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«La ‘forma natural’ de la reproducción social»: Bolivar Echevarría
Las únicas formas reales de las mercancías son sus figu-ras en el uso, sus formas
naturales.
…el proceso entero de trabajo en cuanto tal, en la interacción viva de sus elementos
objetivos y subjetivos, se presenta como la figura total del valor de uso…
Karl Marx
El proceso de reproducción social posee una estructura esencial, trans-histórica, supra-étnica, cuya presencia sólo es real en la medida en que se encuentra actualizada o dotada de forma dentro de un sinnúmero de conjuntos particulares de condiciones étnicas e históricas. Cada una de las formas en las que se ha actualizado esa estructura constituye la identidad o figura concreta de una sociedad. Para Marx, el modo en que esta actualización tiene lugar en la situación capitalista difiere radicalmente del modo en que acontecía en épocas anteriores de la historia y debería diferir también del modo que podrá tener en un futuro deseable. Mientras en las situaciones precapitalistas la formación de la estructura era simple, en la época capitalista ella es doble y por tanto compleja: no obedece únicamente al condicionamiento «natural» a partir de lo étnico y lo histórico, sino que se somete también a un condicionamiento «pseudonatural», que proviene de la organización económica constituida en una «segunda naturaleza».
«Los peligros de los tópicos y eufemismos»: Iñaki Gil de San Vicente
1. DEMOCRACIA Y MENTE PACIFICADAS
2. CRISIS FINANCIERA
3. ESTADO DEL BIENESTAR
4. SECTORES PRODUCTIVOS
5. DEMOCRACIA DIRECTA, PARTICIPATIVA Y REPRESENTATIVA
6. JUSTICIA SOCIAL, REPARTO DE LA RIQUEZA
7. DESARROLLO ENDOGENO Y DESARROLLO SOSTENIBLE
8. SOCIEDAD CIVIL. HEGEMONIA
9. TEORÍA DE LA EXPLOTACION ASALARIADA
10. TEORÍA DEL ESTADO Y DE LA VIOLENCIA
11. TEORIA DEL CONOCIMIENTO Y DE LA PRAXIS
12. TEORIA ÉTICO-MORAL E IDEAL DE VIDA
1. Democracia y mente pacificadas. Entre otras cosas, los tópicos son también las expresiones triviales o vulgares, es decir, las que de tanto usarse sin carga crítica, sin insistir en su contenido político, han terminado por volverse huecas, vacías y manipulables por la ideología dominante, la del poder establecido, que las recarga en su provecho. Los eufemismos son las trampas lingüísticas que el poder hace para destruir la carga peligrosa de un concepto, desnaturalizándolo para hacerlo aceptable al lenguaje de la dominación. Tópicos y eufemismos son dos de los métodos que el poder tiene para imponer la ignorancia tal cual la define R. Levins en la cita anterior, de modo que terminamos creyendo que somos cultos, que estamos formados intelectualmente, cuando en realidad somos dogmáticos -no usar categorías dialécticas, flexibles, no rígidas- e ignorantes.
«Marx, entre el trabajo y el empleo»: Carlos Alberto Castillo y Jorge García López
RESUMEN: Marx es hoy remitido al «viejo» concepto de «trabajo». Es el «nuevo» concepto de «empleo» el que se autopresenta como en condiciones de rearmar teóricamente las miradas sociológicas «críticas» sobre el mundo de las relaciones industriales. La discusión directa con la obra marxiana se presenta como obsoleta a partir de su identificación con el «marxismo» que caracterizó a buena parte de la sociología del trabajo europea en la década de los años setenta del pasado siglo (Braverman, Freyssenet, Coriat, etc.). No obstante, el «trabajo» de estos autores, el trabajo en el taller (o el trabajo «concreto») nunca fue, propiamente hablando, el trabajo criticado por Marx: este no era otro que el trabajo asalariado en tanto relación social. Nuestra reflexión partirá de ésta última conceptualización como vía de ruptura con las fijaciones del «trabajo» y el «empleo» en lo que vamos a llamar «modelo producción»: el trabajo como un proceso de formación en el transcurso de cual la especie se constituye en su relación con la naturaleza pero también como sujeto social. Desarrollaremos, en primer lugar, las líneas centrales de otro posible modelo de lectura de Marx, el «modelo subsunción», desde el cual el trabajo abstracto ya no puede concebirse como causa o sujeto, sino como momento del proceso de socialización, que abarca al trabajo humano pero al mismo tiempo lo supera y lo reformula. A partir de este modelo de lectura de la obra marxiana trazaremos, en segundo lugar, los contornos de un programa de investigación sociológico que tomase como objeto el análisis del trabajo en las sociedades contemporáneas como “relaciones salariales”. Por último, acometeremos un examen crítico de las formas particulares que, en la sociología del trabajo “marxista” y en la sociología del empleo, se derivan de los postulados arrastrados desde el “modelo producción”.
