Un argumento clave para la teoría de la historia y la revolución de Marx es que «Ningún orden social perece antes de que se han desarrollado todas las fuerzas productivas a las que puede dar curso» (Crítica de la Economía Política, Prefacio). Ahora, si el marxismo es una ciencia, debe ser verificable empíricamente. Pero esta verificación es también importante por otra razón. Como dice Gramsci, «La crisis consiste precisamente en el hecho de que lo viejo muere y lo nuevo no acaba de nacer.» (Cuadernos de la cárcel , «La influencia del materialismo» y «crisis de autoridad», Volumen I, tomo 3, pág. 311 , escrito alrededor de 1930). El análisis empírico también nos permite comprender por qué y sobre todo cómo lo viejo muere.
En la fase actual de la historia – es decir, desde el final de la Segunda Guerra Mundial hasta la actualidad – el capitalismo se encuentra con un límite cada vez más insalvables debido a la contradicción entre el crecimiento de la productividad del trabajo por un lado y las relaciones de producción, entre el trabajo y el capital, por el otro. Esta contradicción es cada vez más fuerte y el capitalismo está agotando su capacidad para desarrollarse en el contexto de esta fase histórica. La forma concreta adoptada por esta contradicción, su creciente incapacidad para desarrollarse, son crisis cada vez más violentas.
El punto clave es la tasa de ganancia, el indicador clave de la salud de la economía capitalista. En el ámbito de una nación o grupo de naciones, lo que cuenta es la tasa media de ganancia. Consideremos en primer lugar la tasa promedio de ganancia de Estados Unidos, la nación que todavía es, con mucho, la más importante. Las estadísticas muestran que la tasa de ganancia de los EE.UU. está en un estado de caída irreversible. La caída es tendencial, es decir, a través de ciclos económicos ascendientes y descendentes. Sin embargo, la tendencia es claramente a la baja.


Este artículo es la segunda parte de una crítica de Andrew Kliman a un
El siguiente texto es una
En el tercer tomo de El Capital, Marx esboza la categoría de capital ficticio, una forma de capital que hoy día crece ante la necesidad de construir nuevos espacios de valorización para el capital sobreacumulado. En contraposición con la categoría capital financiero, Marcelo Carcanholo propone capital ficticio como categoría central para entender la crisis del capitalismo actual.
Texto en el que se basó la presentación de Anselm Jappe en la cuarta sesión del curso el 13 de abril de 2015, “¿Más allá del fetichismo de la mercancía? La civilización del trabajo y su descomposición“. El original italiano puede encontrarse en el libro Anselm Jappe: Contro il dentro (Milano: Mimesis, 2013, pp. 15-34).




Fred Moseley acaba de publicar un importante libro, Money and Totality. A Macro-Monetary Interpretation of Marx’s Logic in Capital and the End of the “Transformation Problem”, (Leiden, Brill, Historical Materialism Book Series). El libro ha sido editado en tapa dura por Brill (
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