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«Europa vista desde el exterior»: Samir Amin
Mientras la Unión Europea se precipita en el vacío —cayendo unos países más rápidamente que otros— las élites dirigentes se aferran a los paraguas que creyeron paracaídas y que no impedirán que se estrellen estrepitosamente.
¿Se puede comparar a Europa con los Estados Unidos?
La opinión mayoritaria en Europa está convencida de que Europa tiene los medios para convertirse en una potencia económica y política comparable con Estados Unidos, y por tanto independiente. Sumando las poblaciones y los PIB respectivos, esto parece evidente. Por mi parte, yo creo que Europa adolece de tres importantes desventajas que hacen inviable la comparación.
En primer lugar, el continente norteamericano (Estados Unidos y lo que yo llamo su provincia exterior –Canadá) goza del beneficio de unos recursos naturales incomparables con los de la Europa que queda al oeste de Rusia, como lo atestigua la dependencia energética europea.
En segundo lugar, Europa está formada por un buen número de naciones históricas distintas, en las que la diversidad de culturas políticas, sin que éstas sean necesariamente chauvinistas, pesa lo suficiente como para hacer imposible el reconocimiento de la existencia de un “pueblo europeo” a semejanza del “pueblo estadounidense”. Volveremos sobre esta importante cuestión.
En tercer lugar (y esta es la principal razón que impide establecer la comparación), el desarrollo capitalista en Europa ha sido y sigue siendo desigual, mientras que se han homogeneizado las condiciones de su despliegue en el espacio norteamericano, al menos desde la guerra de Secesión.
Europa —al oeste de la Rusia histórica (que incluye a Bielorrusia y Ucrania)— está ella misma compuesta de tres estratos de sociedades capitalistas desigualmente desarrolladas.
«Reflexiones sobre la crisis»: Rémy Herrera
I. Introducción
Uno de los errores más frecuentes en las habituales interpretaciones de la actual crisis es que se trataría de una crisis financiera que contaminaría la esfera real de la economía. En realidad se trata de una crisis del capital, en la que uno de los fenómenos más visibles y mediatizados ha surgido en la esfera financiera en razón de la extrema financiarización del capitalismo contemporáneo. Nos las vemos con una crisis sistémica -que toca al corazón mismo del sistema capitalista, el centro de poder de las altas finanzas, que controla la acumulación desde hace más de tres décadas. No es un fenómeno coyuntural, sino estructural. La serie de repetidas crisis monetario-financieras que han golpeado sucesivamente a diferentes economías desde hace treinta años forma parte de la misma crisis -desde el «golpe de Estado financiero» de los Estados Unidos en 1979: México en 1982, crisis de la deuda en los años 80, Estados Unidos en 1987, Unión Europea -Gran Bretaña incluida- en el 1992-1993, México en 1994, Japón en 1995, la, así llamada, Asia «emergente» en 1997-1998, Rusia y Brasil en 1998-1999, así como Costa de Marfil en ese mismo momento, de nuevo Estados Unidos en 2000 con la explosión de la burbuja de la «nueva economía», después Argentina y Turquía en 2000-2001… Crisis que se ha agravado recientemente, sobre todo desde 2006-2007, a partir del centro hegemónico del sistema, y que se ha generalizado como una crisis multidimensional; a la vez socioeconómica, política, energética, climática, alimentaria, humanitaria incluso y, por supuesto, también financiera: en Islandia, en Grecia, en Irlanda, en Portugal… No es el «beginning of the end of crisis» percibido por los consejeros del presidente Barack H. Obama. No es una crisis de crédito normal y corriente, ni tampoco una crisis de liquidez pasajera, mediante la cual el sistema encontraría el modo de recomponerse, se reforzaría y volvería a comenzar «normalmente» -con un nuevo auge de las fuerzas productivas y en el cuadro de las relaciones sociales modernizadas. Todo esto parece más grave, verdaderamente mucho más grave…
«¿El fin de las clases medias?»: Albert Recio Andreu
Uno de los temas que más preocupa en muchos medios y sectores sociales es el que la crisis está provocando la desaparición de las clases medias. Analizar cómo afecta el desarrollo económico a la configuración de las clases sociales ha sido siempre una preocupación del pensamiento transformador. Un elemento esencial para elaborar un proyecto político realista. Lo que sigue son unos apuntes apresurados sobre los cambios en curso.
