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Cátedra Paralela «Introducción al pensamiento de G. W. F. Hegel»: Carlos Pérez Soto
DATOS DEL CURSO:
Esta catedra paralela, sera impartida por Carlos Pérez Soto, profesor de estado en Física, todos los martés, a partir del 17 de Agosto, hasta el primer martés de Diciembre, en los siguiente horarios de 18:00 a 20:00 horas, en la escuela de filosofía de la UMCE, ex-pedagógico, José Pedro Alessandri #774, en el salón Manuel Atria ubicado en la escuela misma. La asistencia esta cátedra es libre, es decir puede venir quién quiera con tal de tener la ganas y el animo de participar.
«The Language Question in Marxism: Brecht, Gramsci and Wittgenstein»: Wolfgang Fritz Haug
The title pretends too much. The scope of my remarks is in a way quite modest. I want to show that in the creative laboratory of the twenties and early thirties there are innovative elements in Marxist thought of great theoretical productivity. These promising beginnings were prevented from developing by Stalinism, World War II and the subsequent Cold War period. My argument is, that some of these elements meet vital needs of Marxist thought today. This leads to the immodest side of my argument: Here I pretend that Marxist thought or the philosophical discourse of Marxism is in need of being reinvented. The various sedimented philosophies which occupy its field are disparate and at least partly dead. It is time to reinvent, because the time of the old mainstream-Marxisms has run out. This is one element of truth in post-marxisms. There is only one way to »win back« the initiative –which is to move on. We have had our doomsday. If we simply wait for resurrection it will fail to come. Philosophical action is wanted. However – and as ever – from academic philosophy is not much to be expected, though its potential of rationality defines standards which cannot be neglected. To recur to Brecht und Gramsci seems odd to the institutional philosophy. To recur to Gramsci at least does not seem odd at this marvelous conference. There are dozens of presentations and many panels where this is explicitely done. With Bertolt Brecht the case is different. As far as I have seen, the title of my presentation is the only one in which he figures.
«Deseo y libertad: una investigación sobre los presupuestos de la acción colectiva»: Montserrat Galcerán Huget
206
150×200
Disponible
«Una aproximación de Francisco Fernández Buey al concepto de objetividad»: Salvador López Arnal
Para la tercera cultura. Ensayo sobre ciencias y humanidades es el título del libro póstumo del profesor, filósofo, crítico literario y activista social Francisco Fernández Buey. La editorial de El Viejo Topo ha anunciado su publicación para el próximo mes de septiembre.
El índice del ensayo es el siguiente: 0. Prólogo: “Argumentos para una cultura integradora” de Alicia Durán, Jorge Riechmann, Jordi Mir y SLA. 1. Nota de los editores. Capítulo 1. Humanidades y tercera cultura. 1.1. Ideas en torno a una tercera cultura. 1.2. Sobre tercera cultura y nuevo humanismo. Capítulo 2. Lecturas para la tercera cultura. 2.1. Galileo visto por Bertolt Brecht. 2.2. Los árboles del Paraíso en la visión de John Milton. Capítulo 3. Ciencias sociales y tercera cultura. 3.1. Las ciencias sociales entre formalismo y literatura. 3.2. Economistas y humanistas. 4. Para conclusiones. Índice de nombres.
Los editores han incluido también cuatro anexos complementarios: 1: Sobre la medicina hipocrática. 2: Newton y Goethe en la ciencia moderna. 3. Sobre la objetividad. 4. Sobre ciencia y religión.
«Aníbal Quijano y Bolívar Echevarría: dos lecturas sobre la modernidad en / y desde América Latina»: Jaime Ortega Reina y Víctor Hugo Pacheco Chávez
Resumen:
Bolívar Echeverría y Aníbal Quijano han sido parte de la pléyade de intelectuales que han buscado el sentido del desarrollo y despliegue de la modernidad capitalista en América Latina. Debido a que nunca discutieron de manera explícita el presente artículo trata de ahondar en aquellos nudos problemáticos que puedan encontrarse en ambos autores con la finalidad de mostrar sus puntos de encuentro, sus acercamientos y el alejamiento de dos de la teorías que se han desarrollado no sólo de la modernidad en, sino desde, América Latina, como lo son el ethos barroco y la colonialidad del poder.
Palabras clave: Modernidad, capitalismo, ethos barroco, colonialidad.
