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“No podemos llegar al socialismo por la acumulación gradual de reformas”: Michael Löwy
Entrevista con Michael Löwy :: “La experiencia de la Comuna de París inspiró a la Revolución Rusa y aun hoy en día es un ejemplo de autoemancipación revolucionaria”
Michael Löwy estuvo en Brasil a finales de 2012 para promocionar el libro “La teoría de la revolución en el joven Marx”, que fue publicado en Francia en 1970 y hasta ahora no se había editado en portugués.
Durante su estancia en Brasil participó en muchos eventos y trató temas diversos, como literatura y la cuestión ecológica. Nada que pueda sorprender en el perfil de un investigador que se mueve con desenvoltura entre el estudio de los clásicos y el análisis de la coyuntura actual, además de su militancia política de izquierda. En esta entrevista, echa mano de los conceptos que aprendió de los clásicos (principalmente Marx y Walter Benjamin) para discutir sobre la crisis que atraviesa el capitalismo y los movimientos reivindicativos que han surgido en las diferentes partes del mundo. Además, explica los principios y limitaciones del “ecosicialismo”, con la legitimidad que le otorga haber sido uno de los autores del Manifiesto que lo defiende.
Brasileño residente en Francia desde 1969, Löwy es director de investigaciones en el CNRS, profesor en la Écoles de Hautes en Sciences Sociales. Sólo en portugués es autor de más de 20 libros.
«Gramsci & Hegemony»: Peter D Thomas
Gramsci & Hegemony | Peter D Thomas | Counterforum | London | 3 May 2010«Ernesto Che Guevara: El sujeto y el poder»: Néstor Kohan
Nota introductoria del autor a la segunda edición
Ernesto Che Guevara: El sujeto y el poder constituye la segunda edición (aumentada) de aquella que apareció por primera vez con el título Ernesto Che Guevara: Otro mundo es posible. Hemos decidido que el volumen aparezca con este otro título, que nombra alguno de sus capítulos, porque expresa y sintetiza mejor los debates fundamentales del pensamiento político y filosófico contemporáneo que intentamos abordar. Se trata de una doble discusión.
En torno al poder, horizonte y desafío central de los movimientos sociales y políticos que se oponen al capitalismo; y en torno a la dialéctica, método de pensamiento de los sujetos sociales que continúa siendo útil para comprender críticamente el sistema capitalista mundial como una totalidad concreta. Los ensayos aquí reunidos pretenden aportar argumentos desde una posición crítica tanto frente a quienes eluden o evaden el problema fundamental de cualquier cambio social radical como frente a quienes promueven un abandono de toda perspectiva dialéctica y humanista en aras del posmodernismo y otras variantes filosóficas análogas.
«Estranhamento e Exploração: A Ontologia de Marx nos Grundrisse»: Mario Duayer
Mario Duayer foi um dos tradutores dos Grundrisse de Marx direto do original em alemão para o português, agora publicado pela editora Boitempo. Como parte do lançamento do livro, Duayer foi convidado a discutir esta importante obra escrita entre os anos de 1857 e 1858, mas que veio a público somente no século XX. Entre os temas discutidos, Duayer colocou especial ênfase na subordinação, no pensamento de Marx nos Grundrisse, da exploração ao estranhamento social. Exploramos uns aos outros porque em primeiro lugar nos estranhamos socialmente. É a alienação como sociabilidade que permite a existência da exploração. A ontologia de Marx, portanto, não é somente uma ode ao fim da exploração, mas propriamente ao fim do estranhamento ou da alienação, ou do outro que me é externo e indiferente. Duayer aproveita também para comentar o relativismo ontológico de Thomas Khun sobre a co-existência de diferentes paradigmas, e mostra como as ideias de Marx, Lúckacs, Roy Bhaskar e Moishe Postone oferecem uma visão que contrasta com os recentes avanços de epistemologias pós-modernas.
«Modernidad y capitalismo (15 Tesis)»: Bolívar Echevarría
¿Por qué la cuerda, entonces, si el aire es tan sencillo?
¿Para qué la cadena, si existe el hierro por sí solo?
