías:Filosofía marxista Etiquetas: ,

“Mercadoria e valor: algumas reflexões em torno do primeiro capítulo de O Capital de Karl Marx”: João Vasco Fagundes

15/07/2019 Deja un comentario

1. Uma carta. Um prefácio

Após o esmagamento da Comuna de Paris, o editor e banqueiro francês Maurice La Châtre exila-se em San Sebastián. Próximo, desde os anos 40 do século XIX, dos círculos afectos a Saint-Simon, a Louis Blanc e a Pierre-Joseph Proudhon, é na cidade cantábrica que ele se encontra no ano de 1872, ao abrigo da repressão e dos inúmeros processos judiciais que lhe são movidos enquanto editor de Eugène Sue e de enciclopédias de cunho anti-clerical da sua própria autoria. Nessas circunstâncias, projecta então publicar a tradução francesa do Livro Primeiro de Das Kapital. Kritik der politischen Ökonomie, de Karl Marx, em fascículos periódicos.

No dia 18 de Março de 1872, Marx escreve de Londres ao «cidadão» (citoyen) La Châtre a aplaudir a ideia. A solução proposta pelo editor tem o mérito, segundo Marx, de tornar a obra mais acessível a um público operário, e essa consideração «sobreleva qualquer outra».

A medalha tinha, porém, um reverso. «O método de análise que empreguei, e que ainda não havia sido aplicado aos assuntos económicos – adverte Karl Marx –, torna bastante árdua a leitura dos primeiros capítulos». Uma vez que o público francês é conhecido pela pressa de concluir, de apreender a ligação «dos princípios gerais com as questões imediatas que o apaixonam», é de recear que o seu ânimo de leitura esmoreça por não «poder logo passar adiante».

No entanto… «É essa uma desvantagem – acrescenta Marx – contra a qual nada posso senão prevenir e premunir os leitores preocupados com a verdade. Não há estrada real para a ciência e só têm possibilidade de chegar aos seus cumes luminosos aqueles que não temem fatigar-se a escalar as suas veredas escarpadas.» Leer más…

“Where is Marx in the work and thought of Vygotsky?”: Lucien Sève

15/07/2019 Deja un comentario

What is it about the apparently clear question of Marx’s place in the work and thought of Vygotsky that makes it so enigmatic? How should we understand the fact that the successive attempts to respond to this question over the course of a century have been so contradictory, and remain so to this day? Before attempting to answer the question, must we not firstly ask what makes it such a trap? That is where I will begin.

First, a few words to shed some light on the violent paradoxes that are thrown up when studying the history of the question. To begin with, there is the unambiguous response of Vygotsky himself: having read Marx from his youth, in the revolutionary climate of Russia in 1917 as experienced by a family of considerable culture, he discovered Capital, which in many essential ways shaped his view of psychology – and, having become a psychologist, he wrote in 1926 that “psychology needs its own Capital” (Vygotsky, 2010, p. 273). Could it be any clearer? As a matter of fact, it’s not very clear (I will return to this point later), but, in any case, here exists a major and definitive reference which those who claim that Marx held no real importance for Vygotsky neglect to address seriously. But lo and behold, a few years later, the vanguards of Marxism in the USSR of 1930, which was mid-Stalinisation, denounced Vygotsky’s position as “idealistic”, “bourgeois”, “reactionary” and even “antiMarxist”1 , accusations of lamentable stupidity, which devastated Vygotsky. According to Zeigarnik, he said: “I can’t live if the Party believes that I am not a Marxist.” 2 Nevertheless, the accusations attest to the great ambiguity that arises when we attempt to judge whether a thought is Marxist or not. Already we can begin to discern the kind of trap that might lurk behind the question “Vygotsky and Marx”: to whom does the name Marx belong, precisely? And what is a “Marxist” psychology? But that’s not all. Condemned to the ash heap of history during Stalin’s reign, Vygotsky’s work began to re-emerge under Khrushchev and garnered interest outside the USSR, as first attested by the American translation of Thought and Language published in 1962 by the MIT Press. Yet here again, there is a paradoxical development: not only did the translators Eugenia Hanfmann and Gertrude Vakar truncate the work by two-thirds, they also excised all but one reference to Marxist thought, without a word of explanation on the matter. For Stalinists, Marx was not present enough in Vygotsky’s work; for the American translators, on the other hand, he was far too much so. This intellectually indefensible initiative had serious consequences: for a start, the North-American perception of Vygotsky was de-Marxised, and this spread to the various translations of the American digest of his work and, despite all that has been done to remedy this situation in the US since then, one could be forgiven for wondering whether some vestiges of this original underestimation remain. At least, that is what a cross-check of the Francophone literature would suggest. Leer más…

