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“Devaluación, inflación y crisis. Alternativa: Central Estatal Única de Importaciones (CEUI)”: Juan Villegas y Manuel Sutherland

Centro de Investigación y Formación Obrera (CIFO), ALEM.

La burguesía local importadora, aplaude la devaluación y aspira devaluar más

“Devaluación de la moneda es un buen paso para Venezuela” [i]

FMI, Washington. Año 2010.

“El ajuste cambiario protege a la mayoría del pueblo venezolano”[ii]

Miguel Pérez Abad, Presidente de FEDINDUSTRIA. Año 2010.

Finalmente, luego de varios meses de diferimiento por razones fundamentalmente electorales, el ejecutivo nacional en coordinación con el Banco Central de Venezuela (BCV), ha decidido aplicar una devaluación de la moneda con respecto al dólar, al llevar el tipo de cambio de 4,30 Bs. /US$ a 6,30 Bs. /US$, lo cual representa una pérdida de valor de la moneda nacional de un 46,51%. Esta devaluación a la que se le ha pretendido edulcorar utilizando el eufemismo de “ajuste cambiario”,  afecta sustancialmente a la clase trabajadora del país.

La devaluación ha servido para dejar en evidencia el oportunismo que caracteriza a la oposición derechista (MUD) quienes hasta hace poco pedían a gritos devaluar la moneda y ahora rasgan sus farisaicas vestiduras, denunciando la existencia de un “paquetazo rojo”, “olvidando” que ellos hicieron lo mismo cuando gobernaron en el pasado. Del otro lado, en el campo de la “izquierda” oficialista, se observa como aquellos que negaron toda posibilidad de devaluación, ahora realizan toda clase de maromas discursivas para justificar y defender la “patriótica” medida. Ante ese panorama, es menester establecer una postura de clase con respecto a esta temática, colocando sobre relieve los efectos que esto genera para la clase que vive de la venta de su fuerza de trabajo. Por ello, el objetivo de este artículo es abordar desde la Economía Política Marxista el tema de la devaluación, contrariando a los ideólogos del capital (economistas burgueses) y criticando a la ideología pseudosocialista que infructuosamente trata de justificar la medida.

 

¿Qué es una devaluación y por qué se produce en nuestro país?

 La devaluación es la pérdida del valor nominal de una moneda corriente frente a otras monedas extranjeras (euro, peso colombiano etc.). En este caso, todos los focos de atención se centran en que el bolívar se deprecio con respecto al dólar de Estados Unidos de América (EUA). Es decir, ahora hay que dar más bolívares (Bs. 2) para poder comprar un dólar. Pero: ¿Por qué sucede esto?

En el caso específico de Venezuela y su signo monetario, es necesario comprender en primer término el rasgo principal de la economía venezolana, es decir, entender su dinámica capitalista y centralmente rentística-petrolera. Dicho de otra forma, la economía venezolana produce muy poca cantidad de bienes manufacturados, agrícolas o industriales, por ende, no se exporta ningún bien diferente al oro negro. La centralidad de nuestra economía se basa en la explotación (diferente a producción) de una materia prima de bajo procesamiento industrial. Este commodity comercializado en el mercado internacional, capta un ingreso extraordinario que deviene de una renta monopólica de la tierra, que se constituye como el eje central de la economía venezolana.

La acumulación de Capital a través de capitalismo rentístico-petrolero[iii] ha colapsado desde hace 30 años, con lo cual se evidencia, que la renta diferencial captada por intermedio de la exportación de hidrocarburos es insuficiente para sostener el crecimiento de la economía y el funcionamiento de la principal institución empleadora: El Estado. Con ello, desde 1982 hasta la fecha, cada vez que el ingreso petrolero se torna insuficiente, se ha recurrido a la misma fórmula: devaluar la moneda para aumentar los ingresos en bolívares del Estado. La cosa funciona así: Supongamos que el precio del barril de petróleo es de 100 dólares, a un tipo de cambio de 4,30 el ingreso petrolero en bolívares sería: Bs. 430 por cada barril de petróleo vendido, si por el contrario, el tipo de cambio es de Bs. 6,30 el ingreso en bolívares es de Bs. 630. De manera providencial, el estado a través de PDVSA, tiene más bolívares para financiar sus actividades. Aunado al descenso de la productividad en el trabajo, elevadas tasas de inflación y la disminución de la capacidad industrial, la necesidad del estado cubrir su déficit, es uno de los factores centrales de las sucesivas devaluaciones que han ocurrido en los últimos 30 años.

