«Reflexiones sobre la crisis del euro»: Rolando Astarita
La crisis del euro brinda la oportunidad de analizar la relación la mundialización del capital y las políticas de los Estados, y el rol de la moneda; así como sobre la dinámica de las crisis financieras. En lo que sigue presento algunas reflexiones sobre el tema. Dada la extensión de la nota, la he dividido en dos partes. Aquí presento la primera.
Tipo de cambio, productividad y euro
Desde el punto de vista de la teoría del valor trabajo puede decirse que el trasfondo de la crisis del euro consiste en que la moneda única ha conectado espacios nacionales con productividades promedio muy desiguales. Es que el nivel más básico, o “estructural”, de determinación del tipo de cambio, está ligado a las productividades relativas. Como he analizado en otros trabajos, es esta determinación de fondo la que explica, por ejemplo, por qué los países subdesarrollados -atrasados tecnológicamente- tienden a un tipo de cambio real alto.
«The Marxist Theory of Overaccumulation and Crisis»: Simon Clarke
In this paper I intend to contrast the ‘falling rate of prot’ crisis theories of the 1970s with the ‘underconsumptionism’ of the orthodox Marxist tradition. The central argument is that in rejecting traditional underconsumptionist theories of crisis contemporary Marxism has thrown the baby out with the bathwater, with unfortunate theoretical and political consequences. A more adequate critique of traditional underconsumptionism leads not to the falling rate of prot, but to a disproportionality theory of crisis, which follows the traditional theory in seeing crises not as epochal events but as expressions of the permanent tendencies of capitalist accumulation.
The background to the paper is my recent book, Keynesianism, Monetarism and the Crisis of the State (Clarke, 1988a), in which analysed the development of capitalism on the basis of a version of the theory of overaccumulation and crisis which is proposed here. However in the book this theory is developed in relation to the historical analysis, without reference to either traditional or contemporary debates. The purpose of this paper is to draw out the theoretical signicance of the argument as the basis of a re- evaluation of the Marxist tradition. The issue is of the highest importance as erstwhile Marxists, in both East and West, fall victim once more to the ‘reformist illusion’ that the negative aspects of capitalism can be separated from the positive, that the dynamism of capitalism can be separated from its crisis tendencies, that capitalist prosperity can be separated from capitalist immiseration.
«El ajedrez global de la crisis»: Claudio Katz
Una nueva fase recesiva de la crisis iniciada en el 2007 se vislumbra en las economías desarrolladas. El rebote logrado con desembolsos estatales se está agotando y la próxima recaída incluirá un alto piso de desempleo. Sólo para retomar el nivel de ocupación vigente al comienzo del temblor se necesitarían crear en el mundo 17 millones de puestos de trabajo y las tesorerías están exhaustas por el socorro brindado a los bancos.
En el debut de la convulsión hubo dos interpretaciones económicas predominantes. Los neoliberales subrayaron la culpabilidad de los deudores, que tomaron préstamos sin capacidad de repago y la irresponsabilidad de los Estados, que asumieron pasivos inmanejables. Los keynesianos remarcaron, en cambio, la falta de regulación financiera y los excesos de especulación. También subrayaron el deterioro de la demanda solvente por el estancamiento de los salarios y la polarización social. Ambas corrientes enfatizaron distintos desaciertos de la política económica que condujo al colapso actual.
«Financialisation and capitalist acucumulation: structural accounts of the crisis of 2007-9»: Costas Lapavitsas
The crisis of 2007-9 resulted from a financial bubble marked by weak production, expanding bank assets, and growing household indebtedness. For these reasons the crisis casts light on the financialisation of capitalist economies. The literature on financialisation generally links weak production with booming finance; according to some, causation runs from weak production to booming finance, while for others it runs in the opposite direction. This article argues that there is no direct causation between booming finance and weak production. Rather, financialisation represents systemic transformation of capitalist production and finance, which ultimately accounts for the crisis of 2007-9, and has three main features. First, less reliance of large corporations on banks; second, banks shifting their activities toward mediating in open markets and transacting with individuals; third, increasing implication of individuals in the operations of finance.
Key words: Crisis, financialisation, rentiers, banking, Marxism, post-Keynesianism
«¿Qué hace falta para salir de la crisis?»: J. A. Tapia Granados
Las turbulencias que se han producido en la economía mundial en los últimos meses hacen muy previsible una nueva crisis financiera como la del 2008. La deuda acumulada en los balances de los bancos y de los Estados y las escasas perspectivas de una reactivación de la economía mundial que pudiera echar tierra sobre esas deudas y “tirar el balón fuera del área” no parecen dejar mucho espacio para la duda.
Las masas astronómicas de dinero que hasta el comienzo de la crisis del 2007 circulaban en los mercados financieros internacionales buscando inversiones que rindieran “algo decente” y que después del 2009 volvieron en cierta medida a los mercados de valores haciendo que subieran las bolsas han sido cada vez más reticentes en meses recientes. La subida de los precios del oro, “inversión” que no solo no rinde nada sino que conlleva gastos asociados (de custodia, etc.) indica que muchos inversores tienen miedo de otra caída catastrófica de los mercados financieros y prefieren apostar al metal dorado. El dinero sigue afluyendo a los bonos del Tesoro de EEUU, considerados al menos como un activo “seguro”, a pesar de haber sido devaluados de categoría AAA a AA+ por la agencia Standard & Poors. Pero las agencias de calificación también han devaluado la deuda de varios pases europeos y la crisis de la deuda griega sigue creciendo como una bola de nieve, con la perspectiva de crisis financieras importantes en otros países europeos frente a las cuales ni el Banco Central Europeo ni los que mandan en la Unión Europea (Alemania y Francia) saben qué hacer.
«Toward Class Consciousness Next Time:Marx and the Working Class»: Bertell Olman

