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«Sobre el debate del euro: Una estrategia para romper la Europa del Capital y encaminarse hacia Otro Modelo Solidario Supranacional «: Daniel Albarracín
Es preciso surcar nuevos caminos divergentes al atolladero al que nos empujan las políticas europeas en vigor. En lo que sigue vamos a intentar sintetizar algunas interpretaciones económico-políticas dadas desde la izquierda en estos últimos tiempos. Trataremos así de invitar a identificar un posible rumbo desembarazado de las ataduras a las que nos condena el modelo de la UE y de su gestión política oligárquica.
1. El modelo de la UE y la tendencia al abismo para su periferia.
Diferentes autores como, entre otros, Costas Lapavitsas o Pedro Montes han venido apuntando un diagnóstico del modelo europeo vigente, y señalando sus consecuencias. Un modelo establecido desde, cuanto menos, Maastricht y continuado en otros tantos tratados herederos (Lisboa, Pacto del Euro, etc…).
«Estado del bienestar y redistribución de la renta nacional en España desde la Transición»: Diego Guerrero y Emilio Díaz Calleja
Introducción.
Cualquier análisis empírico de la redistribución estatal de la renta exige una solución previa a numerosos problemas de orden teórico y metodológico que condicionan por completo el enfoque dado al lado cuantitativo de la investigación. Una primera cuestión importante es la de cómo ha de medirse esa renta nacional cuya distribución y redistribución nos interesa. Aunque pueda parecer que se trata de un problema resuelto, esto es así sólo en el marco de la contabilidad nacional convencional, que parte de categorías aparentemente claras, pero que sólo lo son por convención, no porque hayan servido para resolver los agudos problemas conceptuales pendientes. A modo de ejemplo, piénsese en el problema que plantea que la «producción» de los funcionarios se considere parte integrante del PIB y no lo sea la «producción» doméstica: si se excluye ésta última, por útil que pueda ser, basándose en consideraciones de que no se trata de producción mercantil, habría que hacer lo mismo con la primera, pues tampoco en ese caso aparece por ninguna parte la producción de valor. De hecho, esto es lo que se hará en este trabajo, siguiendo los postulados que se explican más ampliamente en otro lugar (véanse Guerrero 1989 y Díaz Calleja 1993). Una segunda cuestión es el enfoque que se la da a la redistribución de la renta por parte del Estado. Como veremos, este problema no es independiente del tratamiento más general que se haga del problema previo de la distribución de la renta, ya que si se piensa que ésta se lleva a cabo retribuyendo el mercado a cada factor con el equivalente de su aportación a la producción no hay lugar para la cuestión que nos va a ocupar más tarde, a saber, la de cómo corrige el Estado esta distribución espontánea del mercado, pues no tiene sentido corregir una distribución que ya de por sí es óptima y justa. En consecuencia, antes de entrar en la cuestión de la redistribución y del papel que desempeña en ella el Estado (epígrafe 2), habrá que abordar el problema teórico de la distribución de la renta (epígrafe 1), y sólo tras ambas reflexiones estaremos bien equipados para pasar a la vertiente empírica de la investigación (que desarrollaremos en el epígrafe tercero).
«Rebels on the Street: The Party of Wall Street Meets its Nemesis»: David Harvey
Verso Books Blog
October 28, 2011
The Party of Wall Street has ruled unchallenged in the United States for far too long. It has totally (as opposed to partially) dominated the policies of Presidents over at least four decades (if not longer), no matter whether individual Presidents have been its willing agents or not. It has legally corrupted Congress via the craven dependency of politicians in both political parties upon its raw money power and upon access to the mainstream media that it controls. Thanks to the appointments made and approved by Presidents and Congress, the Party of Wall Street dominates much of the state apparatus as well as the judiciary, in particular the Supreme Court, whose partisan judgments increasingly favor venal money interests, in spheres as diverse as electoral, labor, environmental and contract law.
