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Archive for the ‘Teoría crítica acumulada’ Category

“Ciencia, publicaciones científicas y cienciometría. Una aproximación crítica”: Carles Soriano

30/01/2015 Deja un comentario

sciencemetricsIntroducción

El ser humano transforma la naturaleza y obtiene valores de uso que son nuevamente transformados mediante un proceso teleológico, adecuado a un fin preconcebido. Se trata del proceso de producción social en que el ser humano se produce a si mismo en cuanto ser social y consta tanto de producción material como inmaterial o espiritual [1]. El trabajo, desde una perspectiva antropológica, juega un papel esencial en tanto que proceso lógico-práctico que permite la transformación de la naturaleza y de valores de uso. Mediante el trabajo, el ser humano se autoproduce consumiéndose, crea el mundo humano en su dimensión física y cognitiva y produce y reproduce sus relaciones sociales. Con la división social del trabajo, tiene lugar la escisión entre producción material e inmaterial y sobre la base de esta división aparecen ulteriores divisiones a lo largo del proceso de producción social del ser humano.

Aproximadamente a partir del siglo XVI, se configura esa forma de conocimiento, de producción inmaterial, que da lugar a lo que actualmente conocemos como ciencia o ciencia moderna, una de cuyas características principales es la reducción del objeto de estudio a entidades físico-matemáticas susceptibles de validación empírica. La producción científica es, por tanto, producción social llevada a cabo por individuos especializados. En la sociedad capitalista, la ciencia se plasma en el desarrollo tecnológico que se incorpora en la producción de mercancías y en la producción y reproducción del capital, que incluye los procesos de producción, distribución, circulación y consumo de mercancías. Para el capital, la actividad científica es ese tipo de trabajo cualificado que se incorpora en los procesos productivos junto a trabajo de menor cualificación y, en este sentido, la ciencia se halla plenamente subsumida por el capital. Sin embargo, al tratarse de trabajo cualificado desarrollado mayoritariamente en universidades y centros públicos de investigación, el capital no paga por la fuerza de trabajo que constituyen los investigadores científicos. Como tampoco paga por todos aquellos trabajadores del sector público que desempeñan actividades necesarias para la producción y reproducción del capital (sanidad, educación, administración pública). Leer más…

“Adolfo Sánchez Vázquez o de la pasión por la justicia”: Ana Maria Rivadeo

26/01/2015 Deja un comentario
Estoy aquí en un acto de justicia con un hombre. Y por tanto en un acto que no puede realizarse sin referencia a una política de la memoria, de la herencia, y de las generaciones. Es decir, sin remitirnos a otros: tanto a los que ya no están, como a los que no están todavía: los ausentes. Esos en quienes hace presencia el carácter vivo del presente, siempre excedido tanto por su porvenir como por su pasado. Y, por eso, permiten reconocer la índole des-quiciada del presente como movimiento, su historicidad. Esa historicidad que hace del presente una experiencia del pasado como porvenir.
En esta línea, ser justos involucra ubicarnos más allá de un presente clausurado en sí mismo, y de su simple reverso meramente negativo. Exige, más bien, colocarnos en esa dimensión de la historia que desborda a la empiria, y orienta hacia alguna evidencia sobre lo que tiene valor, axia: dignidad. Esa dimensión que Kant situaba por encima de todo valor comparable, como dignidad incondicional, y en cuyo más allá de la empiria inmediata cifraba lo humano civilizatorio. Como si lo propiamente humano residiera en un sobre-vivir de lo humano sobre huellas que desajustan permanentemente la identidad del presente consigo mismo. Esto es, la definición positivista e idealista de lo real.

“Para una historia de la historia marxista”: Josep Fontana

26/01/2015 Deja un comentario

Uno de los mayores problemas que hay para definir qué sea una historia legítimamente marxista es el de que, por principio, debe ser una historia que vaya más allá de las codificaciones más o menos dogmáticas que forman lo que la mayoría entiende por “marxismo”, con el agravante adicional de que, a diferencia de lo que sucede con la política o la economía, no se contaba hasta hace pocos años con textos publicados de Marx que expusieran con claridad sus ideas acerca de la historia, aunque, paradójicamente, éstas constituyesen una de las bases fundamentales de lo que se denominaba materialismo histórico.

