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«Marxismo e feminismo»: Angélica Lovatto e Paulo Barsotti
A iniciativa de dedicarmos uma página especial do blog à problemática do “Marxismo e Feminismo” surgiu de uma provocativa e efusiva manifestação de uma leitora, Eduarda de Lemos, que nos escreveu por ocasião do lançamento do blog. Nessa oportunidade, ela afirmava “é de enlouquecer por aqui olhando as publicações (do blog), sem contar que está bem organizado!”; igualmente fazia uma sugestão para que se criasse um tópico especial sobre marxismo-feminismo no blog. Nossa leitora, inclusive, reconhecia que nele já havia alguns textos sobre o tema, “mas ficaria lindamente lilás se tivessem muitos outros”.
A partir dessa manifestação, outros membros de nosso Conselho Editorial e Consultivo foram apoiando e estimulando a ideia. Dentro dos princípios que norteiam marxismo21, construiu-se, pois, esta página especial.
Rosa Luxemburg (Margarethe von Trotta, 1986)
Sinopsis: Con gran rigor histórico, narra un retrato de la líder socialista Rosa Luxemburg, desde fines del siglo XIX hasta su muerte en 1919. El guión de cuatro partes y un prólogo presenta a Rosa durante prisión en Wronke, en 1917. La primera parte retrocede a fines del siglo pasado y comienzos del actual. Rosa Luxemburgo se halla al principio de su carrera como periodista de cuestiones políticas y militante del partido socialista. Más que el éxito profesional, desea ser una mujer al lado de Leo Jogiches, su amante y compañero de lucha. Luego de una breve estadía en Varsovia, adonde acude Rosa para prestar su apoyo a la primera Revolución Rusa, se ve detenida y encarcelada por este motivo, hasta que los compañeros del Partido Socialista alemán obtienen su rescate. En 1906, regresa a Berlín. A partir de ese momento, su historia es narrada en forma cronológica hasta su muerte en enero de 1919. Estas informaciones históricas acerca de la revolucionaria Rosa Luxemburgo constituyen una parte importante en el film. Pero igual importancia posee la descripción del mundo de esta mujer.
«Apuntes para una discusión sobre El orden de El Capital»: Luis Alegre, Carlos Fernández Liria, Eduardo Maura y Jacobo Muñoz
Pasajes. Revista de Pensamiento contemporáneo«Gramsci & Hegemony»: Peter D Thomas
Gramsci & Hegemony | Peter D Thomas | Counterforum | London | 3 May 2010«Ernesto Che Guevara: El sujeto y el poder»: Néstor Kohan
Nota introductoria del autor a la segunda edición
Ernesto Che Guevara: El sujeto y el poder constituye la segunda edición (aumentada) de aquella que apareció por primera vez con el título Ernesto Che Guevara: Otro mundo es posible. Hemos decidido que el volumen aparezca con este otro título, que nombra alguno de sus capítulos, porque expresa y sintetiza mejor los debates fundamentales del pensamiento político y filosófico contemporáneo que intentamos abordar. Se trata de una doble discusión.
En torno al poder, horizonte y desafío central de los movimientos sociales y políticos que se oponen al capitalismo; y en torno a la dialéctica, método de pensamiento de los sujetos sociales que continúa siendo útil para comprender críticamente el sistema capitalista mundial como una totalidad concreta. Los ensayos aquí reunidos pretenden aportar argumentos desde una posición crítica tanto frente a quienes eluden o evaden el problema fundamental de cualquier cambio social radical como frente a quienes promueven un abandono de toda perspectiva dialéctica y humanista en aras del posmodernismo y otras variantes filosóficas análogas.
