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Archive for the ‘Filosofía marxista’ Category

¿Qué es el marxismo?: Jacobo Muñoz

26/01/2015 Deja un comentario

El marxismo de Jacobo Muñoz

Presentación del clásico ¿Qué es el marxismo? (1975)

Mario Espinoza Pino

Con la publicación de Lecturas de Filosofía Contemporánea (Materiales, 1978), Jacobo Muñoz (Valencia, 1942) coronaba una década que le consagraría como figura destacada de una nueva generación de intelectuales españoles. La generación que –además de renovar el panorama filosófico nacional– articuló el proceso de transición institucional entre la academia franquista y la universidad del período democrático. En el caso específico de Muñoz, ésta transición se haría a través de cierta ruptura: no sólo su habitus se hallaba lejos del canon escolástico cultivado por la vieja curia académica, sino que la línea de trabajo por la que sería reconocido era abiertamente opuesta al régimen: el marxismo. Ya desde muy joven, Muñoz fue capaz de forjar un crisol intelectual verdaderamente singular, integrando un conjunto de conocimientos y disposiciones que rebasaban los límites impuestos por el estrecho campo filosófico español. En términos sociológicos, podríamos decir que adquirió un capital cultural alternativo al de las redes filosóficas hegemónicas[1]; si éstas se caracterizaban por practicar una exégesis ahistórica y puramente conceptual de la Filosofía, limitada a los textos sagrados de una no menos sacralizada tradición de pensadores, la formación del filósofo transitaría decididamente por ámbitos ajenos al canon. Así, la Literatura, la Política y la Historia, consideradas por la academia “externas” a lo filosófico, cumplirán un papel central en el desarrollo intelectual de Muñoz, influyendo decisivamente en su acercamiento al marxismo y en su concepción de la Filosofía[2].

            Dentro de Lecturas de filosofía contemporánea, el artículo ¿Qué es el marxismo? brilla como apuesta madura y original en el marco del pensamiento crítico de la época. Estamos ante un escrito que –si bien recoge las influencias del magisterio de Manuel Sacristán– promueve un discurso innovador dentro de la constelación de marxismos del período. Para entender adecuadamente el contenido de la obra de Muñoz, y sobre todo el vigor de este texto sobre el marxismo, tenemos que situar su producción intelectual en dos planos diferentes aunque interrelacionados: uno internacional, de carácter histórico más global, y otro nacional. Desde una perspectiva histórica general, el texto de Muñoz se inscribiría temáticamente en las fronteras del marxismo occidental, corriente caracterizada por otorgar centralidad al discurso filosófico y cuya factura provenía –mayoritariamente– del horizonte universitario (alejado, pues, de las tradicionales clases populares del capitalismo industrial)[3]. Las problemáticas vinculadas con la esfera cultural y la epistemología –que tuvieron una importancia esencial desde finales de los 50 hasta bien entrados los 70–, dieron lugar a una producción intelectual replegada hacia cuestiones hermenéuticas y/o filosóficas sobre la obra de Karl Marx. Algo que, por otra parte, resultaba lógico después de 1956 y el proceso de desestalinización de la URSS. El deshielo y el fin de la dogmática del Dia-Mat impulsaron la proliferación de nuevas interpretaciones del legado de Marx. Los intelectuales marxistas se vieron en la necesidad de reinventar –desde su propia realidad social y nacional– un discurso crítico más allá de los fracasos de la URSS. Tenían que re-apropiarse a Marx lejos de los cánones teológicos que había forjado el estalinismo (que, además, procuró invisibilizar con celo gran parte de la obra del filósofo). Leer más…

Categorías:Filosofía marxista

“Para una historia de la historia marxista”: Josep Fontana

26/01/2015 Deja un comentario

Uno de los mayores problemas que hay para definir qué sea una historia legítimamente marxista es el de que, por principio, debe ser una historia que vaya más allá de las codificaciones más o menos dogmáticas que forman lo que la mayoría entiende por “marxismo”, con el agravante adicional de que, a diferencia de lo que sucede con la política o la economía, no se contaba hasta hace pocos años con textos publicados de Marx que expusieran con claridad sus ideas acerca de la historia, aunque, paradójicamente, éstas constituyesen una de las bases fundamentales de lo que se denominaba materialismo histórico.

