Archivo
«La crisis del capital, sus ciclos y el proceso mundial de acumulación. ¿América sin riesgos?»: Manuel Sutherland
Quiebras, despidos masivos, fraudes y una recesión (en términos ortodoxos: estancamiento en el crecimiento del PIB por 2 o más trimestres seguidos) amenazan con soliviantar las bases del modo de producción capitalista a nivel mundial. Dicho fenómeno suele intitularse como “crisis sistémica del capital”, porque podría decirse que su carácter es omnímodo. Como la ideología que portan la mayoría de personas, es la ideología de la clase dominante (la capitalista), es lugar común escuchar las frases más desternillantes en relación a la crisis del capital y su imposible solución. En el top five de esos delirios, resaltan: la ideología de que la crisis es meramente financiera, que se pueden evitar los ciclos recesivos, que la acumulación de capital puede ser “nacional” o “independiente”, que hay “liberaciones económicas” nacionales y que la crisis NO afectará a las naciones cuyos gobiernos que administren el capital social, sean “progresistas”. Tamaños dislates son amargamente frecuentes y representan un duro escollo en la emancipación de la clase obrera, de la tiranía capitalista. Sin entender lo que se quiere transformar, es imposible hacerlo. Veamos.
«Mites, fetitxes i màscares»: Ivan Gordillo
L’aportació teòrica més important de Karl Marx, juntament amb la teoria del valor –o teoria de l’explotació– és la teoria del fetitxisme. El caràcter fetitxista fa referència a la dinàmica de les pròpies relacions socials d’encobrir o velar la seva dimensió social i històrica en el procés central de producció i intercanvi de mercaderies. Això fa referència al mode de producció sota un règim de propietat que separa les persones que posseeixen només la força de treball d’aquelles que posseeixen també mitjans de producció on les primeres entreguen, en la producció, més treball del que reben a canvi del salari. Aquest treball alienat es cosifica en les mercaderies fins al punt que no veiem relacions socials sinó coses, que se’ns apareixen mistificades en el mercat on sembla que es manifestin els atributs socials de l’intercanvi entre coses produïdes per negocis lliures de persones lliures en condicions justes. Els determinants socials s’oculten darrere de falses lleis econòmiques que se’ns apareixen com naturals. La teoria del fetitxisme ens ensenya aquesta capacitat d’emmascarar, també gràcies a la ideologia, que darrere les aparences es troben unes relacions socials de submissió i explotació.
«Paro sin paracaídas»: Albert Recio
Cada año el INE es más aplicado en la publicación de las cifras de empleo. Y en cada entrega las cosas son peores. Este año el paro ha rozado los 6 millones. Si no ha llegado a esta cifra es porque más de 158.000 personas han abandonado el mercado laboral y pasado a la categoría de inactivos. Y no se trata de personas que se han jubilado y al menos tienen asegurados unos ingresos sino que las salidas se han producido en los grupos de edad de menos de 55 años. O sea que en su mayoría se trata de “trabajadores desanimados” que ante la imposibilidad de encontrar empleo han decidido dejar de buscarlo. No se trata de una manipulación estadística: simplemente, la forma como se mide el paro deja fuera de tal categoría a una parte importante del ejército de reserva que busca empleo. Pero desde una perspectiva general podemos decir que los 6 millones se aproximan más a la situación real que los dígitos de la cifra oficial.
La lectura detallada de la Encuesta de Población Activa permite analizar muchas otras cuestiones que dan un cuadro bastante aproximado de la situación laboral. Por ejemplo permite observar que la retirada del mercado laboral sigue siendo cosa de jóvenes en general y de hombres en particular, pero que aún han continuado llegando mujeres al mercado laboral. Dos tercios de las nuevas buscadoras de empleo son mujeres mayores de 55 años, algo que puede estar indicando la extrema dureza de la situación. En el otro lado se constata la persistente destrucción de empleo: más de 850.000 empleos volatilizados en un año, aproximadamente un 25% en el sector público. En lo que afecta a la destrucción de empleo sí que se experimenta un cambio importante puesto que casi la mitad de los empleos destruidos lo ha sido en los servicios (un conjunto de actividades que seguían generando empleo al principio de la crisis). La construcción y la industria siguen fabricando paro en grandes cantidades, pero el desplome de los servicios indica que los recortes públicos y el ajuste en algunos sectores como la banca han acabado por hundir las actividades que en otras situaciones conseguían cuanto menos paliar la situación.