«Para leer a Spinoza»: Francisco Fernández Buey
Baruch Spinoza nació en Ámsterdam el 24 de noviembre de 1632 y murió en La Haya el 21 de febrero de 1677. Procedía de una familia de judíos sefardíes inmigrantes de la península ibérica y fue educado en la comunidad judía de la ciudad holandesa en una época de considerable influencia del calvinismo. En su juventud leyó a algunos de los escolásticos españoles y las obras de la filosofía judía medieval. Pero en su formación entran también la lectura de Descartes y de Hobbes, cuya influencia se percibe respectivamente en lo que serían su ontología, su teoría del conocimiento y su teoría política. También se relacionó con algunos representantes de las heterodoxias judías españolas. Debido a esto último, en 1656, Spinoza fue expulsado de la comunidad judía ortodoxa y desterrado de la ciudad. Se tiene noticia de una Apología para justificarse de su abdicación de la sinagoga, escrita en español ese mismo año, que se ha perdido.
Después de la expulsión de la sinagoga Spinoza vivió primero en las afueras de Ámsterdam. Allí, para ganarse la vida, trabajó en el pulido de lentes para observaciones astronómicas y entró en relación con cristianos liberales también considerados heterodoxos. Para ellos o por la solicitud de estos librepensadores cristianos, entre los que tuvo varios discípulos, escribió Spinoza, hacia 1660, su primera obra conocida: una Tratado corto sobre Dios, el hombre y la salvación de su alma. Este Tratado corto avanzaba, aunque con una forma distinta (en parte dialogada), algunas de las ideas centrales de lo que sería su Ética. Al parecer, se lo dictó a algún alumno discípulo y el Tratado corto quedó inconcluso. No se publicó en vida de Spinoza, aunque circularon copias entre los próximos.
Entrevista a la Dra. Diana Fuentes sobre el Discurso Crítico y sus Referentes
La Dra. Diana Fuentes ha sabido aprovechar como pocos la posibilidad de estudiar con marxistas de la talla de Adolfo Sánchez Vázquez, Bolívar Echeverría y Michel Löwy. Ello se nota en la calidad de sus exposiciones y de su ejercicio docente en la universidad. La necesidad de pensar críticamente el mundo moderno con el propósito de transformarlo nos llevan a reflexionar sobre la naturaleza del discurso crítico y sobre la impronta del marxismo crítico producido en México, marcado sin duda por la obra de Adolfo Sánchez Vázquez y Bolívar Echeverría. En esta tarea los referentes clásicos del “marximo occidental” son indispensables: György Lukács, Karl Korsch, Antonio Gramsci, Max Horkheimer, Theodor Adorno y Walter Benjamin entre otros.«Hegel, Marx, Lenin y la Revolución en el pensamiento y la pasión de Raya Dunayevskaya: ¿cuál es su relevancia para la América Latina del siglo xxi?» Eugene Gogol
Este año se celebra el centenario del natalicio de Raya Dunayevskaya (1910 – 1987). Los tiempos actuales, a finales de la primera década del siglo xxi, son muy diferentes de aquellos que Raya Dunayevskaya enfrentó en la primera mitad del siglo xx. Ya ha colapsado el imperio ‘capitalista de estado’ soviético, que había surgido con posterioridad a la Segunda Guerra Mundial, desafiando a los Estados Unidos durante cuatro décadas en el dominio hegemónico del mundo. Ya no estamos más en presencia del mundo bipolar que Dunayevskaya constantemente estudió, sino en un mundo unipolar regido por una superpotencia hegemónica. Se ha disipado la posibilidad de la subjetividad revolucionaria, como fue expresada en los movimientos sociales y revoluciones de izquierda, vibrantes en las décadas del cincuenta, sesenta y setenta, mientras que muchos movimientos religiosos fundamentalistas están en auge. A diferencia de la época en la cual las ideas del marxismo eran debatidas abiertamente y con entusiasmo, mucho del pensamiento posmoderno refuta la idea de la revolución, censura cualquier cometido revolucionario del pensamiento dialéctico y se cuestiona la existencia de la subjetividad revolucionaria.