El concepto de clase media es bastante confuso y cada cual lo interpreta como quiere. En los viejos análisis de clase, la media se asociaba a los sectores de pequeños propietarios, pequeños capitalistas, autónomos —básicamente una clase media no asalariada, como mucho inlcuyendo un pequeño segmento de asalariados con un particular estatus social: funcionarios públicos, cuadros medios de las empresas etc.—.
El capitalismo keynesiano y el posterior neoliberal han provocado una sustancial transformación de la estructura social que ha dejado bastante descolocados los viejos esquemas del marxismo clásico. Las capas medias no asalariadas han tendido a desaparecer a medida que la concentración de capital, la industrialización de la agricultura y la transformación del comercio han reducido el peso de los no asalariados en la estructura social. La inmensa mayoría de la población es hoy asalariada, pero dentro de ésta se ha desarrollado una enorme segmentación y diferenciación social, asociada a los cambios en la organización empresarial, al sector público y al desarrollo tecnológico. Un desarrollo que ha generado un amplio segmento de empleos en los que se requiere un nivel elevado de educación formal y que suelen estar asociados a niveles salariales relativamente altos, cierto prestigio social, una idea de carrera profesional y mayor estabilidad en el empleo, en relación a los empleos comunes, “manuales” (todos los empleos suelen requerir implicación mental y física), de la industria y los servicios. El primer grupo es el que forma lo que podríamos llamar el bloque de las capas medias asalariadas, diferenciado en muchos aspectos de la clase obrera tradicional. Aunque en muchos casos se confunde clase media no sólo con este segmento de asalariados sino con el conjunto de los que han podido alcanzar ciertas cotas de consumismo gracias a un cierto nivel de ingresos y de estabilidad. En los años buenos, esto también estaba al alcance de una parte de la clase obrera tradicional, especialmente la de las grandes industrias o la élite de la construcción.
«Economic Theory and the Current Crisis»: Anwar Shaikh
Anwar Shaikh at the Central Bank of Argentina Conference on Money and Banking, October 1, 2012 – (3 parts)
Part 1
«A new global depression?»: Richard Duncan interview
You were one of the very few analysts to predict the full enormity of the financial crisis, writing as early as 2003 of a coming credit crunch that would have ramifications throughout the asset-backed securities sector, necessitating giant bail-outs for Fannie Mae, Freddie Mac and financial-insurance companies, and a possible meltdown in the multi-trillion-dollar derivatives market. This prescience was in stark contrast to the complacency of most mainstream economists. Could you describe how you came to write The Dollar Crisis—what was the course of your intellectual development and what did you learn from your experience as a Far East securities analyst?
I grew up in Kentucky and went to Vanderbilt University. My plan was to go to law school, but I didn’t get in. Plan B was to go to France for a year, picking grapes. I got a job as a chauffeur in Paris, driving rich Americans, and made enough money to backpack around the world for a year, in 1983 and 84. So I was lucky enough to see the world when I was very young. I spent a couple of months in Thailand, Malaysia and Singapore—and even a couple of months there was long enough to realize: go east, young man.
«Structure of the Global Crisis»: Anwar Shaikh
Anwar Shaikh interviewed on Greek Public TV ET3, 6/27/12
«Masters of Money: J. M. Keynes, F. von Hayek and K. Marx»
La televisión de la BBC de Londres y The Open University han preparado un documental en tres partes que interpretaa la situación actual de la economía mundial con las aportaciones teóricas de Keynes, Hayek y Marx. Cada episodio de la serie titulado «Money Masters» (Masters of Money) se dedicó a uno de estos tres grandes pensadores del capitalismo mundial. Mira el video completo aquí en su totalidad.
«Apuntes sobre la Renta agraria. ¿Por qué en Venezuela el 2% apropia el 55% de la tierra?»: Nadesda Muñoz
En este trabajo analizaremos la incidencia de la renta en la agricultura a través de categorías marxistas. El último censo agrícola nacional mostró que de 423.000 unidades de producción agrícola, llama la atención cómo apenas el 2% de las unidades registradas acumulan 15 millones de Hectáreas.Centro de Investigación y Formación Obrera (CIFO)-ALEM
La centralidad económica de la renta petrolera de la economía venezolana, enaltece la mono-producción, la mono-exportación y la exacerbada importación como bastiones financieros del desarrollo de sectores productivos como el agro. En este trabajo analizaremos la incidencia de la renta en la agricultura, su relación con los precios de los alimentos y si la renta está ligada a la propiedad territorial, generando la competencia en el sector agrícola. El último censo agrícola nacional mostró la existencia de 423.000 unidades de producción agrícola, llama la atención cómo apenas el 2% de las unidades registradas acumulan en sus manos 15 millones de hectáreas, que corresponden al 55% de las tierras venezolanas aptas para cultivo[i].
