“Gane quien gane, se viene el ajuste”: Entrevista a Marcelo Dias Carcanholo
Entrevista a Marcelo Dias Carcanholo, presidente de la Sociedad de Economía Política Latinoamericana (SEPLA), a cargo de Federico Larsen.De paso por la Argentina para participar de las VII Jornadas de Economía Crítica que se realizaron en la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) el pasado fin de semana, el economista marxista brasilero Marcelo Dias Carcanholo, actual presidente de la Sociedad de Economía Política Latinoamericana (SEPLA), analizó el desarrollo económico alcanzado por su país en la última década y los desafíos por venir. “El PT no ha cambiado el neoliberalismo. Pero no es lo mismo que gane Dilma o Aecio”, aseguró.
-¿Cómo era la política económica antes de la llegada del PT al poder y que cambió luego?
-En los años clásicamente llamados del neoliberalismo, lo que ocurre es que, en un nivel de abstracción mayor, se manejó una estrategia de desarrollo neoliberal. Esto es, reformas liberalizantes, apertura comercial y financiera, privatizaciones. O sea el paquete que en general se implementó en América Latina. En un nivel de abstracción menor, es decir en el manejo de la política monetaria, cambiaria y fiscal, hubo fases.
Desde 1999 hasta el final del segundo gobierno de Fernando Enrique Cardoso se cambió un poco la cara de la política económica. La política monetaria que antes era de combate a la inflación, entra en un régimen de metas inflacionarias. El tipo de cambio, que no era fijo como en Argentina, sino de bandas cambiarias, donde hay un techo y un piso dentro del cual el mercado resuelve, se manejaba conforme a la coyuntura. Lo que pasa después de la crisis cambiaria de Brasil entre 1999 y 2001, es que se cambia el manejo de esa política.
Es decir que el tipo de cambio que se dice flotante en verdad no lo es, porque el Banco Central interviene para regular. Siguió siendo lo mismo que antes, la diferencia es que no se preanuncia cuál es el techo y el piso, pero los hay y el mercado sabe cuáles son. La política monetaria pasó a ser seguida de un régimen de metas inflacionarias, o sea que el Banco Central utilizaba todos los instrumentos de política monetaria para obtener esa meta prefijada.
«El misterio de Kobane»: Pepe Escobar
Las valerosas mujeres de Kobane –donde los kurdos sirios combaten desesperadamente contra el EI (ISIS)– están a punto de ser traicionadas por la “comunidad internacional”. Estas guerreras también combaten, además de contra los terroristas del Califa Ibrahim, contra los planes traicioneros de EE.UU., Turquía y la administración del Kurdistán iraquí.
¿Qué pasa realmente en Kobane?
Comencemos por hablar de Rojava. El verdadero significado de Rojava –las tres provincias de mayoría kurda del norte de Siria– es transmitido por este editorial (en turco) publicado por el activista encarcelado Kenan Kirkaya. Argumenta que Rojava es el hogar de un “modelo revolucionario que desafía ni más ni menos que ‘la hegemonía del sistema capitalista de nación-estado’”– mucho más allá de su significado regional “para los kurdos, los sirios o el Kurdistán”.
Kobane –una región agrícola– se encuentra en el epicentro de este experimento no violento en democracia, posibilitado por un acuerdo a principios de la tragedia siria entre Damasco y Rojava (no apoyéis el cambio de régimen contra nosotros y os dejaremos tranquilos). Aquí, por ejemplo, se argumenta que “incluso si un único aspecto de un verdadero socialismo pudiera sobrevivir allí, millones de descontentos serían atraídos por Kobane”. Leer más…
«Ser social y producción de conciencia: Economistas para qué»: Juan Iñigo Carrera
Resumen: Se han desencadenado numerosos debates acerca de la formación de los economistas. Estos debates se centran sobre los planes de estudio. Parecería que la cuestión se reduce a su mayor o menor pluralidad teórica. Pero ha quedado marginada la cuestión de la determinación del ser social de los estudiantes de economía, que los hace portadores de la necesidad de formar su conciencia científica con un contenido u otro. A esta cuestión apunta el presente trabajo. Ante todo, los estudiantes de economía se presentan como sujetos abstractamente libres que se proponen organizar su futura acción con la libertad que da el conocimiento objetivo más pleno de causa. Pero trascendiendo esa apariencia, son individuos que, en general, están desarrollando su fuerza de trabajo como mercancía para vender. Son miembros de la clase obrera que están desarrollando una fuerza de trabajo cuyo objeto concreto es la gestión directa del capital total de la sociedad. Su ámbito de trabajo es, entonces, el de las relaciones políticas, de la lucha de clases. La formación de los economistas es en sí misma una producción de subjetividades políticas; consecuentemente, los docentes actuantes en ella lo hacen como sujetos políticos. Sólo si ambas subjetividades políticas parten de reconocerse como tales, el proceso de producción de la primera puede tener un carácter objetivo, o sea, científico. Caso contrario, el contenido de dicho proceso tiene un carácter puramente ideológico, por muy científica que aparente ser su forma. La pluralidad de enfoques en la formación de los economistas no responde a una necesidad de abstracta universalidad, sino que es la forma concreta necesaria en que los estudiantes de economía pueden llegar a reconocerse a sí mismos en su propio ser social.
