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«La tiranía de la falta de estructuras»: Jo Freeman
Forum de Política Feminista
En los años de conformación del Movimiento de Liberación de la Mujer, se ha puesto especial énfasis en lo que se llama grupos sin Liderazgo y Estructura, como la principal si no la única forma organizativa del movimiento. El origen de esta idea se encuentra en la reacción natural contra la sociedad sobreestructurada, en la que estamos inmersos y contra el inevitable control sobre nuestras vidas que aquella confiere a otros, así como contra el continúo elitismo de la izquierda y grupos similares entre aquellos que supuestamente combaten esta sobreestructuración.
Sin embargo, la idea de la falta de estructura ha pasado de ser una sana contratendencia a convertirse en una idea de propio derecho. La noción que implica es objeto de tan escaso análisis como el término es objeto de amplio uso, convirtiéndose en parte intrnseca e incuestionable de la´ideología del Movimiento de Liberación. En la etapa de gestación del movimiento esta cuestión carecía de importancia; definido su objetivo y método principal, como la toma de conciencia, el grupo de concienciación sin estructura era un excelente medio para dicho fin. El carácter relajado e informal que lo regla propiciaba la participación en las discusiones y el ambiente de apoyo que normalmente se creaba permitía una mayor percepción de lo personal. Si los resultados no fueron más concretos que esta percepción de lo personal la cuestión no tenía mayor importancia, ya que realmente su objetivo no era otro.
«El mayor triunfo de la movilización estudiantil es cambiar la ‘cabeza’ de la sociedad»: Entrevista a Marta Harnecker
Marta Harnecker regresó a Chile para participar en el segundo Seminario “Los marxismos en el siglo XXI”, un encuentro realizado en la Biblioteca de Santiago y en la Facultad de Humanidades de la Universidad de Valparaíso los días 22, 23 y 24 de noviembre pasado.
El encuentro contó con la participación de destacados autores e investigadores, los que debatieron y reflexionaron en torno a la vigencia y relevancia, que hoy día tiene la obra de Marx y del pensamiento marxista en el contexto de las sociedades latinoamericanas. Destacó la gran presencia de público, en especial jóvenes, en todas las presentaciones y debates que surgieron al calor de las exposiciones.
«La expropiación del tiempo en el capitalismo actual»: Renán Vega Cantor
No les tengas miedo a lo sagrado y a los sentimientos, de los «México, la revolución congelada»: Raymundo Gleyzer
Documental realizado en 1970 por el cineasta argentino Raymundo Gleyzer, quien 6 años mas tarde, un 27de mayo de 1976, fue desaparecido en su natal Argentina. El documental nos retrata el México después de la matanza de Tlatelonco en la gira presidencial de uno de los responsables, Luis Echeverria, quien posteriormente al año de entrar al poder, cobardemente permite o/u ordena el «Halconazo». Vemos un país sumido en la miseria, en la ignorancia y metido en la simulación, Un país con hambre pero sin poder hacer nada, pues una acción contraria significa el silencio y la muerte.
Vídeo:
‘México, la revolución congelada’ se estrena con 36 años de retraso
«Reflexiones sobre la crisis»: Rémy Herrera
I. Introducción
Uno de los errores más frecuentes en las habituales interpretaciones de la actual crisis es que se trataría de una crisis financiera que contaminaría la esfera real de la economía. En realidad se trata de una crisis del capital, en la que uno de los fenómenos más visibles y mediatizados ha surgido en la esfera financiera en razón de la extrema financiarización del capitalismo contemporáneo. Nos las vemos con una crisis sistémica -que toca al corazón mismo del sistema capitalista, el centro de poder de las altas finanzas, que controla la acumulación desde hace más de tres décadas. No es un fenómeno coyuntural, sino estructural. La serie de repetidas crisis monetario-financieras que han golpeado sucesivamente a diferentes economías desde hace treinta años forma parte de la misma crisis -desde el «golpe de Estado financiero» de los Estados Unidos en 1979: México en 1982, crisis de la deuda en los años 80, Estados Unidos en 1987, Unión Europea -Gran Bretaña incluida- en el 1992-1993, México en 1994, Japón en 1995, la, así llamada, Asia «emergente» en 1997-1998, Rusia y Brasil en 1998-1999, así como Costa de Marfil en ese mismo momento, de nuevo Estados Unidos en 2000 con la explosión de la burbuja de la «nueva economía», después Argentina y Turquía en 2000-2001… Crisis que se ha agravado recientemente, sobre todo desde 2006-2007, a partir del centro hegemónico del sistema, y que se ha generalizado como una crisis multidimensional; a la vez socioeconómica, política, energética, climática, alimentaria, humanitaria incluso y, por supuesto, también financiera: en Islandia, en Grecia, en Irlanda, en Portugal… No es el «beginning of the end of crisis» percibido por los consejeros del presidente Barack H. Obama. No es una crisis de crédito normal y corriente, ni tampoco una crisis de liquidez pasajera, mediante la cual el sistema encontraría el modo de recomponerse, se reforzaría y volvería a comenzar «normalmente» -con un nuevo auge de las fuerzas productivas y en el cuadro de las relaciones sociales modernizadas. Todo esto parece más grave, verdaderamente mucho más grave…
«¿El fin de las clases medias?»: Albert Recio Andreu
Uno de los temas que más preocupa en muchos medios y sectores sociales es el que la crisis está provocando la desaparición de las clases medias. Analizar cómo afecta el desarrollo económico a la configuración de las clases sociales ha sido siempre una preocupación del pensamiento transformador. Un elemento esencial para elaborar un proyecto político realista. Lo que sigue son unos apuntes apresurados sobre los cambios en curso.