«Could Keynes end the slump? Introducing the Marxist multiplier»: Guglielmo Carchedi
For Marx, the proximate cause of crises is the fall in the average rate of profit (ARP).1 An increasing number of studies has shown that this thesis not only is logically consistent but is also supported by a robust and growing empirical material.2 If falling profitability is the cause of the slump, the slump will end only if the economy’s profitability sets off on a path of sustained growth. Then the relevant question is: can Keynesian policies restore the economy’s profitability? Can they end the slump?
To begin with, what are Keynesian policies? First, they are state–induced economic policies. Second, they can be redistribution policies or investments policies. Third, they should be capital financed and not labour financed. If labour-financed, they are neoliberal policies. Fourth, in the case of state-induced investment policies, they can be either civilian (mainly in public works like highways, schools, hospitals, etc, in order to avoid competition with those private sectors already experiencing economic difficulties) or military. I shall not deal with “military Keynesianism” because presently this is not what Keynesian economists propose to end the crisis. Some might think that a major war might be the only way out of the depression. This is an open admission of the monstrosity of this system. But then why save it? Then what follows refers only to civilian Keynesian policies.
Leer más…
“Si fuese una empresa, España se encontraría quebrada”: Alberto Montero Soler
Docente e investigador en Economía Aplicada en la Universidad de Málaga, el economista andaluz propone aplicar “la lógica de la austeridad a la deuda pública”. En esta entrevista, asegura que España debería salir del euro y explica por qué existe la decisión política de no hacerlo. Europa, la posición de Alemania y los procesos “prorrecesivos”.
Por Natalia Aruguete
–¿Por qué usted plantea que España es un país “quebrado”?
–Porque el volumen de sus pasivos, sus deudas, son superiores a sus activos. Si fuese una empresa, España se encontraría quebrada. El volumen de deuda que han contraído los particulares, las empresas, los hogares y el sistema financiero, sumado a la que ahora está contrayendo el sector público, en un contexto marcado por sus problemas de déficit fiscal, hace que sea absolutamente imposible pagar la deuda.
«Statistical Evidence of Falling Profits as Cause of Recession»: J. A. Tapia Granados
Tapia Granados, José A. “ Statistical Evidence of Falling Profits as Cause of Recession A Short Note”, Review of Radical Political Economics December 2012 vol. 44 no. 4 484-493.
Data on 251 quarters of the U.S. economy show that recessions are preceded by declines in profits. Profits stop growing and start falling four or five quarters before a recession. They strongly recover immediately after the recession. Since investment is to a large extent determined by profitability and investment is a major component of demand, the fall in profits leading to a fall in investment, in turn leading to a fall in demand, seems to be a basic mechanism in the causation of recessions.
«Multiplicadores multiplicantes»: Michael Roberts
Los keynesianos se excitaron mucho el año pasado cuando el FMI presentó su informe semestral en octubre sobre la economía mundial y anunció que su anterior estimación de los multiplicadores fiscales era demasiado baja y que el impacto de las medidas de austeridad aplicadas por varios gobiernos en Europa, incluido el Reino Unido había sido mucho mayor que lo que se había pensado previamente (véase FMI World Economic Outlook, octubre de 2012 y mi nota, El multiplicador de suficiencia).
Hay que recordar que el multiplicador es un dispositivo inventado por Richard Kahn, un discípulo de Keynes de la década de 1930. Pretende medir la variación real del PIB causada por un cambio en el gasto público o los impuestos – en otras palabras, el impacto en el crecimiento de las medidas fiscales del gobierno. El informe del FMI parecía justificar la visión keynesiana más radical de que la austeridad ha ido empeorando las cosas y que la economía capitalista necesita más estímulo fiscal y no menos.
«Los viajes de ida y vuelta del pensamiento crítico económico»: Miren Etxezarreta
Resumen: En este artículo se revisa brevemente la evolución del pensamiento económico desde la crisis de los setenta. Se presenta, primero, la evolución que causó el fin del keynesianismo y el resurgir de la economía neoclásica y las políticas económicas neoliberales, para pasar después a revisar los cambios experimentados por el pensamiento marxista . Y se hace una rápida incursión en la alteración que el pensamiento económico ha experimentado con la crisis actual.
