“Ser social y producción de conciencia: Economistas para qué”: Juan Iñigo Carrera

24/10/2014 Deja un comentario

EconomistaResumen: Se han desencadenado numerosos debates acerca de la formación de los economistas. Estos debates se centran sobre los planes de estudio. Parecería que la cuestión se reduce a su mayor o menor pluralidad teórica. Pero ha quedado marginada la cuestión de la determinación del ser social de los estudiantes de economía, que los hace portadores de la necesidad de formar su conciencia científica con un contenido u otro. A esta cuestión apunta el presente trabajo. Ante todo, los estudiantes de economía se presentan como sujetos abstractamente libres que se proponen organizar su futura acción con la libertad que da el conocimiento objetivo más pleno de causa. Pero trascendiendo esa apariencia, son individuos que, en general, están desarrollando su fuerza de trabajo como mercancía para vender. Son miembros de la clase obrera que están desarrollando una fuerza de trabajo cuyo objeto concreto es la gestión directa del capital total de la sociedad. Su ámbito de trabajo es, entonces, el de las relaciones políticas, de la lucha de clases. La formación de los economistas es en sí misma una producción de subjetividades políticas; consecuentemente, los docentes actuantes en ella lo hacen como sujetos políticos. Sólo si ambas subjetividades políticas parten de reconocerse como tales, el proceso de producción de la primera puede tener un carácter objetivo, o sea, científico. Caso contrario, el contenido de dicho proceso tiene un carácter puramente ideológico, por muy científica que aparente ser su forma. La pluralidad de enfoques en la formación de los economistas no responde a una necesidad de abstracta universalidad, sino que es la forma concreta necesaria en que los estudiantes de economía pueden llegar a reconocerse a sí mismos en su propio ser social.

Palabras clave: economistas, subjetividad, política, ciencia, clase obrera

Ser social y producción de conciencia: Economistas para qué

La crisis de superproducción general que arrastra la acumulación mundial de capital presenta una expresión peculiar respecto de la producción del conocimiento de las relaciones económicas: la evidencia de la superproducción de economistas con formación neoclásica, carentes de utilidad para dar cuenta de los procesos sociales reales. La crisis ha estallado así en intensos debates acerca de la formación de los economistas, del proceso de producción de su conciencia específica como sujetos sociales. Estos debates se centran sobre la cuestión de la estructura académica de dicha formación, o sea, sobre el contenido de los planes de estudio. Puede parecer, entonces, que la cuestión se reduce al logro de una mayor o menor pluralidad de los planes de estudio, en respuesta al ansia de los estudiantes de economía por definir su propia conciencia teórica. Ahora bien, esta misma cuestión nos pone frente a una pregunta que la subyace y que, notablemente, parece haber quedado por competo relegada en el debate: ¿cómo se encuentra determinado el ser social de los estudiantes de economía, el cual los hace portadores de la necesidad de formar su conciencia científica con un contenido u otro? Tal es el objeto específico del presente artículo.

De más está decir que, con las particularidades de cada caso, los desarrollos que siguen se refieren igualmente al ser social y a los procesos de formación de los estudiantes de las otras ramas en que se fragmenta actualmente la unidad de la ciencia social. Lo hacen en cuanto el objeto concreto de trabajo de estos otros científicos sociales es el mismo que el de los economistas, por mucho que dicha fragmentación tenga por objeto producir la apariencia ideológica de que el terreno de los segundos se recorta por la base económica y el de los primeros, por la superestructura jurídica y política. Sin embargo, he centrado el desarrollo sobre los estudiantes de economía, en primer lugar, por la presencia del debate sobre su formación señalada más arriba y, en segundo lugar, porque los economistas presentan como rasgo específico frente a otros científicos sociales, la idea de que, por el solo hecho de concebir “planes de desarrollo”, se puede ser un sujeto de la transformación social con indiferencia absoluta respecto de toda determinación de la propia subjetividad concreta. Leer más…