El núcleo inicial de estas ideas lo elaboraron Marx y Engels en Bruselas entre el verano de 1845 y el otoño de 1846, y las consignaron en el extenso texto de La ideología alemana, que decidieron no publicar y que no se editó hasta 1932 (y en una edición satisfactoria hasta 1965). Aunque Engels dijera más tarde que el libro reflejaba que sus conocimientos de historia económica eran todavía precarios, la verdad es que contenía planteamientos que hubiera sido útil que se divulgasen con anterioridad como la afirmación de que las abstracciones teóricas, “por ellas mismas y separadas de la historia real, no tienen ningún valor” 1. Leer más…

“Reseña de ‘L’alternativa socialista: el veritable desenvolupament humà’ de Michael A. Lebowitz”: Josep Manel Busqueta

26/01/2015 Deja un comentario

alternativa_socialista_0La Alternativa Socialista es el titulo del libro escrito por Michael Lebowitz, cuya versión original se encuentra publicada en el año 2010 por Monthly Rewiew press. De este texto existen distintas traducciones a diferentes idiomas de ellas, una de las más recientes, la publicada el presente año en catalán por la editorial Edicions del 1979.

Michael Lebowitz ha sido desde 1965, profesor de Economía marxista y sistemas económicos comparados en la Simón Fraser University de la Columbia Británica (Canadá), de donde es, en la actualidad, profesor emérito de Economía. Además de sus trabajaos sobre Marx, metodología y teoría de la crisis, ha escrito ampliamente sobre la teoría económica socialista. De su obra reciente resulta destacable para el lector hispano, la publicación el año 2005, por parte de la editorial Akal, de su obra Más allá de El capital, La economía política de la clase obrera, obra que fue galardonada el año 2004 con el premio Deutcher al mejor trabajo creador sobre marxismo en lengua anglosajona.

Además de su bagaje teórico, M. Lebowitz cuenta con una importante experiencia militante que le sirve también de base y de inspiración para concretar sus ideas en textos como el que aquí presentamos. Así, recientemente el autor se ha involucrado profundamente en el proceso de transformación social que supone la Revolución Bolivariana de Venezuela , donde ha trabajado de asesor del Ministerio de Economía Social, y colaborado también con El Centro Internacional Miranda.

En la Alternativa Socialista el autor parte de lo que él considera el fantasma que actualmente recorre el mundo : “ la barbarie”. Señala que la misma ha estado siempre latente en el capitalismo, un sistema al que solo le importan los beneficios. Para el autor, la reproducción ampliada del capitalismo ha sido la base que permite comprender la situación de crisis ecológica que hoy padecemos. Ante la necesidad de platearnos quién y cómo decidirá sobre los recursos materiales que todavía quedan en el planeta, el autor plantea crudamente que de seguir bajo la égida capitalista quien decidirá sobre ellos será la fuerza bajo las formas del imperialismo y la barbarie.

Ante esta situación el autor se propone en la Alternativa Socialista “ apuntar hacia una vía alternativa. Un camino centrado no en el crecimiento cuantitativo sino en el pleno desarrollo del potencial humano, un camino socialista, no uno que nos conduzca a la barbarie. I la premisa es que necesitamos de una vez por todas visualizar esta alternativa, porque si no sabemos donde queremos ir, ningún camino nos llevará hacia ella.”

El libro se divide en dos partes. En la primera el autor se propone sentar las bases de su propuesta de transformación que bautiza como “el triángulo socialista”. En la segunda parte que comprende más de la mitad del libro, el autor aborda como construir ese triángulo socialista. Leer más…

Entrevista a Michael Löwy por Luis Martínez Andrade

16/01/2015 Deja un comentario

El sociólogo mexicano Luis Martínez Andrade conversa con uno de los mayores teóricos sociales de nuestro tiempo, Michael Löwy (1938). Michael Löwy (1938) es uno de los más destacados intelectuales de la izquierda internacionalista. Director de investigación emérito del Centro Nacional de Investigación Científica en Francia, actualmente es uno de los principales pensadores que vienen impulsando el ecosocialismo.

