«Differences in Surplus-value Rates between Developed and Underdeveloped Countries»: B. Gloria Martínez González y Alejandro Valle Baeza
Previous findings by Martínez have raised an important question, which this work contributes to solve: if over time a positive correspondence between productivity and surplus-value rate can be observed ¿why then do underdeveloped countries show higher surplus-value rates than developed countries? Based on econometric analysis, cluster analysis and fixed effect panel analysis evidence is supporting that groups of less productive countries have higher or at least not lower surplus-value rates than those corresponding to more productive groups of countries. Nevertheless, it is also shown that over time or within the groups there is a correlation between productivity and surplus-value rate. A feasible explanation of such national differences of surplus-value rate is examined considering organic composition of capital. ¿How does importing means of production affect such a composition and hence surplus-value rate in underdeveloped countries? An account is examined based on value theory and such composition is estimated in the case that means of production are imported.
«La estrategia del capital»: Informes de Economía nº 8 del Seminari d’economia crítica Taifa
Al iniciarse la crisis hubo bastantes personas de buena voluntad, críticas del sistema capitalista, que pensaron que la crisis podría suponer un cambio importante en éste y que permitiría, por lo menos, establecer algunos controles y regulaciones que contribuirían a paliar parcialmente algunos de los mayores desastres que el periodo del capitalismo neoliberal estaba causando desde los setenta. Era una esperanza muy ingenua y los hechos están demostrado que, por el contrario, el gran capital, tanto financiero como industrial, está aprovechando la crisis para realizar una muy profunda reestructuración del capitalismo en favor de sus intereses, que esta suponiendo un gravísimo deterioro en las condiciones de vida y trabajo de las clases populares, así como en sus derechos sociales, políticos y aún en los derechos humanos fundamentales.
«La tasa de ganancia del capital: caracterización teórica y propuesta empírica»: Juan Pablo Mateo
«Este artículo posee un propósito doble. En primer lugar, lleva a cabo una reflexión teórica sobre el concepto marxista de tasa de ganancia, en la cual se explican sus dimensiones general, uniforme y promedio, relacionándolas con las fases de abstracción que Marx recorre en la obra El Capital, lo cual se distancia de la interpretación tradicional en la literatura marxista. Por otra parte, analiza las implicaciones para su medida empírica, abordando la distinción entre el trabajo productivo e improductivo, la apropiación de renta y el acervo de capital».
«El ‘Nuevo Imperialismo’: Sobre reajustes espacio-temporales y acumulación por desposesión»: David Harvey
«En los años setenta intenté enfocar este problema a la luz de los “reajustes espaciales” y su papel en las contradicciones internas de la acumulación de capital. Argumentaba yo que un cuidadoso estudio de las formas por las que el capital produce espacio nos ayudaría a construir una teoría del desarrollo desigual más sofisticada y a integrar mejor los fenómenos de la expansión geográfica y el desarrollo en las reformulaciones y revisiones de la teoría de acumulación de capital de Marx, que por aquel entonces venían apareciendo y por tanto poder integrar esas teorías con las de imperialismo y dependencia que también eran objeto de un serio debate en aquel momento. Ahora que de nuevo se está produciendo una redefinición del discurso, tanto en la margen izquierda como en la derecha del espectro político, en lo referente a lo que algunos llaman “el nuevo imperialismo” parece útil reexaminar estas ideas generales a la luz de los acontecimientos actuales»
«Tasa de ganancia y macroeconomía»: Guillermo Gigliani
«La tasa de ganancia es una variable crítica en el análisis clásico de Adam Smith, David Ricardo y Carlos Marx. No obstante, este concepto ha desaparecido de la macroeconomía contemporánea (Glyn, 1997) 2. Tal omisión no deja de constituir un hecho asombroso porque en la teoría ortodoxa de los precios, la maximización de las ganancias es el objetivo central de la firma capitalista. Pero, lo que constituye la preocupación excluyente en la microeconomía neoclásica desaparece por completo en la macroeconomía neoclásica, que analiza el funcionamiento del sistema a nivel agregado.
