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“El marxismo es un universo abierto”: Entrevista a Néstor Kohan
Entrevista a Néstor Kohan de Salvador López Arnal sobre «Nuestro Marx – Fetichismo y poder en Marx»
—Salvador López Arnal: Su último libro recientemente publicado en el estado español y en Argentina lleva por título Nuestro Marx – Fetichismo y poder en el pensamiento de Karl Marx. ¿Nuestro? ¿El de quién, el de quiénes?
—Néstor Kohan: Ese título lo elegí principalmente por dos razones. En primer lugar, a modo de homenaje a Antonio Gramsci. El 4 de mayo de 1918 el gran revolucionario italiano escribió un artículo titulado “Nuestro Marx”. Allí intenta rescatar al autor de El Capital como un historiador que se opone tanto al misticismo del culto a los héroes de Thomas Carlyle como a la metafísica positivista y evolucionista de Herbert Spencer. En el mismo movimiento Gramsci lo reivindica como “maestro de vida espiritual y moral”. Pero lo más interesante es que ese joven y entusiasta militante comunista, gran admirador de la revolución bolchevique y de Lenin, con ese artículo y otros de la misma época (como “La revolución contra «El Capital»”) se animó a discutirle a las “grandes autoridades” marxistas de su tiempo. Grandes popes prestigiosos que por entonces monopolizaban los saberes y las ortodoxias, las lecturas oficiales y canonizadas, convirtiendo a Marx y El Capital en algo completamente inofensivo frente al orden establecido. Algo no muy distinto de lo que ocurre hoy en día. Gramsci se anima a patear el tablero esforzándose por recuperar el espíritu radical del marxismo. Por eso con ese título quise homenajear al Gramsci revolucionario y su espíritu iconoclasta y desobediente frente a “sus mayores”.
«Francisco Fernández Buey, los comunistas y la democracia»: Salvador López Arnal
Para mi maestro y amigo Santiago Alba Rico, aunque él, por supuesto, lo hubiera explicado mucho mejor, y con ese castellano admirable y casi imposible al que nos tiene acostumbrados.A la memoria de un maestro inolvidable, de un comunista internacionalista imprescindible, de un filósofo de una pieza, de un luchador socialista, palentino-catalán, hasta el final de sus días: Francisco Fernández Buey.
Para Mercedes Iglesias Serrano, que amó a Paco, a nuestro Paco, con toda la fuerza y profundidad de la que es capaz
“¿Qué democracia queríamos los comunistas?” es un artículo, una cuidada y larga reflexión en voz alta, que se publicó en un libro editado por Manuel Bueno Lluch y Sergio Gálvez Biseca, Nosotros los comunistas. Memoria, identidad e historia social, Fundación de Investigaciones Marxistas/Atrapasueños, Sevilla, 2009. No era, por supuesto, la primera vez que el autor de Leyendo a Gramsci se adentraba en esta temática. Ya en la revista Materiales, en escritos y materiales clandestinos, en conferencias y en muchos textos anteriores, Francisco Fernández Buey [FFB] había reflexionado sobre la democracia y la tradición. No fue tampoco la última por supuesto.
«Notas sobre la actualidad de Lukács»: Miguel Vedda
La sola idea de considerar a un filósofo como Lukács encierra ya de por sí una provocación y un riesgo; no tanto porque pertenezca, como suele decirse, a la vasta sociedad de los pensadores olvidados y “superados” por las vicisitudes históricas y los cambios en las modas filosóficas –la continua y profusa aparición de libros y artículos sobre su obra basta para relativizar este mito; y ello a pesar de que cada nuevo estudio se inicie con una advertencia respecto de la “inactualidad” del tema escogido–. El principal escollo que uno encuentra al enfrentarse con la teoría lukácsiana es, quizás, la densa maraña de malentendidos[1] tejidos en torno a la obra y la persona del filósofo; un testimonio de ello lo ofrecen las incontables tentativas de vincular sus teorías con las de un marxismo economicista para el cual la conciencia constituye tan sólo la tabula rasa en la que se inscriben los datos provistos por la realidad externa. Esta acusación ha ido acompañada de otra no menos errónea, según la cual la estética lukácsiana representaría un intento por restringir la literatura y el arte a la función de reproducciones “fotográficas” de la realidad externa. En uno y otro caso se atribuyen al filósofo justamente aquellas afirmaciones que, durante años, esgrimió en su contra el marxismo dogmático, ante todo el de la Unión Soviética. Dicho en otros términos: se vincula a Lukács, por un lado, con aquella teoría del conocimiento objetivista y, por ende, adialéctica que, desde Táctica y ética[2] hasta la Ontología,[3] ha procurado demoler; por otro, con un realismo obstinado en reducir la función de la subjetividad y en convertir la obra artística en imperfecto sucedáneo del conocimiento científico. Incluso un lector ocasional de los textos de Lukács puede recordar que la hostilidad del autor de Balzac y el realismo francés frente a la estética naturalista se relaciona, precisamente, con