“150 años de la Internacional de los Trabajadores”: Marcelo Musto

24/10/2014 Deja un comentario

aitEl 28 de septiembre de 1864, la sala del St. Martin’s Hall, un edificio situado en el corazón de Londres, se encontraba a rebosar. Habían concurrido hasta abarrotarla cerca de dos mil trabajadoras y trabajadores para escuchar un mitin de algunos sindicalistas ingleses y colegas parisinos. Gracias a esta iniciativa nacía el punto de referencia del conjunto de las principales organizaciones del movimiento obrero: la Asociación Internacional de Trabajadores.  

En pocos años, la Internacional levantó pasiones por toda Europa. Gracias a ella, el movimiento obrero pudo comprender más claramente los mecanismos de funcionamiento del modo de producción capitalista, adquirió mayor conciencia de su propia fuerza e inventó nuevas formas de lucha. A la inversa, en las clases dominantes causó horror la noticia de la formación de la Internacional. La idea de que los obreros reclamasen mayores derechos y un papel activo en la historia suscitó repulsión en las clases acomodadas y fueron numerosos los gobiernos que la persiguieron con todos los medios a su alcance.

Las organizaciones que fundaron la Internacional eran muy diferentes entre sí. Su centro motor inicial fueron las Trade Unions inglesas, que la consideraron como el instrumento más idóneo para luchar contra la importación de mano de obra de fuera durante las huelgas. Otra rama significativa de la asociación fue la de los mutualistas, la componente moderada fiel a la teoría de Proudhon, predominante en aquel entonces en Francia; mientras que el tercer grupo, por orden de importancia, fueron los comunistas, reunidos en torno a la figura de Marx. Formaron parte inicialmente también de la Internacional grupos de trabajadores que reivindicaban teorías utópicas, núcleos de exiliados inspirados por concepciones vagamente democráticas y defensores de ideas interclasistas, como algunos seguidores de Mazzini. El empeño de lograr que  convivieran todas estas almas en la misma organización fue indiscutiblemente obra de Marx. Sus dotes políticas le permitieron conciliar lo que no parecía conciliable y le aseguraron un futuro a la Internacional. Fue Marx quien le otorgó a la Asociación la clara finalidad de realizar un programa político no excluyente, si bien firmemente de clase, como garantía de un movimiento que aspiraba a ser de masas y no sectario. Fue siempre Marx, alma política del Consejo General de Londres, quien redactó casi todas las resoluciones principales de la Internacional. Sin embargo, a diferencia de lo propagado por la liturgia soviética, la Internacional fue mucho más que solo Marx. Leer más…

“El Neoliberalismo es un proyecto de clase”: Entrevista a David Harvey en Bolivia

24/10/2014 Deja un comentario

ULT- 21- (VICEPRESIDENCIA)El eminente geógrafo británico, David Harvey, expresa su opinión sobre la crisis del neoliberalismo, el socialismo latinoamericano, sobre el racismo y otros temas más en esta entrevista realizada por el equipo del Centro de Investigaciones Sociales de la Vicepresidencia de Bolivia.

(Subtítulos en castellano)

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“Lenguaje y sociedad”: Henri Lefevbre

24/10/2014 Deja un comentario

henri-lefebvre-lenguaje-y-sociedad-16255-MLA20117129073_062014-FPublicada en 1967 (Gallimard, Paris), esta obra sintetiza una orientación original en los estudios actuales del lenguaje.

La lingüística moderna ha progresado en forma notable desde Ferdinand de Saussure con los métodos y las técnicas del estructuralismo. ¿Puede tomarse como modelo para las ciencias de la realidad humana y hasta para el conjunto de las ciencias?

