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«Pasado y presente en la historia del marxismo latinoamericano»: entrevista con Horacio Crespo
El día de hoy tenemos el gran privilegio de que nos acompañe Horacio Ernesto Crespo, un referente obligado en el entendimiento del marxismo en Latinoamérica, en una conversación en donde nos podrá dar referentes para entenderlo hoy por hoy.
«Los puntos de la brújula: hacia una alternativa socialista»: Erik Olin Wright
Durante casi todo el siglo XX, el socialismo constituyó la matriz ideológica central para imaginar alternativas al capitalismo y orientar las luchas anticapitalistas, aun si el establecimiento de un orden socialista no era un objetivo político inmediato. Pero si bien las disposiciones institucionales históricamente vinculadas al socialismo se consideran ahora incapaces de cumplir sus promesas, muchas de las críticas socialistas tradicionales del capitalismo parecen más apropiadas que nunca: la desigualdad, la polarización económica y la inseguridad en el empleo empeoran; corporaciones gigantes dominan los medios de comunicación y la producción cultural; la política es cada vez más sumisa hacia los grandes capitalistas y más insensible hacia los necesitados. La urgencia de una alternativa real al capitalismo es mayor que nunca.
Mi objetivo en este ensayo es proponer un marco para las eventuales alternativas al capitalismo a partir de la observación de que tanto la democracia social como el socialismo contienen el término «social»1. Este término sugiere normalmente un compromiso con el bienestar de toda la sociedad, más que con los estrechos intereses de elites particulares. En las versiones más radicales se confronta la «propiedad social» con la «propiedad privada»; pero en la práctica aquélla se ha reducido habitualmente a la propiedad estatal, por lo que el concepto de «propiedad social» acaba resultando de poca ayuda para el trabajo analítico. Argumentaré que lo «social» puede indicar un conjunto de principios y visiones que diferencian al socialismo tanto del proyecto capitalista como de lo que se puede llamar una respuesta puramente estatista al capitalismo. Estos principios giran en torno a lo que llamaré «incremento del poder social». En la primera parte situaré el problema de repensar el socialismo en el seno de una agenda más amplia de teoría social emancipadora. En la segunda parte presentaré una crítica sinóptica del capitalismo, señalando los problemas para los que el socialismo pretende ser una solución. En la tercera parte exploraré el problema general de elaborar alternativas institucionales creíbles a las estructuras existentes de poder y privilegio. En ella concretaré la idea de «incremento del poder social» y explicaré qué podría significar un socialismo basado en ésta. En la cuarta parte propondré un conjunto de vías al poder social que abarcan los principios de un socialismo «social». La quinta parte pone fin al ensayo con un análisis del problema de la transformación.
Conferencia de Paulo Freire en Buenos Aires (1992)
Conferencia de Paulo Freire en la Escuela de Psicología Social de Buenos Aires en el año 1992.
«El hombre nuevo»: Che Guevara
Estimado compañero: Acabo estas notas en viaje por el Africa, animado del deseo de cumplir, aunque tardíamente, mi promesa. Quisiera hacerlo tratando el tema del título. Creo que pudiera ser interesante para los lectores uruguayos.
Es común escuchar de boca de los voceros capitalistas, como un argumento en la lucha ideológica contra el socialismo, la afirmación de que este sistema social o el periodo de construcción del socialismo al que estamos nosotros abocados, se caracteriza por la abolición del individuo en aras del Estado. No pretenderé refutar esta afirmación sobre una base meramente teórica, sino establecer los hechos tal cual se viven en Cuba y agregar comentarios de índole general. Primero esbozaré a grandes rasgos la historia de nuestra lucha revolucionaria antes y después de la toma del poder.
Como es sabido, la fecha precisa en que se iniciaron las acciones revolucionarias que culminarían el primero de enero de 1959, fue el 26 de Julio de 1953. Un grupo de hombres dirigidos por Fidel Castro atacó la madrugada de ese día el Cuartel Moncada, en la provincia de Oriente. El ataque fue un fracaso, el fracaso se transformó en desastre y los sobrevivientes fueron a parar a la cárcel, para reiniciar, luego de ser amnistiados, la lucha revolucionaria.
