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Posts Tagged ‘Hegel’

“La producción espiriritual en el sistema de la producción social”: Rubén Zardoya

10/11/2014 Deja un comentario

La producción social

Podemos distinguir los hombres de los animales por la conciencia, por la religión o por lo que se quiera. Pero los hombres mismos comienzan a ver la diferencia entre ellos y los animales tan pronto como comienzan a producir sus medios de vida (…) Lo que son coincide, por consiguiente, con su producción, tanto con lo que producen como con el modo de cómo producen.1

La concepción materialista de la historia comienza allí donde la vida social, en toda la diversidad de sus formas de existencia, se identifica con la producción, con el proceso por el cual los sujetos sociales producen y reproducen sus condiciones de vida, las formas históricas de organización de la actividad y la cultura, su propia humanidad. No se trata simplemente de reconocer en “el hombre” (como solía decirse) a un ser activo y, ni siquiera, a un ser práctico, determinado por su actividad material sensorial. En efecto, la reelaboración crítica de las categorías de actividad y práctica, configuradas por el pensamiento filosófico precedente y, en particular, por la filosofía clásica alemana, constituyó un momento de extraordinaria importancia en el proceso de formación del marxismo. Sin embargo, es precisamente la comprensión de la naturaleza productiva de la actividad práctica humana el punto de apoyo sobre el que se hicieron girar todas las conquistas históricas del pensamiento social con la finalidad de asentarlas sobre una base auténticamente científica.

La categoría de producción social se instala, así, en el centro de la concepción marxista de la vida social. Leer más…

“Marx’s theory of value and money. A critique of Reuten’s ‘value-form’ interpretation of part 1 on volume 1 of Capital”: Fred Moseley

24/10/2014 Deja un comentario

Geert+Reuten2How then is the magnitude of value to be measured? By means of the ‘value-forming substance’, the labour, contained in the article. The quantity is measured by its duration, and the labour-time itself is measured on the particular scale of hours, days, etc. (C.I. 129).

Socially necessary labour-time is the labour-time required to produce any use-value under the conditions of production normal for a given society and with the average degree of skill and intensity of labour prevalent in that society. (C.I. 129)

A given quantity of any commodity contains a definite quantity of human labour. Therefore the form of value must not only express value in general, but also quantitatively determined value; i.e. the magnitude of value… The equation 20 yards of linen = 1 coat, or 20 years of linen are worth 1 coat, presupposes the presence in 1 coat of exactly as much of the substance of value as there is in 20 yards of linen, implies therefore that the quantities in which the two commodities are present have cost the same amount of labour or the same quantity of labour-time. (C.I. 144)

It is not money that renders commodities commensurable. Quite the contrary. Because all commodities, as values, are objectified human labour and therefore themselves commensurable, their values can be communally measured in one and the same commodity. Money is the necessary form of appearance of the measure of value immanent in commodities – labor-time. (C.I. 188)

Gold becomes the measure of value because the exchange-value of all commodities is measured in gold, is expressed in the relation of a definite quantity of gold and a definite quantity of commodity containing equal amounts of labour-time. (Contribution, 65-66)

According to the general law of value, a definite quantity of money expresses a definite quantity of materialised labour. (Selected Correspondence, 98-99)

Please note: Throughout this paper, original emphasis in quotations is in italics, and added emphasis is in bold. Phrases in brackets [ ] are also added. Leer más…

“The Marxism of Manuel Sacristán, una magnífica edición de Renzo Llorente”: Salvador López Arnal

20/10/2014 Deja un comentario

50509La editorial Brill (Leiden, Boston) ha publicado en 2014 en ”Historical Materialism. Book Series”, una colección dirigida por Sébastien Budgen, Steve Edwards, Marcel van der Linden y Peter Thomas, The Marxism of Manuel Sacristán. From Communism to the New Social Movements. Renzo Llorente, profesor de filosofía en el campus de Madrid de la Saint Louis University, ha sido el responsable de este más que justo y necesario proyecto.

Una Introducción documentada e impecable (pp. 1-22); unas notas informadas y rigurosas, y una traducción excelente (y sin duda nada fácil) son algunos de los atributos que acompañan al excelente y casi insuperable trabajo de este profesor de Filosofía, vivamente interesado por la tradición y filosofía marxistas. El ensayo también incorpora unas cuidadas referencias bibliográficas

Sólo dos breves textos del traductor de El Capital habían sido traducidos al inglés hace ya más de 20 años. Son muchos más en esta ocasión.