Why haven’t the workers in the advanced capitalist countries become class-conscious? Marx was wont to blame leadership, short memories, temporary bursts of prosperity, and, in the case of the English and German workers, national characteristics. In the last fifteen years of his life he often singled out the enmity between English and Irish workers as the chief hindrance to a revolutionary class consciousness developing in the country that was most ripe for it. The success of this explanation can be judged from the fact that it was never given the same prominence by any of Marx’s followers. Engels, too, remained unsatisfied. After Marx’s death, he generally accounted for the disappointing performance of the working class, particularly in England, by claiming that they had been bought off with a share of their country’s colonial spoils. The same reasoning is found in Lenin’s theory of imperialism, and in this form it still aids countless Marxists in understanding why the revolution Marx predicted never came to pass in the advanced capitalist countries.
Despite these varied explanations (or, perhaps, because of them), most socialists from Marx onward have approached each crisis in capitalism with the certainty that this time the proletariat will become class-conscious. A half-dozen major crises have come and gone, and the proletariat at least in the United States, England, and Germany are as far away from such a consciousness as ever. What has gone “wrong»? Until socialists begin to examine the failure of the proletariat to perform its historically appointed task in light of their own excessive optimism, there is little reason to believe that on this matter at least the future will cease to resemble the past. It is the purpose of this essay to effect such an examination.
(VIDEO) La policía militar arrasa el campamento de protesta en la plaza Tahrir provocando nueve muertos y 1.200 heridos
Estremecedor video con imágenes de la represión contra los revolucionarios egipcios por orden de la Junta Militar.Por segundo día consecutivo, el centro de El Cairo fue escenario de duros enfrentamientos entre jóvenes revolucionarios y fuerzas policiales. En su intento por desalojar cualquier resto de acampada de protesta en la plaza Tahrir y sus aledaños, la Policía Militar volvió a actuar con brutalidad, provocando la muerte de nueve personas y heridas de diferente consideración amás de 1.200 manifestantes.
«La dialéctica de lo abstracto y lo concreto en el proceso de conocimiento en Karl Marx»: João Vasco Fagundes

Sección primera
LA REALIDAD COMO TOTALIDAD CONCRETA
§1. La diferencia entre fenómeno y esencia
Desde la « sustancia primera » de Aristóteles, base ontológica irreductible de toda predicación, a lo real en cuanto “objeto de los sentidos, lo sensible”, avanzado por Feuerbach en el horizonte de su distinción fundamental entre el ser y lo pensado, pasando por los diversos matices del empirismo y del positivismo, hay un aspecto central de contornos ontológicos que recorre generalmente esta diversidad de posiciones téticas, desarrolladas y tematizadas en diferentes contextos sociales, filosóficos y teoréticos. Ese aspecto es la identificación inmediata de fenómeno y esencia. En términos ontológicos más precisos, el estatuto de la realidad objetiva, en la secuencia de tal identificación, se agota en el nivel de las “cosas”, de los “objetos” (en un marco más o menos dinámico, más o menos interrelacional), en cuanto ser. Las “cosas”, los “objetos” (esta terminología es ya de por sí, a un nivel determinado, esclarecedora de la posición ontológica que aquí analizamos), en la forma en que nos aparecen en el nivel de la representación, son sustantes por sí mismos, en su individualidad, en su inmediatez positiva o fáctica, es decir, son la posición de su propia esencia.
«Audacia, más audacia»: Samir Amin
Las circunstancias históricas creadas por la implosión del capitalismo contemporáneo requieren de una izquierda radical, tanto en el Norte como en el Sur, que sea capaz de formular una alternativa política al sistema existente. El propósito de este artículo es mostrar por qué es necesaria la audacia y lo que esta significa.«Psychology»: Evald V. Ilyenkov
Leont’ev’s definition—the science of the generation and functioning of the image. This is psychology as a whole, that is, including animal psychology, or, more accurately perhaps—a definition that in its general form applies precisely and only to this kind of psychology.
The psychology of man. Maybe the question turns on how we define the concrete-specific determination of the image in man. Surely, it lies in universality. In the ability to “generate” an image of any thing—any image. From an image of perception of the simplest geometrical form to an image of “substance,” of a logical category, a moral law, “beauty,” and so on. And science, and art— all these are images (representations, represented—and executed in one or another sensorially perceptible material—forms of existence and motion) of the external world. Without this, materialism is an empty word.

Este trabajo tiene por objeto tratar de responder a una pregunta fundamental. En vísperas del siglo XXI, y considerando las formidables transformaciones experimentadas por las sociedades capitalistas desde la finalización de la Segunda Guerra Mundial y la casi completa desaparición de los así llamados “socialismos realmente existentes”: ¿tiene el marxismo algo que ofrecer a la filosofía política?
1. Morgan, La sociedad antigua
ABSTRACT
INTRODUCCIÓN






















