Archivo
«El despertar de les places: un any del 15M»: Documental de Lluc Güell Fleck i Jordi Oriola i Folch
SINÒPSIS
El documental analitza la situació del moviment, un any després de la seva creació, de la mà de sis persones, que van viure l’acampada de Barcelona a Plaça Catalunya, i que es reuneixen de nou per reflexionar sobre l’inici del moviment, què ha passat aquest any i quin rol ha de jugar de cara al futur.
Reedición de «Dialéctica de lo abstracto y lo concreto en «El Capital» de Marx»: Evald Ilyenkov
Título: Dialéctica de lo abstracto y lo concreto en «El Capital» de Marx«Elogio del pensamiento crítico»: Renán Vega Cantor
“ Quien quiera hoy día combatir la mentira y la ignorancia y escribir la verdad, tiene que vencer, por lo menos, cinco obstáculos. Deberá tener el valor de escribir la verdad, aun cuando sea reprimida por doquier; la perspicacia de reconocerla, aun cuando sea solapada
por doquier; el arte de hacerla manejable como un arma; criterio para escoger a aquellos en cuyas manos se haga eficaz; astucia para propagarla entre éstos. Estos obstáculos son grandes para aquellos que escriben bajo la férula del fascismo, pero existen también para aquellos que fueron expulsados o han huido, e incluso para aquellos que escriben en los países de la libertad burguesa”.
Bertolt Brecht , “Cinco obstáculos para escribir la verdad”, en El arte y la política, Editorial Nueva Nicaragua, Managua, 1985, pp. 222-223. (Énfasis en el original).
“ ¿No tienes enemigos? ¿Cómo que no? ¿Es que jamás dijiste la verdad, ni jamás amaste la justicia?”.
Santiago Ramón y Cajal, citado en Eduardo Galeano, Los hijos de los días, Siglo XXI Editores, Buenos Aires, 2012, p. 386.
El término Pensamiento Crítico puede resultar siendo una abstracción y hasta tener un carácter tautológico, si no se precisa qué se entiende por tal denominación. Una abstracción que puede convertirse en un mero enunciado, que se repite sin mucho cuidado. Una tautología porque en rigor todo pensamiento que amerite tal nombre debería ser crítico con todo lo existente y consigo mismo. Pero como hoy se han entronizado en el mundo entero un conjunto de banalidades propias de un pensamiento único, un pensamiento sumiso y un pensamiento abyecto, adquiere sentido hablar de pensamiento crítico, no sólo para diferenciarse de estas formas sino para rescatar la esencia de una reflexión que no se quede en la mera contemplación, aceptación o apología de todo lo existente. En ese orden de ideas, y de manera algo esquemática, intentaremos precisar cuáles serían en nuestro sentir y entender las características del pensamiento crítico, que se encarna, por supuesto, en hombres y mujeres de carne y hueso, quienes son los pensadores y las pensadoras críticos.
«An Imperialist Springtime? Libya, Syria, and Beyond»: Samir Amín Interviewed by Aijaz Ahmad
Samir Amin: You see, the US establishment — and behind the US establishment its allies, the Europeans and others, Turkey as a member of NATO — derived their lesson from their having been surprised in Tunisia and Egypt: prevent similar movements elsewhere in the Arab countries, preempt them by taking the initiative of, initiating, the movements. They have tested their experience in Libya, and they have tested it in Libya with success, in the sense that, in Libya, at the start we had no [broad popular] movement . . . against Gaddafi. We had small armed groups, and one has to question immediately . . . where those arms were coming from. They were — we know it — from the beginning, from the Gulf, with the support of Western powers, and the US. And attacking the army, police, and so on. And the same day, not even the next day, those very people who qualified themselves as «liberation forces,» «democratic liberation forces,» called upon NATO — the French and then NATO — to come to the rescue, and that allowed for the intervention. That intervention has succeeded in the sense that it destroyed the regime of Gaddafi. But what is the result of the success? Is it democratic Libya? Well, one should laugh at that when one knows that the president of the new regime is nobody else than the very judge who condemned to death the Bulgarian nurses. What a curious democracy it is! But it has also led to the dislocation of the country on a Somalian pattern: that is, local powers — all of them in the name of so-called «Islam,» but local warlords — with the destruction of the country. One can raise the question: was this the target of the intervention — that is, the destruction of the country?
