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«El valor como forma social»: Geert Reuten
RESUMEN
Este artículo proporciona una reconstrucción novedosa de la teoría marxista del valor como una teoría de la forma-valor a la luz de un método neo-hegeliano que reintegra la producción y el mercado como momentos interconectados endógenamente en la economía capitalista. Se argumenta que sólo tomando la forma-valor, cuya única expresión autónoma es el dinero, los productos del trabajo privado y del trabajo mismo, llegan a ser socialmente reconocidos. Los puntos novedosos son: el concepto de pre-conmensuración ideal del trabajo y su producto anterior a su conmensuración actual en el mercado; lo que establece la interdependencia entre la producción y circulación necesaria a la forma-mercantil y la conceptualización sistemática del único papel de la fuerza de trabajo en el proceso de valorización
«La fenomenología de la alienación y la crítica del fetichismo en el pesamiento de Hegel y Marx»: Francisco Piñón G.
1. El fenómeno y el término de alienación
La alienación ha llegado a ser un fenómeno global. El hombre se ha perdido. Se ha extrañado de sí mismo y de la naturaleza. Los demás hombres le son ajenos. Y no sólo se ha alienado dentro de las formas económicas y sociales, sino también dentro de la técnica que él mismo ha construido. Hoy más que nunca el hombre se ha convertido, como dijera Marx, en ese apéndice de carne encerrado en una maquinaria de acero.
La alienación en la sociedad industrial, ya criticada por Marx y antes por Hegel no ha perdido su actualidad, sigue siendo objeto de estudio en los diversos campos del saber. Ni siquiera a filósofos, sociólogos, psicólogos, antropólogos. Es un hecho social que no puede encerrarse dentro de los entrechos límites de la moral individualista. No es solamente «europea» ni tan sólo un fenómeno propio de la sociedad «occidental», ni se circunscribe a un determinado sistema político o social. Pero, por otra parte, es un fenómeno histórico.
«El fetichismo en las cuatro redacciones de El capital (1857-1882)»: Enrique Dussel
Se ha insistido con razón en la importancia de los escritos juveniles de Marx, en especial en los Manuscritos del 44. Por nuestra parte, sin embargo, hemos querido concentrarnos de manera especial en el Marx tardío, en Londres, desde que comienza sus cuadernos llamados los Grundrisse. Allí encontramos, según nuestra interpretación, un Marx antropológico (si no se lo quiere denominar humanista), ético, filósofo pleno, con creciente influencia de un Hegel que «invierte», aunque de manera muy sui generis, como lo hemos mostrado en la última de las obras nombradas. Por ello, entonces, recorreremos las cuatro redacciones de El Capital, desde 1857 a 1880 (y hay aún otras obras hasta 1882), para «situar» –de ninguna manera agotar– el tema del fetichismo en ellas. Creo que hay nuevos descubrimientos en la lectura que hemos hecho, por ejemplo, al tomarse concien- cia de que el parágrafo 4 del capítulo 1 del libro I de El Capital de 1873 es el último texto escrito y editado de El Capital. Esto da todavía mayor importancia a la cuestión del fetichismo. Pareciera que, en estos trabajos de Marx, desde los Grundrisse, pasando por la Contribución, los Manuscritos del 61- 63, hasta el capítulo VI inédito (de los Manuscritos del 61-63), y, por último, en el libro I de El Capital, poco o nada hubiera sobre religión en comparación a lo escrito en su juventud. Sin embargo, es en este tiempo cuando se desarrolla por vez primera la cuestión del fetichismo de manera sistemática y explícita, como crítica religiosa (y aun teológica, como veremos desde el capítulo 5) antifetichista del capital.
«Las necesidades del capital frente a las necesidades de los seres humanos»: Michael A. Lebowitz
Al igual que otros socialistas del siglo XIX, la visión de Karl Marx de una buena sociedad era aquella que permitiese el pleno desarrollo del potencial humano. “ ¿Cuál es el objetivo de los comunistas?”, preguntaba el camarada de Marx, Friedrich Engels, en su primer borrador del Manifiesto comunista. “Organizar la sociedad de tal manera que cada uno de sus miembros pueda desarrollar y utilizar su potencial y sus facultades en completa libertad y, por lo tanto, sin desnaturalizar la esencia básica de esa sociedad”. En la versión final de Marx del Manifiesto, esa nueva sociedad se presenta como una “asociación en la que el libre desarrollo de cada uno es la condición para el libre desarrollo de todos”. Esta idea del desarrollo del potencial humano está presente en toda la obra de Marx -la posibilidad de seres humanos ricos con necesidades humanas ricas, el potencial para producir seres humanos lo más ricos posible en cuanto a sus necesidades y capacidades.