El núcleo inicial de estas ideas lo elaboraron Marx y Engels en Bruselas entre el verano de 1845 y el otoño de 1846, y las consignaron en el extenso texto de La ideología alemana, que decidieron no publicar y que no se editó hasta 1932 (y en una edición satisfactoria hasta 1965). Aunque Engels dijera más tarde que el libro reflejaba que sus conocimientos de historia económica eran todavía precarios, la verdad es que contenía planteamientos que hubiera sido útil que se divulgasen con anterioridad como la afirmación de que las abstracciones teóricas, “por ellas mismas y separadas de la historia real, no tienen ningún valor” 1. Leer más…

“Dialéctica y Filosofía en Hegel y Marx”: Stefan Gandler y Félix Hoyo

26/01/2015 Deja un comentario

Debate en torno a la importancia de las filosofía de Hegel y de Marx para la discusión del siglo XX y los problemas presentes de la humanidad. Debaten Stefan Gandler y Félix Hoyo en el marco del 6° Foro México Siglo XX que se llevó a cabo en el Auditorio del Museo Nacional de Historia, Castillo de Chapultepec.

 

 

 

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Entrevista a Michael Löwy por Luis Martínez Andrade

16/01/2015 Deja un comentario

El sociólogo mexicano Luis Martínez Andrade conversa con uno de los mayores teóricos sociales de nuestro tiempo, Michael Löwy (1938). Michael Löwy (1938) es uno de los más destacados intelectuales de la izquierda internacionalista. Director de investigación emérito del Centro Nacional de Investigación Científica en Francia, actualmente es uno de los principales pensadores que vienen impulsando el ecosocialismo.

Michael Löwy (1938) es uno de los más destacados intelectuales de la izquierda internacionalista. Director de investigación emérito del Centro Nacional de Investigación Científica en Francia, actualmente es uno de los principales pensadores que vienen impulsando el ecosocialismo. Sus obras han sido publicadas en 24 idiomas. En 1970 publicó una de las obras más respetadas sobre el pensamiento del Che Guevara. Entre sus libros más recientes se encuentran: Guerra de dioses: religión y política en América Latina (Siglo XXI, 1999); La estrella de la mañana: Surrealismo y marxismo (El cielo por asalto, 2006); Franz Kafka: soñador insumiso (Santillana, 2007); Rebelión y melancolía. El romanticismo como contracorriente de la modernidad (Nueva visión, 2008); Walter Benjamin: aviso de incendio (FCE, 2012); Ecosocialismo: La alternativa radical a la catástrofe ecológica (Biblioteca Nueva, 2012).

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“Marx y la fractura en el metabolismo universal de la naturaleza”: John Bellamy Foster

23/12/2014 Deja un comentario

marx-green1El redescubrimiento durante la última década y media de la teoría de la fractura metabólica en Marx ha llevado a muchos izquierdistas a pensar que esta teoría brinda una potente crítica de la relación entre la naturaleza y la sociedad capitalista contemporánea. El resultado ha sido el desarrollo de una perspectiva mundial ecológica más unificada, trascendiendo las divisiones entre la ciencia natural y la ciencia social, que nos permite percibir las formas concretas en las que las contradicciones de la acumulación del capital están generando crisis y catástrofes ecológicas.