Charla de Anwar Shaikh sobre la crisis
Intervención del economista marxista Anwar Shaikh sobre la crisis actual y los ciclos económicos. En su exposición Shaikh identifica cuatro episodios de «Gran Depresión» en la evolución histórica del capitalismo: 1840, 1870 – 80, 1930 y 1970 – 80 a los que añade la actual crisis del capital que se inició en el año 2008.
«La microeconomía»: Bernard Guerrien
Presentamos el trabajo en el que Bernard Guerrien realiza una crítica de los fundamentos sobre los que se asienta la microeconomía neoclásica que hoy se enseña de forma generalizada en las facultades de economía.
«Sobre el debate del euro: Una estrategia para romper la Europa del Capital y encaminarse hacia Otro Modelo Solidario Supranacional «: Daniel Albarracín
Es preciso surcar nuevos caminos divergentes al atolladero al que nos empujan las políticas europeas en vigor. En lo que sigue vamos a intentar sintetizar algunas interpretaciones económico-políticas dadas desde la izquierda en estos últimos tiempos. Trataremos así de invitar a identificar un posible rumbo desembarazado de las ataduras a las que nos condena el modelo de la UE y de su gestión política oligárquica.
1. El modelo de la UE y la tendencia al abismo para su periferia.
Diferentes autores como, entre otros, Costas Lapavitsas o Pedro Montes han venido apuntando un diagnóstico del modelo europeo vigente, y señalando sus consecuencias. Un modelo establecido desde, cuanto menos, Maastricht y continuado en otros tantos tratados herederos (Lisboa, Pacto del Euro, etc…).
«Descubrimiento definitivo de la categoría plusvalor»: Enrique Dussel
“The surplus value (Mehrwert) which capital has at the end of the production process –a surplus value which, as a higher price of the product, is realized only in circulation, but, like all prices (höherer Preis), is realized in it by already being ideally presupposed to it, determined before they enter into it- signifies, expressed in accord with the general concept of exchange value that the labour time objectified in the product -or amount of labour (expressed passively, the magnitude of labour appears as an amount of space; but expressed in motion, it is measurable only in time)- is greater than that which was present in the original components of capital. This in turn is possible only if the labour objectified in the price of labour is smaller than the living labour purchased with it” (321, 10-22; 227,18-30).
Así comienzan las páginas absolutamente centrales de toda la vida de Marx, de todos los Grundrisse. En estas líneas se puede observar ya la dificultad de la reflexión sobre la cuestión que nos ocupa. Esta dificultad significará siempre un problema en el “orden de las categorías” en la investigación y exposición para el mismo Marx. Él hubiera querido siempre ir de lo simple a lo complejo, de lo profundo a lo superficial, de lo abstracto a lo concreto. Pero, la cuestión del plusvalor exige al mismo tiempo echar mano de categorías o cuestiones simples y complejas, en fin, del nivel profundo de la producción, y superficiales de la circulación.
«La actualidad de Marx y de Lenin. El alcance de la teoría en el presente del movimiento»: João Vasco Fagundes
Dice Marx en la undécima de las “Tesis sobre Feuerbach”, escritas en 1845, que “Los filósofos no han hecho más que interpretar de diversos modos el mundo, pero de lo que se trata es de transformarlo” .
Escoger, para introducir una intervención sobre el alcance de la teoría, este filosofema acerca de la centralidad de la praxis, no deja de sonar a los oídos más propensos al pensamiento formal abstracto, como una contradicción insoportable, como un retorcido absurdo, como pura sofística; en fin, como un pretencioso lance retórico de una eficacia decididamente abocada al fracaso. Y sin embargo… es la misma realidad, desarrollándose a partir y a través de contradicciones, la que se encarga de exigirnos un abordaje concreto, dialéctico, de los problemas.
«La guerra que usted no ve»: John Pilger
Último documental del periodista John Pilger en el que denuncia el papel de los medios en el encubrimiento y manipulación de las guerras imperialistas.
«Capital ficticio y burbuja especulativa»: José Valenzuela Feijóo
En el presente artículo se explica la naturaleza, funcionamiento y comportamiento del capital ficticio, caracterizándolo por crear una burbuja especulativa que en determinado momento estalla y genera inestabilidad financiera y, por consiguiente, económica; ya que la Bolsa funciona como termómetro de la economía debido a la especulación que existe en torno a ella.