César Vallejo
Los hombres de hace un siglo (ya inconfundiblemente modernos) pensaban que eran dueños de la situación; que podían hacer con la modernidad lo que quisieran, incluso, simplemente, aceptarla —tomarla completa o en partes, introducirle modificaciones— o rechazarla —volverle la espalda, cerrarle el paso, revertir sus efectos. Pensaban todavía desde un mundo en el que la marcha indetenible de lo moderno, a un buen trecho todavía de alcanzar la medida planetaria, no podía mostrar al entendimiento común la magnitud totalizadora de su ambición ni la radicalidad de los cambios que introducía ya en la vida humana. Lo viejo o tradicional tenía una vigencia tan sólida y pesaba tanto, que incluso las más gigantescas o las más atrevidas creaciones modernas parecían afectarlo solamente en lo accesorio y dejarlo intocado en lo profundo; lo antiguo o heredado era tan natural, que no había cómo imaginar siquiera que las pretensiones de que hacían alarde los propugnadores de lo moderno fueran algo digno de tomarse en serio. En nuestros días, por el contrario, no parece que el rechazo o la aceptación de lo moderno puedan estar a discusión; lo moderno no se muestra como algo exterior a nosotros, no lo tenemos ante los ojos como una terca incógnita cuya exploración podamos emprender o no. Unos más, otros menos, todos, querámoslo o no, somos ya modernos o nos estamos haciendo modernos, permanentemente. El predominio de lo moderno es un hecho consumado, y un hecho decisivo.
«Gramsci: reminiscencia de la autonomía ideológica como verdadero objetivo de la lucha política»: Lucio Óliver, Massimo Modonesi y Elvira Concheiro
El pensamiento gramsciano es fundamental para comprender la vitalidad de la lucha contrahegemónica civil. Así se coincidió en la mesa redonda Homenaje a Gramsci, organizada por el doctor Lucio Óliver, y en donde participaron el maestro Massimo Modonesi, coordinador del Centro de Estudios Sociológicos y la doctora en sociología Elvira Concheiro.
«Francisco Fernández Buey como filósofo de la ciencia»: Salvador López Arnal
Texto leido en la Universidad Pompeu Fabra el 13 de diciembre de 2012. “Homenaje a Francisco Fernández Buey”.
Algunos aspectos de la obra del profesor Francisco Fernández Buey [FFB] tal vez no han merecido suficiente atención. Pienso, por ejemplo, en sus aportaciones y sugerencias en el ámbito de la filosofía de la ciencia, en sus reflexiones y propuestas sobre la problemática de la tercera cultura o en su programa para una política de la ciencia humanista, republicana y sostenible.
Me centro en el primer vértice. Tres de sus libros tienen relación directa con él (y hay numerosos huellas en otros), al igual que muchos de sus numerosos artículos (sobre todo en estos últimos años) y una cantidad en absoluto desdeñable de sus seminarios y cursos de doctorado.
Al autor de Albert Einstein. Ciencia y consciencia le gustaba mucho el cine. Había pensado escribir un guión para una película en su honor: “La epistemología de FFB: ‘E la nave va”, podía ser el título. No me ha salido. Sólo he logrado hilvanar algunas escenas.
Si mi intervención tuviera algún interés, me gustaría dedicársela a su memoria, a la memoria del profesor FFB y de Neus Porta, su compañera.
«Instrumentos de la política»: Marta Harnecker
Este texto es la trascripción de una charla filmada de Marta Harnecker sobre el tema. La autora sólo ha añadido aclaraciones sobre algunos términos y algunas pequeñas correcciones y precisiones, y ha usado una forma particular de cortar las líneas para facilitar la lectura de aquellas personas poco habituadas a leer. Se podrá encontrar una ampliación de las ideas aquí desarrolladas en diferentes libros de la autora. Una selección de esta bibliografía se encuentra a continuación del índice.
«Lukács’ Critical Ontology and Critical Realism»: Mário Duayer and João Leonardo Medeiros
ABSTRACT: This paper intends to put forward the late work of G. Lukács, The Ontology of Social Being, as an indispensable contribution to ontological investigation in general and particularly to the understanding of social reality. As the ontology of Lukács is quite unknown even by authors and currents which have been (properly) dealing with ontological issues in the last decades it seems to be extremely fruitful to bring it into discussion. Comparing the analysis of Lukács with the ontology of Critical Realism, for instance, it is not only possible to identify obvious convergences but also to shed light on many questions that still demand a proper treatment from an ontological perspective.
Introduction
By the beginning of the 1960s, after the publication of the first two volumes of his (unfinished) Aesthetics, Lukács set out the project of developing a Marxist ethics. For this purpose he had been collecting a huge amount of material since the late 1940s. It is in connection with this work that his concerns regarding ontology were most openly stated, though what many authors refer to as the ‘ontological turn’ of Lukács’ thought could be tracked down to the early 1930s. (Oldrini, 2002: 54) Since, for Lukács, there is no ethics without ontology, his Marxist ethics could only be elaborated on the basis of a Marxist ontology of social being. Thus his voluminous work, The Ontology of Social Being, published in German after the author’s death in 1971, is the end result of the attempt to develop an ontological foundation for an ethics that unfortunately could not be accomplished.