«¿Quién paga el “bienestar” en el Estado de Bienestar? Un estudio multi-países»: Anwar Shaikh
RESUMEN:
Este artículo pone en cuestión la afirmación que ha hecho carrera en el mundo académico y de la economía, según la cual la razón de la desaparición del crecimiento en los años 60-70 del siglo pasado, la estanflación, se debió a la expansión excesiva del Estado Benefactor. Este argumento es controvertido, señalando que si bien el gasto social creció de forma significativa después de la segunda guerra, también lo hicieron los impuestos, convirtiéndose éstos en el rubro que financió al gasto social. Para el efecto se analizan estadísticas de Estados Unidos, Suecia y cinco países de la OCDE. La comparación entre impuestos y gasto social, realizada a través de la categoría de salario social neto, a nivel de la economía de esos países, es el eje de explicación-refutación teórica y empírica que el artículo tiene como objetivo.
Palabras clave: Estado de Bienestar, crecimiento económico, impuestos, gasto social, estanflacion, crisis fiscal, salario social neto.
«¿Qué hace falta para salir de la crisis?»: José A. Tapia Granados
Las turbulencias que se han producido en la economía mundial en los últimos meses hacen muy previsible una nueva crisis financiera como la del 2008. La deuda acumulada en los balances de los bancos y de los Estados y las escasas perspectivas de una reactivación de la economía mundial que pudiera echar tierra sobre esas deudas y “tirar el balón fuera del área” no parecen dejar mucho espacio para la duda.
Las masas astronómicas de dinero que hasta el comienzo de la crisis del 2007 circulaban en los mercados financieros internacionales buscando inversiones que rindieran “algo decente” y que después del 2009 volvieron en cierta medida a los mercados de valores haciendo que subieran las bolsas han sido cada vez más reticentes en meses recientes. La subida de los precios del oro, “inversión” que no solo no rinde nada sino que conlleva gastos asociados (de custodia, etc.) indica que muchos inversores tienen miedo de otra caída catastrófica de los mercados financieros y prefieren apostar al metal dorado. El dinero sigue afluyendo a los bonos del Tesoro de EEUU, considerados al menos como un activo “seguro”, a pesar de haber sido devaluados de categoría AAA a AA+ por la agencia Standard & Poors. Pero las agencias de calificación también han devaluado la deuda de varios pases europeos y la crisis de la deuda griega sigue creciendo como una bola de nieve, con la perspectiva de crisis financieras importantes en otros países europeos frente a las cuales ni el Banco Central Europeo ni los que mandan en la Unión Europea (Alemania y Francia) saben qué hacer.
«Las ganancias de los últimos años son ficticias»: Reinaldo Carcanholo
Publicamos la entrevista de Juan Kornblihtt y Verónica Baudino al economista marxista brasileño Reinaldo Carcanholo. R. Carcanholo está trabajando y desarrollando el concepto de capital ficticio de Marx para entender los procesos de financiarización que han caracterizado el período actual de acumulación del capital.
En esta entrevista Reinando Carcanholo explica el carácter ficticio de un segmento importante de las ganancias creadas en los últimos años. Recomendamos la lectura del trabajo que el autor realizó junto con Paulo Nakatani “Capital financiero versus capital especulativo” alojado en la sección de economía marxista. Este trabajo se publicó en el imprescindible libro de Arriola J. Guerrero D. (eds) «La nueva economía política de la globalización» (2000) Bilbao. Servicio Editorial de la Universidad del País Vasco.
«Friedrich von Hayek, el padre del neoliberalismo»: Denis Boneau
El economista austriaco Friedrich von Hayek se ha empeñado en desacreditar a toda costa la regulación económica alegando que es demasiado compleja para pretender organizarla. Su teoría del «Estado mínimo» se ha convertido en la religión del Partido Republicano de los Estados Unidos en oposición tanto al «New Deal» de los demócratas como al marxismo de los soviéticos. Su escuela, financiada por las fundaciones de las grandes transnacionales, se ha estructurado alrededor de la Sociedad del Monte Peregrino, ha obtenido siete veces el premio Nobel de Economía y ha inspirado a los gobiernos de Pinochet, Reagan y Thatcher.
