Introduction
The Financialisation Hypothesis (FH) is a popular argument in contemporary Heterodox Economics, Marxist Political Economy but also in Mainstream Economics. Its basic thesis is that modern capitalism has undergone a radical transformation during the last three decades. The financial system, through a series of innovative mechanisms, has conquered capitalism’s commanding heights, became independent from productive capital and has transformed the whole system according to its own prerogatives. This new financialized (or financial or finance-dominated or fiduciary) capitalism operates completely different from traditional capitalism.
The FH proposes four stylised facts as its factual basis:
+ The increased weight of the financial sector in contemporary advanced capitalist economies (share in GDP, profits, new complex financial instruments).
+ Corporate sector’s recent trend to finance itself through retained earnings, capital markets and ‘shadow banking’.
+ The adoption by firms of shareholders’ value maximization policies and the related prominence of institutional investors.
+ The increased indebtedness of working and middle-class households in several advanced capitalist economies.
The combined result of these processes is that (a) productive capital depends totally upon money capital and transforms its modus operandi according to the latter’s requirements and (b) working -class depends directly upon money capital, which exploits it through usury. Leer más…

Al comienzo de la actual pandemia, los mercados bursátiles cayeron hasta un 30% en el espacio de pocas semanas e hicieron saltar las alarmas mediáticas ante lo que se podría convertir, de nuevo, en una inminente crisis económica mundial. Así el Covid-19, al igual que el colapso financiero global que desencadenó la Gran Recesión de 2008-2009, se convierte en el producto ideológico que enmascararía una muy posible causa endógena que explicaría la permanente recurrencia a la crisis; pues la economía capitalista ya no avanzaba a un ritmo acelerado antes de la pandemia. De hecho, en las llamadas economías emergentes más grandes y en la mayoría de las principales, el crecimiento y la inversión se había ralentizado y la rentabilidad del capital estaba cerca del mínimo de posguerra. Por tanto, la pandemia solo ha sido la gota que colmó el vaso ante los problemas de valorización que el capital ya venía sosteniendo. Pero, ¿si la pandemia no explica este actual «retroceso» de la economía mundial, qué lo explica?; ¿por qué la rentabilidad y la inversión descendió mucho antes de la pandemia del Covid-19?; ¿existe otra visión alternativa coherente, aplicando este caso concreto, que pueda explicar a qué se debe esa recurrente tendencia a la caída de la rentabilidad en el modo de producción capitalista que desencadena la crisis económica?
Como dijo Federico Engels ante la tumba de su amigo, Karl Marx fue, ante todo, un revolucionario. No por otra cosa le encargaron (junto a Engels) redactar el Manifiesto del Partido Comunista, ese «texto formidable» (U. Eco), «el más grande de todos los folletos socialistas» (I. Berlin), cuyo análisis comienza con la vista puesta en «Burgueses y proletarios» para recordar que «nuestra época, la época de la burguesía, se caracteriza por haber simplificado estos antagonismos de clase. Hoy y cada vez más abiertamente, toda la sociedad tiende a separarse, en dos grandes grupos enemigos, en dos grandes clases antagónicas: la burguesía y el proletariado».


