“Construyendo desde Marx: reflexiones sobre la clase y la raza”: Himani Bannerji

11/04/2019 Deja un comentario

“Sé que no estoy sola. Debe haber cientos de otras mujeres, tal vez miles, que sienten lo mismo que yo. Puede haber cientos de hombres que deseen que sucedan las mismas cosas drásticas. Pero, ¿cómo se conecta con ellos? ¿Cómo se puede relacionar su propia lucha y objetivos con esta miríada hipotética de personas que están completamente escondidas u ocultadas por estereotipos y/o “plataformas” genéricas que, como cualquier movimiento, parece alimentar? No lo sé.  No me gusta esto, estar sola cuando está claro que tendría que haber multitudes trabajando juntas, en todo el mundo, para que un cambio radical y positivo pueda imponerse sobre el atroz status quo. Lo desprecio con todo su poder abrumador.”

June Jordan, “Declaration of an Independence I Would Just as Soon Not Have”, en Moving Towards Home: Political Essays (1989)

Introducción

Es frecuente en círculos académicos y políticos hablar de “raza” al mismo tiempo que se habla de género o clase. Está más o menos reconocido que la “raza” puede combinarse con otras relaciones sociales de poder y que estas, a su vez, pueden ser mediadas entre sí e intensificarse mutuamente[1]. Esta combinación de la “raza”, el género y la clase a menudo se expresa a través del concepto de “interseccionalidad”, en el que tres hebras particulares de las relaciones sociales y de las prácticas ideológicas de la diferencia y el poder son observadas como emergiendo desde su terreno social propio y específico para entrecruzarse entre ellas “interseccionalmente” o por agregación[2]. Se trata de la unión de problemas sociales para crear un momento de la experiencia social.

Sin embargo, hablando desde la experiencia, las personas blancas y no blancas que viven en Canadá y en occidente saben que esta experiencia social no se experimenta interseccionalmente. El sentimiento de estar en el mundo, modulado a través de una miríada de relaciones sociales y formas culturales, se vive, siente o percibe como un todo simultáneo. La presencia de una mujer no blanca de clase trabajadora (negra, surasiática, china, etc.) en el entorno racial cotidiano no es divisible en una serie de momentos diferentes. Su negritud, su sexo o personalidad de género neutro y su condición de clase trabajadora se integran al mismo tiempo, de forma instantánea[3]. Esta identificación está tanto en el ojo de quien mira como en el propio sentido de la presencia social que dicha mirada captura. Sin embargo, lo mismo vale para una mujer blanca, cuando se enfrenta a la experiencia del “ser mujer”, tenemos dificultades para teorizar en los términos de una ontología social.

¿Qué explica esta inadecuación conceptual? ¿Qué está fallando a la hora de captar esta experiencia constituyente? Si es vivida, ¿cómo puede pensarse y cómo podemos resolver nuestras deficiencias conceptuales? Mi intención es sugerir una teorización que pueda abordar estas cuestiones o, al menos, entender las razones por las que en un primer lugar necesitamos interrogarnos. No se trata de responder simplemente a un reto teórico, se trata también de una cuestión política. Es una pieza básica del puzle para constituir una democracia real.    Leer más…

“Lo biológico y lo social en el ser humano”: Évald V. Iliénkov

11/04/2019 Deja un comentario

Podría parecer que aquí no hay problema que merezca un debate serio. Podría parecer que todo es simple. Por un lado, el ser humano es un organismo biológico, un espécimen de la especie Homo Sapiens. Por otro lado, siempre aparece como miembro de uno u otro organismo social, como representante de la sociedad en una etapa definida de su desarrollo y, por tanto, como representante de una determinada clase, ocupación, o grupo social. Para entender esta circunstancia uno no necesita ser ni un filósofo ni un médico. Esto es tan obvio como que el hecho de que el Volga desemboca en el mar Caspio.

