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«The End Of Capitalism?»: David Harvey
Dr. S.T. Lee Distinguished Lecture in the Humanities
Penn Humanities Forum
University of Pennsylvania, Philadelphia
November 30, 2011
«La teoría de la ideología en Marx»: Richard Lichtman
Desde hace algunos años trabajo en el tema de la «falsa conciencia», recopilando textos sobre ideología burguesa y escribiendo un libro sobre la teoría de la ideología de Marx. Me ha llamado la atención el hecho de que, mientras recientemente han aparecido bastantes libros dedicados a la teoría de la enajenación de Marx, es muy poco lo que se ha escrito sobre la teoría de la conciencia y la falsa conciencia de Marx. Y sin embargo, las teorías de la enajenación y de la ideología están muy estrechamente relacionadas, puesto que en última instancia la ideología no es sino conciencia enajenada. Cuando, en los Manuscritos de 1844, Marx habla de la enajenación de los seres humanos respecto a sus productos, respecto a la naturaleza, a su propia actividad, a otros seres de su especie y a otros seres humanos, ciertamente se propone incluir su conciencia como igualmente enajenada. Porque la autoproducción de los seres humanos sólo tiene lugar a través de su participación consciente, y si el proceso del trabajo está enajenado, también lo está necesariamente, el modo de conciencia comprometido en la producción. Así:
«La producción no sólo produce al hombre como una mercancía, la mercancía humana, el hombre en forma de mercancía; en conformidad con esta situación, lo produce como a un ser mental y físicamente deshumanizado […] Su producto es la mercancía autoconsciente y autónoma«.
«Leer hoy ‘El Capital’ de Marx»: Michel Husson
Una introducción a El Capital no puede tener actualmente otro sentido que justificar el interés de su lectura para comprender el capitalismo contemporáneo. Francamente, no es tan difícil. En efecto, la gran prensa económica suele hacer periódicamente referencia explícita a la crítica marxista del capitalismo. Así, en su edición del 19 de diciembre de 2002, The Economist escribía que “el comunismo como sistema de gobierno está muerto o agonizante” pero, no obstante “su porvenir parece asegurado en tanto que sistema de ideas”. Business Week del 20 enero de 2003 evocaba el retorno de la lucha de clases. Más recientemente, en el Financial Times del 28 de diciembre de 2006, John Thornhill señalaba que “el reciente desarrollo de la mundialización que, desde muchos puntos de vista, recuerda a la época de Marx, ha conducido sin ninguna duda a un interés renovado por su critica del capitalismo (…)
¿Cómo puede ser que el dos por ciento más rico de la población adulta posea más del 50% de la riqueza mundial mientras que la mitad más pobre no posea más que el 1 %? ¿Cómo se puede comprender el capital sin leer Das Kapital?”. En Francia, Jacques Attali, acaba de publicar une biografía de Marx [3] en la que sostiene que sólo hoy podemos plantearnos las cuestiones a las que respondía Marx.
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«Marx’s Theory of Crisis»: Simon Clarke
Political Economy and the Necessity of Crisis
With every boom the apologists for capitalism claim that the tendency to crisis that has plagued the capitalist system since its very beginnings has finally been overcome. When the boom breaks, economists fall over one another to provide particularistic explanations of the crash. The crisis of the early nineteen nineties was the result of the incautious lending of the nineteen eighties. The crisis of the early nineteen eighties was the result of excessive state spending in the late nineteen seventies. The crisis of the mid nineteen seventies was the result of the oil price hike and the inflationary financing of the Vietnam war … the crisis of the nineteen thirties was the result of inappropriate banking policies … … . Every crisis has a different cause, all of which boil down to human failure, none of which are attributed to the capitalist system itself.
And yet crises have recurred periodically for the past two hundred years. Bourgeois economists have to deny that crises are inherent in the social form of capitalist production, because the whole of economic theory is built on the premise that the capitalist system is self-regulating, the principal task of the theoretical economist being to identify the minimal conditions under which such self-regulation will be maintained, so that any breakdown will be identified as the result of exceptional deviations from the norm.