«Ideas estéticas en los Manuscritos Económicos-Filosóficos de Marx»: Adolfo Sánchez Vázquez
1
Marx se planteó reiteradas veces a lo largo de sus obras los problemas estéticos. Su interés por estos problemas no sólo respondía a la pasión que mostró, desde su primera juventud, por la literatura,pasión que puso de manifiesto cultivando él mismo la poesía,aunque con poca fortuna, y sobre todo revelándose con el tiempo como un gran escritor,preciso en la definición, vigoroso en el estilo y capazde elevarse a la belleza misma en el uso de la metáfora. Sus constantes referencias a la obra de los grandes creadores, que muestran una mirada despierta para los momentos cruciales de la historia del arte y de la literatura universal y, particularmente, para los grandes escritores realistas de su tiempo no son tampoco meras ejemplificaciones del método dialéctico que él mismo había forjado y con el cual hizo posible explicar el arte mismo a partir de las condiciones materiales de existencia. La preocupación de Marx por los problemas estéticos,por el arte y la literatura, se integra dentro de su concepción general del mundo y de la sociedad y aparece como un elemento necesariode ella. La visión de Marx del hombre y de la sociedad quedaría incompleta si no se asomara también al mundo de lo estético, pues lo estético es, como veremos, para él, una dimensión necesaria de la existencia humana; el hombre crea «conforme a las leyes de la belleza»,» según una expresión suya, no por instinto, por puro placer o juego, sino por una necesidad histórico-social de expresarse, de afirmarse, de elevarse sobre sí mismo, sobre su ser natural.
«Lukács y los Manuscritos económico-filosóficos de 1844 de Karl Marx»: Guillermo Delahanty Matuk
I. Manuscritos de París.
Son interesantes las conexiones de personajes e instituciones alrededor del hallazgo, reproducción y distribución de los Manuscritos de París de Marx. Conocidos también como Los Manuscritos económico-filosóficos. Fueron publicados en el año de 1932 por el Instituto Marx-Engels en cuyo proceso de edición participaron otras dos instituciones, a saber, el Partido Social Demócrata Alemán (PSD) y el Instituto de Investigación Social de Frankfurt (IIS). Conocida después como Escuela de Frankfurt.
Marx redactó sus notas sobre la economía clásica, el comunismo, y Hegel1 durante los meses de julio y agosto de 1844 estando sólo en casa; su mujer e hija recién nacida viajaron a la casa de la familia en Treveris.2 A fines del mes de agosto, Engels, de paso por Francia camino a Alemania, conoció a Marx. Permanecieron diez días conversando. El gobierno francés expulsó a Marx comenzando el año 1845. Éste había llegado a París en 1843. Según Isaiah Berlin Marx sufrió una transformación radical porque la ciudad de las luces bajo el movimiento socialista.3
«Etica y marxismo»: Adolfo Sánchez Vázquez (2003)
Conferencia /// Moral y política II. Conferencias realizadas por el Dr. Adolfo Sánchez Vázquez, dentro del Ciclo Ética y política. Facultad de Filosofía y Letras. Universidad Nacional Autónoma de México. Aula Magna el 4 de noviembre de 2003.
«Sobre la juventud de Marx»: Enrique Dussel
La edición de la obra de Marx Escritos de Juventud, traducción al castellano de Wenceslao Roces en el Fondo de Cultura Económica, de México, marzo de 1982, como tomo I de las Obras Fundamentales de Carlos Marx-Federico Engels (al que le seguirá en breve la obra de juventud de Engels, ya en prensa), viene a llenar un vacío sentido. Es por ello que no quisiéramos simplemente escribir una reseña a la traducción, sino relanzar en cierta medida la cuestión del joven Marx.
La hipótesis que querríamos probar es que el periodo primero de la juventud de Marx abarca desde 1835 al 11 de octubre de 1843, cuando llega a París. Es con la articulación objetiva de la praxis de Marx con la clase obrera industrial en París que se produce en aquel intelectual radical pequeño burgués alemán una ruptura práctica, la que antecede y funda, abriéndole un horizonte de objetividad teórica, lo que pudiera llamarse un nuevo momento de su discurso explicativo, teórico.