Para lograr el excelente trabajo que aquí se presenta, el autor analiza el coeficiente de precio-beneficios de Estados Unidos; posteriormente debate algunas ideas sobre la corriente neoclásica y termina enunciando el ajuste que se da al estallar finalmente la burbuja especulativa y las consecuencias de esto sobre variables macroeconómicas importantes: consumo, inversión y sector externo.
«Estado del bienestar y redistribución de la renta nacional en España desde la Transición»: Diego Guerrero y Emilio Díaz Calleja
Introducción.
Cualquier análisis empírico de la redistribución estatal de la renta exige una solución previa a numerosos problemas de orden teórico y metodológico que condicionan por completo el enfoque dado al lado cuantitativo de la investigación. Una primera cuestión importante es la de cómo ha de medirse esa renta nacional cuya distribución y redistribución nos interesa. Aunque pueda parecer que se trata de un problema resuelto, esto es así sólo en el marco de la contabilidad nacional convencional, que parte de categorías aparentemente claras, pero que sólo lo son por convención, no porque hayan servido para resolver los agudos problemas conceptuales pendientes. A modo de ejemplo, piénsese en el problema que plantea que la «producción» de los funcionarios se considere parte integrante del PIB y no lo sea la «producción» doméstica: si se excluye ésta última, por útil que pueda ser, basándose en consideraciones de que no se trata de producción mercantil, habría que hacer lo mismo con la primera, pues tampoco en ese caso aparece por ninguna parte la producción de valor. De hecho, esto es lo que se hará en este trabajo, siguiendo los postulados que se explican más ampliamente en otro lugar (véanse Guerrero 1989 y Díaz Calleja 1993). Una segunda cuestión es el enfoque que se la da a la redistribución de la renta por parte del Estado. Como veremos, este problema no es independiente del tratamiento más general que se haga del problema previo de la distribución de la renta, ya que si se piensa que ésta se lleva a cabo retribuyendo el mercado a cada factor con el equivalente de su aportación a la producción no hay lugar para la cuestión que nos va a ocupar más tarde, a saber, la de cómo corrige el Estado esta distribución espontánea del mercado, pues no tiene sentido corregir una distribución que ya de por sí es óptima y justa. En consecuencia, antes de entrar en la cuestión de la redistribución y del papel que desempeña en ella el Estado (epígrafe 2), habrá que abordar el problema teórico de la distribución de la renta (epígrafe 1), y sólo tras ambas reflexiones estaremos bien equipados para pasar a la vertiente empírica de la investigación (que desarrollaremos en el epígrafe tercero).

A inicios de los noventa era posible aún hacer creer al ciudadano de a pie que el neoliberalismo podía aportarle mejoría a él y a su familia. A inicios de 2005, es evidente que el modelo neoliberal hace agua como modelo civilizatorio, pues globaliza la injusticia, la desigualdad y la pobreza a niveles explosivos para todo el sistema Occidental. Cada día, nuevos representantes del establishment reconocen que si no introducen urgentemente cambios en las políticas, los daños al Medio Ambiente serán irreversibles, y que la estabilidad del mismo sistema Occidental será muy frágil y dará paso a situaciones incontrolables, porque particularmente EE.UU. está desarrollando políticas económicas que conducen a cientos de millones de personas a condiciones de vida infrahumanas; además —y no menos grave— sus políticas agreden la dignidad individual y colectiva, de naciones, de pueblos enteros, desarrollando en Occidente una intolerancia brutal hacia otras culturas y religiones. Las ideologías neoliberal, posmodernista y de la globalidad, esto es, el pensamiento único, tampoco garantizan el bienestar del Norte, ni producen un desarrollo de la espiritualidad, de la ética, de la cultura en función de la individualidad y de las comunidades, sino que lanzan a las personas al individualismo, al egoísmo más brutal y deshumanizado hasta hoy conocido.
Introducción






















