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«La producción del espacio»: Henri Lefebvre
Voy a hablar bien claramente de un concepto, es decir, del elemento teórico: les voy a hablar de la producción del espacio. Se trata, quede claro, del espacio social. Exponer quiere decir someter al examen, es decir, a la critica. Ningún concepto teórico se impone en si. El concepto de producción del espacio desarrolla un concepto ya muy conocido, clásico, reiterativo: el de producción, pero indica un cambio en la producción, en las fuerzas productivas; se pasa de la producción en el espacio a la producción del espacio. El concepto de producción aparecia como bien determinado, bien definido y bien fijado por parte de los economistas, los historiadores, los sociólogos… pero cuando se examina este concepto aparece como mis ambiguo y complejo de lo que parecia a primera vista, cuando no estaba bien fijado, bien determinado. Si se examina este concepto, por ejemplo en Hegel y en Marx, se ve que el concepto se desdobla: de un lado hay la producción de productos: las cosas, los bienes, las mercancias, y del otro lado la producción de las obras: las ideas, los conocimientos, las ideologias e incluso las instituciones o las obras de arte.
Entrevista con Roberta Alexander, historia viva de la militancia en EE.UU. (I) “Teníamos sobre todo un aprecio, un respeto profundo y una afinidad con la clase obrera de todos los colores y grupos étnicos”
Luis Martín-Cabrera En las memorias que estás escribiendo afirmas que el hecho de que tus padres fueran comunistas hizo que tuvieras una infancia muy peculiar y describes concretamente a tu padre de la siguiente manera: “era un hombre fuerte, de piel cobriza, era de Nebraska y oírle dar un discurso frente a un grupo de trabajadores o de viejos judíos, hacía que se te encogiera el corazón o hacía que te agarraras un enfado de mil demonios con las injusticias del sistema o te hacía llorar, o incluso mejor, te hacía simplemente reír con las ironías del sistema, abandonarte completamente a la risa porque los patronos estarían completamente paralizados si los trabajadores no hicieran su trabajo”. ¿En qué sentido fue diferente crecer en una hogar así?
Roberta Alexander Hay dos cosas diferentes que me marcaron mucho en mi infancia y mi adolescencia. Una era que mi familia era comunista y la otra era que éramos una familia racialmente mixta, porque ser mezclados racialmente lo podía ver todo el mundo, mientras que ser comunistas quizá era una cuestión privada, aunque en el caso de mi familia no era tan privado. Me acuerdo que en 1950, cuando tenía tres años, mi padre no estaba con nosotros. En aquella época mi madre cuidaba sola de nosotros, bien trabajando a tiempo completo por su cuenta o bien cuando vivimos en la finca de mi tío Mark en Perris, California, uno de los pocos lugares en que los negros podía comprar tierra. Era una tierra, por supuesto pobre y no muy buena para la agricultura.
«La teoría económica y la política: más allá del capital»; István Mészáros
1. La suerte de algunas influyentes teorías económicas
Desearía comenzar con dos casos contrastantes, que ilustran la suerte –no muy afortunada– de algunas influyentes teorías económicas.
El primer caso se desprende de una cita tomada de un reciente editorial de The Economist de Londres:
Resulta desalentador considerar precisamente cuánto gira en tomo al asunto de la productividad en los Estados Unidos. Las valoraciones de la bolsa, confusas incluso ahora según criterios históricos; la estabilidad financiera mundial; las perspectivas para el nivel de vida no sólo en los Estados Unidos, sino en todo el mundo; la probabilidad de éxito a largo plazo de la combinación de baja tasa de inflación y alta tasa de empleo: todas estas cuestiones y otras más dependen de si la productividad en los Estados Unidos realmente tomó un nuevo camino de crecimiento más rápido, como se supuso en general, a finales del decenio de 1990. Durante el año pasado, se puso en evidencia que muchas de las aseveraciones hechas por la nueva economía eran falsas: la noción de que el ciclo económico estaba muerto; que el gasto en tecnología de la información era a prueba de recesión; que los métodos clásicos de valorar las acciones eran en lo sucesivo irrelevantes, etc. Ahora, sin embargo, el pilar más importante de la nueva economía ha sido, si no demolido, por lo menos gravemente golpeado. (2)
«El baile rojo»: Yezid Campos

El título del filme proviene del nombre con el que se conoció la operación de exterminio contra la llamada Unión Patriótica (UP), un movimiento legal izquierdista propuesto en 1984 por las insurgentes Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) como salida política a la guerra civil.