Sin embargo, esta recuperación de la discusión ecológica marxiana ha dado lugar a más preguntas y críticas. Su análisis del metabolismo de la naturaleza y la sociedad, ¿cómo se relaciona con la cuestión de la “dialéctica de la naturaleza”, tradicionalmente considerada una línea de falla en la teoría marxista? ¿La teoría de la fractura metabólica viola la lógica dialéctica, y cae presa en un dualismo cartesiano simplista, como han acusado recientemente varios críticos de izquierda?[i] ¿Es realmente concebible, como han preguntado otros, que Marx, escribiendo en el siglo XIX, pudiera haber proporcionado ideas ecológicas que son importantes para nosotros hoy para comprender la relación humana con los ecosistemas y la complejidad ecológica? ¿No es más razonable que sus reflexiones en el siglo XIX sobre el metabolismo de la naturaleza y la sociedad hayan quedado “anticuadas” en nuestra era tecnológica y científicamente más desarrollada?[ii]

En lo que sigue trataremos de responder resumidamente cada una de estas preguntas. En ese proceso también haremos hincapié en lo que consideramos que es la importancia crucial del materialismo ecológico de Marx para ayudarnos a comprender la Gran Fractura que está emergiendo en el sistema terráqueo, y la necesidad resultante de una transformación de época, extremadamente importante, en el metabolismo naturaleza-sociedad.

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“La “otra” Escuela de Frankfurt: Hans-Jürgen Krahl, teórico de la Praxis emancipadora (I)”: Nicolás González Varela

05/12/2014 2 comentarios

Hans-Juergen KrahlIntro: “Estoy totalmente seguro que habría sido un hombre notable” escribía al enterarse de su muerte el alma mater de la Escuela de Frankfurt, Max Horkheimer. En la noche del 14 de febrero de 1970 un automóvil derrapa sobre la fina capa de hielo que recubre la Ruta federal 252 en la localidad de Wrexen, al norte de Hesse. El vehículo, que estaba girando en una curva, queda sin control y choca frontalmente con un camión que se dirigía en sentido inverso. El estudiante Hans-Jürgen Krahl de 27 años, que ocupaba el lugar del acompañante, muere en el acto; el conductor Franz-Josef Bevermeier de 25 años, fallece poco después ya en el hospital; los otros pasajeros, Claudia y Jakob Moneta, se encuentran gravemente heridos. En las columnas del diario Frankfurter Rundschau, el periodista Wolfgang Schütte compara a Krahl con… Robespierre, sus enormes facultades como agitador, “la terrible consecuencia de sus visiones teóricas” así como su papel destacado y dominante junto a Rudi Dutschke en la nueva izquierda alemana. Después de su entierro en el cementerio de Rickling, una centena de militantes de la combativa SDS (Sozialistische Deutsche Studentenbund),[1] provenientes de toda Alemania Federal y de Berlín-Oeste, se reúnen en la Techniche Universität de Hannover y deciden, de manera informal y asamblearia, disolver la asociación estudiantil. Un mes más tarde la disolución será anunciada oficialmente en Frankfurt. El balance era obvio: el audaz itinerario teórico-político que había iniciado Krahl, con su figura única de Teórico-Agitador (agitativsten Theoretiker como lo define Reinicke en su homenaje póstumo)[2] no tendría continuidad entre sus propios camaradas, que jamás volverían a seguir sus huellas, ni sobre el plano intelectual, ni sobre la arena política revolucionaria. Krahl fue un póstumo: no tuvo la oportunidad de publicar nada, en su Nachlass, ordenado por amigos y camaradas del SDS, quedan esbozos y intentos de una nueva configuración de la Teoría Crítica.

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“La tercera cultura en la obra de Francisco Fernández Buey. Para los (y las) que aman por igual la ciencia, el arte y las humanidades”: Salvador López Arnal

05/12/2014 Deja un comentario

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Para Charo Fernández Buey, para Nieves Fernández Buey

Hay que notar que junto a la más superficial infautación por la ciencia existe en realidad la mayor de las ignorancias respecto de los hechos y de los método científicos… lo que conviene es que el trabajo de divulgación de la ciencia lo hagan los propios científicos y estudiosos serios. Antonio Gramsci (1932), Cuadernos de la cárcel.

