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«Ni calco ni copia: Che Guevara en búsqueda de un nuevo socialismo»: Michael Löwy
1. En un articulo publicado en 1928, José Carlos Mariategui -el verdadero fundador del marxismo latino-americano- escribia las seguientes palabras: No queremos, ciertamente, que el socialismo sea en America calco y copia. Debe ser creacion heroica. Tenemos que dar vida, con nuestra propria realidad, en nuestro proprio lenguaje, al socialismo indoamericano. He aqui una mision digna de una generacion nueva” . No fué escuchada su advertencia : en este mismo año empezo el movimiento comunista latino-americano a caer bajo la influencia del paradigma stalinista, que impuso, durante casi medio siglo, el calco y la copia de la ideologia de la burocracia sovietica y de su llamado « socialismo real.
2. No sabemos si el Che conocia este texto de Mariategui; posiblemente si lo habia leido, puesto que su compañera Hilda Gadea le habia prestado los escritos de Mariategui, durante los años que precedieron la revolucion cubana. De todas las maneras se puede considerar que buena parte de su reflexion y de su practica politica, sobretudo en los años 60, tenia como objetivo salir del callejon sin salida a que llevaba la imitacion servil del modelo sovietico y est-europeo. Sus ideas sobre la construccion del socialismo son una tentativa de creacion heroica de algo nuevo, la busqueda —interrumpida y inacabada— de un paradigma de socialismo distinto, y en muchos aspectos radicalmente opuesto a la caricatura burocratica « realmente existente.
«Revolución, emancipación, sujeto revolucionario»: Guillermo Almeyra
RESUMEN
Este trabajo intenta recorrer someramente los principales problemas que en mundo actual, a la vez ponen en el orden del día y dificultan la revolución social y la diferencia que existe entre la revolución y la emancipación. Igualmente busca analizar las características de los movimientos sociales, como el zapatismo mexicano o los de Argentina, que piensan poder evitarse el trauma revolucionario logrando una transformación gradual de las conciencias que eroda el poder del capital. También plantea la necesidad, para el marxismo en América Latina, de discutir algunos problemas teóricos fundamentales del mundo contemporáneo para escapar de una visión anquilosada del marxismo.
1. La larga guerra por etapas sucesivas en la que el capitalismo en general y, en particular, el gobierno imperialista de Estados Unidos, han hundido a la Humanidad se apoya en la utilización, con todos los medios, de una campaña de inteligencia, de desinformación e intoxicación de la opinión pública mundial, de imposición de elementos de fatalismo, de resignación, de desmoralización. Estos son los instrumentos esenciales para la hegemonía política y cultural de los representantes políticos y administradores de los intereses del capital financiero mundial.
«El fantasma de Marx remece Wall Street y el mundo»: Entrevista a Marcello Musto
Oliverio ComteCuando en 1989 los agoreros del neoliberalismo anunciaban con júbilo el fin de la historia y el triunfo definitivo del capitalismo, jamás imaginaron que 19 años más tarde, el fantasma de Karl Marx recorrería el corazón de Wall Street y de los principales centros de reproducción de la usura mundial, invocado por ellos mismos. Hoy, con desesperación creciente, buscan en la obra del proscrito Marx, las claves para comprender la magnitud de la crisis actual del capitalismo, que desde 2008 sacude la economía global. Buscan una salida cosmética – que asegure los intereses del capital – en el contexto de una crisis multifacética que incluye los ámbitos económico, financiero, alimentario, energético y ambiental.
En forma paralela, un grupo de intelectuales de diversas partes del mundo, agrupados en la Fundación Internacional Marx Engels (IMES), trabaja desde hace años en una tarea largamente inconclusa: realizar una edición integral y científica de la obra de Marx y Friedrich Engels. La publicación de las obras completas de ambos pensadores, se inició en 1920 en la ex Unión Soviética, iniciativa conocida como Proyecto MEGA por sus siglas en alemán. En él participaron intelectuales soviéticos y alemanes, pero sucumbió producto de las purgas stalinistas y el auge del nazismo en Alemania. En 1975 se reanudó el denominado MEGA 2, que corrió la misma suerte con el fin de la Unión Soviética y los socialismos reales en 1989.
«La farsa democrática y el desafío de reinventar una democracia para el futuro»: Samir Amin
Tlaxcala| Traducido por Guillermo F. Parodi |
En relación a lo que llama la “farsa democrática”, Samir Amin suscita una pregunta esencial:
«¿Renunciar a las elecciones?» La respuesta es negativa pero lleva a un nuevo interrogante: “¿Cómo asociar nuevas formas de la democratización, ricas, innovadoras, que permitan de hacer de las elecciones un uso diferente al que conciben las fuerzas conservadoras?” Para Amin, ese es el desafío.