Henri Lefevbre parte de una hipótesis: que preguntas y respuestas no pueden plenamente formularse desde el interior del lenguaje. Es conveniente ubicarse en un sitio de encuentro de la lingüistica con la sociología, y la investigación desemboca entonces en los problemas de la sociedad contemporánea. Leer más…

“Biological Determinism and Epistemology in Linguistics: Some Considerations on the “Chomskyan Revolution””: Peter Jones

24/10/2014 Deja un comentario

Biological Determinism and Epistemology in Linguistics: Some Considerations on the “Chomskyan Revolution” [1]

“Given the molecular forces in a mutton chop, deduce Hamlet or Faust therefrom”.[2]

0. INTRODUCTION

0.1 The aim of this paper is to take a critical look, from a broadly Marxist perspective, at the epistemological basis of Noam Chomsky’s theory of grammar and the implications of his work in linguistics for the human sciences in general.[3] At the very least this critique might help to explain the reasons why Chomsky’s views should be regarded as incompatible with Marxism, despite some recent claims (eg Newmeyer, 1986a,b). More importantly, I hope the discussion may show that Chomsky’s outlook on language poses a challenge not only to Marxism but to any discipline in which the social and historical are essential and irreducible categories in the understanding and explanation of human behaviour, institutions, and thought. For Chomsky uses his theoretical linguistic work, which has already had a profound influence on other disciplines, particularly philosophy and psychology (cf Salkie, 1990) as the ground on which to construct a rigid biological determinist ideology applied to all aspects of human behaviour and mental activity. The main thrust of my argument is that Chomsky’s biological determinism, like biological determinism in general, rests on an incoherent and self-contradictory epistemology and is an inadequate foundation for the human sciences, including linguistics. In view of these intended aims, I would like to think that what follows might be considered as a further contribution to the critique of biological determinism developed in Rose (ed) (1982) and Rose, Lewontin and Kamin (1990).

0.2 I do not claim any originality for philosophical opposition to Chomsky’s work and specifically Marxist criticism can be found elsewhere (eg Thompson, 1969; Luria, 1975; llyenkov, 1977c; Panfilov, 1979; and cf the discussion in Newmeyer, 1986a). What I hope to offer is a rather more fine-grained philosophical analysis of aspects of Chomsky’s approach along with a sketch of an alternative perspective which I will refer to as the Vygotskian tradition of Marxist research in psychology and linguistics.[4] While detailed scrutiny of the technical linguistic facts and arguments used to support Chomsky’s case would be out of place here, I will make one or two observations on the status and validity of such “evidence”.

Since Chomsky has at the same time acquired an international reputation as a courageous, outspoken, and radical political thinker and commentator (cf Salkie, op.cit; Chomsky 1979, 1987b, 1989), the question inevitably arises of the connection between his linguistics and politics. Some writers consider both areas of his thought to be equally radical and progressive, eg Salkie (op.cit). I share the view that his scientific and political views have certain philosophical and ethical principles in common and, accordingly, I have raised some general questions on his attitude towards social and political theory. However, I shall not examine Chomksy’s political contribution in any detail, nor do I wish to denigrate that contribution in any way.

I should stress that not all linguists outside the Marxist tradition share Chomsky’s conception of language and mind. Some would challenge or reject outright the innatist framework of Chomskyan generativism (eg Sampson, 1975; Moore and Carling, 1982; Halliday, 1978; Harris, 1980) and there are many other linguists who, while working with Chomsky’s grammatical theory, would distance themselves from his biological determinism. Yet, there are few, if any, modern approaches to language which remain uninfluenced by Chomsky’s work and ideas. Whether or not Chomsky’s theoretical achievements amount to a revolution will not, however, be of concern here, although the question has generated some heat over the years (cf Koerner, 1983; Newmeyer, 1986b).

My plan of attack, then, is as follows: 1) an exposition of the key tenets of the Chomskyan doctrine on grammar, 2) an analysis of the epistemological foundations of this doctrine, 3) a critical appraisal of these foundations, and 4) a brief exposition of the Vygotskian alternative. Leer más…

“Marx’s theory of value and money. A critique of Reuten’s ‘value-form’ interpretation of part 1 on volume 1 of Capital”: Fred Moseley

24/10/2014 Deja un comentario

Geert+Reuten2How then is the magnitude of value to be measured? By means of the ‘value-forming substance’, the labour, contained in the article. The quantity is measured by its duration, and the labour-time itself is measured on the particular scale of hours, days, etc. (C.I. 129).

