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«La fenomenología de la alienación y la crítica del fetichismo en el pesamiento de Hegel y Marx»: Francisco Piñón G.
1. El fenómeno y el término de alienación
La alienación ha llegado a ser un fenómeno global. El hombre se ha perdido. Se ha extrañado de sí mismo y de la naturaleza. Los demás hombres le son ajenos. Y no sólo se ha alienado dentro de las formas económicas y sociales, sino también dentro de la técnica que él mismo ha construido. Hoy más que nunca el hombre se ha convertido, como dijera Marx, en ese apéndice de carne encerrado en una maquinaria de acero.
La alienación en la sociedad industrial, ya criticada por Marx y antes por Hegel no ha perdido su actualidad, sigue siendo objeto de estudio en los diversos campos del saber. Ni siquiera a filósofos, sociólogos, psicólogos, antropólogos. Es un hecho social que no puede encerrarse dentro de los entrechos límites de la moral individualista. No es solamente «europea» ni tan sólo un fenómeno propio de la sociedad «occidental», ni se circunscribe a un determinado sistema político o social. Pero, por otra parte, es un fenómeno histórico.
«Una teoría marxista del neoliberalismo»: Gérard Duménil y Dominique Lévy
RESUMEN
Encontramos en Marx importantes fundamentos teóricos que permiten analizar el neoliberalismo: las teorías del Estado (su relación con la estructura de clase), las de las transformaciones de las formas que reviste la propiedad de los medios de producción (la separación de la propiedad y la gestión, el capital de préstamo), y las del capital bancario como administrador del capital de préstamo. Estos marcos teóricos permiten analizar el papel del Estado en el neoliberalismo y el poder de las finanzas. Hay que añadir a esto el análisis del capital financiero de Hilferding y de Lenin. El constante aplazamiento de una superación definitiva del capitalismo forzó a los marxistas a concebir periodizaciones largas, como la teoría del capitalismo monopolista o de las ondas largas. Pero la herencia de los fundadores los deja relativamente inermes ante la sucesión del compromiso keynesiano de la posguerra y del neoliberalismo.
«Filosofía política y crítica de la sociedad burguesa: el legado teórico de Karl Marx»: Atilio A. Boron
I. A modo de introducción
Sólo los espíritus más ganados por el fanatismo o la ignorancia se atreverían a disputar el aserto de que Marx fue uno de los más brillantes economistas del siglo XIX, un sociólogo de incomparable talento y amplitud de conocimientos y uno de los filósofos más importantes de su tiempo. Pocos, muy pocos, sin embargo, se atreverían a decir que Marx también fue uno de los más significativos filósofos políticos de la historia. Parece conveniente, en consecuencia, dar comienzo a esta revisión de la relación entre Marx y la filosofía política tratando de descifrar una desconcertante paradoja: ¿por qué razón abandonó Marx el terreno de la filosofía política –campo en el cual, con su crítica a Hegel, iniciaba una extraordinaria carrera intelectual– para luego migrar hacia otras latitudes, principalmente la economía política?
«Las necesidades del capital frente a las necesidades de los seres humanos»: Michael A. Lebowitz
Al igual que otros socialistas del siglo XIX, la visión de Karl Marx de una buena sociedad era aquella que permitiese el pleno desarrollo del potencial humano. “ ¿Cuál es el objetivo de los comunistas?”, preguntaba el camarada de Marx, Friedrich Engels, en su primer borrador del Manifiesto comunista. “Organizar la sociedad de tal manera que cada uno de sus miembros pueda desarrollar y utilizar su potencial y sus facultades en completa libertad y, por lo tanto, sin desnaturalizar la esencia básica de esa sociedad”. En la versión final de Marx del Manifiesto, esa nueva sociedad se presenta como una “asociación en la que el libre desarrollo de cada uno es la condición para el libre desarrollo de todos”. Esta idea del desarrollo del potencial humano está presente en toda la obra de Marx -la posibilidad de seres humanos ricos con necesidades humanas ricas, el potencial para producir seres humanos lo más ricos posible en cuanto a sus necesidades y capacidades.
«A Talk on Marx’s Method» David Harvey
«Marx’s Method» by David Harvey. A Colloquium Talk presented on October 7, 2010, at the Department of Geography, UC Berkeley.
Imprescindible conferencia de David Harvey sobre el método de la crítica de la economía política de Marx con especial atención a la Introducción del 57.
«Marxismo versus Sociología. Las ciencias sociales como instrumento del imperialismo»: Iñaki Gil de San Vicente

