Inicio > ¿Qué leer?, Psicología marxista, Teoría crítica acumulada > “Jean-Paul Bronckart y Christian Bota (2011) – Bajtín desenmascarado. Historia de un mentiroso, una estafa y un deliro colectivo -“: Reseña de Hélène Maurel-Indart

“Jean-Paul Bronckart y Christian Bota (2011) – Bajtín desenmascarado. Historia de un mentiroso, una estafa y un deliro colectivo -“: Reseña de Hélène Maurel-Indart

“El caso Bajtín: ¿el fin de un tabú?”.- El examen riguroso, completo y convincente al que proceden Jean Paul Bronckart y Cristian Bota sobre la paternidad de Bajtín respecto a ciertos textos de Volóshinov y Medvédev era muy esperado. El tema es complejo y persisten, según los mismos autores, zonas oscuras sobre ciertos aspectos. Sin embargo, tras la lectura de este libro-investigación comprendemos cómo pudo construirse a partir de los años 1960 la figura de M. Bajtín en detrimento del reconocimiento de los aportes hechos por Volóshinov y Medvédev, fallecidos demasiado tiempo atrás como para poder defenderse y hacer valer la autenticidad y originalidad de sus respectivas obras. Apoyándose al mismo tiempo en elementos biográficos e históricos en la primera parte y en el análisis comparativo de los textos en la segunda, los dos especialistas de Bajtín se entregan a una auténtica demostración.

Las razones políticas que han podido llevar a ciertos “promotores moscovitas” en los años 1960-1970 a erigir a Bajtín como figura intelectual de primer orden pueden comprenderse fácilmente en el marco de la propaganda de la época: “en un contexto de decadencia del marxismo-estalinismo oficial, a algunos les pareció útil disponer de una figura histórica capaz de erigirse en icono de la libertad y Bajtín presentaba a este fin el perfil ideal” (pp.193-194)1. Sobre todo tras su integración en el sistema estalinista a finales de los años 1930: en 1933, después de su exilio en Koustanái, trabaja como consejero en el Consejo del Distrito, en buen entendimiento con las autoridades; participa en el proceso de colectivización de la agricultura. Acaba así su reticencia al régimen soviético, al cual no sobrevivió Medvédev, fusilado en 1938. De aquí el culto a la personalidad del que Batjín fue objeto en la Unión Soviética. A ello, así como a su glorificación, contribuyó ampliamente la traducción de su obra en Europa.

Menos comprensible es que todavía hoy ciertos comentaristas sigan fascinados por esta sacralizada figura. Aunque la mayoría de ellos conceden a Volóshinov y Medvédev una parte de creatividad en el círculo de Bajtín, en una especie de ceguera, incapaces de renunciar a una forma de idolatría, continúan considerando como alumnos del maestro a dos autores que, sin lugar a dudas, fueron para él no sólo sus protectores sino también sus negros2. El mito del “círculo de Bajtín” persiste, a pesar de que el presunto maestro habló del “circulo de Medvédev”. De entrada, Bota y Bronckart reconocen la clarividencia crítica de Julia Kristeva en “Una poética en ruinas”3, prefacio de 1970 a la primera traducción francesa del Dostoievski de 1963. Kristeva puso en evidencia las divergencias conceptuales entre, por un lado, el Dostoievski de Bajtín, que adopta un “lenguaje humanista, véase celadamente cristiano”, lejos de la perspectiva marxista, y por otro lado, El método formal en los estudios literarios4 de Medvédev de inspiración netamente marxista, de un marxismo razonado que, si bien critica el formalismo, sabía reconocerle innovaciones interesantes. Las orientaciones de los dos autores se distinguen claramente en estos dos textos y la impronta de Medvédev en modo alguno puede ponerse en duda.