  1. Un joven palentino enamorado del saber

Francisco Fernández Buey [FFB] fue un estudiante de bachillerato apasionado por la literatura, la filosofía y el arte. Los grandes clásicos rusos, a los que tantas veces volvió, estaban entre sus lecturas preferidas con apenas 17 o 18 años. Tras finalizar sus estudios preuniversitarios en Palencia llegó a Barcelona a principios de los años sesenta para cursar Filosofía y Letras. Su activa (arriesgada y castigada) militancia antifranquista, su pasión política nunca interrumpida, sus atentas lecturas marxistas (y no marxistas), su permanente compromiso con los más desfavorecidos, sus iniciales trabajos de editor y colaborador editorial, su consistente lucha por una Universidad democrática, sus primeros escritos sobre Fourier, Gramsci, Lenin, los consejos obreros y las luchas de la clase obrera en Cataluña, su Marx sin ismos y sin ceguera ni fervor religioso, su aproximación crítica a Della Volpe y al marxismo cientificista, su ecosocialismo transformador, su sólido interés por Brecht y John Berger, su fructífera aproximación al pacifismo antimilitarista de Gandhi y a las corrientes cristianas de base, sus reconocidas aportaciones en temáticas afines, pueden hacer pensar en un filósofo marxista y de la praxis, original sin duda, nada talmúdico, muy centrado en la propia cultura política (sin olvido de las tradiciones libertarias próximas) en sus aristas más heterodoxas (Korsch y Rubel por ejemplo), con interesantes y reconocidos trabajos en el ámbito más general de la filosofía política, pero sin apenas incursiones en territorios alejados de este eje filosófico-político vertebrador como serían, por ejemplo, los de la metodología, la filosofía o la historia de la ciencia. Leer más…

“Da MEGA à MEGA2: breve história da edição crítica das obras de Karl Marx”: Hugo E. A. da Gama Cerqueira

05/12/2014 Deja un comentario
i301099RESUMO
Este artigo discute os diferentes esforços para empreender uma edição completa e histórico-crítica das obras de Karl Marx, a Marx-Engels Gesamtausgabe (MEGA): a primeira, liderada por David Riazanov nos anos 1920-30 e, a segunda, o projeto da MEGA2, iniciado nos anos 1970 e ainda em curso. O artigo apresenta essas duas edições e discute seus impactos sobre a interpretação do pensamento econômico e filosófico de Marx.
Palavras-chave: Karl Marx (1818-1883); Friedrich Engels (1820-1895); MEGA; marxologia.
ABSTRACT
This paper discusses the attempts to publish a historical-critical edition of the works of Karl Marx, the Marx-Engels Gesamtausgabe (MEGA): the first one, which was led by David Riazanov in the 1920’s and 1930’s, and the second one, the MEGA2 project which begun in the 1970’s and is still in course of publication. The paper presents these two editions and discusses their impact on the interpretation of Marx’s economic and philosophical thought.
Key words: Karl Marx (1818-1883); Friedrich Engels (1820-1895); MEGA; marxology.

“Mészáros and the Critique of the Capital System”: John Bellamy Foster

05/12/2014 1 comentario

pb5380István Mészáros is one of the greatest philosophers that the historical materialist tradition has yet produced. His work stands practically alone today in the depth of its analysis of Marx’s theory of alienation, the structural crisis of capital, the demise of Soviet-style post-revolutionary societies, and the necessary conditions of the transition to socialism. His dialectical inquiry into social structure and forms of consciousness—a systematic critique of the prevailing forms of thought—is unequaled in our time. No less a historical figure than Hugo Chávez referred to him as the “pathfinder” of twenty-first century socialism.1

The present book grew out of a conversation that Mészáros and I had in July 2013 in London, in which I expressed the need for an easily accessible work that would provide a way into his thinking for the uninitiated. He took this challenge seriously, resulting in The Necessity of Social Control. The role of this foreword is to help to put his system of thought as a whole, and this book in particular, in their historical contexts, while illuminating some of the distinctive concepts governing his analysis.