el empeño de ésta en liquidar la subjetividad y supeditar la creación imaginativa bajo el análisis científico. La defensa de la configuración (Gestaltung) literaria frente al reportaje y ante ciertas aplicaciones de la técnica de montaje revela una similar oposición frente al objetivismo; pero esta tendencia, que se advierte tan bien en los escritos menores, resulta todavía más ostensible en las obras más importantes: cabe recordar que, entre los principios fundamentales de la Estética,[4] se encuentra la convicción de que sólo en la creación artística es plenamente válida la tesis de que no hay objeto sin sujeto. El pensador que, desde laFilosofía del arte (1912-1914)[5] hasta la Estética [6]de vejez, no ha dejado de afirmar que el objeto de la actividad estética es la creación de un mundo bajo la especie de sujeto, consideraba que en esta aptitud para emancipar al sujeto de los límites impuestos por la experiencia cotidiana reside, acaso, la función utópica primordial del arte dentro de un mundo cosificado.
«Repensar a Marx y «El Capital»»: Néstor Kohan
Video de Nestor Kohan comentando una síntesis de las principales hipótesis y tesis del libro «Nuestro Marx – Fetichismo y poder en el pensamiento de Karl Marx». — Publicado en el estado español por Editorial LA OVEJA ROJA: laovejaroja@laovejaroja.es y en Argentina por Editorial BIBLOS. info@editorialbiblos.com
«Georg Lukács – La sociedad y el individuo»: Conversación con Leo Kofler (1966)
KOFLER: Señor Lukács, me impresionó ayer extraordinariamente su manera de partir de lo simple para derivar luego a problemas extraordinariamente complejos. Yo quisiera emplear hoy un método similar, comenzando asimismo por problemas un tanto sencillos…«Barbarism on the Horizon: An Interview With István Mészáros»: by Eleonora de Lucena
Mr. István Mészáros, you are coming to visit Brazil to talk about György Lukács. As a profound expert of the work of the philosopher, how do you evaluate the importance of his ideas today?
György Lukács was my great teacher and friend for twenty-two years, until he died in 1971. He started publishing as a politically conscious literary critic almost seventy years earlier, moving toward the discussion of fundamental philosophical issues as time went by. Three of his major works in that field — History and Class Consciousness (1923), The Young Hegel (1948), and The Destruction of Reason (1954) — will always stand the test of time. His historical and aesthetic studies on great German, French, English, Russian, and Hungarian literary figures continue to be most influential in many university departments. Moreover, he is also the author of a monumental aesthetic synthesis which, I am sure, will see the light one day also in Brazil. More fortunately, his equally monumental volumes on the problems of the ontology of social being are being published right now in this country by Boitempo Editorial. They address some vital issues of philosophy which also have far-reaching implications for our everyday life and ongoing struggles. What is less well known about Lukács’s life is that he was directly involved at high levels of political organization between 1919 and 1929. He was Minister of Culture and Education in the short-lived revolutionary government of 1919 in Hungary, which emerged from the great crisis of the First World War. In the Party he belonged to the «Landler Faction» — indeed he was its second in command. This faction — named after Jenö Landler, who was a leading trade unionist before becoming a high-ranking party figure — tried to pursue a broader strategic line, with much greater involvement of the popular masses. Lukács was defeated in direct politics in 1929. However, way back in 1919, in one of his articles (you can find it quoted in my book on Lukács now published by Boitempo), he warned that the communist movement could face a great danger when «the proletariat turns its dictatorship against itself.» He proved to be tragically prophetic in this warning. In any case, in all of his public roles, political as much as theoretical, one can find his great moral stature always in evidence. Nowadays we read so much about corruption in politics. One can also see Lukács’s importance as a positive example, showing that morality and politics not only ought to (as Kant advocated it) but also can go together.
«Del caso Bajtín al caso Vigotsky. Marx pensador de la individualidad humana»: Lucien Sève
Con el regreso, en este texto sobre el «caso Bajtín» y la obra largo tiempo ignorada de Vigotsky, el filósofo Lucien Sève recuerda la riqueza del marxismo soviético de los años 1920. Al componer una rica herencia intelectual, olvidada o deformada bajo los efectos del la estalinización del movimiento comunista, muestra el aporte decisivo de Marx a la comprensión de la individualidad y de la subjetividad. Este texto fue inicialmente publicado en otoño de 2012 en el número 15 de la revista Contretemps.