El grafico 1, pone en evidencia que cada vez que el precio del petróleo disminuye o se estanca, se devalúa. En la década de 1990, los precios del petróleo experimentaron una fuerte caída, que se corresponden con las mayores tasas de  devaluación en la historia de nuestro país, de allí que por ejemplo en 1996, con un barril de petróleo en descenso, el bolívar fue devaluado en 147%, la mayor devaluación de nuestra historia. Los altos precios del petróleo en los últimos años, permitieron al ejecutivo nacional mantener la moneda sobrevaluada, pero el creciente gasto público, la escasa producción, la inflación y el incremento del endeudamiento, ha empujado al ejecutivo a tomar esta medida fiscal regresiva.

 Gráfico 1: Precios de petróleo y tasa de devaluación

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La devaluación es gasolina para el fuego inflacionario

El carácter rentístico-petrolero del capitalismo en Venezuela, implica la existencia de un solo rubro de exportación (el 95% de las exportaciones son petróleo) de resto, casi todo lo demás, no se produce o se produce en cantidades insuficientes para abastecer al mercado nacional. La burguesía local haciendo gala de su carácter parasitario, se ha dedicado a importar bienes manufacturados o semifacturados para revenderlos en el mercado interno, o en el mejor de los casos, ensamblarlos para su posterior comercialización. La existencia de un tipo de cambio en la práctica subsidiado por el Estado venezolano, ha permitido a esta burguesía de ámbito de acumulación nacional, importar barato y vender caro. Gran parte de los productos que se consumen en el mercado interno son importados, y por ende, cada vez que se devalúa la moneda, esos productos se hacen más caros en términos de moneda nacional. El resultado es en la práctica una disminución del salario real (poder de compra) y el empobrecimiento de la clase trabajadora. Mientras ello ocurre, la burguesía traslada al precio final de los productos que revende, el aumento en los precios que origina la devaluación del tipo de cambio.

El grafico 2 muestra como cada vez que se ha devaluado la moneda, los precios tienden a aumentar. De nuevo, el ejemplo de 1996 es emblemático, la devaluación aplicada ese año por el nefasto dúo Caldera-Petkoff, coincide con la mayor inflación en la historia de Venezuela (106%) y eso no es casualidad, en los años recientes, este efecto ha sido disminuido debido a la existencia del control de precios de algunos productos básicos, sin embargo, dicho control ha sido reiteradamente burlado de una u otra forma por la burguesía. Es una ilusión pensar que la nueva devaluación no provocará un incremento de la inflación este año y es un error culpar a la “especulación” por ello.

 ¿Por qué razón la gasolina es lo único en este país que no sube de precio? ¿Cuál es la razón de que no haya especulación con la gasolina, más allá del contrabando en la frontera con Colombia? La respuesta parece muy obvia: el precio está regulado. Pero los precios de la harina de trigo, el azúcar, el pollo, entre otros, también están regulados y sin embargo están desaparecidos de los anaqueles o vendidos muy por encima del precio de regulación. La explicación es muy sencilla, en primer lugar la gasolina se encuentra entre los pocos productos que son elaborados en el país en cantidades suficientes para abastecer el mercado nacional, e incluso para exportación, y por otro lado, la producción y distribución de gasolina está en manos de un monopolio estatal. Es tan simple como esto: el Estado controla no solo la producción sino la distribución de este combustible y por ende puede controlar el precio de comercialización al extremo de mantenerlo a un nivel irracionalmente bajo. Si la producción y distribución de gasolina estuviese en manos privadas, en cuestión de días este país se quedaría sin combustible, porque la burguesía no estaría dispuesta a venderlo al precio que indica la regulación. Es fundamental, entender que solo ejerciendo el control de los sectores estratégicos de la economía, atendiendo a una planificación democrática de la economía, con participación protagónica  de la clase obrera, se podrá entonces atender las necesidades de la población y controlar efectivamente el nivel de precios. Todo lo anterior supone la nacionalización de sectores como: la banca, la industria de alimentos, la construcción, el transporte y claro está, el comercio exterior.