Socially necessary labour-time is the labour-time required to produce any use-value under the conditions of production normal for a given society and with the average degree of skill and intensity of labour prevalent in that society. (C.I. 129)

A given quantity of any commodity contains a definite quantity of human labour. Therefore the form of value must not only express value in general, but also quantitatively determined value; i.e. the magnitude of value… The equation 20 yards of linen = 1 coat, or 20 years of linen are worth 1 coat, presupposes the presence in 1 coat of exactly as much of the substance of value as there is in 20 yards of linen, implies therefore that the quantities in which the two commodities are present have cost the same amount of labour or the same quantity of labour-time. (C.I. 144)

It is not money that renders commodities commensurable. Quite the contrary. Because all commodities, as values, are objectified human labour and therefore themselves commensurable, their values can be communally measured in one and the same commodity. Money is the necessary form of appearance of the measure of value immanent in commodities – labor-time. (C.I. 188)

Gold becomes the measure of value because the exchange-value of all commodities is measured in gold, is expressed in the relation of a definite quantity of gold and a definite quantity of commodity containing equal amounts of labour-time. (Contribution, 65-66)

According to the general law of value, a definite quantity of money expresses a definite quantity of materialised labour. (Selected Correspondence, 98-99)

Please note: Throughout this paper, original emphasis in quotations is in italics, and added emphasis is in bold. Phrases in brackets [ ] are also added. Leer más…

“Jornadas de Análisis político: una mirada de larga duración al capitalismo y la lucha de clases en Chile”: 22 y 23 de octubre

20/10/2014 Deja un comentario

afiche jornadas políticaDescripción:

La presente invitación a participar de las “Jornadas de Análisis político: una mirada de larga duración al capitalismo y la lucha de clases en Chile.”, surge como una apuesta académica cuyo objetivo es realizar un examen longitudinal del desarrollo capitalista en Chile y la lucha de clases.

La necesidad de abordar el presente a partir de una mirada que contemple los ritmos de corta, mediana y larga duración del tiempo histórico, así como también el rol que han jugado los distintos actores protagonistas de las principales transformaciones del país durante las últimas décadas y la indagación acerca de las lógicas que las explican, son las principales tareas que se propone este espacio de discusión académica.

De esta manera, proponemos la discusión en torno a cuatro ejes:
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Categorías:Convocatorias

“De la impunidad y la complicidad estatal a las demandas y exigencia de justicia”: Guillermo Castillo Ramírez

20/10/2014 Deja un comentario

La masacre y las desapariciones: violencia y contubernio

El saldo de los hechos violentos del 26 de septiembre en Iguala no sólo es alarmante por el gran número de víctimas y agredidos (seis asesinados, una persona con muerte cerebral, casi una veintena de heridos y cuarenta y tres jóvenes desaparecidos); también lo es por la saña de los actos cometidos y por los individuos, instituciones y grupos que perpetraron estas vejaciones. En estos crímenes tomaron parte el alcalde de Iguala y su esposa (emparentada con un cartel del narcotráfico) como presuntos autores intelectuales, y policías municipales y miembros del grupo delictivo guerreros unidos como autores materiales (en tanto agresores, secuestradores y asesinos). Las muertes y desapariciones de los estudiantes de la Escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa se enmarcan en el contexto más amplio y previo de dos series de actos violentos en la región que, ya en 2013, habían cobrado la vida del síndico Justino Carbajal y tres líderes de la Unidad Popular en Iguala, ambos asesinatos también atribuidos directamente al alcalde de Iguala. La violencia hacia y sobre los normalistas de Ayotzinapa se dio sobre el vasto y complejo entramado de las diversas relaciones entre funcionarios y gobernantes de nivel local, policías municipales (coludidos con grupos delictivos) y los grupos del crimen organizado. El telón de fondo más amplio tiene que ver con la violencia política que durante décadas ha sido instrumentada por ciertos sectores (el Estado, caciques, élites económicas y políticas, grupos del crimen) para intimidar y eliminar diversos grupos sociales en Guerrero: maestros, campesinos, normalistas, entre otros. Leer más…