Michael Löwy (1938) es uno de los más destacados intelectuales de la izquierda internacionalista. Director de investigación emérito del Centro Nacional de Investigación Científica en Francia, actualmente es uno de los principales pensadores que vienen impulsando el ecosocialismo. Sus obras han sido publicadas en 24 idiomas. En 1970 publicó una de las obras más respetadas sobre el pensamiento del Che Guevara. Entre sus libros más recientes se encuentran: Guerra de dioses: religión y política en América Latina (Siglo XXI, 1999); La estrella de la mañana: Surrealismo y marxismo (El cielo por asalto, 2006); Franz Kafka: soñador insumiso (Santillana, 2007); Rebelión y melancolía. El romanticismo como contracorriente de la modernidad (Nueva visión, 2008); Walter Benjamin: aviso de incendio (FCE, 2012); Ecosocialismo: La alternativa radical a la catástrofe ecológica (Biblioteca Nueva, 2012).

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“El Proyecto Eisenstein/Vygotsky/Luria: Pensamiento Cinemático y la Ciencia Integradora de la Mente y el Cerebro”: Julia Vassilieva

05/01/2015 2 comentarios

Cuando Sergei Eisenstein murió el 11 de febrero de 1948, un examen postmórtem fue llevado a cabo para establecer la causa de la muerte. Su cuerpo fue sometido a una disección y su cerebro fue expuesto, medido y fotografiado. Las fotografías del cerebro de Eisenstein las conservó el que había sido su amigo por treinta años, el neuropsicólogo Alexander Luria, quien se las mostraría a sus estudiantes para ilustrar la asimetría de los hemisferios cerebrales. El cerebro de Eisenstein presentaba un hemisferio derecho, responsable del procesamiento de las imágenes visuales y la información espacial, de proporciones extraordinarias, mientras su hemisferio izquierdo tenía un tamaño normal. [1] Esta imagen impactante da buena cuenta de uno de los proyectos intelectuales más desafiantes y duraderos en la intersección de la teoría cinematográfica, la psicología y la filosofía: aquel que trató de entender cómo interactúan la mente, el cerebro y el cine. Constituía asimismo un epílogo a la colaboración científica entre Eisenstein y Luria, que en diversas etapas incluyó también al lingüista Alexander Marr y al psicólogo cultural Lev Vygotsky. El programa de investigación que desarrollaron desde mediados de los años veinte del siglo pasado hasta la muerte de Eisenstein, aspiraba a combinar neurociencia, ciencias sociales y teoría del cine para abordar las bases neuronales y la semiótica de la estética de la gran pantalla. Leer más…

“Marx y las ciencias sociales”: Atilio Boron, Miguel Vedda, Néstor Kohan

05/01/2015 1 comentario

VIDEO de presentación de la nueva cátedra “De la teoría social de Marx a la teoría crítica latinoamericana”. Carrera de Sociología, Facultad de Ciencias Sociales, Universidad de Buenos Aires (UBA). Programa de la materia.
(La teoría crítica marxista frente al capitalismo del siglo XXI. La concepción materialista de la historia y la filosofía de la praxis frente al fetichismo y la fragmentación de los saberes oficiales). Para quienes no sean de sociología, se puede cursar por resolución Nº841/1985, expediente Nº33.859 (Facultad de Ciencias Sociales).

 

 

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“El capital es capital donde quiera que vaya”: Entrevista a David Harvey

23/12/2014 Deja un comentario

Que el capitalismo se presenta hoy no solamente como un sistema de desarrollo económico, sino también como una forma de organización del territorio y de nuestro modo de habitarlo, es algo que, cada vez más, se hace visible en la acelerada transformación de nuestras ciudades. La lógica de la maximización del rendimiento del suelo, reducido finalmente a la condición de una mera mercancía, moviliza constantemente la forma de éstas, sometidas al vaivén de los flujos de capital en el mercado de las inmobiliarias. Y la expulsión paulatina de las familias de bajo o moderados recursos hacia los márgenes de una ciudad desbordada es tan sólo una de las formas en que ésta condición de nuestro tiempo se traduce en un paisaje vital concreto. La realidad material de este capitalismo internacional brutalmente neoliberalizador está y se manifiesta en una crisis agónica de la vida en la ciudad. De este modo, la necesidad de interpretar el capital desde su aspecto más material y cotidiano se hace evidente, y así, el rol de la reflexión tiene que abandonar su terreno puramente teórico para posibilitar una vuelta hacia lo común. Es decir, se debe volver la mirada a la calle, al alrededor; al crecimiento explosivo de los edificios, al terremoto macroeconómico de un uso cada vez más rentable del suelo de una ciudad cada vez más dispar.