Abstract:
Aníbal Quijano and Bolívar Echeverría have been part of the group of intellectuals who have sought the meaning of development and deployment of capitalist modernity in Latin America. Because neither are ever explicitly discussed this article tries to go into those knots that may be problematic in both authors in order to show their points of contact, their approaches and the removal of two of the theories that have been developed not only from modernity, but from Latin America, such as the «baroque ethos» and the coloniality of power.
Key words: Modernity, Capitalism, Baroque ethos, Coloniality.
«Manuscritos de 1844,un discurso revolucionario integral»: Jorge Veraza
En esta ocasión, gracias al apoyo de editorial Itaca (http://www.editorialitaca.com.mx/), comentamos hoy el libro del Dr. Jorge Veraza titulado “Los Manuscritos de 1844 un discurso revolucionario integral” que en realidad, y como el mismo autor lo propone, queremos motivar a una lectura de los manuscritos de Marx, pues es justamente en este texto donde se plantea un primer esbozo que ha de seguir la crítica a la totalidad de la modernidad específicamente capitalista. El Dr. Veraza, por su parte, en los ensayos que componen el libro plantea que con una lectura rigurosa de los manuscritos propone que es a partir de la renta del suelo donde emerge toda la complejidad de la lucha revolucionaria proletaria y campesina y una lucha ecológica en vistas de una relación hombre-naturaleza de “afirmación universal”.
«La estética literaria en György Lukács»: Miguel Vedda
Curso «A Estética Literária em György Lukács» ministrado pelo Prof. Dr. Miguel Vedda (Universidad de Buenos Aires). Realizado na na sala Papirus da FE/UnB em Brasília entre os dias 10 e 14 de junho de 2013 das 8h às 12h.
«Dialéctica en Gramsci»: Giuseppe Prestipino
l. Las fuentes principales y el contexto
El término hegeliano aufheben, traducible por «superar» -verbo familiar al léxico gramsciano- expresa el hacerse de lo nuevo: conservar y al mismo tiempo poner fin a lo otro de sí («Algo es eliminado sólo en cuanto ha llegado a ponerse en la unidad con su opuesto»). Gramsci muestra la involución, en sentido «reaccionario», que la dialéctica hegeliana (sustanciada en un robusto sentido de la historia) sufre en la «reforma» de Croce y de Gentile. También las referencias a Marx (a su crítica de la «dialéctica» pseudo-hegeliana de Proudhon) apuntan a subrayar esa involución crociana.
Marx no exalta la «síntesis». En él la dialéctica expresa la tendencial irreconciabilidad de las fuerzas históricas antagónicas. Así, el primer Gramsci es quizá más sensible al soreliano «espíritu de escisión». Sin embargo Marx presupone otra dialéctica que podemos designar como inversión de la dominancia. En El capital la mercancía es un valor de uso potencialmente convertible en valor de cambio, sin dejar de ser valor de uso (y eso porque es, primariamente, valor de uso); pero, cuando hace su aparición el dinero, el orden lógico se invierte: el dinero es primariamente medio de cambio en el cual hay marca, sin embargo, de un valor de uso «superado» («eliminado» y al mismo tiempo conservado), por ejemplo en el metal usado para acuñar la moneda. En la raíz de la mercancía está el trabajo que, materializándose en un producto-mercancía, se opone al trabajador.
Pero antes, el trabajo está potencialmente presente en el trabajador como «fuerza de trabajo», conceptualmente separada del mismo, aunque siempre enervada dentro del individuo viviente que es el trabajador. La oposición interna entre el trabajador y su fuerza de trabajo se hace oposición externa, precisamente, cuando el trabajo potencial deviene trabajo en acto, realizándose en un producto separado del trabajador. El producto contiene, sin embargo, como parte subordinada, al mismo trabajador en cuanto contiene el equivalente de los bienes necesarios para su supervivencia.
«Violencia y Modernidad» Bolívar Echevarría
En este fin de siglo, en las regiones civilizadas del planeta, la actitud dominante en la opinión pública acerca de la violencia ha cambiado considerablemente, si se la compara con la que prevalecía a finales del siglo pasado. También entonces, por supuesto, se repudiaba el empleo de la violencia como recursos político de oposición a las instituciones estatales establecidas -fuese él lo mismo si era un empleo espontáneo que uno preparado. Pero aunque era recusado en general, no dejaba, sin embargo, de ser justificado como circunstancialmente legítimo en ciertas coyunturas históricas o en determinadas regiones geográficas. ?Qué se le podía objetar a la violencia de los «camisas rojas» de Garibaldi, por ejemplo, si había actuado no sólo en bien del progreso y la libertad, sino además en Italia? Hoy en día, en cambio, -según insisten en inducir y exrpresarlos mass media, ese empleo es rechadado no sólo en general sino de manera absoluta.