Categorías:Lucha de clases

“Henri Lefebvre y la revolución de la vida cotidiana, la ciudad y el Estado”: Kanishka Goonewardena

20/10/2014 Deja un comentario

9782070352166Resumen: Buena parte de las influyentes lecturas de Henri Lefebvre desarrolladas en el mundo anglosajón han sido parciales y han reflejado de forma invariable preocupaciones meramente disciplinares y académicas o las modas intelectuales dominantes en un determinado período; es el caso de la crítica de la economía política de su pensamiento urbano a principios de los 70 o la lectura geográfico-postmoderna de La producción del espacio a partir de los años 80, que aún persiste en un ‘Tercer Espacio’. El resultado es que muchos Lefebvres viven hoy con nosotros, veinte años después de su muerte, incluido un Lefebvre liberal-demócrata responsable de las interpretaciones más edulcoradas del ‘Derecho a la Ciudad’, completamente afines al status quo. Argumentando contra estas lecturas des-radicalizadoras, el presente ensayo intenta revivir el espíritu revolucionario de su trabajo sobre las ciudades, la urbanización y el espacio, no a través de una exploración histórico-intelectual al uso de toda su obra, y no sin someterlo al juicio crítico allí donde sea necesario, sino recuperando el sentido del animal político radical y el espíritu anti-filosófico que Lefebvre fue. Mostramos aquí, sin concesiones, a un Lefebvre humanista y marxista heterodoxo a través de una exégesis crítica de los conceptos con los que contribuyó más originalmente al marxismo y con los cuales teorizó lo urbano: vida cotidiana, Estado y totalidad.

Palabras clave: Urbanización, revolución, marxismo, vida cotidiana, Estado, totalidad.

Abstract: Many of the influential readings of Henri Lefebvre in the Anglo-American world have been partial and invariably refracted through prevailing intellectual fashions and academic-disciplinary preoccupations, such as the political-economic critique of his urban thought in the early 1970s and the postmodern-geographical reading of The Production of Space from the 1980s onwards, which still lingers on in ‘Third Space’. Consequently, many Lefebvres are alive with us today, twenty years after his death, including a liberal-democratic one that is responsible for the mildest interpretations of ‘The Right to the City’ amenable to the status-quo. Arguing against such de-radicalizing readings, this essay attempts to revive the revolutionary spirit of his work on cities, urbanization and space, not by way of a traditional intellectual-historical survey of the entirety of his oeuvre, and not without subjecting him to critique wherever necessary, but by recovering a sense of the radical political animal and anti-philosophical spirit that was Lefebvre. Here Lefebvre appears without apologies as a humanist and heterodox Marxist, along with critical exegeses of those concepts he contributed most originally to Marxism, and with which he theorized the urban: everyday life, state and totality.

Keywords: Urbanization, Revolution, Marxism, Everyday Life, State, Totality Leer más…