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«La filosofía de El capital»: Felipe Martinez Marzoa
1. La presunta especificidad del marxismo y el vicio antifilológico
El tipo de propósitos con que el presente trabajo aborda la obra de Marx es lo bastante inhabitual para tener que ser inicialmente presentado mediante recursos de expresión que tampoco son muy corrientes.
En noviembre de 1941, Thomas Mann pronunciaba, en una alocución desde el exilio a sus compatriotas, las siguientes palabras:
«A quien hoy os habla le fue dado hacer, en el curso de su ya larga vida, algunas cosas en pro del prestigio espiritual de Alemania. Estoy agradecido por ello, pero no tengo ningún derecho a jactarme de ello, pues fue destino y no dependió de mi intención… La fuente de la productividad es la conciencia individual, y, aunque la simpatía que esa producción provoca redunde en bien de la nación por cuya lengua y tradición es llevada, está en juego en ello demasiada involuntariedad para que pueda ser pertinente alguna aspiración a alguna gratitud. Vosotros, los alemanes, no tendríais hoy el derecho a agradecerme mi obra, aunque quisieseis hacerlo… No fue hecha por mor de vosotros, sino por necesidad absolutamente propia«.
«La formación del Pensamiento Económico de Marx: De 1843 a la redacción de El capital estudio genético» Ernest Mandel
Marx y Engels recorrieron distintos caminos para llegar a una concepción idéntica. ”Tenían en común el punto de partida filosófico: la dialéctica de Hegel, la conciencia de sí de [Bruno] Bauer, el humanismo de Feuerbach; después conocieron el socialismo inglés y el francés, lo cual se convirtió para Marx en la forma de ponerse de acuerdo consigo mismo a propósito de las luchas y de las aspiraciones de la época, mientras que, en el caso de Engels, fue la industria inglesa la que desempeñó este papel.”
La diferencia proviene, sin duda, de los distintos caracteres y temperamentos de ambos, de la naturaleza más especulativa del genio de Marx, y más impetuosa del genio de Engels. Pero el azar y las circunstancias materiales de la vida desempeñaron también un papel. Mientras que Marx emigró de Alemania a Francia, Engels fue enviado a Inglaterra para aprender cosas de negocios. Entró en contacto con la realidad de la gran industria capitalista. El choque provo-cado por este encuentro con las contradicciones de la sociedad burguesa determinará el curso de sus pensamientos para el resto de sus días.
Si Marx desarrolló casi por sí solo el aspecto económico de la teoría marxista, es a Engels a quien corresponde el honor de haber sido el primero que llevó a Marx a estudiar la economía política y de haber comprendido, en un ”esbozo genial”, la importancia capital que esta ciencia tiene para el comunismo.3 Este esbozo, redactado hacia 1843, constituye la primera obra económica de los dos amigos; Riazanov le atribuye, con razón, ‘una ”importancia capital en la historia del desarrollo [de la génesis] del marxismo”.4 Es necesario subrayar que es igualmente Engels, no obstante ser dos años más joven que Marx, el que se declara primero abiertamente comunista y considera necesaria e inevitable una revolución radical que habría de eliminar la propiedad privada.
«Fetichismo y teoría del valor» (extracto de Nuestro Marx):Néstor Kohan
La teoría del valor trabajo de Marx es, en esencia, una conceptualización sobre las formas de la mediación social en la sociedad mercantil capitalista, es decir, de cómo y por medio de qué entramos los individuos en relación y quedamos constituidos por estas mismas relaciones (una ontología de la sociedad moderna que dirá F. Martínez Marzoa).
