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“¿El sujeto de la psicologia sociocomputacional?”: Juan Antonio Vera

Permítanme que me sume a este “coloquio” impulsado por la revista Anuario de Psicologia dando un titulo a mi comentario con perceptibles ecos del trabajo del profesor Angel Rivière. Efectivamente, como nos recuerdan nuestros compañeros de Anuario (vol. 32 (3), 2001) en la presentación del libro que ahora vamos a comentar, si en la psicologia española contemporánea alguien se ha preocupado por analizar las raices conceptuales de la psicologia cognitiva en todas sus manifestaciones, incluida la vygotskiana, ése ha sido el profesor Rivière (p. ej., 1984, 1986, 1991a, 1991b). Estoy perfectamente de acuerdo con esta apreciación, e igualmente estoy convencido de que sus pertinentes observaciones sobre el objeto y método de la psicologia contemporánea han contribuido de manera decisiva a elevar el nivel de nuestros debates académicos y profesionales. Es completamente comprensible, por consiguiente, que se imponga su presencia en esta discusión que nos ocupa relativa al (tan trabajado y valiente) libro Vygotsky y la Ciencia Cognitiva de William Frawley.

El caso es que Rivière, que siempre se presentó a si mismo como un “psicólogo cognitivo” no era, desde luego, un psicólogo cognitivo ingenuo; es decir, no era un psicólogo cognitivo porque “tocaba serlo”, sino por una convicción que provenia de su enciclopédica formación psicológica, como queda patente en muchos de sus trabajos. Sólo un ejemplo: en 1987 el profesor Rivière publicaba una pequeña obra -pequeña sólo en su dimensión física-, en la que nos ofrecia una prueba más de su preocupación constante por descifrar las claves epistemológicas e históricas de la psicologia cognitiva. Allí nos advertia sobre la posibilidad de que la creciente cognitivización de la psicologia, constatable a partir de un simple análisis cuantitativo de sus publicaciones, pudiera promover una especie de ilusión perceptiva: esto es, que viéramos unidad conceptual en donde podria no haber más que dispersión teórica. El problema quedaba planteado en los siguientes términos: si el magnifico crecimiento cuantitativo de la psicologia cognitiva estaba generado por el solo uso del término “cognitivo” en forma de “etiqueta” en creadora de prestigio, entonces se estaba encubriendo asi una especie de crisis teórica interna difícil de superar. Según Rivière, si a primera vista la psicologia cognitiva parecia gozar de una vitalidad admirable, era muy posible que tras un examen mis detallado llegáramos a descubrir que “a esar de su crecimiento, la Psicologia Cognitiva tiene problemas profundos […], como esos niños gorditos y de mejillas rosadas, con buen peso, y una anemia severa por debajo de tan reluciente desarrollon (Rivière, 1987, p. 18). El sujeto de la Psicologia Cognitiva fue el sugerente titulo escogido por Rivière para este trabajo. Un trabajo en el que, paradójicamente, se apuntaba la posibilidad de que la psicologia cognitiva, debido precisamente a sus muy variadas expresiones, careciera de un sujeto. Tal vez, la diversidad teórica observada por Rivikre, mis que una señal de éxito, podria resultar un síntoma extemo de la vetusta incapacidad de la psicologia (itambién de la cognitiva!) para conseguir ser finalmente una.

En este sentido, tendriamos que estar abiertos a la posibilidad de que la fragmentación existente en el interior de la psicologia cognitiva contemporánea pudiera ser tan sustantiva como lo fue la que hubo entre las diversas psicologias que germinaron en el primer tercio del siglo xx. Y consecuentemente habriamos de reconocer que aquellos intentos de integración que no vinieran guiados por un sentido del método que fuera más alli de la conjunción superficial de conceptos de diversa procedencia teórica, estarían abocados al fracaso.

Pues bien, ocurre que diez años después del trabajo de Rivikre aparece este otro de William Frawley en el que, precisamente, se nos propone la integración de dos formas de hacer psicologia cognitiva tenidas por aquél como contrapuestas: el computacionalismo, por un lado, y la teoria socio-histórica de Vygotski, por otro. Segun Frawley, es difícil de comprender que el computacionalismo y la psicologia sociohistórica no hayan sido capaces hasta el presente, no ya de entenderse, sino al menos de establecer algunos puentes de comunicación entre ellos. Tal y como explica en la página 39 de su libro: “Así como ningún científic0 cognitivo de la linea principal ha buscado en el último número de Soviet Pychology, tampoc0 ningún vygotskiano ha estudiado detenidamente el último volumen de Connection Science“(p . 39). Lo cual, para él, no deja de ser sorprendente puesto que, siempre en su opinión, ambas aproximaciones psicológicas podrían muy bien beneficiarse mutuamente si adrnitieran sus propias limitaciones y se esforzaran en coordinar esfuerzos.

Artículo Completo

Anuario de Psicologia, vol. 34, no 4, diciembre 2003, pp. 449-503

Ver también: “Ulises en la cueva del polifemo computacional (O de las astucias sociocomputacionalistas de William Frawley)”: Josep Maria Domingo Curto

  1. 06/05/2014 a las 10:48

    Un post interesantísimo, enhorabuena y muchas gracias.

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