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«Rosa Luxemburg: las mujeres y el arte de la política»: Frigga Haug
Presentamos la conferencia de la Dra. Frigga Haug, especialista en la obra de Rosa Luxemburg y quien nos presenta un acercamiento desde el feminismo a la obra de dicha autora. El acercamiento propuesto involucra directamente la concepción de la política de la autora polaca». Leer más…
«Adolfo Sánchez Vázquez, la crítica de la metafísica y la ética comunista»: Néstor Kohan
«El concepto de praxis en Lenin»: Adolfo Sánchez Vázquez
Filosofía y política en “Materialismo y empiriocriticismo”
De 1908 data uno de los escritos filosóficos más importantes de Lenin; el otro, de 1914-1916, lo constituyen sus Cuadernos filosóficos. ¿Qué alcance filosófico y práctico-político tiene el primero de ellos?; ¿qué es lo que lleva a Lenin a polemizar con los seguidores rusos de una “variedad del idealismo”?; ¿por qué se ocupa este dirigente revolucionario de cuestiones, al parecer, distantes de la lucha política directa como la “cosa en sí”, la “verdad objetiva”, la materia, la “unidad del mundo”, el espacio, el tiempo y otras semejantes? Lenin no se había interesado hasta entonces con tanta atención por las cuestiones filosóficas y él mismo se consideraba por aquellos días “un marxista de filas en materia de filosofía”. 1
En su prólogo a la primera edición de Materialismo y empiriocriticismo fija claramente su tarea, refiriéndose a “toda una serie de escritores que pretenden ser marxistas“: “…indagar qué es lo que ha hecho desvariar a esas gentes que predican bajo el nombre de marxismo, algo increíblemente caótico, confuso y reaccionario”. 2 Se trata de defender el marxismo frente a una filosofía —el “machismo”— que, como “variedad del idealismo, es, objetivamente, un instrumento de la reacción, un portador de la reacción”. 3 Leer más…
«Un recorrido por su vida y pensamiento»: Entrevista a Francisco Fernández Buey
Este video recoge, posiblemente, la última entrevista filmada al profesor Francisco Fernández Buey (Palencia, 1943 – Barcelona, 2012). Este documento, que ha sido editado, fue gravado en la ciudad de México el día 2 de noviembre de 2010.
Agradecemos públicamente el trabajo realizado por Miguel Ángel Jiménez (entrevistador) y Rosa Luz Castillo Salazar (camarógrafa), sin los cuales, este documento de incalculable valor para entender la vida, obra y pensamiento del entrevistado, no hubiera existido.
A lo largo de una hora y cuarenta minutos, Francisco Fernández Buey conversa sobre los temas que siempre le preocuparon: la transformación de la sociedad, la emancipación, la ética, la política, la filosofía, la ciencia, la ecología, el marxismo, la educación, la utopía, etc.
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«Apenas un comentario sobre Lenin. Ese maldito que sigue incomodando»: Néstor Kohan
Ante la imposibilidad de participar en el debate sobre Lenin promovido por Contracorriente y de poder escuchar allí las opiniones de destacados intelectuales cubanos, nos animamos y redactamos estas breves línea.
¿Qué significado tiene hoy Lenin? Buen, durante los últimos veinte años, en la Argentina, al menos en la Academia universitaria, su nombre ha sido sinónimo de “terror”, “violencia”, vulgarización groseramente “materialista” de la filosofía marxista. La herencia política de Lenin ha sido asociada a la idea de un sujeto único, homogéneo y compacto (léase la clase obrera) y a su correspondiente expresión organizativa (léase el partido de vanguardia).
Si la clase obrera “ha desaparecido”, según sentencian algunos, sin demostrarlo empíricamente y, en cambio, han emergido a la palestra nuevos sujetos sociales (mujeres, minorías sexuales, raciales, religiosas, ecologistas, etc.), entonces… el pensamiento de Lenin está definitivamente muerto.
Operando sobre ese subsuelo ideológico, las industrias culturales del sistema han construido una dicotomía inequívoca. Mientras Gramsci representaría el consenso, la sociedad civil y la democracia (así, en general); Lenin simbolizaría por oposición el autoritarismo, el jacobinismo, la izquierda partisana, guerrillera, blanquista, iluminada, vanguardista, etc., etc. Exactamente la misma operación categorial que opone al Che Guevara (el idealismo humanista…) a Fidel Castro (la impía razón de Estado…) o que incluso apela a Walter Benjamin (un inocente y puro crítico literario…) como contraimagen del marxismo político práctico. Y así sucesivamente.