«La Crisis Financiera: Raíces, Razones, Perspectivas»: Rémy Herrera y Paulo Nakatani
La crisis financiera actual ha sido anunciada desde hace tiempo por muchos economistas marxistas o no, pues las condiciones fueron creadas desde la aceleración del movimiento de desregulación de los mercados monetarios y financieros. No es posible determinar con precisión cuándo comenzó, pero sí estamos seguros de que primero afectó a México en 1994 –en el momento de su integración al Tratado de Libre Comercio de Norteamérica-, después a los países “emergentes” de Asia (Corea del Sur, Tailandia, Malasia…), Rusia y Brasil en 1997-98, y finalmente a Argentina en el 2001. Si las perturbaciones actualmente observadas en el sector inmobiliario de Estados Unidos tuvieron su propia dinámica de burbuja autónoma, deben ser interpretadas además como la continuación de los problemas no resueltos en el momento de la implosión en el 2001 de la burbuja de la “nueva economía”, cuya repercusión fue múltiple y a escala mundial.
«La Primera Gran Depresión del Siglo XXI»: Anwar Shaikh
La crisis económica general que se desató internacionalmente en 2008 es una Gran Depresión. Fue iniciada por una crisis financiera en EE UU, pero no fue la causa. La crisis es una fase absolutamente normal de una tendencia recurrente a largo plazo de la acumulación capitalista, en la que se suceden ondas largas expansivas y depresivas. Cuando tiene lugar la transición, la salud de la economía cambia de buena a mala. En una onda larga depresiva un choque puede desencadenar una crisis, exactamente como ocurrió con el colapso del mercado de las hipotecas subprime en 2007, y como choques anteriores desencadenaron las crisis de los 1820, 1870, 1930 y 1970 (1). En su justamente reconocida obra La Gran Crisis de 1929, John Kenneth Galbraith señaló que si la Gran Depresión de los años 1930 fue precedida por una creciente especulación financiera, fue sin embargo el débil y frágil estado de la economía en 1929 lo que permitió que el derrumbe de los mercados bursátiles desencadenase el colapso económico (2). Lo mismo sucede hoy (3). Aquellos que prefieren considerar cada uno de estos episodios como acontecimientos excepcionales, como la casual aparición de un “cisne negro” en una bandada hasta entonces nívea (4), han olvidado la dinámica histórica que intentan explicar. Y en el proceso olvidan también, convenientemente, que es la misma lógica del beneficio la que nos condena a repetir esta historia una y otra vez.
«Hi ha vida més enllà de la banca?»:Josep Manel Busqueta
El cap de setmana del 15 i 16 d’octubre, mentre la majoria de les ciutats del món bullia d’indignació popular davant la presa de pèl global que suposen les mesures preses davant la crisi, assistíem a l’enèsima reunió de ministres de finances, ara en preparació de la també enèsima cimera del G-20 que s’ha de celebrar a Canes els dies 2 i 3 de novembre. Lluny del glamur dels i les artistes del setè art que anualment desfilen per la catifa vermella, tot sembla indicar que en aquesta població francesa assistirem a una posada en escena d’un nou capítol de la tràgica i horrorosa sèrie del “salvament del capitalisme”.
«Globalización o Apartheid a escala global»: Samir Amin
La confusión creada por el discurso dominante entre los conceptos de «economía de mercado libre» y «capitalismo» es la causa principal de la peligrosa tendencia a relajar las críticas hacia las políticas que se están poniendo práctica. «Mercado», término que evidentemente hace referencia a la competencia, no es igual a «capitalismo», cuyo contenido está específicamente definido por los límites impuestos a la competencia implícitos en el monopolio de la propiedad privada, incluyendo el control oligopólico que ejercen ciertos grupos mediante la exclusión de otros. «Mercado» y «capitalismo» son conceptos diferentes, siendo el capitalismo real justo lo contrario de lo que constituye el mercado imaginario.
«La globalización y el mito del libre comercio»: Anwar Shaikh
«El mundo hoy está asediado por una pobreza general y una desigualdad persistente. Algunos países en desarrollo han logrado avanzar pese a estos obstáculos, muchos otros no han podido y otros han retrocedido (pnud, 2002, cap. 1). ¿Cómo debemos proceder frente a estos problemas? ¿Qué papel debe cumplir el comercio internacional en todo esto? Es obvio que el acceso a los recursos internacionales puede ser de gran provecho para el desarrollo económico. Pero es igualmente evidente que puede causar muchos “perjuicios colaterales”. ¿Cómo debe proceder entonces una nación para aprovechar los beneficios potenciales al tiempo que evita los peligros potenciales?
