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«Primitive accumulation versus contested reproduction»: Michael A. Lebowitz
May 4, 2013 — Links International Journal of Socialist Renewal — If we don’t understand a system as it is fully developed [its «being»] and thus its critical characteristics, we cannot investigate the «becoming» of those characteristics.
This is why Marx discussed primitive (or original) accumulation of capital only at the end of volume 1 of Capital. Exclusive focus upon the emergence of the new elements, however, is not real history. «Becoming» is two sided: it is both a coming into being and a passing away. The concept of primitive accumulation explores only the former; it considers the new being born but not the old struggling to remain alive. It is, in short, one-sided. Not only does it fail to explore on its own the struggle of the old for its reproduction but it also does not consider the interaction, the morbid symptoms and dysfunction when two sets of productive relations are engaged in contested reproduction with respect to their control of the elements of production.
What is lost? The centrality of class struggle — the struggle of two sides and the conditions thereby in which history is made. The paper considers various historical phenomena using the concept of contested reproduction.
«Para entender O capital»: David Harvey
O Geógrafo David Harvey esteve em Porto Alegre para apresentar a conferência «Para entender ‘O capital'», por ocasião do lançamento de seu livro homônimo. A mediação é do historiador Mathias Luce.
O evento integra o projeto «Marx: a criação destruidora», organizado em torno da publicação da edição definitiva do Volume 1 d’O capital, pela Boitempo Editorial. Apoio:
A conferência, ocorrida no dia 25 de março de 2013 no Teatro da Associação Médica do Rio Grande do Sul-AMRIGS, teve realização da Boitempo Editorial e da Fundação Lauro Campos, com apoio da Câmara Municipal de Porto Alegre.
«Marx, Kalecki , Keynes y la estrategia socialista: la superioridad de la economía política del trabajo sobre la economía política del capital»: John Bellamy Foster
Para ver con perspectiva histórica el estancamiento económico que afecta a los EEUU y a otras economías capitalistas avanzadas hay que retrotraerse a la grave desaceleración de 1974-75, que marcó el fin de la prosperidad de posguerra. La interpretación dominante de la recesión de mediados de los 70 dice que el pleno empleo de la primera época keynesiana sentó las bases de la crisis al robustecer la posición del trabajo en relación con el capital. [1] Según han venido sosteniendo muchos destacados economistas de izquierda cuya visión no difiere en este punto de la corriente académica dominante, el problema era la existencia de una clase capitalista “demasiado débil” y una clase obrera “demasiado fuerte”. [2] Con distintas pruebas empíricas, se atribuía comúnmente la caída a un aumento de la participación salarial en el ingreso, con la consiguiente contracción de los beneficios empresariales. Lo que ha venido en llamarse “teoría de la crisis por contracción de beneficios”. [3]
La Monthly Review jugó un papel clave en la introducción de una variante radical de la perspectiva de la “contracción de beneficios causada por el pleno empleo” en los EEUU publicando en su número de octubre de 1974 el artículo seminal de Raford Boddy y James Crotty “Class Conflict, Keynesian Policies, and the Business Cycle” [Conflicto de clase, políticas keynesianas y ciclo económico] [4] Ese artículo iluminaba el bien establecido hecho de que los salarios y los costes de mano de obra por unidad crecen cuando se acerca el pico máximo del ciclo económico, apuntando indiciariamente al colapso del auge. Sin embargo, los autores pasaron a sugerir que el incremento de la participación salarial en el ingreso en condiciones de pleno empleo era responsable en buena medida del gran declive económico entonces en curso. “Los capitalistas –escribían—, guiados por algo más que su instinto de clase, piensan que el pleno empleo sostenido es manifiestamente absurdo… La maximización de beneficios precisa evitar el pleno empleo sostenido”. Al sostener eso, los autores opusieron su perspectiva a la del gran economista marxista polaco Michał Kalecki, así como a las posiciones de Josef Steindl y Howard Sherman. [5]
«Crisis Theory, the Law of the Tendency of the Profit Rate to Fall, and Marx’s Studies in the 1870s»: Michael Heinrich
The development of crisis theory within the Marxian tradition has been central to much of our work in the last several years. The view that the various fragmentary references to crisis theory in the three volumes of Capital constitute a fully developed coherent structure, which only requires diligent exegesis, is a view that has never seemed sensible to us.
