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Archive for the ‘Teoría crítica acumulada’ Category

“Hay que aprovechar todas las contradicciones posibles y concentrar la mira en la oligarquía”: Entrevista a Marta Harnecker

20/03/2015 Deja un comentario
Miguel Carmona, Vicente Medel y Nicolás Slachevsky

A fines del año pasado Marta Harnecker estuvo en Chile presentando su último libro, Un Mundo a Construir: Nuevos Caminos. El libro, publicado en Chile por Lom Ediciones, se empezó a escribir un mes después del fallecimiento de Hugo Chávez, y muchas de las ideas que se exponen en él están relacionadas con su pensamiento y con la idea de un socialismo propiamente latinoamericano del siglo XXI.

Marta Harnecker, con más de 75 años y 86 libros en su haber, fue formada en Francia por Louis Althusser, y ha tenido, a su vez, un rol fundamental en la formación militante en Latinoamérica desde los años 70 hasta nuestros días, teniendo como hito la escritura de los Cuadernos de Educación Popular publicados durante la Unidad Popular. Habiendo nacido en Chile, parte al exilio con la dictadura, y participa en lo seguido de diversas experiencias socialistas en América Latina. Del año 2002 al 2006 es cercana asesora del presidente Chávez.
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«El marxismo crítico de Adolfo Sánchez Vázquez»: Samuel Arriarán

12/03/2015 Deja un comentario

present mineriaFragmento del libro de Samuel Arriarán, El marxismo crítico de Adolfo Sánchez Vázquez, Editorial Itaca, México, 2015. (Se publica con la autorización de la editorial)

Para comprender de qué manera Adolfo Sánchez Vázquez recibió el impacto del derrumbe del “socialismo real” puede servir un texto de Bolívar Echeverría donde señala aquello que motivó sus preocupaciones y le hizo dar un viraje reflexivo. Lo que desencadenó este viraje fue el Encuentro Internacional de la revista Vuelta [1]:

“ Sánchez Vázquez detectó el indicio de un tabú y constató una paradoja. El indicio era el siguiente: en todo el encuentro no se empleó ni una sola vez la palabra ´capitalismo´ ni otra equivalente; y la paradoja era esta: ´cuando la alternativa socialista se hace más necesaria, no está en la orden del día´. Desde entonces los escritos de Adolfo Sánchez Vázquez sobre política han girado siempre en torno de este indicio y a esta paradoja, tratando de encontrar una explicación para ellos.”[2]

   ¿Qué sucedió en este evento? Sánchez Vázquez intervino en dos ocasiones. En su primera intervención del 27 de agosto señaló que “no se puede meter en el mismo saco a Stalin a Lenin y a Marx.”[3] Todavía no se dirigía a todos los participantes sino sólo a Leszek Kolakovski, que manifestó estar de acuerdo. Fue en su segunda intervención del 2 de septiembre cuando estalló el conflicto. Y se refirió específicamente a lo que generó “un consenso por parte de un buen número de participantes” y esto fue la idea compartida de declarar a propósito del derrumbe de la URSS el fin del socialismo y de todo socialismo:

“Si el dilema es capitalismo o socialismo, entendido éste como ´socialismo real´, y si por otra parte, el ´socialismo real´ es condenado justamente y el capitalismo embellecido, la alternativa por adoptar no puede ser otra más que el capitalismo. Por cierto, la palabra capitalismo no ha sido pronunciada hasta ahora una sola vez en esta sesión.”[4] Leer más…

“Arte y Libertad”: José Revueltas

12/03/2015 Deja un comentario

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El arte, como superestructura ideológica, refleja los intereses, la situación y las contradicciones de la situación y las contradicciones de la sociedad en que se produce y de la etapa en que vive. Al mismo tiempo, por sí y en sí, en tanto que la actividad del pensamiento histórico crítico el arte trasciende tal reflejo y se emancipa de sus condicionantes inmediatos: sociedad, lucha de clases, política, etcétera. El arte pues, como tal arte, sólo puede aparecer y perdurar a través de una determinación humana superior a las realidades inmediatas de la realidad social y política en la que se desenvuelve. Esta determinación humana no es otra que la libertad.

II

La libertad, como conocimiento y superación de la necesidad, se expresa y se realiza en la crítica de su objeto, o sea, en su inconformidad con éste: no se con-forma con su objeto, no se somete a la forma y al contenido de su objeto, sino que propone darle su propio contenido (imprimirle su propio movimiento como negación de la negación), y por ende, transformarlo, sustituir su forma por una forma más avanzada y superior.