Marx, Lukács, and Mészáros

Marx’s Economic and Philosophical Manuscripts of 1844—discovered in the late 1920s but only becoming widely known decades later—was unquestionably the most discussed and influential philosophical work to appear in the twentieth century. For the first time the full philosophical roots of Marx’s system became evident—in ways that challenged the whole history of philosophy up to that time, along with the roots of the prevailing social order.2 At the same time the discovery of Marx’s early writings raised entirely new intellectual challenges for social theory. Among these were comprehending the much deeper relation between the Hegelian and Marxian philosophical traditions that these works made evident.

It was Georg Lukács—whose monumental History and Class Consciousness (1923) had provided the most influential interpretation of the dialectical relation between the Hegelian and Marxian systems, but whose outlook was to be transformed by his subsequent encounter with Marx’s early manuscripts—who responded most radically to this challenge, delving deeply into Hegel’s philosophy, out of which Marx’s theory of alienation had emerged. The result was The Young Hegel: Studies in the Relations between Dialectics and Economics (1966).3 Here Lukács focused on how critical analysis of the logical categories of classical political economy had led to the genesis of Hegel’s system, separating him from his predecessors, such as Kant, Fichte, and Schelling. Hegel recognized from the beginning that the dominant philosophical concepts of the Enlightenment were in the main reified expressions (that is, abstracted from their material basis and given an artificial, ideal life of their own) of the underlying production and exchange relations of bourgeois society. It was this recognition that lay behind the extraordinary importance that Hegel gave to the concept of alienation in his philosophy.4 Leer más…

“Sobre el marxismo japonés”: Elena Louisa Lange

21/11/2014 Deja un comentario

El marxismo japonés es prácticamente ignorado en el mundo francófono. Sin embargo, Marx es debatido intensamente en Japón desde los años 1920. Elena Louisa Lange, filósofa y especialista en el marxismo japonés, nos introduce los hitos de la recepción japonesa de la teoría marxista: sobre la naturaleza del capitalismo japonés, la reelaboración de nociones a partir del “marxismo occidental” (reificación, alienación, etc.) y alrededor de la interpretación de El capital, destacando los riesgos de una teoría estrechamente economicista y la riqueza de las nuevas lecturas de Marx.

Entrevista realizada por Vincent Chanson y Frédéric Monferrand para Période.

El marxismo japonés es poco conocido en el ámbito francófono. Exceptuando algunos estudios como el de Jacques Bidet, Kozo Uno et son école. Une théorie pure du capitalisme, aparecido en el Dictionnaire Marx Contemporain, o el número especial de la revista Actuel Marx (Le marxisme au Japon, nº2, 1987) y otros pocos textos, esta tradición está ausente en los debates contemporáneos del marxismo francés. Podría introducirnos brevemente las principales corrientes y las figuras más destacadas de esta tradición?