«La herencia del fetichismo y el desafío de la hegemonía»: Néstor Kohan

Resumen
El autor destaca en este artículo la importancia social y política de la teoría del fetichismo y de la alienación de Marx, a la hora del análisis de crítica social que merece el desarrollo de las fuerzas hegemónicas del capitalismo a nivel glogal. Las «metafísicas postestructuralistas y postmarxistas de la postmodernidad» a las que ha dado origen la racionalidad del capitalismo avanzado, se han encargado de encubrir de otra manera las contradicciones concretas de gruesos sectores de actores y movimientos sociales que denuncian las tremendas injusticias de la economía capitalista aunque parcialmente se favorezca la disidencia ideológica y la pluralidad democrática que justifica el neoliberalismo sólo en su expresión discursiva. Se intenta fragmentar y atomizar la sociedad de clases desde unos valores de ciudadanía que no dejan de estar comprometidos con las vanguardias intelectuales y académicas del status quo- Sin embargo, el hecho histórico de lo que es el capitalismo permanece y se revrea: un sistema de explotación y desigualdad económica y social donde los individuos pierden por completo su condición humana.
Palabras clave : Hegemonía, sociedad neoliberal, pensamiento postestructuralista, fetichismo.
«Sobre la ocultación del origen de la plusvalía»: Reinaldo A. Carcanholo

«El capitalista individual (o también la totalidad de los capitalistas en cada esfera particular de la producción), cuya visión es limitada, cree con razón que su ganancia no sólo proviene del trabajo que él o su ramo ocupan. Esto es totalmente correcto en lo que respecta a su ganancia media. Hasta dónde esa ganancia está mediada por la explotación global del trabajo por parte de todo el capital, es decir por todos sus colegas capitalistas, es una conexión que constituye un misterio total para él, tanto más por cuanto hasta los teóricos burgueses, los economistas políticos, no lo develaron hasta el momento.«. Marx (p. 214)
1. Introducción
La teoría del valor-trabajo de Marx ha sido sometida a una intensa y sistemática crítica prácticamente desde su formulación hace ya más de un siglo. Todo el esfuerzo dirigido a mostrar sus supuestos equívocos o inconsistencias tienen, sin duda alguna, una elevada motivación ideológica. Y no es para menos. Como es obvio, lo que está detrás de toda la discusión y de todo el entusiasmo que sustenta tal esfuerzo, no es una preocupación técnica sobre cómo se determinan los precios, sino la explicación del origen de la ganancia en una sociedad capitalista.
«Sobre la forma valor y el fetichismo»: Ruy Fausto

El siguiente texto es un extracto reelaborado referido a la forma del valor, de un texto mucho mas largo a propósito del libro de C. Benetti y J. Cartelier Marchands, salariats et capitalistes (Maspero 1980). Debiendo limitar por razones de espacio, a una veintena de páginas un texto que tenia más de un centenar, y que contenia tanto una crítica detallada del libro de Benetti y Cartelier (con relación a Marx), como una serie de desarrollos politicos, nos hemos visto obligados a elegir entre dos posibilidades: o bien privilegiar el análisis propiamente crítico, o bien retener aquellos pasajes en los cuales intentábamos reexaminar los problemas desarrollados por Benetti y Cartelier. Sin sacrificar enteramente el análisis directamente criíico, hemos elegido la segunda solución.
