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«Etica y marxismo»: Adolfo Sánchez Vázquez (2003)
Conferencia /// Moral y política II. Conferencias realizadas por el Dr. Adolfo Sánchez Vázquez, dentro del Ciclo Ética y política. Facultad de Filosofía y Letras. Universidad Nacional Autónoma de México. Aula Magna el 4 de noviembre de 2003.
«Market Mystification in Capitalist and Market Socialist Societies»: Bertell Ollman
I. A LACK OF TRANSPARENCY
Amidst all the turmoil and exultation that marked the final days of the German Democratic Republic, an East German worker was heard to say, «What bothered us most about the Government is that they treated us like idiots». In the capitalist lands, of course, people are first made into idiots, so when they are treated as such few take notice. The difference is one of transparency.
One major virtue of centrally planned societies, then, even undemocratic ones, even ones that don’t work very well, is that it is easy to see who is responsible for what goes wrong. It is those who made the plan. The same cannot be said of market economies which have as one of their main functions to befuddle the understanding of those who live in them. This is essential if people are to misdirect whatever frustration and anger they feel about the social and economic inequality, unemployment, idle machines and factories, ecological destruction, widespread corruption and exaggerated forms of greed that are the inevitable byproducts of market economies. But to the extent this is so, only a critique of market mystification will enable us to put the blame where it belongs, which is to say—on the capitalist market as such and the class that rules over it, in order to open people up to the need for creating a new way of organizing the production and distribution of social wealth.
«La inflación en el capitalismo dependiente»: Guillermo Gigliani
En las economías contemporáneas, el dinero y los precios están vinculados con la marcha de la producción como así también con sus contradicciones. De acuerdo a Taylor (1991), existen dos tipos distintos de inflación. Uno de ellos es la inflación por exceso de demanda, que ocurre cuando la producción se encuentra en el límite de la capacidad instalada (cuando el nivel de ocupación de la capacidad u es igual a u*) 1. El funcionamiento de las economías capitalistas tiene lugar a través de ciclos de alzas y bajas de la producción. Cuando el nivel de actividad transpone la capacidad instalada normal, se ingresa a una fase de exceso de demanda en la cual se verifican tendencias al alza de los precios monetarios. Otros autores, entre ellos Olivera, extienden el concepto de exceso de demanda al desequilibrio que se verifica entre oferta y demanda agregadas, cualquiera sea el nivel de utilización de la capacidad instalada (Olivera, 1967) 2.
Varios autores marxistas, como Foley (1986) y Shaikh (2000), han analizado la relación entre el ciclo económico y la inflación. Los economistas postkeynesianos, en cambio, no tienen una opinión uniforme sobre este tipo de inflación. Taylor (1991, 2004) hace un estudio completo sobre los excesos de demanda de bienes en un contexto de oferta monetaria endógena. Otros, como Lavoie (1992) consideran que la producción se desenvuelve por debajo del nivel de la capacidad instalada y ello excluye la posibilidad normal de presiones de la demanda agregada sobre los precios. En su extensa y, en varios aspectos, notable Monetary Economics, Godley y Lavoie (2007) no plantean el caso de la inflación de demanda y hacen referencias muy poco definidas sobre el tema 3 .
«La aproximación de la actividad en psicología y su relación con el enfoque histórico-cultural de L. S. Vigotsky»: Nina Talizina, Yulia Solovieva y Luis Quintanar Rojas
El término enfoque histórico-cultural se conoce ampliamente en la psicología, lo cual se manifiesta por múltiples publicaciones relacionadas con el nombre de su fundador, L. S. Vigotsky, a quien denominan el “Mozart de la psicología”. No se puede decir lo mismo con los términos aproximación de la actividad y la psicología de la actividad, los cuales no cuentan con una popularidad suficiente en el ámbito de psicología. De hecho, frecuentemente se desconoce qué es lo que realmente significa la teoría de la actividad y cuál es su relación con el enfoque histórico-cultural de L. S. Vigotsky. El presente artículo se plantea el objetivo de aclarar esta relación.
