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«Women and the Subversion of the Community»: Mariarosa Dalla Costa
These observations are an attempt to define and analyze the “Woman Question,” and to locate this question in the entire “female role” as it has been created by the capitalist division of labour. We place foremost in these pages the housewife as the central figure in this female role. We assume that all women are housewives and even those who work outside the home continue to be housewives. That is, on a world level, it is precisely what is particular to domestic work, not only measured as number of hours and nature of work, but as quality of life and quality of relationships which it generates, that determines a woman’s place wherever she is and to whichever class she belongs. We concentrate here on the position of the working-class woman, but this is not to imply that only working-class women are exploited.
Rather it is to confirm that the role of the working-class housewife, which we believe has been indispensable to capitalist production is the determinant for the position of all other women. Every analysis of women as a caste, then, must proceed from the analysis of the position of working-class housewives. In order to see the housewife as central, it was first of all necessary to analyze briefly how capitalism has created the modern family and the housewife’s role in it, by destroying the types of family group or community which previously existed. This process is by no means complete.
«Economía y política en Sismondi»: Diego Guerrero
Podría decirse que la figura de Sismondi, de una importancia y singularidad excepcionales en la historia del pensamiento económico, es, más que desconocida, conocida de forma muy fragmentaria y, en parte por ello, muy sesgada. Se le tiene por el primer (gran) teórico del subconsumo y/o de la sobreproducción, o uno de los primeros (al lado, detrás o delante de personajes tan desigualmente valorados en el terreno teórico y tan dispares en la esfera política como Robert Owen y Thomas Malthus), aunque debe admitirse que nunca ha estado del todo claro el significado exacto de esta teoría (o teorías) de la crisis económica capitalista.
Pero se lo considera unánimemente (casi solo) como un economista «moral», «humanista», «social», «romántico»… y otros adjetivos por el estilo, lo cual, junto al hecho de ser un intelectual de amplias miras, no especializado en la economía –escribió menos en este campo que sobre temas históricos y literarios–, más bien ha minado que realzado su prestigio como teórico. Además, precisamente su amplio reconocimiento como historiador ha facilitado que se le imputara un «método» analítico distinto del atribuido a la escuela clásica anglosajona (si bien mucho más a Ricardo que a Smith), y se tiende a ver en él, erróneamente, a un «historicista», empirista o inductivista, más que a un auténtico dominador de la teoría abstracta de los clásicos.
«Acerca de la teoría de la crisis de Marx en el manuscrito original del volumen III de El capital»: John Milios
Resumen
La noción de sobreacumulación de capital, como fue construída por Marx en el Volumen III de El Capital sobre las bases de su “definición preliminar” de “sobreproducción absoluta”, es considerada en este trabajo como el elemento clave de la teoría de la crisis de Marx. Siguiendo lo que este autor considera como la lógica del análisis de Marx, este trabajo concluye que las crisis económicas deben ser identificadas no con la ley de la tendencia a la caída de la tasa de ganancia, tampoco con algún supuesto subconsumo intrínseco de las clases trabajadoras. En lugar de ello, las crisis deben ser entendidas como la resultante de la fusión de una variedad de factores que suprimen la tasa de ganancia. Una crisis económica puede ser descripta, por lo tanto, como una0 sobreacumulación coyuntural, por ejemplo, una producción coyuntural de mercancías (medios de producción y medios de consumo) en tales cantidades y precios, que temporariamente impiden el proceso de acumulación. En ϊltima instancia, todas las categorías de factores que afectan la composición de valor del capital y la tasa de ganancia están sobredeterminadas por la lucha de clases, cuyo objeto principal es el nivel de explotación de la fuerza de trabajo.
«Vicisitudes y nuevos estudios de «La ideología alemana»»: Marcello Musto
I. Revistas de estudios marxianos
Los múltiples intentos de publicar las obras completas de Marx y Engels han visto florecer, a propósito de sus ediciones, algunos periódicos que tenían el objetivo de acompañar y promover los trabajos, además de ofrecer una contribución a la investigación.
También este capítulo de la Marx Forschung (la investigación sobre Marx) se abre, como muchos otros, con los trabajos de David Borisovič Riazanov, curador de la primera edición histórico-crítica de la obra completa de Marx y Engels, la Marx Engels Gesamtausgabe (MEGA), sin duda, el más importante Marx Forscher del siglo veinte. Gracias a su iniciativa, y bajo el cuidado del Instituto Marx y Engels de Moscú dirigido por él directamente, en el bienio 1926-27 aparecieron los dos volúmenes del Marx-Engels Archiv. El objetivo del proyecto, del cual, en principio, se había excluido cualquier referencia al debate político del momento, era proveer anticipos sobre los manuscritos de los dos pensadores para hacerlos accesibles a la crítica antes de la edición completa de la obra. Como es sabido, sobre la MEGA cayó el hacha del estalinismo, responsable, además de muchos otros crímenes, de haber interrumpido la publicación de la obra de Marx.