Abstract: In this article the evolution of economic tough since the crisis of the seventies is briefly revised. First, the reasons for the decline of Keynesianism are presented together with the ones that led to the recovery of Neoclassical principles and neoliberal policies, and then the development of changes in Marxist economic though is reviewed. A very rapid revision of the changes in the economic though motivated by the present crisis is also intended.
«La disminución de la participación de los salarios en el origen de la crisis»: Michel Husson
La política de “devaluación interna”, es decir, la austeridad salarial se presenta actualmente como un medio para reducir los desequilibrios intra-europeos y superar la crisis. De esta manera se culpa implícitamente a los salarios de ser los responsables de la crisis. Lo que defiendo aquí es justamente el punto de vista contrario: la disminución general de la participación de los salarios (en el valor añadido) está en el origen de la crisis actual, en la medida en que se acompaña de tendencias insostenibles. Una vez establecido el hecho de esa disminución de los salarios y su mecanismos, el artículo propone un esquema general de interpretación del modelo neoliberal. Y termina con un enfoque más prospectivo, haciendo hincapié en el impasse al que conduce el ajuste salarial.
Los hechos
Todos los estudios recientes de organizaciones internacionales como la OCDE, el FMI y la Comisión Europea coinciden en la disminución general de la participación de los salarios en el valor agregado. La contribución más reciente es la de la OCDE que se plantea en su último Panorama del Empleo los motivos de la “participación cada vez menor del trabajo” (OCDE, 2012).
«The Dynamics of the Crisis»: Guglielmo Carchedi
Download the slides from here http://www.isj.org.uk/index.php4?id=815&issue=134
“La ciencia económica está absolutamente dominada por el enfoque ortodoxo”: Juan Pablo Mateo
Juan Pablo Mateo Tomé es licenciado en Economía por la Universidad Autónoma de Madrid y doctorado en el dpto. de Economía Aplicada I de la Universidad Complutense. Ha realizado varias estancias de investigación en México, país donde llevó a cabo su tesis doctoral sobre la dinámica de acumulación y la tasa de ganancia. Actualmente se encuentra en la Universidad Federal Fluminense de Río de Janeiro, donde investiga la economía brasileña desde una perspectiva marxista, centrándose en aspectos del cambio técnico, el crecimiento y la inserción financiera.«Capitalismo verdeamarelho: La hegemonía brasileña en el Mercosur»: Juan C. Villegas P.
Centro de Investigación y Formación Obrera (CIFO)-ALEM
Mercosur: Una creación de la burguesía brasileña
En un artículo anterior[i] se hizo referencia al hecho de que el Mercosur representa al igual que otras modalidades de integración económica, una estrategia adoptada por las burguesías nacionales para expandir sus mercados más allá de sus fronteras nacionales y con ello obtener ventajas derivadas del aprovechamiento de las economías de escala generadas a partir de la existencia de un mayor mercado, con potencialidades para la colocación de una cantidad también mayor de mercancías. En ese sentido, la iniciativa para la conformación del Mercado Común Suramericano a principios de la década de 1.990, fue impulsada por las burguesías de los países suramericanos con economías más grandes a saber: Argentina y Brasil.
Ahora bien, esta última nación es la que precisamente representa no solo la economía de mayor tamaño dentro del bloque regional, sino que a su vez, es la que se erige en la actualidad como una de las “economías emergentes” a escala mundial. Además de ello, la burguesía de ese país tiene la clara visión de convertirlo en la potencia hegemónica del continente suramericano y no solo en lo que se refiere al aspecto futbolístico. De allí que el proceso de expansión económica y la acumulación de capital implícita, conlleva necesariamente a que los capitales brasileños tengan cada vez mayor presencia e influencia a nivel mundial, y en primera instancia, a nivel suramericano. Todo ello apunta a que Mercosur haya sido concebido como un mecanismo para la expansión del capital brasileño y sus socios foráneos, dentro de lo que para la burguesía brasileña es “su zona natural de influencia.”