“El valor de uso en el marxismo de Bolívar Echeverría”: Jaime Ortega Reyna

20/10/2014 Deja un comentario
bolivar echeverriaCon el presente texto buscamos dar cuenta de la situación que guarda el desarrollo del concepto de valor de uso en el marxismo contemporáneo. En un primer apartado se describe brevemente un estado de la cuestión: las vicisitudes de su enunciación, recepción y desarrollo. Interesa destacar la ambivalencia que provocó el concepto, mientras que algunas tradiciones lo consideraron superfluo, otras encontraron una posibilidad heurística y política en su utilización. Esto en lo que respecta al marxismo occidental, con especial énfasis en la obra del marxista italiano Toni Negri, donde trataremos de ubicar su obra en una perspectiva más amplia, tanto en términos históricos como geográficos. Posteriormente pasamos a describir los principales aportes del filósofo ecuatoriano-mexicano Bolívar Echeverría, -objeto central de nuestra investigación- con respecto al tema; quien es, desde nuestra perspectiva, uno de los que más han intentando problematizar y desarrollar el concepto de valor de uso, a través de una lectura muy particular de El Capital. Se considera válida la anotación que hace Carlos Oliva en torno a que: “La obra de Bolívar Echeverría tiene como eje interno el estudio del uso o la utilidad que damos a las cosas en nuestro proceso de socialización. A partir de este índice, desarrolla un montaje que supone, por detrás del uso, la existencia de una forma natural.” (Oliva en prensa: 138).

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“La postura hizo al hombre”: Stephen Jay Gould

20/10/2014 Deja un comentario

La postura hizo al hombre 050520_stephen_gould_vsm.grid-4x2Ningún evento hizo más por la fama y el prestigio del Museo de Historia Natural que las expediciones al Desierto de Gobi en los años `20. Los descubrimientos, incluyendo el primer huevo de dinosaurio, fueron excitantes y abundantes y se adecuaban perfectamente a las aventuras heroicas del más puro estilo holliwoodense. Es todavía difícil encontrar una mejor historia de aventuras que el libro de Roy Chapman (con su título chauvinista): The New Conquest of Central Asia. Sin embargo, la expedición fracasó por completo en cumplir el propósito original: encontrar en Asia Central los ancestros del Hombre. Y fracasaron por la más elemental de las razones – nosotros evolucionamos en África, como Darwin lo supuso cincuenta años antes.

Nuestros ancestros africanos (o por lo menos nuestros primos más cercanos) fueron descubiertos en depósitos cavernarios durante los años `20. Pero estos australopitecos fracasaron en dar el tipo de lo que las nociones preconcebidas suponían que el “eslabón perdido” debía ser, y muchos científicos se negaron a aceptarlos como miembros de buena fe de nuestro linaje. La mayoría de los antropólogos había imaginado una relativamente armoniosa transformación desde el mono al humano, impulsada por el crecimiento de la inteligencia. Un eslabón perdido debía ser intermediario tanto en el cuerpo como en el cerebro -Alley Oop o las viejas (y falsas) representaciones de los encorvados Neanderthals. Pero los australopitecos se rehusaban a adecuarse. Ciertamente, sus cerebros eran más grandes que los de los monos con tamaños corporales similares, pero no mucho mayores. La mayoría de nuestro incremento evolutivo en el tamaño del cerebro ocurrió después que alcanzamos el nivel australopiteco. Sin embargo, estos australopitecos con pequeños cerebros caminaron tan erectos como ud. o yo. ¿Cómo podía ser? Si nuestra evolución fue propulsada por el crecimiento cerebral, ¿cómo podría la postura erecta (otra “clave de la hominización” no un tema secundario) haberse originado primero? En un ensayo de 1963, George Gaylord Sympson se sirvió de este dilema para ilustrar el a veces espectacular fracaso para predecir descubrimientos aún cuando hay una importante base para esa predicción. Un ejemplo evolutivo es el fracaso para predecir el descubrimiento de un “eslabón perdido”, hoy conocido [Australopiteco], que caminó erecto y fabricó herramientas pero tenía la fisonomía y la capacidad craneal de un mono. Leer más…

“Jornades: Desentranyant la Unió Europea”: Seminari d’economia crítica Taifa. 22, 23 i 24 d’octubre

20/10/2014 Deja un comentario

BzaeLphCQAE2MRTAprofitant la recent publicació de l’informe Desentrañando la UE, el seminari d’economia crítica Taifa organitza unes jornades de reflexió al voltant de la Unió Europea, l’euro i la crisi capitalista els propers dies 22,23 i 24 d’octubre, que servirà de presentació i debat de l’informe.