El documental de Yezid Campos va en busca del premio Palmarés 2004 a Grandes Reportajes del Festival Internacional de Programas Audiovisuales, en el festival que se realizará desde este martes y hasta el 25 de este mes en la sudoccidental ciudad francesa Biarritz.
«La cosificación y la conciencia del proletariado» György Lukács

«Ser radical es aferrar las cosas por
la raíz. Más, para el hombre, la raíz
es el hombre mismo».
Karl Marx Contribución a la crítica de
la filosofía hegeliana del derecho
No es en modo alguno casual que las dos grandes obras maduras de Marx dedicadas a exponer la totalidad de la sociedad capitalista y su carácter básico empiecen con el análisis de la mercancía. Pues no hay ningún problema de ese estadio evolutivo de la humanidad que no remita en última instancia a dicha cuestión, y cuya solución no haya de buscarse en la del enigma de estructura de la mercancía. Es cierto que esa generalidad del problema no puede alcanzarse más que si el planteamiento logra la amplitud y la profundidad que posee en los análisis del propio Marx, más que si el problema de la mercancía aparece no como problema aislado, ni siquiera como problema central de la economía entendida como ciencia especial, sino como problema estructural central de la sociedad capitalista en todas sus manifestaciones vitales. Pues sólo en este caso puede descubrirse en la estructura de la relación mercantil el prototipo de todas las formas de objetividad y de todas las correspondientes formas de
subjetividad que se dan en la sociedad burguesa.
«La clase obrera y el nacimiento del marxismo»: Göran Therborn

La teoría del materialismo histórico permite situar al propio marxismo —tanto como a la economía de mercado o la sociología normativa— con respecto al desarrollo capitalista y la revolución burguesa. El materialismo histórico surgió en la segunda mitad de la década de 1840, en el núcleo del capitalismo industrial. Sus lugares de nacimiento fueron los grandes centros económicos de Bruselas, Londres y Manchester, y París, epicentro de las revoluciones burguesas de 1789 y 1830. Cierto es, sin duda, que Marx y Engels eran alemanes, y la determinación germana del marxismo no puede ser ignorada.
«Lecciones de la autogestión yugoslava»: Michael A. Lebowitz
1. PRESENTACIÓN
2. LAS CARACTERÍSTICAS DE LA AUTOGESTIÓN YUGOSLAVA
1) Consejos de trabajadores 1) Empresas grandes y pequeños grupos de trabajadores
3. ¿DE DÓNDE PROVINO ESTE MODELO Y CÓMO FUE CAMBIANDO?
2) Nace de una revolución. 1) Choque con Stalin en 1948 3) En 1950 decretan Ley de autogestión. 2) Viraje hacia una economía de mercado y sus nefastos resultados 4) Esfuerzos por volver a la planificación, pero desde abajo 3) El papel de los bancos occidentales en el fracaso del intento
2. LOS ELEMENTOS POSITIVOS
4) Altas tasas de crecimiento 1) Gran participación de los trabajadores 5) Aumentó la disciplina laboral . 6) Hubo altas tasas de inversión
4. LOS ELEMENTOS NEGATIVOS
1) Desempleo 2) Tendencia a la desigualdad . 2) Endeudamiento de las empresas . 3) Falta de solidaridad dentro de la sociedad . 3) A fines de los 60 se somete a las condiciones del FMI 4) Problemas suscitados en trabajadores y gerentes 4) Los que discutían eran los que tenían título universitario 5) Los trabajadores perdieron el poder que tenían
5. ALGUNAS LECCIONES PARA VENEZUELA .
6) La autogestión sí funciona. 1) Es peligroso tener en cuenta sólo el interés del colectivo de trabajadores. 7) No todo el poder a empresas individuales 2) Desarrollar mecanismo solidarios 3) Terminar con la dominación del capital financiero internacional . 4) La soberanía económica como prerrequisito .
