«Bajtín y Vigotsky: La experiencia social en la producción del sentido»: Mirta Gloria Fernández
Resumen:
Este artículo indaga las coincidencias entre Bajtín y Vigotsky, se organiza en dos partes. En la primera, se exponen algunas líneas en relación con las biografías de ambos intelectuales, mientras la segunda busca poner en evidencia los conceptos teóricos de uno y otro e indagar sus coincidencias, las que confluyen en el concepto de conciencia que postulan ambos autores: Bajtín se apoya en la noción de habla interna, mediada por la cultura, para explicar el origen de la conciencia; en sintonía, Vigotsky (1995) postula que el lenguaje tiene una función reguladora que primero es externa y que se internaliza posteriormente. Así, el habla interior es el vehículo de nuestra identidad y permite la continuidad del yo en la vida cotidiana y de un lenguaje externo, social, que es la manifestación del pensamiento en palabras. El pensamiento no se expresa simplemente en palabras, sino que existe a través de ellas, aprendidas socialmente.
Una práctica pedagógica que evada estas formas de concebir las relaciones entre las personas, que de eso se trata la educación (una internalización de la cultura, y por ende la constitución de la conciencia), es decir, una práctica de enseñanza de la literatura indiferente a las postulaciones de ambos teóricos imprescindibles estaría imposibilitada de comprender que todo encuentro con el alumno y con la obra literaria debería escaparle al monologismo.
Palabras clave : Polifonía – Intersubjetividad – Signo Ideológico – Herramienta Semiótica – Pedagogía
«El discurso en la vida y el discurso en la poesía (Contribución a una poética sociológica)»: V. Voloshinov
«El método sociológico ha sido utilizado en el campo de los estudios literarios casi en forma exclusiva para elaborar conceptualizaciones históricas, mientras que los problemas planeados por lo que se llama poética histórica (conjunto de problemas relacionados con la forma artística considerada en sus diferentes aspectos el estilo, etc.) no han sido abordados con la ayuda de ese método. Según una opinión errónea (pero sin embargo compartida por ciertos marxistas), el método sociológico solamente es legítimo cuando la forma poética, enriquecida por el aspecto ideológico (o sea: por el contenido) comienza a desarrollarse históricamente en el marco de la realidad social exterior. En cuanto a la forma, considerada en sí misma, posee su naturaleza propia y se determina según leyes específicas, leyes que son artísticas y no sociológicas»
«La ‘fuente creadora’ del plusvalor en Marx»: Enrique Dussel
Phil. Dept., UMA-Iztap., MéxicoSe trata en esta corta ponencia de proponer dos tesis desde una visión no habitual en el tratamiento de las mismas. § 1) La crítica de la economía política en Capital de Marx se construyó teniendo en cuenta de una manera muy precisa (y en mayor grado del comunmente aceptado) el marco teórico de Hegel, en especial de su Lógica. § 2). Sin embargo, produjo una total reconstrucción del sistema de las categorías de Hegel, introduciendo una categoría nueva imposible para Hegel: la de “fuente credativa de valor”, en el tema absolutamente esencial del «plusvalor» (en noviembre de 1857). La irrupción constante del concepto del origen “desde la nada (ex nihilo; aus Nichts) del capital”) da a la reproducción del capital una fisonomía cualitativa muy especial.«El poder de la ideología»: István Mészáros

