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«Valor interpretativo de la obra de Marx y Engels aplicable a la realidad de América Latina»: Sergio Bagú
1. Introducción
Como todo lo que se refiere a Carlos Marx y Federico Engels se encuentra envuelto en un clima de equívocos y aguda polémica, a menudo insustancial, debo aclarar que aquí hablaré exclusivamente de la obra escrita y de la correspondencia conocida de ambos. No me referiré a ningún otro autor considerado marxista ni mucho menos, a partidos políticos ni a grupos o tendencias.
Desde el fallecimiento de Marx en 1883 y el de Engels en 1895, la obra de ambos —una sola obra con dos autores— ha ido atravesando periodos de olvido casi absoluto y de aceptación generalizada, matizados siempre con actitudes de reverencia extrema y de horror. Cada una de estas oscilaciones tiene su propio sentido histórico, que puede no relacionarse sino lejanamente con el contenido conceptual de la obra.
«Crisis y Teoría de la crisis»: Paul Mattick
Prefacio
No hace tanto que la economía keynesiana parecía ofrecer instrumentos no sólo para superar las depresiones, sino también para evitarlas. Esto ya no es verdad, por cuanto nos encontramos en un mundo post-keynesiano en el que ni las tendencias al equilibrio de la oferta y la demanda, ni las intervenciones keynesianas en los procesos económicos, son capaces de impedir el continuo deterioro de la economía a través de la inflación en aumento y del creciente desempleo. Debido a la larga prosperidad de posguerra en las naciones capitalistas dirigentes, a mucha gente esto se le ha presentado como una desagradable sorpresa, y ha provocado una nueva preocupación acerca del problema de la crisis capitalista. Aunque ampliamente ignoradas por los economistas burgueses hasta 1929, las crisis acompañaron todo el desarrollo capitalista como un «regulador» decisivo del proceso de acumulación del capital. Vale la pena, así, echarle un vistazo global al ciclo de crisis, a cómo se ha manifestado históricamente tanto como a respecto de las respuestas que ha evocado en la teoría económica.
«The cities as sites of resistance and hope»: David Harvey from Greece
«La cadena de montaje empieza en la cocina, en el lavabo, en nuestros cuerpos»: Entrevista a Silvia Federici
Manel Ros«Marxismo crítico en México: Adolfo Sánchez Vázquez y Bolívar Echeverría»: Stefan Gandler
El Fondo de Cultura Económica pondrá a circular en breve el libro Marxismo crítico en México: Adolfo Sánchez Vázquez y Bolívar Echeverría, en el que el autor, el filósofo alemán Stefan Gandler, reivindica las aportaciones que esos dos pensadores mexicanos han hecho a la filosofía mundial, con un punto de vista contrario al eurocentrismo imperante en los estudios filosóficos. Como una primicia para los lectores de La Jornada, ofrecemos las primeras páginas de este libro a manera de adelanto. Se trata del prólogo que escribió Michael Lowy y que a su vez, también a contracorriente de los usos y costumbres del ámbito académico, no sólo ubica, reseña, alumbra hacia el contenido del libro, sino que infunde un saludable espíritu crítico al mismo
Este hermoso libro nos habla de la contribución latinoamericana -en este caso, mexicana- a la renovación del marxismo crítico.
Stefan Gandler logró no sólo exponer, de manera profunda y coherente -¡pero no acrítica!-, el pensamiento de Adolfo Sánchez Vázquez y Bolívar Echeverría, su biografía, la evolución de sus ideas, la bibliografía completa de sus obras, sus convergencias y divergencias, sino también aportó la demostración de que la ruptura con el eurocentrismo es una condición indispensable para una verdadera universalización de la teoría crítica.
«Marx y la modernidad»: Enrique Dussel
Aceptar que la modernidad arranca en el siglo XVIII con la Ilustración en Inglaterra y Francia es aceptar también que lo que vivió la América Latina colonial no fue capitalismo sino feudalismo. Cuestión refutada por el sociólogo Agustín Cueva . Mientras Immanuel Wallerstein ubica el inicio de la modernidad en la Ilustración, Enrique Dussel advierte que ésta inicia en 1492 con la invasión a América. Cuestión eurocentrista. ¿Dónde queda parado el pensamiento de Marx?