«¿Un futuro para el socialismo?»: Terry Eagleton

EL AUGUR es aquel que busca predecir el futuro para poder controlarlo. Su tarea es husmear en las entrañas del sistema social para descifrar los presagios que le aseguren a sus gobernantes que el sistema perdurará. En nuestros días, es generalmente un economista o un ejecutivo de los negocios. El profeta, en cambio, no tiene interés en predecir qué sucederá excepto para advertirnos que, a menos que cambiemos de camino, es improbable que tengamos un futuro. O, en todo caso, si lo tuviéramos, sería un futuro profundamente desagradable. Su preocupación es denunciar la injusticia del presente, no soñar con una perfección futura; pero como no se puede identificar la injusticia sin recurrir a una noción de justicia, alguna forma de futuro ya está implícita en esta denuncia. Así como el presente es un resultado, en gran medida, de aquello que no llegó a ocurrir en el pasado, también una imagen del futuro puede ser atisbada, negativamente, oblicuamente, en lo que está faltando en el presente. Leer más…
«Economía y filosofía en El capital de Marx: La teoría laboral del valor»: Diego Guerrero
I. Mi lectura de El capital
Decía su amigo Engels que Marx (1818-1883) fue ante todo un revolucionario. Y es cierto. Pero hay que añadir: un revolucionario muy especial. Por una parte, el socialismo y el comunismo son hoy y para siempre ideas inseparables del pensamiento de Marx, para quien «la emancipación de los trabajadores debe ser obra de los propios trabajadores». Pero, por otra, Marx es un revolucionario muy especial porque, aunque su figura es incomprensible sin su conexión práctica con el movimiento obrero y la I Internacional, además filosofó y analizó teóricamente las condiciones sociales de la revolución presente y, a nuestro juicio, lo hizo con más profundidad y visión que ningún otro pensador, obrero o no. Desde Marx sabemos por qué el capitalismo no puede ser eterno, por qué es el propio desarrollo de este sistema social lo que engendra el comunismo y por qué este cambiante estado de cosas no altera una verdad esencial: que mientras haya capitalismo surgirán, surgiremos, continuamente nuevos comunistas.
«Las masas y la vanguardia» Paul Mattick

Los cambios económicos y políticos se siguieron con desconcertante rapidez desde el fin de la guerra mundial. Las viejas concepciones del movimiento obrero se han vuelto incorrectas e inadecuadas, y las organizaciones de la clase obrera presentan un escenario de indecisión y confusión. En vista de la cambiante situación económica y política parece que la completa reevaluación de la tarea de la clase obrera se hace necesaria para encontrar las formas de lucha y de organización más necesarias y eficaces. La relación del «partido», la «organización» o la «vanguardia» con las masas toca una gran parte de la discusión contemporánea de la clase obrera. Que la importancia e indispensabilidad de la vanguardia o del partido sea sobreenfatizada en los círculos de la clase obrera no es sorprendente, una vez que la historia y la tradición enteras del movimiento tienden en esa dirección.
«De Marx a Foucault: poder y revolución»: Jorge Luis Acanda
La obra de Foucault se ha prestado a lecturas divergentes. Una nos lo presenta como apóstol del estructuralismo y proto-postmodernista, alguien que habría avanzado mucho de los elementos básicos de la ideología de la postmodernidad. Es cierto que encontramos en sus escritos elementos que dan pie a esta interpretación. Pero no es menos cierto que podemos encontrar otros muchos elementos – y esta vez no sólo en su obra, sino también en su vida – que avalan otra imagen: la de un Foucault revolucionario y situado en la línea de la teoría crítica. Aunque sus propuestas conceptuales se afincan en una reflexión provocadora en torno a los ocultos y complejos mecanismos de difusión capilar del poder, desde la derecha se ha producido una lectura de su herencia que intenta monopolizarlo en favor de un mensaje paralizante y desmovilizador. Tenemos que establecer una relación dialéctica con su obra, asumiéndola en una recepción que ha de ser crítica por constructiva.