Para iniciar, debemos señalar que con enfoque históricocultural se comprende la orientación en la ciencia psicológica que reconoce el origen histórico-cultural de la psique humana (Vigostky, 1995; Obukhova, 2006). Lo anterior significa que el desarrollo en la ontogenia se somete a las leyes sociales y no a las leyes biológicas.
«Discusiones marxistas sobre tecnología»: Claudio Katz
En dos textos recientes1 hemos definido a la tecnología como un conocimiento científico aplicado a la producción, que presenta tres características: es una fuerza productiva social, actúa por medio de innovaciones sujetas a la dinámica contradictoria de las leyes del capital, y su entendimiento requiere la adopción de una postura social e ideológica distanciada de las clases dominantes. Estos tres postulados constituyen el centro de una interpretación marxista del problema.
La tecnología es ante todo una fuerza productiva, ya que el «conocimiento científico aplicado a la producción» se materializa en máquinas, artefactos, procesos de trabajo y sistemas de organización de la producción. Contribuye a la creación de los medios necesarios para realizar una actividad económica dentro de un modo de producción específico y por lo tanto, forma parte de las fuerzas productivas.
«José Carlos Mariategui y la cultura revolucionaria: Del romanticismo al surrealismo»: Michael Löwy
Como sus contemporâneos, los jovenes Lukacs, Gramsci ou Walter Benjamin – con los cuales comparte une radical critica à la vision positivista del mundo – José Carlos Mariategui atribuye à la cultura un lugar central en el proyecto marxista de transformacion del mundo. Su intensa actividad politica y sindical no le impide consagrar, en sus proprios escritos asi como en su revista Amauta, una apasionada atencion à la poesia, à la literatura, à las artes y a todos los campos de la actividad cultural. Sus intervenciones en este campo tienen una coloracion explicitamente romantica y revolucionaria. El romanticismo, tal como lo entiende Mariategui, no es una escuela literaria del siglo 19, sino una vision del mundo cultural y politica, que se manifiesta no solo en el pasado sino también en el siglo 20.
La visión del mundo romántico-revolucionaria de Mariátegui, resumida con un estilo incandescente en su extraordinario ensayo de 1925,“Dos concepciones de la vida”, propone – en tajante ruptura con la “filosofía evolucionista, historicista, racionalista” y su “culto supersticioso del progreso” – un retorno al espíritu de aventura, a los mitos históricos, al “quijotismo” (término que tomó de Miguel de Unamuno). Dos corrientes románticas, que rechazan la filosofía “pobre y cómoda” del evolucionismo positivista, se enfrentan en una lucha a muerte: el romanticismo de derecha, fascista, que quiere volver a la Edad Media, y el romanticismo de izquierda, comunista, que aspira a la utopía. Despertadas por la guerra, las “energías románticas del hombre occidental” encontraron una expresión adecuada en la Revolución Rusa, que logró dar a la doctrina socialista “una alma guerrera y mística” 1. Si comparamos estas impresionantes y provocadoras afirmaciones con documentos de la Internacional Comunista de la misma época, tenemos una idea de la heterodoxia del marxista Mariategui…
«Why Could Marx Not Complete Capital?»: Michael R. Krätke
York University, Department of Political Science Seminar Series 2011.
«La filosofía de la praxis como nueva práctica de la filosofía»: Adolfo Sánchez Vázquez
El marxismo representa una innovación radical en la filosofía. Su novedad estriba en ser una nueva práctica de la filosofía, pero lo es justamente por ser una filosofía de la praxis. Tal es la tesis que queremos sostener.
Pero, para evitar ambigüedades y malentendidos, se requiere precisar previamente los conceptos fundamentales que hemos de utilizar, a saber: «filosofía de la praxis», «praxis», «práctica», «teoría» y «unidad y distinción de teoría y praxis».