Este segundo momento (desde octubre de 1843 hasta 1850) será una larga etapa transitoria o de sucesivas correcciones, que culminará con el abandono de las posiciones ricardianas y será el comienzo del descubrimiento del concepto de plusvalor.
«Adolfo Sánchez Vázquez»: Conferencia de Gabriel Vargas Lozano
«La democracia no se justifica si no asegura la vida» Entrevista a Enrique Dussel
Entrevista realizada por
Israel Covarrubias
—En algunos debates recientes se insiste mucho sobre la necesidad de tener una izquierda “moderna” y “liberal”. Sin embargo, pareciera que con ello, en realidad estaríamos hablando de una trampa semántica en el sentido de que si una formación política de izquierda fuera liberal la volvería, por el simple hecho de ser liberal, también democrática. Más aún, parece que la trampa se revela con más agudeza cuando se cree que ser liberal es que el Estado no meta las narices donde supuestamente no lo llaman, y de este modo tener la posibilidad de desarrolar “las libertades” en un lugar distinto al del orden estatal. ¿Cómo salir de esta trampa?
—Garantizar libertades sería la política perfecta, pero si fuéramos nosotros perfectos, lo cual supondría que seríamos dioses prácticamente y eso es imposible. Igual que el reino de la libertad, está el reino de la economía. La economía perfecta sería tiempo de trabajo cero, pero sería un principio de imposibilidad, ya que lo perfecto es lo que no puede superarse. La economía perfecta sería tiempo cero, en el reino de la libertad, no trabajaríamos más. Estaríamos dedicados a la cultura, al arte, a todo. Pero como es imposible, nos dice Marx, nos acercamos disminuyendo la jornada de trabajo. Entonces, en vez de ocho horas, seis horas, cinco horas, cuatro horas… Cada vez tenemos más tiempo para otras cosas, pero al tiempo cero nunca llegaremos. Es decir, siempre será el reino de la necesidad —lo dice en el Tomo III de El Capital—. Entonces, hay cuestiones, en efecto, fundamentales en el debate sobre la política como lo es el tema del Estado, y es en esas cuestiones donde están contenidos los mayores equívocos acerca de la libertad, como lo fue en su momento la creencia en la existencia del comunismo y la transición. Ésta última es un postulado y una estupidez, ya que el postulado es imposible, pues no se transita a…, lo que hay son sistemas más justos, que son criticados desde un ideal perfecto, y eso cambia toda la política.
«Los sentidos de la filosofía de la praxis»: Gabriel Vargas Lozano
Una de las cuestiones que más ha preocupado a todos los pensadores comprometidos con el paradigma marxista es la del significado de la filosofía; Labriola, Mondolfo, Mehring, Kautsky, Plejánov, Lenin y Bujarin, entre otros muchos autores pertenecientes ala primera generación; y Lukács, Korsch, Gramsci, Della Volpe, Lefebvre, Goldmann, Sartre, Colletti, Mészáros, Althusser, Rossi, de la segunda, son sólo algunos nombres cuya mención nos permite ya obtener una gama muy diferenciada de posiciones sobre esta problemática.
Ahora bien, ¿cuáles son las causas de que se hubiese ‘desarrollado en el marxismo este entramado de posiciones filosóficas? ¿Cuáles son las corrientes más significativas y qué soluciones han propuesto? y, finalmente, ¿cuál es la perspectiva actual para la filosofía marxista? Todas estas cuestiones, que forman parte de una discusión contemporánea, estarán presentes en este trabajo que tiene por objetivo realizar algunas reflexiones en torno a la obra filosófica de Adolfo Sánchez Vázquez.
«Devolverle su actualidad al concepto de revolución»: George Labica
INDICE
I. INTRODUCCIÓN: LA TESIS
1. UN MUNDO DE VIOLENCIA
2. LA GUERRA COMO POLITICA
3. LA CONSTATACION DE LOS FRACASOS
4. LA ALTERNATIVA REVOLUCIONARIA
5. RESISTENCIAS
6. CONCLUSION. PERSPECTIVAS
I. INTRODUCCION: LA TESIS
Retomo lo que habia escrito, hacen ya diez años, en el número inaugural de la revista Utopie Critique: “la cuestión de la revolución queda planteada”. Esto es de actualidad. Que se le trate de poner un manto púdico por encima o que no se hable mas de ella, su presencia se obstina, vieja y joven a la vez, en el reconocimiento de la opresión. Y no es una utopía, salvo precisión distinta, en el sentido que Ernst Bloch le dio a la palabra. Se trata de ese sueño que es una tendencia de lo real, lo que se inscribe en el cotidiano de las relaciones capitalistas de producción, a la vez bajo la forma de necesidad de su propia superación y en contra de las regresiones que le son inherentes. La idea de revolución no es mas extemporánea que en los tiempos de Marx. Muy por el contrario, seria conveniente sacarle provecho a sus propias ilusiones.