El concepto de clase media es bastante confuso y cada cual lo interpreta como quiere. En los viejos análisis de clase, la media se asociaba a los sectores de pequeños propietarios, pequeños capitalistas, autónomos —básicamente una clase media no asalariada, como mucho inlcuyendo un pequeño segmento de asalariados con un particular estatus social: funcionarios públicos, cuadros medios de las empresas etc.—.
El capitalismo keynesiano y el posterior neoliberal han provocado una sustancial transformación de la estructura social que ha dejado bastante descolocados los viejos esquemas del marxismo clásico. Las capas medias no asalariadas han tendido a desaparecer a medida que la concentración de capital, la industrialización de la agricultura y la transformación del comercio han reducido el peso de los no asalariados en la estructura social. La inmensa mayoría de la población es hoy asalariada, pero dentro de ésta se ha desarrollado una enorme segmentación y diferenciación social, asociada a los cambios en la organización empresarial, al sector público y al desarrollo tecnológico. Un desarrollo que ha generado un amplio segmento de empleos en los que se requiere un nivel elevado de educación formal y que suelen estar asociados a niveles salariales relativamente altos, cierto prestigio social, una idea de carrera profesional y mayor estabilidad en el empleo, en relación a los empleos comunes, “manuales” (todos los empleos suelen requerir implicación mental y física), de la industria y los servicios. El primer grupo es el que forma lo que podríamos llamar el bloque de las capas medias asalariadas, diferenciado en muchos aspectos de la clase obrera tradicional. Aunque en muchos casos se confunde clase media no sólo con este segmento de asalariados sino con el conjunto de los que han podido alcanzar ciertas cotas de consumismo gracias a un cierto nivel de ingresos y de estabilidad. En los años buenos, esto también estaba al alcance de una parte de la clase obrera tradicional, especialmente la de las grandes industrias o la élite de la construcción.
«La chispa prende en la acción. La filosofía de la praxis en el pensamiento de Rosa Luxemburg»: Michael Löwy
En la presentación de las Tesis sobre Feuerbach (1845) de Marx, que publicó a título póstumo en 1888, Engels las calificó como “primer documento que registra el germen genial de una nueva concepción del mundo”. Así es, en este pequeño texto Marx supera dialécticamente –la famosa Aufhebung: negación/conservación/elevación– el materialismo y el idealismo anteriores, y formuló una nueva teoría, que podría llamarse filosofía de la praxis.
Mientras los materialistas franceses del siglo 18 insistían en la necesidad de cambiar las circunstancias materiales para que se transformaran los seres humanos, los idealistas alemanes aseguraban que la sociedad sería cambiada gracias a la formación de una nueva conciencia entre los individuos. En contra de estas dos percepciones unilaterales, que conducían a un callejón sin salida –y a la búsqueda de un “Gran Educador” o un “Supremo Salvador”–, Marx afirmó en la Tesis III:
“La coincidencia del cambio de las circunstancias y de la actividad humana o autotransformación, sólo puede ser considera y comprendida racionalmente en tanto que práctica (praxis) revolucionaria”/1.
«Un bicentenario olvidado: La rebelión de los Luditas (1812-2012)»: Renán Vega Cantor
Capítulo inédito del nuevo libro de Renán Vega Cantor
Las diversas formas de expropiación impulsadas por el capitalismo a lo largo de su existencia han generado variados tipos de rebelión y resistencia, que constituyen la otra cara de la moneda del progreso técnico, ya que representan la acción de los “vencidos”, cuya memoria debe ser recordada de acuerdo al precepto de Walter Benjamin: “No pedimos a quienes vendrán después de nosotros la gratitud por nuestras victorias sino la rememoración de nuestras derrotas. Ése es el consuelo: el único que se da a quienes ya no tienen esperanza de recibirlo”.
El origen de esas luchas se encuentra en que, como lo dice José Saramago: “Una persona no es como una cosa que se deja en un sitio y allí se queda, una persona se mueve, piensa, pregunta, duda, investiga, quiere saber, y si es verdad que, forzada por el habito de la conformidad, acaba, más tarde o más pronto, pareciendo sometida a los objetos, no se crea que tal sometimiento es, en todos los casos, definitivo”. Los seres humanos somos, “apartes de sujetos de un hacer, también sujetos de un pensar”.