«Contra Sohn-Rethel: On the Philosophical Roots of Anti-Capitalism»: David Black
Was the birth of philosophy in Ancient Greece a reflex and projection of the generic forms of capitalist exploitation, such as exchange-value, money and the commodity-form? Did commodity fetishism and reification exist in Antiquity or are they historically specific to capitalism? If the entire history of philosophy is branded with class-exploitation, is the Hegelian dialectic redundant in critical theory? David Black, introducing one of the themes of his forthcoming book, The Philosophical Roots of Anti-Capitalism, evaluates Alfred Sohn-Rethel’s “anti-philosophical” critique of capitalism–Editors
”Sohn-Rethel’s exceptionally radical view – parallels can be found, if at all, in Lukács’ ‘Reification’ essay, in Bloch’s Thomas Münzer and in some passages in Benjamin – theorises a capitalist order which is primordial vis-à-vis knowledge and being, an order that cannot be shown as a subject-matter, topic, theme or problem of philosophy because it is philosophy itself.”[i]
Gaspar Miklos Tamás
«Estética y Marxismo desde la Filosofía de la Praxis» Entrevista con la Dra. Maria Rosa Palazón
El pensamiento del Dr. Adolfo Sánchez Vázquez es actual y sumamente importante de ser comprendido hoy por hoy, es por esto que el día de hoy realizamos este episodio tratando de hacer un homenaje al Dr., y que mejor para poder hacer este episodio que con la Dra. Maria Rosa Palazón, quien nos ayudará a entender las relaciones entre Estética y Marxismo.
«Una vez más, la izquierda como problema»: Joaquín Miras y Joan Tafalla
“Los partidos nacen y se constituyen en organización para dirigir la situación en momentos histórica- mente vitales para su clase; pero no siempre saben adaptarse a las nuevas tareas y a las nuevas épocas, no siempre saben desarrollarse según se van desarrollando las relaciones totales de fuerza (y por lo tanto la posición relativa de sus clases) en el país determinado o en el campo internacional… La burocracia es la fuerza consuetudinaria y conservadora más peligrosa; si ésta acaba por constituir un grupo solidario, que se apoya en sí mismo y se siente independiente de la masa, el partido acaba por volverse anacrónico, y en los momentos de crisis aguda queda vacío de su contenido social y queda como apoyado en el aire”. Antonio Gramsci
La situación política española está marcada, como sabemos, por la conjunción en el tiempo de dos fenómenos históricos: la así llamada crisis económica y la crisis del conjunto de formas de dominación y dirección creadas durante la así llamada Transición.
La conjunción de ambos elementos produce fenómenos complejos ante los cuales es difícil orientarse. Sobre todo, y ese es el objeto principal de esta reflexión, si la autoproclamada izquierda se empeña en enfrentarse a ellos desde un pensamiento débil. Extremadamente débil.
«Resistance versus Emancipation: Foucault, Marcuse, Marx, and the Present Moment»: Kevin B. Anderson
I. The Changed World of 2011-12
We live in a far different world than just a few short years ago. Not only have we suffered the greatest economic downturn since the 1930s, but we have also witnessed the emergence of new forms of mass struggle. Foremost among these have been the 2011-12 Arab revolutions, still ongoing. Not since 1848 has the world experienced such a wave of revolutions crossing borders in such a short period. Moreover, unlike some of the other democratic upheavals of this century (Iran 2009, Ukraine 2004, Serbia 2000, etc.), the Arab revolutions have articulated not only political but also economic demands. The spread of these revolutions countries whose governments boasted of their anti-imperialist credentials like Libya and Syria has also tested those on the Left who place opposition to U.S. imperialism ahead of everything else. (For more elaboration of this point see my “Year Two of the Arab Revolutions, Logos 11:4, Spring-Summer 2012: http://logosjournal.com/2012/spring-summer_anderson/.)
Several other key struggles have emerged in the wake of the Arab revolutions, among them the summer 2011 British youth riots triggered by minority youth, a serious challenge to racially based state/police oppression and austerity economics. We have also seen serious movements against austerity and economic oppression, above all in Greece (begun before 2011), but also in Spain and Israel, as well as the labor upheaval in Wisconsin. In the U.S. and the UK, the 2011-12 Occupy movement has galvanized a new generation of young radicals, most notably in Oakland, California where they were able to shut down of one of the world’s largest ports, while also linking their movement to earlier protests against the murder of an African-American youth, Oscar Grant, by local transit police.
One could make a number of critiques of these new movements concerning their organizational practices or their political stances. In the discussion that follows, however, I would like to concentrate on a philosophical orientation that influences the contemporary radical movement’s, centered the all-too-common preoccupation with notions of “resistance.”
«Salvador Seguí o les tres vides d’un anarcosindicalista (sindicalisme, revolució, hegemonia i frontpopulisme)»: Xavier Domènech
“Som l’embrió polític d’una futura constitució dirigent”z
«La muerte de un revolucionario de Nuestra América»: Renán Vega Cantor
«La muerte no es verdad cuando se ha cumplido bien la obra de la vida.»José Martí
El martes 5 de marzo de 2013 quedará en la historia de este continente como el día en que falleció el comandante Hugo Chávez Frías, presidente constitucional de Venezuela, un revolucionario a carta cabal de nuestra América, cuya imagen, ideal, y proyecto ya forman parte de la legendaria constelación de luchadores antiimperialistas y anticapitalistas de este lado del planeta.