Si en el terreno del pensamiento marxista alguien ha puesto su mirada en la cuestión de la ciudad, abriéndose al problema vital de la geografía como forma de organización del territorio, este es David Harvey. A sus 79 años, este teórico social y pensador marxista inglés sigue siendo una referencia vigente dentro del pensamiento anticapitalista, dedicado a estudiar el movimiento global de los flujos de capital y la determinación geográfica que estos operan, siendo como tal considerado uno de los principales expositores de la corriente de la geografía crítica. Leer más…

“Marx y la fractura en el metabolismo universal de la naturaleza”: John Bellamy Foster

23/12/2014 Deja un comentario

marx-green1El redescubrimiento durante la última década y media de la teoría de la fractura metabólica en Marx ha llevado a muchos izquierdistas a pensar que esta teoría brinda una potente crítica de la relación entre la naturaleza y la sociedad capitalista contemporánea. El resultado ha sido el desarrollo de una perspectiva mundial ecológica más unificada, trascendiendo las divisiones entre la ciencia natural y la ciencia social, que nos permite percibir las formas concretas en las que las contradicciones de la acumulación del capital están generando crisis y catástrofes ecológicas.

Sin embargo, esta recuperación de la discusión ecológica marxiana ha dado lugar a más preguntas y críticas. Su análisis del metabolismo de la naturaleza y la sociedad, ¿cómo se relaciona con la cuestión de la “dialéctica de la naturaleza”, tradicionalmente considerada una línea de falla en la teoría marxista? ¿La teoría de la fractura metabólica viola la lógica dialéctica, y cae presa en un dualismo cartesiano simplista, como han acusado recientemente varios críticos de izquierda?[i] ¿Es realmente concebible, como han preguntado otros, que Marx, escribiendo en el siglo XIX, pudiera haber proporcionado ideas ecológicas que son importantes para nosotros hoy para comprender la relación humana con los ecosistemas y la complejidad ecológica? ¿No es más razonable que sus reflexiones en el siglo XIX sobre el metabolismo de la naturaleza y la sociedad hayan quedado “anticuadas” en nuestra era tecnológica y científicamente más desarrollada?[ii]

En lo que sigue trataremos de responder resumidamente cada una de estas preguntas. En ese proceso también haremos hincapié en lo que consideramos que es la importancia crucial del materialismo ecológico de Marx para ayudarnos a comprender la Gran Fractura que está emergiendo en el sistema terráqueo, y la necesidad resultante de una transformación de época, extremadamente importante, en el metabolismo naturaleza-sociedad.

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“La economía libre y un estado fuerte: notas sobre el Estado”: Werner Bonefeld

23/12/2014 Deja un comentario

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El neoliberalismo llego definitivamente a

su fin cuando estalló la crisis del 2008

(Ceceña, 2009: 33).

Tradicionalmente, se considera que el neoliberalismo emergió como secuela de la profunda crisis de principios de la década de 1970. De acuerdo con Altvater, por ejemplo, “comenzó con el fin del sistema de Bretton Woods de tasas de cambio fijas en 1973 y la consecuente liberalización de los mercados financieros en la Gran Bretaña de Margaret Thatcher” (2009: 73). Al neoliberalismo se lo asocia con un régimen específico de acumulación capitalista, caracterizado por el dominio del capital financiero sobre el capital productivo.[1]En general, al neoliberalismo se lo asocia también con un Estado débil que es incapaz de resistirse a las fuerzas del mercado. O sea, el Estado neoliberal funcionaría como un Estado que facilita al mercado.