Jornades: Desentranyant la Unió Europea

Dies: 22, 23 i 24 d’octubre.

Lloc: Ecoconcer, C/Mare de Déu del Pilar, 15, ppal.

Hora: 19h.

Entrada lliure.

Categorías:Convocatorias

“The Marxism of Manuel Sacristán, una magnífica edición de Renzo Llorente”: Salvador López Arnal

20/10/2014 Deja un comentario

50509La editorial Brill (Leiden, Boston) ha publicado en 2014 en ”Historical Materialism. Book Series”, una colección dirigida por Sébastien Budgen, Steve Edwards, Marcel van der Linden y Peter Thomas, The Marxism of Manuel Sacristán. From Communism to the New Social Movements. Renzo Llorente, profesor de filosofía en el campus de Madrid de la Saint Louis University, ha sido el responsable de este más que justo y necesario proyecto.

Una Introducción documentada e impecable (pp. 1-22); unas notas informadas y rigurosas, y una traducción excelente (y sin duda nada fácil) son algunos de los atributos que acompañan al excelente y casi insuperable trabajo de este profesor de Filosofía, vivamente interesado por la tradición y filosofía marxistas. El ensayo también incorpora unas cuidadas referencias bibliográficas

Sólo dos breves textos del traductor de El Capital habían sido traducidos al inglés hace ya más de 20 años. Son muchos más en esta ocasión.

El libro publicado por Brill está dividido en tres partes; en total, incluyendo entrevistas, veinte textos.

En el primer apartado, “Sobre Marx y Engels”, ocho trabajos en total, el profesor Llorente ha traducido y anotado desde el clásico prólogo a la traducción castellana del Anti-Dühring engelsiano de los años sesenta (una presentación que, en palabras de Gregorio Morán, formó a un par de generaciones universitarias españolas) hasta el “¿Qué Marx se leerá en el siglo XX?” pasando por dos de los grandes textos sacristanianos de filología y metodología marxistas: “El trabajo científico de Marx y su noción de ciencia.” Y “Karl Marx como sociólogo de la ciencia”, fruto este último de un curso posdoctoral impartido en la Universidad Nacional Autónoma de México durante el curso 1982-1983.

La segunda parte, “Sobre Ecología política, política comunista y los nuevos movimientos sociales”, ocho textos también en total, incorpora algunos de los escritos más esenciales del Sacristán tardío, del filósofo marxista centrado en las implicaciones político-sociales y culturales, también en lo que respecta a las grandes finalidades de la tradición, de la irrupción de la ecología política, sin que por ello el profesor Llorente haya olvidado la mirada crítica del que fuera maestro y amigo de Francisco Fernández Buey sobre algunos nudos esenciales de la historia (trágica pero no sólo trágica, negra pero con numerosas páginas blancas) de la tradición marxista-comunista. Entre los trabajos seleccionados: “La tradición marxista y los nuevos problemas”, “Sobre el estalinismo”, “Algunos atisbos político-ecológicos de Marx”, “Los partidos marxistas y los movimientos por la paz”, además de tres anotaciones de Sacristán a su traducción de la biografía de Gerónimo editada por S. M. Barrett a principios de los años setenta, recientemente reeditada por los Libros del Viejo Topo con material complementario. Leer más…

“Hegel: el espíritu y la praxis”: Entrevista con el Mtro. José Ignacio Palencia sobre la Fenomenología del Espíritu

20/10/2014 Deja un comentario

wp_20141010_002Lilian de Paz: Sobre el primer encuentro con Hegel: Háblenos un poco de su experiencia personal con la Fenomenología del espíritu. ¿Cuándo fue la primera vez que leyó el texto? ¿Cómo es que llegó a sus manos? ¿Qué impresión le dio?