Recent research into the evolution of Marx’s manuscripts in connection with the production of the Marx-Engels-Gesamtausgabe (MEGA), the historical-critical edition of the complete writings of Karl Marx and Friedrich Engels, has confirmed our understanding in a very exciting way. It is now clear that Marx never ceased to develop his thinking on the phenomena of crises in capitalism, and never ceased to discard earlier formulations; for example, at the end of his life he was focused on questions of credit and crisis. Monthly Review rarely presents its readers with discussions of economic theory at a relatively high degree of abstraction; this, however, is such an occasion. We trust that the author’s exemplary clarity will permit ready access to readers with any degree of interest in Marx’s theory; for those who wish to become familiar with the conceptual outline of Marx’s work, we cannot do better than to recommend the author’s An Introduction to the Three Volumes of Karl Marx’s Capital (Monthly Review Press, 2012). —The Editors
El neoliberalismo como «proyecto de clase»: Entrevista con David Harvey
Por Elasa BouletDavid Harvey – Esto depende de la manera en que se define el modelo de acumulación flexible. Si se concibe el modelo para revitalizar el capitalismo en su conjunto, yo diría que sí, pero que ya fracasó desde el principio. Si el modelo se diseñó para concentrar y aumentar el poder de la clase capitalista, y en particular de determinadas franjas de la clase capitalista, ha sido todo un éxito. El crack de 2008 no fue sin duda un acontecimiento especial si se contemplan todos los cracks que han tenido lugar desde 1997: el de Asia oriental y sudoriental en 1998, los de Sudamérica en 2001. Todo ese periodo se caracterizó por breves etapas de crecimientos interrumpidas por otros tantos cracks, pero es indiscutible que estos cracks desempeñaron una función muy importante en la consolidación de una riqueza y poder cada vez mayores en fracciones cada vez más pequeñas de la clase capitalista. Creo que 2008 marcó simplemente un paso más en esta vía hacia la concentración de riqueza y poder. Por mi parte, comprendo el neoliberalismo ante todo como un proyecto de clase, de consolidación y de refuerzo de la dominación. Creo que 2008 no marcó el final de todo esto, una crisis de este proyecto de clase, sino un paso más.
«Entrevista a Andrew Kliman»: Esteban Mercatante
A continuación publicamos una conversación con el marxista norteamericano Andrew Kliman. Kliman es autor de Reclaiming Marx’s “Capital”, que defiende el llamado enfoque temporalista de la teoría del valor de Marx, y de The Failure of capitalist production. The Underlying causes of the Great Recession [El fracaso de la producción capitalista, las causas subyacentes de la Gran Recesión]. Es profesor en la Universidad de Pace. En esta oportunidad conversamos sobre su visión de la crisis, su teoría sobre la ley del valor, y sus opiniones sobre la situación del marxismo en los EE.UU.
Entrevista realizada en Julio de 2012
1- Recientemente publicaste The Failure of Capitalist Production [El fracaso de la producción capitalista], que es el resultado de una investigación sobre el funcionamiento de la economía norteamericana durante las últimas tres décadas. ¿Cuál es el principal resultado de tu investigación?
La Gran Recesión estaba a la espera de ocurrir. Había problemas no resueltos en el sistema de producción capitalista que se habían estado acumulado durante un tercio de siglo. La tasa de ganancia cayó y nunca llegó a recuperarse de forma sostenida, lo que derivó en tasas de crecimiento e inversión persistentemente débiles, lo cual a su vez resultó en cargas de deuda crecientes. Y estos problemas indujeron a los gobiernos a resolverlos o velarlos con políticas que permitieron una acumulación de deudas aún mayor.
«The Failure of Capitalist Production: Underlying Causes of the Great Recession»: Andrew Kliman
Economist Andrew Kliman discusses his book «The Failure of Capitalist Production: Underlying Causes of the Great Recession» (Pluto 2012). Many analyses of the Great Recession have been put forward from theories of unregulated finance, to Neoliberalism, to rising inequality. Kliman’s book is the first to put forward, based on in-depth empirical analysis of US data, that Marx’s theory of the Tendency of the Rate of Profit to Fall can explain these events. This talk will also present some of Kliman’s most recent work on the contentious issues of wages and inequality.