Hablando en general, es difícil encontrar en el Japón de posguerra un intelectual que de algún modo u otro no haya “coqueteado” con el marxismo. La reelaboración de la tradición marxista en Japón fue tan influyente después de la Primera Guerra Mundial que incluso los intelectuales conservadores sabían que tenían que nombrar a Marx para ser tomados en serio en los debates públicos. No hace falta decir que las teorías marxistas sufrieron no poca resistencia y represión: en las primeras fases de la recepción de Marx en Japón, en la era Meiji (1862-1912), en la era Taishō (1912-1926) y, sobretodo, en la primera parte de la era Shōwa (1926-1945). Cuando al inicio de la era Meiji, el periodo de “occidentalización”, se llevó a cabo la masiva y concentrada recepción de la filosofía occidental -consistente básicamente en un enorme proyecto de traducción para el cual el gobierno imperial creó un ministerio especial-, se introdujeron, naturalmente, lo que se ha dado en llamar la “filosofía burguesa”. Es decir, el idealismo alemán, el racionalismo británico y el empirismo y vitalismo francés (Bergson). Ciertamente, el Manifiesto del Partido Comunista fue traducido al japonés en 1904 por un activista político, Kōtoku Shūsui. Pero en general, el temprano movimiento socialista fue constantemente perseguido durante la era Meiji. No fue hasta los años 1920 que aparecieron publicaciones marxistas, notablemente el primer volumen de El capital, que fue traducido en 1920 y al que siguieron los volúmenes II y III en 1924. Aunque, para poder ampliar este fenómeno en su conjunto, tuvo que llegar la derrota de Japón frente al ejército norteamericano -que irónicamente, en un primer momento, apoyó abiertamente el estudio de Marx en escuelas y universidades. Pero Marx no era un tema exclusivamente académico. La fuerte presencia del marxismo en los debates públicos influenció la sociedad japonesa de posguerra. Estos debates, en forma de mesas redondas y publicaciones en periódicos como Asashi Shinbun (probablemente comparable a Le Monde), formaron durante mucho tiempo parte de la tradición intelectual japonesa. En general, podríamos decir que esta fuerte y concentrada recepción de la elaborada metodología marxiológica, especialmente en lo referente a la Crítica de la Economía Política, después de la Primera Guerra Mundial, es comparable al vigor de la recepción de Hegel e incluso Darwin a finales del siglo XIX. Leer más…

“El suyo fue siempre un marxismo libertario, centrado en el estudio de los procesos de producción de la subjetividad humana”: Entrevista al profesor Jorge Luis Acanda sobre el marxismo en Cuba y la influencia de la obra de Francisco Fernández Buey

21/11/2014 Deja un comentario
Francisco Fernández Buey ✆ © Ñángara MarxDoctor en Ciencias Filosóficas por la Universidad de Leipzig (Alemania, 1988), profesor titular del Departamento de Filosofía de la Universidad de La Habana, miembro del Tribunal Permanente de Grado Científico de Filosofía de la Academia de Ciencias de Cuba, vicepresidente de la Cátedra Gramsci del Centro de Investigación y Desarrollo de la Cultura Cubana Juan Marinello, miembro del Comité Académico de la Maestría en Filosofía de la Facultad de Filosofía e Historia de la Universidad de La Habana, profesor visitante de varias Universidades latinoamericanas y europeas, miembro del grupo de Investigaciones “Análisis de la realidad actual” del Centro de Estudios del Consejo de Iglesias de Cuba, el doctor Jorge Luis Acanda es autor de numerosos artículos, estudios y libros en ámbitos filosóficos y de la tradición marxista. Nos centramos en esta conversación en un artículo reciente, un trabajo dedicado a la obra de Francisco Fernández Buey

***

-En un libro coordinado por Artemis Torres y Marcia Cristiana Machado Pasuch –Encontros com Paco Buey- se incluye un capítulo que lleva su firma: “Fernández Buey y la recuperación del marxismo crítico en Cuba”. Excelente, magnífico. Me gustaría preguntarle por algunas temáticas de su escrito. Habla usted de marxismo crítico. ¿Qué es para usted el marxismo crítico? ¿No es extraño esto de recuperar el marxismo crítico en un país como Cuba donde esa tradición es una cosmovisión muy extendida y muy abonada desde instancias políticas centrales?

-Desde el mismo momento que comenzó su expansión, se instauró en el seno del marxismo la contradicción entre la corriente economicista, dogmática y mecanicista, y la corriente crítica. Esa contradicción ha marcado la historia del marxismo en todos los países, y en Cuba también. Casi desde su inicio, la revolución cubana se declaró marxista y el marxismo fue convertido en la ideología oficial del Estado, pero lamentablemente ha sido el marxismo dogmático, economicista y mecanicista el que ha predominado en la labor de los aparatos ideológicos del Estado. La contradicción entre el marxismo crítico y el marxismo dogmático comenzó en Cuba ya en la década de 1920, con la incapacidad demostrada por el entonces Partido Comunista de Cuba para comprender la actividad política del que en aquel momento era, indudablemente, su figura de mayor carisma político y comprensión teórica sobre la necesaria estrategia de lucha, Julio Antonio Mella, y se agudizó con las estrategias inadecuadas que ese partido asumió en el periodo de 1933-1938. A partir de ese momento ya puede hablarse plenamente de la existencia en Cuba de esas dos direcciones en la comprensión del marxismo y de su contraposición.