«El capital Historia y Método -Una introducción-«: Néstor Kohan
Indice del volumen
- Presentación del libro (Texto de contratapa)
- Prólogo a la edición cubana (en preparación): Melena blanca, bigote negro, traje oscuro
- Prólogo a la segunda edición argentina: La teoría crítica junto al fuego de la rebelión
- Prólogo a la primera edición argentina: Un texto maldito y embrujado
- El marxismo: una teoría crítica, científica e ideológica
- La teoría marxista de la ideología y la noción de “verdad” científica
- Teoría de la historia e historia de la teoría
- El método dialéctico
- La lógica formal, la lógica trascendental y la génesis histórica del método dialéctico
- La lógica dialéctica, ese infierno tan temido
- La lógica dialéctica y la teoría del valor
- Fetichismo y teoría del valor [I]
- Fetichismo, alienación y teoría del valor [II]
- Fetichismo, teoría del valor y relaciones de poder
- La violencia como potencia económica
- El espectro del valor y el fantasma de la revolución
- Breve cronología de la obra de Carlos Marx
- Guías de lectura (preguntas para trabajar en equipos y grupos de lectura)
- Bibliografía
- Biografías sobre Marx y Engels
- John Holloway: El Capital como grito de dolor, grito de rabia, grito de poder
- Fernando Martínez Heredia: Interrogar El Capital desde América Latina
- Enrique Dussel: La ética en El Capital
- Michael Löwy: Marx, Engels y el romanticismo
- León Rozitchner: La tragedia del althusserianismo teórico
- Referencias (de los compañeros invitados a exponer en el Seminario)
- Entrevista a Orlando Borrego: “Che Guevara lector de El Capital»
«El problema de la alienación en la «Ideología Alemana» de Marx»: Ludovico Silva
Érase un hombre listo al que le dio por pensar que los hombres se hunden en el agua y se ahogan simplemente porque se dejan llevar de la idea de la gravedad…
Marx
Giro de 180 grados y fundación de una ciencia
Marx había tratado el problema de la alineación abiertamente en los Manuscritos de 1844 y en La sagrada familia. Ahora nos encontramos frente a un texto diferente, en el que la alienación aparece recubierta de diversas escamas teóricas, entreverada en medio de una larga discusión que se suscita al contacto de nuevos y gigantescos problemas. La verdad es que los nuevos problemas son enormes.
Marx ataca de frente y de modo global su concepción materialista de la historia; la expone y la propone como un ácido corrosivo frente a las especulaciones académicas e “ideológicas” de las universidades alemanas, repletas de falsos neohegelianos, más hegelianos (y, por tanto, menos) que Hegel. Este pontífice, que mereció siempre el respeto de Marx por su aplicación de la racionalidad a la historia, es también atacado. Hegel había sido criticado por Marx en los Manuscritos de 1844, especialmente en lo que respecta a la Fenomenología del Espíritu, obra central, según Marx, del pensamiento hegeliano. Pero ahora, en La ideología alemana, se trata más bien de hacer la crítica –y burla sangrienta– de los neohegelianos.
Entre 1842 y 1845, dice Marx en la Introducción, ocurrió en Alemania un hecho tremebundo, aunque se tratase de algo ocurrido en la esfera del “pensamiento puro”. ¿Qué hecho era este? “Trátase –dice Marx– de un acontecimiento importante: del proceso de putrefacción del Espíritu Absoluto”.
«Desafíos actuales de la teoría crítica frente al posmodernismo»: Néstor Kohan
“Lo que anuncia ser un proyecto más inclusivo que el socialismo tradicional en realidad lo es menos. En vez de las aspiraciones universalistas del socialismo y la política integradora de la lucha contra la explotación de clases, tenemos una pluralidad de luchas particulares desconectadas que concluye con una sumisión al capitalismo. El proyecto socialista debe enriquecerse con los recursos y los conocimientos de los «nuevos movimientos sociales» (ahora no tan nuevos), no empobrecerse recurriendo a ellos como una excusa para desintegrar la resistencia al capitalismo” Ellen Meiksins Wood
Balance crítico impostergable
Actualmente, a pocos años de haber comenzado el nuevo siglo y el nuevo milenio, se suceden distintas experiencias de lucha, enfrentamiento y rebeldía contra el llamado “nuevo orden mundial”. Desde las movilizaciones masivas y globales contra la guerra imperialista (en Irak y Afganistán) hasta el rechazo de la intromisión norteamericana en diversos países latinoamericanos (como en Venezuela, Cuba, Colombia, etc). Mientras tanto, recrudece la oposición al ALCA encabezada por los Sin Tierra en Brasil y acompañada por la lucha de los piqueteros en Argentina. Al mismo tiempo, en las principales ciudades del capitalismo metropolitano, continúan desarrollándose los denominados “nuevos” —aunque ya cuentan con décadas de historia— movimientos sociales (ecologistas, feministas, homosexuales y lesbianas, minorías étnicas, okupas, ligas antirrepresivas, etc).
