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«Spectres and struggles»: Michael A. Lebowitz
May 3, 2013 — Links International Journal of Socialist Renewal — The above talk was presented in Zagreb, Croatia, at a conference organised by the Centre of Workers’ Studies. (More videos are available at http://www.youtube.com/user/SkriptaTV?feature=watch.)
A spectre is haunting the working class of Europe (both east and west) and the working class of developed capitalism in general. That spectre is the spectre of communism. For the working class, that frightful hobgoblin is a society of little freedom, a society of workers without power (in the workplace or community) and a society where decisions are made at the top by a vanguard party which views itself as the sole repository of truth. Of course, this was not what communism meant for Karl Marx and Frederick Engels nor, indeed, for Lenin.
But now in the 21st century, it is not the 19th century dream that the working class thinks about. Rather, it is the experience of the 20th century. That memory (both real and exaggerated) has seized the minds of masses; it acts therefore as a material force not easily dissolved by the mantra, “Communism! Communism!”, chanted by philosophers and other magicians of the word.
We need a new vision, a new dream. As Hugo Chavez declared in Porto Alegre in 2005, “We have to re-invent socialism.”
«Simón Bolívar y nuestra Independencia» : Conferencia de Néstor Kohan
Conferencia de Néstor Kohan «Simón Bolívar y nuestra Independencia» pronunciada en el marco del Seminario del Partido de los Trabajadores de Méjico, 2013, dónde Kohan presenta las principales tesis de su último libro «Simón Bolívar y nuestra Independencia. Una mirada latinoamericana» publicado en abril de 2013 por la Editorial Yulca. más info. www.editorialyulca.com
«El Poder, la Actividad y la Plenitud Humana»: Andy Blunden
La Teoría de la Actividad es antes que nada una teoría sobre la plenitud humana. «Plenitud humana» es la traducción que se suele hacer de la palabra griega eudaimonia, el concepto central de la ética de Aristóteles. En su calidad de corriente del pensamiento científico, la Teoría de la Actividad tiene el gran mérito de que su concepto central –el «proyecto colaborativo», al que se refiere también como «una actividad»– es a la vez un concepto descriptivo, explicativo y normativo.
Es decir, la Teoría de la Actividad es una teoría científica que es simultáneamente una teoría ética. No solo vemos el mundo como formado por proyectos colaborativos, y usamos los proyectos colaborativos en la consecución de la plenitud humana, sino que también propugnamos la colaboración como norma de la vida secular. La forma en que las personas deberían relacionarse es colaborando unas con otras en proyectos.
«Alternatives al model de societat capitalista»: Josep Manel Busqueta
Josep Manel Busqueta, Miembro de
Seminario Taifa de Economía Crítica
Lugar: Salón de Actos de la Facultad de Ciencias Sociales
Carrer De Albalat dels Tarongers, Campus dels Tarongers. 46021 Valencia
Seminario 2013: Caminando por otra senda (apuntes para la transformación social)
«Textos de dos grandes gramscianos internacionalistas: Manuel Sacristán y Francisco Fernández Buey»: Salvador López Arnal (editor)
En el aniversario de la muerte de Antonio Gramsci (1891-1937)
“Hace 30 años daba Radio Barcelona la noticia de la muerte de Antonio Gramsci (el 27 de abril de 1937,.a los 46 años de edad y a los seis días de haber cumplido condena bajo el primero de los fascismos europeos”. Así iniciaba Manuel Sacristán, en 1967, su texto sobre “La formación del marxismo de Gramsci” (Sobre Marx y Marxismo, Icaria, Barcelona, 1983, pp. 62-84). La noticia, si no ando errado, fue dada por el bridagista internacionalista italiano, el gran anarquista Carmelo Berneri.