Video: ‘Sex, Race and Class’ — Extende Interview with Selma James on Her Six Decades of Activism
Watch Amy Goodman’s complete interview with the pioneering activist, writer and political thinker Selma James. For six decades, James has been on the front lines of working-class movements for women’s liberation and against racism. She launched the International Wages for Housework Campaign three decades ago, controversially arguing that women should be paid for housework. That argument is still timely today as a debate over women’s work rocks the presidential race. Democratic strategist Hilary Rosen sparked a firestorm last week when she said Republican presidential candidate Mitt Romney’s wife Ann has «actually never worked a day in her life.» Selma James, who coined the term «unwaged» labor to describe the work of housewives, notes that much of the world’s work consists of unpaid labor performed by women. «There’s an international division of labor of which we are all part, including those of us who are unwaged,” James says.
In this extended interview, Selma James takes us through six decades of her trailblazing activism, from the writing of her seminal 1952 essay «A Woman’s Place,» which she penned with encouragement from the late West Indian scholar C.L.R. James, who later became her husband, to today’s SlutWalk protests in London, England. Among her many acts of resistance over the years, James recounts how she sat with masked prostitutes in 1982 as they occupied a church to protest police abuses. She discusses her late husband, C.L.R. James, and how she joined his Johnson-Forest Tendency as a teenager and later worked with him in the Caribbean. Finally, she weighs in on today’s Occupy movement and the imprisonment of Mumia Abu-Jamal, whose book she edited. «The fact that so many people are in prison in the United States not only shapes the lives of millions … but it means that the whole society is much more repressive, because the standards of prison are constantly imprisoning the rest of us,» she says.
«Discusiones marxistas sobre tecnología»: Claudio Katz
En dos textos recientes1 hemos definido a la tecnología como un conocimiento científico aplicado a la producción, que presenta tres características: es una fuerza productiva social, actúa por medio de innovaciones sujetas a la dinámica contradictoria de las leyes del capital, y su entendimiento requiere la adopción de una postura social e ideológica distanciada de las clases dominantes. Estos tres postulados constituyen el centro de una interpretación marxista del problema.
La tecnología es ante todo una fuerza productiva, ya que el «conocimiento científico aplicado a la producción» se materializa en máquinas, artefactos, procesos de trabajo y sistemas de organización de la producción. Contribuye a la creación de los medios necesarios para realizar una actividad económica dentro de un modo de producción específico y por lo tanto, forma parte de las fuerzas productivas.
«La lucha política es para tomar el poder»: Iñaki Gil de San Vicente

- Nuevas modas ideológicas
- Algunas referencias históricas
- Fetichismo parlamentario
- ¿Qué es la política radical?
- El contexto de la acción política
- Democracia ciudadana contra política radical
- Límites de la democracia ciudadana
- Despolitización ciudadana y propiedad privada
- Luchar en las entrañas del monstruo
«Entre aigües. De la vaga general clàssica a la vaga general metropolitana?»: Xavier Domènech Sampere
Dintre del particular ecosistema de l’esquerra dels moviments socials propi de Barcelona aquesta vaga ha tingut un caràcter paradoxal. Sense una referència clara de discurs ni d’espai propi en els dies previs i alhora amb una notable capacitat de mobilització el mateix dia de la protesta. La vaga anterior del 29 de setembre de 2010 va suposar, a partir de l’experiència del Banc Okupat, lligat a una àrea autònoma en constant procés de mutació, i l’extinta Assemblea de Barcelona (entre todos la mataron y ella sola se murió), l’inici de la pèrdua de protagonisme de les grans organitzacions sindicals en la protesta pública contra la crisi, mentre semblava iniciar-se un nou cicle de l’esquerra radical (semblava ja que el 15M va canviar totes les coordenades, però no pas la de la pèrdua de protagonisme dels grans sindicats). Contràriament la vaga del 29 de març, dos anys després, ha portat als grans sindicats al centre de la resposta contra les polítiques neoliberals (encara que en aquest cas de forma molt limitada a la temàtica de la reforma laboral, en un moment on l’atur està a punt d’arribar als sis milions de treballadors) just quan, en el marc de la mateixa vaga, els sectors més radicals han mostrat una capacitat de convocatòria major que mai. La imatge de tot el Passeig de Gràcia ocupat pel piquet alternatiu parla, en aquest sentit, per si sola d’una força inesperada fins i tot pels sectors més militants. Tanmateix aquest vaga, a diferència de la viscuda fa dos anys que inaugurà un cicle, sembla situar-se més en el camp de l’experimentació entre dos moments.