1.
PRESENTACIÓN
En los últimos años varios colectivos y personas hemos mantenido diversos debates sobre las transformaciones que está sufriendo el imperialismo, y sus efectos contra las clases y los pueblos, contra las mujeres, contra toda serie de colectivos explotados. Una de las cuestiones que iban apareciendo con especial insistencia trata sobre el error cometido por la izquierda revolucionaria en las últimas décadas al no haber prestado a la sociología y a las «ciencias sociales» la necesaria atención crítica.
«La China (1421-1800). Razones para cuestionar el eurocentrismo»: Enrique Dussel
Al almirante Zheng He, que condujo el descubrimiento de los cuatro continentes. A los almirantes Hong Bao, Zhou Men y Zhou Wen que “descubrieron” nuestro continente americano en 1421.
Intentaré mostrar la falsedad de algunos aspectos de la pretensión del eurocentrismo, todavía prevalente en México (en especial en algunos círculos de la SEP). Se piensa que Europa fue el centro de la historia mundial desde el final del siglo XV porque descubrió América –punto de apoyo para el descubrimiento del Africa occidental-, cuya superioridad terminó por manifestarse en la revolución industrial, hecho científico-tecnológico que tiene su lejano origen en el milagro griego, cuna exclusiva de la cultura occidental. Por supuesto, para el eurocentrismo, China nada tiene que ver con todo esto.
«Lev Semionovich Vygotsky»: Ivan Ivic

El destino de la obra científica de Lev S. Vygotsky es excepcional. En primer lugar, Vygotsky, uno de los más grandes psicólogos del siglo XX, no recibió nunca una educación formal en psicología. Fallecido a los 37 años, sólo pudo dedicar un decenio a su labor científica y no llegó a ver la publicación de sus obras más importantes.
Pero, aun así, Vygotsky, el Mozart de la psicología (como lo llamara el filósofo
S.Tulmin), fué el autor de una de las teorías más prometedoras en esta disciplina. Más de medio siglo después de su muerte, ahora que se han publicado sus principales obras, Vygotsky se ha convertido en un autor de vanguardia: “Es indudable que, en múltiples aspectos, Vygotsky se adelantó considerablemente a nuestra propia época”, afirma uno de sus mejores
intérpretes (Rivière,1984, pág. 120).
«La herencia del fetichismo y el desafío de la hegemonía»: Néstor Kohan

Resumen
El autor destaca en este artículo la importancia social y política de la teoría del fetichismo y de la alienación de Marx, a la hora del análisis de crítica social que merece el desarrollo de las fuerzas hegemónicas del capitalismo a nivel glogal. Las «metafísicas postestructuralistas y postmarxistas de la postmodernidad» a las que ha dado origen la racionalidad del capitalismo avanzado, se han encargado de encubrir de otra manera las contradicciones concretas de gruesos sectores de actores y movimientos sociales que denuncian las tremendas injusticias de la economía capitalista aunque parcialmente se favorezca la disidencia ideológica y la pluralidad democrática que justifica el neoliberalismo sólo en su expresión discursiva. Se intenta fragmentar y atomizar la sociedad de clases desde unos valores de ciudadanía que no dejan de estar comprometidos con las vanguardias intelectuales y académicas del status quo- Sin embargo, el hecho histórico de lo que es el capitalismo permanece y se revrea: un sistema de explotación y desigualdad económica y social donde los individuos pierden por completo su condición humana.
Palabras clave : Hegemonía, sociedad neoliberal, pensamiento postestructuralista, fetichismo.
«Un resumen completo de El capital de Marx»: Diego Guerrero