Veamos, pues, estos conceptos. Filosofía de la praxis: el marxismo, en cuanto hace de la praxis su categoría central. Así entendido, rechaza las interpretaciones:
a] ontologizante (según la cual el problema filosófico fundamental es el de las relaciones entre el espíritu y la materia) ;
b] epistemológica (según la cual el marxismo se reduce a una nueva práctica teórica);
c] antropológico-humanista (según la cual el marxismo como proyecto de emancipación se enraíza en un concepto abstracto de hombre).
«Money and Totality: Marx’s Logic in Volume I of Capital»: Fred Moseley
A widely accepted interpretation of Marx’s theory (e.g. Morishima, Steedman) is that Volume I of Capital is primarily about the determination of the labor-values of individual
commodities. In other words, Volume I presents mainly a microeconomic theory, and the main microeconomic variables determined are the labor-values of commodities, rather than the prices of commodities.
I have argued in previous papers (Moseley 1993, 2000, 2002) that Volume I is primarily about the determination of the total increment of money ( M), or total surplus-value, produced in the capitalist economy as a whole. In other words, Volume I presents mainly a macroeconomic theory, and the main macroeconomic variable determined is the total money profit for the economy as a whole. I have called this a ‘macro-monetary’ interpretation of Marx’s theory. (Others who have presented various aspects of such a ‘macro-monetary’ interpretation include Mattick 1969, Yaffe 1976, Rosdolsky 1977, Mattick Jr. 1981, Carchedi 1984, Foley 1986, and Bellofiore 1989.)
This paper provides further detailed textual evidence to support these two main points – that Volume I presents a monetary theory and that it presents a macroeconomic theory of the total surplus-value.
«Sobre la juventud de Marx»: Enrique Dussel
La edición de la obra de Marx Escritos de Juventud, traducción al castellano de Wenceslao Roces en el Fondo de Cultura Económica, de México, marzo de 1982, como tomo I de las Obras Fundamentales de Carlos Marx-Federico Engels (al que le seguirá en breve la obra de juventud de Engels, ya en prensa), viene a llenar un vacío sentido. Es por ello que no quisiéramos simplemente escribir una reseña a la traducción, sino relanzar en cierta medida la cuestión del joven Marx.
La hipótesis que querríamos probar es que el periodo primero de la juventud de Marx abarca desde 1835 al 11 de octubre de 1843, cuando llega a París. Es con la articulación objetiva de la praxis de Marx con la clase obrera industrial en París que se produce en aquel intelectual radical pequeño burgués alemán una ruptura práctica, la que antecede y funda, abriéndole un horizonte de objetividad teórica, lo que pudiera llamarse un nuevo momento de su discurso explicativo, teórico.
Este segundo momento (desde octubre de 1843 hasta 1850) será una larga etapa transitoria o de sucesivas correcciones, que culminará con el abandono de las posiciones ricardianas y será el comienzo del descubrimiento del concepto de plusvalor.
«La lucha política es para tomar el poder»: Iñaki Gil de San Vicente

- Nuevas modas ideológicas
- Algunas referencias históricas
- Fetichismo parlamentario
- ¿Qué es la política radical?
- El contexto de la acción política
- Democracia ciudadana contra política radical
- Límites de la democracia ciudadana
- Despolitización ciudadana y propiedad privada
- Luchar en las entrañas del monstruo
«Probabilidad, economía y la teoría del valor trabajo»: Emmanuel Farjoun y Moshe Machover
Introducción
En nuestro libro Leyes del caos, publicado por Verso en 1983, abogamos por un desplazamiento metodológico básico en los fundamentos de la economía política.1Economistas y filósofos económicos a menudo han señalado la naturaleza esencialmente indeterminada y estadística de categorías económicas tales como precio y tasa de ganancias.2 Los marxistas, en particular, han reconocido que esta indeterminación tiene sus raíces en la naturaleza desordenada, descoordinada y caótica de las relaciones de mercado capitalistas.3 Sin embargo, en la práctica (teórica), el enfoque tomado por todas las escuelas económicas, marxistas y no marxistas por igual, es predominantemente determinista: las categorías económicas básicas son teorizadas como cantidades numéricas determinadas, interrelacionadas por medio de leyes deterministas. En Leyes del caos, abogamos por el abandono de esta metodología en favor de un marco conceptual totalmente probabilístico, que no solamente le preste servicio verbal a la naturaleza estadística de las categorías económicas básicas, sino que actualmente se incorpore dentro de sus modelos teóricos. Estas categorías, sostenemos nosotros, deberían ser teorizadas como “variables de azar”, interconectadas por leyes estadísticas. También intentamos mostrar cómo, tal metodología, aplicada a la teoría económica marxista, puede producir una versión probabilística, reconstruida y moderna, de la teoría del valor trabajo, capaz de trascender la profunda crisis teórica de la economía política marxista tradicional. En nuestra opinión, esta crisis se debe en gran parte a la mediación determinista errónea que plantea la teoría tradicional, entre valores y precios de mercado, siendo el eslabón mediador los llamados precios de producción.