 Gráfico 2: Inflación y devaluación bailan al mismo son

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Hablando de comercio exterior, voceros oficiales han echado mano de otro de los mitos que los economistas burgueses han enarbolado cada vez que se ha devaluado la moneda venezolana, y es aquello de que “la devaluación aumenta la competitividad de las exportaciones no tradicionales”. Esta mentira repetida 146523457 veces es justificada por el hecho de que al devaluar el tipo de cambio nominal, los precios de los productos elaborados en el país son más baratos en el extranjero. Lo primero que hay que decir es ¿Cuáles productos? La industria y el agro producen tan poco, que para suplir el pequeño mercado nacional, tienen que recurrir a importaciones masivas. De hecho, sólo el 2% de las exportaciones totales de Venezuela, las hace el sector privado.

Inmediatamente después de una devaluación, se produce el abaratamiento de los productos nacionales en el mercado internacional, pero con el correr del tiempo, la baja productividad fundamentada en el atraso tecnológico y la baja escala productiva (pequeña producción mercantil) deja sin efecto dicho abaratamiento relativo (debido a la inflación que genera la devaluación), con lo que de nuevo es más cómodo y mucho más rentable importar que producir. De 1983 a 2013, el dólar se ha vuelto 1465 veces más caro[iv]. En 1983 se podía comprar un dólar con 0,0043 Bolívares (en bolívares fuertes), ahora, un dólar cuesta 6,3 Bolívares, es decir 1465 veces más (ver gráfico Nº 3). ¿Las exportaciones no petroleras son más competitivas ahora que hace 30 años? NO. Si alguien tiene alguna duda, basta con observar la gráfica Nº 4, en donde se observa claramente la caída de las exportaciones no petroleras desde 1998 hasta 2010.

Gráfico 3: En 30 años, el dólar se ha vuelto 1465 veces mas caro

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  Gráfico 4: La gran caída de las exportaciones no tradicionales (1998-2012)     

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 La exacerbación de la importación y la caída de la exportación no petrolera

 “El Gobierno debería, si se proclama socialista como lo ha hecho, atender con preferencia los derechos de la Clase trabajadora…que es el objetos y sujeto del socialismo”[v]

Domingo Maza Zavala (ex presidente del Banco Central de Venezuela)

Es insólito lo que sucede en Venezuela. Si la estatal PDVSA genera el 95% de las divisas y existe un control de cambio tan rígido, lo evidente es que se avance hacia el monopolio del comercio exterior, entendiendo que el mero Control del tipo de Cambio, ha mostrado que por sí sólo es incapaz de generar efectos positivos en la economía, y no ser más que un trasvase perfecto para enriquecer a la burguesía comercial-especuladora. El control del tipo de cambio no ha frenado la fuga de capitales. Las cifras del BCV registran que al menos 167 millardos de dólares de EUA, abandonaron nuestro país, para enriquecer a la burguesía criolla y foránea. Si a esto se le añade el saldo de la cuenta de “Errores y Omisiones”, la salida de capitales para este lapso ha sido de $194 millardos de dólares de EUA.[vi] Semejante cifra equivale a más de cuatro veces nuestra deuda externa (Abril de 2010). Es evidente que la actual dinámica de importación desorbitada y en gran parte fraudulenta (sobrefacturación, importación de containers vacíos etc.), está empobreciendo a nuestro país[u1] y lo está convirtiendo en un enorme e improductivo centro comercial.

Siendo un mall-nación, sucede que el país se convierte en un simple tránsito de la inmensamente rica renta petrolera hacia las arcas del empresariado local (empresarios nacionales y en mayor medida, empresarios foráneos). La forma de esta transferencia mil millonaria que deja al país en quiebra en la importación especulativa. La reventa de los bienes importados que a Venezuela llegan, se hacen a precios tan altos, que llevado a dólares oficiales, reflejan que el llamado dólar de mercado paralelo es el que sirve para fijar los precios de venta de una inmensa mayoría de bienes en el país[u2] . Tomemos un ejemplo muy internacional, veamos el Big Mac de la oprobiosa Mac Donalds. El combo Big Mac, cuesta (a Bs. 6,3 por dólar) la bicoca de 11,11 dólares de EUA. Decimos, que el Big Mac cuesta en promedio, cuatro veces más en Venezuela que en México, Lituania, Egipto, Rusia y Arabia Saudita[u3] , en todos esos países el Big Mac cuesta alrededor de 3 dólares de EUA[vii]. El Big Mac (mercancía idéntica en cualquier parte del mundo y que se reproduce de manera homogénea en cientos de países del mundo) indica de forma aproximada, que tan sobrevaluada está la moneda de un país. En el caso de Venezuela, nos indica que tan desorbitados están los precios en nuestra tierra y la extrema carestía de los bienes y servicios importados por la burguesía local. Está demás decir que el Big Mac en Venezuela es el más caro del mundo y que casi duplica a quien está en el segundo puesto de la lista (Noruega, cuyo salario promedio es al menos 8 veces más alto que el de Venezuela). Si calculamos el salario mínimo base (en dólares) de un trabajador Venezolano, nos daríamos cuenta que depende de la tasa real en dólares que refleje los precios en la economía. Si pensamos en el dólar oficial, el salario sería 317 dólares de EUA. Si pensamos en el dólar a cotización extraoficial (el cual es usado por la burguesía comercial para infinidad de productos no regulados por el Estado), el salario sería de apenas en 89 dólares. La página web que usan los importadores como referencia del precio del dólar, es: http://lechugaverde.com/[u4] , página que vive de la especulación cambiaria y toda clase de negocios parasitarios.