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“Marx and Living Labour”: Laurent Baronian

21/11/2014 Deja un comentario

9780415508674From his early economic works on, Marx conceived the labour of any kind of society as a set of production activities and analysed the historical modes of production as specific ways of distributing and exchanging these activities. Political economy on the contrary considers the labour only under the form of its product, and the exchange of products as commodities as the unique form of social labour exchange. For Marx, insofar as the labour creating value represents a specific mode of exchanging the society’s living labour, general and abstract labour cannot not only be defined as the substance or measure unit of the commodity, as in Smith or Ricardo, but foremost as an expense of living labour, i.e. of nerves, muscles, brain, etc. Hence the twofold nature of living labour, as a concrete activity producing a use value and an expense of human labour in general producing exchange value. Marx himself claimed that this twofold nature of labour creating value was its main and most important contribution to economic science. This book aims at showing how both determines the original categories and economic laws in Capital and constitutes the profound innerspring of Marx’s critique of political economy. The role and function of living labour is highlighted by dealing with the difference between Marx and Classics’ theories of labour value; money and the problems of its integration in economic analysis, especially in Keynes; the transition from feudalism to capitalism; the theory of capital through a discussion on the Cambridge controversy and the transformation problem; the labour process and the principles of labour management; unemployment and overpopulation; the formulas of capital in the history of economic thought; finally, an interpretation of the current crisis based on Marx’s conception of overaccumulation and speculation after having distinguished it from underconsumption and stagnation theories of crises.

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“El origen del eslogan ‘Socialismo o Barbarie’ de Rosa Luxemburg”: Ian Angus

14/11/2014 Deja un comentario

Rosa_LuxemburgCreo que he resuelto una pequeña pieza del puzle en la historia del socialismo.

El lema de Climate & Capitalisme, “Ecosocialismo o barbarie: no hay tercera vía” está basado en el eslogan “Socialismo o Barbarie” que consiguió un gran efecto gracias a Rosa Luxemburg durante la Primera Guerra Mundial y la posterior revolución alemana, y que ha sido adoptado por muchos socialistas desde entonces.

El enigma es: ¿de dónde vino ese concepto? Lo que cuenta la propia Luxemburg no se sostiene, y tampoco lo hacen los intentos de los estudiosos de izquierdas para explicar (o justificar) la confusión en su explicación.

Luxemburg, en un potente panfleto antibélico que escribió en prisión en 1915, lanzó por vez primera la idea de que la humanidad se encontraba frente a la elección entre la victoria del socialismo o el fin de la civilización. La Crisis de la Socialdemocracia Alemana (más conocido como El folleto Junius, titulado así por el seudónimo que utilizaba para evitar la persecución), jugó un papel clave en educar y organizar a una oposición revolucionaria de izquierdas al liderazgo probélico del Partido Socialdemócrata de Alemania.

Rosa Luxemburg atribuía el concepto a uno de los fundadores del socialismo moderno:

Friederich Engels dijo una vez: ‘La sociedad capitalista se halla ante un dilema: avance al socialismo o regresión a la barbarie.’ … Hemos leído y citado estas palabras con ligereza, sin poder concebir su terrible significado. … Así nos encontramos hoy, tal como lo profetizó Engels hace una generación, ante la terrible opción: o triunfa el imperialismo y provoca la destrucción de toda cultura y, como en la antigua Roma, la despoblación, desolación, degeneración, un inmenso cementerio; o triunfa el socialismo, es decir, la lucha consciente del proletariado internacional contra el imperialismo, sus métodos, sus guerras.” Leer más…

“Dialécticas de la Identidad y el Poder”: de Víctor M. Peralta. Reseña de César Roberto Avendaño Amador

14/11/2014 Deja un comentario

PORTADA VITOR M PERALTA UACMIntroducción: desde qué lugar mirar.

