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«El marxismo en América Latina»: Adolfo Sánchez Vázquez
LA AMPLITUD del término «marxismo» nos obliga a fijar, desde el primer momento, las coordenadas en que habremos de movernos. Primera: la de atenernos a una situación de hecho: la diversidad de corrientes marxistas en América Latina. Segunda: la de considerar marxistas a todas las corrientes que se remiten a Marx, independientemente de como hayan sido rotuladas: socialdemocracia, leninismo, maoísmo, castrismo-guevarismo, reformismo o foquismo. Por marxismo en América Latina entenderemos, pues, la teoría y la práctica que se ha elaborado en ella tratando de revisar, aplicar, desarrollar o enriquecer el marxismo clásico.
Puesto que todo marxismo se remite a Marx, cabe empezar preguntándonos: ¿cuál es el Marx que llega a América Latina? Es el Marx de los textos que primeramente circulan en el continente, el del Manifiesto comunista, primer tomo de El capital y Prólogo a la Contribución a la crítica de la economía política, textos leídos desde la década del 80 del siglo pasado, con clave socialdemócrata y, desde los años veintes del presente siglo con la clave leninista de la III Internacional. Este Marx proporciona una concepción de la historia, y del lugar que en ella ocupan tanto los países modernos, capitalistas, como los «atrasados». Los parámetros de dicha concepción son los siguientes:
«Spinoza, Ilyenkov and Western Marxism – meeting the challenges of the global crisis»: Corinna Lotz and Penny Cole
Introduction
Evald Ilyenkov took Spinoza’s philosophy as the starting point for his own critique of positivism and mechanical materialism. While this assumed a strictly philosophical form, its political source was Ilyenkov’s profound conviction that a turn towards materialist dialectics was critical for the future of the Soviet Union.
Ilyenkov’s position as an “orthodox heretic” philosopher may help to explain why he identified so closely with Benedict Spinoza. Like Spinoza some 300 years earlier, he was a child of his time, but in equally deep conflict with proponents of dogma. In Spinoza’s case it was religious dogma, in both its Judaic and Christian forms. With Ilyenkov it was Marxist dogma turned into a state religion through Stalinism – and dogma’s ugly sister – the mechanistic positivist scientism which invaded Soviet philosophy during the 1960s. Ilyenkov championed those sides of the 17th century philosopher’s ideas which made a decisive impact in the late 18th century on Hölderlin and Hegel, and later on Feuerbach, Marx and Engels. He drew on Lenin to establish materialist dialectics once again as the theory of knowledge of Marxism. Like Lenin, Ilyenkov found himself swimming against the tide but was not deflected from his goals.
«Ideas estéticas en los Manuscritos Económicos-Filosóficos de Marx»: Adolfo Sánchez Vázquez
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Marx se planteó reiteradas veces a lo largo de sus obras los problemas estéticos. Su interés por estos problemas no sólo respondía a la pasión que mostró, desde su primera juventud, por la literatura,pasión que puso de manifiesto cultivando él mismo la poesía,aunque con poca fortuna, y sobre todo revelándose con el tiempo como un gran escritor,preciso en la definición, vigoroso en el estilo y capazde elevarse a la belleza misma en el uso de la metáfora. Sus constantes referencias a la obra de los grandes creadores, que muestran una mirada despierta para los momentos cruciales de la historia del arte y de la literatura universal y, particularmente, para los grandes escritores realistas de su tiempo no son tampoco meras ejemplificaciones del método dialéctico que él mismo había forjado y con el cual hizo posible explicar el arte mismo a partir de las condiciones materiales de existencia. La preocupación de Marx por los problemas estéticos,por el arte y la literatura, se integra dentro de su concepción general del mundo y de la sociedad y aparece como un elemento necesariode ella. La visión de Marx del hombre y de la sociedad quedaría incompleta si no se asomara también al mundo de lo estético, pues lo estético es, como veremos, para él, una dimensión necesaria de la existencia humana; el hombre crea «conforme a las leyes de la belleza»,» según una expresión suya, no por instinto, por puro placer o juego, sino por una necesidad histórico-social de expresarse, de afirmarse, de elevarse sobre sí mismo, sobre su ser natural.