El libro publicado por Brill está dividido en tres partes; en total, incluyendo entrevistas, veinte textos.

En el primer apartado, “Sobre Marx y Engels”, ocho trabajos en total, el profesor Llorente ha traducido y anotado desde el clásico prólogo a la traducción castellana del Anti-Dühring engelsiano de los años sesenta (una presentación que, en palabras de Gregorio Morán, formó a un par de generaciones universitarias españolas) hasta el “¿Qué Marx se leerá en el siglo XX?” pasando por dos de los grandes textos sacristanianos de filología y metodología marxistas: “El trabajo científico de Marx y su noción de ciencia.” Y “Karl Marx como sociólogo de la ciencia”, fruto este último de un curso posdoctoral impartido en la Universidad Nacional Autónoma de México durante el curso 1982-1983.

La segunda parte, “Sobre Ecología política, política comunista y los nuevos movimientos sociales”, ocho textos también en total, incorpora algunos de los escritos más esenciales del Sacristán tardío, del filósofo marxista centrado en las implicaciones político-sociales y culturales, también en lo que respecta a las grandes finalidades de la tradición, de la irrupción de la ecología política, sin que por ello el profesor Llorente haya olvidado la mirada crítica del que fuera maestro y amigo de Francisco Fernández Buey sobre algunos nudos esenciales de la historia (trágica pero no sólo trágica, negra pero con numerosas páginas blancas) de la tradición marxista-comunista. Entre los trabajos seleccionados: “La tradición marxista y los nuevos problemas”, “Sobre el estalinismo”, “Algunos atisbos político-ecológicos de Marx”, “Los partidos marxistas y los movimientos por la paz”, además de tres anotaciones de Sacristán a su traducción de la biografía de Gerónimo editada por S. M. Barrett a principios de los años setenta, recientemente reeditada por los Libros del Viejo Topo con material complementario. Leer más…

“Hegel: el espíritu y la praxis”: Entrevista con el Mtro. José Ignacio Palencia sobre la Fenomenología del Espíritu

20/10/2014 Deja un comentario

wp_20141010_002Lilian de Paz: Sobre el primer encuentro con Hegel: Háblenos un poco de su experiencia personal con la Fenomenología del espíritu. ¿Cuándo fue la primera vez que leyó el texto? ¿Cómo es que llegó a sus manos? ¿Qué impresión le dio?

José Ignacio Palencia: A mí me llegó el texto en un curso que daba el Dr. Ricardo Guerra y donde ni siquiera teníamos el libro porque todavía no estaba editado o publicado. Hubo una primera versión muy antigua de, no recuerdo si fue de Zubiri o de Xirau el viejo (o sea el papá del actual) que, de una edición de un profesor español, Zozaya, publicó únicamente el “Prólogo” y la “Introducción”, si mal no recuerdo.[1] Son unos libritos chiquititos. Esa edición [la de Zozaya] es del siglo XIX, no del XX. Y en ese momento se estaba trabajando la publicación del Fondo de Cultura Económica que la había traducido Wenceslao Roces como traducía él: muy rápido. Guerra la estaba revisando y Jasmin Reuter, que era el editor por parte del Fondo, iba con nosotros a las sesiones. Tanto que algún comentario o dos que yo hice en las sesiones del seminario –sobre cambiar una palabra por otra o cosa por el estilo– quedaron en el texto. En concreto: “las vacas negras”. Nosotros hablamos de “los gatos pardos”. En alemán sí dice “Todas las vacas son negras” y Roces tradujo tal cual, pero la expresión común en español es que “de noche, todos los gatos son pardos”.[2] Y alguna otra corrección pero no la recuerdo así de memoria. Entonces, ahí comenzamos la lectura. Ya para el año siguiente tuvimos la primera edición del Fondo [de Cultura Económica] que era con pastas duras. Vi una después en manos de alumnos del último curso [en la Facultad de Filosofía y Letras], una edición que cambió ligeramente la portada. Pero esa ya no la conocí. Desde entonces la he trabajado. El seminario con Ricardo Guerra debe haber sido, muy posiblemente, en el año 67, ahí fue donde conocí la Fenomenología. Actualmente tengo nada más dos tesis de doctorado que están trabajando y que se ocupan de la Fenomenología, indirectamente. Diana [Fuentes] más bien está trabajando Marx. Omar Jiménez sí está trabajando Hegel en conjunto: “Ontología y ética del poder”. Diana cambió el proyecto. Ya estuvo conmigo cuando regresó de París, pero no hemos hablado en detalle de qué esté trabajando en este momento y cómo. Leer más…

“Marxismo: Cultura, ideología y hegemonía. Comunicación y lucha de clases”: Néstor Kohan

15/09/2014 Deja un comentario

Teoría marxista de la cultura, la ideología y la hegemonía.