En resumen, Lenin ha sido irreductible a toda la dulcificación o neutralización del marxismo, lo cual lo ha vuelto reacio a toda incorporación dentro del socialismo “potable” o “viable” vestido con elegante smoking inglés o con elegante perfume francés.
Esto bien vale para el mundo capitalista de los últimos tiempos. ¿Y en Cuba?
Asociado con el ritual del “marxismo/guión/leninismo” de factura soviética, importantes sectores juveniles miran a Lenin como miran al marxismo en su conjunto con indiferencia y apatía.
«Lenin y la responsabilidad intelectual»: Rafael Plá León
Todo parece indicar que, entre todos los clásicos del pensamiento marxista, ha sido Lenin quien ha corrido peor suerte histórica. Su condición de líder de un proceso como la Revolución de Octubre, lo llevó a enfrentar tareas en el orden teórico y práctico que lo acercan más a nosotros y lo ponen, por tanto, en el centro mismo de la lucha política, con toda la secuela de animadversiones que esto conlleva.
En el convulso panorama ideológico contemporáneo, por una razón u otra, el líder ruso ha desaparecido prácticamente de las referencias académicas, las arengas políticas y las celebraciones. Ya no no acompaña su imagen, en otro tiempo tan asidua en la prensa escrita. Y no habría que darle tanta importancia a este hecho si no fuera por las implicaciones prácticas que conlleva desde el punta de vista ideológico. La ausencia de la imagen de Lenin trae el peligro de que se abandonen sus ideas, de que se deje de estudiar su legado, que sería lo más lamentable.
El comunismo, siendo un movimiento esencialmente internacional (universal), hay que entenderlo como un proceso completo. El estudio del legado nacional (cuya validez resalta por el descuido a que estuvo sometido por algún tiempo), en el que se incluye el pensamiento y la acción de figuras de orientación marxista, no explica suficientemente el carácter y la significación histórica de un proceso de la categoría de la Revolución Cubana. El pensamiento cubano puede explicar la especificidad del proceso, pero no siempre, en plena medida, su esencia. Es hora de integrar estas dos vertientes (la nacional y la internacional) en un cuerpo explicativo único, que nos permita no sólo entender las raíces del proceso revolucionario, sino también su dinámica actual y futura, sus tendencias de desarrollo, de lo que damos garantía nosotros mismos con nuestra actividad política.
«Lenine coronado. Los nuevos libertadores»: Julio Antonio Mella
Presentación. José A. Tabares del Real.
La mayoría de los hombres que han incidido profundamente en los procesos históricos en que tomaron parte, y en las consecuencias medulares ulteriores que se derivaron de ellos, han sido y son personas que desarrollaron simultáneamente una destacada labor en la esfera del pensamiento junto a un quehacer notable en la esfera de la acción. Las ideas y los hechos de esas personalidades no fueron, no son, meramente fenómenos interrelacionados de sus biografías, sino componentes inseparables de todos los episodios de éstas, las dos caras de una misma moneda.
Sin embargo, muchos de los contemporáneos de estos grandes hombres y, más aún, de quienes los evocan posteriormente tienden a resaltar uno de los dos aspectos -las ideas o los hechos- de sus vidas en detrimento, e incluso en olvido del otro. Las titánicas campañas militares de Simón Bolívar hacer que muchos estadistas, al referirse al Libertador, dejen en sus trastiendas o ignoren las Cartas de Jamaica o el Discurso de Angostura. No pocos, al resaltar justicieramente la inmensa obra intelectual de José Martí olvidan las actividades concretas -igualmente trascendentales e imposibles de ser desvinculadas de las teorías martianas- del arquitecto y conductor del Partido Revolucionario Cubano, del organizador de la guerra necesaria de 1895. Leer más…
«Adolfo Sánchez Vázquez (1915 – 2011)»: Gabriel Vargas Lozano
Adolfo Sánchez Vázquez nació en Algeciras, Cádiz, el 17 de septiembre de 1915 y murió en la Ciudad de México el 8 de julio de 2011. Algunas de sus experiencias iniciales que influyeron en su formación intelectual y vital han sido recogidas en diversas entrevistas y textos autobiográficos. Entre estos últimos, podemos destacar “Mi obra filosófica” (1978) y “Vida y filosofía. Postscriptum político-filosófico” (1985). De acuerdo con ellos, en los años treinta, se inició su interés por la poesía, en Málaga, animado por Emilio Prados.
