Este trabajo aborda el tema de la definición de clase obrera desde la perspectiva de la producción de conocimiento sobre la realidad, pasada y presente, es decir, desde la perspectiva de la investigación. Hago esta afirmación porque no me siento convocado a los debates teóricos sobre las distintas lecturas o interpretaciones que se han hecho y hacen sobre distintos “marxismos” (uno de ellos el de Thompson). Ni tampoco a hacer un relato sobre cómo ni cuándo se incorporó la obra de Thompson al conocimiento de los historiadores argentinos; este camino, bajo la apariencia de historizar los usos de Thompson, sólo conduce a centrar la mirada en los historiadores, sus agrupamientos (o camarillas) o sus historias de vida, sin ocuparse o, peor aún, eludiendo asumir los instrumentos teórico-metodológicos con que realizan sus investigaciones.
Considero, a la vez, que la condición de investigador permite valorar la envergadura de una obra como The Making of the English Working Class, que es una monumental investigación, sin por eso dejar de señalar sus falencias. Este trabajo está centrado, pues, en algunas consideraciones teórico-metodológicas. En mi perspectiva lo que Engels denominó la teoría del socialismo científico constituye un conjunto de herramientas de conocimiento, construidas desde la investigación científica de la realidad, en especial de las sociedades capitalistas. Es decir, conocimiento acumulado que nos permite encarar con mejores armas la tarea de conocer la realidad en la que estamos inmersos y sus procesos de génesis y formación, esto es su historia.

Luego del estallido de la crisis económica de proporciones colosales que se ha extendido por el globo entero, en su más reciente forma de manifestación desde 2008 a la fecha, se ha actualizado la discusión sobre los problemas de la desigualdad económica, la concentración de la riqueza y los inmensos problemas asociados a la pobreza y a las malogradas promesas del desarrollo.



Karl Marx has long been criticized for his so-called ecological “Prometheanism”—an extreme commitment to industrialism, irrespective of natural limits. This view, supported even by a number of Marxists, such as Ted Benton and Michael Löwy, has become increasingly hard to accept after a series of careful and stimulating analyses of the ecological dimensions of Marx’s thought, elaborated in Monthly Review and elsewhere. The Prometheanism debate is not a mere philological issue, but a highly practical one, as capitalism faces environmental crises on a global scale, without any concrete solutions. Any such solutions will likely come from the various ecological movements emerging worldwide, some of which explicitly question the capitalist mode of production. Now more than ever, therefore, the rediscovery of a Marxian ecology is of great importance to the development of new forms of left strategy and struggle against global capitalism.
Dedicado a todos los músicos que aun ganándose la vida en este mundo
Raymond Williams es de sobra conocido como precursor de los estudios culturales, es decir, como un marxista preocupado por las cuestiones culturales cuyos trabajos parecen haber (mal) envejecido. Si el conocimiento de este autor se queda tan a menudo aquí, Daniel Hartley propone, al contrario, redescubrir a Williams como un marxista particularmente innovador, cuyas penetraciones teóricas siguen siendo de actualidad. En este texto, Hartley esclarece tres conceptos de Williams que hacen de él un autor decisivo para hoy: la complejidad, la inmanencia y la larga revolución. Al confrontar a Williams con la crítica althuseriana de su tiempo (Terry Eagleton), Hartley lo presenta como un pensador de las densidades materiales, culturales y económicas que dan a la tradición socialista una dimensión trágica, es decir, en puridad, estratégica.
El contexto es el de la dictadura franquista. Sacristán nace en 1925, dentro de una dictadura, la de Primo de Rivera. A sus seis años llega la República, el gran acontecimiento de renovación cultural y política de España. Pero la renovación da un vuelco en 1936, con el estallido de la Guerra Civil, cuando Sacristán tiene 11 años. La victoria de los militares golpistas, cuando Sacristán ha cumplido 14 años, significa que vuelve la dictadura, esta vez sobre una España en escombros, los producidos por tres años de terrible guerra civil. En este contexto de país en ruinas, dominado por militares, eclesiásticos y falangistas, termina su bachillerato, y, como a tantos españoles de su generación, le tocará vivir la dictadura de Franco durante 40 años. Sólo podrá vivir nueve años de posfranquismo, que tampoco le trató muy bien, ya que la conferencia de rectores de universidad se negó a concederle una cátedra en 1980. Sacristán llegó a catedrático en 1984, un año antes de su muerte.
Erik Olin Wright on class, socialism, and the meaning of Marxism
Con la amable autorización de la revista
El tema sobre el cual me gustaría discutir con ustedes es el tema de la relación del pensamiento de Marx y Engels y del marxismo, de manera más amplia, con el romanticismo. Tengo que empezar explicando qué entiendo yo por romanticismo, porque si no, no queda claro por qué veo una relación muy importante, significativa, del pensamiento de Marx con el romanticismo.
Intervención de Adolfo Sánchez Vázquez en el Congreso «Materialismo histórico y teoría crítica» desarrollado en septiembre de 2002 en la UCM. 