En efecto, para la opinión pública dominante, tanto la capacidad de resolver conflictos conforme a derecho como la capacidad de abarcar con su poder el conjunto del cuerpo social, habrían alcanzado en la entidad estatal contemporánea un grado cercano a la perfección. Esta cuasi perfección de la entidad estatal sería justamente la que hace impensable el surgimiento de un conflicto que llegara a ser tan agudo o tan inédito entre ella misma y el cuerpo social, como para justificar o legitimar una ruptura en contra suya de su monopolio excluyente del derecho a la violencia. Esta confianza en una concordancia plena entre el estado y la sociedad es la que no existía en en la opinión pública de hace cien años y la que distingue a la de nuestros días.
Introducción especial a la edición en español de «El Poder de la negatividad» de Raya Dunayevskaya: Rubén Dri
Las décadas del 60/70 del siglo pasado se caracterizó en Latinoamérica por el resurgir de los movimientos sociales y políticos que pugnaban por terminar con siglos de opresión y comenzar la construcción de una nueva sociedad liberada tanto del imperialismo como de las opresiones de las clases dominantes de cada país. Los éxitos parciales obtenidos fueron borrados por feroces dictaduras militares que aterrorizaron a las poblaciones para dejar el terreno libre a la implementación del proyecto neoliberal impulsado por el Consenso de Washington.
En las décadas del 80 y del 90 el neoliberalismo se desplegó a lo largo y lo ancho de todo el continente latinoamericano. Privatizaciones, flexibilidad laboral, desocupación, destrucción de las industrias nacionales, libre circulación del capital especulativo, prédica y actuación del más crudo individualismo que llevó a la destrucción de las relaciones sociales.
Los sectores populares habían recibido la más profunda derrota política. El terror que habían implantado los militares y el manejo de la economía que hicieron las grandes corporaciones, produciendo inflaciones que profundizaban el terror ahora a no saber qué se podrá comer mañana, dejaron a los movimientos populares y sus militantes con un sentido profundo de impotencia.
Pero los pueblos poseen además del sentido común, el buen sentido, como apuntaba Gramsci, buen sentido que podríamos traducir como «sabiduría popular». Hay un saber popular que sabe en qué momentos y cómo puede enfrentar a los poderes de la dominación. Es una sabiduría creativa. Ante la derrota política los militantes populares se refugian en el ámbito social.
Se potencian los movimientos sociales. Surgen movimientos nuevos. Su característica fundamental es no sólo surgir desde las bases, desde abajo, sino permanecer siempre en ese contacto. Es la manera de irse constituyendo como sujetos. En cada país latinoamericano y en las diversas regiones de un mismo país, los movimientos adquieren características propias.
Los movimientos sociales muestran una gran vitalidad y creatividad, pero al mismo tiempo se encuentran con limitaciones a primera vista insuperables. Como movimientos sociales tiene un ámbito muy restringido, acotado, y terminan siendo fagocitados por partidos políticos tradicionales. Ello hace evidente la necesidad de repensar la política, de tal manera que dichos movimientos puedan superarse.
«Tesis sobre la historia y otros fragmentos»: Walter Benjamin
Edición y traducción de Bolívar Echeverría
Indice
Introducción: Benjamin, la condición judía y la política, por B. Echeverría.
Sobre el concepto de historia.
Tesis sobre la historia: apuntes, notas, variantes.
1. Apuntes sobre el tema.
2. “Nuevas tesis”.
3. Temas varios.
4. Nota sueltas.
5.Variantes.
Nota editorial.
«El conocimiento dialéctico»: Juan Íñigo Carrera
Indice
Presentación El desarrollo del capital en acción revolucionaria conciente. Crítica de la teoría científica El conocimiento dialéctico; o sea, la regulación de la accón en su forma de reproducción de la propia necesidad por el pensamiento Capítulo 1. Qué hacer Capítulo 2. El sujeto concreto de la acción; el desarrollo de la necesidad hasta alcanzar su firma concreta de libertad Capítulo 3. La forma concreta del proceso dialéctico de conocimiento a. De la determinación de la realidad por el proceso de su reproducción ideal a la manifestación formal de esta reproducción como tal b. El avance de lo singular a lo general: conocimiento y reconocimiento c. El curso general del desarrollo de la capacidad para personificar concientemente la necesidad de las formas reales concretas d. La exposición de la reproducción ideal de la realidad Capítulo 4. La reproducción ideal de la realidad vista sucintamente en si unidad concreta
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“Releer Marx a la luz de la filología” Roberto Fineschi

1. La nueva edición del libro I del Capital que he coordinado para las “Opere Complete di Marx ed Engels” (vol. XXXI, Napoli, La città del sole, 1600 páginas) pretende mostrar al lector el estado de la cuestión tras las significativas novedades surgidas durante la publicación de la nueva edición histórico-crítica, la segunda Marx-Engels-Gesamtausgabe (MEGA2), monumental proyecto de 114 volúmenes en proceso de realización desde hace cuarenta años y lejos de finalizarse [1].