Así las cosas, la sobrevaluación del bolívar es una herramienta que permite al empresariado local la absorción de renta y toda clase de negocios radicícolas muy lucrativos. Como los dólares estadounidenses son entregados a esa élite burguesa, ésta puede comprar un set de pelotas de tenis a 2 dólares de EUA (Bs. 8,6 en enero) y revenderlo en Bs. 80, guardando para sí una “modesta” ganancia aproximada de 500%. Así, la burguesía se embolsilla gracias a nuestro petróleo miles de millones de bolívares sin producir, a fuerza de especulación pura y dura. Ojo, ni siquiera hablamos de los multimillonarios negocios de compra y venta de dólares en el mercado paralelo. En el gráfico 5 se observa el auge desorbitado de las importaciones, y como la burguesía local importa dólares que no genera. Todo lo medra al Estado.

Gráfico 5: El auge de la importación de la burguesía local

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Si la moneda de Venezuela está tan increíblemente sobrevaluada, los bienes importados deberían ser muy baratos, pero sucede lo contrario, el control de cambio ha creado una especie oligopolio en el cual se impide al ciudadano común importar los bienes que necesita y se obliga a acudir a los centros comerciales. Ahí, se imponen precios no competitivos por la dificultad y complicación en los procesos de importación disgregada y fraudulenta que el empresariado local acomete. Por ende, cada día que pasa las importaciones [u5] se elevan, los bienes escasean y sus precios se disparan. Ese aumentar continuo de los precios (inflación) deprecia a la moneda local en relación con dólar. El gobierno responde devaluando la moneda y se encarecen los bienes locales, al ser estos en un 80% importado. El círculo vicioso pica y se extiende. El salario real va disminuyendo y el poder adquisitivo se diluye. Las empresas locales que producían se convierten en importadoras o a lo sumo “ensambladoras” de mercancías importadas.

El resultado de esto es una desindustrialización galopante y un empresariado cada vez más volcado a actividades especulativas. Los nuevos empleos que se generan son para vender mercancías foráneas en tiendas y la producción local se desploma. SIDOR, enorme empresa estatal productora de acero, terminó el 2012 con una producción de 1,7 millones de toneladas, un 30% menos que en 2011. En 2006 producía 4,3 millones. Bauxilium que proveía a Venezuela de bauxita con una producción anual de 6 millones de toneladas, actualmente produce apenas 2,5 millones y el país tiene que importar bauxita. En cuanto a ALCASA, la empresa tenía en principio una capacidad instalada para producir 210.000 toneladas métricas de aluminio primario anuales, pero actualmente produce algo menos de 70.000 toneladas.[viii] Las exportaciones no petroleras descienden a niveles ridículos (55% menos que en 2005), incluso en rubros donde se había logrado cierta expansión.

Gráfico 6: Disminución en la exportación de varios rubros esenciales

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Es imposible industrializar y esquivar el ciclo devaluación-inflación que acaece en el país, mientras se sigan llevando a cabo las mismas políticas de “ayuda” con dólares baratos al importador-especulador.