Se dice que el régimen neoliberal de acumulación se terminó en 2008, cuando la banca “no dudó en ‘traer de vuelta al Estado’ de un modo aún más radical que en la época keynesiana”. Una vez que regresó el Estado, el capitalismo neoliberal se transformó en una “especie de ‘socialismo financiero’” (Ibíd.: 79, citando a Sennet). Esta especie de socialismo socializa las pérdidas financieras, garantiza la “deuda tóxica” y asegura las ganancias privadas, y para equilibrar los balances, ataca las condiciones de vida de los trabajadores. Equivale a una enorme redistribución de riquezas desde el trabajo al capital. El socialismo financiero ilustra muy bien la opinión de Marx sobre el Estado capitalista como el comité ejecutivo de la burguesía. Sin embargo ¿qué significa “traer de vuelta al Estado”? ¿Realmente había quedado “afuera” durante el llamado régimen neoliberal de acumulación?

La idea de que el Estado ha sido “traído nuevamente” sugiere un Estado que resurge, que ha recuperado en alguna medida el control sobre el mercado. Esta opinión implica una concepción del mercado y del Estado como dos modos distintos de organización social y la pregunta recurrente en esta concepción es si el mercado tiene autonomía frente al Estado o si el Estado tiene autonomía frente al mercado. No se plantea la constitución social del Estado y del mercado como formas distintas de relación social. Siguiendo a Clarke (1992), en este ensayo sostendremos que el Estado capitalista es fundamentalmente un Estado liberal. Esta concepción implica a la clase como una categoría determinante de su forma y de su contenido. Leer más…

“Prefacio a una historia inconclusa del marxismo en Chile”: Ángelo Narváez, Roberto Vargas

23/12/2014 Deja un comentario

cubierta-perez-05Prólogo al libro ‘Marxismo: Aquí y Ahora’ de Carlos Pérez Soto

La provocación de un título como Marxismo: Aquí y Ahora exige la aclaración de ciertas perspectivas sobre el sentido del marxismo en Chile.

Primero, que el marxismo no ha sido una fuente epistemológica homogénea que se haya adecuado como una matriz única a distintas formas analíticas. Cuestión expresada en las diferentes lecturas y fuentes de las cuales se nutren, por ejemplo, la llamada historiografía marxista clásica chilena, la teoría de la dependencia de los años ’60 y ’70, la “Nueva Historia Social”, y las diversas variaciones críticas provenientes desde varios puntos de las ciencias sociales.

Pero esto no es una situación puramente nacional, si no que fue y es una realidad experimentada, a lo largo del siglo XX y comienzos del siglo XXI, sobre todo a nivel internacional. Dentro de los marcos de la extensa multiplicación de perspectivas marxistas, han sido perfectamente defendibles lecturas marxistas radicalmente opuestas entre sí. Así, fue posible sostener y argumentar tanto un marxismo revisionista cristalizado en las experiencias socialdemócrata alemana de comienzos del siglo XX , como la defensa de perspectivas marxistas-leninistas fundamentadas en las disputas reales por el poder institucional entre mencheviques y bolcheviques en la Rusia pre-soviética. A pesar de todas las diferencias tácticas, estratégicas, lógicas y conceptuales, es posible decir que por un periodo de tiempo determinado –haya sido éste de 10 o 70 años, respectivamente– una forma particular del marxismo operó en la realidad. El desastre político de la socialdemocracia alemana y la debacle del proyecto soviético deben ser juzgados, en retrospectiva, mediante aproximaciones diferentes. Homologar la situación alemana de comienzos del siglo XX a la situación histórica en Rusia no sólo carece de asidero teórico, sino que más importante aún, carece de toda perspicacia política.

Otro problema que se desprende de esta multiplicación de perspectivas, es la posibilidad de un marxismo puramente “teórico”. Reflexiones marxistas que carezcan de la pretensión de vincularse con la realidad política de los movimientos populares no debe generar extrañeza, pues su misma historia las ha ofrecido. Por ello, en 1976, el célebre historiador británico Perry Anderson explicaba esta ruptura del vínculo entre teoría y práctica gestada con gran fuerza en la tercera generación de marxistas, como consecuencia de las derrotas políticas del proletariado en el siglo XX . Según él, tanto las contribuciones marxistas enfocadas en el psicoanálisis, la lingüística y el estructuralismo, entre otras tendencias de esta generación, tuvieron como característica común, una prioridad en los problemas estéticos, culturales y filosóficos, por sobre los problemas económicos y político-estratégicos revolucionarios, como había sido la constante en la primera y segunda generación de marxistas.

