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Presentación de las «16 tesis de Economía Política» de Enrique Dussel
El día de hoy gracias al apoyo del Dr. José Gandarilla tenemos el privilegio de poder presentar la reciente presentación que se hizo a la nueva edición de las «16 Tesis de Economía Política» obra capital en el pensamiento del Dr. Enrique Dussel. Leer más…
«What if Ilyenkov Had Known Marx’s Notes on Spinoza?»: Bill Bowring
Abstract:
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«Adolfo Sánchez Vázquez (1915 – 2011)»: Gabriel Vargas Lozano
Adolfo Sánchez Vázquez nació en Algeciras, Cádiz, el 17 de septiembre de 1915 y murió en la Ciudad de México el 8 de julio de 2011. Algunas de sus experiencias iniciales que influyeron en su formación intelectual y vital han sido recogidas en diversas entrevistas y textos autobiográficos. Entre estos últimos, podemos destacar “Mi obra filosófica” (1978) y “Vida y filosofía. Postscriptum político-filosófico” (1985). De acuerdo con ellos, en los años treinta, se inició su interés por la poesía, en Málaga, animado por Emilio Prados.
«El maestro Adolfo Sánchez Vázquez»: Andrés Barreda
Hijo de la República Española, combatiente de la Guerra Civil y exiliado en México, militante del Partido Comunista Español en México, poeta y filósofo de la praxis, o la poeisis como gustaba explicar subrayando la conexión de fondo que existe entre la actividad poética y la actividad creativa, y por lo cual, consecuentemente, se convirtió en un filósofo del arte y de la revolución comunista. Promotor del compromiso histórico, el rigor en la lectura, el pensamiento por cuenta propia y el poder pedagógico del ejemplo personal, fue siempre un activista y compañero solidario de las causas justas en España y en Europa, en México, en América Latina y en el mundo entero.Como bien recuerda Jorge Juanes, uno de sus primeros y más entrañables alumnos de los años sesenta, Adolfo Sánchez Vázquez no tuvo maestros personales importantes. Partiendo de sí mismo, harto de los dogmatismos, las tonterías e injusticias que entrañaban las posturas dogmáticas y autoritarias dentro del Partido, realizó un esfuerzo ético e intelectual extraordinario al momento de construir en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) un espacio de lectura directa y permanente de Marx, especialmente de los textos de juventud, que en los años 60 y 70 eran superficialmente estigmatizados como humanistas burgueses e idealistas. La creación de este espacio pionero enriqueció de forma decisiva la formación crítica de diversos filósofos que por sus ideas y compromisos marcarían a una parte de la izquierda de México, como fue el caso de Bolívar Echeverría, Carlos Pereyra, Armando Bartra, Gabriel Vargas Lozano y Andrea Revueltas, entre otros.
«Volver a Marx»: Enrique Dussel
«Marxism and mediation»: Richard Gunn
In both Hegelian and Marxist thought, the concept of mediation figures as a central dialectical category. That the category does theoretical, and revolutionary, work is clear. What is less clear, to myself at any rate, is what might be termed the conceptual geography of the category itself. It is this conceptual geography which, as a preliminary to further discussion, the present paper attempts to clarify. A more pretentious title for what follows might be ‘Prolegomena to a Reading of Marx’.
To mediate is to bring about a relation by means of a relating (an “intermediate”) term. A mediationis the relating term itself. To count as a mediation, a relating term must be more than a mere catalyst or external condition (however necessary) of the relation: rather, it must itself be the relation. It must constitute it, in the way that for example –and the example is offered merely heuristically –a rope linking two climbers is constitutive of the relation in which they stand.