«Releer a Marx en el S. XXI: fetichismo, cosificación y apariencia objetiva»: Stefan Gandler
A contracorriente de la actual moda anti-teórica en las ciencias sociales, así como a contracorriente de la supuesta tendencia en el ámbito partidista hacia el “centro” –que sólo son dos expresiones de la misma pereza mental, llamada ostentosamente “fin de los grandes relatos”– queremos retomar aquí uno de los grandes temas de los debates del siglo xx, que es la lectura crítica, no dogmática del gigante decimonónico de la crítica a la actual forma económica y social. Uno de los puntos centrales de su obra magna, El capital, es su crítica a la actual irracionalidad, no solamente en términos económicos, sino también en términos intrasubjetivos. Las grandes paralelas que podemos ver en los conceptos Marxianos de fetichismo, cosificación y apariencia objetiva con la crítica Freudiana (e incluso Nietzscheana) a la supuesta racionalidad omnipresente de nuestra actual subjetividad, es uno de los puntos claves por qué el posterior marxismo occidental, sobre todo la Teoría Crítica, pudieron confrontar de manera tan productiva a tales pensadores y sus aportaciones centrales.
«Dialéctica de lo concreto»: Karel Kosik
Este libro que hoy ofrecemos a los lectores de habla española pronto ocupará un lugar insustituible en la bibliografía marxista en nuestra lengua y un puesto eminente entre la producción filosófica que circula en nuestros medios. Por su puesto, no haríamos esta afirmación si no estuviéramos persuadidos de los elevados méritos que, desde diversos ángulos, muestra esta obra.
Pero antes de referirnos a algunos de ellos y, en particular, al clima filosófico en que se sitúan, trataremos de presentar en pocas líneas a su autor, poco conocido hasta ahora por los lectores hispanoamericanos. Karel Kosík es un joven filósofo checo, nacido en Praga en 1926. Como militante del Partido Comunista de Checoslovaquia participó activamente en la lucha clandestina contra el nazismo. Después de liberado su país, hizo estudios filosóficos en Moscú y Leningrado (entre 1947 y 1949). En 1956 se da a conocer con un artículo sobre Hegel en una discusión sobre la filosofía marxista y suscita, a su vez, agudas objeciones. En 1958 publica un volumen de carácter histórico: La democracia radical checa. Más tarde (en 1960) participa en el Coloquio Internacional de Royaumont sobre la dialéctica, con una intervención que hoy constituye el primer capítulo del presente libro, y que fue publicada originariamente en la revista italiana Aut, en 1961. En 1963 asiste al XIII Congreso Internacional de Filosofía, celebrado en México, donde presenta una importante comunicación: «¿Wer ist der Mensch?«, en la que concentra algunas ideas fundamentales expuestas ya en su libro Dialektika konkrétniho (Dialéctica de lo concreto ), que ese mismo año había aparecido en su lengua original en Praga, provocando un enorme interés y acalorados comentarios no sólo entre los filósofos checos, sino, en general, en los medios intelectuales praguenses más diversos. Posteriormente, en 1964, participa en un coloquio del Instituto Gramsci, de Roma, donde da a conocer una brillante ponencia titulada «Dialéctica de la moral y moral de la dialéctica», y pronuncia una conferencia sobre «La razón y la historia» en la Universidad de Milán.
Reedición de «Dialéctica de lo abstracto y lo concreto en «El Capital» de Marx»: Evald Ilyenkov
Título: Dialéctica de lo abstracto y lo concreto en «El Capital» de Marx«Lukács y los Manuscritos económico-filosóficos de 1844 de Karl Marx»: Guillermo Delahanty Matuk
I. Manuscritos de París.
Son interesantes las conexiones de personajes e instituciones alrededor del hallazgo, reproducción y distribución de los Manuscritos de París de Marx. Conocidos también como Los Manuscritos económico-filosóficos. Fueron publicados en el año de 1932 por el Instituto Marx-Engels en cuyo proceso de edición participaron otras dos instituciones, a saber, el Partido Social Demócrata Alemán (PSD) y el Instituto de Investigación Social de Frankfurt (IIS). Conocida después como Escuela de Frankfurt.