Esto nos lleva a una segunda consideración sobre el marxismo, que más allá de los debates y críticas entre los marxismos, ha sido la misma realidad quien ha puesto en jaque la eficacia de las premisas teóricas restrictas y de las praxis políticas erigidas desde ellas sobre las organizaciones marxistas. Reiteramos que, en un sentido estricto, es perfectamente posible defender la coherencia analítica de diversas posiciones conceptuales del marxismo; pero, en un sentido radical, esta misma coherencia es puesta en tela de juicio por la cotidianeidad de una realidad en disputa. Leer más…

“Friedrich Engels y la teoría marxista de la política”: Atilio Borón

23/12/2014 Deja un comentario

Engwels-in-later-lifeLa ortodoxia “anti-engelsiana”

El centenario de la muerte de Friedrich Engels ofrece una oportunidad inmejorable para re-examinar y reivindicar la figura y los legados teóricos de quien fuera el alter ego intelectual y político de Karl Marx durante cuarenta años. Reexamen y reivindicación que no pueden hacerse en términos puramente conceptuales, como si se tratara de la obra de un geómetra como Euclides a un siglo de su muerte, sino que deben ser hechos a la luz de lo efectivamente acontecido en el siglo que concluye, es decir, teniendo como telón de fondo el marco ofrecido por el desenvolvimiento histórico de las sociedades capitalistas en sus transformaciones y en sus luchas sociales. Un siglo especial, cuya “densidad” se proyecta en el doloroso tránsito que va desde las iniciales revoluciones mexicana y rusa, la revolución china al promediar el siglo, la descolonización de la India y de Asia y África, la revolución cubana, la derrota norteamericana en Vietnam y el ignominioso “cierre” que le pone la contrarrevolución neoliberal de los años ochenta y noventa en cualquiera de sus variantes, desde los originales forjados por Ronald Reagan y Margaret Thatcher hasta la vergonzante copia representada por la “tercera vía” de Tony Blair y Gerhardt Schröeder y la gaseosa y anodina “centroizquierda” latinoamericana. La ventajosa perspectiva que ofrece la culminación de un siglo tan “marxista” como el actual, según viéramos en el capítulo anterior, crea el ámbito propicio para intentar una evaluación objetiva del legado teórico de Friedrich Engels.

Claro está que de partida es fundamental es tablecer algunos deslindes y precisiones sustantivas. Engels fue un intelectual cuya amplitud de conocimientos e intereses abarcaba desde la filosofía y la historia hasta la antropología y la sociología, pasando por la política y la economía (Mayer, 1978). Va de suyo que en estas páginas ni se nos ocurriría emprender una tarea de semejantes dimensiones, que intentara extraer un balance de las aportaciones de Engels en cada uno de esos campos. El eje de nuestra preocupación, por eso mismo, se encuentra en el terreno de la teoría política. Las contribuciones efectuadas por Engels en otros campos, muchas de ellas polémicas, no serán tema de indagación en nuestro trabajo. Leer más…

“Anticapitalismo, ecosocialismo y movimientos sociales”: Entrevista con Michael Löwy

15/12/2014 Deja un comentario

marx-ecoEl objetivo del socialismo, explica Marx, no es producir una cantidad infinita de bienes, pero sí reducir la jornada de trabajo, dar al trabajador tiempo libre para participar de la vida política, estudiar, jugar, amar. Por lo tanto, Marx proporciona las armas para una crítica radical del productivismo y, notablemente, del productivismo capitalista”.

El franco-brasileño Michael Lowy es uno de más destacados intelectuales revolucionarios a nivel mundial. Este sociólogo y filósofo marxista es uno de los principales impulsores de la alternativa Ecososcialista. En esta entrevista exclusiva para la revista “Puño y Letra” de Chile dialoga sobre el marxismo en América Latina; sobre los movimientos sociales; el nuevo internacionalismo; sobre el MIR chileno y los desafío de las y los anticapitalistas.

