Encuentro de reflexión y discusión sobre la crisis actual. Homenaje a los 40 años de la publicación de El Capitalismo Tardío de Ernest Mandel
En México, se celebrarán, el 8, 9 y 10 de Octubre, unas interesantes jornadas que debatirán sobre la imprescindible obra del economista marxista Ernest Mandel. Podrán seguirse estas jornadas vía internet, y puede que se cuelguen en forma de video más adelante.Sedes: Instituto de Investigaciones Económicas y Facultad de Economía, UNAM.
IIEC: 9:30 a 14:00 hrs. Auditorio Mtro. Ricardo Torres Gaitán y Sala devideoconferencias
FE: 17:00 a 20:00 hrs. Sala Jesús Silva Herzog, Edificio B.
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«Gramsci i la unitat popular»: Seminari de lectura
Seminari Gramsci i la Unitat Popular. Materials per una nova cultura política nacional-popular.“Marx se mantiene a distancia de los fracasos del siglo XX”: Horacio Tarcus
Un enviado de Marx a Buenos Aires, las cartas que un alemán afincado en San Luis cruzaba con Engels y Kautsky, la primera traducción de El Capital de J. B. Justo, José Ingenieros, Alfredo Palacios, son algunos de los personajes que animan “Marx en la Argentina, sus primeros lectores obreros, intelectuales y científicos”, una nueva edición del libro de Tarcus que pronto tendrá su secuela. “Hacen falta malos lectores para contrapesar tanta ortodoxia y tanto canon”, dice el investigador.
Por Horacio Bilbao
Horacio Tarcus acaba de publicar la segunda edición de su investigación Marx en la Argentina (Siglo XXI), un estudio centrado en cómo se leyó aquí a Karl Marx entre 1870 y 1910. Va desde la primera vez que apareció la palabra Marx en una publicación local, un artículo del diario La Nación que ya en 1871 lo veía como una especie de Lucifer de la modernidad, hasta los años en los que el avance arrollador de sus ideas lo convertirían en un referente del movimiento obrero. Incluso aquí, en la austral pampa Argentina, donde se consolidaban las ciencias sociales, y socialistas y anarquistas construían su relato y su base social mientras leían a Marx. El libro de Tarcus bucea en esa temprana recepción del autor de El capital, tan temprana que abruma incluso en tiempos de Internet. Cómo lo leían los incipientes cientistas sociales, cómo los obreros y cómo los intelectuales volcados o no al socialismo. Una historia apasionante que incluye otras que no lo son menos. La de Reymond Wilmart, por ejemplo, el enviado de Marx a la Argentina, los cruces epistolares entre Germán Avé-Lallemant y Kautsky desde la periférica San Luis, los avatares que rodearon la primera traducción de El capital al castellano, llevada a cabo por Juan B. Justo, incluso datos colaterales que sorprenden. ¿Sabían que José Martí escribió una necrológica de Marx para La Nación? ¿Quién la escribiría hoy? ¿Quiénes escribimos en la prensa argentina hoy? Por suerte Tarcus sigue avanzando con sus investigaciones. Avanzando y retrocediendo en el tiempo, porque esta historia tendrá una precuela, El socialismo romántico en el Río de la Plata que cubre de 1837-1870; y también una secuela, de 1910 a 1983. ¿Qué pasó con Marx en ese tiempo? ¿Qué pasó y qué pasará? Tarcus navega entre fuentes perdidas, entre la escasez de datos del raquítico archivo local. Busca a sus personajes en el Archivo Judicial de la Nación, allí están todos aquéllos que alguna vez fueron procesados. Las cartas que Marx, Engels, y Laura Lafargue le enviaron a Wilmart las quemó la hija de Wilmart. Las quemó!!! No hay nada, aunque apenas haya pasado un siglo y medio. Pero Tarcus busca, encuentra y analiza, y el resultado es tan sorprendente como interpelador.
Presentació del llibre de Josep Manel Busqueta: «L’hora dels voltors»
Dijous 3 d’octubre a 2/4 de 8 del vespre a Can Capablanca La crisi explicada a una ciutadania estafada
«El discreto encanto de la modernidad. Ideologías contemporáneas y su crítica»: Stefan Gandler
Ante la ideología contemporánea, instituida en ambos lados del Atlántico y que reza sin cesar el credo de la superioridad europea, o la letanía de la inferioridad del otro mundo, apodado tercero, resulta cada vez más urgente ese “cepillar a contrapelo” indicado por Walter Benjamin a todo aquel que quiera saber qué se esconde detrás del discreto encanto de la modernidad.