Marx redactó sus notas sobre la economía clásica, el comunismo, y Hegel1 durante los meses de julio y agosto de 1844 estando sólo en casa; su mujer e hija recién nacida viajaron a la casa de la familia en Treveris.2 A fines del mes de agosto, Engels, de paso por Francia camino a Alemania, conoció a Marx. Permanecieron diez días conversando. El gobierno francés expulsó a Marx comenzando el año 1845. Éste había llegado a París en 1843. Según Isaiah Berlin Marx sufrió una transformación radical porque la ciudad de las luces bajo el movimiento socialista.3
«Etica y marxismo»: Adolfo Sánchez Vázquez (2003)
Conferencia /// Moral y política II. Conferencias realizadas por el Dr. Adolfo Sánchez Vázquez, dentro del Ciclo Ética y política. Facultad de Filosofía y Letras. Universidad Nacional Autónoma de México. Aula Magna el 4 de noviembre de 2003.
«La filosofía de la praxis como nueva práctica de la filosofía»: Adolfo Sánchez Vázquez
El marxismo representa una innovación radical en la filosofía. Su novedad estriba en ser una nueva práctica de la filosofía, pero lo es justamente por ser una filosofía de la praxis. Tal es la tesis que queremos sostener.
Pero, para evitar ambigüedades y malentendidos, se requiere precisar previamente los conceptos fundamentales que hemos de utilizar, a saber: «filosofía de la praxis», «praxis», «práctica», «teoría» y «unidad y distinción de teoría y praxis».
Veamos, pues, estos conceptos. Filosofía de la praxis: el marxismo, en cuanto hace de la praxis su categoría central. Así entendido, rechaza las interpretaciones:
a] ontologizante (según la cual el problema filosófico fundamental es el de las relaciones entre el espíritu y la materia) ;
b] epistemológica (según la cual el marxismo se reduce a una nueva práctica teórica);
c] antropológico-humanista (según la cual el marxismo como proyecto de emancipación se enraíza en un concepto abstracto de hombre).
«Money and Totality: Marx’s Logic in Volume I of Capital»: Fred Moseley
A widely accepted interpretation of Marx’s theory (e.g. Morishima, Steedman) is that Volume I of Capital is primarily about the determination of the labor-values of individual
commodities. In other words, Volume I presents mainly a microeconomic theory, and the main microeconomic variables determined are the labor-values of commodities, rather than the prices of commodities.
I have argued in previous papers (Moseley 1993, 2000, 2002) that Volume I is primarily about the determination of the total increment of money ( M), or total surplus-value, produced in the capitalist economy as a whole. In other words, Volume I presents mainly a macroeconomic theory, and the main macroeconomic variable determined is the total money profit for the economy as a whole. I have called this a ‘macro-monetary’ interpretation of Marx’s theory. (Others who have presented various aspects of such a ‘macro-monetary’ interpretation include Mattick 1969, Yaffe 1976, Rosdolsky 1977, Mattick Jr. 1981, Carchedi 1984, Foley 1986, and Bellofiore 1989.)
This paper provides further detailed textual evidence to support these two main points – that Volume I presents a monetary theory and that it presents a macroeconomic theory of the total surplus-value.
«Sobre la juventud de Marx»: Enrique Dussel
La edición de la obra de Marx Escritos de Juventud, traducción al castellano de Wenceslao Roces en el Fondo de Cultura Económica, de México, marzo de 1982, como tomo I de las Obras Fundamentales de Carlos Marx-Federico Engels (al que le seguirá en breve la obra de juventud de Engels, ya en prensa), viene a llenar un vacío sentido. Es por ello que no quisiéramos simplemente escribir una reseña a la traducción, sino relanzar en cierta medida la cuestión del joven Marx.
La hipótesis que querríamos probar es que el periodo primero de la juventud de Marx abarca desde 1835 al 11 de octubre de 1843, cuando llega a París. Es con la articulación objetiva de la praxis de Marx con la clase obrera industrial en París que se produce en aquel intelectual radical pequeño burgués alemán una ruptura práctica, la que antecede y funda, abriéndole un horizonte de objetividad teórica, lo que pudiera llamarse un nuevo momento de su discurso explicativo, teórico.
Este segundo momento (desde octubre de 1843 hasta 1850) será una larga etapa transitoria o de sucesivas correcciones, que culminará con el abandono de las posiciones ricardianas y será el comienzo del descubrimiento del concepto de plusvalor.