Palabras clave: economistas, subjetividad, política, ciencia, clase obrera
Ser social y producción de conciencia: Economistas para qué
La crisis de superproducción general que arrastra la acumulación mundial de capital presenta una expresión peculiar respecto de la producción del conocimiento de las relaciones económicas: la evidencia de la superproducción de economistas con formación neoclásica, carentes de utilidad para dar cuenta de los procesos sociales reales. La crisis ha estallado así en intensos debates acerca de la formación de los economistas, del proceso de producción de su conciencia específica como sujetos sociales. Estos debates se centran sobre la cuestión de la estructura académica de dicha formación, o sea, sobre el contenido de los planes de estudio. Puede parecer, entonces, que la cuestión se reduce al logro de una mayor o menor pluralidad de los planes de estudio, en respuesta al ansia de los estudiantes de economía por definir su propia conciencia teórica. Ahora bien, esta misma cuestión nos pone frente a una pregunta que la subyace y que, notablemente, parece haber quedado por competo relegada en el debate: ¿cómo se encuentra determinado el ser social de los estudiantes de economía, el cual los hace portadores de la necesidad de formar su conciencia científica con un contenido u otro? Tal es el objeto específico del presente artículo.
De más está decir que, con las particularidades de cada caso, los desarrollos que siguen se refieren igualmente al ser social y a los procesos de formación de los estudiantes de las otras ramas en que se fragmenta actualmente la unidad de la ciencia social. Lo hacen en cuanto el objeto concreto de trabajo de estos otros científicos sociales es el mismo que el de los economistas, por mucho que dicha fragmentación tenga por objeto producir la apariencia ideológica de que el terreno de los segundos se recorta por la base económica y el de los primeros, por la superestructura jurídica y política. Sin embargo, he centrado el desarrollo sobre los estudiantes de economía, en primer lugar, por la presencia del debate sobre su formación señalada más arriba y, en segundo lugar, porque los economistas presentan como rasgo específico frente a otros científicos sociales, la idea de que, por el solo hecho de concebir “planes de desarrollo”, se puede ser un sujeto de la transformación social con indiferencia absoluta respecto de toda determinación de la propia subjetividad concreta. Leer más…
«El Neoliberalismo es un proyecto de clase»: Entrevista a David Harvey en Bolivia
El eminente geógrafo británico, David Harvey, expresa su opinión sobre la crisis del neoliberalismo, el socialismo latinoamericano, sobre el racismo y otros temas más en esta entrevista realizada por el equipo del Centro de Investigaciones Sociales de la Vicepresidencia de Bolivia.
(Subtítulos en castellano)
«Marx’s theory of value and money. A critique of Reuten’s ‘value-form’ interpretation of part 1 on volume 1 of Capital»: Fred Moseley
How then is the magnitude of value to be measured? By means of the ‘value-forming substance’, the labour, contained in the article. The quantity is measured by its duration, and the labour-time itself is measured on the particular scale of hours, days, etc. (C.I. 129).