El sufragio universal es una conquista reciente, iniciada con las luchas de los trabajadores en el siglo XIX en algunos países europeos (Inglaterra, Holanda, Bélgica), progresivamente extendida al mundo entero. Hoy en día no hace falta decir, todo el mundo acepta, que la reivindicación de que el poder supremo delegado a una Asamblea elegida correctamente, sobre una base pluripartidista – sea legislativa o constitucional según las circunstancias – define la aspiración democrática y, (supuestamente, digo yo), asegura su realización.
El mismo Marx había cifrado grandes esperanzas en el sufragio universal. “una vía pacífica posible hacia el socialismo”. He escrito sobre ese punto que las esperanzas de Marx fueron desmentidas por la historia (cfr. Marx y la democracia).
«El socialismo del siglo XXI sólo puede ser plural»: entrevista a Elmar Altvater
por Àngel Ferrero
El 15 de julio llegó a las librerías El fin del capitalismo tal y como lo conocemos (El Viejo Topo). Su autor, Elmar Altvater (Kamen, 1938), es uno de los más respetados politólogos alemanes. Profesor emérito de la Universidad Libre de Berlín y miembro del consejo científico de Attac-Alemania, en su último libro analiza la última crisis del capitalismo tardío y sus alternativas. En él Altvater planta cara a Fukuyama: el fin del capitalismo, asegura, no es el fin de la historia, sino que hay historia más allá del capitalismo.
—Hasta hace unos años “capitalismo” era una palabra tabú. Profesor Altvater, ¿cómo definiría el término capitalismo?
—No es sólo un término, se trata de una forma social muy dinámica, pero también muy proclive a las crisis. El capitalismo se funda en la propiedad privada de los medios de producción y, debido a ésta, en el derecho a la apropiación de la plusvalía producida por la fuerza de trabajo. Se regula por las leyes del mercado y el dinero. El capitalismo es por lo tanto a un mismo tiempo una sociedad del trabajo (Arbeitsgesells chaft) y una sociedad del dinero (Geldsgesellschaft).
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¿Fue democrática la elección?: Enrique Dussel
Que hubo elección nadie lo puede dudar, pero lo que nos preguntamos es: ¿fue democrática? Y ahí comienzan las dudas, sobre todo por la significación estrecha y equivocada de democracia que tienen el IFE y el candidato fabricado por la televisión.Pareciera que el acto de la elección de un candidato define la democracia, olvidando que lo que hace al acto democrático son las condiciones que ese acto debe cumplir. Es todo lo que antecede, todo lo que está antes del acto de elección lo que califica al acto de democrático o antidemocrático. La elección misma no se autocalifica como democrática por el hecho de haberse ejecutado.
En primer lugar, la democracia es el nombre de un sistema de legitimación (véanse las tesis 8 y 10 de mi obra 20 tesis de política, Siglo XXI, México, 2006). La legitimación no es la legalidad. Legal es el acto que cumple la ley. Se puede cumplir la ley sin convicción subjetiva, por obligación, contra la propia voluntad, hasta con violencia, y sin embargo el acto acorde objetivamente con la ley es legal. Por el contrario, un acto se juzga como legítimo si el sujeto que lo cumple lo cree válido, es decir, si subjetivamente se tiene la convicción, si se cree que el acto pudo realizarse libre y equitativamente. La acción es legítima, en nuestro caso una elección de candidatos, si el futuro votante, la comunidad política, el ciudadano subjetivamente está convencido de que tuvo iguales condiciones, es decir, pudo participar simétricamente en los pasos previos a dicha elección. Si por ejemplo, fue coaccionado (comprando su voto), o fue obligado (bajo un posible castigo), o fue informado incorrectamente (por falsas noticias o encuestas distorsionadas que presentaban un ganador seguro sin serlo), o si durante seis años se presentó a un candidato en todo su esplendor de mercancía apetecida como noticia cotidiana del monopolio televisivo (monopolio ya intrínsecamente no democrático como medio de producción de candidatos, porque no admiten que otros den informaciones contrarias que darían al televidente la posibilidad de una información plural, es decir, democrática) y no bajo el rubro de publicidad político partidaria (lo que impidió a otros candidatos estar en la pantalla continuamente bajo la limitación de gastos de campaña, con la complicidad continua del IFE que no invalidaba esa desigualdad en las condiciones de una campaña anticipada), o si durante esos seis años se difamó a otro candidato de manera sistemática y también cotidiana, si acontecieran todos estos hechos no se habría cumplido el requisito de ser democrático el acto electivo, porque no hubo simetría o igualdad en las posibilidades de dar a conocer sus programas o a responder simétrica o equitativamente las críticas que se le hacían continuamente a los otros candidatos.
