«La importancia del capítulo XXIV de El capital para la historia latinoamericana»: Eduardo Grüner
Quisiéramos comenzar citando textualmente un párrafo ya canónico, extraído del capítulo XXIV de El Capital de Marx. El párrafo dice así:
El descubrimiento de las comarcas auríferas y argentíferas en América, el exterminio, esclavización y soterramiento en las minas de población aborigen, la conquista y saqueo de las Indias Orientales, la transformación de Africa en un coto reservado para la caza comercial de pieles-negras, caracterizan los albores de la era de la producción capitalista. Estos procesos idílicos constituyen factores fundamentales de la acumulación originaria. Pisándoles los talones, hace su aparición la guerra comercial entre las naciones europeas, con la redondez de la tierra como escenario [1]. Leer más…
«Notas sobre Lenin y el arte»: Adolfo Sánchez Vázquez
«Notes on Marxism in Britain since 1945»: Raymond Williams
‘The neo-Marxist Left which now dominates the Labour Party’, said a speaker at this year’s Conservative Party conference. Or it may have been ‘near-Marxist Left’, given the difficulty of ruling-class English with the consonant ‘r’. In other speeches either qualification was dropped: the ‘Marxist Left’ now ‘dominates the Labour Party’. Everything goes fuzzy as these terms circulate. What a triumph it would be if the main governing party of the last twelve years were indeed now guided by a system of political thought which until 1960 and beyond was very generally regarded as un-English, irrelevant and irremediably out-of-date. To unpick the rhetoric which would induce such a fantasy is a complicated task, but looking back to 1945 one point can be made immediately. ‘Marxist’, in these years, has changed its meaning—or, more strictly, has taken on additional meanings. What would have been said in 1945, in the same kind of speech, was that the Labour Party was dominated, or at least heavily influenced, by ‘Communists and fellow-travellers’. Of course, we still hear about ‘Communists’, or about ‘Communists and Trotskyites’, in the unions and elsewhere. ‘Fellow-travellers’ I have not heard in many years, perhaps since the Sputnik. But what is new is this all-purpose term ‘Marxist’ to describe—what? The whole Left in Britain, it usually seems, from Tribune to out of sight. And it is certainly a problem that this use co-exists with the phrases of polemic within the socialist culture, in which almost everyone can inform almost everyone else, in snappy and putting-down ways, that ‘this position has nothing in common with Marxism’, or that ‘measured against Marxism this position reveals itself as . . .’, and then comes the deluge. Leer más…
«La Larga Depresión»: Entrevista a Michael Roberts
MK: Nuestro gobierno asegura que la economía se recupera. Al mismo tiempo, vemos que Grecia necesita de forma continua “paquetes de rescate” y ahora hay problemas en Italia. ¿Cuál es el estado de la economía mundial?
MR: El desarrollo de la economía mundial desde 1945 no ha sido armonioso, no ha crecido en línea recta. Ha habido una serie de auges y recesiones. Me refiero a una disminución del ingreso nacional o la producción nacional de un país por lo menos durante seis meses o más, antes de volver a recuperarse y crecer.
Pero lo específico de este último periodo, es que tuvimos una gran caída en 2008-9 después de la crisis financiera internacional. La Gran Recesión, que duró 18 meses, fue la mayor desde la década de 1930. Como resultado, todas las grandes economías del mundo, entre ellas la de los Países Bajos, experimentaron una fuerte disminución de su renta y producción nacional. Cada vez que sucede, millones de personas ven sus vidas arruinadas, pierden sus puestos de trabajo y, posiblemente, sus casas, porque no pueden pagar el alquiler o la hipoteca. Además, los gobiernos aplican toda una serie de medidas, de recortes en el estado de bienestar y en los servicios públicos, que afectan a la población también. Además, todo ese período de declive es una pérdida permanente. Si no hubiera habido caída, la producción y los ingresos habría sido mayores, el volumen y la calidad del empleo hubiera sido mejor. Eso nunca se puede recuperar. Leer más…
«El Capital: Razón histórica, sujeto revolucionario y conciencia»: Juan Iñigo Carrera
SEMINARIO “EL CAPITAL: RAZÓN HISTÓRICA, SUJETO REVOLUCIONARIO Y CONCIENCIA”
Clase 1 «El punto de partida: La cuestión de la acción política de la clase obrera.
La mercancía como relación social general materializada, o sea, la libertad.»