José Ignacio Palencia: A mí me llegó el texto en un curso que daba el Dr. Ricardo Guerra y donde ni siquiera teníamos el libro porque todavía no estaba editado o publicado. Hubo una primera versión muy antigua de, no recuerdo si fue de Zubiri o de Xirau el viejo (o sea el papá del actual) que, de una edición de un profesor español, Zozaya, publicó únicamente el “Prólogo” y la “Introducción”, si mal no recuerdo.[1] Son unos libritos chiquititos. Esa edición [la de Zozaya] es del siglo XIX, no del XX. Y en ese momento se estaba trabajando la publicación del Fondo de Cultura Económica que la había traducido Wenceslao Roces como traducía él: muy rápido. Guerra la estaba revisando y Jasmin Reuter, que era el editor por parte del Fondo, iba con nosotros a las sesiones. Tanto que algún comentario o dos que yo hice en las sesiones del seminario –sobre cambiar una palabra por otra o cosa por el estilo– quedaron en el texto. En concreto: “las vacas negras”. Nosotros hablamos de “los gatos pardos”. En alemán sí dice “Todas las vacas son negras” y Roces tradujo tal cual, pero la expresión común en español es que “de noche, todos los gatos son pardos”.[2] Y alguna otra corrección pero no la recuerdo así de memoria. Entonces, ahí comenzamos la lectura. Ya para el año siguiente tuvimos la primera edición del Fondo [de Cultura Económica] que era con pastas duras. Vi una después en manos de alumnos del último curso [en la Facultad de Filosofía y Letras], una edición que cambió ligeramente la portada. Pero esa ya no la conocí. Desde entonces la he trabajado. El seminario con Ricardo Guerra debe haber sido, muy posiblemente, en el año 67, ahí fue donde conocí la Fenomenología. Actualmente tengo nada más dos tesis de doctorado que están trabajando y que se ocupan de la Fenomenología, indirectamente. Diana [Fuentes] más bien está trabajando Marx. Omar Jiménez sí está trabajando Hegel en conjunto: “Ontología y ética del poder”. Diana cambió el proyecto. Ya estuvo conmigo cuando regresó de París, pero no hemos hablado en detalle de qué esté trabajando en este momento y cómo. Leer más…

“¿Por qué el mundo está ignorando a los kurdos revolucionarios en Siria?”: David Graeber

20/10/2014 Deja un comentario

ejercito-sirio-de-mujeres(3)En 1937, mi padre se ofreció como voluntario para luchar en las Brigadas Internacionales en defensa de la República española. Un posible golpe fascista había sido detenido temporalmente por la sublevación de los obreros, encabezada por los anarquistas y socialistas, y en gran parte de España una auténtica revolución social se produjo, lo que llevó a ciudades enteras en autogestión democrática, industrias bajo el control de los trabajadores, y el fortalecimiento radical de las mujeres.

Los revolucionarios españoles esperaban crear una visión de una sociedad libre que todo el mundo podría seguir. En cambio, las potencias mundiales declararon una política de “no intervención” y mantuvieron un bloqueo riguroso de la república, incluso después de que Hitler y Mussolini, signatarios ostensibles, comenzaron a mandar tropas y armas para reforzar el lado fascista. El resultado fue años de guerra civil que terminó con la derrota de la revolución y algunas de las masacres más sangrientas de un siglo sangriento.

Yo nunca pensé que vería, en mi propia vida, ocurrir la misma cosa. Obviamente, ningún acontecimiento histórico sucede realmente dos veces. Hay mil diferencias entre lo que ocurrió en España en 1936 y lo que está sucediendo en Rojava, las tres provincias kurdas en gran parte del norte de Siria, hoy. Pero algunas de las similitudes son tan sorprendentes, y tan angustiosas, que siento que me incumbe, como alguien que creció en una familia cuya política eran en muchos aspectos definida por la revolución española, decir: no podemos dejar que termine de la misma manera otra vez.

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