«La estatización de YPF»: Rolando Astarita
“YPF recuperada. Patria sí, colonia no”. El cartel, colgado en una avenida muy transitada del sur del Gran Buenos Aires, y firmado por el partido Comunista, resume el entusiasmo que ha despertado en la población, y en amplios sectores de la izquierda, la expropiación de parte del paquete accionario de YPF. Dado que personalmente no comparto este entusiasmo, en lo que sigue presento algunas reflexiones sobre el significado de esta medida. Mi objetivo es, en primer lugar, ubicar la estatización de YPF en tendencias que están operando a nivel mundial, y en su perspectiva histórica. En segundo término, analizar la medida en relación al “modelo K” de crecimiento. En tercer lugar, argumentar por qué no estamos ante la vuelta del estatismo anterior a las privatizaciones del 90. Esta nota se complementa con otras que he escrito sobre el capitalismo de Estado (ver aquí) .
«La lucha de clases en Europa y las raíces de la crisis económica mundial»: François Chesnais
Después de haber sido presentada durante mucho tiempo como “deuda de los Estados”, la crisis de los bancos europeos y del euro se desarrolló con rapidez creciente a partir de octubre (2011). Su marco es la crisis económica y financiera mundial en curso desde hace más de cuatro años y constituye un momento de la misma en el terreno específicamente financiero. En las primeras fases de la crisis, el epicentro de la misma estuvo en Wall Street y la City. La dimensión y alcance del shadow banking system y la debilidad de las medidas de seguridad introducidas después de las declaraciones del G20 de Londres en mayo 2009 hacen que estos dos centros neurálgicos de las finanzas, tarde o temprano, marcharán hacia nuevas convulsiones financieras. Por el momento, el escenario está en Europa y la zona del euro. Desde mediados de octubre, para seguir la crisis harían falta un artículo o más por semana. Lo impiden tanto la periodicidad de Carré rouge como los objetivos del colectivo que la edita. Este artículo toma distancia de la situación inmediata.
La crisis financiera europea es la manifestación, en la esfera de las finanzas, de la situación de semiparálisis en que se encuentra la economía mundial. En este momento es su manifestación más visible, pero de ningún modo la única. Las políticas de austeridad aplicadas simultáneamente en la mayor parte de los países de la Unión Europea (UE) contribuyen a la espiral recesiva mundial, pero no constituyen su única causa. Fueron elocuentes los encabezamientos de la nota de perspectiva de septiembre de 2011 de la OCDE: “La actividad mundial está cerca del estancamiento”, “El comercio mundial se contrajo, los desequilibrios mundiales persisten”, “En el mercado del trabajo, las mejoras son cada vez menos perceptibles”, “La confianza ha disminuido”, etcétera. Luego de las proyecciones de Eurostat a mediados de noviembre de una contracción económica de la UE, a la que no escaparía ni siquiera Alemania, la nota de la OCDE del 28 de noviembre señala un “considerable deterioro”, con un crecimiento del 1,6% para el conjunto de la OCDE y del 3,4% para el conjunto de la economía mundial.
