III

El objeto de la libertad y del arte es uno solo para ambos: el ser del hombre, el hombre mismo. La libertad y el arte (de igual modo que la filosofía y la ciencia) no son de ninguna otra manera que como puramente humanos, inenajenables e inmediatizables. De aquí que la crítica de su objeto (la razón misma se su existencia) no pueda aparecer sino siempre y en todos los casos, como la inconformidad constante respecto al hombre concreto y a su inmediatez específica (su realidad sensorial, sensible), sea cual fuere el contexto histórico y social en que tan hombre esté situado. El arte deviene, así, en la negación dialéctica de toda sociedad y toda historia enajenadas, incluso la sociedad y la historia socialistas que preceden al establecimiento universal del comunismo, considerado éste como el inicio de la enajenación de la historia natural humana. Leer más…

«¿Por qué nos conviene estudiar la revolución rusa?»: Josep Fontana

12/03/2015 2 comentarios

Lenin en el cuartel general de los blocheviques ✆ Ivan Serov © Ñángara MarxHay varias razones que hacen necesario que estudiemos de nuevo la historia de la revolución rusa. La primera de ellas, que nos hace falta hacerlo para dar sentido a la historia global del siglo XX. Una historia que, tal como la podemos examinar ahora, desde la perspectiva de los primeros años del siglo XXI, nos muestra un enigma difícil de explicar. Si utilizamos un indicador de la evolución social como es el de la medición de las desigualdades en la riqueza, podemos ver que el siglo XX comienza en las primeras décadas con unas sociedades muy desiguales, donde la riqueza y los ingresos se acumulan en un tramo reducido de la población. Esta situación comienza a cambiar en los años treinta y lo hace espectacularmente en los cuarenta, que inician una época en que hay un reparto mucho más equitativo de la riqueza y de los ingresos. Una situación que se mantiene estable hasta 1980: es la edad feliz en que se desarrolla en buena parte del mundo el estado del bienestar, un tiempo de salarios elevados y mejora de los niveles de vida de los trabajadores, en el que un presidente norteamericano se propone incluso iniciar un programa de guerra contra la pobreza.
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«The Nicos Poulantzas I knew»: Michael Löwy

12/03/2015 1 comentario

Nicos Poulantzas ✆ A.d. © Ñángara MarxOn the weekend of the international conference on Nicos Poulantzas’s work held at the Sorbonne on 16–17 January, Contretemps published this interview with Michael Löwy, who was for seven years the late Greek-French thinker’s assistant at the Université de Paris 8-Vincennes.

Can you tell us about how you met Nicos Poulantzas? 

In the 1960s my Brazilian friend Emir Sader – who to this day remains one of the most important Latin American Marxists – was living in exile in France.[1] After my own move to France in 1969 I met with Emir one day and he said to me: ‘I have to leave for Chile’ (this was a few months before Salvador Allende’s Unidad Popular came to power, in 1970), ‘can you take my place as Nicos Poulantzas’s assistant at Vincennes university’? I said ‘yes, of course…’ That was when he introduced me to Nicos, who also agreed to this.

At that time, Nicos knew nothing of my own theoretical and political pedigree. He had no reason to worry about that, since Emir had vouched for me. But we belonged to very different tribes of Marxists: he was an Althusserian whereas I was a Lukácsian, he was semi-Maoist and then a Eurocommunist, whereas I was a Trotskyist. And yet we got along marvellously well. Over the years we organised courses on the Third International, the national question, state theory, Lenin, Gramsci… And at the outset we had decided to do the courses together. The students loved this, because they heard two different points of view on each of these themes. Our little duo lasted for some years… Leer más…

«El Capital, de Piketty o la justificación y defensa del capitalismo»: Juan Pablo Mateo

12/03/2015 Deja un comentario

urlEl libro El capital en el siglo XXI del economista francés Thomas Piketty (en adelante TP) se ha convertido es un éxito de ventas formidable, logrando impulsar una serie de debates que han trascendido los muros de la academia. Es de justicia reconocerle este indudable mérito al autor de un libro de más de 600 páginas. Publicado inicialmente en francés con Seuil, acaba de aterrizar en España de la mano de Fondo de Cultura Económica.