Entonces, ¿por qué ha surgido esta pregunta en la ciencia una y otra vez a lo largo de los siglos? ¿Por qué estallan repetidamente disputas acerca de la interrelación exacta entre estos dos aspectos de la actividad vital del ser humano? ¿No se trata de una disputa artificial, que nada tiene que ver con el problema estrecho en el que se encuentra el ser humano?

Evidentemente, no lo es. Y el problema surge precisamente porque el ser humano no es un “ser por un lado social y por otro lado biológico” que pueda partirse en dos (al menos en el pensamiento), sino un ser dialéctico en el sentido literal de la palabra.

Esto significa que cualquier expresión social, cualquier acción o manifestación de la vida social en el ser humano es posible gracias a los mecanismos biológicos – por encima de todos, los del sistema nervioso. Por otro lado, todas las funciones biológicas del organismo humano están subordinadas a la realización de sus funciones sociales hasta tal punto que toda la biología se convierte aquí en una mera forma de manifestación de un principio de naturaleza muy diferente. Leer más…

“De la teoría estructural a la coyuntura aleatoria”: André Tosel

11/04/2019 Deja un comentario

Sin ánimo de provocar modificamos el título de la célebre autobiografía que Louis Althusser escribió luego del asesinato de su esposa en 1980 y de su entrada en la noche de los muertos vivos.

El futuro de Althusser dura mucho. La época de la crisis del capitalismo globalizado ya ha traído de regreso al espectro de Marx, como su amigo Derrida había tenido el coraje de hacer notar por aquellos años (1993). Por su trayectoria tormentosa, por su aptitud para plantear las cuestiones cruciales luego del fracaso de la revolución comunista, el pensamiento de Althusser aún se presenta como capaz de producir armas intelectuales para afrontar nuestro tiempo. No se trata tanto de una mera vuelta como del ingreso en una nueva órbita. En verdad, esta nueva órbita es un giro que se realiza sobre el doble luto por las formas de experiencia adoptadas por los movimientos antisistema, prioritariamente el luto por el movimiento obrero, el único que, en sus diferentes variantes, socialdemócrata o comunista, ha existido duraderamente a lo largo de la modernidad, y, ligado al mismo, el luto por el movimiento anticolonialista y antiimperialista que en su momento supo encontrar apoyo en el comunismo. Leer más…

Categorías:Filosofía marxista

“Reificación y Cosificación: Categorías Básicas de la Teoría de la Reificación y la Cosificación de Marx y su Construcción Lógica”: Tomonaga Tairako

05/03/2019 Deja un comentario

1.- Reificación y Cosificación (Versachlichung und Verdinglichung)

En este artículo, intentaré establecer las categorías básicas que constituyen la teoría de la reificación (Versachlichung) y la cosificación (Verdinglichung) en Marx. A su vez, daré cuenta de su construcción lógica con el objetivo de reconsiderar el real significado de estas teorías.