Otros críticos como Matejka también han destacado los “problemas de autoría y de autenticidad textológica”5 que afectan a los estudios bajtianos. Matejka subraya, según los términos de Bronckart y Bota, “las diferencias radicales de posicionamiento epistemológico entre los escritos de Bajtín de principios de los años 20 y los de los dos autores excluidos: los textos de Volóshinov y de Medvédev abogan por una aproximación dialéctico-materialista de todas las esferas de la creación ideológica, algo que no podía dejar de entrar en clara contradicción con la estética antimaterialista del cristiano Bajtín” (p.207). En cuanto al concepto de dialogismo atribuido tradicionalmente a Bajtín como uno de sus mayores logros, Cohen6 no es el único en advertir que los textos no discutidos de Volóshinov comoEl discurso en la vida y el discurso en la poesía7 de 1926, anterior al Dostoievski de 1929, ya hacen referencia a él, como “estructurador y constituyente de todo tipo de enunciado”, según la definición de Bronckart y Bota (p. 464). La noción de dialogismo, lejos de ser una construcción intelectual de Bajtín, aparece más bien como fruto de la reflexión de sus predecesores. El mismo Bajtín, en su obra de juventud titulada Por una filosofía del acto8, editada en 1986 y traducida al francés en 2003, está impregnado de la ideología eslavófila de finales de siglo XIX según la cual Rusia debía protegerse del racionalismo occidental responsable de la pérdida de la unidad interior del hombre. Esta búsqueda de “la unidad subjetiva del hombre dotado de percepción y voluntad”9 se refleja, según Bajtín, en el trabajo creador, como explica en “El problema del contenido”: “La unidad de la forma estética es pues la unidad de la posición del alma y de un cuerpo activo”.10 Bajtín reivindica claramente un monologismo radical, alejado de las teorías sobre el dialogismo del cual habría sido precursor.

Las conclusiones que se extraen de Bajtín desenmascarado tienen importantes consecuencias e imaginamos qué fuerte inercia ha hecho falta afrontar para llegar a publicar una obra como ésta. Uno se puede fácilmente imaginar las críticas, posiblemente violentas, que va ha suscitar. El coro del “todo-Bajtín” está dispuesto a desenfundar sus armas, retorciendo una vez más los hechos. Están en juego fuertes cuestiones ideológicas: no se desmonta de su pedestal la estatua del comendador alrededor del cual se ha forjado una obra crítica cuyo alcance en adelante debe ser relativizado. No es solo, en efecto, la obra misma de Bajtín la que es puesta en cuestión en toda su extensión, al tener que devolver a sus auténticos firmantes, Volóshinov y Medvédev, los textos “disputados”, más aun, es la misma coherencia y la originalidad del corpus propiamente bajtiano las que pierden su legitimidad. Tantas son las contradicciones conceptuales que aparecen.

El ejemplo del Dostoievski es determinante. Bronckart y Bota explican como la publicación de esta obra al cuidado de Medvédev en 1929, permitió a Bajtín, detenido a finales de 1928 o principios de 1929, aliviar su pena en un exilio de seis años en Kazajistán. Bajtín manifestó efectivamente un activismo religioso contrario a la política estalinista de la época. Es importante observar las modificaciones introducidas en esta versión del Dostoievski de 1929 llamada prínceps, en su publicación de 1963. Respecto a la obra inicial varios críticos, como Nikolev en 1995 y Hirschkop en 1999, señalaron dos orientaciones diferentes: una, originada por las preocupaciones religiosas propias de Bajtín, la otra, cercana a las tesis desarrolladas en los textos disputados caracterizadas por la influencia marxista. Parece ser que Medvédev habría aportado su toque personal a la primera versión para hacer el texto publicable y asegurar así una notoriedad a Bajtín en un momento en el que tanto la necesitaba después de su detención, durante la campaña por su liberación organizada por sus amigos. El propio Medvédev publicó en 1921 un artículo sobre Dostoievski en Iskusstvo. Borcharov y Kozhinov trabajaron en la reedición del Dostoievski y del Rabelais. Sin embargo, en la versión reelaborada de La Poética de Dostoievski de 1963, traducida al francés en 1970, se omitieron pasajes enteros del texto inicial que contenían formulaciones análogas a aquellas de las dos principales obras disputadas. ¿Se trataba de borrar los trazos de las contribuciones particularmente las de Medvédev?