En esta hora de profundo dolor para los luchadores del mundo, es necesario recordar el carácter revolucionario de la vida y obra de este líder de Venezuela, con independencia de las incertidumbres políticas que el futuro inmediato le depare a ese país y a toda Latinoamérica, por la temprana desaparición física de este notable personaje.1
Sin pretender ser exhaustivo en momentos en que la tristeza nubla el pensamiento, basta mencionar algunos de sus aportes revolucionarios. Para empezar, la figura y proyecto de Hugo Chávez emergieron cuando el neoliberalismo –es decir, el capitalismo realmente existente- se pavoneaba orondo por nuestra América y por el mundo, sin desafíos ni obstáculos a la vista, enceguecido por las falacias del “fin de la historia” y el “choque de civilizaciones”, propagadas por el imperialismo estadounidense y sus súbditos locales. Este neoliberalismo venía acompañado de la retórica de la globalización, como una supuesta realidad irreversible ante la que nada se podía hacer y a la que debían someterse los países, lo que significaba en la práctica aceptar el dominio de las Empresas Transnacionales y soportar como algo normal el saqueo de los recursos naturales.
«La actividad como un concepto clave para la psicología cultural»: Carl Ratner
Presentación y traducción: Efraín Aguilar
Además de ser uno de los pioneros de la neuropsicología y de la patopsicología (ciencias privilegio de los psicólogos, la segunda no aprovechada todavía) Vygotski ha generado mediante su teoría histórico-cultural ideas muy esclarecedoras para comprender “al otro” desde lo antropológico así como desde lo psicológico. Basado en esa teoría y con la idea de actividad como herramienta conceptual, en este artículo Ratner busca transmitir a los psicólogos culturalistas, sobre todo a los inscritos en el idealismo, el concepto de actividad como práctica sociocultural organizada y el cómo ésta regulariza las funciones psicológicas, y a la inversa en un proceso de interacción dialéctica. El interés de Ratner por Vygotski se refleja en su prólogo al tomo V de los Collected Works, a más de variados artículos entre los que figura uno publicado en español (Psicología y Ciencia Social, 1: 55-61, 1997) titulado Vygotski, el Einstein de la psicología parafraseando –desde lo cognitivo- al filósofo Stephen Toulmin quien hace más de veinte años bautizara –desde lo afectivo- a Liev Semiónovich como “el Mozart de la psicología”.
LA ACTIVIDAD COMO UN CONCEPTO CLAVE PARA LA PSICOLOGÍA CULTURAL
Carl Ratner
Activity as A Key Concept for Cultural Psychology
Culture & Psychology, 1996, 2, 407-434.
Resumen. Este trabajo articula un concepto de cultura como actividad humana práctica, socialmente organizada. La cultura no sólo consiste de entendimientos conceptuales compartidos, como creen muchos psicólogos culturales. Se explora en detalle la manera como la actividad cultural organiza las funciones psicológicas. También se describe la influencia recíproca de las funciones psicológicas con la cultura.
Palabras clave: psicología cultural, actividad, dialéctica, praxis, estructura social
«Los logros de Hugo Chávez y la revolución bolivariana»: Carles Muntaner, Joan Benach y María Páez Victor
Mientras que el presidente de Venezuela Hugo Chávez está luchando por salvar su vida en Cuba, la prensa liberal de ambos lados del Atlántico (por ejemplo el diario “El País») no ha dejado de machacar a su gobierno. La importancia de su reciente victoria (12 puntos por delante de su competidor), aún no ha sido adecuadamente analizada en base a los datos y evidencias disponibles. Es importante destacar que Chávez ha ganado estando enfermo de cáncer, siendo crucificado por los medios de comunicación locales e internacionales (piénsese en Syriza en las elecciones griegas) y, algo menos conocido, en un escenario electoral extremadamente sesgado hacia las clases media y alta, donde han existido barreras geográficas y dificultades de acceso (al no disponer de tarjetas de identificación) para las personas de clase trabajadora.