«Mercancía y valor-trabajo: Guía de Lectura de Marx»: Reinaldo Carcanholo
«En verdad, la teoría del valor no es una teoría por construirse. Ella se encuentra mucho más desarrollada de lo que en general se cree y se sostiene. Es sorprendente el número tan reducido de aspectos de ella que no fueron descubiertos y expuestos en El Capital.
Ella es mucho más amplia de lo que tiende a pensar. En primer lugar, no se trata de una teoría que se preocupe simplemente con los factores que determinan los precios relativos o el nivel de los precios en el mercado. No es eso. Sus objetivos son mucho más amplios y complejos y su punto de partida es la comprensión teórica sobre la naturaleza de la riqueza capitalista.
Conferencia de Enrique Dussel

Conferencia de Enrique Dussel en el 190 aniversario del nacimiento de Karl Marx sobre la forma valor, la distinción entre valor y valor de cambio, el desarrollo lógico del dinero como capital, la maduración del concepto de fuerza de trabajo, la separación entre el dinero y la subjetividad viva del trabajador, etc… Un audio imprescindible para entender la segunda sección del libro I de El capital.
«La doble naturaleza del trabajo, más sobre el carácter dual del trabajo en el capitalismo. Crítica a la hipostación transhistórica e ‘histórica’ del trabajo»: Marcelo Dias Carcanholo

Después de su más reciente declaración de defunción, al final de los años 80 y principios de los 90 del siglo pasado, la interpretación de Marx (y del marxismo) sobre las leyes generales de funcionamiento del modo de producción capitalista parecen ganar nuevos alientos. Especialmente su cimiento – la teoría del valor – está recobrando nuevas (re)lecturas, nuevas interpretaciones, debates revividos, nuevos desarrollos. El objetivo de este trabajo es volver a discutir la base de esa teoría del valor de Marx, haciendo hincapié en los desarrollos del doble carácter del trabajo que definen la naturaleza dialéctica de la mercancía, su forma más elemental.
«Marx y la economía vulgar, un comentario a los Revenue»: Xabier Gracia
La importancia de este texto radica en la integración plena y absoluta de la teoría del fetichismo, de la alienación y de la cosificación en la teoría del valor de Marx, por un lado, y en la actualidad de su crítica a la fórmula trinitaria del ingreso que todavía es sostenida en su formulación refinada por la economía ortodoxa.
«Alienación y fetichismo: bases para la crítica de la sociedad burguesa y el Estado clasista a escala global»: Antonio Romero Reyes
A primera vista, la riqueza burguesa aparece como una inmensa acumulación de mercancías; y la mercancía tomada aisladamente, como la forma elemental de esta riqueza.
(Marx 1973: 15)
La sociedad capitalista y burguesa nació y se reproduce como sociedad alienada, en un proceso que el capitalismo histórico ha extendido hasta nuestros días a escala planetaria. Por eso, valga la redundancia, la alienación es también un fenómeno mundial. (1) Esta misma categoría puede y debe tener un rol destacado en la explicación de la llamada crisis civilizatoria del capitalismo.
La «aldea global» de la que tanto se habla es ante todo capitalista, está teñida de capitalismo, y de todos sus poros brota capital a través de sus expresiones más fetichistas (mercancías y dinero, cosas y objetos, productos del trabajo). Teniendo esto en cuenta, la alienación tiene que ver con «relaciones, procesos y estructuras», siendo por ende un hecho fáctico, observable y verificable. Con la globalización gran parte del poder del capital descansa justamente en la «asunción acrítica» de la alienación por parte de las multitudes (Soler 2004); alienación que es propalada, inoculada y perpetuada a través del uso de las modernas tecnologías de la información y comunicación. (2)
La mejor manera de honrar a Marx y salir en defensa de su «marxismo» -el marxismo de Marx, no el de los epígonos, vulgarizadores y repetidores- consiste en continuar la gran obra que él dejó inacabada pero abierta a la contribución de las futuras generaciones. (3)
























