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«Vitali Vygodsky: un clásico del marxismo»: Jaime Ortega Reyna y Víctor Hugo Pacheco Chávez
Resumen
El presente trabajo busca aportar elementos tanto biográficos como de análisis en torno a la obra del intelectual soviético Vitali Vygodsky. Dicho autor contribuyó, de manera decisiva, durante el siglo XX al esclarecimiento de los principales problemas de la teoría marxista y la crítica de la economía política. Su obra representa una renovada versión del marxismo en el seno del antiguo bloque socialista. El artículo rastrea datos biográficos, de la recepción de su obra e introduce un análisis sucinto de sus principales obras.
Palabras clave: marxismo, Unión Soviética, Vygodsky
Cuando alguien escucha pronunciar el apellido Vygodsky de inmediato puede evocar al gran psicólogo soviético Lev Semionoviche Vygotsky (1896-1934) que dedicó su vida a entender los problemas del lenguaje y el pensamiento. Sin embargo, en este artículo queremos referirnos a otro Vygodsky, que lleva por nombre Vytaly (o Vitali) Solomonovich y que fue uno de los máximos exponentes del marxismo desarrollado en la Unión Soviética. Desconocemos sí entre ambos personajes existió algún vínculo familiar. Lo que sí podemos afirmar con seguridad es que ambos tuvieron una afinidad intelectual electiva: el estudio, en muy distintas áreas del conocimiento, de la obra de Carlos Marx.
«Breaking away from Capital? Theorising activity in the shadow of Marx»: Peter E Jones
Abstract
The paper reflects on the relationship between the understanding of human activity which Marx expresses in Capital and the theoretical model of activity offered by an influential contemporary variant of Activity Theory. The paper argues that this variant departs significantly from Marx’s conception of human activity and its role in what he calls the ‘labour process’. In particular, Activity Theory has failed to distinguish between the labour process and the valorization process, a distinction which is fundamental to Capital and to Marx’s theoretical and political perspective more generally. The paper also argues that this conceptual conflation is also evident in the theoretical discourse of the founders of the Activity Theory tradition. The paper goes on to consider the theoretical and practical implications of this departure from the method and conclusions of Capital.
«La defensa del marxismo de Mariátegui»: Wolfgang Fritz Haug
En el proceso de estalinización de la Internacional comunista, Mariátegui fue borrado del marxismo. Al final, esto sólo significaba que él no era estalinista.
El capitalismo ha dejado de coincidir con el proceso.
JCM
I.
Entre las obras de José Carlos Mariátegui la que más se opone al mainstream de finales del siglo veinte es la que lleva por titulo Defensa del marxismo (1930). Ya que hoy en día otra vez se necesitan consideraciones intempestivas como remedio contra el espíritu de la época embriagado del «triunfo del capitalismo», sería bueno de volver la mirada a esta obra. Pero el marxismo de Mariátegui no se opone tan sólo al espíritu de la época actual o solamente al espíritu burgués. Jürgen Mothes ha indagado cómo en el proceso de estalinización de la Internacional comunista, Mariátegui ha sido borrado del marxismo (1994, 32 ss.). Al final esto sólo significaba que él no era estalinista.
Pero el juego se repitió del lado invertido en una perspectiva «útil» por parte de liberales sociales y nacionales. Para poder honrar a Mariátegui creyeron que tenían que dejar de lado su marxismo como una equivocación. En un texto de promoción académica (Habilitationsschrift) de los años 80 se declara que Mariátegui desarrollaría su originalidad «en oposición a […] los pensamientos marxistas» (Maihold 1988, 98). El autor pasa por alto de que Mariátegui hace esto en divergencia pero dentro del marxismo. Él menciona sin duda de que Mariátegui participó (194) en el congreso de Livorno (1921) pero omite de que tuviera conocimiento del Ordine Nuovo dirigido por Gramsci y borra de esa manera la afinidad gramsciana de Mariátegui, que también le era sospechosa al Marxismo-leninismo.3
«David Riazanov, editor de Marx, disidente rojo»: Nicolás González Varela
Un gran biógrafo de Marx, Boris Nicolaïevski, reconocía en 1937 que, de cada mil socialistas, tal vez sólo uno haya leído una obra de Marx; y de cada mil antimarxistas, ni uno. Cuarenta años antes, en 1897 un gran teórico y militante, hablo del italiano Antonio Labriola, se preguntaba si los escritos de Marx habían sido leídos enteramente por algún lector ajeno al grupo íntimo de sus amigos, colaboradores y albaceas. Concluía proféticamente si «este ambiente literario», esta situación hermenéutica adversa, no era uno de los culpables de la mala asimilación, de la aparente decadencia y crisis del pensamiento de Marx. Con pesimismo recapitulaba en sentencia inspirada: ¿no sería el acceso adecuado a sus escritos un privilegio de «iniciados»? Nikolaïevski y Labriola –no sólo ellos– estaban convencidos que a Marx le esperaría siempre un destino de malas lecturas, infinidad de equívocos, pésimas exégesis, máscaras extrañas e invenciones gratuitas. Pero creían que a la obra marxiana le aguardaba un sino peor: encarnarse como ortodoxias en partidos o futuros estados que proclamarían retóricamente ser, sin más, su «obra viva».