Resulta curiosa la diferencia entre la recepción del libro en el país del autor, Francia, y en el mundo anglosajón. Cuando fue publicado en su versión original, no tuvo un gran impacto, ni en el ámbito académico ni entre el público. Fue un libro más, porque al fin y al cabo abordaba un tema ya muy presente en Francia, no ofrecía un análisis novedoso, tenía debilidades teóricas, y las propuestas coincidían con las tradicionales en la izquierda (véase Tyler Cowen y Veronique de Rugy, 2014). Es interesante, en este sentido, preguntarse por las razones del éxito mediático logrado por esta obra tan extensa de TP. Como bien han apuntado otros (Nadal, 2014; Palley, 2014), al fin y al cabo el tema de la desigualdad ha sido analizado empíricamente por otros muchos autores. ¿Por qué entonces TP logra el reconocimiento que no han tenido otros? Una revisión de su planteamiento permite confirmar lo que muy bien expresan otros colegas. La economía ortodoxa hace tiempo que no se rebaja a discutir de tú a tú con economistas heterodoxos. Ello supondría reconocerles como economistas serios y contribuir a legitimarlos. Leer más…

«The Re-encounter of Indianismo and Marxism in the Work of Álvaro García Linera»: Irina Alexandra Feldman

12/03/2015 Deja un comentario

Alvaro-Garcia-Linera_LRZIMA20130126_0039_11In his impor­tant arti­cle about the his­tory of Marx­ism and Indi­an­ismo in Bolivia, Álvaro Gar­cía Lin­era tells the story of the “missed encounter of the two rev­o­lu­tion­ary rea­sons.”1 He presents the post-colonial Boli­vian con­text as a space of com­plex engage­ments for the Marx­ist tra­di­tion. One must con­tend, for instance, with the explicit rejec­tion of Marx­ism in the case of Fausto Reinaga, founder of a force­ful and rad­i­cal cur­rent of “Indi­an­ismo,” which has inspired the Indi­an­ista polit­i­cal par­ties and social move­ments since the 1970s. Reinaga claimed that Marx­ism, espoused by the Movimiento Nacional­ista Rev­olu­cionario (MNR) and the Boli­vian National Rev­o­lu­tion of 1952 (in which he had par­tic­i­pated), did noth­ing for the eman­ci­pa­tion of Indi­ans, either the­o­ret­i­cally or prac­ti­cally. He pro­posed Indi­an­ismo as the ide­ol­ogy that would sup­plant what he came to regard as a use­less, “for­eign” the­ory. This “native” pro­posal, his­tor­i­cally tested on the Andean soil, would instead put the Indian at the cen­ter of his­tory as its sub­ject and actor, empha­size the racial and cul­tural roots of oppres­sion in the Boli­vian soci­ety, and call for Indian Rev­o­lu­tion as the way out of this predicament. Leer más…

«El fin del socialismo real»: Respuesta de Adolfo Sánchez Vázquez a Octavio Paz

25/02/2015 4 comentarios

Debate entre Adolfo Sánchez Vázquez y Octavio Paz realizado en 1990 durante el Encuentro «La experiencia de la libertad». Video recuperado en el homenaje por el centenario de Adolfo Sánchez Vázquez.

 

 

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«Georg Lukács y el estalinismo»: Nicolas Tertulian

25/02/2015 Deja un comentario

lukacsPocos son hoy en día los que evocando la lucha de los intelectuales contra los regímenes totalitarios del Este, hagan referencia a alguna otra forma de oposición que no sea la de los disidentes. El mérito de estos hombres de gran coraje, que de Andrei Sajarov a Vaclav Havel y de Leszek Kolakowski a Alexandre Solshenitsin, han adquirido una legítima audiencia, no debe sin embargo, hacer olvidar por un reflejo anticomunista, comprensible pero no obstante simplificador, el hecho de que la contestación comenzó en el interior mismo del sistema, y que intelectuales marxistas como Bertold Brecht, Ernst Bloch o Georg Lukács han denunciado con vigor las prácticas stalinianas y el “socialismo de cuartel”. El contenido y la finalidad de sus críticas eran evidentemente diferentes de las de los disidentes: deseaban la reforma radical de esas sociedades, su reconstrucción sobre bases auténticamente socialistas y no la restauración del capitalismo.

En 1958, Ernst Bloch le confiaba amargamente a su amigo Joachim Schumacher, que él mismo y sus discípulos habían sido objeto de una represión brutal en la RDA. En su carta, remitida por prudencia desde Austria, le explicaba a su interlocutor que su crítica contra la “Satrapen-Misswirtschaft” (desastrosa economía de sátrapa) había sido tolerada durante un cierto tiempo y bien que mal aceptada, pero desde la aparición del movimiento contestatario húngaro, -el círculo Petöfi comienza a reunirse en 1956-, la situación cambió completamente. Vejaciones y prohibiciones se sucedieron. Prohibición de enseñar, prohibición de publicar el tercer volumen del libro “Principio Esperanza”. Bloch describía la situación con una fórmula lapidaria: <Man brauchte einen deutschen Lukács…> (“se necesita un Lukács alemán“).