Años después, unos textos de urgencia en su honor, sobre la obra del autor de los Quaderni, en este 76 aniversario de su prematuro fallecimiento, de dos grandes gramscianos hispánico-internacionalistas. Ambos, Sacristán y Fernández Buey, penetraron como pocos en la filosofía, en la política y en la vida del revolucionario sardo. Sea este “¿qué es el hombre?” de Sacristán, de 1969 a título de ejemplo: “Gramsci propone un marxismo al que llama “filosofía de la práctica”. Esta filosofía de la práctica no es un pragmatismo, sino un modo de pensar que historiza los problemas teóricos al concebirlos siempre como problemas de cultura y de la vida global de la humanidad… La filosofía ha de entenderse en la práctica de la humanidad, “concretamente, es decir, históricamente”. Por eso el tema del hombre es “el problema primero y principal de la filosofía”, de la práctica.
«Bibliografía (provisional) de Francisco Fernández Buey»: Salvador López Arnal y Jordi Mir
Presentación
El sustantivo es lo esencial, no el adjetivo. En nuestro caso, la afirmación inversa es la verdadera. Esta aproximación a la obra de Francisco Fernández Buey es un primer intento, o uno de los primeros intentos, y está lejos, muy lejos de convertirse en una bibliografía de referencia del autor de La gran perturbación.
No hemos podido investigar apenas los probablemente numerosos papeles clandestinos que el reconocido luchador antifranquistacomunista escribió a lo largo de sus prolongados años de arriesgada militancia clandestina. Sólo hay alguna huella de todo ello en nuestro trabajo. Ni tan siquiera hemos podido mirar detalladamente sus artículos en la prensa generalista de estos 30 últimos años e incluso en revistas que él, junto a su maestro, amigo y compañero Manuel Sacristán, hicieron tan suyas como Materiales o mientras tanto. No es imposible que en este ámbito tan próximo habite algún olvido, poco o nada excusable. De igual modo, la relación de traducciones que hemos incluido al final del trabajo dista mucho de ser exhaustiva y de estar comprobada en todas sus entradas.
«La filosofía no sirve para nada. Justo por eso debería servir para gobernar»: Carlos Fernández Liria
Nacido en Zaragoza en el año 1959, Carlos Fernández Liria es profesor de Filosofía en la Universidad Complutense de Madrid. Su labor docente nunca ha supuesto un impedimento para desarrollar una ferviente actividad política (Izquierda Anticapitalista) y participar con distintas iniciativas populares. Es autor de numerosos libros, muchos de ellos premiados con prestigiosos galardones, entre los que destacan El materialismo (Síntesis), Geometría y Tragedia (Hiru) o El orden de El Capital (editado por Akal y coescrito junto a Luis Alegre Zahonero). Conversamos con él con ocasión de la publicación de su último libro, ¿Para qué servimos los filósofos? (Catarata), sobre el estado actual de la filosofía y su papel en una sociedad que parece estar dominada por el poder económico.
Como profesor de Filosofía en la Universidad Complutense de Madrid, y tras la imposición del Plan Bolonia en los planes de estudio, ¿se atreve a hacer un diagnóstico del estado actual de esta disciplina?
Estamos en un momento muy difícil para la filosofía. A la devastación introducida por el ministro Wert en la enseñanza secundaria hay que sumar la situación en la que el Plan Bolonia y la crisis económica van a dejar las facultades de Filosofía. La antigua licenciatura de Filosofía, que contaba con 3.200 horas lectivas, se verá reducida a cosa de 900 horas de estudios de filosofía. Y 900 horas son absolutamente insuficientes para entender un texto cualquiera de la historia de la filosofía. La dificultad de un texto de Aristóteles, de Kant, de Hegel (o de Foucault o de Habermas) es siempre inmensa. La historia de la filosofía exige mucho tiempo de estudio, mucha paciencia, un trabajo que a veces parece inabarcable. Este trabajo, por cierto, es muy improbable sin contar con la ayuda de buenos profesores. La verdad es que los alumnos de la licenciatura, tras cursar 3.200 horas, reconocían salir con una formación muy modesta y sabían que, si de verdad les interesaba la filosofía, les esperaba toda una vida de esfuerzos incansables. Los alumnos del “grado Bolonia” no alcanzarán, sin embargo, más que una formación banal de cultura general sobre filosofía. Ahora bien, la filosofía es exactamente lo contrario que la cultura general. El resultado será, sencillamente, una estafa.