«Adolfo Sánchez Vázquez: rebelión, antifascismo y enseñanza»: Stefan Gandler

Foto: Yazmín Ortega Cortés/ archivo La Jornada
Conocí a Adolfo Sánchez Vázquez en el otoño de 1988, cuando estuve por primera vez en México, por una estancia de seis meses. Asistí a una clase suya en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México y desde el primer día me asombró su personalidad y su pensamiento. Fue la primera vez que entré en contacto directo y prolongado con alguien que había luchado contra el fascismo europeo. En Alemania y Austria, donde había vivido anteriormente, no era posible. Casi todos habían sido asesinados por los nacionalsocialistas, y los que se salvaron de este “destino” por haber salido al exilio optaron, en general, por no volver a vivir en el país de sus perseguidores. El antifascismo de los años treinta y cuarenta en Europa era para mi generación –a pesar de los pocos años que habían pasado desde entonces– un asunto “histórico”. Estábamos acostumbrados, al ver a alguien mayor de sesenta años de edad en el tranvía, en el autobús o en la calle, a preguntarnos en qué campo de exterminio o campo de concentración habría realizado sus “servicios” a favor del genocidio de los judíos y gitanos europeos, a favor de la Shoah, a favor de la persecución y el asesinato de gran parte de la oposición política en Alemania y Austria y los países ocupados hasta algunos años atrás. En el mejor de los casos, pensábamos que a lo mejor esa persona había sido “apolítica” en el nazismo, lo que por lo general era una falacia, ya que la pasividad en esa época era, con cierta necesidad, una complicidad más o menos implícita.
Homenaje a Francisco Fernández Buey – 15 de diciembre
Un agitador de la utopía, un insumiso discreto, un antisistema afectuoso… así era Paco Fernández Buey, fallecido el pasado agosto. Filósofo gramsciano, defensor de un filosofar mundano, dijo en muchas ocasiones que se sentía deudor de José María Valverde, Emilio Lledó, Valentino Gerratana y, sobre todo, de Manuel Sacristán. Autor de obras admirables como la Ilusión del método, La Gran perturbación o Leyendo a Gramsci, no renunció nunca al compromiso de la lucha de “los de abajo”. Sus aportaciones a un comunismo ecológicamente fundamentado están recopiladas en sus libros Discursos para insumisos discretos y Ni tribunos, este último en colaboración con Jorge Riechmann.
Francisco Fernández Buey era miembro del Consejo de Redacción de la revista Papeles de relaciones ecosociales y cambio global. En las reuniones de Papeles disfrutamos de su sentido del humor y de su fina ironía, y pudimos comprobar cuanta verdad había en las palabras que su hijo -Eloy Fernández Porta- pronunció en el tanatorio Les Corts al despedirse de su padre: “cuando Paco reía, tenía razón”.
«Economic Theory and the Current Crisis»: Anwar Shaikh
Anwar Shaikh at the Central Bank of Argentina Conference on Money and Banking, October 1, 2012 – (3 parts)
Part 1
«Interrumpiendo la huelga de hambre para seguir combatiendo con nuevas energías y el coraje de siempre»: Salvador López Arnal
Para Lauren y sus compañeros de lucha. En agradecimiento de su hermosa e infrecuente lección de amor y dignidad
Estaban en su vigésimo tercer día de huelga de hambre. Los cuatro trabajadores de Telefónica de Barcelona que seguían en ella (Josep Bel tuvo que dejarlo el pasado jueves 21 de noviembre por prescripción médica), interrumpieron la huelga en la tarde-noche del 27 de noviembre. Los y las médicos que –generosa y fraternalmente- les han acompañado a lo largo de estos días, Josep Maria Sans es uno de ellos, les advirtieron del enorme riesgo que para su salud suponía prolongarla. La cosa iba en serio, siempre fue muy en serio. Todos ellos habían perdido entre 10 y 12 kilos de media. Empezaban a tener problemas de cetonuria (acetona) y de acidez. Estaban ya consumiendo su propio cuerpo.
Presentación del libro «Reflexiones antediluvianas» de Karel Kosik en la UNAM
PRESENTACIÓN DEL LIBRO «REFLEXIONES ANTEDILUVIANAS» DE KAREL KOSIK (AUTOR DE «DIALÉCTICA DE LO CONCRETO»), PRÓXIMO JUEVES 29 DE NOVIEMBRE 12:00 HRS, AUDITORIO DEL CEIICH, TORRE II DE HUMANIDADES, UNAM«Gender, Work and Reproduction in the Crisis»: Historical Materialism 2012

«Occupy Reproduction: Movements, Commons and the Grand Domestic Revolution«: Silvia Federici
«Flamenco y revolución»: Luis Mariano García
A pesar de haber sido utilizado por el españolismo y la clase dirigente, el flamenco ha servido, desde sus orígenes, de medio de expresión popular de las injusticias y la opresión.
El flamenco es la expresión musical más auténtica de la cultura andaluza. Es el resultado de someter el folclore andaluz tradicional, de origen castellano, árabe y judío, a un proceso de evolución y estilización, principalmente a cargo del pueblo gitano. El origen popular, las duras circunstancias socioeconómicas de quienes participaban de él, y la carga emocional con la que se interpreta, han dado como resultado una serie de estilos musicales de alto nivel expresivo, que han servido originariamente al pueblo andaluz para expresar su realidad.

José Robredo H.






















