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“Gramática del Neoliberalismo. Genealogía y claves para su desciframiento”: José Francisco Puello-Socarrás

Resumen

Este artículo pretende mostrar una mirada mucho más compleja del liberalismo contemporáneo, más conocido como neo-liberalismo, aproximando más referencias teóricas y evidencias concretas de su historia intentando mejorar la hermenéutica tradicional que se le practica. Así, la transformación global de la escena neoliberal emerge, desde sus inicios, bajo el influjo de un fuerte poder político y social que debería ser indagado en torno a los discursos neoclásicos de la teoría económica pero que en su genealogía completa son frecuentemente omitidos por la mayoría de trabajos sobre sus fundamentos. El neoliberalismo lejos de aparecer unívocamente como una teoría económica enfrenta una importante dimensión política que es imposible de negar para dar con la esencia real del fenómeno.

Palabras clave: Neoliberalismo, pensamiento económico, discursos de la economía neoclásica, economía austriaca, teoría económica, ideología neoliberal.

1. Introducción

El neoliberalismo sigue siendo una expresión particularmente ambigua hasta el día de hoy, y aunque su realidad se traduce en una praxis real, clara e inobjetable, ni la más ingenua etimología o las nociones más sofisticadas que compiten por penetrarlo, han podido propiciar un consenso más o menos estable sobre qué es «lo neo–liberal». Por paradójico que parezca ésta aparente contradicción no ha desaparecido; tampoco el impulso casi natural de calificar al tono hegemónico de las sociedades contemporáneas a finales del siglo XX y en los inicios del nuevo milenio como neo–liberales.

Esta discusión no puede reducirse simplemente a un debate fraseológico, por el contrario es imperativo adentrarse en una práctica discursiva construida, constituida y realizada por una dialéctica específica, continua y constante entre teoría y praxis. La multiplicidad expresiva del neoliberalismo no lo ubica exclusivamente en «lo teórico» o lo relaciona privativamente con una ideología («una forma de representarse la sociedad »). Pero tampoco hay que enfrentarlo unívocamente como una práctica, en el sentido de «una manera de hacer las cosas», como lo ha mostrado el inmejorable análisis de Michel Foucault al respecto (Foucault, 1999). La cuestión está en derivar una aproximación holística que involucre todos estos elementos, en conjunto que permita su comprensión más integral.

La diversidad de las operaciones intelectuales y los enfoques analíticos que median frente a la interpretación correcta del neo–liberalismo, han terminado por complicar su aproximación sin mostrar avances significativos en su desciframiento. En ese caso, vale la pena interrogarse: ¿por qué no se ha podido conceptualizar consistentemente el neoliberalismo y «lo neoliberal» cuando se admite sin mayor vacilación su inaudita presencia?

Se propone en este momento algunas claves para dar con un seguimiento relativamente ampliado del neoliberalismo, y extender de ésta manera las fronteras que han sido impuestas por la interpretación tradicional. Más específicamente, aquella que lo ha pretendido agotar sutilmente en torno a una cuestión exclusivamente económica; de hecho, una postura que el propio pensamiento neoliberal ha logrado proyectar para representarse a sí mismo como un acontecimiento exclusivamente de política económica (economic policy), circunscrito al marco de la economía pura. Una posición ampliamente aceptada para posicionar al saber económico y la economía misma como una dimensión autónoma –y aislada– de la actividad social, o en otras palabras, para poner «entre paréntesis » –utilizando una expresión de Humberto Maturana (1997)– las condiciones económicas y sociales que son «lacondición de su ejercicio» (Bourdieu, 1998).

El neoliberalismo tal y como se ha conjugado en diferentes escenarios (espacios, tiempos, lugares, territorialidades) exige una gramática diferente. Por lo menos una que ofrezca alternativas para reflexionar sobre el actual ‘estado de cosas’ en dos sentidos: por un lado, desde la misma claridad conceptual; por el otro, intentando mostrar la superación de la realidad neoliberal al interponer un análisis frente a la dimensión intelectual que expresaría lo neoliberal, cuestión aún inexplorada -y, podríamos añadir, casi abandonada- pero que no la exime de los efectos que genera desde el campo del ejercicio del poder, las llamadas «tecnologías de gobierno» y la producción de las políticas públicas.

La argumentación frente a todas estas consideraciones pretende entonces, exponer las fuentes teóricas de la nova liberal desde dos posturas que a primera vista son opuestas pero que, al final de cuentas, en ningún momento llegan a ser contradictorias.

Se acude esencialmente a la llamada versión de la economía neoclásica americana como a su complemento austriaco, menos visible en la teoría y en las prácticas económicas contemporáneas pero que progresivamente está logrando imponer un inusitado ímpetu. Como veremos, las nuevas doctrinas de la retórica liberal exhiben tensiones internas que a primera vista pueden parecer irreconciliables. Sin embargo, hay que advertir que a pesar de estos matices no se trata de alguna clase de «bloqueo» en sus principios políticos ó en sus mínimos cognitivos de acción –no en el sentido de su doctrina sino desde su teoría ideológica, dimensión mucho más panorámica que involucraría sus respectivos marcos de interpretación del mundo–. La exploración de los fundamentos políticos y el desarrollo histórico del neoliberalismo exige restituir un «más allá» de la mera reflexión escolástica habitual e inferir la sólida convergencia en torno a los hechos y prácticas efectivas que motivan su resurgimiento especialmente desde la segunda mitad del siglo XX.

Por la misma razón, se hace necesario también reivindicar la dimensión de la política económica en clave de economía política (las consecuencias y el contenido político de la política pública: la politics de la policy), rechazando el reduccionismo neoliberal a la que se ha estado acostumbrado y superar la interpretación corriente que se le ha dado a la economía y a la política económica como una esfera funcionalmente independiente y neutral de los intercambios sociales y de intervención mecánica sobre la Sociedad por parte del Estado, al negar de plano su interdependencia frente a las dinámicas societales.

Antes de avanzar con la argumentación vale la pena insistir en una advertencia. Proponer una relectura de «lo neoliberal» no debería transitar los senderos ya recorridos simplemente ‘corrigiendo’ las interpretaciones comunes para mejorarlas solamente en su nivel de rigurosidad erudita. Por el contrario, la estrategia espera ‘subvertir’, o mejor ‘invertir’, sus fundamentos –tanto internos como externos– y desactivar su competencia como matriz constitutiva para analizar las realidades concretas que ellos mismos propician.

Gramática NL

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