«Los peligros de los tópicos y eufemismos»: Iñaki Gil de San Vicente
1. DEMOCRACIA Y MENTE PACIFICADAS
2. CRISIS FINANCIERA
3. ESTADO DEL BIENESTAR
4. SECTORES PRODUCTIVOS
5. DEMOCRACIA DIRECTA, PARTICIPATIVA Y REPRESENTATIVA
6. JUSTICIA SOCIAL, REPARTO DE LA RIQUEZA
7. DESARROLLO ENDOGENO Y DESARROLLO SOSTENIBLE
8. SOCIEDAD CIVIL. HEGEMONIA
9. TEORÍA DE LA EXPLOTACION ASALARIADA
10. TEORÍA DEL ESTADO Y DE LA VIOLENCIA
11. TEORIA DEL CONOCIMIENTO Y DE LA PRAXIS
12. TEORIA ÉTICO-MORAL E IDEAL DE VIDA
1. Democracia y mente pacificadas. Entre otras cosas, los tópicos son también las expresiones triviales o vulgares, es decir, las que de tanto usarse sin carga crítica, sin insistir en su contenido político, han terminado por volverse huecas, vacías y manipulables por la ideología dominante, la del poder establecido, que las recarga en su provecho. Los eufemismos son las trampas lingüísticas que el poder hace para destruir la carga peligrosa de un concepto, desnaturalizándolo para hacerlo aceptable al lenguaje de la dominación. Tópicos y eufemismos son dos de los métodos que el poder tiene para imponer la ignorancia tal cual la define R. Levins en la cita anterior, de modo que terminamos creyendo que somos cultos, que estamos formados intelectualmente, cuando en realidad somos dogmáticos -no usar categorías dialécticas, flexibles, no rígidas- e ignorantes.
«Marx, entre el trabajo y el empleo»: Carlos Alberto Castillo y Jorge García López
RESUMEN: Marx es hoy remitido al «viejo» concepto de «trabajo». Es el «nuevo» concepto de «empleo» el que se autopresenta como en condiciones de rearmar teóricamente las miradas sociológicas «críticas» sobre el mundo de las relaciones industriales. La discusión directa con la obra marxiana se presenta como obsoleta a partir de su identificación con el «marxismo» que caracterizó a buena parte de la sociología del trabajo europea en la década de los años setenta del pasado siglo (Braverman, Freyssenet, Coriat, etc.). No obstante, el «trabajo» de estos autores, el trabajo en el taller (o el trabajo «concreto») nunca fue, propiamente hablando, el trabajo criticado por Marx: este no era otro que el trabajo asalariado en tanto relación social. Nuestra reflexión partirá de ésta última conceptualización como vía de ruptura con las fijaciones del «trabajo» y el «empleo» en lo que vamos a llamar «modelo producción»: el trabajo como un proceso de formación en el transcurso de cual la especie se constituye en su relación con la naturaleza pero también como sujeto social. Desarrollaremos, en primer lugar, las líneas centrales de otro posible modelo de lectura de Marx, el «modelo subsunción», desde el cual el trabajo abstracto ya no puede concebirse como causa o sujeto, sino como momento del proceso de socialización, que abarca al trabajo humano pero al mismo tiempo lo supera y lo reformula. A partir de este modelo de lectura de la obra marxiana trazaremos, en segundo lugar, los contornos de un programa de investigación sociológico que tomase como objeto el análisis del trabajo en las sociedades contemporáneas como “relaciones salariales”. Por último, acometeremos un examen crítico de las formas particulares que, en la sociología del trabajo “marxista” y en la sociología del empleo, se derivan de los postulados arrastrados desde el “modelo producción”.
«El calibán y la bruja»: Charla de Silvia Federici
Charla de Silvia Federici realizada el 20 de mayo en el Centre Social de Sants organizado por las compañeras de la cooperativa autogestionada Ciutat Invisible.
Ver también: «Calibán y la bruja. Mujeres, cuerpo y acumulación primitiva»: Silvia Federici
«Trelew, la fuga que fue masacre»: Mariana Arruti
Los fusilamientos de Trelew marcaron no solamente un punto de quiebre donde el Estado argentino acentúa su política terrorista y pasa a eliminación física masiva de los opositores políticos, sino también el masivo compromiso político popular, que tuvo en los llamados “héroes de Trelew” un ejemplo a seguir. Los nombres de los militantes fusilados se transforman en bandera y consigna.
«Del Poder»: Zaván
En Génova 2001 el enfrentamiento entre el Estado y los movimientos sociales dejó ver la verdadera naturaleza del poder. La represión policial fue la respuesta a la más numerosa protesta que se había vivido hasta el momento. Trescientos mil manifestantes vieron de frente el lado más violento de la democracia.
Génova 2001 marcó un hito dentro de la historia de las protestas antiglobalización. Un movimiento que, evento tras evento, crecía exponencialmente hasta llegar a las 300 000 personas, fue frenado bruscamente. Hacía mucho tiempo que, en un país en democracia, la represión no se ejercía de una manera tan brutal y descarada. El centro de la ciudad fue amurallado para que los representantes de los ocho países más poderosos del mundo pudieran reunirse con tranquilidad, mientras en los alrededores la policía cargaba contra los manifestantes con una violencia inusitada. El Estado de derecho fue congelado, se reprimieron manifestaciones legales, se vulneró la libertad de prensa, periodistas y manifestantes fueron golpeados e incluso se llegó a disparar contra ellos (Carlo Giuliani fue la víctima), se suspendió el tratado de Schengen, se impidió el acceso de abogados y senadores a las pesquisas, se hizo uso de pruebas falsas en los juicios… El resultado fue un muerto, cientos de heridos y miles de traumas psicológicos. El movimiento antiglobalización nunca más volvería a ser el mismo.