«Desgraciadamente, España ya es una nueva Grecia»: Yanis Varoufakis
El Minotauro cretense era una figura mitológica con cuerpo de hombre y cabeza de toro encerrada en un laberinto construido por el Rey Minos. La bestia debía alimentarse con carne humana, y el rey se encargó de que fuera Atenas, cuyo rey Egeo había matado a su hijo, quien se encargara de complacer al monstruo y así pagar el tributo por el asesinato. Se estableció una especie de Pax Cretense mediante la cual Creta se convirtió en el máximo poder económico y político de la zona. Atenas pagaba con carnes jóvenes, el Minotauro engullía y la isla mediterránea satisfacía sus ansias hegemónicas. Hasta que el monstruo fue aniquilado por Teseo y Atenas recuperó su poder. Esta metáfora es la que ha utilizado el economista greco-australiano y profesor de Política Económica en la Universidad de Atenas Yanis Varoufakis para explicar el crash de 2008 y la actual crisis sistémica en su reciente ensayo El Minotauro Global (Capitán Swing). Según explica, fue EE.UU. a partir de 1971 quien comenzó a crear esta bestia a partir del aumento de su déficit mediante las importaciones a países como Alemania y Japón, los cuales devolvían sus beneficios a Wall Street a través de los impuestos. Este círculo se rompió cuando las pirámides de dinero privado que Wall Street había creado sin ningún tipo de regulación con estos ingresos se vinieron abajo. El Minotauro estalló y sus tripas salpicaron a todos los que habían vivido de él y con él. En esta entrevista, realizada mediante correo electrónico, Varoufakis aborda su teoría, señala a los causantes del desastre, habla de los casos de Grecia y España, de la muerte de la socialdemocracia y ofrece una solución para estos países: “Tener un gobierno que diga NO a los vacuos acuerdos que Europa le está obligando a firmar”.
«Economía política del Sistema Euro»: Michel Husson
Este artículo pretende mostrar cómo la actual crisis de la zona euro tiene que ver con los fallos originarios de concepción del «sistema euro» cuyas contradicciones, reveladas por la crisis financiera, tienen naturaleza estructural. Esta demostración se realiza utilizando una metodología estadística y analítica que da al estudio un carácter «técnico». Pero es una etapa necesaria para llegar a un diagnóstico más sólido sobre las posibles salidas a la actual crisis, o más bien de su dimensión específicamente europea. Esta crisis tiene raíces más profundas que el síntoma en que se encarna, esto es, una crisis de las deudas soberanas. De ahí que sólo existan dos salidas que ofrezcan una respuesta adaptada a la naturaleza estructural de la crisis europea: o un estallido del sistema euro, o su refundación radical. Las demás se limitan a alargar las contradicciones en el tiempo, o a programar una regresión socialmente inaceptable.
El sistema euro designa aquí al conjunto constituido por la moneda única y las reglas que han acompañado a su implantación (que en su mayor parte afectan al conjunto de la Unión Europea), sobre todo el pacto presupuestario, las funciones encomendadas al Banco Central Europeo (BCE), la estrechez del presupuesto europeo y el rechazo de la armonización.
El análisis se apoya en once países, a saber: los países miembros de la zona euro desde su constitución en 1999, excepto Luxemburgo, y a los que se añade Grecia, que se integró en 20011. Se distinguen dos grandes grupos de países. El «Norte» agrupa a cinco países: Alemania, Austria, Bélgica, Finlandia y Holanda. El «Sur» comprende a España, Grecia, Irlanda, Italia y Portugal. El undécimo país es Francia, puesto aparte en la medida en que ocupa por lo general una posición intermedia.
«La austeridad fiscal y la rentabilidad: el doble dilema europeo»: Michel Husson
Esta nota parte de una pregunta: ¿cuál ha sido el efecto de cinco años de crisis en el reparto del valor añadido? La respuesta a esta pregunta tiene que tener en cuenta el impacto de las políticas de austeridad fiscal. La consideración conjunta de estas dos cuestiones plantea un doble dilema que permite comprender mejor la «regulación caótica» en la que ha caído Europa.
Crisis, rentabilidad y crecimiento
Una recesión general conduce, en un primer momento, a un aumento de la participación de los salarios en valor añadido, y por lo tanto a una menor tasa de margen (los beneficios en relación al valor añadido). Laparticipación de los salarios evoluciona de acuerdo con el crecimiento relativo de los salarios y la productividad: aumenta si el salario está aumentando más rápido que la productividad, y viceversa. En una recesión, la productividad disminuye, mientras que los salario se reducen menos o siguen creciendo. Hay por lo tanto una caída de la tasa de margen.
