Videos del V Coloquio Internacional “Teoría crítica y marxismo occidental” Alienación y extrañamiento: reflexiones teóricas y críticas

Vídeos:
Intervención de Ricardo Antunes (UNICAMP) «Los ejercicios de la subjetividad. Las cosificaciones inocentes y las cosificaciones alienadas» en el Panel «La alienación hoy»
«Marx for Today»: Edited by Marcello Musto
(London/New York: Routledge 2012, ix + 246 pages)
Since the onset of global crisis in recent years, academics and economic theorists from various political and cultural backgrounds have been drawn to Marx’s analysis of the inherent instability of capitalism. The rediscovery of Marx is based on his continuing capacity to explain the present. In the context of what some commentators have described as a «Marx renaissance», the aim of this book is to make a close study of Marx’s principal writings in relation to the major problems of our own society, and to show why and how some of his theories constitute a precious tool for the understanding and critique of the world in the early twenty-first century.
«Taller de lectura crítica de ‘El Capital’ de Karl Marx»: Coordinadores Juan Iñigo Carrera y Luis L. Denari
Presentación
El alcance del trabajo de lectura y discusión propuesto apunta al logro de un doble objetivo por los participantes:
1. Seguir el curso desarrollado por Marx en el conocimiento del modo de producción capitalista, teniendo como eje el descubrimiento de su carácter histórico sintetizado en:
a. El capital como relación social materializada que se constituye en el sujeto enajenado del proceso de vida de la sociedad actual
b. Su necesidad de engendrar las condiciones materiales para su propia aniquilación a través de la construcción de la sociedad de los individuos libremente (o sea, conscientemente) asociados
c. la determinación de la clase obrera como el sujeto concreto de esta superación revolucionaria
«El fin del marxismo es establecer el reino de la libertad»: Alfred Schmidt
Carlos Gurméndez 5 marzo 1983
El filósofo alemán Alfred Schmidt (19 de mayo de 1931 –[Fallecido el 28 de agosto de 2012 MC] se encuentra en España invitado por la Universidad Complutense y el Instituto Alemán, para dar una serie de conferencias sobre Marx en Madrid y Barcelona. Schmidt, profesor de la Universidad de Francfort, se considera como una de las figuras más importantes de la Escuela de Francfort. Entre otras obras, es autor de Feuerback o la sensualidad emancipada, Materialismo antropológico, Historia y estructura, Tres estudios sobre materialismo e Historia del materialismo. Según él, el fin del marxismo es establecer el reino de la libertad.
Pregunta. ¿Por qué ha desaparecido la Escuela de Francfort?
Respuesta.No ha desaparecido, aunque, sin duda, no tiene la misma actualidad histórica, sobre todo en conexión con la revuelta estudiantil, de aquellos años. Pero el nexo universitario era menos interesante que los fines y propósitos de la Escuela de Francfort. Un grupo de emigrantes políticos que volvía de Estados Unidos comenzó a aplicar las conclusiones teóricas del marxismo a determinadas disciplinas científicas, desde la economía nacional hasta la historia del arte. No hacían una exposición sistemática de la doctrina marxista; era tan sólo una aplicación a contenidos concretos y muy actuales. Se ha interpretado que dicha escuela, como operaba en el Instituto de Investigaciones Sociales, tenía una tendencia sociológica, lo que no era exacto. Los fundadores de la Escuela de Francfort enfocaban la historia de la sociedad en su conjunto, lo que implica el descubrimiento de las relaciones interdisciplinarias de las distintas ciencias, para llegar a una comprensión de todos los fenómenos que se originan en la esfera de la actividad humana y social.
«El socialismo del siglo XXI sólo puede ser plural»: entrevista a Elmar Altvater
por Àngel Ferrero
El 15 de julio llegó a las librerías El fin del capitalismo tal y como lo conocemos (El Viejo Topo). Su autor, Elmar Altvater (Kamen, 1938), es uno de los más respetados politólogos alemanes. Profesor emérito de la Universidad Libre de Berlín y miembro del consejo científico de Attac-Alemania, en su último libro analiza la última crisis del capitalismo tardío y sus alternativas. En él Altvater planta cara a Fukuyama: el fin del capitalismo, asegura, no es el fin de la historia, sino que hay historia más allá del capitalismo.