Marco Álvarez (MA): Michael, en tu libro El marxismo en América Latina señalas tres periodos en la historia del marxismo en la región: un “periodo revolucionario”, desde los años 20 hasta mediados de los años 30, en el que sobresalen el aporte teórico de Mariátegui y la experiencia de insurrección en El Salvador, en 1932; un “periodo estalinista”, iniciado a mediados de los años 30 hasta 1959, marcado por la hegemonía soviética; y un tercero que denominas «nuevo periodo revolucionario», iniciado con el triunfo de la revolución cubana. Continuando con esa clasificación, ¿cómo denominarías la etapa del marxismo en América Latina de los últimos 25 años y cuáles serían sus principales características?

Michael Löwy (ML): Buena pregunta…Es difícil saber si el periodo revolucionario abierto por la Revolución Cubana sigue hasta hoy, de alguna forma, o si se acabó, luego de 1990 (derrota de los Sandinistas, Acuerdos de Paz en El Salvador). Quizás el futuro nos dará la respuesta. Otra hipótesis es considerar cerrado el capítulo iniciado en 1959 y definir los últimos 25 años como «la batalla anti-neoliberal»: es un periodo en el cual se ensaya, en varios países del continente, salidas del inferno neoliberal. Una hipótesis más optimista sería hablar de un periodo de «socialismo del siglo 21», pero este es, hasta ahora, más bien un horizonte de esperanzas que una realidad social. Lo que caracteriza este periodo es: 1) la gran dispersión de la referencia marxista, que ya no es limitada a las corrientes «clásicas» de la izquierda; 2) la victoria electoral de la izquierda en la mayoría de los países, pero con una diferenciación muy clara entre los gobiernos social-liberales (Brasil, Uruguay, Chile) y los anti-imperialistas (Venezuela, Bolivia, Ecuador), con varias situaciones intermedias. Leer más…

“El resurgimiento del determinismo biológico en la era neoliberal”: Pankaj Mehta

15/12/2014 Deja un comentario

lokisonslabyrinth1La historia está plagada de ejemplos aterradores acerca del abuso de la teoría de la evolución para justificar la dominación y la desigualdad. Bienvenidos a una nueva era de determinismo biológico.

Si usted quiere entender por qué los humanos se declaran la guerra, existe un gen para eso. ¿Cómo podemos comprender por qué los hombres violan a las mujeres? Existe un gen para eso. ¿Cómo se explican las diferencias de los “caracteres nacionales” del Extremo Oriente, Occidente y África? También sabemos qué genes se ocupan del asunto. De hecho, si hiciéramos caso de lo que dicen muchos medios de comunicación de masas, existe un gen para casi cualquier desigualdad e inequidad de la sociedad moderna.

El determinismo genético y su detestable primo, el darwinismo social, están de vuelta. Equipados con inmensas bases de datos genómicos y un profuso arsenal de técnicas estadísticas, un pequeño pero ruidoso grupo de científicos tiene la determinación absoluta de dar con la fundamentación genética de todo lo que somos y de todo lo que hacemos. Leer más…

“Imaginarios socialistas”: Claudio Katz

15/12/2014 Deja un comentario

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Resumen

Cuatro modalidades de actualización del socialismo en América Latina retoman la tradición de un proyecto que promueve la igualdad, la expansión de la propiedad pública y la auto-determinación popular. Los primeros éxitos de ese programa atemorizaron a los dominadores y generaron grandes conquistas sociales.

El socorro de los bancos refuta las objeciones neoclásicas al estatismo socialista y la adaptación heterodoxa al neoliberalismo contradice la existencia de variados modelos capitalistas. La economía soviética logró enormes avances, pero nunca amenazó la supremacía estadounidense.

La URSS colapsó por las ambiciones de enriquecimiento de sus dirigentes, pero el intento socialista fue válido en la secuencia histórica de ensayos igualitaristas. Los tormentos del capitalismo inducen a recrear esas experiencias, que corresponde denominar socialistas sin ningún titubeo. Este proyecto implica en América Latina convergencias con el antiimperialismo y estrategias de unidad continental.

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