La lengua alemana tiene dos palabras para referirse al término “cosa”, a saber, Sache y Ding. Estas palabras tienen diferentes significados incluso en el alemán cotidiano de hoy en día: Sache mienta materia, negocio, caso, causa (política o social), en breve, algo que debe su existencia a un trasfondo de relaciones sociales complejas, mientras que Ding refiere a la cosa material o natural. Marx considera la esencia común de la mercancía, dinero y capital en tanto una inversión fenoménica de las relaciones entre las personas en relaciones entre cosas (Sachen). En esta etapa, la mistificación de las relaciones económicas se encuentra en un primer estadio, por cuanto la cosa (Sache) como tal representa una relación social. Sin embargo, cuando la conversión da un paso más desde Sache a Ding, la dimensión de las relaciones entre las cosas (Sachen) es removida, y la cosa (Ding) se muestra sólo en tanto portadora de diferentes propiedades. Para ilustrar esta segunda fase de conversión utilizaremos el siguiente ejemplo: la ganancia, el interés y la renta de la tierra son en esencia nada salvo diferentes formas fenoménicas de plus-trabajo objetivado que el capital industrial extrae gratuitamente de los trabajadores asalariados. Sin embargo, en el nivel de la superficie fenoménica, sus relaciones con el plus-trabajo de los productores directos son completamente removidas; ahora los medios de producción, el dinero y la tierra aparecen como si estuvieran por naturaleza dotados con la habilidad de espontáneamente generar ganancia, interés y renta como si fueran sus propios frutos. En su última fase, este tipo de mistificación de las relaciones económicas se denomina cosificación (Verdinglichung), que significa la conversión de Sache en Ding, y que se diferencia conceptualmente de la reificación (Versachlichung), que mienta la conversión de la persona en cosa (Sache).

Ahora, explicaré el desarrollo conceptual de la reificación y la cosificación en relación con las mercancías.    Leer más…

“Releyendo a Marx ante el siglo de la gran prueba: fetichismo, termodinámica y crisis socioecológica”: Emilio Santiago Muiño

05/03/2019 Deja un comentario
RESUMEN
Este artículo analiza la vigencia de las coordenadas marxianas, interpretadas des de la óptica de las nuevas lecturas de Marx, en un siglo en el que la crisis socioecológica se ha convertido en el desafío histórico central. Partiendo de una revisión de la recepción ecologista de la obra de Marx, tanto por parte del marxismo como de la economía ecológica, se defiende que la conexión entre teoría del valor y fetichismo en Marx es esencial para explicar la tautología autodestructiva del capitalismo. Pero simultáneamente se detectan, a la luz de los aportes de ciencias como la termodinámica, inconsistencias importantes en el planteamiento marxiano. Estas obligan a replantear algunos de los presupuestos fundamentales del proyecto emancipador socialista, concebido bajo la influencia de mitos y expectativas propias de la fase ascendente de la industrialización, que ya han quedado ecológicamente refutados.

Leer más…

“Sobre la relación entre Hegel y Marx”: Carlos Pérez Soto

05/03/2019 Deja un comentario

No hay aval textual suficiente como para establecer de manera rigurosa qué pensaba Marx de las ideas de Hegel. No hay ninguna manera satisfactoria de resolver el asunto de la relación entre ambos con rigor científico y filológico. La conclusión obligada de este hecho es que la relación entre Marx y Hegel solo puede ser establecida a través de una hipótesis política. Una hipótesis que nos sirva para potenciar políticamente nuestras luchas desde un fundamento postulado. Un fundamento que no se puede deducir directamente desde ambos autores. Desarrollo los antecedentes que llevan a esta conclusión, recomiendo una manera específica de postular esta relación. Postulo una relación determinada entre Marx y Hegel, al servicio de la política del presente.

 

1. Una cuestión de método

La única manera de saber qué pensaban Hegel y Marx es recurrir a lo que escribieron. A lo que escribieron ellos. No a lo que relatan sus amigos o discípulos. Menos aún a lo que otros, ni siquiera amigos o discípulos, dicen que pensaban, o afirman haberles escuchado. Si se trata de rigor académico, la única fuente que podemos usar es lo que ellos escribieron, seamos redundantes, directamente, personalmente.
Leer más…

Categorías:Filosofía marxista

In Memoriam Adolfo Sánchez Vázquez

26/11/2018 Deja un comentario
Semblanza de la vida y obra del filósofo marxista hispano-mexicano Adolfo Sánchez Vázquez, elaborada por la Lic. Julia Peñaloza, miembro del Centro de Documentación en Filosofía Latinoamericana e ibérica de la Universidad Autónoma Metropolitana – Unidad Iztapalapa.