Comunicación y lucha de clases. De los Simpson y Hollywood a Marx y Lenin, Antonio Gramsci y la Escuela de Frankfurt, Fredric Jameson, Raymond Williams, Terry Eagleton y Pierre Bourdieu. De la Doctrina de la Seguridad Nacional (de Estados Unidos) a Rodolfo Walsh, Haroldo Conti y Raymundo Gleyzer. Las nuevas tareas en el siglo XXI. Proyecto Memoria del futuro: BRANCALEONE FILMS y CATEDRA CHE GUEVARA: http://www.amauta.lahaine.org Leer más…

“El carácter enigmático de las Tesis sobre Feurbach y su secreto”: Miguel Candiotti

08/09/2014 Deja un comentario
a4d64-marxyengelsLos breves rayos de luz que se encuentran en las Tesis sobre Feuerbach encandilan a todos los filósofos que se le acercan, pero todos sabemos que un rayo enceguece en lugar de iluminar, y que nada es más difícil de situar en el espacio de la noche que un estallido de luz que la rompe. Será sin duda necesario hacer visible, algún día, lo enigmático de esas once tesis falsamente transparentes. LOUIS ALTHUSSER (1967, 29).

 

Como se sabe, Marx no escribió las Tesis sobre Feuerbach (TF) con la idea de publicarlas, sino más bien como un material preparatorio para la redacción de La ideología alemana (IA), que iniciaría más tarde durante el mismo año –1845– junto a Engels. Sin embargo, esta voluminosa obra no pudo ser editada en esos tiempos, y sus autores, conformes con haber logrado a través de ella esclarecer sus propias ideas, abandonaron la pretensión de publicarla (cf. Marx, 1981a, 519). Paradójicamente, en 1888, más de cuarenta años más tarde, el viejo Engels se decidió a dar a conocer las TF, pero silenciosamente retocadas por su pluma y completamente aisladas de IA, cuya publicación desestimó alegando que “en el manuscrito no figura la crítica de la doctrina feuerbachiana”. Hoy sabemos que esto último es falso, aunque sea cierto, en efecto, que “la parte dedicada a Feuerbach no está terminada” (Engels, 1981, 354). Debieron pasar otros cuarenta años hasta que por fin se publicaron –entre 1924 y 1926– tanto la versión original de las TF redactada por Marx como la parte de IA que contiene las críticas a Feuerbach 1. Esto significa que durante unos ochenta años –que es casi la mitad del tiempo que lleva vivo el materialismo histórico– tanto sus seguidores como sus detractores se vieron privados de la lectura y la confrontación de estos dos textos mellizos, en los que nuestros autores llevaron a cabo nada menos que su “ajuste de cuentas” con la “conciencia filosófica anterior” (Marx, 1981a, 519). Y también significa que durante casi cuatro décadas se accedió únicamente a las TF –y en la versión publicada por Engels–, lo cual trajo como consecuencia algunas serias confusiones. Porque si bien Engels acierta al señalar que este escrito posee “un valor inapreciable, por ser el primer documento en que se contiene el germen genial de la nueva concepción del mundo”, también atina al advertir que se trata de “notas tomadas para desarrollarlas más tarde, notas escritas a vuelapluma y no destinadas en modo alguno a la publicación” (1981, 354). Ahora bien, precisamente por esto último, resulta lamentable que él no pudiera prever los malentendidos que tales notas generarían mientras no pudieran ser cotejadas con la sección dedicada a Feuerbach de IA 2. Leer más…

“The Marxism of Manuel Sacristán. From Communism to the New Social Movements”: Translated and edited by Renzo Llorent

08/09/2014 Deja un comentario

Manuel Sacristán. Translated and edited by Renzo Llorente

Introducción al texto “Contribución a la crítica de la economía política introducción [1857] y prólogo [1859]”: Mario Espinoza Pino

05/09/2014 Deja un comentario

La cruda contemplación de la gran convulsión de los intereses
materiales que sacuden ahora Europa, desde Gibraltar a Moscú y
desde Glasgow a Constantinopla, nos asombra, y cuán inmensamente
ramificadas están las relaciones de Europa con el resto del mundo
habitado, ¡por no hablar de nuestro propio país! Incalculables son de
hecho los efectos que lo ya ocurrido debe indefectiblemente producir
sobre aquel intercambio colosal de las producciones de continentes
remotos, a través de mares sin fronteras en su comercio con aquel
gran foco de la industria y la civilización, Europa. Con Londres como
su gran centro, el comercio mundial se extiende como los delicados
hilos de una tela de araña desde el escondrijo tubular del monstruo en
miniatura”.