“Los movimientos populares deben ser el embrión del poder popular”: Boltxe entrevista a Iñaki Gil de San Vicente
No hace falta hablar sobre la figura de Iñaki Gil de San Vicente y las aportaciones que viene haciendo desde hace años al marxismo vasco. Iñaki ha estado en Bilbo en el marco de las jornadas de debate organizadas por IPES y en Boltxe hemos aprovechado para hablar con el y plantearle algunas cuestiones.
Planteas la recuperación del termino «pueblo trabajador». Nos puedes comentar por qué esa necesidad?
El término de «pueblo trabajador» aparece muy pronto en la historia de la lucha socialista, y su uso se amplía conforme la lucha de clases va tomando contenido y forma de lucha de liberación nacional anticolonial y antiimperialista. Como se ve, hablo de contenido y de forma, no de sólo de forma. Es cierto que una lectura mecanicista del Manifiesto del Partido Comunista, escrito por Marx y Engels en 1848, parece avalar la tesis de que la lucha de clases tiene exclusiva y únicamente un contenido internacional en todos los países, siendo sólo su forma la que muestra su especificidad nacional. Sin embargo una lectura dialéctica y por tanto contextualizada de esta obra, muestra que, primero, las interrelaciones entre contenido y forma, entre lo social y lo nacional, en las luchas concretas que se libraban en cada país por aquellos años son mucho más complejas y estrechas; segundo, el Manifiesto habla explícitamente de otro modelo de nación diferente al burgués; tercero, el marxismo es una teoría que se enriquece con el tiempo, y en este sentido decisivo, que el doctrinarismo dogmático desprecia, conviene leer la presentación de la edición italiana de 1893, en donde Engels dice que: «Sin la restauración de la independencia y de la unidad de cada nación, no hubiese podido llevarse a cabo la unificación internacional del proletariado…»; y, cuarto, la evolución posterior del marxismo ha ido resaltando la fusión dialéctica entre lo nacional y lo social, y de manera explícita en lo teórico desde 1920-1921.
Me he detenido en este enriquecimiento porque muestra que el contenido de liberación nacional de la lucha de clases surge del contenido de opresión nacional del imperialismo. En la medida en la que el capital multiplica la explotación y la mercantilización del mundo para intentar aumentar su tasa medida de beneficios, en esa medida debe aplastar a las «naciones trabajadoras», tal como las denomina Marx, a los «pueblos trabajadores» tal cual aparece en los documentos de la Internacional Comunista. Conforme aumenta la explotación aumentan los colectivos humanos explotados directamente mediante el trabajo asalariado, o indirectamente con formas no asalariadas, o a tiempo parcial, etc. La complejización productiva y la multidivisión del proceso económico no responden sólo a la ciega necesidad de aumentar la producción, sino también a la de fraccionar a la clase obrera y a la de aumentar lo que han denominado muy correctamente como «proletario global explotable».
“Las crisis y los cambios en los movimientos sociales contemporáneos”: audio de la conferencia de Xavier Domènech Sampere

Sábado 25 de Febrero 2012. Salón de Actos Musac
En esta sesión abordaremos la relación entre las mutaciones en el orden económico vividas a los largo de los últimos 150 años y la modificación estratégica, táctica y de composición de los movimientos sociales y políticos. Así veremos como en cada gran período de crisis del capitalismo han surgido nuevas formas de protesta y organización colectiva, a la vez que nuevos principios para la acción y organización política. Si de la crisis de finales del XIX emergió el socialismo y el movimiento obrero moderno y de la de los años treinta el frentepopulismo y, posteriormente, los movimientos de resistencia, la que inaugura los años setenta del siglo XX, en la que todavía estamos inmersos, introduce una gran variedad de cambios que serán objeto también de aproximación a lo largo de esta ponencia.
Aproximación que se hará a partir de la comparativa entre la realidad española y la mundial a lo largo de cada uno de los caso.