Expositor: Juan Iñigo Carrera (CICP) Leer más…
«The decline of the rate of profit in the postwar US economy: A comment on Brenner»: Fred Moseley
The publication of Robert Brenner’s «The Economics of Global Turbulence» is an important and very welcome event. Brenner’s essay brings to the fore once again the analysis of the economic crisis of the 1970s and 1980s, and argues that this economic crisis is not over yet. Therefore, there is still a great need to try to understand better the underlying causes of this continuing crisis and to have a public debate about the nature of these causes. The causes of the crisis determine the preconditions for recovery from the crisis and the likelihood of a full and lasting recovery in the years ahead. Brenner’s essay has once again put these questions squarely on the left agenda, and this is a significant contribution.
I also agree completely with Brenner’s emphasis on the rate of profit as the key explanatory variable in understanding the dynamics of capitalist economies in general and the causes of the economic crisis of the last 25 years in particular. Many radical economists, including myself, have placed a similar emphasis on the rate of profit as the key variable in explaining the current crisis. From this perspective, a significant decline in the rate of profit in all major capitalist countries in the 1960s and 1970s was the fundamental cause of both of the «twin evils» of higher unemployment and higher inflation that have afflicted these countries since the 1970s. As in business cycles of the past, the decline in the rate of profit resulted in a decline in business investment and higher rates of unemployment. One new factor in the postwar period has been that many governments in the 1970s responded to the higher unemployment by adopting Keynesian expansionary policies (more government spending, lower interest rates, etc.) in an attempt to reduce this unemployment. However, these government attempts to reduce unemployment generally resulted in higher rates of inflation, as capitalist enterprises responded to the government stimulation of demand by raising their prices at a faster rate in order to reverse the decline in their rate of profit. In the 1980s, financial capitalists revolted against these higher rates of inflation and have generally forced governments to adopt restrictive policies (less government spending, higher interest rates, etc.). The result has been less inflation, but also sharply higher unemployment and sharply reduced living standards. Therefore, government policies have affected the particular combination of unemployment and inflation that has occurred, but the fundamental cause of both of these «twin evils» has been the decline in the rate of profit. It is striking that mainstream economists have almost completely ignored the decline of the rate of profit in their explanations of the economic crisis of the 1970s and 1980s. Leer más…
«De crisis en crisis o la gran fortaleza del capital»: Sergio Cámara Izquierdo
Cómo caracterizaría la crisis capitalista actual? ¿se trata una crisis de nuevo tipo o más bien una fase de la crisis iniciada en 1973?
SC: En el capitalismo existe una continuidad de los procesos económicos, pero se debe caracterizar no como una continuidad de la crisis de los setenta, sino como una nueva crisis estructural. La crisis de los setenta era una crisis estructural de rentabilidad asociada a la caída tendencial de la tasa de ganancia, que provocó un proceso de reestructuración de las condiciones generales de valorización del capital. Este proceso de reestructuración, que se conoce como neoliberalismo, puso en marcha los mecanismos necesarios para revertir la caída y recuperar la tasa general de ganancia. El neoliberalismo se caracteriza por un fuerte ataque a la clase trabajadora y el deterioro de las condiciones de reproducción de la fuerza de trabajo, por una globalización específica dada por la mayor movilidad de capitales de todo tipo –productivos, mercancías y dinero– a nivel internacional y por lo que se ha llamado financiarización o hegemonía financiera. Evidentemente, todos estos rasgos que han caracterizado a la economía en las últimas décadas, son consecuencia de la crisis estructural de la década de 1970, pero la nueva crisis estructural que estalla en 2008 en Estados Unidos (algunos incluso piensan que el punto de inflexión fue la anterior crisis cíclica en Estados Unidos en 2000-2001) es una crisis estructural nueva, distinta a la anterior. De hecho, es una crisis que podemos considerar de la reestructuración neoliberal, o la crisis del neoliberalismo. Leer más…
«Je ne suis pas marxiste»: Michael Heinrich
Quien quiera que visite la tumba de Karl Marx en el cementerio de Highgate en Londres se encuentra con un gigantesco pedestal sobre el que es entronizado un busto gigante de Marx. Hay que verlo. Directamente debajo del busto está escrito en letras de oro «¡Proletarios de todos los países uníos!», y más abajo, también en oro, «Karl Marx». Justo más abajo, una simple y pequeña lápida está colocada dentro del pedestal, que menciona sin pompa ni boato a aquellos enterrados ahí: además de Karl Marx, está su esposa Jenny, su nieto Harry Longuet,su hija Eleonor y Helene Demuth, quien se ocupó de la casa de la familia Marx durante décadas.