«Adolfo Sánchez Vázquez»: Conferencia de Gabriel Vargas Lozano
«Marx’x notes on method a ‘reading’ of the 1857 Introduction»: Stuart Hall
Prefatory note
This is a shortened version of a paper on Marx’s 1857 Introduction presented to and discussed in a series of Centre seminars. It has been somewhat revised in the light of those discussions, though I have not been able to take account of some further, more substantive criticisms generously offered by John Mepham, among others. The 1857 Introduction is Marx’s most substantial text on ‘method’, though even here many of his formulations remain extremely condensed and provisional. Since the Introduction presents such enormous problems of interpretation, I have largely confined myself to a ‘reading’ of the text. The positions taken by Marx in the Introduction run counter to many received ideas as to his ‘method’. Properly grasped and imaginatively applied – as they were in the larger corpus of the Grundrisse to which they constantly refer – they seem to me to offer quite striking, original and seminal points of departure for the ‘problems of method’ which beset our field of study, though I have not been able to establish this connection within the limits of the paper. I see the paper, however, as contributing to this on-going work of theoretical and methodological clarification, rather than as simply a piece of textual explication. I hope this conjuncture will not be lost in the detail of the exposition.
«La democracia no se justifica si no asegura la vida» Entrevista a Enrique Dussel
Entrevista realizada por
Israel Covarrubias
—En algunos debates recientes se insiste mucho sobre la necesidad de tener una izquierda “moderna” y “liberal”. Sin embargo, pareciera que con ello, en realidad estaríamos hablando de una trampa semántica en el sentido de que si una formación política de izquierda fuera liberal la volvería, por el simple hecho de ser liberal, también democrática. Más aún, parece que la trampa se revela con más agudeza cuando se cree que ser liberal es que el Estado no meta las narices donde supuestamente no lo llaman, y de este modo tener la posibilidad de desarrolar “las libertades” en un lugar distinto al del orden estatal. ¿Cómo salir de esta trampa?
—Garantizar libertades sería la política perfecta, pero si fuéramos nosotros perfectos, lo cual supondría que seríamos dioses prácticamente y eso es imposible. Igual que el reino de la libertad, está el reino de la economía. La economía perfecta sería tiempo de trabajo cero, pero sería un principio de imposibilidad, ya que lo perfecto es lo que no puede superarse. La economía perfecta sería tiempo cero, en el reino de la libertad, no trabajaríamos más. Estaríamos dedicados a la cultura, al arte, a todo. Pero como es imposible, nos dice Marx, nos acercamos disminuyendo la jornada de trabajo. Entonces, en vez de ocho horas, seis horas, cinco horas, cuatro horas… Cada vez tenemos más tiempo para otras cosas, pero al tiempo cero nunca llegaremos. Es decir, siempre será el reino de la necesidad —lo dice en el Tomo III de El Capital—. Entonces, hay cuestiones, en efecto, fundamentales en el debate sobre la política como lo es el tema del Estado, y es en esas cuestiones donde están contenidos los mayores equívocos acerca de la libertad, como lo fue en su momento la creencia en la existencia del comunismo y la transición. Ésta última es un postulado y una estupidez, ya que el postulado es imposible, pues no se transita a…, lo que hay son sistemas más justos, que son criticados desde un ideal perfecto, y eso cambia toda la política.
«Los sentidos de la filosofía de la praxis»: Gabriel Vargas Lozano
Una de las cuestiones que más ha preocupado a todos los pensadores comprometidos con el paradigma marxista es la del significado de la filosofía; Labriola, Mondolfo, Mehring, Kautsky, Plejánov, Lenin y Bujarin, entre otros muchos autores pertenecientes ala primera generación; y Lukács, Korsch, Gramsci, Della Volpe, Lefebvre, Goldmann, Sartre, Colletti, Mészáros, Althusser, Rossi, de la segunda, son sólo algunos nombres cuya mención nos permite ya obtener una gama muy diferenciada de posiciones sobre esta problemática.
Ahora bien, ¿cuáles son las causas de que se hubiese ‘desarrollado en el marxismo este entramado de posiciones filosóficas? ¿Cuáles son las corrientes más significativas y qué soluciones han propuesto? y, finalmente, ¿cuál es la perspectiva actual para la filosofía marxista? Todas estas cuestiones, que forman parte de una discusión contemporánea, estarán presentes en este trabajo que tiene por objetivo realizar algunas reflexiones en torno a la obra filosófica de Adolfo Sánchez Vázquez.
