«Devolverle su actualidad al concepto de revolución»: George Labica
INDICE
I. INTRODUCCIÓN: LA TESIS
1. UN MUNDO DE VIOLENCIA
2. LA GUERRA COMO POLITICA
3. LA CONSTATACION DE LOS FRACASOS
4. LA ALTERNATIVA REVOLUCIONARIA
5. RESISTENCIAS
6. CONCLUSION. PERSPECTIVAS
I. INTRODUCCION: LA TESIS
Retomo lo que habia escrito, hacen ya diez años, en el número inaugural de la revista Utopie Critique: “la cuestión de la revolución queda planteada”. Esto es de actualidad. Que se le trate de poner un manto púdico por encima o que no se hable mas de ella, su presencia se obstina, vieja y joven a la vez, en el reconocimiento de la opresión. Y no es una utopía, salvo precisión distinta, en el sentido que Ernst Bloch le dio a la palabra. Se trata de ese sueño que es una tendencia de lo real, lo que se inscribe en el cotidiano de las relaciones capitalistas de producción, a la vez bajo la forma de necesidad de su propia superación y en contra de las regresiones que le son inherentes. La idea de revolución no es mas extemporánea que en los tiempos de Marx. Muy por el contrario, seria conveniente sacarle provecho a sus propias ilusiones.
Marx no estaba en casi nada errado al pensar que el capitalismo podía hundirse de un día al otro. El y Engels , se equivocaron en 1848 pero lo reconocieron. A diferencia de ellos, nosotros tenemos una larga experiencia en revoluciones y sabemos lo que ellos ignoraban, es decir, que ellas pueden ser rojas, rosadas, blancas o negras. Esta experiencia nos evita, en su riqueza de tendencias y contratendencias, dicho de otra manera, de contradicciones y sobre-determinaciones, de tener que recurrir a cualquiera vade_mecum que sea…y tanto mejor!».
Este juicio resultó ser un poco prematuro, pero sin dudas, pasablemente optimista para la época. Se trataba de resistir. En la actualidad, me parece estrictamente adaptado a la situación. Esta es la tesis que yo quisiera exponer.
«Clase, Estado y Revolución»: Iñaki Gil de San Vicente
- PRESENTACIÓN
- PATRIARCADO Y CLASE TRABAJADORA
- TERRITORIALIDAD, TRIPLE OPRESIÓN Y ESTADO
- EL ESTADO COMO CENTRALIZADOR ESTRATÉGICO
- DIALÉCTICA Y LUCHA DE CLASES
- LA ESENCIA Y EL FENÓMENO
- EL PROBLEMA DE LA PEQUEÑA BURGUESÍA
- LAS LLAMADAS CLASES MEDIAS
- HISTORIA DEL PUEBLO TRABAJADOR
- PRESENTE DEL PUEBLO TRABAJADOR
- RESUMEN
1. PRESENTACIÓN
Aparentemente, no existe relación alguna entre el contenido de la cita con la que iniciamos este texto y su objetivo, el de avanzar en el debate sobre la estructura de clases en el capitalismo actual y, más especialmente, sobre la valía del concepto de “pueblo trabajador” desde una perspectiva de una nación oprimida que debe enfrentarse a un Estado, lo que a la fuerza plantea otra cuestión que veremos, el papel del Estado en la teoría de las clases sociales. Pero si descendemos de la apariencia a la esencia, vemos que la relación es directa, más aún, que sin la capacidad de criticar el poder académico y político es imposible comprender la teoría marxista de las clases, como el marxismo en su conjunto. Vamos a intentar centrarnos sobre todo en la esencia por lo que no daremos apenas cifras sobre la composición cuantitativa de las clases y de sus fracciones, ni mucho menos todavía perderemos el tiempo en criticar la definición burguesa de clase social y sus múltiples variantes.
«Paradojas del presente y lecciones de Marx»: Luciano Vasapollo
Marx y la actualidad de la explotación capitalista
Expongamos de entrada algunos conceptos clave del análisis de Marx.
La» economía política» clásica, que comienza con Smith y Ricardo, si de un lado situaba de modo revolucionario el trabajo en la base del progreso humano, por el otro identificaba el sistema capitalista, fundado sobre la propiedad privada de los medios de producción y el trabajo asalariado, como el único sistema económico racional y por consiguiente natural.
