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«La universidad y la división social del trabajo»: Manuel Sacristán Luzón
«El planteamiento adecuado del tema de la universidad desde el punto de vista de la clase obrera es el que lo contempla en el marco de la división social clasista del trabajo, porque esta clase es la que soporta las consecuencias negativas de esa división. Por otra parte, el movimiento obrero ha vivido casi desde el primer momento en la perspectiva de terminar con la presente división social clasista del trabajo (presente, aproximadamente, desde el siglo XVII)»
«Trabajo abstracto como trabajo en su forma capitalista»: Sergio Cámara
«Dentro de la literatura marxista, podemos distinguir tres escuelas en función de su definición del trabajo abstracto como sustancia del valor. La escuela del trabajo materializado basa su definición en el aspecto tecnológico del trabajo. La escuela del trabajo abstracto (o escuela de Rubin) toma como punto de partida la socialización del trabajo en las relaciones de intercambio de mercancías. Por último, la escuela de la forma del valor parte de la forma del valor y del dinero para su definición. Estas escuelas comparten el error de no considerar al trabajo abstracto como trabajo en su forma capitalista. En contraposición, proponemos una definición de trabajo abstracto derivada de las relaciones sociales de producción capitalistas y, en especial, de la relación capitalista de trabajo. Esta definición está basada en la concepción materialista de la realidad social de Marx. Por último, se analizan brevemente las consecuencias de esta definición de trabajo abstracto sobre la medida, la forma del valor, el “problema de la transformación” y la medición empírica del valor».
«Marx: Sobre el concepto de capital»: Mario L. Robles-Báez
El capital es la potencia económica, que lo domina todo, de la sociedad burguesa. Debe constituir el punto de partida y el punto de llegada (Marx, 1984b, p. 28).
Es necesario desarrollar con exactitud el concepto de capital, ya que el mismo es el concepto básico de la economía moderna, tal como el capital mismo –cuya contrafigura abstracta es su concepto– es la base de la sociedad burguesa. De la concepción certera del supuesto fundamental de la relación, tienen que derivar todas las contradicciones de la producción burguesa, así como el límite ante el cual ella misma tiende a superarse (ibid., p. 273).
Introducción
En los pasajes anteriores Marx señala claramente el objetivo de su proyecto teórico: el capital en cuanto sujeto de la sociedad capitalista. El resultado de sus investigaciones acerca de la dialéctica del concepto de capital se encuentra en varios de sus manuscritos, algunos de los cuales el mismo Marx publicó después de una profunda relaboración. En El capital, que es su obra más importante, el capital es considerado tanto un concepto simple, el producto lógico de El capital como un todo, como la totalidad de las categorías desarrolladas allí. Sin embargo, después de Marx, para los economistas marxistas ha sido una tarea difícil tener una comprensión plena de este concepto. Esta dificultad es evidente por la ya larga y continua controversia acerca de sus diferentes momentos constitutivos y el método dialéctico de su estructura teórica desarrollados en El capital.
«El problema del trabajo productivo»: Mariano F. Enguita
«La mayoría de los autores marxistas sostienen un concepto del trabajo productivo que restringe éste al de los obreros industriales que trabajan para el capital. Quedan fuera, por consiguiente, los trabajadores asalariados de los servicios, el comercio y las finanzas. Algunos de entre ellos, además, consideran que el concepto de trabajo productivo es idéntico al de clase obrera con lo cual son excluidos de ésta los trabajadores asalariados ya citados y, a fortiori, los del Estado, cualesquiera que sean sus condiciones de trabajo»
«Pensamiento, lenguaje y memoria: lo mental»: Jorge Mendoza García

Resumen
El presente trabajo argumenta que tanto pensamiento como lenguaje y memoria son procesos psicosociales, es decir, que se encuentran en el campo de la cultura y no en el interior de la cabeza. Para ello se traza i) que el pensamiento es un proceso que se edifica con los significados del lenguaje, que el pensamiento es lenguaje interiorizado, un diálogo con uno mismo. ii) Que el lenguaje es un producto edificado por las colectividades, por las sociedades, y sus significados son necesariamente compartidos, no dados. Siendo una pieza fuerte en esa dialogicidad las conversaciones que se establecen todos los días. iii) Que la memoria se edifica y comunica sobre todo con lenguaje y por él se posibilita, y la memoria es colectiva no individual. Que tanto pensamiento como lenguaje y memoria confluyen en una entidad, lo mental. El pensamiento mental sería ese que se funda y labra con pensamiento, lenguaje y memoria sociales. Ahí donde hay memoria hay, necesariamente, pensamiento y lenguaje. Lo mismo opera para los otros procesos. Y el uso de la palabra “mental” en la vida cotidiana da cuenta de ello.
Descriptores: Pensamiento, lenguaje, memoria, mental, social
«Antonio Gramsci, giorni del carcere»: Lino Del Fra
Eminentemente político, este film de Lino Del Fra, Antonio Gramsci: i giorni del carcere (1977), es más que un simple bio pic. Es un manifiesto por la libertad de expresión, por el derecho a pensar diferente y a poder expresarlo. Si bien es cierto recrea con bastante realismo y rigurosidad histórica los años que Gramsci pasó en la cárcel, es también una oportunidad única para repasar muchos de los postulados del teórico comunista italiano que impregnan la película. Toda ella está salpicada de sus frases y postulados más conocidos. Uno puede ir identificando muchas de ellas a medida que avanza la película que podemos apreciar íntegra en Google Videos. Es también una rigurosa reconstrucción de los años de apogeo del fascismo y de la lucha con el movimiento comunista italiano.
“Las ciencias sociales en la era neoliberal: entre la academia y el pensamiento crítico”: Atilio A. Boron

Buenas tardes a todas y a todos. Gracias por las amables palabras de presentación. A continuación, como decía muy bien Raquel Sosa, voy a arriesgar una reflexión en voz alta (que por razones de tiempo deberá ser un poco esquemática) sobre la situación de la Sociología y, por extensión, de gran parte de las Ciencias Sociales en América Latina. El punto de partida es una constatación que todos comparten: las Ciencias Sociales –de ninguna manera la Sociología es una excepción- enfrentan una serie de retos de crucial importancia no sólo en América Latina sino también en el resto del mundo.
