Carta anónima al editor del The New York Times, 12 de diciembre de 1857

La Contribución a la crítica de la economía política—editada por Franz Duncker en junio de 1859— pretendía ser el fruto de la investigación económica de largo aliento que Karl Marx había emprendido durante los últimos quince años de su vida; una época plagada de dificultades económicas, conflictos políticos y exilio que llevaron a Marx y a su familia desde París —atravesando Bruselas y Colonia— hasta la miseria del Soho londinense. En Alemania e Inglaterra los círculos comunistas, animados por la gran crisis comercial iniciada a mediados del 57, aguardaban con impaciencia el último escrito de Marx, pues suponían sería la obra más importante de un autor que había dado ya, entre otros frutos, textos de enorme vigor como El Manifiesto Comunista —magistral conciencia crítica de un tiempo y de sus límites—, Trabajo asalariado y Capital o La lucha de clases en Francia. Obras que, unidas a una carrera periodística de gran talento en el New York Tribune, la Neue Oder Zeitung o el People’s Paper, habían puesto al descubierto las contradicciones y desigualdades sociales sobre las que se sustentaba la explotación capitalista, dibujando al margen de la opulencia y la riqueza los rostros anónimos de los desheredados que soportaban el peso del progreso y la civilización. Sin embargo, y a pesar de lo esperado de la publicación, la Contribución pasó desapercibida para la mayor parte de la crítica internacional. Y es que a pesar del esfuerzo sintético que Marx llevo a cabo en la obra y de volcar sobre ella una implacable erudición económica, ésta acabó re-velándose como demasiado abstracta, fragmentaria e incapaz de abordar lo que parecía proponerse como objeto: el capital. El hecho de que Marx retrasase la publicación de un segundo fascículo que iba a tratar explícitamente sobre la formación del capital, y que —a pesar de la insistencia de Duncker en publicarlo— éste al final no viese jamás la luz, hizo aún más patentes las insuficiencias de una obra que concluía justo en el punto en que quizá debiera haber empezado: la transformación del dinero en capital. Leer más…

“Desarrollo teórico y contradicción”: Evald Ilyenkov

01/09/2014 Deja un comentario

La lógica de El capital y el concepto de Valor

Analicemos la diferencia de principio que existe entre el proceso de deducción de las categorías de El capital y la deducción lógica formal. Es decir, investiguemos la esencia concreta del método de ascender de lo abstracto a lo concreto.

En Ricardo, el concepto de valor, categoría universal del sistema de la ciencia, es una categoría que, además de ser incompleta tiene un carácter formal y, por tanto, no es correcta. Ricardo no se propone aún investigar el valor especialmente, en una abstracción distinta de las demás categorías, ya que ve en él una expresión de lo general y abstracto propio de cada una de las categorías desarrolladas y de cada fenómeno concreto que abarca este concepto.

Así pues, en las distinciones teóricas de la categorías universal de partida y en los modos de su definición se encierra ya, como en embrión, toda la diferencia entre la deducción de categorías por el metafísico Ricardo y el método de ascensión de lo abstracto a lo concreto usado por el dialéctico Marx. Leer más…

“Algunas notas sobre la teoría de la democratización del ser Social de Georg Lukacs”: Joaquín Miras

20/06/2014 Deja un comentario

Georg Lukács se ocupó reiteradamente del tema de la democracia a lo largo de su vida. Desde los años treinta cuando menos, con la política del Frente Popular Democrático Antifascista, el principio de la democracia es la orientación que guía sus escritos, que en esa época eran fundamentalmente de critica literaria. Sus opciones en crítica estaban fundadas en la posibilidad de existencia de un arte auténtico, esto es, que expresase los problemas reales del ser humano, y que fuese, comprensible para la mayoría, es decir, que fuese democrático. (1)

La reflexión sobre la democracia estaba vinculada a su intento por encontrar las mediaciones que permitiesen a la humanidad la transición al socialismo y a la constitución de un poder socialista democrático.