If a mediation is, thus, the relation which it establishes, it does not follow that just any relation counts as a mediating term. A mediated relation is distinct from a relation for which, to render it intelligible or accurately describe it, no reference to a relating term need be made –for example, a relation of juxtaposition. A relation of this kind is an immediate relation (which, for its part, may be catalysed or necessitated in this or that way). Leer más…
«El marxismo y la justicia social. La idea de igualdad en Ernesto Che Guevara»: Fernando Lizárraga
Profundo análisis de Fernando Lizarraga (investigador del Conicet e integrante del CIPEC) quien en esta obra pone a discutir al Che Guevara con lo más selecto del pensamiento académico anglosajón contemporáneo centrado en la noción normativa de justicia. Leer más…
«Sobre el sujeto de la Historia» Adolfo Sánchez Vázquez
Palabras pronunciadas en la presentación del libro de Carlos Pereyra, El sujeto de la historia (Alianza Editorial, Madrid, 1984) el 17 de Julio de 1985 en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM.«Sociedad Civil y Hegemonía»: Jorge Luis Acanda
Jorge Luis Acanda (La Habana, 1954) es Profesor Titular de la Universidad de La Habana, en la cual imparte historia del pensamiento marxista. Doctor en Filosofía por la Universidad de Leipzig. Vicepresidente de la Cátedra de Estudios Antonio Gramsci del Centro de Investigación y Desarrollo de la Cultura Cubana «Juan Marinello». Ha publicado más de treinta artículos en distintas publicaciones de cinco países.Este es un libro, por lo tanto, acerca de Gramsci y de la sociedad civil. Y necesariamente por esto, de la cultura revolucionaria. El carácter dialéctico, y, por ende, relacional, de su concepción sobre los procesos que tienen lugar en la sociedad, hace que la herencia de este autor sea tan mal interpretada. Aunque muchos hablen de la dialéctica, ella sigue siendo un componente bastante escaso en el pensamiento de una buena parte de quienes se ocupan de la teoría social. Gramsci no entendía los fenómenos sociales como cosas, sino como sistemas de relaciones, como constelaciones expandidas de procesos que se imbrican entre sí. Es una idea que no voy a desarrollar en este momento, pues con posterioridad le dedico unas cuantas páginas. Leer más…
«El trabajo que estructura al capital desestructura a la sociedad»: Ricardo Antunes
¿Por qué se impuso el proyecto de la tercerización? “Porque el PT, en el Ejecutivo Federal, nunca se consustanció con un gobierno de los trabajadores y de las trabajadoras”, afirma el sociólogo. Ricardo Antunes argumenta que hay un movimiento en el Congreso que se aprovecha de la crisis política actual para fomentar proyectos que beneficien al capital en contra del trabajo. Al realizar tal análisis, en tanto, el investigador reitera que todo este proceso es resultado de una cierta negligencia de los gobierno de Lula y de Dilma. “El PT fue, desde el inicio, un gobierno –este fue el trazo característico del PT y de Lula en el poder- de la conciliación nacional”. – ¿Qué significa la aprobación del PL 4330 para el mundo del trabajo en Brasil? RA- El PL 4330 es el más virulento y fuerte ataque del empresariado a los derechos del trabajo conseguidos a lo largo de un siglo y medio de luchas, desde mediados del siglo XIX, cuando la clase trabajadora brasileña –asalariada y urbana, todavía incipiente- hizo sus primeras huelgas intentando obtener derechos que tenían que ver con la regulación del trabajo. La primera huelga de que se tiene noticias, de 1858 (intento recordar aquí de memoria), era ya una lucha por el derecho al trabajo regulado que comenzó a ser una plataforma imperiosa de la lucha trabajadora.Cuando nosotros tuvimos la Consolidación de las Leyes del Trabajo – CLT, normalmente citada por la historia oficial como una concesión del gobierno varguista, se condensaron luchas importantes del proletariado brasileño desde los primeros años del siglo XX. La huelga general de 1917 es un momento singular de estas luchas. Yo pude estudiar los años 1930 a 1935, analizando todas las principales huelgas que se sucedieron y fueron noticia para la prensa de la época. Estas huelgas reivindicaban mejores salarios, descanso semanal, salario mínimo, salarios iguales para hombres y mujeres, luchas que después de casi una década y media – Vargas comienza sus decretos en 1931-, o sea, solamente en 1943, resultaron en todas las leyes promulgadas en los primeros 12 años del gobierno varguista, consolidadas en la CLT.La CLT tiene un carácter bifronte. En su lado claramente positivo, que refiere a la regulación del trabajo, ella tiene una contribución decisiva, pues fue una respuesta a las reivindicaciones presentes en las huelgas de la época: tratar de modo ecuánime el conjunto de la acción social protectora del trabajo de modo que haya, al menos, un nivel mínimo de derechos garantizados. Pero es bueno recordar que la CLT excluía a los trabajadores del campo, lo que era un compromiso de Vargas con el sector de donde él era originario, pero los trabajadores urbanos comenzaron a tener derechos. La CLT se transformó en aquello en lo que vengo llamando la atención hace algún tiempo: en una verdadera “constitución del trabajo en Brasil”.