Fue el mismo Marx quien seleccionó la sencilla lápida después de la muerte de su esposa. Exhibirse no era lo suyo. Pidió explícitamente un funeral sobrio, restringido a un pequeño círculo, de hecho sólo once personas estuvieron presentes. Friedrich Engels fue capaz de impedir los planes del Partido Socialdemócrata Alemán para erigir un monumento a Marx en el cementerio. Escribió a August Bebel que la familia estaba en contra de tal monumento, ya que la sencilla lápida “a sus ojos sería profanada si se reemplazaba por un monumento” (MECW 47, p. 17).
“Estamos volviendo a las condiciones de trabajo del siglo XIX, que es a lo que apunta el proyecto neoliberal”: David Harvey
En la crisis del mercado inmobiliario de 2007-2008 en los EE.UU., mejor hubiese sido dar dinero a la gente para que pudiesen pagar sus deudas a los bancos y continuar en sus casas, en lugar de dársela a los bancos que “sólo se salvaron a sí mismos “, sostiene el geógrafo británico David Harvey.
Cuando se quiere presentar a David Harvey se suele usar dos palabras, “geógrafo marxista”. Esto es una reducción para describir a este británico de 81 años que desde hace varias décadas vive en EEUU, donde es profesor de Antropología y Geografía de la Universidad de la Ciudad de Nueva York. Autor de más de dos docenas de libros, es profundamente crítico del sistema capitalista, que analiza a la luz de las teorías marxistas, y es un defensor de la idea del “derecho a la ciudad”, que incluye las exigencias actuales de la calidad de vida en las ciudades. En su página web (davidharvey.org) ofrece un curso en video de ayuda a una lectura contemporánea del Capital, de Karl Marx. Leer más…
«Espectros del fascismo. Pensar las derechas radicales en el siglo XXI»: Enzo Traverso
El fascismo está de regreso. A decir verdad, jamás dejó de interesar a los historiadores o de nutrir sus controversias; pero, desde hace algún tiempo, reaparece con insistencia en los debates públicos. Resurge a veces espontáneamente, como una suerte de facilidad semántica, cuando no sabemos cómo denominar realidades nuevas, inesperadas y sobre todo inquietantes. Se designa con ese término ya sea el ascenso de las derechas radicales un poco por todas partes en la Unión Europea, ya la Rusia de Putin y las facciones que se enfrenta en Ucrania, ya el “califato” que Daech intenta edificar en Iraq y en Siria, ya, finalmente, los actos terroristas de comienzos de 2015 en Francia, Túnez o Kenia. En Francia, en particular, todo el mundo denuncia o evoca el “fascismo” de Marine Le Pen a Manuel Valls, hasta a Alain Badiou y otros intelectuales de izquierda, en una cacofonía desconcertante. ¿Estamos seguros de que el uso indiscriminado de un concepto tal nos ayuda en verdad a comprender fenómenos tan obviamente diferentes entre sí? Mucho más que para analizarlos, la apelación a la noción de fascismo sirve para estigmatizarlos, según una tendencia –tan típica de nuestra época– a transformar la moral en categoría cognitiva. Ahora bien, el regreso del “fascismo” vuelve necesario y urgente distinguir bien las realidades que dicha noción abarca.«El elemento subjetivo en el debate socialista: ideas psicológicas del marxismo en los tiempos de las primeras dos Internacionales (1864-1918)»: David Pavón-Cuéllar
Resumen«La categoría trabajo en Lukács: Implicancias y fundamentos ontológicos del ser social»: Manuel W. Mallardi
La obra del pensador húngaro Lukács (1985-1971) es heterogénea y diferenciada a partir de las distintas áreas del conocimiento en la cual ha participado como un protagonista activo, pero también por la maduración y desarrollo de sus posturas teórico-metodológicas. Así, sus aportes a los campos de la teoría literaria, la política y la filosofía han estado notablemente mediatizados por los eventos histórico-políticos de los cuales ha sido un protagonista activo. Ejemplo de ello lo constituye la producción desarrollada durante el periodo comprendido entre los años ‘30 y finales de los ’50, en la cual desarrolla un duro combate, por un lado, contra el dogmatismo del marxismo oficial del período estalinista, mientras que, por el otro, se opone a las tendencias tanto positivistas como irracionalistas imperantes en la filosofía occidental (Netto, 2004; Infranca, 2005; Lessa, 1999).
Es importante mencionar que si bien la obra lukacsiana es muy amplia, iniciándose en el campo de la teoría literaria para direccionarse al campo de la filosofía, las obras que acaparan la atención en occidente son Historia y Conciencia de Clase, presentada en el año 1923 y Ontología del Ser Social publicada póstumamente en el año 1984, aunque textos como El asalto a la razón (1954) y Estética (1963) son fundamentales para comprender sus aportes al pensamiento del siglo XX. Leer más…





