Sobre tales presupuestos teóricos e ideológicos se inserta el estudio y el desarrollo del pensamiento de Marx.
La primera y fundamental mistificación de la «economía política» es, según Marx, hacer pasar un cierto tipo de economía, una particular forma social de la reproducción humana, por «la economía» y la «sociedad». La economía política no miraba el capitalismo como una realización histórica, que en cuanto tal ha tenido un inicio y tendrá seguramente un fin.
Para desvelar esta contradicción Marx, en sus «Manuscritos económicos-filosóficos» usa los resultados de los despiadados análisis que la misma «economía política» aplica a la sociedad industrial moderna. Los teóricos de la «economía política» afirman que el valor de una mercancía viene dado por el trabajo socialmente necesario para producirla, pero del mismo modo demuestran que el salario percibido por el trabajador es solo una pequenísima parte del producto del trabajo. Siendo el salario al mismo tiempo el precio de la venta de sí mismo que el trabajador está obligado a hacer, aceptando así, bajo la máscara de un libre contrato, una esclavitud similar, si no en la forma, a aquella antigua de la sociedad esclavista.
Videos del Seminario «Descifrando y debatiendo: Gramsci y sus cuadernos de la cárcel»
Presentación
Surgido del contexto mexicano, esta página web del proyecto de investigación “Transformaciones recientes del Estado ampliado en América Latina: una aproximación desde la sociología política de Gramsci”, proyecto del Programa de Apoyo a Proyectos de Investigación e Innovación Tecnológica, PAPPIT, de la Dirección General de Asuntos del Personal Académico de la UNAM, con sede en la Facultad de Ciencias Política y Sociales, pretende ser una ventana de difusión y diálogo interactivo con el objetivo de contribuir a una lectura de Antonio Gramsci en clave latinoamericana y de elaborar textos que analicen los nuevos aspectos del poder, la política, la ciudadanía, los movimientos sociales y la sociedad civil en seis países de la región, a saber, México, Brasil, Argentina, Uruguay, Chile, Bolivia. Esto es, una lectura desde y para América Latina, que aspira a un constante diálogo entre la realidad social y política de la región y las reflexiones del intelectual marxista italiano. Creemos que el valor y la vigencia del pensamiento de Gramsci no pueden consistir en una aplicación “mecánica” de sus conceptos. Más bien, requieren de una serie de traducciones en sentido metafórico, de una labor de recontextualización que toma los conceptos no como verdades absolutas sino como estímulos analíticos críticos. En esto hay que buscar precisamente la universalidad concreta del pensamiento gramsciano, o sea, su incorporación efectiva al contexto latinoamericano, como si fuese expresión originaria del mismo.
«Calibán y la bruja»: Reseña de Amparo Moreno Sardà
En 1984, Silvia Federici y Leopoldina Fortunati publicaron Il Grande Calibano. Storia del corpo social rebella nella prima fase del capitale (Milán, Franco Agneli). Veinte años después, Silvia Federici publicó Caliban and the Witch Women. The Body and Primitive Accumulation. Esta obra, traducida al castellano en 2010 como Calibán y la bruja. Mujeres, cuerpo y acumulación originaria, merece algo más que una reseña convencional.
En el Prefacio, Federici explica las diferencias entre las dos obras. Il Grande Calibano, fruto de un proyecto de investigación iniciado a mediados de los setenta con la feminista italiana Leopoldina Fortunati, fue un intento de repensar el análisis de la acumulación primitiva de Marx desde un punto de vista feminista, y una crítica a la teoría del cuerpo de Foucault, que ignora el proceso de reproducción, funde las historias femenina y masculina en un todo indiferenciado y se desinteresa por el “disciplinamiento” de las mujeres hasta el punto que nunca menciona la caza de brujas. La tesis que se defendía era que la historia de las mujeres requiere analizar los cambios que el capitalismo introdujo en el proceso de reproducción social y especialmente en el de reproducción de la fuerza de trabajo. Caliban y la bruja responde a un mayor conocimiento sobre la historia de las mujeres y a un contexto social diferente. En consecuencia, se propone repensar el desarrollo del capitalismo desde un punto de vista feminista evitando las limitaciones de una “historia de las mujeres” separada del sector masculino de la clase trabajadora.
