México y Alemania aparecen como arquetipos de estos dos mundos en los ocho ensayos de esta obra, cuyo propósito es analizar las contradicciones de la modernidad contemporánea y sus ideologías afines. El libro de Stefan Gandler intenta develar la inversión de los papeles entre el centro y la periferia, personificados por estos dos países, y debajo de las obvias apariencias (o apariencias obviadas) encuentra, cepillando a contrapelo, a una Alemania unificada sin haber dado los pasos antifascistas necesarios para ello, sin haber tratado de restablecer lo poco que podía haber sido restablecido; y se pregunta hasta que punto en la actual Alemania sus habitantes están (o no) lidiando con la Shoah: la destrucción de los judíos europeos. México, como contrapunto, representa para este autor desde su salida de Frankfurt, lo que para Heine fue Francia: un lugar donde dormir sin pesadillas, la posibilidad de distanciarse del viejo mundo y voltear la espalda al continente que aún se considera ser el moderno por excelencia. Desde esta lejanía, el autor nos presenta al liberalismo político mexicano, encarnado en la figura de Benito Juárez, como uno de los momentos cúspide de la historia universal, de este modo, México aparece como uno de los pocos países que han intentado realizar los grandes ideales de la sociedad moderna y burguesa, expresados en la Revolución francesa. En este mismo tenor, Gandler discurre sobre el universalismo periférico y los límites de la crítica al eurocentrismo. El debate sobre la ideología, entre dos figuras paradigmáticas: Luis Villoro y Adolfo Sánchez Vázquez, es la base de la reflexión en otro de los ensayos. Por otro lado, la oposición especulativa de ethos y reconocimiento, así como un par de textos in memorian de los dos filósofos que atrajeron, en primer instancia, los pasos de este autor nacido en Munich hacia México: Adolfo Sánchez Vázquez y Bolívar Echeverría, ocupan los capítulos finales.
«Marx in Soho»: performed by Brian Jones
Actor, teacher and activist Brian Jones plays Karl Marx in the late Howard Zinn’s amusing one person play that looks at Marx’s life, his analysis of society and his passion for radical change. This event is part of the Lannan In Pursuit of Cultural Freedom series.

Ediciones Península publica
Por
I would to highlight some key features in the history of a great misunderstanding: the reception of V. Voloshinov texts by left-wing Western European intellectuals in the 1970s, mainly in France. By doing so, I think it will be posible to show, by contrast, the specifity of Voloshinov’s work. Indeed, for French readers, familiar with M. Foucault’s idea of «the death of the subject», reading Voloshinov meant at the same time recognizing well-known topics (e.g. a theory of «ideology») and discovering a totally unknown universe. This discrepancy was enhanced by problems of translation, with different translator offering their readers a terminology which could make sense for them at this very period of intellectual discussions in Western Europe. The most striking example is probably the notion of «social psychology», which was immediately interpreted through the filter of L. Althusser’s notion of ideology as false consciousness, ehere the main stress was on the unconscious aspect of everything ideological, therefore uncontrollable.
La generalizada oposición que afrontó el bombardeo a Siria obligó a Obama a cancelar el operativo. El pretexto de las armas químicas no alcanzó para crear el clima belicista que exigía esa acción. Por eso el gendarme -que ostenta un insólito premio Nobel de la Paz- aceptó la propuesta rusa de instaurar un control internacional sobre el arsenal. Pero las inspecciones en Damasco requerirían un despliegue de tropas que nadie quiere enviar y un complicado proceso de traslado de armas que todos descartan.
La pupila insomne
“Estos nuevos guerreros no clasistas de cierta izquierda académica actual aceptan en la práctica la construcción neoliberal del universo social. Tampoco para ellos hay clases o política de clases; simplemente, un mundo postmoderno en el que la fragmentación, la diversidad y las identidades ‘múltiples’ han acabado con las viejas solidaridades de clase.”






