Socially necessary labour-time is the labour-time required to produce any use-value under the conditions of production normal for a given society and with the average degree of skill and intensity of labour prevalent in that society. (C.I. 129)
A given quantity of any commodity contains a definite quantity of human labour. Therefore the form of value must not only express value in general, but also quantitatively determined value; i.e. the magnitude of value… The equation 20 yards of linen = 1 coat, or 20 years of linen are worth 1 coat, presupposes the presence in 1 coat of exactly as much of the substance of value as there is in 20 yards of linen, implies therefore that the quantities in which the two commodities are present have cost the same amount of labour or the same quantity of labour-time. (C.I. 144)
It is not money that renders commodities commensurable. Quite the contrary. Because all commodities, as values, are objectified human labour and therefore themselves commensurable, their values can be communally measured in one and the same commodity. Money is the necessary form of appearance of the measure of value immanent in commodities – labor-time. (C.I. 188)
Gold becomes the measure of value because the exchange-value of all commodities is measured in gold, is expressed in the relation of a definite quantity of gold and a definite quantity of commodity containing equal amounts of labour-time. (Contribution, 65-66)
According to the general law of value, a definite quantity of money expresses a definite quantity of materialised labour. (Selected Correspondence, 98-99)
Please note: Throughout this paper, original emphasis in quotations is in italics, and added emphasis is in bold. Phrases in brackets [ ] are also added. Leer más…
«Jornadas de Análisis político: una mirada de larga duración al capitalismo y la lucha de clases en Chile»: 22 y 23 de octubre
La presente invitación a participar de las “Jornadas de Análisis político: una mirada de larga duración al capitalismo y la lucha de clases en Chile.”, surge como una apuesta académica cuyo objetivo es realizar un examen longitudinal del desarrollo capitalista en Chile y la lucha de clases.
La necesidad de abordar el presente a partir de una mirada que contemple los ritmos de corta, mediana y larga duración del tiempo histórico, así como también el rol que han jugado los distintos actores protagonistas de las principales transformaciones del país durante las últimas décadas y la indagación acerca de las lógicas que las explican, son las principales tareas que se propone este espacio de discusión académica.
De esta manera, proponemos la discusión en torno a cuatro ejes:
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«De la impunidad y la complicidad estatal a las demandas y exigencia de justicia»: Guillermo Castillo Ramírez
La masacre y las desapariciones: violencia y contubernio
El saldo de los hechos violentos del 26 de septiembre en Iguala no sólo es alarmante por el gran número de víctimas y agredidos (seis asesinados, una persona con muerte cerebral, casi una veintena de heridos y cuarenta y tres jóvenes desaparecidos); también lo es por la saña de los actos cometidos y por los individuos, instituciones y grupos que perpetraron estas vejaciones. En estos crímenes tomaron parte el alcalde de Iguala y su esposa (emparentada con un cartel del narcotráfico) como presuntos autores intelectuales, y policías municipales y miembros del grupo delictivo guerreros unidos como autores materiales (en tanto agresores, secuestradores y asesinos). Las muertes y desapariciones de los estudiantes de la Escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa se enmarcan en el contexto más amplio y previo de dos series de actos violentos en la región que, ya en 2013, habían cobrado la vida del síndico Justino Carbajal y tres líderes de la Unidad Popular en Iguala, ambos asesinatos también atribuidos directamente al alcalde de Iguala. La violencia hacia y sobre los normalistas de Ayotzinapa se dio sobre el vasto y complejo entramado de las diversas relaciones entre funcionarios y gobernantes de nivel local, policías municipales (coludidos con grupos delictivos) y los grupos del crimen organizado. El telón de fondo más amplio tiene que ver con la violencia política que durante décadas ha sido instrumentada por ciertos sectores (el Estado, caciques, élites económicas y políticas, grupos del crimen) para intimidar y eliminar diversos grupos sociales en Guerrero: maestros, campesinos, normalistas, entre otros. Leer más…
«El valor de uso en el marxismo de Bolívar Echeverría»: Jaime Ortega Reyna