La tesis de Bajtín sobre Rabelais plantea también la cuestión de los abusivos préstamos en obras anteriores. Poole11 señala la copia sin comillas de muchas páginas de la obra Individuum in Cosmos publicado por Cassirer en 1927. Se suman al abuso de textos firmados por Medvédev y Volóshinov, interrogantes sobre la práctica del plagio.

Respecto al principio de suplantador del que se benefició Bajtín gracias a Volóshinov y Medvédev, las explicaciones parecen contradecirse hasta el punto de anularse. Bajtín aceptó publicar dos obras importantes bajo el nombre de sus amigos: El método formal en los estudios literarios, bajo el nombre de Medvédev en 1928, y Marxismo y filosofía del lenguaje bajo el nombre de Volóshinov en 1929. ¿Por qué? Primeramente, hay que saber que esta revelación nunca fue confirmada por Bajtín en un documento oficial, que sus declaraciones tardías fueron fluctuantes y que fue en una conferencia de 1970 donde Ivanov12 lanzó esta idea. Se ha invocado a la ligera la modestia de Bajtín; pero sobre todo es su teoría sobre el dialogismo y sobre la polifonía la que justificaría esta interferencia de la paternidad de los textos. Entonces, ¿por qué una firma y no la otra? En la hipótesis según la cual hubo un círculo Bajtín donde se elaboraban colectivamente las obras, mal se entiende este tráfico de firmas. Sería de esperar más bien una firma colectiva. Por lo demás, parece materialmente inconcebible que Bajtín, enfermo y buscando medios de subsistencia, hubiera podido producir en el espacio de tres años cuatro libros tan importantes: en 1927, Freudismo firmado por Voloshinov; en 1928, El método formal en los estudios literarios firmado por Medvédev; en 1929, Marxismo y filosofía del lenguaje, firmado por Volóshinov, así como el Dostoievski firmado por Bajtín. Por otra parte, como indica Julia Kristeva en su prefacio a la traducción francesa del Dostoievski, ¿por qué Bajtín no toma en consideración el freudismo sobre el que escribe al mismo tiempo en Freudismo? ¿Por qué despojar de sus obras a estos dos brillantes universitarios que fueron Medvédev y Volóshinov y obstinarse en hacerlos pasar por mediocres alumnos del maestro, algo que desmientes los testimonios biográficos de ambos autores? Uno y otro realizaron, efectivamente, una carrera universitaria, desarrollando sus investigaciones principales en el ILIAZV, Instituto de Historia de la Literatura comparada de Lenguas y Literaturas del Este y de Oeste de Leningrado.

Era necesario que un estudio en profundidad sobre la problemática de los “textos disputados” hiciera balance de los años de propaganda y de crítica distorsionada por la denegación de las obras de Medvédev y Volóshinov. Estamos ante una obra que no dejará de suscitar nuevos enfoques, nuevos avances hacia una cada vez más precisa identificación de los aportes reales de la obra de Bajtín cuya sacralización no se puede seguir justificando. Un nuevo y fecundo texto que permitirá superar los tabús y las incoherencias demasiado tiempo perpetuadas, en términos de Morson13 de 1986, por la “Bakhtin industry“.

Hélène MAUREL-INDART

Université François Rabelais de Tours

 Artículo en PDF

Traducción para Marxismo Crítico de Ivan Gordillo

 Ver también: “Del caso Bajtín al caso Vigotsky. Marx pensador de la individualidad humana”: Lucien Sève

“Volver a la historia”: César de Vicente Hernando sobre el libro de Jean-Paul Bronckart y Christian Bota, “Bajtín desenmascarado”

Versión original en francés

1Todas la referencias son a la edición francesa (N.d.T).