¿Quién no ha oído hablar de ese monumento ruso del pensamiento de vanguardia contemporáneo que es Mijail Bajtín? Aún muy joven (nació en 1895), publicó trabajos que han marcado la historia naciente del pensamiento marxista del siglo XX: un libro importante sobre El freudismo (1927), un ensayo que hizo época El método formal en los estudios literarios (1928) y, en rápida sucesión en 1929, un notable Dostoievski, así como una obra fundamentalmente innovadora, Marxismo y filosofía del lenguaje –cuatro obras mayores en tres años, productividad de excepción–. Detalle curioso: tres de estos libros aparecieron bajo la firma no de Bajtín, sino de Valentin Volóshinov en El freudismo y Marxismo y filosofía del lenguaje, y de Pavel Medvédev en El método formal en los estudios literarios. Los bajtianos nos han explicado este misterio de diversos modos. Extremadamente generoso, Bajtín habría ofrecido un regalo a sus dos amigos necesitados de publicaciones, asociándolos a obras en cuya confección sus roles habrían sido como mucho marginales. O bien, rechazando las modificaciones de los textos que imponía el editor, en una Unión Soviética en vías de stalinización, Bajtín habría pedido prestado el nombre a sus amigos… Algo por todos aceptado: la paternidad de estas obras pertenece sin duda a Bajtín1.
«The Marxist categories of the «abstract» and «concrete» and the cultural-historical school of psychology»: Claude M.J. Braun
The categories «abstract» and «concrete» are extremely important not only for psychology, but for logic, linguistics and philosophy. They play a major role in our understanding of ourselves and fellow humans, and in the planning of our social and political actions. Because Marx was acutely aware of this, and despite the fact that the treatment of the categories of the «abstract» and «concrete» is nowhere fully explicit in any of his writings, he reconceptualized them in a revolutionary manner.
The use of the categories of «abstract» and «concrete» within the English language publications of the Marxist cultural-historical school of psychology will be surveyed informally. It will be shown that Vygotsky’s and later, Luria’s usage of the categories «abstract» and «concrete», are increasingly incompatible with Marx’s usage. Leontyev did not address the issue. The main contribution of this essay will therefore by an attempt to draw out 1) the impact of this tension on the cultural-historical school of psychology, and indirectly, on activity theory and 2) the reorganisation of activity theory which can and must be carried out to permit it to become more internally coherant on the one hand, and to interface more naturally with other disciplines, linguistics, logic, pedagogy, philosophy, history, and politics, thereby assuring a wider (external) coherance for the theory.
«A Dialética do Ideal»: Evald Vasilievich Ilienkov
A Dialética do Ideal (Диалектика идеального) é um manuscrito de 1976, não publicado em vida por Ilienkov, mas que teve uma versão parcial, e fortemente editada, traduzida para o inglês, em 1977, por Robert Daglish, chamada O Conceito de Ideal (The Concept of the Ideal), na revista Philosophy in the URSS: Problems of Dialectical Materialism. Em 2009 foi publicada uma versão completa e com comentários do autor no periódico russo Logos (n. 1, p. 6-62), e, em 2012, este texto completo foi traduzido para o inglês, publicado no periódico Historical Materialism: Research in Critical Marxism Theory (v. 20, n. 2, p. 149-193). Esta tradução em português tem permissão do editor da revista Historical Materialism, e do tradutor, professor Alex Levant, da Wilfrid Laurier University, para a publicação no Marxists Internet Archive. Entre chaves estão os comentários que Ilienkov incluiu em versões subsequentes do texto, e mudanças de palavras e frases estão marcadas com um til (~). As notas do tradutor em inglês estão indicadas com A.L. e as do tradutor em português com M.S. Direitos de reprodução: licenciado sob uma licença Creative Commons.