«La cuestión del poder en Marx»: Adolfo Sánchez Vázquez
La cuestión del poder en Marx es una de las más debatidas de su pensamiento desde una perspectiva o retrospectiva actual. Antes de abordarla, no será superfluo adentrarse en el terreno más general de la naturaleza del poder. Siguiendo un viejo uso conceptual, digamos primero lo que, a nuestro juicio, no es el poder. No es una cosa o la cualidad de un objeto en sí que se conquista, posee o mantiene. Tampoco es la cualidad o capacidad de un sujeto en sí, ya que éste sólo dispone de ella en virtud de un conjunto de condiciones o circunstancias que hacen posible su poder. Y esto puede documentarse tanto con el ejemplo de personalidades históricas excepcionales (un César, un Napoleón o un Lenin) o el de un individuo francamente mediocre como Luis Bonaparte, que, de acuerdo con el retrato que de él trazó Marx en El 18 brumario…, parecía negado personalmente para alcanzar el poder que efectivamente alcanzó. Así pues, el poder no es propio de un objeto ni de un sujeto en sí. Sólo existe en relación con lo que está fuera de él: circunstancias históricas, condiciones sociales, determinadas estructuras, etcétera. El poder no es inmanente. Algo exterior a él lo hace posible, necesario y lo funda. Pero el poder no sólo se halla en relación sino que él mismo es relación. ¿Entre qué y qué?; no entre los hombres y las cosas, aunque el dominio de aquellos sobre éstas, sobre la naturaleza, determina ciertas relaciones de poder entre los hombres.
«Antonio Gramsci, giorni del carcere»: Lino Del Fra
Eminentemente político, este film de Lino Del Fra, Antonio Gramsci: i giorni del carcere (1977), es más que un simple bio pic. Es un manifiesto por la libertad de expresión, por el derecho a pensar diferente y a poder expresarlo. Si bien es cierto recrea con bastante realismo y rigurosidad histórica los años que Gramsci pasó en la cárcel, es también una oportunidad única para repasar muchos de los postulados del teórico comunista italiano que impregnan la película. Toda ella está salpicada de sus frases y postulados más conocidos. Uno puede ir identificando muchas de ellas a medida que avanza la película que podemos apreciar íntegra en Google Videos. Es también una rigurosa reconstrucción de los años de apogeo del fascismo y de la lucha con el movimiento comunista italiano.
«Ética y marxismo»: Adolfo Sánchez Vázquez
NOS PROPONEMOS EXAMINAR aquí las relaciones entre ética y marxismo. Con este objeto partimos de establecer una distinción entre ética y moral que no siempre suele hacerse, incurriendo en la consiguiente confusión de términos. Pues bien, por moral entendemos una forma específica del comportamiento humano, individual o colectivo, que se da realmente, o que se postula que debiera darse. Y por ética entendemos la atención reflexiva, teórica, a la moral en uno u otro plano –el fáctico o el ideal– que no son para ella excluyentes. Vale decir: a la ética le interesa la moral, ya sea para entender, interpretar o explicar la moral histórica o social realmente existente, ya sea para postular y justificar una moral que, no dándose efectivamente, se considera que debiera darse.
«Historia y lecciones del neoliberalismo»: Perry Anderson

Anualmente en Davos, Suiza, se realiza un foro internacional al cual asisten importantes dirigentes de las potencias económicas y políticas del mundo capitalista. En 1999, en la misma ciudad y época, organizaciones populares de diversos países como Los Sin Tierra de Brasil, los sindicatos de Corea del Sur, la Federación Campesina de Burkina Faso, así como el Comité para la Anulación de la Deuda Externa del Tercer Mundo, CADTM, y la Asociación para la Tasación de las Transacciones Financieras Internacionales, ATTAC, realizaron una reunión alternativa para oponerse a la orientación política neoliberal sobre la economía mundial Con el título El otro Davos. Globalización de la resistencia y de las luchas, los investigadores François Hourtat y François Polet recopilaron las ponencias de esa reunión. A esta recopilación pertenece el presente artículo del historiador Perry Anderson, destacado investigador social de la Universidad de California, cuyos libros sobre la transición del feudalismo al capitalismo y sobre el surgimiento del Estado absolutista constituyen valiosa contribución a la bibliografía historiográfica internacional. En este artículo Anderson analiza los períodos de la formación histórica del pensamiento neoliberal y sus nefastos efectos en el desarrollo económico mundial.
