Leer más…

“Poulantzas revisitado: Estado, Clases y Transición al Socialismo”: Panagiotis Sotiris y Thomas Goes

26/11/2018 Deja un comentario

Thomas Goes: ¿Por qué deberíamos estudiar hoy el trabajo de Nicos Poulantzas, un teórico que murió hace casi 40 años? Dicho de otro modo, ¿qué pueden lxs activistas, las organizaciones y lxs cuadrxs políticos de la izquierda anticapitalista aprender de sus escritos que pueda ser útil, incluso necesario para construir una izquierda fuerte y prometedora?

Panagiotis Sotiris: El trabajo de Nicos Poulantzas es una de las contribuciones más importantes a una posible teoría del Estado y de antagonismos de clase en el Estado.  La de Poulantzas era una concepción altamente original del Estado —el Estado no como un simple instrumento en las manos de la clase dominante, sino como la “condensación material de las relaciones entre las clases”.  Poulantzas ofreció una invaluable aproximación a la complejidad de los Aparatos de Estado, articulando relaciones múltiples entre el Estado y el terreno de la lucha de clases, incluyendo a la esfera productiva, y las múltiples maneras en las que el Estado funciona como un punto nodal en la (re)producción de las estrategias de la clase burguesa1.

Su último libro, Estado, Poder y Socialismo, ofrece uno de las más sofisticadas conceptualizaciones sobre cómo el Estado juega un papel central en la producción y reproducción de medidas represivas y en la interpretación ideológica, pero también incorpora discursos, estrategias y técnicas de poder, en los términos de Foucault.  Este enfoque recuerda al Estado Integral de Antonio Gramsci, en donde la “complejidad de las actividades teóricas y prácticas de la clase dominante no solo justifican y mantienen su dominación, sino que le permiten ganar el consenso activo de aquellos que son gobernados” 2 En este sentido, la teoría del Poulantzas es una herramienta para ayudar a los militantes a entender a qué se enfrentan.

Al mismo tiempo, el concepto relacional de Estado permite teorizar la efectividad de la lucha de clases. Es cierto que ha habido una tendencia a interpretar la concepción relacional como una forma de reformismo, que apunta a una transformación gradual a partir de luchas que son “interiorizadas” en el Estado. Estoy en desacuerdo con la lectura que transforma al trabajo de Poulantzas  en algo similar al reformismo de Eduard Bernstein. De acuerdo con Poulantzas, los aparatos de Estado son la “condensación material de las relaciones de clase”. Por tanto, estamos hablando de un Estado de clase atravesado por los intereses tácticos y estratégicos de la burguesía3  En cualquier caso, no es refugio ni instrumento, sino terreno de antagonismos de clase. Las clases subalternas puede inducir rupturas, apertura y ganancias como parte de una estrategia por la hegemonía, que necesitará, en el límite, de una confrontación con la materialidad de los aparatos represivos del Estado (que en la teoría marxista clásica es descrita como la necesidad de destruir el Estado).  Este es otro importante aviso para la militancia: la política radical no consiste en una larga travesía a través de las instituciones, ni en una simple preparación para una confrontación final con el Estado. Podemos pensar en ella, en cambio, como un complejo dialéctico complejo: la modificación de la relación de fuerzas en la lucha de clases a favor de las clases subalternas, la creación de las condiciones para una hegemonía de la clase trabajadora y la preparación para la confrontación con las estrategias de clase inscritas materialmente en el Estado.     Leer más…

Categorías:Filosofía marxista Etiquetas:

“Sobre la relación entre Hegel y Marx”: Carlos Pérez Soto

26/11/2018 1 comentario

No hay aval textual suficiente como para establecer de manera rigurosa qué pensaba Marx de las ideas de Hegel. No hay ninguna manera satisfactoria de resolver el asunto de la relación entre ambos con rigor científico y filológico. La conclusión obligada de este hecho es que la relación entre Marx y Hegel solo puede ser establecida a través de una hipótesis política. Una hipótesis que nos sirva para potenciar políticamente nuestras luchas desde un fundamento postulado. Un fundamento que no se puede deducir directamente desde ambos autores. Desarrollo los antecedentes que llevan a esta conclusión, recomiendo una manera específica de postular esta relación. Postulo una relación determinada entre Marx y Hegel, al servicio de la política del presente.

Leer más…

Categorías:Filosofía marxista