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«Panorama de la alienación en Marx»: Ludovico Silva
Queremos que el lector tenga, de entrada, una visión panorámica acerca de los puntos de discusión. He aquí, enumerados, algunos de ellos:
1. ¿La alineación: categoría filosófico-antropológica o categoría socioeconómica? Este es el punto más candente y el más general de todos. Puede decirse que todos los otros puntos están incluidos en éste o se derivan de él. Tome el lector en cuenta lo siguiente: en caso de ser la alienación una categoría filosófica, un rasgo «antropológico» del ser humano por así decirlo, no queda otro remedio que separar la teoría de la alienación de todo el sistema socioeconómico de Marx, o sea, de su comprensión de la historia, ya que esta comprensión excluye por definición toda categoría de carácter histórico; en este caso, la alienación no sería otra cosa que una especie de pecado de juventud de Marx, o como se ha dicho, «un concepto premarxista e ideológico». Por otra parte, si se concibe a la alienación como categoría socioeconómica (de consecuencias éticas) se niega de raíz la posición anterior, pero entonces habrá que demostrar no sólo la persistencia de la teoría, y su vocabulario, a lo largo de la obra de Marx, sino lo que es más importante: demostrar su lugar preciso dentro de la concepción socioeconómica de Marx.
«Sujeto, libertad y alienación en una perspectiva «marxista»»: Montserrat Galcerán Huguet
A modo de preámbulo, y antes de entrar en materia, quiero referirme a dos cuestiones previas, una de tipo histórico y otra de índole metodológica. En primer lugar, y en lo que respecta a por qué iniciar con Kant y no con cualquier otro pensador anterior o posterior a él, esta reflexión sobre el problema del sujeto, o mejor dicho, a propósito del ser concebido como sujeto, hay que decir que, en mi opinión, la tematización del sujeto como categoría ontológica fundante empieza realmente con este pensador, aunque quien la lleva a término es el idealismo alemán (lo cual nos lleva al problema de Kant como iniciador de esta corriente pero no idealista) y constituye el eje teórico de la progresión filosófica Kant-Fichte-Schelling-Hegel, es decir, el corazón y el núcleo del idealismo.
«Marx en su (Tercer) Mundo. Hacia un socialismo no colonizado»: Néstor Kohan
ÍNDICE DEL VOLUMEN
- Introducción a la segunda edición (2003)
- Introducción a la primera edición (1998)
- Sobre la historicidad del marxismo
- La larga y penosa marcha del materialismo dialéctico. Una genealogía histórica «olvidada»
- La consolidación del DIAMAT y la batalla de los manuales
- El viraje autocrítico de Lenin
- ¿Materialismo dialéctico o filosofía de la praxis?
- El humanismo marxista como historicismo
- El horizonte epistemológico
- El método dialéctico, un arma de lucha
- La lógica y la historia La lógica formal ante el tribunal del DIAMAT De Aristóteles a Leibniz De Kant a Hegel La lógica en la construcción científica de El capital
- Valor, magia y fetiche en el reino posmoderno
- Trabajo y praxis: Hegel, Goethe y Marx Señor y siervo en la Fenomenología La categoría de trabajo en el interior de la teoría del valor en Hegel Totalidad, praxis y trabajo en Fausto La herencia de Goethe y Hegel en la praxis y el trabajo desalienado de Marx El trabajo como praxis desalienada en Marx
- Economía y poder El economicismo El problema del poder La violencia como fuerza económica
- ¿Liberalismo o socialismo? Una disyunción irreductible: libertad negativa o libertad positiva Libertad y ontología social La concepción de la libertad en Marx
- ¿Marxismo y modernidad?
- Marx en su (Tercer) Mundo El paradigma de El manifiesto Un nuevo paradigma ¿Escritos puramente circunstanciales? Colonialismo, nación, periferia y desarrollo histórico Nuevamente, lógica e historia ¿Un marxismo progresista? Colonialismo y etnología El viraje y la filosofía de la praxis La tensión desgarradora en Engels Y sin embargo Engels La nueva racionalidad histórica
- Apéndices I. La filosofía de la praxis II. La ruptura con el eurocentrismo III. Carta de Carlos Marx a Vera Zasulich IV. El humanismo cotidiano V. La mirada desde el «Nuevo Mundo» VI. Carlos Marx, el «temible jefe de la Internacional» en el recuerdo de sus hijos
«Semiótica cultural y cognición»: Luis Radford
La psicología debe proceder necesariamente del hecho que entre la conciencia individual y la realidad objetiva existe el “enlace mediador” de la cultura históricamente formada, la cual actúa como prerrequisito y condición de la actividad individual mental.