La teoría del valor trabajo tiene entre sus fundamentos la teoría del fetichismo de la mercancía. Como podremos ver en los capítulos seleccionados del libro “Nuestro Marx” de Néstor Kohan, la relación entre la teoría del valor y del fetichismo ha sido objeto de numerosas disputas y omisiones interesadas dentro de las diferentes corrientes y autores de la tradición marxista. En nuestra opinión, la teoría del valor que Marx desarrolló a través de la crítica de la economía política encuentra un fuerte antídoto en su teoría de fetichismo contra las lecturas economicistas, deterministas, monocausalistas de base-estructura, objetivantes, ahistoricistas, positivistas y tantos otros reduccionismos que se ahogan en polaridades simples.
«La discusión reciente sobre el problema de la transformación de valores a precios de producción»: Alejandro Valle Baeza
I. Introducción
La discusión sobre el problema de transformación de valores a precios de producción tiene más de cien años. Eugen von Böhm-Bawerk escribó en 1896 Karl Marx and the Close of His System donde criticaba a Marx después de publicado el tomo III de El Capital y adelantó la argumentación que hoy es dominante: La característica de que en las distintas ramas se requerirán desiguales cantidades de valor de los medios de producción (distintas composiciones orgánicas del capital) con respecto al trabajo directamente empleado invalidan la teoría del valor trabajo estudiada en el tomo I de El Capital.
Video: «History versus Theory: A Commentary on Marx’s Method in Capital»
History versus Theory: A Commentary on Marx’s Method in Capital
2011 Deutscher Memorial Lecture
«Re-reading both Hegel and Marx: The ‘new dialectics’ and the method of Capital»: Alfredo Saad-Filho
This article evaluates the contribution of the so-calles «new dialectics» (Arthur, 1993b) to the on-going debate about the method underlying the labour theory of value. This relatively new interpretation adds much to the previous literature, but still needs to be adequately systematized and critically examined. The contribution of the «new dialectics» is important, first, because of the rigour of value and, second, because of the emphasis wich it places upon the relationship between the dialectical method and economic analysis.
Even though the roots of the «new dialectics» can be traced back several decades (at least to Lukacs’ work in the early 20s; see, for example, Lukacs, 1971 [1922], it was only in the late 80s that there was a consistent effort to consolidate and expand this body of knowledge. The distinguishing feature of the «new dialectics» is its emphasis on the relationship between Hegel and Marx. This includes not only the attempt to read Marx ‘s works with a view to Hegel ‘s method but, also, the search for a «Marxian» reading of Hegel. This does not imply that Marx ‘s critique of Hegel ‘s idealism is ignored (even though Marx himself never fully developed it), nor that there is an attempt to produce a synthesis of Hegel’s dialectics with Marx ‘s. On the contrary, the «new dialectics» emphasizes the need to re-interpret Hegel ‘s work with Marxian eyes; on this basis, new insights are sought with regard to the structure of Marx ‘s own work, especially Capital.
«El método dialéctico en El capital» K. Korsch
Las explicaciones dadas por Karl Marx en el Epílogo a la segunda edición de 1872-73 acerca de la significación de la dialéctica hegeliana para la estructuración y presentación de El capital han sido mal comprendidas algunas veces con buena o mala intención. Se ha pensado que realmente se trataba sólo de un agradecimiento exterior de Marx, investigador materialista de la realidad, quien ya 30 años antes se había manifestado como agudísimo crítico de la filosofía idealista de Hegel, a quien entonces los portavoces de la Alemania ilustrada trataban indebidamente de «perro muerto», y ello por añadidura a causa de una cierta semejanza exterior en la expresión, que habría que atribuir a la circunstancia de que Marx, según cuenta él mismo «coqueteó alguna que otra vez con su forma peculiar de expresión en el capítulo sobre la teoría del valor». «Los propios Marx y Engels no entendían bajo el método dialéctico —a diferencia del metafísico— otra cosa que el método científico de la sociología, consistente en considerar a la sociedad como un organismo vivo, en constante evolución, cuyo estudio requiere un análisis objetivo de las relaciones de producción que encarnan una formación social determinada, y la investigación de las leyes de su funcionamiento y su desarrollo».