—Hasta hace unos años “capitalismo” era una palabra tabú. Profesor Altvater, ¿cómo definiría el término capitalismo?
—No es sólo un término, se trata de una forma social muy dinámica, pero también muy proclive a las crisis. El capitalismo se funda en la propiedad privada de los medios de producción y, debido a ésta, en el derecho a la apropiación de la plusvalía producida por la fuerza de trabajo. Se regula por las leyes del mercado y el dinero. El capitalismo es por lo tanto a un mismo tiempo una sociedad del trabajo (Arbeitsgesells chaft) y una sociedad del dinero (Geldsgesellschaft).
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«Igualdad y capitalismo»: Alex Callinicos
CUALQUIERA QUE REFLEXIONE sobre la igualdad posiblemente se enfrentará a una notable paradoja. En primer lugar, tropezará con un inexorable crecimiento de la pobreza y la desigualdad, tanto a escala global como nacional. El filósofo alemán Thomas Pogge reunió evidencia estadística que provoca náuseas: en 1998, de un total de 5.820 millones de seres humanos, 1.214 millones poseían un ingreso de menos de un dólar norteamericano por día, y 2.800 millones vivían con menos de dos dólares por día, siendo esta la línea de pobreza establecida por el Banco Mundial. A estas cifras debemos agregar que 18 millones de personas mueren prematuramente cada año debido a causas vinculadas con la pobreza, es decir, un tercio de todas las muertes en seres humanos. Pogge también calcula que 250 millones de personas han muerto por inanición o enfermedades que pueden ser prevenidas en los 14 años posteriores al fin de la Guerra Fría. Señala el filósofo alemán: «Si se hiciera una lista al estilo del Vietnam War Memorial, los nombres de estas personas ocuparían una pared de 350 millas de largo» (Pogge, 2002: 97-98).
La pobreza masiva persiste en un contexto de crecimiento global de la desigualdad. La proporción del ingreso de la quinta parte más rica de la población mundial respecto de la quinta parte más pobre ha crecido de 30:1 en 1960 a 60:1 en 1990, y 74:1 en 1997 (UNDP, 1999: 3). Este hecho pone de manifiesto el fracaso del Consenso de Washington, el cual aducía que la liberalización de los mercados podría ensanchar la brecha de desigualdad económica debido a la dinámica de crecimiento generada, pero esta, no obstante, redundaría en un aumento de los ingresos de los pobres. Sin embargo, una premisa de esta reflexión ha sido refutada: la era neoliberal ha presenciado una caída en las tasas de crecimiento. En este sentido, no hace mucho tiempo, William Easterly, del Banco Mundial, reconoció la «significativa paradoja» de que, pese a las «reformas de políticas» neoliberales que «deberían haber conducido a un aumento y no a una caída en la tasa de crecimiento», la media del crecimiento per capita en los países en desarrollo cayó del 2,5% en 1960-1979 al 0% en 1980-1999 (Easterly, 2001: 154).
«Theoretical Possibilities of Socialist Market Economy and the Chinese Road»: Makoto Itoh
Ponencia en la Memoria del Séptimo Congreso Mundial de la Worl Asociation of Political Economy efectuado en la Universidad Autónoma Metropolitana Xochimilco México los días 26 y27 de mayo de 2012.
pp. 235-250
Capitalist market economy has intensified global activity of multinational interprises upon the ground of micro-electronic information technologies in the process of prolonged downswing and restructuring since 1973. In accord with this trend, neo-liberalism has become dominant since the 1980s, and emphasized rational efficiency of competitive market economy, by reducing the economic roles of the states, privatizing public enterprises, and weakening the trade unions. The systemic changes after the East European Revolutions in 1989 and the dissolution of the USSR in 1991 proceeded under a strong influence of such neo-liberalism, and took the American model of capitalist market economy for the de fact global standard. The neo-classical mainstream economics has served as an ideological basis for such a trend in the world.