«Valor interpretativo de la obra de Marx y Engels aplicable a la realidad de América Latina»: Sergio Bagú
1. Introducción
Como todo lo que se refiere a Carlos Marx y Federico Engels se encuentra envuelto en un clima de equívocos y aguda polémica, a menudo insustancial, debo aclarar que aquí hablaré exclusivamente de la obra escrita y de la correspondencia conocida de ambos. No me referiré a ningún otro autor considerado marxista ni mucho menos, a partidos políticos ni a grupos o tendencias.
Desde el fallecimiento de Marx en 1883 y el de Engels en 1895, la obra de ambos —una sola obra con dos autores— ha ido atravesando periodos de olvido casi absoluto y de aceptación generalizada, matizados siempre con actitudes de reverencia extrema y de horror. Cada una de estas oscilaciones tiene su propio sentido histórico, que puede no relacionarse sino lejanamente con el contenido conceptual de la obra.
«Entrevista a Nicolás González Varela sobre la aparición del Cuaderno Spinoza de Karl Marx»: Salvador López Arnal
Autor del ensayo ‘Nietzsche contra la democracia’ (Montesinos, 2010), el editor, traductor y periodista cultural Nicolás González Varela ha enseñado Ciencias Políticas en la Universidad de Buenos Aires, así como traducido a Heidegger y Pessoa, entre otros. Autor de diversos artículos y estudios sobre Arendt, Blanchot, Heidegger, Engels, Graves, Marx, Pound, Spinoza, colabora en distintos medios impresos y digitales de actualidad y cultura.
Después de felicitarte por tu traducción, por tu deslumbrante prólogo, por tus notas, te pregunto por el nombre del autor del libro que has editado: ¿por qué Karl Heinrich Marx y no Karl Marx?
Sí, es curioso, pero se trataba de ser fiel a Marx mismo. Incluso desde la rúbrica. El trabajo juvenil sobre el libro más político de Spinoza, por primer vez traducido al español, en su portada original, lleva como autor, escrito de su propia mano, “Karl Heinrich Marx”. Simplemente traté de respetar el espíritu original que le había acuñado desde la escritura y quizá disolver el óxido de la marca “Karl Marx”, tan desigualmente conocida, y creo que provoca una productiva sensación al lector (y efectivamente es así) de que se introducirá en un Marx inédito, irreconocible, incómodo, menos familiar, un pensamiento que hay que volver a re-econtrar y conocer. Por cierto, y nunca tan actual como hoy.
«On the Theory of Social Classes (From the Classical Political Economy to Marxist Theory)»: John Milios
ABSTRACT: The notion social class attains a well defined theoretical content for the first time in the works of the Classical Political Economists, who defined classes on the basis of the specific income form that each category of people (class) obtains. This approach to classes, when combined with the Classical labour value theory, may lead to a theory of class exploitation of the labour class by the capitalist class. The theory of classes has been, thus, totally banished from the corpus of «modern“ (neo-classical) «Economic Science“. Consequently, «social class“ has been regarded as a mainly sociological category. The sociological approaches to classes are characterised by a certain theoretical ambiguity, since they are, in most cases, based on a form of theoretical individualism inherited to modern social sciences by Political Philosophy. The scientific elements inherent in Political Economy’s class theory were preserved only by the Marxian class theory, which, though, revolutionised the Classical approach, creating a new, purely non-economistic and non-mechanistic «relationist“ class theory. Theoretical approaches which attempt to give the Marxian class theory a «subjectivist“ interpretation, or to reduce it to the methodological individualism of «modern“ (neo-classical) economic theory, are -according to my opinion- of very low analytical value.
Audio del Seminario de Marcello Musto «La actualidad de Marx»
FACULTAD DE LETRAS Y CIENCIAS HUMANAS – UNMSM
INSTITUTO DE INVESTIGACIÓN DEL PENSAMIENTO PERUANO Y LATINOAMERICANO
Seminario
LA ACTUALIDAD DE KARL MARX
Ponente
Ph. D. Marcello Musto
York University, Toronto, Canada
Fecha: Lunes 25 de junio
Hora: 6:00 pm
Lugar: Sala de sesiones del decanato
“Un fantasma que hace ruido y da de qué hablar”: Marcello Musto en Quito
Marcello Musto, docente de la Universidad de York en Canadá, dictó la conferencia “los nuevos rostros de Karl Marx” en la Facultad de Comunicación Social.
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| Conferencia «los nuevos rostros de Karl Marx» |
«El marxismo crítico de Adolfo Sánchez Vásquez»: Néstor Kohan
RESUMEN
El pensamiento marxista en América Latina, tiene en Adolfo Sánchez Vásquez uno de sus máximos exponente. Analítico, crítico y reflexivo, este compatriota ha realizado una interpretación y actualización de Marx de extraordinario valor para la teoría social y la realidad política de nuestras sociedades; es más, enfrenta con total acierto las críticas del pensamiento único y el escepticismo epistemológico de la postmodernidad.
Palabras clave: Adolfo Sánchez Vásquez, marxismo, América Latina, Historia.