«Los peligros de los tópicos y eufemismos»: Iñaki Gil de San Vicente
1. DEMOCRACIA Y MENTE PACIFICADAS
2. CRISIS FINANCIERA
3. ESTADO DEL BIENESTAR
4. SECTORES PRODUCTIVOS
5. DEMOCRACIA DIRECTA, PARTICIPATIVA Y REPRESENTATIVA
6. JUSTICIA SOCIAL, REPARTO DE LA RIQUEZA
7. DESARROLLO ENDOGENO Y DESARROLLO SOSTENIBLE
8. SOCIEDAD CIVIL. HEGEMONIA
9. TEORÍA DE LA EXPLOTACION ASALARIADA
10. TEORÍA DEL ESTADO Y DE LA VIOLENCIA
11. TEORIA DEL CONOCIMIENTO Y DE LA PRAXIS
12. TEORIA ÉTICO-MORAL E IDEAL DE VIDA
1. Democracia y mente pacificadas. Entre otras cosas, los tópicos son también las expresiones triviales o vulgares, es decir, las que de tanto usarse sin carga crítica, sin insistir en su contenido político, han terminado por volverse huecas, vacías y manipulables por la ideología dominante, la del poder establecido, que las recarga en su provecho. Los eufemismos son las trampas lingüísticas que el poder hace para destruir la carga peligrosa de un concepto, desnaturalizándolo para hacerlo aceptable al lenguaje de la dominación. Tópicos y eufemismos son dos de los métodos que el poder tiene para imponer la ignorancia tal cual la define R. Levins en la cita anterior, de modo que terminamos creyendo que somos cultos, que estamos formados intelectualmente, cuando en realidad somos dogmáticos -no usar categorías dialécticas, flexibles, no rígidas- e ignorantes.
«Spinoza, Ilyenkov and Western Marxism – meeting the challenges of the global crisis»: Corinna Lotz and Penny Cole
Introduction
Evald Ilyenkov took Spinoza’s philosophy as the starting point for his own critique of positivism and mechanical materialism. While this assumed a strictly philosophical form, its political source was Ilyenkov’s profound conviction that a turn towards materialist dialectics was critical for the future of the Soviet Union.
Ilyenkov’s position as an “orthodox heretic” philosopher may help to explain why he identified so closely with Benedict Spinoza. Like Spinoza some 300 years earlier, he was a child of his time, but in equally deep conflict with proponents of dogma. In Spinoza’s case it was religious dogma, in both its Judaic and Christian forms. With Ilyenkov it was Marxist dogma turned into a state religion through Stalinism – and dogma’s ugly sister – the mechanistic positivist scientism which invaded Soviet philosophy during the 1960s. Ilyenkov championed those sides of the 17th century philosopher’s ideas which made a decisive impact in the late 18th century on Hölderlin and Hegel, and later on Feuerbach, Marx and Engels. He drew on Lenin to establish materialist dialectics once again as the theory of knowledge of Marxism. Like Lenin, Ilyenkov found himself swimming against the tide but was not deflected from his goals.
«El despertar de les places: un any del 15M»: Documental de Lluc Güell Fleck i Jordi Oriola i Folch
SINÒPSIS
El documental analitza la situació del moviment, un any després de la seva creació, de la mà de sis persones, que van viure l’acampada de Barcelona a Plaça Catalunya, i que es reuneixen de nou per reflexionar sobre l’inici del moviment, què ha passat aquest any i quin rol ha de jugar de cara al futur.
Video: ‘Sex, Race and Class’ — Extende Interview with Selma James on Her Six Decades of Activism
Watch Amy Goodman’s complete interview with the pioneering activist, writer and political thinker Selma James. For six decades, James has been on the front lines of working-class movements for women’s liberation and against racism. She launched the International Wages for Housework Campaign three decades ago, controversially arguing that women should be paid for housework. That argument is still timely today as a debate over women’s work rocks the presidential race. Democratic strategist Hilary Rosen sparked a firestorm last week when she said Republican presidential candidate Mitt Romney’s wife Ann has «actually never worked a day in her life.» Selma James, who coined the term «unwaged» labor to describe the work of housewives, notes that much of the world’s work consists of unpaid labor performed by women. «There’s an international division of labor of which we are all part, including those of us who are unwaged,” James says.