Un académico del cono sur solía usar la frase “horizonte de mirada” para referirse al bagaje epistemológico que determina lo que se dice, cómo se dice y para qué se dice. Una frase similar de Kierkegaard afirma que “Hay que encontrar el lugar desde el cual mirar”. Es decir, primero tenemos que encontrar un lugar y sólo así después podremos mirar. Si miramos sin apoyarnos en un lugar, no veremos nada.

He tenido la oportunidad de escuchar a Víctor desde hace años, en escenarios distintos y en circunstancias particulares, pero desde un titubeante lugar para mirar. Así que sólo vi casi nada. Su trabajo teórico me pareció simplemente otra combinatoria de los elementos histórico-dialécticos y críticos, dispersos entre el pensamiento latinoamericano, quizá cargado de mayor originalidad e ingenio que otros, pero “adoleciendo” de las mismas inercias academicistas. Mi soberbia insistía en preguntar: ¿qué aportación se puede hacer desde Henri Wallon y Tran-Duc-Thao para pensar los usos políticos del trabajo clínico? Confieso que me pareció sólo un estilo, sin duda provocador.

Para aclarar, digamos que en el ámbito del pensamiento, más aun si se considera crítico, hay formas de estar y formas para transformar. Una forma de estar, atiende sobre todo a su capacidad de reproducirse a sí mismo en determinado campo de juego (la escena “radical”, la “colonialidad”, el pensamiento “libertario”, por ejemplo). Elegir una tradición, una posición, unos problemas, cada paso que se da en el acto de producir pensamiento se encuentra acotada por la autorreferencialidad dentro del campo de juego. La forma de estar, es sobre todo cuestión de identidad, esa que problematiza Víctor, pero no por la que apuesta en su texto, sino la identidad que conquista, valoriza o conserva, esa que edifican los grupos que hacen uso del poder para regodearse a sí mismos y reproducir las relaciones asimétricas en beneficio propio. Por el contrario, la forma para transformar empieza cuando se arriesga precisamente la identidad para poder pensar por fin en nombre propio, aunque ello pase también por reapropiarse de las palabras de otros; entonces las decisiones se toman teniendo en cuenta lo que habilita o no pensamiento, no tanto lo que configura identidad. Un modo para transformar es sobre todo cuestión de emancipación y de singularidad. Leer más…

“La producción espiriritual en el sistema de la producción social”: Rubén Zardoya

10/11/2014 Deja un comentario

La producción social

Podemos distinguir los hombres de los animales por la conciencia, por la religión o por lo que se quiera. Pero los hombres mismos comienzan a ver la diferencia entre ellos y los animales tan pronto como comienzan a producir sus medios de vida (…) Lo que son coincide, por consiguiente, con su producción, tanto con lo que producen como con el modo de cómo producen.1

La concepción materialista de la historia comienza allí donde la vida social, en toda la diversidad de sus formas de existencia, se identifica con la producción, con el proceso por el cual los sujetos sociales producen y reproducen sus condiciones de vida, las formas históricas de organización de la actividad y la cultura, su propia humanidad. No se trata simplemente de reconocer en “el hombre” (como solía decirse) a un ser activo y, ni siquiera, a un ser práctico, determinado por su actividad material sensorial. En efecto, la reelaboración crítica de las categorías de actividad y práctica, configuradas por el pensamiento filosófico precedente y, en particular, por la filosofía clásica alemana, constituyó un momento de extraordinaria importancia en el proceso de formación del marxismo. Sin embargo, es precisamente la comprensión de la naturaleza productiva de la actividad práctica humana el punto de apoyo sobre el que se hicieron girar todas las conquistas históricas del pensamiento social con la finalidad de asentarlas sobre una base auténticamente científica.

La categoría de producción social se instala, así, en el centro de la concepción marxista de la vida social. Leer más…