«Hegel, Marx, Lenin y la Revolución en el pensamiento y la pasión de Raya Dunayevskaya: ¿cuál es su relevancia para la América Latina del siglo xxi?» Eugene Gogol
Este año se celebra el centenario del natalicio de Raya Dunayevskaya (1910 – 1987). Los tiempos actuales, a finales de la primera década del siglo xxi, son muy diferentes de aquellos que Raya Dunayevskaya enfrentó en la primera mitad del siglo xx. Ya ha colapsado el imperio ‘capitalista de estado’ soviético, que había surgido con posterioridad a la Segunda Guerra Mundial, desafiando a los Estados Unidos durante cuatro décadas en el dominio hegemónico del mundo. Ya no estamos más en presencia del mundo bipolar que Dunayevskaya constantemente estudió, sino en un mundo unipolar regido por una superpotencia hegemónica. Se ha disipado la posibilidad de la subjetividad revolucionaria, como fue expresada en los movimientos sociales y revoluciones de izquierda, vibrantes en las décadas del cincuenta, sesenta y setenta, mientras que muchos movimientos religiosos fundamentalistas están en auge. A diferencia de la época en la cual las ideas del marxismo eran debatidas abiertamente y con entusiasmo, mucho del pensamiento posmoderno refuta la idea de la revolución, censura cualquier cometido revolucionario del pensamiento dialéctico y se cuestiona la existencia de la subjetividad revolucionaria.
Si examinamos brevemente las tres dimensiones que caracterizan los tiempos actuales: 1) un desenfrenado capitalismo globalizado bajo la Pax Americana; 2) la amenaza de un oscurecimiento del pensamiento dialéctico y 3) la falta aparente de un concepto de la subjetividad revolucionaria, entonces el ‘nuevo comienzo’ que Dunayevskaya estuvo forzada a buscar seis décadas atrás, parece ser necesario para estos tiempos.
«Socialización de la creación o muerte del arte»: Adolfo Sánchez Vázquez
EL PROBLEMA DE LA MUERTE del arte no se ha planteado en nuestros tiempos por primera vez. Ya a finales del siglo XVIII el auge del racionalismo llevaba a preguntarse si la poesía no correspondería a una fase arcaica de la humanidad (la del mito y la fábula). Hegel por su parte, en el siglo XIX, consideraba que el arte ya no respondía a los altos intereses del Espíritu; a su modo de ver, había perdido todo lo que en él había de verdad, de realidad y necesidad; era, por ello, cosa del pasado. Ahora bien, en nuestra época, la muerte del arte no sólo es proclamada y deseada una y otra vez por teóricos y críticos e incluso por los propios artistas, sino que una serie de hechos parecen confirmarla. Esto basta para que el problema no pueda ser soslayado. Con todo, se abre inicialmente, con la pregunta, una doble vertiente. Al hablarse de la muerte del arte, ¿se habla de determinado tipo de actividad artística, por muy importante que haya sido en el pasado o el presente?, ¿o se trata, en rigor, del arte como forma de praxis humana específica que, a la manera del mito, habría perdido para siempre su importancia en la sociedad moderna?
Si el hombre es ante todo un ser práctico, transformador o creador, que produce con su trabajo una naturaleza humanizada y crea asimismo, en este proceso, su propia naturaleza social, humana, el arte es una actividad humana esencial. Las obras de arte son en primer lugar creaciones. En ellas, el hombre extiende, enriquece, la realidad humanizada por el trabajo y se eleva la conciencia de su dimensión creadora. Pero el arte no sólo manifiesta esta dimensión del hombre, sino que sirve a otros fines, cumpliendo las funciones más diversas: mágica, religiosa, política, lúdica, económica, etcétera. Ahora bien, todas estas funciones las ha cumplido en su momento como realidad creada, aunque no siempre haya existido una clara conciencia de su naturaleza propiamente creadora, es decir, estética. En otras épocas, el artista producía obras de arte que no eran contempladas, como tales, sino como objetos producidos excelentemente para servir otros fines. En verdad, las obras de arte no eran contempladas, sino utilizadas.