«Contemporary Imperialism»: Samir Amin
Lenin, Bukharin, Stalin, and Trotsky in Russia, as well as Mao, Zhou Enlai, and Den Xiaoping in China, shaped the history of the two great revolutions of the twentieth century.1 As leaders of revolutionary communist parties and then later as leaders of revolutionary states, they were confronted with the problems faced by a triumphant revolution in countries of peripheral capitalism and forced to “revise” (I deliberately use this term, considered sacrilegious by many) the theses inherited from the historical Marxism of the Second International. Lenin and Bukharin went much further than Hobson and Hilferding in their analyses of monopoly capitalism and imperialism and drew this major political conclusion: the imperialist war of 1914–1918 (they were among the few, if not the only ones, to anticipate it) made necessary and possible a revolution led by the proletariat.
With the benefit of hindsight, I will indicate here the limitations of their analyses. Lenin and Bukharin considered imperialism to be a new stage (“the highest”) of capitalism associated with the development of monopolies. I question this thesis and contend that historical capitalism has always been imperialist, in the sense that it has led to a polarization between centers and peripheries since its origin (the sixteenth century), which has only increased over the course of its later globalized development. The nineteenth-century pre-monopolist system was not less imperialist. Great Britain maintained its hegemony precisely because of its colonial domination of India. Lenin and Bukharin thought that the revolution, begun in Russia (“the weak link”), would continue in the centers (Germany in particular). Their hope was based on an underestimate of the effects of imperialist polarization, which destroyed revolutionary prospects in the centers.
«El Buen Vivir: una concepción integral del desarrollo, la democracia, los derechos»: Isabel Rauber
Ponencia presentada en el “I Congreso Internacional Inventar la Democracia del Siglo XXI. Derechos Humanos, Cultura y Vivir Bien”, Caracas, 28 al 30 de mayo de 2015Las reflexiones que aquí comparto no se referencian ni se explican a partir de los paradigmas del pensamiento de izquierda predominante en el siglo XX. Nutriéndose de ellos, las propuestas, conceptos y miradas que sostengo se inscriben en una concepción que procura contribuir a una visión actualizada del sistema mundo regido por el capital en tiempos de la globalización de su hegemonía [globocolonización, al decir de Frei Beto]. Y esto tiene que ver tanto con la crítica analítica del mundo en el presente, como con las reflexiones acerca de la posibilidad de superar el capitalismo en favor de la vida.
La crisis y decadencia global del capitalismo actual no responde a una casualidad, ni es consecuencia de “errores” o deficiencias en la aplicación del modelo neoliberal de funcionamiento del mercado: es lo que el neoliberalismo buscó y sembró; es lo que está en su naturaleza, es la perversión del sistema regido por la creciente e inagotable voracidad de las grandes corporaciones financieras, que se expresan a través de la banca mundial y marcan hoy la escalada de un nuevo saqueo para un nuevo ciclo de acumulación y colonización del capital a escala planetaria. Depredador de la naturaleza y de los seres humanos, el capitalismo carece de posibilidades para resolver el problema que genera, por el contrario, solo puede agravarlo.
«El marxismo y la justicia social. La idea de igualdad en Ernesto Che Guevara»: Fernando Lizárraga
Profundo análisis de Fernando Lizarraga (investigador del Conicet e integrante del CIPEC) quien en esta obra pone a discutir al Che Guevara con lo más selecto del pensamiento académico anglosajón contemporáneo centrado en la noción normativa de justicia. Leer más…
«Sociedad Civil y Hegemonía»: Jorge Luis Acanda
Jorge Luis Acanda (La Habana, 1954) es Profesor Titular de la Universidad de La Habana, en la cual imparte historia del pensamiento marxista. Doctor en Filosofía por la Universidad de Leipzig. Vicepresidente de la Cátedra de Estudios Antonio Gramsci del Centro de Investigación y Desarrollo de la Cultura Cubana «Juan Marinello». Ha publicado más de treinta artículos en distintas publicaciones de cinco países.Este es un libro, por lo tanto, acerca de Gramsci y de la sociedad civil. Y necesariamente por esto, de la cultura revolucionaria. El carácter dialéctico, y, por ende, relacional, de su concepción sobre los procesos que tienen lugar en la sociedad, hace que la herencia de este autor sea tan mal interpretada. Aunque muchos hablen de la dialéctica, ella sigue siendo un componente bastante escaso en el pensamiento de una buena parte de quienes se ocupan de la teoría social. Gramsci no entendía los fenómenos sociales como cosas, sino como sistemas de relaciones, como constelaciones expandidas de procesos que se imbrican entre sí. Es una idea que no voy a desarrollar en este momento, pues con posterioridad le dedico unas cuantas páginas. Leer más…
«La teoría marxista de la dependencia»: Orlando Caputo Leiva. Entrevista de Néstor Kohan