Kliman’s conclusions have immediate political implications. Short of a socialist transformation the only way to escape the ‘new normal’ of stagnation is to restore profitability through full-scale destruction of the value of existing capital assets, something not seen since the Depression of the 1930’s.
«Conspirando desde la cocina»: Nicole Cox y Silvia Federici
«Crisis theory and the great recession»: Riccardo Bellofiore
Riccardo Bellofiore – Crisis theory and the great recession: a personal journey from Marx to Minsky
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DPU: http://dpu.mirovni-institut.si/index.php
FB stran: https://www.facebook.com/pages/Delavs…
«The necessary reconstitution of the historical dialectic»: István Mészáros
AS WE know, the modern state was not formed as a result of some direct economic determination, as a mechanical super-structural outcrop, in conformity to a reductivist view of the sup-posedly one-sided material domination of society, as presented in the vulgar Marxist conception of these matters. Rather, it was dialectically constituted through its necessary reciprocal interaction with capital’s highly complex material ground. In this sense, the state was not only shaped by the economic foundations of society but it was also most actively shaping the multifaceted real-ity of capital’s reproductive manifestations throughout their his-torical transformations, both in the ascending and in the de-scending phase of development of the capital system.
In this complex dialectical process of reciprocal interchange the historical and the transhistorical determinations have been closely intertwined, even if in the course of the capital system’s descending phase of development we had to witness a growing violation of the historical dialectic, especially under the impact of the deepening structural crisis. For the defence of the estab-lished mode of societal reproduction at all cost, no matter how wasteful and destructive its impact by now even on nature, can only underline the historical anachronism and the corresponding untenability of a once all-powerful mode of productive societal reproduction, which tries to extend its power in a “globalized form” at a time when the absolute systemic limits of capital are being activated on a global scale.
«La ilusión del metacontrol imperial del caos»: Jorge Beinstein
La mutación del sistema de intervención militar de los Estados Unidos
“Las Ilusiones desesperadas generan vida en tus venas”
St. Vulestry
“La gente cree que las soluciones provienen de su capacidad de estudiar
sensatamente la realidad discernible. En realidad, el mundo ya no
funciona así. Ahora somos un imperio y, cuando actuamos, creamos
nuestra propia realidad. Y mientras tú estás estudiando esa realidad,
actuaremos de nuevo, creando otras realidades que también puedes
estudiar. Somos los actores de la historia, y a vosotros, todos vosotros,
sólo os queda estudiar lo que hacemos”.
Karl Rove, asesor de George W. Bush, verano de 2002 (1)
Guerra y economía
Conceptos tales como “keynesianismo militar” o “economía de la guerra permanente” constituyen buenos disparadores para entender el largo ciclo de prosperidad imperial de los Estados Unidos: su despegue hace algo más de siete décadas, su auge y el reciente ingreso a su etapa de agotamiento abriendo un proceso militarista-decadente actualmente en curso.
En 1942 Michal Kelecki exponía el esquema básico de lo que posteriormente fue conocido como “keynesianismo militar”. Apoyándose en la experiencia de la economía militarizada de la Alemania nazi, el autor señalaba las resistencias de las burguesías de Europa y Estados Unidos a la aplicación de políticas estatales de pleno empleo basadas en incentivos directos al sector civil y su predisposición a favorecerlas cuando se orientaban hacia las actividades militares (2). Más adelante Kalecki ya en plena Guerra Fría describía las características decisivas de lo que calificaba como triángulo hegemónico del capitalismo norteamericano que combinaba la prosperidad interna con el militarismo descripto como convergencia entre gastos militares, manipulación mediática de la población y altos niveles de empleo (3).
“Against and beyond the crisis: the role of urban social movements”: David Harvey
Workshop Athens 2013
The workshop “Crisis regimes and emerging social movements in cities of Southern Europe”
The intention of the workshop is to provide an opportunity to scholars and activists from South European cities for exchanging experiences concerning the current crisis in South European cities and explore alternatives. The main goals of the workshop are:
a) to explore from a critical viewpoint the impact of the crisis on South European cities and their inhabitants, the dominant policies implemented, as well as new issues and novel social claims that are emerging, and
b) to bring together both activists from current/emerging movements and scholars, in order to exchange ideas and experiences from concrete practices, initiatives and struggles and to collectively think about alternatives for radical action.