«La Reconstrucción del Marxismo en el Siglo XXI»: Jorge Veraza
El Dr. Jorge Veraza Urtuzuástegui es profesor de la UAM Iztapalapa en la carrera de Psicología social; es economista y Dr. en Estudios Latinoamericanos. Ha escrito libros sobre diferentes temas relacionados con el desarrollo del capitalismo contemporáneo, la subsunción del consumo bajo el capital, la crítica de la economía política y el desarrollo y la reconstrucción del marxismo. Recientemente fue reconocido con el Premio Libertador Simón Bolívar al Pensamiento Crítico que otorga el gobierno de Venezuela. La conferencia que vamos a escuchar originalmente dura poco más de dos horas y tuvo lugar el 19 de marzo de 2011 en el marco del Seminario el marxismo del siglo XXI celebrado en la Ciudad de México.
«Violencia política y moral»: Adolfo Sánchez Vázquez
Conferencia /// Moral y política II. Conferencias realizadas por el Dr. Adolfo Sánchez Vázquez, dentro del Ciclo Ética y política. Facultad de Filosofía y Letras. Universidad Nacional Autónoma de México. Aula Magna el 28 de octubre de 2003.
«El desarrollo del capital en acción revolucionaria consciente. Crítica de la teoría científica»: Juan Iñigo Carrera
1. De lo que se trata es de cambiarlo
La construcción de la sociedad de los individuos libres – o sea, de los individuos conscientemente asociados – es la crítica más genuina al modo de organización actual de la sociedad. ¿Se muestra la teoría científica crítica del modo de producción capitalista – o sea, la teoría científica que se define a sí misma como la expresión directa de la conciencia libre en contraposición a la enajenación general de la conciencia en el modo de producción capitalista – a la altura de esta necesidad social?
La realización de la sociedad basada en la libre individualidad se rige necesariamente mediante el desarrollo, por cada individuo, del conocimiento pleno de sus propias determinaciones concretas. Por lo tanto, es la aniquilación misma de toda utopía. Es, igualmente, la aniquilación de las formas enajenadas en que toma forma la organización del proceso de metabolismo social mediante la producción de valor; para empezar, de la aparente independencia individual abstracta a través de la cual se impone la interdependencia social general a espaldas de los interesados. Es, pues, la aniquilación de la moral y de la justicia. Sin embargo, si el rescate de las utopías y la concepción de la justicia y la moral como los fundamentos de la necesidad de la transformación social tienen un campeón hoy día, éste no es otro que la teoría crítica del capitalismo. Al mismo tiempo, esta teoría no cesa de poner a la organización general del proceso de vida social – o sea, la relación social general – en relación exterior con sus formas concretas necesarias de realizarse. Sólo así ha podido representarse acríticamente a un proceso nacional de acumulación de capital en donde la propiedad de éste era íntegramente colectiva al interior del ámbito nacional (y, por lo tanto, tan capital para el conjunto de la clase obrera y tan privado para las clases obreras de los demás países como el que más), como la superación realizada del modo de producción capitalista, como el socialismo o comunismo realizados. O, visto a la inversa, sólo así ha podido representarse a las formas brutales propias de la enajenación de las potencias humanas como potencias del capital en las cuales dicho proceso tomaba forma, como abstractas desviaciones, traiciones, burocratizaciones, respuesta a presiones externas, insuficiencia democrática, resabios autoritarios, etc. del socialismo en su realización.
«La chispa prende en la acción. La filosofía de la praxis en el pensamiento de Rosa Luxemburg»: Michael Löwy
En la presentación de las Tesis sobre Feuerbach (1845) de Marx, que publicó a título póstumo en 1888, Engels las calificó como “primer documento que registra el germen genial de una nueva concepción del mundo”. Así es, en este pequeño texto Marx supera dialécticamente –la famosa Aufhebung: negación/conservación/elevación– el materialismo y el idealismo anteriores, y formuló una nueva teoría, que podría llamarse filosofía de la praxis.
Mientras los materialistas franceses del siglo 18 insistían en la necesidad de cambiar las circunstancias materiales para que se transformaran los seres humanos, los idealistas alemanes aseguraban que la sociedad sería cambiada gracias a la formación de una nueva conciencia entre los individuos. En contra de estas dos percepciones unilaterales, que conducían a un callejón sin salida –y a la búsqueda de un “Gran Educador” o un “Supremo Salvador”–, Marx afirmó en la Tesis III:
“La coincidencia del cambio de las circunstancias y de la actividad humana o autotransformación, sólo puede ser considera y comprendida racionalmente en tanto que práctica (praxis) revolucionaria”/1.
