Marx no estaba en casi nada errado al pensar que el capitalismo podía hundirse de un día al otro. El y Engels , se equivocaron en 1848 pero lo reconocieron. A diferencia de ellos, nosotros tenemos una larga experiencia en revoluciones y sabemos lo que ellos ignoraban, es decir, que ellas pueden ser rojas, rosadas, blancas o negras. Esta experiencia nos evita, en su riqueza de tendencias y contratendencias, dicho de otra manera, de contradicciones y sobre-determinaciones, de tener que recurrir a cualquiera vade_mecum que sea…y tanto mejor!».
Este juicio resultó ser un poco prematuro, pero sin dudas, pasablemente optimista para la época. Se trataba de resistir. En la actualidad, me parece estrictamente adaptado a la situación. Esta es la tesis que yo quisiera exponer.
[Audio] «Socialismo, realidad y utopía»: Adolfo Sánchez Vazquez
Conferencia impartida por el Dr. Adolfo Sánchez Vázquez el 30 de noviembre de 2005 en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, en el marco de la cátedra: «Maestros del exilio español».
«Alcance y significado de la filosofía de la praxis»: Gabriel Vargas Lozano
En los últimos años del siglo xx, el marxismo como teoría y como práctica se enfrentó a uno de los momentos más difíciles de su historia. Una serie de países que vivían bajo regímenes que se autodenominaban como socialistas se derrumbaron estrepitosamente provocando la conformación de un nuevo orden mundial.1 A partir de este acontecimiento, el bloque triunfador difundió, a través de todos los medios a su disposición, la idea de que el marxismo (así, en general, sin distinción alguna) había perecido bajo los escombros del Muro de Berlín. La tesis era deliberadamente confusa ya que la caída de un régimen no puede representar, como pretendería un sociologismo burdo, la crisis de una teoría y mucho menos si, como habían argumentado muchos marxistas críticos de aquellos países, “no eran socialistas desde el punto de vista estrictamente marxiano”. Si aquellos países no representaban a un marxismo genuino era obvio que no podían ser arrastrados por el cataclismo histórico.
Videos del Seminario «Descifrando y debatiendo: Gramsci y sus cuadernos de la cárcel»
Presentación
Surgido del contexto mexicano, esta página web del proyecto de investigación “Transformaciones recientes del Estado ampliado en América Latina: una aproximación desde la sociología política de Gramsci”, proyecto del Programa de Apoyo a Proyectos de Investigación e Innovación Tecnológica, PAPPIT, de la Dirección General de Asuntos del Personal Académico de la UNAM, con sede en la Facultad de Ciencias Política y Sociales, pretende ser una ventana de difusión y diálogo interactivo con el objetivo de contribuir a una lectura de Antonio Gramsci en clave latinoamericana y de elaborar textos que analicen los nuevos aspectos del poder, la política, la ciudadanía, los movimientos sociales y la sociedad civil en seis países de la región, a saber, México, Brasil, Argentina, Uruguay, Chile, Bolivia. Esto es, una lectura desde y para América Latina, que aspira a un constante diálogo entre la realidad social y política de la región y las reflexiones del intelectual marxista italiano. Creemos que el valor y la vigencia del pensamiento de Gramsci no pueden consistir en una aplicación “mecánica” de sus conceptos. Más bien, requieren de una serie de traducciones en sentido metafórico, de una labor de recontextualización que toma los conceptos no como verdades absolutas sino como estímulos analíticos críticos. En esto hay que buscar precisamente la universalidad concreta del pensamiento gramsciano, o sea, su incorporación efectiva al contexto latinoamericano, como si fuese expresión originaria del mismo.
Vídeo de la conferencia de Enrique Dussel, «Walter Benjamin. Política de la liberación»
El pasado lunes día 27 tuvimos la oportunidad de disfrutar de la presencia de Enrique Dussel en la Universidad de Murcia con la conferencia «Walter Benajmin. Política de la liberación». Presentado por el compañero de ASEFI, Alejandro Moreno Lax y con ocasión de la defensa de su tesis doctoral, pudo invitar al filósofo argentino-mejicano para compartir sus reflexiones con nosotros.
