Tradução do inglês: Marcelo José de Souza e Silva*
«The Ideal in Human Activity de E.V. Ilyenkov»: Reseña de Alex Levant
The Ideal in Human Activity de E.V. Ilyenkov consta de dos libros completos y tres artículos, y nos ofrece por primera vez en un sólo volumen la mayor parte de la obra traducida al inglés del famoso filósofo soviético. Esta publicación constituye una importante intervención en el problema de la conciencia, que ha predominado en el canon del pensamiento político y social occidental desde Platón hasta nuestros días. Han sido fundamentalmente teorías sobre el origen y la naturaleza del pensamiento humano las que han dado forma a nuestra noción de la política, que dio un giro sustancial en el siglo XIX a la luz del significado crítico que Marx atribuyó al rol de la conciencia en el proceso revolucionario (Löwy 2005, p. 10). En consecuencia, el debate más importante acerca de la organización política en el marxismo clásico, ponía sobre la mesa la cuestión de cómo sustituir la hegemonía de las ideas dominantes generadas por la falsa conciencia por una perspectiva objetivamente correcta articulada por una vanguardia del proletariado con conciencia de clase, en la forma de partido comunista. (Lukacs 1971; 2000; Second Congress of the Comintern 1977). Pero las innovaciones organizativas de Lenin (Lih 2005) no dieron los mismos frutos en Europa Central y Occidental “que en Rusia”, por lo que a principios de los años 20 las principales figuras de lo que se conocería posteriormente como marxismo occidental (Anderson 1976) se propusieron revisar algunos de los conceptos fundamentales más importantes en los que se basa el problema de la conciencia en un intento ‘por salvar al marxismo del positivismo y del materialismo vulgar’ (Jacoby 1983, p. 524).
«Trabajo, individuo, historia. El concepto de trabajo en Lukács»: reseña de Miguel Vedda
Antonino Infranca
Buenos Aires, Herramienta, 2005, 316 páginas.
En Gelebtes Denken [Pensamiento vivido], György Lukács cuenta que el hecho de haber alternado, en su juventud, con Ernst Bloch, le había permitido conocer “el fenómeno de que alguien filosofaba como si toda la filosofía actual no existiera; el fenómeno de que era posible filosofar como lo habían hecho Aristóteles o Hegel1. La determinación de dedicarse solo a las grandes figuras y los grandes problemas de la filosofía, sin atender a las modas transitorias y las naderías del academicismo, es un rasgo que continuamente ha caracterizado la labora intelectual lukácsiana. Un análogo gesto de olímpico desdén define a este libro del filósofo italiano Antonino Infranca: con una encomiable desconsideración hacia las modas intelectuales impuestas durante los últimos treinta años -ante todo, en los medios académicos europeos y norteamericanos-, el libro que reseñamos desarrolla, de manera histórica y sistemática al mismo tiempo, las ideas que atraviesan la íntegra evolución intelectual y política de György Lukács, poniéndolas, a la vez, en relación con aquellos pensadores con los que el filósofo húngaro ha establecido sus más fructíferos diálogos y controversias: Aristóteles, Kant, Hegel, Marx, Hartmann. La índole de los pensadores mencionados resulta en sí significativa, y refrenda la ya mencionada “inactualidad” de la indagación de Infranca; en efecto, este ve en Lukács al consumador de una larga tradición dentro de la filosofía occidental -hoy caída en descrédito-, para la cual la obra de toda una vida (lo que tan sintéticamente expresa el término alemán Lebenswerk) debería orientarse hacia la construcción de un sistema, entendido en cuanto síntesis y summa del saber y la reflexión humanas en un momento dado. Resulta, en tal sentido, característico que Infranca subraye la importancia de los grandes tratados de vejez -la Estética y la Ontología-, en feliz coincidencia con algunos de los más importantes intérpretes de la obra lukácsiana (Nicolas Tertulian, Frank Benseler, Werner Jung), y a contrapelo, por un lado, de aquellos que exaltan la importancia de la obra juvenil en desmedro de la posterior producción lukácsiana (Theodor W. Adorno, Lucien Goldmann) y, por otro, de quienes realzan el valor de los escritos compuestos durante el exilio moscovita (Míjail Lifschitz, Laszlo Sziklai). La obra del viejo Lukács, marcada por la determinación de ver en la vida cotidiana el punto de partida tanto de las diversas formas de objetivación humanas cuanto de todo análisis filosófico acerca de ellas, representa una tentativa para retomar y, al mismo tiempo, corregir y trascender algunas de las líneas de pensamiento fundamentales de la producción juvenil y madura. Esto puede afirmarse, en primera instancia, a propósito de la categoría de trabajo, ante todo porque el Lukács de la Ontología ve en ella la “forma originaria” [Urform], el “fenómeno originario [Urphänomen] de toda praxis humana.