2 Hemos traducido “substituts d’écriture” por negro que la RAE define como persona que trabaja anónimamente para lucimiento y provecho de otro, especialmente en trabajos literarios. (N.d.T).

3“Un poétique ruinée”, en Mikhail BAKHTIN, La poétique de Dostoiesvki,Paris, Seuil, 1970, pp. 5-27.

4La Methode formelle en littérature, éd. crítica y traducción de Bénedicte VAUTHIER y Roger COMTET, postfacio de Youri MEDVEDEV, Toulouse, Presses universitaires du Mirail, 2008 (éd. original en ruso, 1928)

5Ladislav MATEJKA, “Deconstructing Bakhtin”, en Calin Andrei MIHAILESCU y Walid HARMANEH (ed.), Fiction Updated. Theories of Fictionality, Narratology and Poetics, Toronto, University of Toronto Press, 1996, p. 257.

6Thomas D. COHEN, “”Well!”: Voloshinov’s Double Talk”, en SubStance, 21, 1992, pp.91-101.

7En Tzveran TODOROV (Ed.), Mikhail Bakhtine le principe dialogique, trad. Georges PHILIPPENKO y Monique CANTO, Paris, Seuil, 1981 (éd. original en ruso: 1926). pp. 181-215.

8Pour une Philosophie de l’acte, traducción del ruso por Ghislaine CAPOGNA BARDET, prefacio de Sergei BOCHAROV, anotaciones de Sergei AVERINTSEV. Lausanne, L’Age d’Homme, 2003.

9“Le Problème du contenu, du matériau et de la forme”, en Esthétique et théorie du roman, trad. Daria OLIVER, Paris, Gallimard, 1978, p. 77.

10Ibid. p. 76.

11Brian POOLE, “Bakhtin and Cassirer: The Philosophical Origin of Bakhtin’s Carnival Messianism”, en The South Atlantic Quaterly, 97, 1998, pp. 537-579.

12La presentación fue traducida en 1973 en la revista americana Soviet Studies in Literature con el título “The Signifiance of M. M. Bakhtin’s Ideas on Sign, Utterance and Dialogue for Modern Semiotics”.

13Gary Saul MORSON, “The Bakhtin Industry”, en The Slavic and East European Journal, 30, 1986, pp. 81-91.

  1. Ernesto
    06/08/2015 en 10:54

    La primera cuestión que deberíamos plantearnos ante una critica son los motivos de la misma, y el señor Bronckart tiene muchos para realizarla pero todos ellos tan poco honestos como rigurosos. Para no extendernos en los mismos y hacerlos asequibles al lector, el primero y principal es que la teoría de Bajtín desmonta por completo todos los presupuestos de sus investigaciones y sobre todo termina de una vez por todas con la farsa de la epistemología y de la psicología evolutiva de su mentor Jean Piaget. Cuando analizamos la trayectoria de este ilustre personaje poca gente se para a pensar porque un biólogo interesado en las Aplysias reconvertido en psicólogo, defensor del psicoanálisis (Junt) y de los test del cociente intelectual (SImon) y sin ninguna vocación ni conocimiento pedagógico (como el mismo reconocía) se le concede el cargo de director de la oficina internacional de educación a propuesta de la fundación Rockefeller que condiciona la financiación de la misma a su nombramiento, lo que facilito la universalización educativa de la cultura del individualismo (aprendemos solos) y el egocentrismo (somos egocéntricos por naturaleza). Los disparates de estas teorías y por derivación de las del señor Bronckart nunca fueron contrastados ni con las herramientas de su época, la antropología (si los procesos eran universales porque no se manifestaban en otras culturas léase a Margaret Meat) ni con la etología y menos a un con la psicología y la epistemología (Vigotsky desmonto personalmente en un articulo de 1929 todos los argumentos de Piaget). Piaget afirma que no lo leyó hasta los años 60, (me pregunto cuantas revistas de epistemología se publicaban por entonces para que un científico no estuviera al tanto de las mismas, sobre todo cuando en ella se realiza un critica a sus trabajos) por entonces y ante la evidencia de que sus postulados se desmoronaban ya se había encargado de plagiar y apropiarse de las ideas de éste y de otros muchos investigadores conciliándolas de forma burda con las suyas (tal vez por eso sus libros carecen de reseñas bibliográficas). El señor Bronckart tiene el descaro de continuar con la estrategia de su mentor promoviendo la compatibilidad de las ideas de Vigotsky y Piaget, algo que se descuadra por completo con la aparición de la propuesta dialógica de Bajtín una propuesta que si encaja a la perfección con los postulados Vigotskianos y que esta siendo corroborada en la actualidad desde diferentes ámbitos de la ciencia véase por ejemplo: filosofía (Gergen 2009), etología (Tomasello 2010), economía (Zamagni 2012), epigenética (Ho 2003) o la neurociencia (Rizzolatti y Sinigaglia 2006). Razón tenia Feyerabent al criticar la razónes científicas de la pseudociencia hegemónica. Estimado Bronckart ya tiene suficientes años para saber que la ciencia a diferencia de los negocios no avanza por fidelización del consumidor sino por renovación del conocimiento y sobre todo que el conocimiento no es un ente abstracto que se genera en un cerebro aislado.