«El capital como proceso de desvalorización»: Enrique Dussel
El capital es valor en movimiento con el objetivo de su valorización y sólo subsiste como valor manteniendo su movimiento. En cada metamorfosis que realiza el valor desde su forma de capital dinero, a su forma de capital productivo, pasando por su conversión en capital mercantil y su retorno a la forma monetaria, la desvalorización se constituye como momentos necesarios de la producción capitalista.
En ese sentido el capital internaliza la tensión entre la valorización y la desvalorización como elementos constitutivos de su proceso de producción y circulación. Los diferentes derroteros y mecanismos por los que operan los “procesos de valorización y desvalorización” del capital constituyen el núcleo central de la teoría de Marx sobre la crisis y de su concepción sobre las dinámicas de acumulación del capital.
New Book: «The Failure of Capitalist Production » by Andrew Kliman + Audio
Published by Pluto Press, November 2011
Paperback / 256pp. / ISBN-13: 978-0745332390
“Clear, rigorous and combative. Kliman demonstrates that the current economic crisis is a consequence of the fundamental dynamic of capitalism, unlike the vast bulk of superficial contemporary commentary that passes for economic analysis.”
. – Rick Kuhn, Deutscher Prize winner, Reader in Politics at the Australian National University
“Among the myriad publications on the present day crisis, this work stands out as something unusual. Kliman cogently argues against the view that the crisis is ultimately rooted in financialization. He is an excellent theorist, and an equally excellent analyst of empirical data.”
, – Paresh Chattopadhyay, Université du Québec à Montréal
“One of the very best of the rapidly growing series of works seeking to explain our economic crisis. … The scholarship is exemplary and the writing is crystal clear. Highly recommended!”
. – Professor Bertell Ollman, New York University, author of Dance of the Dialectic
«Reading guide to Capital»: Simon Clarke
Capital, volume 1,
Chapter 1.
Background:
The first chapter of Capital is both the most important, in that it introduces the basic concepts of Marx’s theory of value, and the most difficult.
Marx first began to work out his theory of value in the Grundrisse (1857), but the discussion there is very convoluted and incomplete. The first version of Chapter One of Capital is to be found in the Critique of Political Economy (1859), whose first chapter is in many ways the best introduction to Chapter One of Capital. The discussion of the Critique differs in a number of ways from that of Capital:
i) In the Critique Marx does not make the fundamental distinction between value and exchange-value that is made in Capital
ii) in the Critique the argument has a much more ‘Hegelian’ flavour: the argument is entirely formulated in terms of the development of the contradiction between (exchange)-value and use-value
iii) the logical and historical development of the argument are both present, but are separated: a logical analysis is followed by a historical one, whereas in Capital the two are more closely integrated
iv) Marx devotes much more attention to money in the Critique (and in the Grundrisse) than he does in Capital, (the discussion of money in Capital refers the reader back to the Critique)
v) The explanation of the theory of value in the Critique is rather different from that in Capital. In the Critique the discussion of commodity fetishism is more closely integrated into the discussion of the theory of value and it is clear that for Marx it is the ‘qualitative’ rather than the ‘quantitative’ dimension that is important: i.e. the theory of value is a theory of the way in which, through money and exchange, private labours are brought into social relation with one another. In Capital the exposition emphasises the quantitative dimension first: the theory of value as a theory of the ratio in which commodities exchange, before discussing the qualitative dimension.
«Tasa de ganancia y macroeconomía»: Guillermo Gigliani
«La tasa de ganancia es una variable crítica en el análisis clásico de Adam Smith, David Ricardo y Carlos Marx. No obstante, este concepto ha desaparecido de la macroeconomía contemporánea (Glyn, 1997) 2. Tal omisión no deja de constituir un hecho asombroso porque en la teoría ortodoxa de los precios, la maximización de las ganancias es el objetivo central de la firma capitalista. Pero, lo que constituye la preocupación excluyente en la microeconomía neoclásica desaparece por completo en la macroeconomía neoclásica, que analiza el funcionamiento del sistema a nivel agregado.

The End of Capitalism?