«El último combate de Lenin»: Moshe Lewin
PREFACIO
Con posterioridad a la Segunda Guerra Mundial, han aparecido en la escena política internacional gran número de regímenes progresistas dictatoriales, cuyo único precedente lo constituye la Unión Soviética, que celebra ahora el cincuentenario de su creación. Estos cincuenta años de experiencias socialistas podrían ser, sin duda, muy provechosos para los nuevos Estados, si éstos se preocuparan de adquirir un conocimiento profundo sobre los mismos y meditaran respecto a los avatares de la primera dictadura proletaria: así, el fracaso de los “combinados agroindustriales”, creados en la U.R.S.S. en 1929-1930, ha prefigurado el de las comunas populares chinas, y Nikita Kruschev fue víctima de la misma megalomanía cuando en 1950 quiso implantar las “agrociudades”. En cuanto a las enseñanzas económicas y sociales, singularmente ricas, del período de la Nep, con excepción de algunos soviéticos, han sido sobre todo los especialistas anglosajones quienes las han tenido en cuenta, a pesar de que apenas podían sacar provecho de las mismas. Muchos otros períodos y otros elementos de la historia soviética permanecen sumergidos en una niebla más o menos densa, apenas disipada aquí y allá por los trabajos de algunos investigadores. Es poco probable que la élite gobernante de la Unión Soviética conozca la verdadera historia de su país —descontando las experiencias vividas por cada personalidad individual— ya que, a causa de un fenómeno singular, los países marxistas tratan su historia como un secreto de Estado. Los dirigentes parecen creer que el conocimiento de un pasado con frecuencia trágico es descorazonador para la construcción del futuro a los ojos de aquellos que deben construirlo; ahora bien, no cabe duda de que la ignorancia de la historia hipoteca toda prospectiva mucho más gravemente que su divulgación y su análisis. Mientras la historia sólo pueda alcanzar la divulgación a través de una sanción oficial, seguirá en la oscuridad, ya que es la disciplina científica que corre mayor riesgo de ser viciada por la estatización.
[Vídeo] «Teoría de la dependencia: 30 años después, balance y perspectiva»: Franz Hinkelammert, Theotonio Dos Santos y Héctor Silva Michelena
Video del debate entre algunos de los fundadores de la teoría de la dependencia (1996)
Fuente: http://www.rosa-blindada.info
«Marxism and ecology»: John Bellamy Foster – Marxism 2011
[This article is an extended version of a talk delivered at the Marxism 2011 Conference, University College of London, July 3, 2011]
By John Bellamy Foster
September 1, 2011 — Monthly Review — It is no secret today that we are facing a planetary environmental emergency, endangering most species on the planet, including our own, and that this impending catastrophe has its roots in the capitalist economic system. Nevertheless, the extreme dangers that capitalism inherently poses to the environment are often inadequately understood, giving rise to the belief that it is possible to create a new “natural capitalism” or “climate capitalism” in which the system is turned from being the enemy of the environment into its savior.1 The chief problem with all such views is that they underestimate the cumulative threat to humanity and the earth arising from the existing relations of production. Indeed, the full enormity of the planetary ecological crisis, I shall contend, can only be understood from a standpoint informed by the Marxian critique of capitalism.
«La filosofía de la praxis hoy»: Entrevista con Néstor Kohan
Entrevista con Néstor Kohan :: Esta corriente cuestiona desde el posmodernismo, posestructuralismo, posmarxismo, etc,
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(Buenos Aires, agosto de 2012)
* ¿Cómo ves el mundo contemporáneo? ¿Existe una alternativa actual al capitalismo?
En nuestra opinión, hoy en día el mercado capitalista y el “american way of life” (modo de vida norteamericano) se han impuesto y generalizado de manera brutal a escala planetaria. A pesar de la crisis aguda (todavía peor que la de 1929) que hiere al capitalismo en sus entrañas, sus propagandistas lo presentan en los medios de comunicación como el único modo de vida posible. En ese contexto, se torna más necesario que nunca repensar una alternativa para los pueblos oprimidos, para la juventud rebelde, para la clase trabajadora que resiste, en todo el mundo, pero en particular en Nuestra América. La mejor alternativa, la más viable, la más posible, la más deseable, la más potente y además la más abarcadora de todas —porque no deja a ningún movimiento social afuera e integra todas las rebeldías en un mismo arco iris anticapitalista— es la teoría del marxismo y el proyecto político socialista-comunista. No es la única alternativa, hay otras, pero en su gran mayoría, las demás son rebeldías de corto alcance, de mirada miope, de radio restringido (porque por lo general suelen dar cuenta únicamente de un tipo específico de dominación, sin mirar ni abarcar al conjunto del sistema capitalista como una totalidad). Esas otras alternativas, aunque justas y necesarias, sin embargo suelen carecer de la capacidad teórica y del proyecto político de largo alcance, estratégico, para aglutinar al conjunto de clases, capas, segmentos y movimientos sociales de los oprimidos contra la totalidad del sistema capitalista. El marxismo, en cambio, sin desconocerlas ni darles la espalda, las integra, incorpora sus reclamos, permite articularlas dentro de un horizonte mucho más radical, más ambicioso, más profundo y con un grado de solidez teórica que las demás no tienen. Por eso, en nuestra opinión, todavía no ha nacido una teoría del mismo nivel de comprensión y de la misma capacidad crítica y política del marxismo —entendido como filosofía de la praxis— que pueda llegar, quizás, a reemplazarlo o a superarlo.
