 

Importar, importar, importar hasta alcanzar la “suprema felicidad”

Ante los problemas en la producción planteados en el acápite anterior, el gobierno actual ha optado por una serie de medidas de índole reguladora, aunque todos sabemos que la política regulacionista causa escasez. El empresariado suele negarse a ejecutar la producción y ventas de mercancías, tal cual y como lo establece administrativamente el Estado. El resultado es que hasta el mismo gobierno se ha visto obligado a suplir los mercados locales, con importaciones. La atrofia del parque industrial, con la continua mudanza de transnacionales a Colombia o Brasil, donde explotan fuerza de trabajo con mayor ahínco y menos inconvenientes, obliga al Estado a afincarse en la importación y a consolidar la dinámica económica centralmente rentista petrolera. Siendo el 92% de las unidades económicas del sector privado y el 72% del PIB de ese mismo sector (2010), los planes sociales del Estado, chocan con una serie de trabas insalvables e imposibilitan avances cualitativos. El gráfico 7 expresa de manera condensada, la evolución de las importaciones del sector público, que en 1998 alcanzaban la cifra de 4 mil millones de dólares de EUA, y que ahora sobrepasan los 26 mil millones de dólares de EUA. Un incremento de 550% en apenas 13 años[ix], indica a las claras que algo muy grave está sucediendo, en relación a la producción interna.

Gráfico 7 :  El auge de la importación estatal y sus tasas de variación interanual[P7] 

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Nadie clama por una Venezuela autárquica. Lejos estamos de pretender un país plenamente autosuficiente. Sin embargo, es sumamente lamentable, que las oportunidades de crecimiento y desarrollo industrial, que brinda la generosa renta petrolera, se drene en una serie de importaciones onerosas de mercancías que fácilmente se hacían en la Venezuela de hace algunos años o que se pudieran hacer si se invirtiesen esos recursos en un plan general de industrialización. La importación elevada es un drena de renta petrolera al extranjero que deja sin buenos empleos, buenos salarios e infraestructura.

¿Por qué es necesaria una Central Estatal Única de Importaciones (CEUI)?

La Revolución Rusa no hizo más que confirmar lo que constituye la lección básica de toda gran revolución, la ley de su existencia: o la revolución avanza a un ritmo rápido, tempestuoso y decidido, derriba todos los obstáculos con mano de hierro y se da objetivos cada vez más avanzados, o pronto retrocede de su débil punto de partida y resulta liquidada por la contrarrevolución.

Rosa Luxemburgo en su folleto: La Revolución Rusa

La forma básica de frenar el desangre de divisas y la espiral dramática: devaluación-inflación, es crear una CENTRAL ESTATAL ÚNICA de IMPORTACIONES (CEUI), que arrebate el ámbito especulativo a la parásita burguesía-especuladora-importadora venezolana. El gobierno, con su control de cambio y asignación de divisas preferenciales (a precio 4 veces menor que el que indica el mercado paralelo de divisas) ha creado un mecanismo fabuloso para transferir renta petrolera a la burguesía: la importación de mercancías con tipo de cambio sobrevaluado y su reventa a precios de oligopolio (porque le es imposible a ciudadanos naturales importar mercancías). Con este mecanismo, se han hecho fortunas enormes y el país se ha sumido en la más profunda miseria improductiva.

Ahora, la alianza derechista antichavista MUD, propondría liberar el tipo de cambio, con lo improductivo del aparato industrial del país, y la continua pérdida de valor del Bolívar, la moneda podría saltar de 6,3 Bs. a 30 Bs por dólar de EUA. Ahora, con un tipo de cambio a Bs. 30, el salario venezolano mínimo (base) -muy cercano al promedio- bajaría hasta= 2000/30= 66 dólares de EUA. Un equivalente a 2,2 dólares diarios, ni hablar de que en una economía donde se importa el 80% de lo que se consume, los precios se multiplicarían por cinco, se desataría una hiperinflación y las políticas ultraliberales de la alianza derechista MUD -que el gobierno desea aplicar gota a gota- nos convertirían en una nación extremadamente pobre.

En fin, consideramos que la CENTRAL ESTATAL de IMPORTACIONES permitiría retener la renta petrolera que la burguesía local exporta.

Apuntes concretos de la propuesta que ahogaría el círculo vicioso: devaluación-inflación

“El Poder político no es, en rigor, más que el poder organizado de una clase para la opresión de la otra. El proletariado se ve forzado a organizarse como clase para luchar contra la burguesía; la revolución le lleva al Poder; mas tan pronto como desde él, como clase gobernante, derribe por la fuerza el régimen vigente de producción (…)”

Carlos Marx y Federico Engels (Manifiesto del Partido Comunista)

La CEUI buscaría centralizar en un ente estatal, la totalidad de Importaciones del país que dependan de los dólares que dispensa el Estado. De manera muy concreta, se plantean a continuación, algunos puntos específicos de la CEUI, a modo explicativo.