Evald Ilyenkov, The Concept of the Ideal.
Introducción
La semiótica cultural que será abordada en este trabajo plantea el problema de la cognición humana desde un punto de vista antropológico. A la pregunta general que formula la antropología acerca de la relación entre cognición y cultura, la semiótica cultural responde en dos etapas.
«Marx y la libertad»: Terry Eagleton
• FILOSOFÍA •
Hegel y Aristóteles eran sin duda filósofos, pero ¿en qué sentido lo fue Karl Marx? Mucho de lo que Marx escribió tiene apariencia filosófica; no obstante, desdeñó la mentalidad filosófica y declaró en su notable undécima tesis sobre Feuerbach que “los filósofos se han limitado a interpretar el mundo de distintos modos; de lo que se trata es de transformarlo”(TF). Se podría replicar que habría sido difícil cambiar un mundo que no comprendimos, si no fuese por el hecho de que, con seguridad, el mismo Marx habría estado de acuerdo. Su objetivo no es reemplazar ideas por acciones sin sentido, sino elaborar un tipo de filosofía práctica que ayudara a transformar lo que se busca comprender. El cambio social e intelectual van de la mano: “La filosofía no se puede realizar sin suprimir el proletariado”, escribe, y “el proletariado no se puede suprimir sin realizar la filosofía”. (CFD, pág. 223). En su segunda tesis sobre Feuerbach sostiene:
El problema de si puede atribuirse al pensamiento humano una verdad objetiva no es un problema teórico, sino un problema práctico. Es en la práctica donde el hombre debe demostrar la verdad, es decir, la realidad y el poder, la terrenalidad de su pensamiento. La disputa en torno a la realidad o irrealidad del pensamiento –aislado de la práctica– es un problema puramente escolástico. (TF, pág. 666)
«Nuestro Marx»: Néstor Kohan
[Última versión]
Indice
Introducción
- Contexto histórico de la polémica contemporánea
- ¿«Volver» a Marx?
- Balance crítico impostergable La fragmentación en el capitalismo tardío y el abandono académico de la teoría crítica del fetichismo
- Características del fetichismo y cuestionamientos “post”
- De la gran teoría al “giro lingüístico” y al microrrelato Fetichismo, modernización de la hegemonía y fragmentación social
- ¿“Pluralismo” o liberalismo reciclado?
- El auge de las narrativas “post”… un producto de la derrota política Hipóstasis fetichista y poder en las metafísicas “post”
- La lógica integradora y globalizada del imperialismo mundializado
- La génesis de la teoría política del fetichismo y su noción de sujeto
- Primera aproximación a la teoría del fetichismo, una reflexión “olvidada”
- Racionalidad de la parte, irracionalidad del conjunto Mercado mundial y nuevas resistencias
- Fetichismo, hegemonía y desafíos de la teoría crítica marxista Fetichismo y poder: nuestras hipótesis
«El método científico: La representación lógica frente a la reproducción dialéctica»: Juan Iñigo Carrera
De lo que se trata es de cambiarlo
«Los filósofos no han hecho sino interpretar al mundo de distintas maneras; de lo que se trata es de cambiarlo». (Marx, Karl, 11ª tesis sobre Feuerbach)
Los marxistas unánimemente asumen que el problema con los filósofos no reside en que interpretan al mundo, sino en que no actúan una vez que han realizado su interpretación. Más aún, el marxismo ha postulado desde siempre que la cuestión es interpretar científicamente al mundo para encarar, sobre la base de esta interpretación, su transformación consciente. Pero, ¿es ésta la cuestión? ¿Acaso la interpretación es la forma natural del conocimiento científico? ¿De qué cambio estamos hablando?
«El concepto de praxis en el joven Marx»: José Manuel Bermudo
«Hacer un trabajo sobre el joven Marx tiene unas características específicas,dentro del conjunto de trabajos teóricos, cuando se trata de aplicar el marxismo al joven Marx. En la presentación expongo este problema específico, resumo el método, justifico la necesidad del trabajo y recojo las tesis centrales que sirven de líneas directriz del mismo.