Se tenía necesidad de un Lukács alemán en la RDA de Walter Ulbricht, quien temía la posibilidad de que el espíritu del círculo Petöfi, del cual Lukács había sido uno de los animadores, pudiese propagarse. Y en la buena tradición staliniana, había promovido un sonado proceso, destinado a prevenir cualquier veleidad que pusiera en cuestión los métodos del poder establecido. Los principales inculpados de este proceso habían sido Wolfgang Harich y Walter Janka.

Gracias a las obras publicadas esos últimos años por Walter Janka, viejo comunista, viejo combatiente de la guerra civil española y, en el momento de su arresto en 1956, director de la gran editorial de Berlín, Aufbau-Verlag, podemos hacernos una idea más clara de las repercusiones que el papel jugado por Lukács en el levantamiento húngaro, tuvieron sobre el establishment alemán oriental. Leer más…

«El Estado»: Rubén Zardoya

25/02/2015 Deja un comentario

Una entrevista de la Videoteca de Pensamiento Marxista en la que Rubén Zardoya responde a preguntas sobre la esencia del Estado, su carácter de clase y su transformación en procesos revolucionarios.

 

 

 

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«Reflexiones sobre Ernest Mandel, la IV Internacional y la crisis de Alemania del Este en 1989-1990»: Eric Toussaint

25/02/2015 Deja un comentario

La crisis que sacudió la RDA en 1989-90 y su desenlace constituyen sin género de dudas un momento importante de la historia del siglo XX [1].

Esta contribución tiene por objeto formular comentarios sobre el análisis y la acción de Ernest Mandel y de la IV Internacional respecto a la reunificació n alemana, o más bien respecto a la crisis política en Alemania del Este y su desenlace bajo la forma de la reunificación alemana [2].

Ernest Mandel y las luchas políticas en Alemania.

Sin querer escribir aquí la biografía de Ernest Mandel, hay que señalar que siempre atribuyó a la lucha de clases en Alemania un papel de muy primera importancia a escala europea y mundial. Fundaba esta convicción en un análisis objetivo de la situación mundial, de las correlaciones de fuerzas entre las grandes potencias, de la importancia de la clase obrera alemana.

Se implicó en el plano militante e intelectual en la vida política alemana aunque su compromiso político principal se desarrollara en Bélgica sobre todo desde finales de los años 1930 hasta comienzos de los años 1970. Por otra parte, desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, sus actividades de militante y luego de dirigente de la IV Internacional ocuparon cada vez más lugar en su vida y le llevaron a recorrer todo el planeta. Leer más…

«Estado, democracia y socialismo: Una lectura a partir de Poulantzas»: Álvaro García Linera

25/02/2015 1 comentario

La obra intelectual de Nicos Poulantzas está marcada por lo que podríamos denominar como una trágica paradoja. Él fue un marxista que pensó su época desde la perspectiva de la revolución, en un momento en el que los procesos revolucionarios se clausuraban o habían derivado en la restauración anómala de un capitalismo estatalizado. Sin duda, fue un marxista heterodoxo brillante y audaz en sus aportes sobre el camino hacia el socialismo, en un tiempo en el que justamente el horizonte socialista se derrumbaba como símbolo y perspectiva movilizadora de los pueblos.

Me gustaría detenerme en dos conceptos claves e interconectados del marxismo poulantziano, que nos permiten pensar y actuar en el presente: el Estado como relación social, y la vía democrática al socialismo.

Estado y principio de incompletitud gödeliana

En relación al primer punto (el Estado como relación social), no cabe duda que uno de los principales aportes del sociólogo marxista francés, es su propuesta de estudiar al Estado como una “condensación material de relaciones de fuerzas entre clases y fracciones de clases” [ii] . Pues claro, ¿acaso no se elige al poder ejecutivo y legislativo con los votos de la mayoría de la población, de las clases dominantes y dominadas? Y aunque, por lo general, los sectores populares eligen por sufragio a representantes de las élites dominantes, ¿acaso los elegidos no adquieren compromisos respecto a sus electores? ¿Acaso no existen tolerancias morales aceptadas por los votantes, que marcan los límites de acción de los gobernantes y cuyas transgresiones generan migraciones hacia otros candidatos o hacia movilizaciones sociales? Leer más…

«Lefebvre on the Situationists: an interview»:

25/02/2015 Deja un comentario

6a0147e057d826970b01675f3f27ab970b-800wiAn at times playful conversation with Henri Lefebvre conducted by Kristin Ross. Lefebvre, then in his eighties, discussed his memories of Guy Debord and the Situationist International as well as his attempts to provoke mischievous students around Nanterre University in 1968, where the May uprisings began. Originally published in October 79 (1997).