In this extended interview, Selma James takes us through six decades of her trailblazing activism, from the writing of her seminal 1952 essay «A Woman’s Place,» which she penned with encouragement from the late West Indian scholar C.L.R. James, who later became her husband, to today’s SlutWalk protests in London, England. Among her many acts of resistance over the years, James recounts how she sat with masked prostitutes in 1982 as they occupied a church to protest police abuses. She discusses her late husband, C.L.R. James, and how she joined his Johnson-Forest Tendency as a teenager and later worked with him in the Caribbean. Finally, she weighs in on today’s Occupy movement and the imprisonment of Mumia Abu-Jamal, whose book she edited. «The fact that so many people are in prison in the United States not only shapes the lives of millions … but it means that the whole society is much more repressive, because the standards of prison are constantly imprisoning the rest of us,» she says.
«Market Mystification in Capitalist and Market Socialist Societies»: Bertell Ollman
I. A LACK OF TRANSPARENCY
Amidst all the turmoil and exultation that marked the final days of the German Democratic Republic, an East German worker was heard to say, «What bothered us most about the Government is that they treated us like idiots». In the capitalist lands, of course, people are first made into idiots, so when they are treated as such few take notice. The difference is one of transparency.
One major virtue of centrally planned societies, then, even undemocratic ones, even ones that don’t work very well, is that it is easy to see who is responsible for what goes wrong. It is those who made the plan. The same cannot be said of market economies which have as one of their main functions to befuddle the understanding of those who live in them. This is essential if people are to misdirect whatever frustration and anger they feel about the social and economic inequality, unemployment, idle machines and factories, ecological destruction, widespread corruption and exaggerated forms of greed that are the inevitable byproducts of market economies. But to the extent this is so, only a critique of market mystification will enable us to put the blame where it belongs, which is to say—on the capitalist market as such and the class that rules over it, in order to open people up to the need for creating a new way of organizing the production and distribution of social wealth.
«Apuntes para el socialismo del siglo XXI»: Michael Löwy y Samuel González
La crisis de civilización que hoy experimentamos es el resultado de más de dos siglos de modernidad capitalista, un proceso histórico que nos ha conducido a un panorama de miseria social y a una temible crisis ecológica que amenaza la vida sobre el planeta, lo cual anuncia una verdadera crisis de sentido para la vida y para la historia de nuestras sociedades. ¿Acaso la modernidad falló tanto en su apuesta liberal como socialista? ¿Acaso la historia perdió sentido; acaso se haya fatalmente condenada?
Para nosotros, si la historia puede cobrar un sentido diferente tendría que hacerlo en un sentido opuesto a la lógica actual de la sociedad; tendría que hacerlo fuera de la lógica cosificada del valor, fuera del individualismo, el autoritarismo, el machismo y la depredación ecológica. Esto implica reinventar el mundo, reinventar la sociedad sobre bases completamente diferentes. La pregunta sería desde dónde construir la experiencia de esa historia distinta. Desde qué posturas teóricas, desde qué valores, desde qué ética y desde qué experiencias históricas. Sin esperar, por supuesto, que ello consista en una receta mágica, monolítica o dogmática. Un cambio posible deberá sembrarse sobre la base de la pluralidad y el debate constante.
«La democracia no se justifica si no asegura la vida» Entrevista a Enrique Dussel
Entrevista realizada por
Israel Covarrubias
—En algunos debates recientes se insiste mucho sobre la necesidad de tener una izquierda “moderna” y “liberal”. Sin embargo, pareciera que con ello, en realidad estaríamos hablando de una trampa semántica en el sentido de que si una formación política de izquierda fuera liberal la volvería, por el simple hecho de ser liberal, también democrática. Más aún, parece que la trampa se revela con más agudeza cuando se cree que ser liberal es que el Estado no meta las narices donde supuestamente no lo llaman, y de este modo tener la posibilidad de desarrolar “las libertades” en un lugar distinto al del orden estatal. ¿Cómo salir de esta trampa?
—Garantizar libertades sería la política perfecta, pero si fuéramos nosotros perfectos, lo cual supondría que seríamos dioses prácticamente y eso es imposible. Igual que el reino de la libertad, está el reino de la economía. La economía perfecta sería tiempo de trabajo cero, pero sería un principio de imposibilidad, ya que lo perfecto es lo que no puede superarse. La economía perfecta sería tiempo cero, en el reino de la libertad, no trabajaríamos más. Estaríamos dedicados a la cultura, al arte, a todo. Pero como es imposible, nos dice Marx, nos acercamos disminuyendo la jornada de trabajo. Entonces, en vez de ocho horas, seis horas, cinco horas, cuatro horas… Cada vez tenemos más tiempo para otras cosas, pero al tiempo cero nunca llegaremos. Es decir, siempre será el reino de la necesidad —lo dice en el Tomo III de El Capital—. Entonces, hay cuestiones, en efecto, fundamentales en el debate sobre la política como lo es el tema del Estado, y es en esas cuestiones donde están contenidos los mayores equívocos acerca de la libertad, como lo fue en su momento la creencia en la existencia del comunismo y la transición. Ésta última es un postulado y una estupidez, ya que el postulado es imposible, pues no se transita a…, lo que hay son sistemas más justos, que son criticados desde un ideal perfecto, y eso cambia toda la política.