«Finanzas, hipercompetencia y reproducción del capital»: Michel Husson
Desde el comienzo de los años 1980, el capitalismo ingresó en una nueva fase que muchos analistas caracterizan por su relación con las finanzas. Numerosos libros recientes, aparecidos en Francia, las colocan en el centro de su análisis de las disfuncionalidades actuales del capitalismo, incluso cuando sus autores no son críticos sistemáticos de las finanzas. Una asociación altermundialista como Attac funda su argumentación antiliberal sobre el papel dominante de las finanzas en los procesos de regresión social que están en marcha en los países ricos.
La tesis esencial que este capítulo trata de desarrollar podría ser resumida de esta manera: las finanzas son “el árbol que tapa el bosque”. No son un obstáculo al funcionamiento “normal” del capital, sino el instrumento de su retorno a un funcionamiento “puro”, desembarazado de una serie de reglas y de limitaciones que le habían sido impuestas a este sistema durante décadas. En este capítulo, el predominio de “las finanzas” se define a partir de tres fenómenos estrechamente relacionados: el aumento de la parte de los ingresos financieros en el reparto del ingreso nacional; el peso creciente del capital financiero en la orientación general de la acumulación del capital; el alza de los precios bursátiles.
«Capitalism at a Dead End: Job Destruction, Overproduction and Crisis in the High Tech Era (A Marxist View)»: Fred Goldstein
“American business is about maximizing shareholder value. You basically don’t want workers. You hire less, and you try to find capital equipment to replace them.”
Allen Sinai, chief global economist at the U.S. research firm Decision Economics
The above quote, by a prestigious and often-cited capitalist economic analyst, brutally describes a constant underlying process of capitalism in general – not just in the U.S. but capitalism as an economic system. This is a process which has been in existence since the system began 500 years ago.The prominent bourgeois economic consultant to Wall Street, also a former Lehman Bank executive, is well known for his sharp characterizations of the economic crisis. He is the originator of the phrase “the mother of all jobless recoveries,” referring to the 2009-2010 so-called “recovery.” Sinai’s above comment, should he have followed out the thinking that flows from his remark, would have led him to the conclusion that capitalism has no future. Of course, that is an unthinkable thought for a capitalist expert, no matter how discerning he may be.
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«Capital ficticio y ganancias ficticias»: Reinaldo A Carcanholo y Mauricio de S. Sabadini
«¿Qué características presenta la nueva etapa del capitalismo mundial iniciada a fines de los años 70 y principios de los 80? ¿Cuáles son las perspectivas para su continuidad y para su superación? Esas son preguntas sumament relevantes en la actualidad, y la respuesta adecuada a ellas, como hemos señalado en trabajos anteriores, pasa por el concepto marxista de capital ficticio.
Ese concepto, descrito por Marx en el tercer libro de El Capital, no es de fácilaceptación por parte de aquellos que tienen deudas con las concepciones positivistas y metafísicas, sean de perfil keynesiano o no. Algunos tienden incluso a aceptarlo, dada la intensidad de su existencia y de su predominio en los días actuales, pero lo hacen a “regaña dientes” y, en verdad, no son capaces de entenderlo con propiedad desde el punto de vista dialéctico, perspectiva esa sin la cual el concepto tiende a perder mucho de su capacidad explicativa. El hecho de que el capital ficticio sea, al mismo tiempo, ficticio y real debe parecerles simplemente una contradicción en termos. Y es justamente en esa dialéctica real/imaginaria que el concepto gana toda su pertenencia.
Si por un lado el concepto de capital ficticio no es de fácil asimilación, el de ganancias ficticias no encuentra prácticamente nadie que lo considere aceptable desde el punto de vista teórico, incluso entre aquéllos que verdaderamente se presentan como pertenecientes al campo marxista. En primer lugar, no se trata de un concepto que haya sido desarrollado por Marx y eso puede ser definitivo para muchos. Por supuesto que en la época de ese autor, en la que la idea de un capital ficticio dominante sobre el capital sustantivo2 estaba lejos de ser posible, pensar que una parte de las ganancias no fuera derivada de la plusvalía y ni aún del excedente-valor de formas de producción no salariales se constituía en un contrasentido.»

