H.L.: Are you going to ask me questions about the Situationists? Because I have something I’d like to talk about.

K.R.: Fine, go ahead.

H.L.: The Situationists . . . it’s a delicate subject, one I care deeply about. It touches me in some ways very intimately because I knew them very well. I was close friends with them. The friendship lasted from 1957 to 1961 or ’62, which is to say about five years. And then we had a quarrel that got worse and worse in conditions I don’t understand too well myself, but which I could describe to you. In the end, it was a love story that ended badly, very badly. There are love stories that begin well and end badly. And this was one of them. Leer más…

«Marxismo y postmarxismo»: Carlos X. Blanco

25/02/2015 Deja un comentario

Las ideologías, a diferencia de las naciones y otras identidades, caducan muy pronto. No sobreviven más allá de un siglo y si parecen prolongar su existencia esto no es sino a costa de graves mutaciones que perjudican su esencia, la hacen morir. Llamaremos metábasis a este cambio sustancial de las ideologías.

No puede dejar de existir metábasis ideológica cuando se dan transformaciones sociales de gran envergadura. El vínculo funcional entre los productos ideológicos y las condiciones sociales que los generaron se rompe con los cambios socioeconómicos. Es evidente que una sociedad puede dejar hacer uso de productos ideológicos genuinos, acogiéndose a residuos y fantasmas de ideologías ya pasadas: entonces esas ideologías fosilizadas, no evolucionadas, acaban desempeñando pese a todo su función social. Esta situación es la que nos presenta una Totalidad Social: todo, lo genuino y lo falseado, es por igual producto y agente causal. Una ideología es “actual” (las ideologías no son verdaderas ni falsas, sino que siempre se trata de realidades deformadas) o “caduca”. Y en ambas situaciones, una ideología siempre es activa y funcional. Hay ideologías vigentes o caducas, pero todas son efectivas, todas cumplen un papel real y efectivo, todas son deformaciones epistémicamente hablando. Leer más…

«Vygotskiy como filósofo de la ciencia»: Rene van der Veer, Jaan Valsiner

20/02/2015 Deja un comentario

Lev_VygotskyIntroducción

El psicólogo soviético Liev Vygotskiy (1896-1934) ahora es generalmente aceptado como una figura importante de la historia de la psicología. Algunas de sus obras han sido traducidas a muchas lenguas y sus ideas han inspirado a pensadores como Jerome Bruner (1985), Stephen Toulmin (1978) y Román Yakobsón (1985). Publicó artículos y libros sobre diversos temas como esquizofrenia, pensamiento y lenguaje, pruebas de inteligencia, y niños con deficiencias (Van der Veer, 1985). Es menos sabido, sin embargo, que también fue un metodólogo en el sentido ruso de la palabra, que es alguien que analiza supuestos básicos y conceptos de varias corrientes psicológicas y de la psicología en general. Un metodólogo así debe ser tanto un conocedor de la historia de la psicología como un filósofo de la ciencia. Vygotskiy combinó esas cualidades y estamos convencidos que su importancia para la psicología radica precisamente en su trabajo metodológico. Es la forma como Vygotskiy abordó los viejos problemas de la psicología, tales como el problema natura-nurtura y el problema cuerpo-mente, lo que le convierten en el psicólogo más importante del siglo veinte.

El primer informe más o menos completo de las ideas metodológicas de Vygotskiy puede ser hallado en el ensayo “El sentido histórico de la crisis psicológica» (Vygotsky, 1927/1982). En este artículo Vygotskiy analizó las corrientes psicológicas de su tiempo, rastreó hasta qué punto son compatibles o incompatibles, y trató de hallar material para una futura metodología. A medida que Vygotskiy se ocupa de los problemas de la práctica psicológica, de la historia de las ideas científicas, de problemas epistemológicos y del dualismo en las ciencias sociales; los contornos de su propia postura con respecto a los problemas filosóficos y epistemológicos devienen progresivamente claros. Leer más…