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«¿Brotará socialismo del chavismo?»: Claudio Katz
RESUMEN
El proceso bolivariano ingresa en una etapa de definiciones. La derecha ensayó una presión golpista sin las condiciones del 2002. Intensificarán las campañas destituyentes, tentarán a los militares e impulsarán el revocatorio. El oficialismo logró una ajustada victoria remontando los inesperados efectos del fallecimiento de Chávez y sorteó el fantasma de la derrota sandinista. Padece una declinación de votos por causas muy conocidas, pero tiene margen para remontar la adversidad.
La radicalización renovaría las energías y la opción conservadora desmoralizaría al chavismo. Son dos cursos opuestos para afrontar la ineficiencia, la corrupción y la inseguridad. Chávez se sobrepuso a situaciones más difíciles girando a la izquierda e incentivando la acción popular. No aceptó el techo del nacionalismo burgués y rehabilitó el proyecto socialista. Sus discípulos pueden retomar esa conducta.
La desaparición de la URSS y el fin de las dictaduras obligan a reconsiderar la estrategia socialista. Se impone combinar la acción electoral con la construcción del poder y el resguardo defensivo, tomando en cuenta la peculiaridad de una economía petrolera.
La victoria de Maduro afecta la estrategia de maquillajes imperiales y refuerza la necesidad de proteger a toda la región de las tragedias que soporta África y Medio Oriente. La articulación de movimientos sociales del ALBA ofrece un nuevo ámbito de aglutinamiento por abajo por la emancipación socialista.
Desde hace varios años Venezuela es el principal laboratorio latinoamericano de transformaciones políticas y sociales. En toda la región se observa con gran expectativa que sucederá con el chavismo sin Chávez. Es indudable que el país ingresará en etapas muy diferentes si el proceso se radicaliza o estanca.
«Se deben crear Instituciones que afirmen la vida»: Entrevista a Enrique Dussel
En Lausana, en el marco del Coloquio Internacional Penser l’émancipation, Luis Martínez Andrade entrevistó al filósofo argentino mexicano Enrique Dussel (1934), el mayor pensador de la lengua española en nuestro tiempo. Es fundador de la Filosofía de la Liberación. Desde 1975 se exilió en México. Teología de la liberación y organización de las bases son algunos puntos que se tocan en esta entrevista imperdible.
Luis Martínez: En su libro 20 tesis de Política usted plantea re-pensar la Política y lo Político desde un paradigma emancipador. América Latina ha padecido durante más de cinco siglos el peso de la Colonialidad del Poder y la Colonialidad del Saber ¿Cómo realizar el proyecto trans-moderno desde el Estado?