«Class War and Labor’s Declining Share»: Fred Magdoff and John Bellamy Foster
Workers in the United States are in a very difficult situation—one made significantly worse by the Great Recession and the very slow “recovery.” The latest data as we write this (available for January 2013) indicates that although the unemployment rate has declined from its peak and is now at 7.9 percent, when those working part time but wanting full-time jobs and those who have given up looking for work are added in, 14.4 percent of the labor force currently needs full-time employment.1 To give some idea of the meaning of such a large percentage needing full-time jobs, this represents 22 million people, compared to total nonfarm private-sector employment of about 113 million. Given the large portion of workers in part-time positions, there are currently less than 100 million full-time-equivalent jobs left in the private sector.2 With the public sector hiring few if any workers for the foreseeable future, and no New Deal-type works program in the cards, the private sector will be the source of whatever job increases occur.
As if the current employment situation is not bad enough, there has also been a long-term decline in the relative power of the working class, with capital increasingly gaining the upper hand. One crucial indication of this is the stagnation or decline over decades of real wages (corrected for inflation). For a while workers’ lost ground with respect to wages was compensated for by more women entering the labor force so that households increasingly had two earners, helping to maintain household income. However, over the last decade there has even been a downward trend in median family income—decreasing from $54,841 in 2000 to $50,054 in 2011 (both in 2011 dollars).3 The financial impact of the Great Recession has had a devastating effect on many people—with millions declaring bankruptcy, losing homes to foreclosure, or being forced “underwater” (owing more than the worth) on their homes.
«Devaluación, inflación y crisis. Alternativa: Central Estatal Única de Importaciones (CEUI)»: Juan Villegas y Manuel Sutherland
Centro de Investigación y Formación Obrera (CIFO), ALEM.
La burguesía local importadora, aplaude la devaluación y aspira devaluar más
“Devaluación de la moneda es un buen paso para Venezuela” [i]
FMI, Washington. Año 2010.
«El ajuste cambiario protege a la mayoría del pueblo venezolano»[ii]
Miguel Pérez Abad, Presidente de FEDINDUSTRIA. Año 2010.
Finalmente, luego de varios meses de diferimiento por razones fundamentalmente electorales, el ejecutivo nacional en coordinación con el Banco Central de Venezuela (BCV), ha decidido aplicar una devaluación de la moneda con respecto al dólar, al llevar el tipo de cambio de 4,30 Bs. /US$ a 6,30 Bs. /US$, lo cual representa una pérdida de valor de la moneda nacional de un 46,51%. Esta devaluación a la que se le ha pretendido edulcorar utilizando el eufemismo de “ajuste cambiario”, afecta sustancialmente a la clase trabajadora del país.
La devaluación ha servido para dejar en evidencia el oportunismo que caracteriza a la oposición derechista (MUD) quienes hasta hace poco pedían a gritos devaluar la moneda y ahora rasgan sus farisaicas vestiduras, denunciando la existencia de un “paquetazo rojo”, “olvidando” que ellos hicieron lo mismo cuando gobernaron en el pasado. Del otro lado, en el campo de la “izquierda” oficialista, se observa como aquellos que negaron toda posibilidad de devaluación, ahora realizan toda clase de maromas discursivas para justificar y defender la “patriótica” medida. Ante ese panorama, es menester establecer una postura de clase con respecto a esta temática, colocando sobre relieve los efectos que esto genera para la clase que vive de la venta de su fuerza de trabajo. Por ello, el objetivo de este artículo es abordar desde la Economía Política Marxista el tema de la devaluación, contrariando a los ideólogos del capital (economistas burgueses) y criticando a la ideología pseudosocialista que infructuosamente trata de justificar la medida.
«José Aricó: la última entrevista»
Una entrevista, realizada en 1995, como parte de proyecto La Ciudad Futuro al marxista argentino José Aricó, fundador de la revista gramsciana Pasado y Presente. Testimonios de Carlos Altamirano, Oscar del Barco, Juan Carlos Portantiero.
