Lo que hoy en día se conoce como El capital se compone de un total de 17 secciones que se distribuyen así entre los tres libros (el primero, publicado por Marx, en 1867; el II y el III, editados por Engels, tras la muerte de Marx, en 1885 y 1894, respectivamente):
«Una concepción puramente social del valor y el trabajo productivo»: Jacques Gouverneur
«El objetivo de este artículo es contribuir al debate teórico en torno a los conceptos marxistas de valor y trabajo productivo. En el plano cualitativo, se trata de saber cuáles son las actividades productivas. El trabajo productivo se puede entender en dos sentidos: en un sentido amplio, es el que crea valor e ingreso; en un sentido restringido, específico del capitalismo, es el que crea plusvalor y plusvalía. En ambos sentidos, es siempre trabajo productor de mercancías. Aquí surge un problema: ¿son acaso los servicios mercancías a igual título que los bienes?¿Todas las actividades del sector mercantil contribuyen a la producción de mercancías?»
«La filosofía militante de Karel Kosík (1926-2003)»: Néstor Kohan
Entre la resistencia a los nazis y la represión burocrática
Aunque Karel Kosík falleció el 21 de febrero de 2003 (había nacido en Praga el 26 de junio de 1926), sigue estando con nosotros. Nunca fue un “disidente”, esa figura típica de la literatura política de la guerra fría. A lo largo de toda su vida Karel Kosík fue un militante y un revolucionario. Desde esa óptica, creemos, hay que leer su obra filosófica.
En su juventud Kosík milita como miembro del Partido Comunista en la resistencia contra el nazismo y la ocupación alemana. Los nazis se habían adueñado de todo, menos – como señalara Julius Fucik en su Reportaje al pie de la horca— de la dignidad de los combatientes que los enfrentaban. Bastante más joven que Fucik, Kosík es apenas un jovencito cuando realiza su primera experiencia política en la resistencia. Esta última no triunfa. Es el Ejército Rojo el que libera Checoslovaquia de los nazis, lo cual explica la subordinación política de los comunistas checos hacia la URSS.
«Las crisis estructurales en la dinámica histórica del cambio social»: Gérard Duménil

Treinta años han hecho falta para demostrar la insostenibilidad del capitalismo neoliberal. Después de varios años de crisis, aún podemos preguntarnos sobre su capacidad de encontrar nuevas vías que aseguren su supervivencia. ¿Adónde va pues, el capitalismo?
Las nociones ya nos son familiares. Si existe una ideología neoliberal, el « neoliberalismo » hay que entenderlo como un conjunto de prácticas, una nueva fase del capitalismo, de una violencia social renovada. Los costes para los sectores más desfavorecidos de la población han sido considerables, sobre todo en algunas regiones del mundo como África y América latina. Han surgido resistencias. Pero, hasta la segunda mitad del decenio 2000, este capitalismo de nuevo cuño ha manifestado una eficacia sorprendente en la consecución de sus objetivos: el enriquecimiento del sector más privilegiado de la población y el reforzamiento de la hegemonía internacional de Estados Unidos. Sin embargo, a lo largo de estos decenios, las contradicciones se han ido acumulando y agudizando.
«Liberalismo y Socialismo»: Adolfo Sánchez Vázquez
Quisiera concentrar mi atención en la ya larga y vieja polémica entre liberalismo y socialismo. Siguiendo la sana distinción entre lo que una ideología dice ser y lo que efectivamente es, subrayemos de entrada que el liberalismo se tiene a sí mismo por la ideología de la libertad. Leer más…«Cultura y socialismo»: Terry Eagleton

Todos los seres humanos nacen prematuramente, indefensos y dependientes, incapaces de cuidar de sí mismos. Esto es aplicable no solamente a los profesores de Oxford y Cambridge, sino al conjunto de la especie humana. Más adelante, si todo va bien, alcanzamos un cierto grado de autonomía, pero solamente sobre la base de una continua dependencia, esta vez de la cultura más que de la naturaleza. Solamente por medio de esta forma de dependencia de los demás que llamamos cultura podemos llegar a ser autosuficientes, que es sin duda una de las razones de que la palabra “monstruo” en la Antigüedad clásica significase, entre otras cosas, uno que se considera a sí mismo autodependiente y que, en este sentido, está en conflicto con su propia naturaleza de criatura. El Edipo de Sófocles es un buen ejemplo de ello –este astuto empresario de sí mismo cuyo padre suprimido vuelve para destruirle.
