«A través de Marx. Sacristán y los límites del marxismo occidental»: Mario Espinoza Pino
I. Puntos de partida: escenarios, fronteras.
Recuperar hoy las contribuciones filosóficas de Manuel Sacristán podría parecer, en principio, un gesto de vocación escolástica en el marco del marxismo español, o -a lo sumo- un ejercicio académico de historia de las ideas. Estos son, de hecho, los dos escollos más frecuentes que solemos encontrar a la hora de tratar el pensamiento de autores vinculados a una tradición como el marxismo. Incluso cuando invocamos su pensamiento para hacerlo partícipe de los problemas y contradicciones del presente. De una parte, la codificación del discurso en un vocabulario cada vez más esotérico y especializado, sostenido por ciertas Quaestiones Disputatae –aquello que Gramsci denominó una vez con el nombre de bizantinismo– ; de otra parte, la anestesia política con que las universidades contemporáneas –clasistas y crecientemente mercantilizadas- honran los discursos críticos y potencialmente transformadores, absorbiéndolos primero con cierta cautela para después domesticarlos sin excesivos conflictos. Este doble inconveniente sigue siendo, sin duda, una de las características fundamentales de gran parte del pensamiento marxista europeo en la actualidad, aún preso, como ya señalara Perry Anderson, de los límites temáticos e históricos del marxismo occidental. Unos límites que podemos ilustrar, de un modo general, con la imagen del “divorcio estructural” entre la teoría y la práctica iniciado a comienzos de la segunda década del siglo XX dentro de los partidos comunistas europeos. Esta fractura operó un desplazamiento del intelectual de partido –tradicionalmente envuelto en tareas organizativas y de análisis político-económico– hacia el horizonte universitario, separándose su figura de los escenarios de decisión política de la izquierda radical.
«Si hubiera que hablar del ‘objeto’ de una ciencia materialista del arte, ¿en qué consistiría?»: José María Durán
¿Cuál es pues el ‘objeto’ de una ciencia o teoría materialista del arte? De una manera dogmática comenzaremos diciendo que una ciencia materialista del arte debería en primer lugar ocuparse de la producción de su objeto de conocimiento. Con Althusser postulamos que el objeto real no es comprensible en su inmediatez. Uno tiene primero que producir un concepto válido que nos conduzca no a descubrir la esencia escondida del objeto real sino a conocer el entramado de relaciones en las que se encuentra situado y que lo constituyen como tal, es decir, objeto de una determinada realidad. La idea del círculo, repetía Althusser citando a Spinoza, no se debería confundir con el círculo real que nunca se presenta en cuanto tal, es decir, como esencia. En este sentido, la esencia no es más que el ‘objeto’ de conocimiento que además de señalar lo común y general no nos aporta mucho más. Este proceso de producción teórica ahora esbozado es deudor, por supuesto, de la ‘lectura’ que Althusser hizo de la filosofía de Marx, una filosofía que Marx puso en práctica en El Capital.
«Marx y la alienación»: Néstor Kohan
2do ciclo de los Seminarios Guevaristas de Formación – «El humanismo marxista del Che»-
Viernes 11 de octubre – 19 hs
1er Encuentro: «Marx y la alienación»
En la Universidad Nacional de Quilmes
(Roque Saenz Peña 352, esquina Lebenson. A 3 cuadras de la Estación Bernal)
Agrupación Hombre Nuevo
Cátedra Che Guevara
«The Historical-Cultural Activity Theory and its contributions to Education, Health and Communication: interview with Yrjö Engeström»: Mónica Lemos, Marco Antonio Pereira-Querol e Ildeberto Muniz de Almeida
In the last week of September 2012, Yrjö Engeström, of the Center for Research on Activity, Development and Learning (CRADLE4), at the Institute of Behavioral Sciences, University of Helsinki, Finland, received us for discussions that had previously been organized by the small group of Brazilians working at CRADLE. Over the course of ninety minutes of interview and discussion, Professor Engeström talked about the training and activities developed at CRADLE, and its members’ understanding of the main concepts of the theoretical focus adopted, which is the «Cultural-Historical Activity Theory». In addition, with contributions from other Brazilian colleagues, theoretical questions of greater density were also explored, such as the concepts of «agency», «runaway objects» and «objects in complex real lives» («objects in the wild»)5.
Professor Engeström is recognized internationally for applying and developing the cultural-historical activity theory as a theoretical approach in studies on the process of transformation and learning in work-related activities in organizations. He is best known for the theory of expansive learning and the interventionist methodology of developmental work research. One of his most recent studies is From teams to knots: activity-theoretical studies of collaboration and learning at work6. Currently, he coordinates CRADLE’s activities in Helsinki, which was the discussion subject in this interview.
