¿Cómo se forma el Centro de Estudios Socioeconómicos (CESO) de Chile y qué articulación mantiene con la teoría marxista de la dependencia? ¿En qué momento llegan lxs investigadorxs de Brasil al CESO de Chile? ¿Quiénes integran en Chile el grupo de investigación sobre teoría de la dependencia? ¿Qué vinculación mantienen con las diversas corrientes de la izquierda chilena, antes y durante la experiencia de la Unidad Popular? ¿Qué tareas puntuales le encomienda Salvador Allende a Orlando Caputo en el campo de la minería? ¿Cómo se gesta el grupo de economistas neoliberales conocido como “los Chicago Boys”? ¿De qué forma los recluta el imperialismo? ¿Qué rol juega esta corriente económica en la dictadura de Pinochet? ¿Cuáles serían las tareas de una nueva generación revolucionaria en el siglo XXI? Leer más…
«Romanticism in the English Social Sciences: E.P. Thompson & Raymond Williams»: Michael Löwy, Robert Sayre
In a passage of the Grundrisse, Marx makes the following remark on the Romantic perspective:
«It is as ridiculous to yearn for a return to that original fullness as it is to believe that with this complete emptiness history has come to a standstill. The bourgeois viewpoint has never advanced beyond this antithesis between itself and this romantic viewpoint, and therefore the latter will accompany it as legitimate antithesis up to its blessed end.»(1)
This passage is interesting not only because it reveals Marx’s attitude towards Romanticism (he acknowledges the essence of the Romantic critique, even while in a dialectical stance situating himself beyond the antithesis), but also because it suggests that the Romantic perspective will only disappear with its antagonist, capitalist society.
Moreover, the implicit definition of the Romantic viewpoint given in the passage–the aspiration to return to an original plenitude–constitutes the germ of the conception of the Romantic «worldview» that we have developed elsewhere.(2) Yet while for us the essence of the Romantic vision is the rejection and critique of industrial-capitalist modernity, in the name of values drawn from the pre-modern past, that vision is by no means always purely past-oriented.
There exists a whole spectrum of left-wing Romantic positions –including a Marxist Romanticism– which seek in the past inspiration for the invention of a utopian future. Capitalism never came to its «blessed end,» as Marx had hoped. Consequently there occur throughout the twentieth century renewed manifestations of the Romantic vision, in diverse political colorations and in all fields of culture, including the social sciences.
England, with a particularly influential Romantic current in its contemporary human sciences, is a striking example. Concentrated in economic and social history on the one hand, and literary, artistic and cultural studies on the other, it is often strongly interdisciplinary. It also stems from a long and rich tradition of nineteenth-century Romantic social criticism –the tradition of Carlyle, Ruskin and William Morris.
«Cuentos de brujas»: Entrevista a Silvia Federici por Verónica Gago
En su libro Calibán y la Bruja. Mujeres, cuerpo y acumulación originaria (Tinta Limón Ediciones, 2011), la feminista italiana Silvia Federici retoma la matanza de brujas como fundante de un sistema capitalista que domestica a las mujeres, imponiéndoles la reproducción de la fuerza de trabajo como un trabajo forzado y sin remuneración alguna. Es en el modo en que se desarrolla ese trabajo reproductivo donde Federici considera que hay un campo de lucha central para el movimiento de mujeres.
Esta no es una historia de hadas sino de puras brujas. Que, a su vez, se desdoblan en otros personajes, también femeninos y cercanos: la hereje, la curandera, la partera, la esposa desobediente, la mujer que se anima a vivir sola, la mujer obeah (practicante de magia secreta) que envenenaba la comida del amo e inspiraba a los esclavos a rebelarse. El capitalismo, desde sus orígenes, persigue y combate a estas mujeres con saña y terror. La feminista italiana Silvia Federici, en su libro Calibán y la Bruja. Mujeres, cuerpo y acumulación originaria (Tinta Limón Ediciones), se hace preguntas fundamentales sobre esa figura emblemática de lo femenino: ¿por qué el capitalismo, desde su fundación, necesita hacerles la guerra a esas mujeres? ¿Por qué la caza de brujas es una de las matanzas más brutales y menos recordadas de la historia? ¿Qué se quería eliminar cuando se las condenaba a la hoguera? ¿Por qué puede trazarse un paralelo entre ellas y las esclavas negras de las plantaciones en América?
Silvia Federici nació en Italia, pero vive en Estados Unidos desde los años ’60. Allí desarrolló su militancia feminista y su colaboración con el movimiento negro. Fue fundadora de la Red Internacional por el Salario Doméstico. Vivió y enseñó en Nigeria durante los ’80, donde también realizó un trabajo con organizaciones de mujeres y contra las políticas de ajuste estructural que se ensayaban entonces sobre Africa. Leer más…

