La circulación de las obras de Marx ha sido escasa en las últimas décadas; recientemente ha sido reemprendida su publicación, aspecto sin duda positivo. Sin embargo, en casi todos los casos, simplemente se han vuelto a publicar los textos clásicos o se los ha reeditado en base a las ediciones tradicionales. Por el contrario, la gran novedad de la MEGA consiste, esencialmente, en haber mostrado que muchas de las obras más significativas de Marx diferían de las lecturas históricamente realizadas. De manera que no son, tan solo, las interpretaciones de Marx y Engels las que hay que revisar, sino las mismas fuentes textuales sobre las que las interpretaciones se han realizado o pueden realizarse. La nueva edición del primer libro del Capital parte, por primera vez en el mundo occidental, de esta premisa.
«Lengua, lenguaje y política en Gramsci»: Francisco Fernández Buey
Tutto il linguaggio è un continuo proceso di metafore, e la storia della semantica è un aspetto della storia della cultura: il linguaggio è insieme una cosa vivente ed un museo de fossili della vita e delle civiltà passate.
[Quaderni del carcere, 11, p. 1438, 1932-1933]
1.
La preocupación de Antonio Gramsci por el tema de la lengua y los problemas lingüísticos ha sido una constante desde los escritos juveniles hasta las últimas notas de los Quaderni, en 1935, y sus últimas cartas. Esta preocupación está suficientemente documentada tanto para la época de L´Ordine Nuovo como en el caso de los Quaderni y las Lettere de la cárcel.
Algunos intérpretes de su obra, como Franco Lo Piparo y Tullio De Mauro, han subrayado en diferentes momentos la importancia que tuvo la formación universitaria torinesa de Gramsci, en tanto que lingüísta y filólogo, en la elaboración del conjunto de su obra y en la configuración de su pensamiento filosófico y político. El propio Valentino Gerratana ha avalado la consideración de que las reflexiones histórico-filológicas gramscianas, y en particular su concepción del lenguaje como actividad conformadora de sentimientos y creencias comunes en unos casos y de fracturas sociales en otros, tuvieron una importancia decisiva no sólo para la elaboración de una teoría de la cultura basada en la idea de reforma moral e intelectual, sino también en la conformación de la teoría de la hegemonía, que es el centro de la filosofía política del Gramsci maduro.
Creo que hoy en día tiene mucho interés volver a subrayar este aspecto de la obra de Gramsci, a saber: su voluntad de construir un lenguaje teórico y político nuevo, su voluntad de comunicación más allá de las jergas del especialista y de las fórmulas establecidas en el marco de una determinada tradición liberadora compartida.
«Things Fall Apart: Cosmovision under Capitalism»: Chris Gilbert
Capitalism has the dubious honor of being the first civilization lacking in a cosmovision. From original communitarianism forward, we encounter societies that see man as part of a more or less inviolable socio-natural order: these ordering systems range from the totemic structures of original communitary societies to medieval conceptions such as the “great chain of being.”
The best explanation for this nearly universal characteristic is that in all previous societies human beings were in the dominated pole of the society-nature dyad. As a consequence, there evolved rich mythological apparatuses. Myth served to mediate the relation to a natural world that could not be controlled or dominated.
Socio-natural ideas of order even informed practices of governance in as much as rulers inevitably sought to maintain – and were responsible for – a harmonious relation with nature. The classical scholar George Derwent Thomson refers to how Chinese emperors of the Zhou Dynasty were charged with maintaining a correct relation with the elements:
“If the emperor did not govern in harmony with the celestial movements – Thomson writes – bad omens would appear and society would fall into disorder. At the same time, the society’s good government was a necessary condition for maintaining the natural order.” [1]
In the modern world this type of relation is relegated to literature. For example, in the Elizabethan drama King Lear, the political crisis is linked to an environmental one. A real tempest runs parallel (with its “fretful elements”) to the political and social disorder unleashed in the kingdom.
