En el presente trabajo, resumiré brevemente las ideas ontológicas de Lukács que tengan pertinencia para la teoría de la democracia, y procederé a contrastarlas con sus propuestas políticas para la actualidad, cuyo fin es la superación de lo que Lukács denomina ‘democracia manipulada’ o democracia liberal burguesa. Leer más…

“La dialéctica antigua como forma de pensamiento”: Evald Vasilievich Iliénkov

16/06/2014 Deja un comentario

INDICE

Presentación……………………………………………………………………………………… 3
La dialéctica antigua como forma de pensamiento. ……………………………. 4
[El surgimiento de la filosofía].. ……………………………………………………… 8
[Naturfilosofía de los primeros filósofos] ………………………………………. 20
[La sofística] ……………………………………………………………………………….. 23
[Sócrates-Platón] ………………………………………………………………………… 28
[Aristóteles] ………………………………………………………………………………… 39
[Filosofía helenística] …………………………………………………………………… 53

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“Teoría del valor trabajo: Carlos Marx y los Marxistas”: Alejandro Valle Baeza

06/06/2014 Deja un comentario

Presentación del Dr. Alejandro Valle Beza (Profesor de la Facultad de Economía y el Posgrado de Economía de la UNAM) en el Círculo de Estudios: Economía Marxista. Para entender el siglo XXI (Espacio organizado por estudiantes en su mayoría de la Facultad de Economía y de otras facultades de la UNAM)
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Nueva edición de “La dialéctica leninista y la metafísica del positivismo” de Evald Iliénkov

02/06/2014 Deja un comentario

Título: La dialéctica leninista y la metafísica del positivismo
Autor: Evald Iliénkov
Rústico
242 páginas
15×21 cm
Año de la edición: 2014
ISBN: 978-9978-346-06-8
Precio: $6.00 (USD)

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“Lenin’s Encounter with Hegel after Eighty Years: A Critical Assessment”: Kevin B. Anderson

02/06/2014 Deja un comentario

“Lenin renewed authentic Marxism not least by a recourse to the “core” of the Hegelian dialectic (“Contradiction is the root of all movement and life”) and to the selfsame Hegelian Logic…Thus it was precisely orthodox Marxism, restored by Lenin, which presupposed a knowledge of Hegel; as against a vulgar, traditionless, and schematic Marxism which, in isolating Marx — as if his thought emerged like a shot out of a pistol — isolated itself from Marx.”

Ernst Bloch (1962 [1949], 382-83)

“He did not read or study Hegel seriously until 1914-15. Also, if one considers it objectively, one notices a great difference in tone and content between the Notebooks on the Dialectic and Materialism and Empirio-Criticism. Lenin’s thought becomes supple, alive …in a word, dialectical. Lenin did not fully understand the dialectic until 1914, after the collapse of the International… Here we see the significance of the profound reticence of the Stalinists toward the Notebooks, who for a long time put them aside in favor of Materialism and Empirio-Criticism.”

Henri Lefebvre (1959, 85)

“The emphasis that Lenin put on “dialectic proper, as a philosophic science” separated him from all other post-Marx Marxists, not only up to the Russian Revolution but also after the conquest of power… What was most manifest of what he had gained from the 1914-15 Hegel studies was that the Hegelian dialectic needs to be studied “in and for itself”…That Lenin kept his direct encounter with the Hegelian dialectic — his Abstract of Hegel’s Science of Logic — to himself, however, shows the depth of the economist mire into which the whole Second International, and not just the German Social-Democracy, had sunk; revolutionaries stood on the same ground!”

Raya Dunayevskaya (1991 [1982], 116)

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“The Althusserian Cul-de-Sac”: Kevin B. Anderson

26/05/2014 1 comentario

The French philosopher Louis Althusser’s structuralist Marxism remains a point of reference for many contemporary schools of radical thought, even for some of those that have moved away from Marxism completely.  Moreover, as radical thought has experienced a partial return to Marx after several decades of Nietzschean post-structuralism, the legacy of Althusser lies in wait, offering version of Marxism that offers an all-too-comfortable transition from the more recent forms of philosophical radicalism. This is because one can embrace Althusser while still rejecting subjectivity, humanism, and even the dialectic.

The possibility of subjectivity in the sense of critique, resistance, or revolt on the part of the subjugated, is closed off almost completely in the work of Althusser.  This stance mars his well-known essay on “ideological superstructures,” which was indeed a serious attempt to go beyond reductionist arguments concerning ideology’s relationship to its material base, and to theorize its place in late twentieth century capitalist society in terms of institutions outside value production like religion and education. Leer más…