Enrique Dussel: Precisamente. Mi libro 16 tesis de Economía Política va a complementar a las 20 tesis de Política[1]. El marxismo no desarrolló de manera profunda las categorías políticas. Marx redactó El Capital, pero no escribió tres tomos sobre el “El Estado”. Allí, en el Estado tenemos una polémica con Raúl Zibechi o con John Holloway, terrible. Por su parte, García Linera no escatima en sostener que precisamos del Estado. Por mi cuenta, yo digo: “cuidado, el Estado no es capitalista, ya existía en Egipto hace cinco mil años”. Incluso, Samir Amín dice del Estado que es una institución ambigua, pero necesaria. No este Estado sino otro Estado que hay que construir. La visión neoliberal no va a transformar el Estado. Ni siquiera partimos de ella. Lo transformará la democracia participativa pero articulada a la democracia representativa. Allí me opongo a Zibechi y a Holloway y, al mismo tiempo, le digo a García Linera que las contradicciones entre la universalidad y la particularidad son contradicciones creativas y, en ocasiones, destructivas. La cuestión es crear un Estado que responda a una nueva definición del “poder político”, no como dominación sino como afirmación de la vida. Se deben crear Instituciones que afirmen la vida. Cuando no funcionen hay que transformarlas. Pero el único criterio es la democracia participativa, es decir, cuando el pueblo, desde la base, con democracia directa (La comuna hasta el nivel Nacional, como en Venezuela), pueda participar y poner coto a la representación que también es necesaria. La democracia liberal es representativa pero no existe la participación. Sin embargo, Holloway y Negri proponen una democracia de acontecimientos (événements), una democracia desarticulada y participativa, sin representación. Son idealistas, porque no caen en la cuenta de que hay que resolver la cuestión del Estado. Para ellos, el Estado es burgués y no se puede aceptar. Esto es peligroso, porque es la extrema izquierda que se une con la extrema derecha. Esto es Nozick y el Estado mínimo[2]. Esto es Bush que dice: “el Estado no funciona. El ejército se puede privatizar”. Hay un anarquismo de derecha. El Estado es necesario, por supuesto, no el Estado burgués. En la economía también hay instituciones. Las tres instituciones básicas de la económica son la empresa productiva (que existe desde el neolítico), el mercado –hasta el tianguis con su moneda: el “cacao”– y la regulación del Estado. Son instituciones que funcionan en el capitalismo y que no lo hacen bien en el sistema socialista. Tenemos que redefinirlas en la trans-modernidad. La empresa productiva tiene que ser distinta a la propiedad privada y a la propiedad estatal soviética –que no fue democrática ni tomó en cuenta al obrero–, el mercado que es competitivo, pero a la competencia hay que regularla. No hay que eliminar la competencia. El Estado participativo debe regular el mercado. Y el capital financiero debe estar en manos del Estado participativo. La planificación debe estar en manos del Estado participativo. Es una nueva concepción del Estado y una nueva concepción de la economía que no es socialismo real. Hay que tomar del socialismo lo mejor, quizá solo el nombre. Y digo solo el nombre, porque el proyecto es económicamente, políticamente, culturalmente, míticamente y religiosamente distinto al socialismo moderno. Tenemos que ir más allá de la modernidad.
Intervista a Paul Mattick (1978)
Intervista a Paul Mattick, 1978, curata da Claudio Pozzoli
http://paulmattickarchivio.blogspot.it/
Archivio su articoli e libri in italiano di Paul Mattick
Homenaje «Comprender, luchar, amar: la vida y el pensamiento de Paco Fernández Buey»
En pasado mes de diciembre se celebró un acto homenaje al filósofo y activista Francisco Fernández Buey. Paco, que también era miembro del consejo de redacción de la revista Papeles de relaciones ecosociales y cambio global, reunió al recordarle a distintos amigos y compañeros que se dieron cita este día y participaron en las dos mesas coloquio que se realizaron. Nombres como Joaquim Sempere, Reyes Mate, Salvador López Arnal o Rafael Díaz Salazar.
«Marx’s Concept of the Alternative to Capitalism»: Peter Hudis
Friday, March 8, 2013
Is There an Alternative to Capitalism? The ongoing global recession, as well as the Occupy movement and the European protests against austerity, have raised anew the question: is there an alternative to capitalism as an economic and social system? Oakton
professor of humanities and philosophy Peter Hudis, author of Marx’s Concept of the Alternative to Capitalism, discusses ongoing efforts by several contemporary thinkers to address this question.
«Los puntos de la brújula: hacia una alternativa socialista»: Erik Olin Wright
Durante casi todo el siglo XX, el socialismo constituyó la matriz ideológica central para imaginar alternativas al capitalismo y orientar las luchas anticapitalistas, aun si el establecimiento de un orden socialista no era un objetivo político inmediato. Pero si bien las disposiciones institucionales históricamente vinculadas al socialismo se consideran ahora incapaces de cumplir sus promesas, muchas de las críticas socialistas tradicionales del capitalismo parecen más apropiadas que nunca: la desigualdad, la polarización económica y la inseguridad en el empleo empeoran; corporaciones gigantes dominan los medios de comunicación y la producción cultural; la política es cada vez más sumisa hacia los grandes capitalistas y más insensible hacia los necesitados. La urgencia de una alternativa real al capitalismo es mayor que nunca.