Si examinamos brevemente las tres dimensiones que caracterizan los tiempos actuales: 1) un desenfrenado capitalismo globalizado bajo la Pax Americana; 2) la amenaza de un oscurecimiento del pensamiento dialéctico y 3) la falta aparente de un concepto de la subjetividad revolucionaria, entonces el ‘nuevo comienzo’ que Dunayevskaya estuvo forzada a buscar seis décadas atrás, parece ser necesario para estos tiempos.
«La expropiación del tiempo en el capitalismo actual»: Renán Vega Cantor
No les tengas miedo a lo sagrado y a los sentimientos, de los «El desarrollo del capital en acción revolucionaria consciente. Crítica de la teoría científica»: Juan Iñigo Carrera
1. De lo que se trata es de cambiarlo
La construcción de la sociedad de los individuos libres – o sea, de los individuos conscientemente asociados – es la crítica más genuina al modo de organización actual de la sociedad. ¿Se muestra la teoría científica crítica del modo de producción capitalista – o sea, la teoría científica que se define a sí misma como la expresión directa de la conciencia libre en contraposición a la enajenación general de la conciencia en el modo de producción capitalista – a la altura de esta necesidad social?
La realización de la sociedad basada en la libre individualidad se rige necesariamente mediante el desarrollo, por cada individuo, del conocimiento pleno de sus propias determinaciones concretas. Por lo tanto, es la aniquilación misma de toda utopía. Es, igualmente, la aniquilación de las formas enajenadas en que toma forma la organización del proceso de metabolismo social mediante la producción de valor; para empezar, de la aparente independencia individual abstracta a través de la cual se impone la interdependencia social general a espaldas de los interesados. Es, pues, la aniquilación de la moral y de la justicia. Sin embargo, si el rescate de las utopías y la concepción de la justicia y la moral como los fundamentos de la necesidad de la transformación social tienen un campeón hoy día, éste no es otro que la teoría crítica del capitalismo. Al mismo tiempo, esta teoría no cesa de poner a la organización general del proceso de vida social – o sea, la relación social general – en relación exterior con sus formas concretas necesarias de realizarse. Sólo así ha podido representarse acríticamente a un proceso nacional de acumulación de capital en donde la propiedad de éste era íntegramente colectiva al interior del ámbito nacional (y, por lo tanto, tan capital para el conjunto de la clase obrera y tan privado para las clases obreras de los demás países como el que más), como la superación realizada del modo de producción capitalista, como el socialismo o comunismo realizados. O, visto a la inversa, sólo así ha podido representarse a las formas brutales propias de la enajenación de las potencias humanas como potencias del capital en las cuales dicho proceso tomaba forma, como abstractas desviaciones, traiciones, burocratizaciones, respuesta a presiones externas, insuficiencia democrática, resabios autoritarios, etc. del socialismo en su realización.
Vídeos del Congreso Pensar con Marx: Potencia de una obra y actualidad de un proyecto
Pensar con Marx significa reconocerlo como un clásico, que en cuanto tal nos interpela y constituye una herramienta teórica indispensable para dar cuenta de nuestro presente.
Este congreso tiene por finalidad llevar a cabo una reconsideración de la figura de Karl Marx desde la perspectiva de su aportación a las ciencias sociales, esto es, a la filosofía, a la sociología, a la política, a la economía y a la historia. Se tratará asimismo de valorar la actualidad o inactualidad de Marx desde los desafíos del mundo globalizado.
Este Congreso supone además la inauguración histórica en el Estado español del debate reabierto sobre la vigencia de la teoría económica marxiana en general, y la teoría del valor en particular; reapertura que ya ha tenido lugar en otros países tales como Francia y Alemania a la luz del crítico contexto económico-político mundial actual.
En cualquier caso, pensar con Marx no es sólo pensar: se trata de ejecutar un proyecto de plena vigencia.
Vídeos del Congreso «Pensar con Marx: potencia de una obra y actualidad de un proyecto» celebrado en la Universidad Complutense de Madrid los días 23, 24, 25 y 26 de Febrero de 2009. Organizado por la Caverna- Red Usem.