Lo que aquí nos concierne directamente es el papel específico que la ideología juega en este proceso de reajustes estructurales, ya que el éxito en la reproducción de las condiciones de dominación no se puede dar sin el más activo involucramiento de poderosas fuerzas ideológicas en favor del mantenimiento del orden establecido.
Naturalmente, la ideología dominante tiene intereses creados que buscan la preservación del status quo en el cual las más flagelantes desigualdades se encuentran ya estmcturalmente atrincheradas y a salvo. Por lo que puede darse el lujo de ser «consensúa?’, «orgánica», «participativa», y cosas similares, reclamando para sí, por ende, la también autoevidente racionalidad de «moderación5’, «objetividad», «neutralidad ideológica» y aún en ocasiones el estar totalmente por encima o más allá de la ideología. Sin embargo, la simple realidad es que estamos tratandq con una sociedad de clases.que por necesidad se ve quebrantada por contradicciones objetivas y antagonismos, sin importar que tan afortunada sea la reproducción del armazón estructural jerárquico de dominación. y subordinación y la apariencia de «comunaíidad» a través del tiempo.
«El lenguaje y la actividad humana»: Adam Schaff
Hace unos años me obligué, en cierto modo moralmente, a ocuparme de nuevo de la problemática de la Semántica General. Lo hice al criticar esta corriente en la «Introducción a la Semántica» (Einfikhrung in die Semantik,).l Considero mi deber cumplir con esta obligación, ya que – excepto los aspectos negativos que ya consideré en mi crítica – veo también lo positivo de la Semántica General, sobre todo en sus concepciones sobre la función social del lenguaje, que por lo demás no se encuentran en ninguna otra parte. Primordialmente trataré de las observaciones sobre la influencia que ejerce el lenguaje en la conducta humana. Mientras la crítica recayó a menudo desconsideradamente sobre los aspectos más vulnerables de la Semántica General, olvidó muchas veces una valoración objetiva de los mecanismos positivos contenidos en algunos pensamientos de esta doctrina.
La tesis de la que voy a ocuparme, y que por distintas razones se puede extrapolar en representante de la Semántica General, es ciertamente sencilla, pero de gran significado heurístico: las formas del comportamiento humano están a menudo condicionadas por el lenguaje, y más concretamente por impulsos de naturaleza discursiva que llevan al pensamiento hacia una dirección determinada ocasionando ciertos movimientos anímicos, fuerzas volitivas, etc. Naturalmente fui yo quien formuló esta tesis y puedo afirmar que ninguno de los representantes de la Semántica General ha formulado explícitamente una tesis como ésta. Así como tampoco se puede extraer de sus trabajos esta consideración que yo he puesto constantemente de relieve.
«Analizando a Vigotsky»: D. B. Elkonin
El eminente psicólogo Lev Semionovich Vigotsky (1896-1934) fue, un participante directo y activo en la lucha por la construcción de una psicología científica a partir del materialismo dialéctico e histórico, en contra de la nueva psicología subjetiva e idealista de los intentos por construir la nueva psicología soviética, a partir del materialismo común y mecánico. En el transcurso de su corta pero extraordinariamente actividad científica, escribió cerca de 180 trabajos científicos: monografías y artículos, fundó una orientación totalmente nueva en la psicología, cuyo objetivo fue la elaboración de una teoría psicológica concreta de la conciencia, su estructura, función en la conducta y en toda la vida de los seres humanos.
Los trabajos de L. S. Vigotsky, impresos sólo parcialmente durante su vida, se publicaron mucho tiempo después de su muerte ocurrida luego de una penosa enfermedad. En los años cincuenta se reeditaron algunos de ellos, y en 1960 salen a la luz los manuscritos que no habían sido publicados. Actualmente la mayoría de los trabajos de L. S. Vigotsky están editados en una colección de 6 tomos de sus obras completas (1982-1984).

La obra de Foucault se ha prestado a lecturas divergentes. Una nos lo presenta como apóstol del estructuralismo y proto-postmodernista, alguien que habría avanzado mucho de los elementos básicos de la ideología de la postmodernidad. Es cierto que encontramos en sus escritos elementos que dan pie a esta interpretación. Pero no es menos cierto que podemos encontrar otros muchos elementos – y esta vez no sólo en su obra, sino también en su vida – que avalan otra imagen: la de un Foucault revolucionario y situado en la línea de la teoría crítica. Aunque sus propuestas conceptuales se afincan en una reflexión provocadora en torno a los ocultos y complejos mecanismos de difusión capilar del poder, desde la derecha se ha producido una lectura de su herencia que intenta monopolizarlo en favor de un mensaje paralizante y desmovilizador. Tenemos que establecer una relación dialéctica con su obra, asumiéndola en una recepción que ha de ser crítica por constructiva.
La cuestión del poder en Marx es una de las más debatidas de su pensamiento desde una perspectiva o retrospectiva actual. Antes de abordarla, no será superfluo adentrarse en el terreno más general de la naturaleza del poder. Siguiendo un viejo uso conceptual, digamos primero lo que, a nuestro juicio, no es el poder. No es una cosa o la cualidad de un objeto en sí que se conquista, posee o mantiene. Tampoco es la cualidad o capacidad de un sujeto en sí, ya que éste sólo dispone de ella en virtud de un conjunto de condiciones o circunstancias que hacen posible su poder. Y esto puede documentarse tanto con el ejemplo de personalidades históricas excepcionales (un César, un Napoleón o un Lenin) o el de un individuo francamente mediocre como Luis Bonaparte, que, de acuerdo con el retrato que de él trazó Marx en El 18 brumario…, parecía negado personalmente para alcanzar el poder que efectivamente alcanzó. Así pues, el poder no es propio de un objeto ni de un sujeto en sí. Sólo existe en relación con lo que está fuera de él: circunstancias históricas, condiciones sociales, determinadas estructuras, etcétera. El poder no es inmanente. Algo exterior a él lo hace posible, necesario y lo funda. Pero el poder no sólo se halla en relación sino que él mismo es relación. ¿Entre qué y qué?; no entre los hombres y las cosas, aunque el dominio de aquellos sobre éstas, sobre la naturaleza, determina ciertas relaciones de poder entre los hombres.
Eminentemente político, este film de Lino Del Fra, Antonio Gramsci: i giorni del carcere (1977), es más que un simple bio pic. Es un manifiesto por la libertad de expresión, por el derecho a pensar diferente y a poder expresarlo. Si bien es cierto recrea con bastante realismo y rigurosidad histórica los años que Gramsci pasó en la cárcel, es también una oportunidad única para repasar muchos de los postulados del teórico comunista italiano que impregnan la película. Toda ella está salpicada de sus frases y postulados más conocidos. Uno puede ir identificando muchas de ellas a medida que avanza la película que podemos apreciar íntegra en Google Videos. Es también una rigurosa reconstrucción de los años de apogeo del fascismo y de la lucha con el movimiento comunista italiano.

1. Base y superestructura