Mi objetivo en este ensayo es proponer un marco para las eventuales alternativas al capitalismo a partir de la observación de que tanto la democracia social como el socialismo contienen el término «social»1. Este término sugiere normalmente un compromiso con el bienestar de toda la sociedad, más que con los estrechos intereses de elites particulares. En las versiones más radicales se confronta la «propiedad social» con la «propiedad privada»; pero en la práctica aquélla se ha reducido habitualmente a la propiedad estatal, por lo que el concepto de «propiedad social» acaba resultando de poca ayuda para el trabajo analítico. Argumentaré que lo «social» puede indicar un conjunto de principios y visiones que diferencian al socialismo tanto del proyecto capitalista como de lo que se puede llamar una respuesta puramente estatista al capitalismo. Estos principios giran en torno a lo que llamaré «incremento del poder social». En la primera parte situaré el problema de repensar el socialismo en el seno de una agenda más amplia de teoría social emancipadora. En la segunda parte presentaré una crítica sinóptica del capitalismo, señalando los problemas para los que el socialismo pretende ser una solución. En la tercera parte exploraré el problema general de elaborar alternativas institucionales creíbles a las estructuras existentes de poder y privilegio. En ella concretaré la idea de «incremento del poder social» y explicaré qué podría significar un socialismo basado en ésta. En la cuarta parte propondré un conjunto de vías al poder social que abarcan los principios de un socialismo «social». La quinta parte pone fin al ensayo con un análisis del problema de la transformación.
«Memoria, ideario y práctica de la democracia. Entrevista con Antoni Domènech»: Julio César Guanche
El republicanismo es una tradición política de más de dos mil años, que en los últimos dos siglos había estado cubierta en gran medida por la historia del liberalismo, que presentó las grandes conquistas republicanas como una larga evolución «liberal». Sin embargo, el origen de este es muy reciente: fue bautizado como tal apenas en 1812. La evolución liberal ha sido, en rigor, la de la oposición a las tesis republicanas, en particular sobre dos conceptos esenciales: la libertad y la propiedad.
Un neorrepublicanismo académico, recuperado en distintas versiones a partir de los años 60, goza hoy de gran relevancia en el debate académico y la política práctica, por ejemplo, con el comunitarismo y el propio liberalismo. Nombres como Bernard Bailyn, Gordon S. Wood, John G. A. Pocock, Quentin Skinner, Philip Pettit, han protagonizado en distintos momentos, y por diferentes vías, un revival académico neorrepublicano. De su mano, ganó nuevamente un lugar como la tradición central de la historia política, originada en el mundo clásico y proyectada hacia nuestros días, informando en el trayecto las revoluciones inglesa, holandesa y norteamericana, todo ello como forma de reivindicar de manera crítica los temas que el liberalismo había abandonado.
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«Feminismo y Marxismo: más de 30 años de controversias»: Andrea D’Atri
Desde lo que se ha dado en llamar “la segunda ola” del feminismo, las controversias entre esta corriente y el marxismo estuvieron a la orden del día. Creemos que no hubiera podido ser de otra manera: si el feminismo de la primera ola tuvo como interlocutor privilegiado al movimiento revolucionario de la burguesía –discutiendo sus parámetros de ciudadanía y derechos del Hombre que no incluían a las mujeres de la clase en ascenso –, el de los años ‘70 dialogó– y no siempre en buenos términos – con el marxismo, abordando cuestiones que van desde la relación entre opresión y explotación hasta la reproducción de los valores patriarcales al interior de las organizaciones de izquierda y el fracaso de los llamados “socialismos reales”.
