Uno de los factores principales de la popularidad del gobierno de Chávez y de su aplastante victoria y reedición de resultados en octubre de 2012, ha sido la reducción de la pobreza. Este hecho ha sido posible porque el gobierno retomó el control de la empresa petrolera nacional PDVSA, utilizando los abundantes ingresos petroleros no para beneficio de una pequeña clase de rentistas, como ocurrió con los gobiernos anteriores, sino para construir infraestructuras que hacían falta e invertir en servicios sociales que los venezolanos necesitaban con urgencia. Durante los últimos diez años, el gobierno ha aumentado el gasto social en un 60,6%, (772.000 millones de dólares) [1].
«Hugo Chávez, el odio del imperialismo y de las burguesías, el amor de los pueblos rebeldes»: Néstor Kohan
Tristeza y dolor. De allí partimos. ¿Por qué disimular los sentimientos y disfrazarlos con refinamientos artificiales que se cocinan en su propia tinta y, en última instancia, no dicen absolutamente nada? Sí, tristeza y dolor ante la muerte de un compañero y un luchador que se jugó la vida más de una vez por los humildes, por los de abajo y que se animó a enfrentar a la potencia más agresiva y feroz de todo el planeta. Pero también todo nuestro reconocimiento, nuestro respeto, nuestro emocionado homenaje.
Al leer diversas notas y artículos, escritos sobre la muerte reciente de Hugo Chávez, percibo en la intelectualidad de izquierda, crítica o progresista, cierta actitud vergonzante. Le rinden respeto, pero “con cuidado” y sin salirse, claro, de los buenos modales.
Como si al rendir el homenaje que se merece este enorme luchador fallecido tuvieran que hacer reverencias y justificarse ante los críticos de Chávez, la socialdemocracia (abiertamente proimperialista), el autonomismo (sí, pero no, quizás, tal vez, aunque un poquito, no obstante, sin embargo) o diversas variantes de la izquierda eurocéntrica (que añorando un esquema simplificado de la revolución bolchevique desconoce cualquier novedad en la historia —sobre todo si sucede en el Tercer Mundo— y en la práctica cotidiana termina siendo más tímida y suave que la Madre Teresa de Calcuta).
Audio de la presentació del llibre «Nuestro Marx» de Néstor Kohan a la conferència inaugural de la UCPC 2011
L’exposició es va centrar en l’explicació sintètica del darrer llibre de Kohan “Nuestro Marx”, producte de les discussions a la Càtedra Libre Ché Guevara. Entre altres, també va realitzar una crida a la necessitat de formació teòrica per tal d’orientar una bona praxis política comunista i contra la fragmentació del coneixement.
Crònica de la conferència
Prologat per membres de les FARC-EP, el llibre té com a objectiu la crítica dels “paradigmes” intel·lectuals que han dominat el pensament acadèmic des de mitjans dels vuitanta, d’una banda; i d’altra, fer una crítica explícitament diferenciada de les tradicions dels marxisme, és a dir, de les elaboracions de Marx divulgades i defensades per diferents famílies de l’esquerra pretesament rupturistes o transformadores.
Les anomenades “metafísiques post” (postmodernisme, postmarxisme, postestructuralisme i multiculturalisme) s’han de contextualitzar com a productes teòrics de la derrota de les revoltes del 68. Segons Kohan, aquestes van fer de la debilitat virtut tot apujant la fallida conjunctural com a teoria que va renunciar a la conquesta del poder i a l’enfrontament de l’Estat, això sí, sota una “gestualidad pseudolibertaria y una cierta inspiración en los relatos antiutópicos como 1984”.
«Pedagogía del oprimido»: Paulo Freire
Paulo Freire es un pensador comprometido con la vida; no piensa ideas, piensa la existencia. Es también educador: cobra existencia su pensamiento en una pedagogía en que el esfuerzo totalizador de la “praxis” humana busca, en la interioridad de ésta, re-totalizarse como “práctica de la libertad”. En sociedades cuya dinámica estructural conduce a la dominación de las conciencias, “la pedagogía dominante es la pedagogía de las clases dominantes”. Los métodos de opresión no pueden, contradictoriamente, servir a la liberación del oprimido. En esas sociedades, gobernadas por intereses de grupos, clases y naciones dominantes, “la educación como práctica de la libertad” postula necesariamente una “pedagogía del oprimido”. No pedagogía para él, sino de él. Los caminos de la liberación son los del mismo oprimido que se libera: él no es cosa que se rescata si no sujeto que se debe autoconfigurar responsablemente. La educación libertadora es incompatible con una pedagogía que, de manera consciente o mistificada, ha sido práctica de dominación. La práctica de la libertad sólo encontrará adecuada expresión en una pedagogía en que el Oprimido tenga condiciones de descubrirse y conquistarse, reflexivamente, como sujeto de su propio destino histórico.
