«Características del capitalismo contemporáneo»: Samir Amin
En esta entrevista, realizada por Irene León (FEDAEPS – ALAI), Samir Amin analiza las especificidades del capitalismo contemporáneo, la naturaleza de la crisis y plantea su tesis de implosión del capitalismo. Analiza asimismo las estrategias de la triada imperialista dominante: Estados Unidos, Europa y Japón, y de sus aliados.
«El estancamiento global y China»: John Bellamy Foster y Robert W. McChesney
Monthly Review
Cinco años después del comienzo de la gran crisis financiera de 2007-2009 todavía no hay signos de una recuperación completa de la economía mundial. En consecuencia la preocupación se ha ido desplazando progresivamente de la crisis financiera y recesión al crecimiento débil o estancamiento, lo que ha causado que algunos hablen de “gran estancamiento”.1 Actualmente se considera que la crisis financiera y el estancamiento son retroalimentan, estimulándose recíprocamente, de tal modo que la directora de FMI Cristine Lagarde requirió exigió a China un reajuste de su economía, en un discurso pronunciado en ese país en noviembre de 2011.
La economía global ha entrado en una fase peligrosa. Predominan las retroalimentaciones negativas entre la economía real y el sector financiero. El desempleo en las economías avanzadas es intolerablemente elevado. Si no actuamos y no lo hacemos conjuntamente, podemos entrar en una espiral descendente de incertidumbre, inestabilidad financiera y colapso de la demanda global. Unas pocas economías emergentes, efectivamente, parecen haber resistido a la tendencia general, continuando su rápido crecimiento, la más notable China, la mayor economía mundial, después de Estados Unidos. Sin embargo, Lagarde advirtió a sus interlocutores chinos “Asia no es inmune” a la desaceleración económica general, “el Asia emergente es también vulnerable en el sector financiero”. Las advertencias del FMI han sido tan duras, revelando los temores generalizados de una aguda desaceleración económica china, que Lagarde hubo de tranquilizar al comercio mundial en noviembre pasado, declarando que el estancamiento probablemente no era inminente en China.
«¿Por qué la economía mundial no se recupera? Un mundo sin el Minotauro Global»: Yanis Varoufakis
Han pasado dos años desde que se escribió la primera edición de El Minotauro Global. El pronóstico hecho allí no auguraba nada bueno para la bestia. ¿Ha confirmado lo ocurrido desde entonces que las heridas del Minotauro Global eran demasiado profundas como para permitirle seguir con su milagroso reciclaje del excedente global? ¿Sigue siendo esa la mejor explicación disponible para entender por qué la economía norteamericana, la europea y aun el conjunto de la economía mundial se tambalean? ¿Para entender por qué la inseguridad generalizada se ha convertido en la «nueva normalidad»? Esas son las cuestiones que me planteo en la segunda edición del libro.
Para ser digna de una estimación seria, una teoría sobre lo que funcionó mal en la economía global no sólo debe ofrecer una explicación lógica del pasado; está también obligada a describir los desarrollos futuros que podrían refutarla. A la vista de lo ocurrido durante estos dos últimos años, ¿pasa la prueba el argumento central de este libro? Antes de responder a esta cuestión, será útil reformular con claridad (y con ayuda de un diagrama) la «Hipótesis del Minotauro Global» que subyace al libro. Tras recordar al lector la hipótesis, pasaremos revista a una serie de «hechos» que habrían refutado la hipótesis, caso de suceder. Como espero mostrar luego, el sentido explicativo originario, la Hipótesis del Minotauro Global, sobrevive muy bien a la prueba de refutación. Y al pasar esa prueba, arroja una útil luz sobre los debates políticos actuales en el drama que se desarrolla ante nuestros ojos por tres vías paralelas: Norteamérica, Europa, China.
«La financiarización de la economía española. Endeudamiento, crisis y recortes sociales»: Nacho Álvarez
Financiarización y modelos de crecimiento
El concepto de financiarización es utilizado para referirse al creciente dominio que los mercados y la lógica financiera ejercen sobre el conjunto de la dinámica económica desde la década de 1980. A pesar de que dicho concepto hace referencia a mecanismos tan viejos como el propio capitalismo, las políticas neoliberales de las últimas décadas han llevado hasta niveles sin precedentes el peso que los mercados, las instituciones y los objetivos financieros tienen en el funcionamiento de la economía.