Enlace al programa del congreso: http://fs-morente.filos.ucm.es/pensarconmarx/programa.pdf
«Adolfo Sánchez Vázquez: rebelión, antifascismo y enseñanza»: Stefan Gandler

Foto: Yazmín Ortega Cortés/ archivo La Jornada
Conocí a Adolfo Sánchez Vázquez en el otoño de 1988, cuando estuve por primera vez en México, por una estancia de seis meses. Asistí a una clase suya en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México y desde el primer día me asombró su personalidad y su pensamiento. Fue la primera vez que entré en contacto directo y prolongado con alguien que había luchado contra el fascismo europeo. En Alemania y Austria, donde había vivido anteriormente, no era posible. Casi todos habían sido asesinados por los nacionalsocialistas, y los que se salvaron de este “destino” por haber salido al exilio optaron, en general, por no volver a vivir en el país de sus perseguidores. El antifascismo de los años treinta y cuarenta en Europa era para mi generación –a pesar de los pocos años que habían pasado desde entonces– un asunto “histórico”. Estábamos acostumbrados, al ver a alguien mayor de sesenta años de edad en el tranvía, en el autobús o en la calle, a preguntarnos en qué campo de exterminio o campo de concentración habría realizado sus “servicios” a favor del genocidio de los judíos y gitanos europeos, a favor de la Shoah, a favor de la persecución y el asesinato de gran parte de la oposición política en Alemania y Austria y los países ocupados hasta algunos años atrás. En el mejor de los casos, pensábamos que a lo mejor esa persona había sido “apolítica” en el nazismo, lo que por lo general era una falacia, ya que la pasividad en esa época era, con cierta necesidad, una complicidad más o menos implícita.
«Gender, Work and Reproduction in the Crisis»: Historical Materialism 2012

«Occupy Reproduction: Movements, Commons and the Grand Domestic Revolution«: Silvia Federici
«Economía no liberal para liberales y no liberales»: Diego Guerrero
«Soy antiliberal porque el liberalismo es mentira. Todo él es una mentira de principio a fin, pero una mentira que, por desgracia, engaña a mucha gente y la hace más feliza de lo que se merece. Es una «retórica de la libertad» que no contiene ni medio gramo de auténticas libertades. O mejor dicho, es una libertad que se asienta en la «libertad de explotación», que sólo está al alcance de un pequeño porcentaje de la población. Esta falsa libertad se mantiene y se propaga porque la gente no se ha rebelado todavía contra esta falsedad. Porque somos demasiado sumisos -por ahora- ante (ante, bajo y con) la legalidad y la legitimidad de que la mayoría tengamos que someternos a la exigencia de dejarnos explotar y dejarnos extraer plusvalor (a partir de la parte de nuestra jornada laboral que no nos pagan) como condición ineludible para poder sobrevivir y vivir la vida que nos corresponde, ésa tan pobre y gris que caracteriza a nuestra figura de asalariados o mercaderes de fuerza de trabajo».
«Derecho, Estado y propiedad / La libertad republicana contra la concepción liberal del Estado»: Luis Alegre Zahonero, Carlos Fernández Liria & Daniel Iraberri Pérez
Hay muchas formas de matar:Pueden meterte un cuchillo en el vientre.
Quitarte el pan.
No curarte de una enfermedad.
Meterte en una mala vivienda.
Empujarte hasta el suicidio.
Torturarte hasta la muerte por medio del trabajo
Llevarte a la guerra…
Solo pocas de estas cosas están prohibidas en nuestro Estado.
Bertolt Brecht, Me-Ti. El libro de los cambios, 1937.
Desde sus orígenes, para la corriente principal de la tradición marxista el aparato del Estado no ha sido «nada más que» una herramienta de explotación y dominación de clase. En este sentido, como es lógico, la discusión sobre cuándo y cómo cabría lograr la abolición del Estado ha sido una constante.1

La Caverna-redUsem






