La euforia terminó. Han pasado varias décadas desde el bochornoso derrumbe del Muro de Berlín y de la cultura filosófica y política que lo legitimó. El debate resurge. ¿Quién se acuerda hoy del triunfalismo liberal del filósofo-funcionario Francis Fukuyama? ¿Dónde ha quedado arrumbado el metarrelato legitimador del supuesto “fin de la historia”? Las discusiones sobre Marx y su herencia, sobre la revolución –fantasma, topo y espectro– y sobre la emancipación, vuelven a ocupar hoy el centro de la escena filosófica. Hasta Jacques Derrida, padre intelectual del desconstruccionismo, le dedica un libro a Marx y le replica al pragmático norteamericano Richard Rorty que: “La emancipación vuelve a ser hoy una vasta cuestión. No tengo tolerancia por aquellos –desconstruccionistas o no– que son irónicos con el gran discurso de la emancipación. Esta actitud siempre me ha preocupado y molestado. No quiero renunciar a este discurso”1. Nuevamente volvemos a empezar. En ese contexto, entonces, nada más oportuno que releer a Adolfo Sánchez Vázquez. Su obra representa para nosotros, marxistas argentinos de algunas generaciones posteriores, el despertar –en palabras de Kant– del sueño dogmático, la quiebra de esa “envoltura ontologizante” que había petrificado mundialmente la filosofía del marxismo tras el congelamiento de la revolución bolchevique en los años treinta.
«La cadena de montaje empieza en la cocina, en el lavabo, en nuestros cuerpos»: Entrevista a Silvia Federici
Manel Ros«El sujeto de la Historia»: Carlos Pereyra
Al plantear la cuestión del sujeto de la historia, es necesario intentar una mayor precisión acerca de lo interrogado, pues la significación del término «sujeto» es cualquier cosa menos comprensible de suyo. Aun sin considerar los diversos significados de esta noción cuando se trata del sujeto lógico o epistemológico, sigue siendo ambiguo y confuso lo que pueda entenderse por «sujeto». Etimológicamente significa «lo puesto debajo» o «lo que se encuentra en la base»: de ahí un sentido semejante al del término «sustancia». A este sentido etimológico responde las más de las veces el significado ontológico del vocablo «sujeto», conforme con el; cual el sujeto es el ente que está en la base sosteniendo o susitentando una determinada realidad. De acuerdo con el sentído mencionado, pues, el término «sujeto» indica la relación de un ente con una realidad sostenida por él o, lo que es igual, con una realidad en alguna manera dependiente del í sujeto sustentante.
«La ‘forma natural’ de la reproducción social»: Bolivar Echevarría
Las únicas formas reales de las mercancías son sus figu-ras en el uso, sus formas
naturales.
…el proceso entero de trabajo en cuanto tal, en la interacción viva de sus elementos
objetivos y subjetivos, se presenta como la figura total del valor de uso…
Karl Marx
El proceso de reproducción social posee una estructura esencial, trans-histórica, supra-étnica, cuya presencia sólo es real en la medida en que se encuentra actualizada o dotada de forma dentro de un sinnúmero de conjuntos particulares de condiciones étnicas e históricas. Cada una de las formas en las que se ha actualizado esa estructura constituye la identidad o figura concreta de una sociedad. Para Marx, el modo en que esta actualización tiene lugar en la situación capitalista difiere radicalmente del modo en que acontecía en épocas anteriores de la historia y debería diferir también del modo que podrá tener en un futuro deseable. Mientras en las situaciones precapitalistas la formación de la estructura era simple, en la época capitalista ella es doble y por tanto compleja: no obedece únicamente al condicionamiento «natural» a partir de lo étnico y lo histórico, sino que se somete también a un condicionamiento «pseudonatural», que proviene de la organización económica constituida en una «segunda naturaleza».
«Marx, Marginalism and Modern Sociology»: Simon Clarke
Preface to the Second Edition
I originally wrote this book because I felt that it was important to take liberal social theory more seriously than did the ‘radical’ social thought of the 1970s. The main aim of the book was to develop a Marxist critique of liberal social theory, which could identify both the scientific strengths and the ideological limitations of such theories. The book was wellreceived, but critical responses made it apparent that the central argument had not been widely understood, particularly by those who could only read Marx through the eyes of his orthodox interpreters, and so missed the distinctiveness of the interpretation of Marx presented here. The book was also read as an historical study, because it did not include an explicit discussion of the liberal foundations of contemporary economic and social theory, ending with the marginalist revolution in economics and Weber’s sociology.
Since the book was originally published the intellectual landscape has changed dramatically. An uncritical return to liberal social theory has replaced its uncritical rejection, while the collapse of state socialism, in both East and West, has inspired the proclamation of the ‘death of Marxism’. I believe that these changes have made the argument developed in this book more, and not less, relevant than when it was first written. There is no better testimony to the inadequacy of the orthodox Marxist and radical critiques of liberal social theory than the recent resurgence of liberalism. The development of a theoretically sound critique is all the more urgent as liberalism once more comes up against its limits.

