Con el presente texto buscamos dar cuenta de la situación que guarda el desarrollo del concepto de valor de uso en el marxismo contemporáneo. En un primer apartado se describe brevemente un estado de la cuestión: las vicisitudes de su enunciación, recepción y desarrollo. Interesa destacar la ambivalencia que provocó el concepto, mientras que algunas tradiciones lo consideraron superfluo, otras encontraron una posibilidad heurística y política en su utilización. Esto en lo que respecta al marxismo occidental, con especial énfasis en la obra del marxista italiano Toni Negri, donde trataremos de ubicar su obra en una perspectiva más amplia, tanto en términos históricos como geográficos. Posteriormente pasamos a describir los principales aportes del filósofo ecuatoriano-mexicano Bolívar Echeverría, -objeto central de nuestra investigación- con respecto al tema; quien es, desde nuestra perspectiva, uno de los que más han intentando problematizar y desarrollar el concepto de valor de uso, a través de una lectura muy particular de El Capital. Se considera válida la anotación que hace Carlos Oliva en torno a que: “La obra de Bolívar Echeverría tiene como eje interno el estudio del uso o la utilidad que damos a las cosas en nuestro proceso de socialización. A partir de este índice, desarrolla un montaje que supone, por detrás del uso, la existencia de una forma natural.” (Oliva en prensa: 138).«La postura hizo al hombre»: Stephen Jay Gould
La postura hizo al hombre
Ningún evento hizo más por la fama y el prestigio del Museo de Historia Natural que las expediciones al Desierto de Gobi en los años `20. Los descubrimientos, incluyendo el primer huevo de dinosaurio, fueron excitantes y abundantes y se adecuaban perfectamente a las aventuras heroicas del más puro estilo holliwoodense. Es todavía difícil encontrar una mejor historia de aventuras que el libro de Roy Chapman (con su título chauvinista): The New Conquest of Central Asia. Sin embargo, la expedición fracasó por completo en cumplir el propósito original: encontrar en Asia Central los ancestros del Hombre. Y fracasaron por la más elemental de las razones – nosotros evolucionamos en África, como Darwin lo supuso cincuenta años antes.
Nuestros ancestros africanos (o por lo menos nuestros primos más cercanos) fueron descubiertos en depósitos cavernarios durante los años `20. Pero estos australopitecos fracasaron en dar el tipo de lo que las nociones preconcebidas suponían que el «eslabón perdido» debía ser, y muchos científicos se negaron a aceptarlos como miembros de buena fe de nuestro linaje. La mayoría de los antropólogos había imaginado una relativamente armoniosa transformación desde el mono al humano, impulsada por el crecimiento de la inteligencia. Un eslabón perdido debía ser intermediario tanto en el cuerpo como en el cerebro -Alley Oop o las viejas (y falsas) representaciones de los encorvados Neanderthals. Pero los australopitecos se rehusaban a adecuarse. Ciertamente, sus cerebros eran más grandes que los de los monos con tamaños corporales similares, pero no mucho mayores. La mayoría de nuestro incremento evolutivo en el tamaño del cerebro ocurrió después que alcanzamos el nivel australopiteco. Sin embargo, estos australopitecos con pequeños cerebros caminaron tan erectos como ud. o yo. ¿Cómo podía ser? Si nuestra evolución fue propulsada por el crecimiento cerebral, ¿cómo podría la postura erecta (otra «clave de la hominización» no un tema secundario) haberse originado primero? En un ensayo de 1963, George Gaylord Sympson se sirvió de este dilema para ilustrar el a veces espectacular fracaso para predecir descubrimientos aún cuando hay una importante base para esa predicción. Un ejemplo evolutivo es el fracaso para predecir el descubrimiento de un «eslabón perdido», hoy conocido [Australopiteco], que caminó erecto y fabricó herramientas pero tenía la fisonomía y la capacidad craneal de un mono. Leer más…
«Jornades: Desentranyant la Unió Europea»: Seminari d’economia crítica Taifa. 22, 23 i 24 d’octubre
Aprofitant la recent publicació de l’informe Desentrañando la UE, el seminari d’economia crítica Taifa organitza unes jornades de reflexió al voltant de la Unió Europea, l’euro i la crisi capitalista els propers dies 22,23 i 24 d’octubre, que servirà de presentació i debat de l’informe.
Jornades: Desentranyant la Unió Europea
Dies: 22, 23 i 24 d’octubre.
Lloc: Ecoconcer, C/Mare de Déu del Pilar, 15, ppal.
Hora: 19h.
Entrada lliure.




Biological Determinism and Epistemology in Linguistics: Some Considerations on the «Chomskyan Revolution» 

