Diversos indicadores evidencian este proceso: la capitalización bursátil de las principales plazas financieras se ha disparado durante las últimas décadas, sobrepasando varias veces el peso del PIB de las distintas economías nacionales; el valor de las transacciones financieras ha crecido mucho más rápidamente que la actividad comercial y productiva; el crédito ha sufrido una ingente expansión; y el peso relativo de las rentas financieras se ha incrementado notablemente sobre el total de la renta nacional.
«Economía no liberal para liberales y no liberales»: Diego Guerrero
«Soy antiliberal porque el liberalismo es mentira. Todo él es una mentira de principio a fin, pero una mentira que, por desgracia, engaña a mucha gente y la hace más feliza de lo que se merece. Es una «retórica de la libertad» que no contiene ni medio gramo de auténticas libertades. O mejor dicho, es una libertad que se asienta en la «libertad de explotación», que sólo está al alcance de un pequeño porcentaje de la población. Esta falsa libertad se mantiene y se propaga porque la gente no se ha rebelado todavía contra esta falsedad. Porque somos demasiado sumisos -por ahora- ante (ante, bajo y con) la legalidad y la legitimidad de que la mayoría tengamos que someternos a la exigencia de dejarnos explotar y dejarnos extraer plusvalor (a partir de la parte de nuestra jornada laboral que no nos pagan) como condición ineludible para poder sobrevivir y vivir la vida que nos corresponde, ésa tan pobre y gris que caracteriza a nuestra figura de asalariados o mercaderes de fuerza de trabajo».
“El neoliberalismo como corriente está en su fase terminal”: Theotonio Dos Santos
Es lo que afirma el científico social brasileño Theotonio dos Santos, en desarrollo de sus charlas y entrevistas que concedió durante su permanencia en Buenos Aires para participar como conferencista principal en el VI Encuentro Internacional de Economía y Derechos Humanos organizado por el Centro de Estudios Económicos y Monitoreo de las Políticas Públicas (CEMoP) de la Universidad Popular Madres de Plaza de Mayo y que se realizó entre el 4 y el 6 de octubre.
No obstante la fase moribunda en que se encuentra el modelo neoliberal, Dos Santos considera que sus operadores aún mantienen el control sobre instrumentos claves, como por ejemplo los bancos centrales, que consiguieron sacarlos del contexto de avances democráticos. “Es un bastión muy fuerte -explica- que está asociado al capital financiero que pretende poner al Estado a su completa disposición. Y los Estados Unidos y Europa son un claro ejemplo de eso. Estamos en una situación de la economía mundial absolutamente nueva. Solamente el hecho de que se distribuya el poder mundial de esta forma, por lo menos pone en cuestión un sistema imperialista mundial que fue la base de expansión del capitalismo y todo este pensamiento liberal. Incluso, hasta el liberalismo keynesiano está en crisis”.
“La crisi sense fi: cinc anys de despossessió social” Ivan Gordillo
La convocatòria d’eleccions anticipades a Catalunya persegueix legitimar la gestió de la crisi per part de l’actual govern. Aquest cop de timó del govern de CiU pretén imposar el discurs neoliberal del “no hi ha alternatives” a les privatitzacions, les retallades pressupostàries i l’eliminació de drets socials i laborals. Una eventual majoria al Parlament abonaria davant l’opinió pública les tesis convergents i donaria un marge de quatre anys per continuar amb les polítiques de despossessió social que han caracteritzat els darrers cinc anys de crisi.
La reducció del dèficit públic, però, ha estat impossible d’aconseguir a base de retallades de la despesa. La frenada de l’activitat econòmica que aquestes retallades provoquen, i la conseqüent caiguda d’ingressos, s’afegeix a la destrucció d’empreses i llocs de treball del sector privat i no fa més que empitjorar la situació de crisi i depressió econòmica. Que les retallades no només no redueixen el dèficit sinó que l’accentuen a mig termini és quelcom que fins i tot els analistes dels mitjans hegemònics reconeixen. El més preocupant és que davant l’evidència empírica i la constatació de l’equívoc d’aquestes polítiques no es produeix cap rectificació. Ans al contrari, es redunda en el diagnòstic erroni i s’aprofundeix en les mateixes receptes. Pot semblar kafkià però seguim allí on estàvem, donant voltes al cercle viciós de l’austeritat que empitjora la crisi per la qual s’exigeix més austeritat enfonsant-nos encara més en la depressió econòmica.
