Los trabajadores ven en la CLT el propio código protector de los derechos del trabajo. En el capítulo sindical, entretanto, la CLT fue claramente restrictiva, al instaurar el sindicalismo de estado en Brasil, con fuerte injerencia estatal.
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«La vigencia de los Manuscritos de 1844»: Carlos Pérez Soto
El día de hoy gracias al apoyo del Dr. José Gandarilla podemos transmitir la conferencia que diera el Dr. Carlos Pérez Soto en la que aborda el contexto y algunos apuntes para entender los Manuscritos de 1844 de Carlos Marx.
“Si te interesa la filosofía marxista (en un sentido amplio), merece la penar leer estos textos.”: Entrevista a Renzo Llorente sobre la edición inglesa de la obra de Manuel Sacristán por Salvador López Arnal
Renzo Llorente, profesor de filosofía en el campus de Madrid de la Saint Louis University, acaba de editar en la prestigiosa editorial Brill, en la colección “Historical Materialism Book Series”, The Marxism of Manuel Sacristán.***
No puedo por menos que felicitarte muy sinceramente por tu trabajo: ¡qué hermoso libro!, ¡qué magnífica presentación!, ¡qué anotaciones tan imprescindibles!. ¡qué excelente selección la tuya! Gracias, muchas gracias. Permíteme situarme fuera del libro por unos instantes: ¿de dónde tu interés por la obra de Manuel Sacristán? ¿Desde cuándo?
Creo que encontré el nombre de Sacristán por primera vez en la Historia de la filosofía española, de Alain Guy. Fue por el año 1993 o 1994. Los párrafos sobre Sacristán me llamaron la atención porque yo ya había leído bastante literatura marxista, pero realmente no sabía nada sobre la tradición marxista en España, aparte de algunos vagos conocimientos que tenía en relación con la historia del movimiento comunista en el estado español. Pero la información de Guy también me llamó la atención por dejar claro que Sacristán era, sobre todo, un filósofo –el libro era, después de todo, una historia de filosofía– y lo que más me interesaba dentro del marxismo en ese momento, la época en que hacía un doctorado en filosofía, era precisamente la filosofía marxista.
Gracias a esa referencia el nombre de Sacristán se me quedó grabado en la memoria, pero no me puse a buscar ningún texto suyo en ese momento. (No olvidemos que en esa época no había librerías on line y apenas existían sitios web.) Afortunadamente, más tarde descubrí, por casualidad, Sobre Marx y marxismo. Panfletos y materiales I en una librería de Madrid y, un año o dos después (estoy hablando de 1996 o 1997), Acerca de Manuel Sacristán, el libro de entrevistas con y sobre Sacristán que coordinaste con Pere de la Fuente. La lectura de ese libro fue decisiva: constituye una fascinante introducción a la vida y obra de Sacristán, y me convenció de que debería conocer sus escritos. De hecho, poco tiempo después de terminar ese libro encargué los tomos de los Panfletos y materiales que me faltaban –lo cual fue un poco complicado, ya que vivía en EE.UU.– y luego empecé a leer a Sacristán poco a poco, motivado y orientado, en cierta medida, por los comentarios y valoraciones de los entrevistados en Acerca de Manuel Sacristán.