  2. xb
    06/08/2015 en 11:47

    https://marxismocritico.com/2015/07/31/bajtin-desenmascarado-replica-a-las-criticas/ Estimado Ernersto, quizás te pueda interesar la respuesta de ByB a las primeras críticas aparecidas a su libro.

    • Ernesto Mascarell
      06/08/2015 en 15:18

      Agradezco tu ofrecimiento pero creo que no me interesa perder ni un minuto mas de mi valioso tiempo en tonterías sobre la autoría y paternidad de una obra que sin duda es colectiva como todas. Pues pienso que decidir a posteriori de quien fueron las ideas y porque las plasmaron sin el testimonio contrastado de los autores me parece un ejercicio propio de videntes y no de científicos y mucho menos aun hacerlo de forma tendenciosa descalificando personalmente hasta el punto de inventarse una película de buenos y malos sobre un grupo de personas juzgándolas sin mayor argumento que las lecturas de unos textos. Si se hubiera escrito un texto tan tendencioso sobre Piaget (sobre el cual si existen mucho mas datos contrastados) este nunca se hubiese visto la luz. Soy partidario de que la gente escriba y opine lo que quiera pero desconfió por naturaleza de los que lo hacen desde la razón monológica y las palabras del Sr Bronckart lo delatan al descalificar y tratar a Bajtín como un delincuente cuando sus amigos y supuestos afectados nunca lo hicieron.

  3. Ernesto Mascarell
    07/08/2015 en 13:16

    Estimado amigo agradezco tu ofrecimiento pero creo que el Sr Bronckart no merece un minuto de atención mas de mi valioso tiempo y espero que tampoco de los lectores de la pagina. En todo el libro no se aporta una sola referencias de fuentes primarias sobre los descalificativos y el supuesto conflicto entre Bajtín y sus amigos, o sea que todo son suposiciones sin ninguna consistencia científica. Eso si no se corta a la hora de disfrazar sus datos de fidedignos llegando por los mismos no solo a deducir la intencionalidad de los autores de las obras sino también sus relaciones personales (me recuerda al programa los alienígenas ancestrales). Pero lo que me parece impresentable a todas luces es el lenguaje despectivo y la criminalización que se hace de una persona, el lenguaje empleado desde la razón monológica solo he tenido el disgusto de contemplarlo en personajes como Jose Maria Aznar. A los lectores interesado en la obra de Bajtín y las consecuencias sociales les recomiendo la lectura del libro de Alexander Sidorkin Las relaciones educativas un texto escrito por un profundo conocedor de la literatura y la educación rusa que siempre podrán contrastar con la hoja parroquial del Sr Bronckart.

  1. 12/02/2014 en 10:26

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