  • ·  El sector privado (personas naturales y jurídicas) podría acudir a la CEUI, para importar al detal y al mayor las mercancías manufacturadas o insumos industriales que así lo solicite.
  • ·     La CEUI funcionaría como la central de comercio electrónico: Amazon.com.  La misma concentra infinidad de marcas y modelos de mercancías, que pueden ser adquiridos de forma rápida, económica y sencilla a través de la página Web.
  • ·     La CEUI concentraría las compras de todos, recogiendo las solicitudes de los que demandaron diversas mercancías. Aprovechando una gran escala de compra, podría conseguir precios mucho más baratos.
  • ·      La CEUI, al centralizar la importación, abarataría los actualmente siderales costos de transporte, distribución y reparto de mercancías. Ni hablar que pudiera reducir los tiempos de compra y despacho de diversos productos necesarios para la industria, que por razones de ineficiencia, llegan tardíamente.
  • ·   La CEUI facilitaría el control aduanal y tributario y reduciría drásticamente, los pingues fraudes masivos que lleva a cabo la burguesía importadora en su afán de importar mercancías con sobreprecios, sobrefacturar o traer cajas y contenedores vacíos.
  • ·     La CEUI podría colocar impuestos especiales y específicos a diversos tipos de mercancías, afectando con mayor vigor a las mercancías suntuarias. Si alguien quiere comprar una Laptop, pagaría un impuesto muy alto. Si alguien requiere de alguna medicina, pagaría un tributo muy bajo, o estaría exento.
  • ·  La CEUI puede aplicar mayores impuestos y recoger un excedente económico elevado, en aras de financiar la industrialización del país, sustituir en un futuro muchas mercancías importadas (casas, leche, pollo, derivados del petróleo etc.) y frenar la economía improductiva y parásita de nuestro país.

La propuesta de la CEUI, es una alternativa marxista ante la ideología que dice: “hay que devaluar, aumentar el IVA, colocar impuestos como el IDB, el ITF y etc.”

Basta de políticas neoliberales, devaluacionistas. Si hay alternativas.

*Econ. Juan Villegas y Econ. Manuel Sutherland          (Ccs. 26-02-2013)     curso.economia.politica@gmail.com

Centro de Investigación y Formación Obrera CIFO-ALEM


[i] Declaración a favor de la devaluación de enero 2010. Disponible en http://www.eluniversal.com/2010/01/13/eco_ava_fmi:-devaluacion-de_13A3285373.shtml

[ii] Declaraciones de las asociaciones patronales a favor de la Devaluación disponibles en: http://www.elinformador.com.ve/noticias/venezuela/economia/fedeindustria-fedeporcina-apoyan-ajuste-cambiario/10011

[iii] Sobre las implicaciones del modelo rentista para la fijación del tipo de cambio, léase la obra de Asdrúbal Baptista, Teoría Económica del Capitalismo Rentístico, publicada por el BCV y disponible en versión PDF en su portal web. En dicha obra se dedica un capítulo entero a explicar la relación entre el modelo rentista y la fijación  del tipo de cambio.

[iv] Para realizar dicho cálculo, se tomo como base el valor de la moneda al 18 de febrero de 1.983, con lo que 4, 30 Bs (de 1.983)=1. El cálculo no contempla el efecto de la inflación sobre el Bolívar ni sobre el dólar de EUA.

[v] Entrevista a D.M. Zavala, Salario Real Caerá en 30%. Diario La Razón. Año XV Nº 783. Pág. 8.

[vi] García Larralde, Humberto. Notas sobre la devaluación del 08/ 02/ 2013. Fecha de publicación: http://www.analisislibre.org/la-devaluacion-humberto-garcia-larralde/

[vii] El índice Bog Mac, se encuentra pormenorizado en esta página de la Revista: The Economist. http://www.economist.com/blogs/graphicdetail/2012/07/daily-chart-17 El precio en bolívares del combo Big Mac, alcanza los Bs. 70, a febrero de 2013.

[viii] Prat, D. (2012). Guayana, el milagro al revés. El fin de la soberanía productiva. Caracas, Colección Hogueras. Citas de Prat, extraídas a su vez de: Astarita, Rolando. Blog] Marxismo & Economía Venezuela, devaluación y capitalismo rentístico 12/02/2013  http://rolandoastarita.wordpress.com/2013/02/12/venezuela-devaluacion-y-capitalismo-rentistico/

[ix] Data del BCV Indicadores económicos. http://www.bcv.org.ve/c2/indicadores.asp


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