«Entre aigües. De la vaga general clàssica a la vaga general metropolitana?»: Xavier Domènech Sampere
Dintre del particular ecosistema de l’esquerra dels moviments socials propi de Barcelona aquesta vaga ha tingut un caràcter paradoxal. Sense una referència clara de discurs ni d’espai propi en els dies previs i alhora amb una notable capacitat de mobilització el mateix dia de la protesta. La vaga anterior del 29 de setembre de 2010 va suposar, a partir de l’experiència del Banc Okupat, lligat a una àrea autònoma en constant procés de mutació, i l’extinta Assemblea de Barcelona (entre todos la mataron y ella sola se murió), l’inici de la pèrdua de protagonisme de les grans organitzacions sindicals en la protesta pública contra la crisi, mentre semblava iniciar-se un nou cicle de l’esquerra radical (semblava ja que el 15M va canviar totes les coordenades, però no pas la de la pèrdua de protagonisme dels grans sindicats). Contràriament la vaga del 29 de març, dos anys després, ha portat als grans sindicats al centre de la resposta contra les polítiques neoliberals (encara que en aquest cas de forma molt limitada a la temàtica de la reforma laboral, en un moment on l’atur està a punt d’arribar als sis milions de treballadors) just quan, en el marc de la mateixa vaga, els sectors més radicals han mostrat una capacitat de convocatòria major que mai. La imatge de tot el Passeig de Gràcia ocupat pel piquet alternatiu parla, en aquest sentit, per si sola d’una força inesperada fins i tot pels sectors més militants. Tanmateix aquest vaga, a diferència de la viscuda fa dos anys que inaugurà un cicle, sembla situar-se més en el camp de l’experimentació entre dos moments.
«El pasado futuro Movimientos populares, capitalismo y crisis»: Xavier Domènech Sampere
Me han pedido una charla sobre la historia de la relación entre movimientos sociales y la crisis y cierto es que difícilmente puede haber ahora mismo un tema más actual, como también lo es que debemos tomar con cuidado todo ejemplo histórico que no nos permita observar la singularidad de nuestro propio presente.
La “crisis” de nuestros tiempos
La crisis que estamos viviendo actualmente poco o nada se parece a lo que nuestra historia más reciente, aquella que forma parte de nuestra memoria viva, nos ha señalado como tal, a pesar de que muy probablemente en realidad lo que estamos viviendo es el resultado de una gran transformación iniciada en la década de los setenta que nos lleva hacia un nuevo tipo de sociedad. Pero fuera de este marco más amplio, se pretendió en los años noventa, una vez el gran competidor del capitalismo en la forma de socialismo irreal despareció como sistema prácticamente de la faz de la tierra, que de la misma manera que nos encontrábamos al final de la historia, según nos contaba Fukuyama en un libro que fue generosamente financiado y difundido gracias al patrocino de fundaciones neocon, estábamos también en el inicio de una “nueva economía”. Ésta se caracterizaba por un crecimiento constante, donde los ciclos del capitalismo eran ya cosa del pasado (sonroja ahora observar con que impunidad los profetas de tanta charlatanería siguen profetizando ahora desde la nada intelectual). Habría crisis sí, pero éstas, como la que vivimos en este país en 1993 serían de tipo “V”. Es decir, crisis de un fuerte impacto en un corto espacio de tiempo que prologaba una pronta recuperación a partir de una política ajustes, básicamente practicadas sobre las rentas salariales y el gasto público, de reformas sobre la estructura del mercado laboral y de privatizaciones y desregularizaciones. Las mismas medidas que se pretenden ahora ante una crisis que no tiene ya nada de tipo “V”. De hecho, hace un par de años se popularizó la idea que esta podía ser una crisis tipo “U”, con un mantenimiento temporal de la recesión más amplio, y finalmente ya se empezó a introducir la imagen de una crisis tipo “L” (no sabemos si al final de la letra se cae en el vacío o no, nunca han sido muy claros sobre esto).
