Mi trabajo surge determinada por la polémica sobre los dos Marx. Polémica larga, que tiene su raíz histórica en la reacción de la Socialdemocracia alemana ante el stalinismo y su raíz teórica en la 1º edición de los Manuscritos de 1844 por Landshut y Maier en 1832; polémica que se ha agudizado en la década de los sesenta en torno al círculo althusseriano; polémica que continúa aún viva, como muestra la reciente publicación de GuyLardreau (Guy Lardreau El mono de oro, Mercure de France.París).
«Karl Marx como filósofo de la Libertad»: Andrzej Walicki
El presente ensayo analiza la concepción filosófica de la libertad de Marx de un modo crítico y fundamentado.
Recordemos que Karl Marx entendía la libertad como el control total sobre las fuerzas alienadas del hombre. La libertad en esta concepción tiene dos aspectos: primero, ser capaz de dominar la naturaleza, a través del desarrollo de las fuerzas productivas, y segundo, la eliminación del poder de fuerzas sociales alienadas. De este modo, es el hombre quien controla. El hombre es el único actor y autor de la historia. La libertad determina el propio destino; Libertad es autodeterminación. Pero esta libertad se entiende como libertad colectiva. Este ideal de Marx es obviamente incompatible con el pluralismo. La libertad de Marx se opone a la irracionalidad del azar. En este sentido se condena al capitalismo y parece contradictorio que Marx haya dicho que el dominio del hombre de su destino sería logrado a través de una democracia participativa. No lo es si sabemos que Marx entendía por Democracia una variedad de colectivismo —lo suficientemente fuerte como para subordinar los planes y objetivos de vida de todos los individuos a un plan colectivo y a un conjunto de objetivos colectivos. En fin, ofrece participación, pero no libertad como autonomía individual.
El artículo revela así verdades esenciales del marxismo no muy conocidas en Occidente debido a la gran ignorancia de la genuina tradición de esta filosofía.
«La psicología de Vigotski: sobre la larga proyección de una corta biografía»: Ángel Rivière

Indice:
- Notas biográficas: el período de formación
- La psicología soviética en los años veinte: antecedentes y condiciones.
- Reflejos y conciencia: aportaciones críticas de Vygotsky a la búsqueda de una psicología dialéctica.
- La crisis de la Psicología y la aportación metateórica de Vygotsky.
- La actividad instrumental y la reiteración como unidades de análisis de la Psicología de las funciones superiores.
- Los estudios experimentales sobre la génesis y variabilidad cultural de las funciones superiores y el método genético experimental.
- Las relaciones entre aprendizaje y desarrollo y las «zona de desarrollo potencial»
- Las concepciones educativas de Vygotsky y sus aportaciones a la Paidología y Defectología
- La Unión Soviética en los primeros años treinta y algunas críticas a Vygotsky.
- El desarrollo como proceso histórico de la organización neurofisiológica de las funciones superiores y los intereses neuropsicológicos de Vygotsky.
- Pensamiento y habla: la concepción semiótica de la conciencia y la génesis, estructura y función del lenguaje interno.
- Algunas hipótesis vygotskianas más allá de Vygotsky.
- Las críticas a Vigotsky y el período del largo silencio en la psicología soviética
- Referencias bibliográficas.
«Los fundamentos ontológicos del pensamiento y la acción humanos»: György Lukács
I
La dificultad para iluminar en una conferencia, en cierto modo al menos, los principios más generales de este complejo de cuestiones, es doble. Por un lado, había que abarcar críticamente el estado actual del problema; por otro, había que elucidar la constitución fundamental de una nueva ontología, al menos en su estructura básica.
A fin de poder dominar, en alguna medida, cuando menos la segunda cuestión -que es la objetivamente decisiva-, debemos renunciar a una exposición, incluso una muy resumida, de la primera. Todos saben que, en las últimas décadas, profundizando radicalmente viejas tendencias epistemológicas, el neopositivismo -con su básico rechazo de todo planteo ontológico como acientífico- poseyó una hegemonía absoluta. Y, sin duda, no sólo en la vida estrictamente filosófica, sino también en el mundo de la praxis.
