«Regresión democrática y tendencias del capitalismo actual: una aproximación al caso español»: J. A. Arnau y Maximilià Nieto
I.
Nunca antes en la historia del régimen capitalista había sido tan pertinente la pregunta acerca de si éste ha cumplido ya todas sus posibilidades históricas —no de valorización y reproducción, en principio, indefinidas, aunque tendencialmente cada vez más difíciles—; de si está en condiciones de resolver los problemas que se le plantean hoy al conjunto de la humanidad o si, por el contrario, las exigencias de supervivencia del régimen del beneficio privado amenazan con sumirnos en mayores niveles de barbarie. Se trata, no obstante, de comprobar hasta qué punto es capaz aún hoy de seguir impulsando de forma efectiva los dos principios que traen al mundo las revoluciones burguesas: el desarrollo indefinido de las fuerzas productivas y la democracia política, ambos frente a las ataduras de la naturaleza propias del mundo feudal.
II.
Puede valer para ilustrar la disyuntiva planteada, que recuperamos de manera derivada en su formulación ya clásica de «socialismo o barbarie», la enunciación de una aparente paradoja: ¿Cómo es posible que los progresos científico-técnicos ininterrumpidos y los incrementos de productividad técnica del trabajo acumulados en las últimas décadas (automatización creciente, biotecnología e industria genética, informática, telecomunicaciones, etc.) resulten incompatibles hoy con una mejora de las condiciones de vida y trabajo de cada vez más capas de la población mundial? ¿Cómo es posible que esas mismas mejoras técnicas-materiales no sirvan para profundizar, con todas sus consecuencias, en el concepto moderno de democracia, superando incluso aquél déficit técnico (obstáculo espacio-tiempo) por el que los ideólogos burgueses del XVIII se veían obligados a tolerar el principio de representatividad política?
«La caza de brujas revela aspectos constantes de las relaciones capitalistas»: Entrevista a Silvia Federici
Gaelx
Charlamos con Silvia Federici, activista, investigadora y autora de «Calibán y la bruja. Mujeres, cuerpo y acumulación originaria» durante su reciente visita a Madrid, sobre temas como la caza de brujas, la privatización actual y los cercamientos de tierras modernos, los bienes comunales y el control sobre los cuerpos de las mujeres.
Una tesis incómoda: la caza de brujas no se trata de un vestigio de superstición medieval sino que supone un momento necesario para la acumulación originaria del capital.
“Creo que ha habido un fuerte empuje para disociar la historia del capitalismo, que siempre se ha presentado como una historia de liberación, emancipación, conquista de derechos, etc. de unos ataques tan horribles sobre la vida de las personas. Desde el inicio del siglo XIX se extiende la teoría de que, principalmente, la caza de brujas tiene que ver con la Iglesia, con la superstición medieval, aunque no existe evidencia histórica. Los pocos estudios que hay muestran que la caza de brujas se produce intensa y ampliamente en el siglo XVI, en un momento en el que las relaciones feudales estaban totalmente disueltas.»
«Incluso hoy en día no se ha producido ese reconocimiento. Ha sido el movimiento de mujeres el que ha resaltado el continuo entre, por ejemplo, la caza de brujas y las prácticas esclavistas. El inicio de la esclavitud, la colonización, pertenecen al mismo contexto político, al mismo momento histórico. Y también a la fundación de la sociedad capitalista moderna. Pero no se ha asimilado. (…) [Cuando se trata esta parte de la historia en las escuelas] no pueden evitar explicar que el inicio de la sociedad moderna tiene mucho que ver con la colonización, con la conquista de América, pero se sigue eliminado la caza de brujas; no se admite que mujeres quemadas en la hoguera tengan nada que ver con el inicio del capitalismo.”
«Gaviotas blindadas – Historias del PRT-ERP»: Grupo Mascaró
Gaviotas blindadasrefleja la más grande experiencia de un partido revolucionario desarrollado en la Argentina, a la luz del Marxismo–Leninismo, que luchó para arrebatarle el poder a la burguesía y cambiar las estructuras políticas, sociales, culturales, económicas y morales.
Nuestras clases dominantes han procurado siempre que los trabajadores no tengan historia, no tengan doctrina, no tengan héroes y mártires.
Cada lucha debe empezar de nuevo. Separada de las luchas anteriores la experiencia colectiva se pierde, las lecciones se olvidan. La historia aparece así como propiedad privada cuyos dueños son los dueños de todas las cosas.Esta vez es posible que se quiebre el círculo.
Rodolfo Walsh 1970
La película consta de 3 capítulos cuya sinopsis y vídeo en línea se disponen a continuación. En la parte de abajo hay enlace para descargar cada uno de los capítulos.
