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«Filosofía y marxismo»: Entrevista a la Dra. Fernanda Navarro
«Constelaciones intempestivas. En torno a Jacobo Muñoz. Introducción»: Germán Cano, Eduardo Maura y Eugenio Moya
Una idea fuerte comunica algo de su fuerza al contradictor. Como participa del valor universal de los espíritus, se inserta, se injerta en la mente de aquel al que refuta, en medio de ideas adyacentes con cuya ayuda, recuperando cierta ventaja, la completa, la rectifica; hasta el punto de que la sentencia final es en cierto modo obra de las dos personas que discutían.
- Proust, A la sombra de las muchachas en flor, 1919.
El once de mayo de 2012 tuvo lugar en la Facultad de Filosofía de la Universidad Complutense de Madrid una jornada de homenaje a Jacobo Muñoz, catedrático emérito de dicha universidad, filósofo, traductor y maestro de muchas de las personas que allí nos reunimos. La pretensión del homenaje, tal como él mismo señaló en varias intervenciones, era repasar y recuperar no solamente su trayectoria, sino recorrer el itinerario de una generación de pensadores españoles cuyo senior sería Javier Muguerza y cuyo junior sería Fernando Savater; la generación de la transición filosófica, en definitiva.
En aquella jornada se dieron cita tres generaciones de filósofos e intelectuales: la del propio Jacobo Muñoz, generación de pretendientes y de pioneros en el campo filosófico español; la de sus primeros estudiantes, todavía con un pie en los planes de estudios del franquismo tardío, y una última, más postrera, homologable, con todas las reservas necesarias, con otros países europeos, acostumbrada a medirse con referentes contemporáneos y mucho más ligera de cargas intelectuales y políticas. Durante los debates tuvimos la oportunidad de escuchar a Jacobo Muñoz dialogar con quienes han sido sus principales interlocutores durante cuatro décadas; los problemas y campos de discusión fueron desde el marxismo hasta la crítica literaria, pasando por la epistemología y la historia de las ideas. No faltaron elogios y buenos recuerdos, desde luego, pero tampoco polémicas y rastros de antiguas batallas, como no podía ser de otra manera tratándose de una generación de transición. Leer más…
«Jacobo Muñoz, lector de Karl Marx. La construcción del marxismo crítico en España: la vía praxeológica»: Mario Espinoza Pino
La buena gente nos preocupa.
Parece que no pueden realizar nada
solos,
proponen soluciones que exigen aún
tareas.
En momentos difíciles de barcos
naufragando,
de pronto descubrimos fija
en nosotros su mirada inmensa.
Aunque tal como somos no les gustamos,
están de acuerdo, sin embargo, con
nosotros.
Bertolt Brecht, Canción de la Buena
Gente
1. Más allá del deshielo y la crisis del marxismo: España, hacia la invención de una tercera vía
Si tuviésemos que periodizar la evolución del marxismo en el siglo XX, una de las fechas obligadas de nuestro itinerario sería 1956, año del 20º Congreso del PCUS. Dicho congreso, punto de partida del proceso de desestalinización del Bloque Comunista, abriría una profunda brecha ideológica e intelectual en el horizonte del marxismo internacional, que durante más de veinte años se había organizado en torno al “canon teórico” del Diamat. La denuncia del “Culto a la Personalidad” por parte del nuevo presidente de la URSS, Nikita Khruschev, haría públicos los rasgos más atroces de la era estalinista, caracterizada por una política de terror y represión colectiva: deportaciones masivas, purgas obreras, depuraciones en los órganos del partido, censura, campos de trabajo forzado para los disidentes (GULAG), etc. Aunque estos hechos marcarán de forma irreversible el futuro de la tradición marxista mundial, 1956 sería escenario de otros dos acontecimientos históricos que acelerarían la fractura de la dogmática estalinista: las Revoluciones húngara y polaca. Leer más…



























